Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
En Caicedonia, Valle del Cauca, la desaparición de Jennifer Hoyos, una niña de 9 años, y el posterior hallazgo de su cuerpo estremecieron a toda la comunidad. Las autoridades la encontraron en una finca y la escena fue aterradora. El Rastro conoció detalles de este caso en 2013.El crimen ocurrió el 21 de abril de 2011, un Jueves Santo. Jennifer fue vista por última vez con Yeison Ortiz, un amigo cercano de la familia, a quien todos describían como un hombre tranquilo y servicial.Poco a poco, el hombre fue ganándose la confianza de la familia y se acercaba cada vez más. Cuando visitaba la casa le prestaba su celular a Jennifer para que jugara. Sin embargo, a Cristóbal Hoyos, padre de la menor, nunca le agradó su presencia.Al parecer, la familia sospechaba que Yeison estaba interesado en Natalia, la hija mayor. El malestar fue tal, que la paciencia de Cristóbal se agotó y decidió sacarlo de la casa. Lo que él no sabía en ese momento era que Yeison seguía frecuentando el hogar a escondidas, cuando el padre no se encontraba.Desaparición de Jennifer HoyosEl día de los hechos, Jennifer estaba con su madre cuando le pidió permiso para ir a jugar con una amiga. Eran las 9:30 de la noche cuando la menor salió y no regresó. Al notar su ausencia, la familia decidió buscarla por toda la zona.A la mañana siguiente, mientras las autoridades buscaban a Jennifer Hoyos, surgió una pista clave: un testigo afirmó haberla visto la noche anterior con Yeison Ortiz, quien le pidió que lo acompañara a buscar un celular. Desde ese momento, no se volvió a saber de la menor.Mientras las autoridades seguían la pista de Yeison, la Defensa Civil, la Cruz Roja, los Bomberos y varios familiares continuaban con la búsqueda de la menor. ¿Estaría implicado Yeison Ortiz en la desaparición de Jennifer?Pistas clave en la investigaciónDurante el interrogatorio, Yeison aseguró que la noche anterior había estado en la casa de la niña, pero que luego salió a una procesión. Mientras se verificaba su versión, el investigador notó que comenzó a ponerse nervioso y a evitar cualquier conversación relacionada con la menor.Además, el subintendente Jhon Alexander Vásquez reveló que Yeison tenía un rasguño en uno de los brazos y una marca en la espalda que parecía una mordida, lo que aumentaba aún más las sospechas en su contra por la desaparición de Jennifer.Las autoridades le solicitaron a Yeison la ropa que había usado la noche de la desaparición. Al revisarla, notaron que su camiseta tenía una mancha de sangre. Aunque intentó engañar a la Policía diciendo que se había caído de una moto, la presión de los investigadores lo llevó finalmente a confesar la verdad.Hallazgo del cuerpo y brutal escena del crimenYeison no solo confesó el crimen, sino que también condujo a las autoridades hasta el lugar donde había ocultado el cuerpo. Allí, los investigadores se encontraron con una escena macabra: el cadáver de la niña estaba dentro de un costal, escondido en una bodega de la finca.Según el informe de Medicina Legal, la menor fue víctima de abuso sexual y recibió un golpe en la cabeza con un objeto contundente, posiblemente una roca. Posteriormente, el agresor la desmembró con sevicia.Escalofriante confesiónTras la captura de Yeison Ortiz, fue trasladado hasta la estación de Policía del municipio de Caicedonia, luego reveló cómo cometió el crimen. En su declaración dijo: “Yo la cogí y le tapé la nariz y la boca, ella me decía que la soltara, entonces yo le decía que no, y de tanto apretarle la boca y la nariz, ella se desmayó”.Al ver que la menor no reaccionaba, el señalado intentó ocultar el cuerpo. Tras su aberrante confesión y las pruebas en su contra, fue imputado por los delitos de acceso carnal violento y homicidio agravado.Yeison Ortiz fue condenado sin necesidad de juicio y enviado a la cárcel de Jamundí, donde deberá cumplir una pena de más de 50 años. Desde noviembre de 2011, ha sido trasladado en varias ocasiones a diferentes centros penitenciarios del país.La familia de Jennifer, con profundo dolor, lamentó haberle dado su confianza. Además, algunos vecinos revelaron a las autoridades que Yeison ya había mostrado comportamientos sospechosos con otras menores del sector.
