El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
En el municipio de Charalá, departamento de Santander, sujetos armados secuestraron a una adulta mayor, identificada como Georgina León.>>> Vea más: Adulta mayor caminó día y noche para denunciar que su hija era maltratada por la parejaEsposo de adulta mayor secuestrada en Charalá también fue amordazadoDe acuerdo con las autoridades, desconocidos ingresaron a la finca de la víctima, la amordazaron junto con su esposo, Iván Carrizosa, se los llevaron a los dos y, sobre una vía del municipio, dejaron al hombre botado y amarrado. El paradero de León es incierto.Según fuentes consultadas por Blu Radio, los sujetos que secuestraron a Georgina León comenzaron, en la madrugada de este miércoles 28 de agosto, a pedir una millonaria suma de dinero para liberarla.Actualmente, las autoridades de los municipios de Charalá, Coromoro y Ocamonte adelantan operativos para dar con el paradero de la mujer secuestrada.Un habitante de Charalá le dijo a la emisora que “desde hace unos días hemos visto personas armadas en la región y eso nos tiene atemorizados”.>>> Le puede interesar: Adulta mayor fue atacada con machete por su propio hijo en Medellín
Un juez condenó a 17 años y 7 meses de cárcel a un sujeto que abusaba de una prima menor de edad. Según las autoridades, el hombre se ganó la confianza de la víctima con regalos y detalles.Cayó entrenador de escuela de fútbol señalado de abusar de más de 30 menoresConforme a lo revelado por la Fiscalía General de la Nación, los abusos sexuales contra la menor de edad se extendieron desde finales del año 2021 y hasta febrero de 2022 en el municipio de Charalá, Santander.El ente investigador reveló que el victimario aprovechó “la familiaridad” que tenía con la menor de edad, misma que construyó a base de “regalos y detalles”.No obstante, un allegado de la familia se percató de uno de estos abusos y de inmediato alertó al padre de la menor de edad, quien denunció la aberrante situación.Un papá fue señalado del abuso de su hija de 6 meses para vender el contenido en la deep webEn medio de las audiencias, el sujeto fue imputado por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado homogéneo y sucesivo y condenado a 17 años y 7 meses de cárcel.Pese a la sentencia, la defensa del sujeto que abusaba de una prima apeló la decisión del juez.Líneas para denunciar violencia sexual o intrafamiliar en ColombiaLínea Nacional: 155Policía Nacional: 123Línea Fiscalía General de la Nación: 122Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: 018000 918080Línea de Protección para niños, niñas y adolescentes: 141WhatsApp: 320 239 1685 – 320 865 5450 – 320 239 1320Línea Púrpura en Bogotá 018000 112137, WhatsApp 3007551846 o escribiendo al correo electrónico lpurpura@sdmujer.gov.coLe puede interesar:Condenan a líder de secta acusado de delitos sexuales que fue expuesto en documental de Netflix
Seis personas heridas, unas 150 familias damnificadas y millonarias pérdidas materiales, ese es el saldo de un fuerte vendaval que azotó al municipio de Charalá, Santander. Se declaró la alerta roja en el hospital, porque perdió gran parte de su estructura, y calamidad pública en el municipio.Gobierno repatriará a turistas colombianos que están en Israel y a connacionales que deseen salirEl aguacero de la tarde del pasado lunes, 9 de octubre de 2023, en Charalá no fue normal. Ráfagas de viento, granizo y lluvia intensa se llevaron ventanales, puertas y tejados y los mismos habitantes lo registraron en video. De hecho, hasta el emblemático parque del pueblo colonial perdió parte de sus enormes árboles.“Los techos se levantaban, parecían papel, las ventanas, las puertas, incluso hasta había ropa por los cables”, comentó Angie Colmenares, damnificada por vendaval.Por su parte, Edison Arenas, alcalde de Charalá, indicó que hubo “afectaciones en el palacio municipal" y "en la Casa de la Cultura", así como "en el hospital y en el ancianato”.Con este video buscan a delincuentes que mataron a hombre en Neiva por robarloUn total de 40 adultos mayores del Centro Geriátrico Fundación de Belén se quedaron sin un hogar por cuenta del vendaval.“Estábamos bregando a cerrar la ventana y el aire ya no nos dejó. Yo me di cuenta cuando levantó el techo, así en cámara lenta, lo volteó”, contó Pablo Pinto, damnificado por el vendaval.El hospital local José Antonio Galán reportó perdidas por mil millones de pesos y en el momento solo puede prestar servicio de urgencias, mientras se reubican en la única zona que quedó habitable.“No tenemos techo, todo lo que fue parte de equipos biomédicos, de cómputo, mobiliario, todo quedó absolutamente destruido”, informó Luz Amparo Rueda, gerente del hospital.Este martes, el pueblo se despertó en medio del desastre y cientos de personas limpiaban escombros, troncos y los restos de lo que quedó sobre el piso.“Hay más de 100 familias damnificadas y estamos trabajando en el puesto de mando unificado, para poder volver a la normalidad en este municipio”, indicó Fabián Vargas, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander.El casco antiguo del pueblo cumplió 16 horas sin energía eléctrica y no hay clase en los colegios públicos por daños menores.