Olga Lucía Peñuela fue asesinada el 5 de diciembre de 2024 en Caicedonia, Valle del Cauca, frente a su hija menor. Ese día, ambas se encontraban viendo un partido en un establecimiento público cuando llegó su pareja, Diego Murillo, quien se encontraba cumpliendo una condena bajo medida de casa por cárcel. Al salir del lugar, Murillo la atacó brutalmente, propinándole 30 puñaladas que le causaron la muerte.El caso generó conmoción en la comunidad y volvió a poner en evidencia las fallas del sistema judicial y penitenciario colombiano. Séptimo Día investigó el caso y reveló por qué el hombre tenía medida de prisión domiciliaria.Detalles reveladoresLa pareja inició su relación en octubre de 2023, después de conocerse a través de redes sociales. Diego cortejaba a Olga Lucía con detalles y gestos románticos que, en un principio, generaron en ella confianza.Sin embargo, al cabo de un mes de relación, Olga descubrió que Diego se encontraba cumpliendo una condena bajo prisión domiciliaria por un supuesto delito menor. A pesar de sus dudas, decidió darle una oportunidad, convencida por la versión que él le ofreció: que había sido procesado por un caso de hurto.Todo cambió drásticamente cuando, tras nueve meses de relación, Olga fue avisada sobre un hecho perturbador sobre Daniel. En una investigación de Séptimo Día se reveló que Diego Murillo había sido condenado por el homicidio de Tatiana Grueso, su expareja de 22 años.“Me dijo, ‘Mami, tengo que contarle algo, pero no vaya a decir nada ni se vea este video’. Me dijo, es que encontré a Diego en Séptimo Día”, relató Camila Peñuela, sobrina de Olga.Cuando Olga lo confrontó, Diego intentó justificar el crimen alegando que había sido un accidente. Sin embargo, ella decidió dar fin a la relación.Amenazas y malos tratos: crimen de OlgaTras la separación, la familia de Olga denunció que Diego comenzó a acosarla, la agredía verbalmente y merodeaba constantemente su entorno, violando así la medida de prisión domiciliaria que tenía en su contra.“Diego le dice que se va a matar. Y mamá le decía que no, que no lo hiciera”, contó Andrea, hija de Olga.El día de los hechos, Olga se encontraba viendo un partido junto a su hija menor en un establecimiento de Caicedonia, cuando Diego irrumpió inesperadamente en el lugar. Las cámaras de seguridad registraron el momento en que él intenta abrazarla, pero ella lo rechaza con firmeza. Pocos minutos después, los tres salieron del sitio y, en ese breve trayecto, ocurrió la tragedia.Crudo testimonio de la menorLa menor relató que, al salir del establecimiento, Diego atacó a su madre de manera repentina. “Mi mamá se dio la vuelta cuando Diego la agarró... Mi mamá me gritó ‘ayúdeme’. Yo no olvido cómo él, con la mano, le daba puñaladas”, contó la niña.Mientras el atroz crimen ocurría ante sus ojos, la menor pidió ayuda desesperadamente, mientras Diego huía del lugar. “Fue entonces cuando empecé a gritar. Quedé en shock y no supe qué hacer”, relató.Olga fue trasladada de urgencia al hospital, pero llegó sin signos vitales. Las autoridades confirmaron que presentaba múltiples heridas causadas con arma cortopunzante.“Al momento de nosotros llegar aquí al hospital, visualizamos que ya el cuerpo se encontraba sin vida, presentaba múltiples heridas, laceraciones por arma cortopunzante. Se visualizaban un aproximado de 30 lesiones”, relataron las autoridades.El asesinato de Olga Lucía conmocionó a su familia y dejó un profundo dolor en sus cuatro hijos. “La niña me dijo ‘Abuelita, Diego Murillo mató a mi mamá. Eso fue algo muy feo, fue horrible”, expresó consternada Gloria Bojacá, madre de la víctima.Captura del señalado feminicidaEl 3 de marzo de 2025, Diego Murillo fue capturado por el delito de feminicidio. El sujeto no aceptó cargos y actualmente, se encuentra recluido en una estación de Policía en Calarcá, Quindío, mientras avanza el proceso judicial. Séptimo Día intentó entrevistarlo, pero él se negó.¿Por qué estaba en casa por cárcel?Luego de ser condenado por el asesinato de su expareja Tatiana Grueso en 2015, Diego Murillo cumplió cinco años en prisión y posteriormente solicitó la medida de aseguramiento en casa por cárcel. Un juez le concedió ese beneficio, permitiéndole terminar su condena en la vivienda de sus padres, ubicada en Chicoral, Tolima.A pesar de que la medida de prisión domiciliaria le permitía permanecer únicamente en esa residencia, Diego hizo caso omiso y se trasladó sin autorización a Caicedonia, violando de manera flagrante las condiciones impuestas por la justicia.Poco antes de salir de prisión es que Diego se conoce con Olga a través de redes sociales. “Ella le abrió su corazón a un hombre privado de la libertad. No sé ella qué le vio a ese muchacho. No entiendo cómo resultó involucrada con él”, afirmó Gloria Bojacá, madre de la víctima.
En 2024, Olga Lucía Peñuela descubrió el pasado criminal de su pareja tras ver un antiguo episodio del programa Séptimo Día. Dos meses después, en diciembre, fue asesinada en Caicedonia, Valle del Cauca. El principal señalado del crimen es Diego Murillo, quien en ese momento cumplía una condena en casa por cárcel. No solo engañó a Olga Lucía, sino que la atacó brutalmente y le arrebató la vida.Olga conoció a Diego a través de las redes sociales en octubre de 2023. Según su hija, Andrea Romero, el hombre comenzó a cortejarla con insistencia: le enviaba mensajes, reaccionaba constantemente a sus publicaciones y le hacía llegar flores y peluches para conquistarla. Sin embargo, Olga se llevó una gran sorpresa cuando Diego le confesó desde dónde le escribía.“Que él está preso. Porque mi mamá me dijo que lo quería ver. Que está preso por hurto”, contó Andrea.A pesar de todo, Olga decidió visitarlo en la cárcel. En ese encuentro, Diego le aseguró que pronto obtendría el beneficio de detención domiciliaria y le propuso irse a vivir juntos a Chicoral, Tolima, donde, según él, terminaría de cumplir su condena.El 8 de diciembre de 2023, Diego Murillo fue trasladado desde la cárcel de Cómbita, en Boyacá, a la casa de sus padres en Chicoral, para cumplir prisión domiciliaria. A pesar de las circunstancias, Olga decidió irse a vivir con él.Durante varios meses, Diego acompañó a Olga a sus controles médicos en Bogotá, ya que ella luchaba contra una leucemia desde 2017. Aunque tenía una restricción por estar bajo detención domiciliaria, Diego la ignoraba y salía de la casa sin autorización.Secreto salió a la luzLa pareja se mudó de Chicoral a Caicedonia, a pesar de que Diego tenía prohibido violar la medida de prisión domiciliaria. “Yo le decía a mi hija: ‘¿A usted no le da miedo ese tipo?’”, reveló Gloria Bojacá, la madre de Olga.Tras nueve meses de relación, Olga descubrió un terrible secreto sobre Diego: no estaba condenado por hurto, como él le había dicho, sino por homicidio.“Me dijo, ‘Mami, tengo que contarle algo, pero no vaya a decir nada ni se vea este video’. Me dijo, es que encontré a Diego en Séptimo Día”, relató Camila Peñuela, sobrina de Olga.El programa, emitido en 2015, revelaba que Diego había sido condenado por el asesinato de Tatiana Grueso, una joven de 22 años, ocurrido en 2014. Tras conocer los detalles de este atroz crimen, Olga decidió poner fin a la relación, pese a que Diego insistía en que se había tratado de un accidente.Según la familia de Olga, desde que ella terminó la relación, Diego comenzó a acosarla, la maltrataba verbalmente y le insistía constantemente para que volvieran. “Diego le dice que se va a matar. Y mamá le decía que no, que no lo hiciera”, contó Andrea.“Es que yo no sé por qué tenía medida si anteriormente mató una persona, me parece algo injusto que él estuviera en la calle. Él tendría que estar allá preso”, expresó la madre de Olga.El crimen de Olga PeñuelaEl 5 de diciembre de 2024, Olga se encontraba viendo un partido con su hija menor en un establecimiento de Caicedonia cuando Diego irrumpió en el lugar. En un video de seguridad se observa cómo el hombre intenta abrazarla, pero ella lo rechaza visiblemente. Poco después, salen del sitio.A pocas cuadras de allí, Diego atacó a Olga con un arma cortopunzante. Según el testimonio de la menor, la mujer recibió 30 puñaladas.La niña pidió ayuda desesperadamente mientras Diego huía del lugar. Olga fue trasladada de inmediato al hospital, pero llegó sin signos vitales. “Al momento de nosotros llegar aquí al hospital, visualizamos que ya el cuerpo se encontraba sin vida, presentaba múltiples heridas, laceraciones por arma cortopunzante. Se visualizaban un aproximado de 30 lesiones”, relataron las autoridades.“La niña me dijo ‘Abuelita, Diego Murillo mató a mi mamá. Eso fue algo muy feo, fue horrible”, expresó consternada Gloria Bojacá, madre de la víctima.El testimonio de la menor, las declaraciones del dueño del establecimiento y las conversaciones violentas registradas entre la pareja fueron piezas clave para que la Policía lograra la captura de Diego Murillo el 3 de marzo de 2024, por el delito de feminicidio.El acusado no aceptó los cargos y, actualmente, permanece recluido en una estación de Policía en Calarcá, Quindío, mientras avanza el proceso judicial. Séptimo Día le solicitó una entrevista para conocer su versión de los hechos, pero se negó a hablar.Tatiana Grueso: primera víctimaEl 15 de mayo de 2015, Tatiana Grueso fue asesinada por su pareja, Diego Murillo, en presencia de su pequeño de 5 años. “Ella estaba muy enamorada de él”, recordó su madre, Olga Lucía Calderón. Pero ese amor se convirtió en una pesadilla.Su cuerpo fue encontrado tres días después, con evidentes signos de violencia. El crimen fue descubierto gracias al pequeño hijo de Tatiana, quien, con inocencia, le dijo a su abuela: “Mi mamá lleva dos noches durmiendo y no se quiere despertar”.Tras el crimen, el sujeto se entregó a las autoridades, y ese mismo año, el Juzgado 39 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá lo condenó por homicidio agravado. Sin embargo, la familia de la víctima nunca sintió que se hubiera hecho justicia.Después de cumplir aproximadamente ocho años de su condena, Diego Murillo solicitó el beneficio de prisión domiciliaria, el cual le fue otorgado. Un año más tarde, reincidió y cometió el asesinato de Olga Lucía Peñuela.