Autoridades en Santander encontraron muerto a un menor de 16 años que permaneció desaparecido durante cuatro días tras haberse lanzado a las aguas del río Chagres con un compañero suyo, quien también falleció por inmersión. La búsqueda fue liderada por la Policía, bomberos y la Defensa Civil.Vea también: De broma a delito grave: en colegio inventan panfleto del Clan del Golfo para no tener clase“Con la Alcaldía del municipio de Charalá, con la comunidad, que fue muy importante, encontramos el cuerpo del menor el día de ayer (lunes 23 de mayo de 2022)”, dijo César García, coordinador de Gestión del Riesgo de Santander.El funcionario indicó que el adolescente fue identificado como Fabián Marín y que fue hallado “aguas abajo en el río Fonce, sector en el que de manera imprudente estos muchachos se lanzaron a esta fuente hídrica”.Le puede interesar: Pulla de Rodolfo Hernández a Gustavo Petro: “Él sabe que va a perder las elecciones”Con este menor ya son seis las víctimas fatales y una persona más desaparecida durante la actual temporada de lluvias en Santander, territorio en el que 30 municipios se mantienen en calamidad pública.Asimismo, se presentan pasos restringidos hacia el occidente del departamento. La alerta también se extiende por los vertimientos de agua de la central de Hidrosogamoso, que genera inundaciones en los municipios de Barrancabermeja, Sabana de Torres y Betulia.Otros hechos: Perrito se atravesó en una vía, en medio de una persecución, y causó un accidente mortal
Sin techo, puertas, ventanas, barandas y escaleras quedó el recién construido colegio José Antonio Galán de Charalá, Santander, los obreros se llevaron parte de su estructura, según dicen, por el incumplimiento en el pago de sus salarios y los materiales por parte de la empresa contratista.“Me tocó proceder a desmontar toda la carpintería, puertas y ventanas porque me deben más de 100 millones de pesos y hasta el momento no he recibido ni aviso para cancelar ni nada”, expresó el contratista de la obra Fernando Muñoz.En tres días, soldadores, obreros y carpinteros desmontaron las estructuras de metal, que meses atrás habían instalado para el funcionamiento del colegio, que alberga a más de 400 niños y demoró más de 5 años en ser construido.“En el mes de junio, se suponía que iban a entregar la obra para realizar todas las actividades hacia la presencialidad y resulta que nos encontramos con que la empresa que estaba revisando la obra, según tengo entendido, es una constructora a nivel nacional que tiene muchas obras, GMP, y ellos se declararon en quiebra”, manifestó Juan Becerra, docente de la intuición educativa.Esta es solo una de las construcciones fallidas financiadas por el Ministerio de Educación en Santander y a cargo de constructoras privadas. En la región, hay más de 13 colegios que reportan retrasos en las obras e incumplimientos en el pago de los salarios de los obreros, cuatro proyectos están en Bucaramanga.“Esto es para nosotros un elefante blanco, una tomadera de pelo a la comunidad, una falta de respeto hacia los niños porque esto es para que estudien 1200 niños, en el cual en estos momentos están en la calle”, manifestó el veedor de la obra del colegio Camacho Carreño de Bucaramanga, Eliseo Morales.El Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE) se comprometió con las autoridades en Bucaramanga a cambiar nuevamente el constructor, para que retome los trabajos en las cuatro obras que quedaron abandonadas en la ciudad.“Se comprometió a que en este mes de agosto culminar un proceso de terminación anticipada del contrato por presunta pues obviamente por todas estas situaciones que se han venido presentando” , informó Ana Leonor Rueda, secretaria de Educación de Bucaramanga.Por la obra desmontada en Charalá, la Secretaría de Educación de Santander anunció que reunirá a las partes para llegar a un acuerdo.
Un hombre identificado como José Eulises Sierra Sanabria, de 51 años, estaba realizando labores en una finca de la zona rural de Charalá, Santander, cuando recibió el ataque de las abejas.En la zona hay varios panales que funcionan para la apicultura, aunque aún no se ha podido determinar la causa de la reacción agresiva de las abejas. Según Blu Radio, el hombre aparentemente sufrió un shock anafiláctico por las picaduras. Uno de los testigos sugiere que la víctima era alérgica y que recibió demasiadas.Juan Guarín, el sargento de Bomberos de Charalá comentó a Blu: “esta persona logró salir del lugar donde estaban las abejas que lo persiguieron por un trayecto y llegó a la finca, entró, se sentó y ahí finalmente fue donde murió”.El campesino tuvo un shock que le provocó la detención de varias acciones vitales del cuerpo como la obstrucción de la tráquea y la inflamación de la lengua, suficiente para causarle la muerte. ¿Qué es un shock anafiláctico?Un shock anafiláctico es la reacción alérgica más intensa que una persona puede presentar y tiene varias causas, puede ser debido a alergias a alimentos, medicamentos y a algunos animales, como en este caso.
Venezuela retomará las clases a partir del próximo lunes, 6 de julio, en las zonas no afectadas por los potentes terremotos del 24 de junio, que dejaron al menos 2.645 muertos y 12.666 heridos (reporte del 3 de julio), mientras que se mantendrán suspendidas en los sectores golpeados por los sismos, informó este viernes el Ministerio de Educación.Según un comunicado, las actividades escolares se reanudarán el lunes en "aquellos estados no afectados cuya infraestructura no tenga daños visibles", con el fin de "garantizar el derecho a la educación sin comprometer la seguridad de los estudiantes y equipos docentes".La suspensión de clases en todo el país fue anunciada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el mismo día del doble terremoto y luego extendida durante esta semana.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La cartera de Educación ordenó también incorporar la gestión de riesgos como un tema de estudio.¿Cómo será el calendario escolar tras los terremotos en Venezuela?De acuerdo con el nuevo calendario escolar, el tercer y último lapso finalizará el 17 de julio, para luego pasar a las últimas etapas del año académico, que incluye revisión y recuperación, elaboración y entrega de informes de evaluación, balance, inscripciones y actos de promoción, para finalmente cerrar el día 31.Entretanto, se mantienen suspendidas las actividades en Caracas y varios municipios de los estados Miranda, Aragua, Falcón, Carabobo y La Guaira, el más golpeado por los sismos."En estos casos esperaremos que las labores de rescate culminen antes de determinar los trámites administrativos que se deberán cumplir para dar cierre al año en curso", explicó el ministerio, que se solidarizó con los familiares de las víctimas.La institución aseguró que, en los lugares afectados, la prioridad "continúa siendo la atención integral de las comunidades, el acompañamiento socioemocional y la revisión exhaustiva de la infraestructura". EFE