Después de nueve años de haber sido emitido, un capítulo del programa Séptimo Día se convirtió en la pieza clave para que Olga Lucía Peñuela Bojacá descubriera la verdadera identidad de su novio. Lo que comenzó como una relación romántica terminó en tragedia. Diego Murillo Ramírez, quien le había dicho que estaba en prisión por hurto, en realidad había sido condenado por el homicidio de su anterior pareja. Dos meses después de que Olga conociera esto, fue asesinada con 30 puñaladas. Su familia cree que el crimen ocurrido en Caicedonia, Valle del Cauca, pudo haberse evitado.Olga Lucía, madre soltera de cuatro hijos, conoció a Diego Murillo en octubre de 2023 a través de redes sociales. Él la conquistó con mensajes, reacciones, flores y peluches. La conexión fue rápida. Un mes después, Diego le confesó que estaba privado de la libertad, pero le aseguró que era por un delito menor.“Que él está preso. Porque mi mamá le dijo que lo quería ver. Que está preso por hurto”, relató Andrea Romero, hija de Olga.A pesar de la revelación, Olga decidió seguir con él. Diego le dijo que pronto obtendría casa por cárcel y le propuso vivir juntos. En diciembre de 2023, fue trasladado desde la cárcel de Cómbita, Boyacá, a la casa de sus padres en Chicoral, Tolima, para cumplir el resto de su condena bajo esa medida.La convivencia bajo casa por cárcelOlga aceptó mudarse con Diego. Andrea también lo conoció: “Era atento, era detallista. Salíamos, íbamos a la piscina. ¿Diego, si usted tiene casa por cárcel, por qué puede ir a la piscina? ‘No, es que yo puedo estar caminando por acá entre el barrio, pero no me puedo ir del barrio’”, aseguró.Durante varios meses, Diego acompañó a Olga a sus controles médicos en Bogotá. Desde 2017, ella luchaba contra la leucemia, pero su salud mejoraba. Viajaban juntos cada dos o tres meses. La relación parecía estable, y Diego se mostraba como un compañero presente, pese a la medida de casa por cárcel.Así descubrió que su pareja era un asesinoNueve meses después de iniciar la relación, Olga vio un capítulo de Séptimo Día emitido en 2015. El episodio relataba el asesinato de Tatiana Grueso en 2014. Reconoció a Diego como el hombre condenado por ese crimen.“Me dijo, ‘Mami, tengo que contarle algo, pero no vaya a decir nada ni se vea este video’. Me dijo, es que encontré a Diego en Séptimo Día”, relató Camila Peñuela, sobrina de Olga.La revelación fue impactante. Diego no estaba condenado por hurto, como había dicho, sino por homicidio. Cuando Olga lo confrontó, él intentó justificar el crimen como un accidente. Pero para ella, eso no fue suficiente.Olga decidió terminar la relación. Desde ese momento, comenzó a recibir amenazas y presiones emocionales por parte del hombre. “Y Diego le dice que se va a matar. Y mamá le decía que no, que no lo hiciera”, contó Andrea.Los malos tratos duraron casi un mes. Olga se trasladó a Caicedonia con su madre, pero Diego siguió violando la medida de casa por cárcel. “Es que yo no sé por qué tenía medida. Si anteriormente mató una persona, él me parece algo injusto que él estuviera en la calle. Él tendría que estar allá preso”, expresó Gloria Bojacá, madre de Olga.El crimen de la mujerEl 5 de diciembre de 2024, Olga estaba viendo un partido con su hija menor en un establecimiento comercial cuando Diego llegó. Salieron a caminar. A pocas cuadras, él la atacó con un arma cortopunzante.“Ella le dieron 30 puñaladas, la más dura fue al pecho”, contó su madre.La niña pidió ayuda mientras Diego huía. Olga llegó sin signos vitales al hospital. Las autoridades confirmaron que tenía múltiples heridas.“Al momento de nosotros llegar aquí al hospital, visualizamos que ya el cuerpo se encontraba sin vida, presentaba múltiples heridas, laceraciones por arma cortopunzante. Se visualizaban un aproximado de 30 lesiones”, relataron las autoridades.El 3 de marzo de 2025, Diego Murillo fue capturado por el delito de feminicidio. No aceptó los cargos. Actualmente, se encuentra recluido en una estación de Policía en Calarcá, Quindío, mientras avanza el proceso judicial. El programa Séptimo Día intentó entrevistarlo, pero él se negó.La familia pide justicia en el crimenLa familia de Olga cree que el crimen pudo haberse evitado. Consideran que el sistema judicial falló al otorgar casa por cárcel a un hombre condenado por homicidio y al no controlar su cumplimiento.“Diego Murillo mató a mi mamá. Y eso fue lo que dijo la niña y no, eso fue algo muy feo, horrible”, recordó Gloria.¿Cómo obtuvo casa por cárcel?Según la familia, Diego había sido condenado por el asesinato de su expareja en 2015. Llevaba cinco años en prisión y le faltaba uno para terminar su condena. Ese último año lo cumpliría bajo casa por cárcel, en la vivienda de sus padres en Chicoral, Tolima.“Llevaba solo 5 años y le faltaba 1 año para terminar, pero que ese año lo terminaba en casa por cárcel. Le dice a mi mamá que él no puede vivir sin ella, que él tiene que estar con ella, que todo el tiempo tienen que estar juntos y le dice a mi mamá que se vaya para el Chicoral, Tolima”, contó Andrea.
Olga Lucía Peñuela Bojacá, madre soltera de cuatro hijos, fue asesinada el 5 de diciembre de 2024 en Caicedonia, Valle del Cauca. El señalado del crimen es Diego Murillo Ramírez, quien cumplía una condena por homicidio bajo la medida de casa por cárcel para ese momento. La víctima fue atacada con 30 puñaladas frente a su hija menor, quien presenció el crimen y pidió ayuda mientras el agresor huía. Este caso fue investigado por Séptimo Día, que reveló cómo hombres señalados por delitos graves, incluso homicidio, habían recibido el beneficio de prisión domiciliaria en Colombia.La historia comenzó en octubre de 2023, cuando Olga conoció a Diego a través de redes sociales. Según su hija Andrea Romero, él la abordó con insistencia: mensajes, reacciones, flores y peluches. Un mes después, Diego le confesó que estaba privado de la libertad, pero aseguró que era por un delito menor.“Que él está preso. Porque mi mamá me dijo que lo quería ver. Que está preso por hurto”, relató Andrea.A pesar de la revelación, Olga decidió visitarlo en la cárcel. Diego le dijo que pronto obtendría el beneficio de casa por cárcel y le propuso vivir juntos. En diciembre de 2023, fue trasladado desde la cárcel de Cómbita, Boyacá, a la casa de sus padres en Chicoral, Tolima, para cumplir el resto de su condena bajo esa medida.Convivencia bajo casa por cárcelOlga aceptó mudarse con Diego. Andrea también lo conoció: “Era atento, era detallista. Salíamos, íbamos a la piscina. ¿Diego, si usted tiene casa por cárcel, por qué puede ir a la piscina? ‘No, es que yo puedo estar caminando por acá entre el barrio, pero no me puedo ir del barrio’”.Durante varios meses, Diego acompañó a Olga a sus controles médicos en Bogotá. Desde 2017, ella luchaba contra la leucemia, pero su salud mejoraba. Viajaban juntos cada dos o tres meses. La relación parecía estable, y Diego se mostraba como un buen compañero.La verdad detrás de la condenaNueve meses después de iniciar la relación, Olga descubrió que Diego no estaba condenado por hurto. La mujer reconoció a Diego en un capítulo de Séptimo Día emitido en 2015 sobre el asesinato de Tatiana Grueso, ocurrido en 2014.“Me dijo, ‘Mami, tengo que contarle algo, pero no vaya a decir nada ni se vea este video’. Me dijo, es que encontré a Diego en Séptimo Día”, relató Camila Peñuela, sobrina de Olga.El programa revelaba que Diego había sido condenado por homicidio, no por hurto. Cuando Olga lo confrontó, él intentó justificar el crimen como un accidente. Sin embargo, Olga decidió terminar la relación.Las amenazas tras la rupturaDesde ese momento, Diego comenzó a acosarla. “Y Diego le dice que se va a matar. Y mamá le decía que no, que no lo hiciera”, contó Andrea. Los malos tratos duraron casi un mes. Olga se trasladó a Caicedonia con su madre, pero Diego la siguió, violando la medida de casa por cárcel.“Es que yo no sé por qué tenía medida si anteriormente mató una persona, me parece algo injusto que él estuviera en la calle. Él tendría que estar allá preso”, expresó Gloria Bojacá, madre de Olga.El crimen de Olga PeñuelaEl 5 de diciembre de 2024, Olga estaba viendo un partido con su hija menor en un establecimiento en Caicedonia, cuando Diego llegó. Salieron a caminar. A pocas cuadras, él la atacó, según el testimonio de la niña.“Ella le dieron 30 puñaladas, la más dura fue al pecho”, contó la madre de Olga.La niña pidió ayuda mientras Diego huía. Olga llegó sin signos vitales al hospital. Las autoridades confirmaron múltiples heridas con arma cortopunzante.“Al momento de nosotros llegar aquí al hospital, visualizamos que ya el cuerpo se encontraba sin vida, presentaba múltiples heridas, laceraciones por arma cortopunzante. Se visualizaban un aproximado de 30 lesiones”, relataron las autoridades.Captura y proceso judicialEl 3 de marzo de 2025, Diego Murillo fue capturado por el delito de feminicidio. No aceptó los cargos. Actualmente, se encuentra recluido en una estación de Policía en Calarcá, Quindío, mientras avanza el proceso judicial. El programa Séptimo Día intentó entrevistarlo, pero él se negó.En Colombia, la casa por cárcel puede aplicarse como medida preventiva o como parte de una condena. Sin embargo, su efectividad depende del control por parte de las autoridades, algo que falló en este caso.¿Cómo obtuvo casa por cárcel?Según la familia, Diego había sido condenado por el asesinato de su expareja en 2015. Llevaba cinco años en prisión y le faltaba uno para terminar su condena. Ese último año lo cumpliría bajo casa por cárcel, en la vivienda de sus padres en Chicoral, Tolima.“Llevaba solo 5 años y le faltaba 1 año para terminar, pero que ese año lo terminaba en casa por cárcel. Le dice a mi mamá que él no puede vivir sin ella, que él tiene que estar con ella, que todo el tiempo tienen que estar juntos y le dice a mi mamá que se vaya para el Chicoral, Tolima”, contó Andrea.La medida le permitía permanecer en un domicilio específico, pero no salir de él. Sin embargo, Diego se trasladó a Caicedonia, Valle del Cauca, sin autorización, lo que constituye una violación directa a la medida.Olga Lucía Peñuela tenía 36 años. Desde 2017, enfrentaba un diagnóstico de leucemia. A pesar de la enfermedad, trabajaba virtualmente y mantenía a sus hijos. Su salud había mejorado con el tiempo, y para 2024, asistía regularmente a controles médicos en Bogotá.“Fue como si el mundo se quedara paralizado. Ya no hay nada que hacer”, lamentó Andrea Romero.“Diego Murillo mató a mi mamá. Y eso fue lo que dijo la niña y no, eso fue algo muy feo, horrible”, recordó Gloria Bojacá.La familia exige justiciaLa familia de Olga exige justicia y una revisión urgente de los criterios para otorgar casa por cárcel a condenados por delitos violentos. También piden mayor control y seguimiento a quienes reciben este beneficio.“Ella le abrió su corazón a un hombre privado de la libertad. No sé ella qué le vio a ese muchacho. No entiendo cómo resultó involucrada con él”, afirmó su madre.El caso de Olga no es aislado. En Colombia, la casa por cárcel ha sido objeto de debate por su aplicación en casos de delitos graves. La falta de vigilancia efectiva y el incumplimiento de las condiciones impuestas han generado preocupación entre víctimas y organizaciones defensoras de derechos humanos.
A propósito de la caída del puente vehicular sobre el río La Vieja, el cual conectaba al Valle del Cauca con Quindío, las autoridades locales y nacionales conversan acerca del estado de los puentes del país y las afectaciones generadas a raíz de la tragedia.Relacionado con el tema: Identifican a los dos policías que murieron tras colapso de puente vehicular sobre río La ViejaEn entrevista con Caracol Ahora, el ministro de Transporte, Guillermo Francisco Reyes González, declaró que las autoridades están adelantando investigaciones frente al tema, pero que aún “no se puede descartar ninguna causa”.Desde su concepto, sería irresponsable decir que fue una falla estructural, un atentado o alguna otra causa, sin la culminación de las averiguaciones pertinentes.Antes del desplome, la estructura había sido objeto de un estudio técnico, el cual fue auditado con interventoría. Esta emergencia cobró dos vidas y dejó a 15 personas heridas. En medio de la tragedia, Reyes expresa tranquilidad y satisfacción al ver que todas las entidades se han movilizado para “tomar todas las medidas del caso”.Carlos Alberto Orozco, alcalde de Caicedonia, uno de los municipios más afectados por el desplome, comenta que esto puede generar grandes problemas, debido a que su territorio es “despensa a nivel nacional” de productos agrícolas como maíz, café, banano, plátano y cítricos. Afirma que son “los mayores abastecedoras de la canasta familiar en el país”. Además, esta desconexión es problemática en temas de salida de residuos sólidos y acceso a servicios de salud.Orozco destaca que “desde el 28 de octubre del año pasado" tienen "un colapso en el puente Barragán, donde al momento no se ha hecho absolutamente nada”. Ahora se suma lo ocurrido con el puente del río La Vieja en un corredor importante para el 60% del transporte de carga nacional.Estos cierres han hecho que recorridos en los cuales las personas tardaban 30 minutos ahora puedan demorarse de cuatro a cinco horas.El ministro declaró que se están tomando medidas para habilitar vías alternas para que no se corte la comunicación entre el centro y el norte de Colombia. Se mantienen conversaciones para que no se cobre un peaje adicional en los recorridos alternos que fueron adelantadas.La latente problemática de puentes del paísEl ministro de Transporte reveló que las investigaciones realizadas señalan que en Colombia hay un aproximado de 3.500 kilómetros de puentes, de los cuales unos 1.000 están en mal estado y requieren intervención. Estas obras podrían tener un costo que oscila ente el billón y el billón y medio de pesos.“La verdad es que tenemos décadas en que las autoridades del sector en infraestructura habían abandonado el tema de revisar el estado nuestros puentes”, comenta Reyes.Además del evidente desamparo en el cual han estado involucradas estas estructuras, el funcionario destaca que esta es una problemática propia de un país que tiene sus vías en lugares con variadas fallas geológicas, cambios climáticos y topografías que hacen que los puentes se afecten por muchas causas, incluyendo el tema del crecimiento de los ríos y los derrumbes, por lo cual “el Gobierno tiene que entrar a tomar medidas”.Puede interesarle: Caída de puente en el río La Vieja: autoridades dicen que no tenían información de falla alguna
El nuevo expediente presentado por la justicia de Estados Unidos contra el presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su eposa, Cilia Flores, contiene señalamientos sobre una supuesta relación tanto con las antiguas Farc como con la guerrilla del Eln. La Fiscalía estadounidense sostiene que Maduro negoció explosivos con la antigua cúpula guerrillera para saldar deudas por narcotráfico. Se trata de un relato de 25 años de criminalidad en cabeza del dictador y su eposa con varios capítulos de nexos con las Farc y el Eln, en lo que se configura como el capítulo de Colombia en este juicio. Esta nueva imputación se conoce mientras está prevista una audiencia sobre la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Flores.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl capítulo ColombiaUno de los episodios que destaca el escrito se remonta a 2013, cuando Maduro y Flores se reunieon con Rodrigo Londoño (conocido en su vida en armas como alias Timochenko), Iván Márquez y Jesús Santrich, entonces integrantes del secretariado de las antiguas Farc, para hablar sobre dinero que Maduro supuesamente le debía a ese grupo terrorista. Según la acusación, "para pagar al menos algo de la deuda, Maduro Moros aceptó vender minas explosivas y otras armas a las Farc reconociendo que incrementaría la capacidad de las Farc de librar una guerra contra Colombia"."Maduro y Flores se asociaron con organizaciones terroristas extranjeras designadas, como las Farc, el Eln, el Tren de Aragua) y el Cartel de Sinaloa, para introducir grandes cantidades de drogas en Estados Unidos", contó el fiscal.Pero la alianza, al parecer, no fue solo para el tráfico de drogas. En el 2013, de acuerdo a la acusación, Maduro ordenó capturar a un militar venezolano señalado de conspirar contra el régimen. Ordenó llevarlo a un campamento de las entonces Farc en Colombia, en un áera fronteriza donde fue sometido a tratos inhumanos, justo después de haber sido torturado con descargas eléctricas aproximadamente 20 veces. Esto hizo parte de las múltiples torturas que Maduro ordenó y supervisó."Descargas eléctricas, asfixia, violación, aislamiento prolongado". A eso sometieron, según el documento, tanto a opositores venezolanos como algunos ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela, de acuerdo al Departamento de Justicia de Estados Unidos. Eso relata el nuevo escrito de acusación presentado hoy (este jueves) por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York: conspiración para torturar, que se suma a los otros cargos por narcoterrorismo.También amplía sobre los nexos con el Eln entre el 2022 y 2024, cuando funcionarios del régimen de Maduro viajaban a campamentos controlados por ese grupo criminal. Desde ahí movilizaban la droga con el visto bueno del ejército venezolano para burlar detecciones de otras fuerzas de seguridad en la región.La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro y a Flores de llevar a cabo una estrategia de "represión y torturas" para mantenerse en el poder. En concreto, describe presuntas torturas llevadas a cabo por Maduro y Flores contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses. Según la acusación, "los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses" crecían a medida que aumentaba la retórica de Washington contra Caracas.Uno de los casos de ciudadanos estadounidenses descritos en la nueva acusación, identificado como 'víctima 7', recoge que fue víctima de torturas tras ser "acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro". Estos tres casos se remontan a 2022 y llegan hasta enero de 2026, cuando las fuerzas de EE.UU. arrestaron al entonces líder venezolano en Fuerte Tiuna, un complejo militar en Caracas.¿En qué va el caso contra Maduro?Esta nueva imputación se suma a los cargos de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión y conspiración para poseer armas destructoras que ya enfrentan ambos en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Además, la Fiscalía extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo que hasta ahora solo pesaba contra Maduro.Ahora, la acusación atribuye a ambos conspiración para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones terroristas. "(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)", alega en el escrito la Fiscalía.Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde afrontan un proceso penal por presuntamente utilizar sus posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína. Al margen, el juez a cargo del caso, Alvin Hellerstein, convocó este jueves una audiencia para estudiar la solicitud de arresto domiciliario presentada por Flores.Sus abogados alegan que la exprimera dama de Venezuela sufre un delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca, agravado durante sus meses en prisión, donde comparte unidad con más de 40 reclusas en un entorno que consideran contraproducente para cualquier recuperación médica.NOTICIAS CARACOL*Con información de EFE
Atlético Nacional y Deportes Tolima se enfrentaron el jueves anterior en el Metropolitano de Ditaires, en Itagüí, en compromiso pendiente de la novena jornada de la Liga BetPlay II-2026. En dicho partido sumó minutos Edwin Cardona, quien dejó unas palabras que no pasaron desapercibidas. Y, es que tras el juego que concluyó 0-0, el talentoso volante del 'verdolaga' se refirió a esa complejidad que ha tenido su equipo para enfrentar los duelos del campeonato local sin un referente de área natural. Pero que pese a esto, el plantel ha sabido reinventarse bajo la idea del cuerpo técnico liderado por Lucas González. El número '10' valoró el esfuerzo colectivo.“Jugar sin ‘9’ y crear tantas opciones de gol… La gente puede decir muchas cosas, pero no es fácil. Creo que para ningún equipo no tener un ‘9’ es como de pronto no tener un arquero y jugar sin arquero es difícil. Pero nosotros estamos adaptándonos a eso, a lo que quiere el 'profe' y eso rescatable también para el equipo", dijo en primera instancia Cardona a la prensa, luego del encuentro frente a los 'pijaos'. Del mismo modo, el talentoso de Atlético Nacional destacó la respuesta de los compañeros que ingresaron desde el banco para ocupar distintas posiciones por el bien colectivo."Rescato mucho eso porque el que entra muestra esa valentía y esa garra de seguir el ritmo del equipo, el ritmo del juego. Y mira que 'Titi' (Rengifo) entró y también aportó, Mateus (Uribe) entró y es volante y terminó de '9'. Entonces somos varios ahí, pero no importa. No son excusas, ahora pensar en el clásico, que son apartes. Todo el mundo quiere jugar esta clase de partidos, ahora a descansar", terminó por indicar el jugador de 33 años. ¿Cómo va Atlético Nacional en la Liga BetPlay II-2026?El elenco verde paisa, tras el empate 0-0 frente al Deportes Tolima llegaron a 23 puntos luego de once compromisos disputados, ubicándose en el tercer lugar de la tabla general que es liderada por América de Cali. ¿Cuándo es el próximo partido de Atlético Nacional?El calendario de la Liga BetPlay II-2026 indica que el siguiente reto de los dirigidos por Lucas González será este miércoles 14 de octubre cuando enfrenten a Medellín en un nuevo clásico paisa, esta vez por los cuartos de final de la Copa Colombia.
Una emergencia se registró en la noche del jueves 8 de octubre en el norte de Bogotá, específicamente en la carrera Séptima con calle 125, en la localidad de Usaquén, cuando una tubería aparentemente se rompió, causando no solo una inundación en esa zona de la ciudad, sino algunas situaciones de emergencia por estragos que causó el agua que salía con fuerza del tubo roto.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá envió personal al lugar para atender la emergencia, establecer las causas de la ruptura y adelantar los trabajos necesarios para restablecer el servicio.¿Qué ocurrió con tubo madre en el norte de Bogotá?Según información que entregó el IDU al Ojo de la Noche no se trató exactamente de la rotura de un tubo en la zona, sino de un desprendimiento debido a la fuerza del agua y a las fuertes lluvias que caían en ese momento de la noche. La situación desencadenada por la emergencia dejó a dos personas heridas, luego de que el techo de una estación de gasolina cayera por el impacto del agua que caída con fuerza sobre este. Estas dos personas estaban en el lugar tanqueando sus vehículos, cuando el techo se desprendió y cayó sobre tres carros. Bomberos atendieron la situación."Cayó sobre el capó, afortunadamente cayó y en el momento que sentimos que el carro bajo, mi esposa me dijo que diera reversa, el carro respondió y el agua no nos dejaba ver, yo sentí que le pegué a un carro atrás parqueado, pero mi prioridad era salir porque no sabía que había arriba", detalló una de las personas que presenció lo ocurrido y agregó que "de otro carro sacaron a dos señores de la tercera edad, la verdad muy ágiles los señores de la bomba al ayudar". Por su parte, Orlando Molano, director del IDU, detalló que "ya terminamos el empaque, ya estamos restableciendo la movilidad, calculamos que en unas horas tengamos asegurado el tubo y empiece el restablecimiento paulatino. Es un tubo de 20 pulgadas, de nueve kilómetros, entonces tenemos que hacerlo despacio. Esperamos que en la tarde ya esté restablecido el servicio".Servicio de agua suspendido tras la fugaDe acuerdo con la información entregada por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), se adelantan trabajos de reparación que requieren la suspensión del servicio de agua en la zona comprendida entre las calles 119 y 198, entre las carreras 7 y 10 Este. Se espera que el servicio pueda ser restablecido en horas de la tarde de este viernes, mientras tanto se dispuso de varios carrotanques en la zona para abastecer a los afectados.La suspensión afecta a los siguientes sectores y barrios:Usaquén NuevoUnicerrosBosques de MedinaBosque de PinosCadena de Cerro NorteSoratamaCadena de CoditoUrbanización FuratenaSanta Ana OrientalLa Franja de BuenavistaLa Llanurita IIChaparralNuevo HorizonteLa LlanuritaHorizontes UsaquénLa FronteraArenera BuenavistaLa EstrellitaBuenavista II SectorEl Cerro Parte Baja (Villa Nydia)Terrazas de San ÁngelSanta Cecilia BajaSanta Cecilia Parte BajaLa Perla OrientalUsaquén - Urbanización Portal de SienaEl Cerro OccidentalAgua DulceLos NaranjosCerros NorteAltos de SerrezuelaEl RedilEl CoditoSanta Cecilia Norte Parte AltaLa CañadaEl PañuelitoCerros de Los AlpesSierras del MoralTibabita 2El Pinar de Santa BárbaraDelicias del CarmenBosque de SoratamaBarrancas OrientalBocacolina El CedroBosque de Pinos IIIBarrancas Oriental - La Roca (Predio)Barrancas Oriental - ServitaMirador del NorteArauquitaArauquita II SectorHorizontesBuenavista La Estrellita IIIbizaBarrancas AltoBalcones de Vista HermosaBuenavistaLote 95 Anexo Barrio Soratama*con reportería del Ojo de la NocheMARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El técnico del Barcelona, Hansi Flick, ha elogiado la "actitud y mentalidad" de su pupilo Lamine Yamal, de quien ha dicho que "será el mejor jugador del mundo, si no lo es ya".El entrenador alemán prevé que el jugador catalán sea titular este sábado frente al Getafe, a pesar de los minutos que ha acumulado en los últimos cuatro partidos de la Liga de las Naciones que ha disputado con la selección española."Su nivel es fantástico, también con la Selección de España. Lo vi en Londres, estuve allí. Hay que pensar en los jugadores desde un punto distinto. Cubarsí y Lamine son jóvenes y se recuperan antes. Si juega 60 o 70 minutos es bueno, aunque él quiera jugarlo todo", ha comentado Flick en la rueda de prensa previa al partido liguero contra el conjunto madrileño.Considera el técnico 'azulgrana' que Lamine Yamal "disfruta jugando al fútbol", y es precisamente esa "voluntad de mejorar" del delantero de Rocafonda la clave de su buen rendimiento en este inicio de curso."Será el mejor jugador del mundo, si no lo es ya. Con su actitud, su mentalidad, su voluntad de mejorar cada día…Esa es la mentalidad correcta. De momento va en ese camino y estoy muy contento", complementó. España es "la mejor selección del mundo"Igualemente, Hansi Flick elogió al seleccionador de España, Luis de la Fuente, y la gestión de minutos que ha hecho en los cuatro partidos de la Liga de las Naciones."Aprecio mucho lo que está haciendo De la Fuente con mis jugadores, es perfecto. Está muy bien, la relación es muy buena y estoy muy feliz de verlo. Es la mejor selección del mundo", agregó el timonel del cuadro 'blaugrana'. ¿Cuándo es Barcelona vs. Getafe por la Liga de España?El líder de la Liga de España recibirá este sábado 10 de octubre al elenco madrileño en el Camp Nou, en compromiso que tiene un horario establecido en Colombia de las 11:30 de la mañana.
La mañana de este viernes se confirmó la noticia del fallecimiento de Eduardo Emilio Vilaretea sus 73 años, quien venía afrontando quebrantos de salud desde hace ya varios meses. En agosto se reportó que había tenido que sufrir la amputación de una de sus piernas, luego de que se complicara su estado de salud por un sarcoma, un cáncer en tejidos blandos.La carrera deportiva de Eduardo Emilio Vilarete fue de más de 15 años, en los que dejó en evidencias sus cualidades de delantero goleador, de presencia en el área, con un cabeceo impecable y que se sabía mover en el frente de ataque y con una personalidad afable y extrovertida. Sus inicios se dieron en Santa Marta y a nivel nacional se hizo conocer en las selecciones del Magdalena, donde comenzó a destacarse por encima de sus compañeros.De esa manera, el samario defendió los colores de Atlético Bucaramanga, Unión Magdalena, Atlético Nacional, Deportes Tolima, Pereira, Deportivo Quito, Liga de Quito y Audaz Octubrino, de Ecuador; y Deportivo Pacífico, de Perú. Además de eso, estuvo en la Selección Colombia, en categoría juvenil y de mayores.En un comunicado de prensa difundido por Angélica Vilarete se destacó al otrora goleador como "un hombre apasionado por el fútbol, generoso, alegre y lleno de amor. Así lo recordaremos siempre: por su sonrisa, sus enseñanzas y la huella que dejó en cada persona que tuvo la fortuna de conocerlo".En el tiempo reciente cumplió labores de cazatalentos del Unión Magdalena, al que siempre le guardó un cariño y admiración especial.Según comentaron algunos de los personajes del deportes que lo visitaron estando hospitalizado, el 'Loco' se mantuvo dicharachero y jocoso hasta en los momentos más complicados.Vale la pena recordar que Eduardo Emilio le heredó esa vena futbolera a Carlos Mario, su sobrino, quien también tuvo un trasegar relevante en el balompié nacional en equipos como el propio Unión, Junior de Barranquilla y Santa Fe, entre otros.Ya se informó de parte de sus familiares que "sus exequias se realizarán en Ibagué y, posteriormente, se llevará a cabo un homenaje en Santa Marta, su ciudad natal".