Los emparejamientos para la fase de octavos de final del Mundial 2026 quedaron definidos este viernes con el rival que esperaba Suiza tras la definición del último partido de dieciseisavos, que ganó Colombia por 1-0 a Ghana.La ronda de octavos de final, segunda de eliminación directa del Mundial 2026, comenzará este sábado 3 de julio con los partidos Canadá-Marruecos y Paraguay-Francia; y terminará el martes 7 de julio con los choques Argentina-Egipto y Suiza-Colombia.Brasil se las verá con Noruega en Nueva York/Nueva Jersey el 5 de julio, misma fecha para el choque entre México e Inglaterra en Ciudad de México.España se enfrentará con Portugal en Dallas el 6 de julio, mientras Estados Unidos y Bélgica jugarán el mismo día en Seattle.- Emparejamientos de octavos de final:04.07: Canadá - Marruecos, en Houston04.07: Paraguay - Francia, en Filadelfia05.07: Brasil - Noruega, en Nueva York/Nueva Jersey05.07: México - Inglaterra, en Ciudad de México06.07: Portugal - España, en Dallas06.07: Estados Unidos - Bélgica, en Seattle07.07: Argentina - Egipto, Atlanta07.07: Suiza - Colombia, en Vancouver
Las selecciones de Colombia y Ghana se encontraron para un nuevo compromiso en los dieciseisavos del Mundial de Fútbol 2026. La competición tuvo lugar en Kansas, Estados Unidos. Incluso desde antes del partido, la fanaticada en Colombia empezó a tomar esta fase por la que atraviesa el equipo Tricolor y hasta con misticismo. Y es que un grupo de hinchas hicieron una convocatoria para subir hasta la Basílica del Señor Caído del cerro de Monserrate en Bogotá a manera peregrinación, para PEDIR que le fuera bien a los futbolistas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Colombia abrió el marcador del compromiso con un tanto de Jhon Arias al minuto 14, después de que el partido iniciara con los ánimos hacia arriba. Con 1-0 finalizó el primer tiempo. La segunda parte del juego tuvo un gol anulado de Luis Díaz por un fuera de lugar, pero que hizo gritar de emoción a la marea amarilla que acompaña a los cafeteros en el estadio. (Vea el gol aquí: Vea el gol de Jhon Arias que abrió el marcador de Colombia vs, Ghana, en el Mundial 2026)El compromiso contra el país africano finalizó a las 10:30 p. m. Con esto, la Selección Colombia clasificó a los octavos de final de la Copa del Mundo y se atreve a soñar a llegar más lejos con esta nueva generación futbolistas. El siguiente partido será contra Suiza. Los europeos vienen de un juego contra Argelia. El próximo compromiso será este martes 7 de julio, en Vancouver, Canadá,Por supuesto, el gol anulado recordó a la hinchada el dolor que no cura del gol anulado de Davinson Sánchez o el de Lucho Díaz durante este Mundial.(Le puede interesar: El arquero le negó el gol a Gustavo Puerta; Vea la jugada en partido de Colombia vs. Ghana)
Este viernes, la Selección Colombia venció 1-0 a Ghana, en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, en el Arrow Stadium, en Kansas City. Con un tanto de Jhon Arias en el minuto 14, el combinado nacional se impuso y puso su nombre entre los 'octavos'. La 'tricolor' pudo ampliar la cuenta en el marcador en la primera parte con algunas opciones. Al 46', Daniel Muñoz lanzó un centro y Johan Mojica apareció con un cabezazo que tuvo una salvadora atajada de Lawrence Ati Zigi.Para la segunda parte, los dirigidos por Néstor Lorenzo insistieron y al 58' Luis Díaz anotó luego de un buen pase Jefferson Lerma, pero el extremo estaba en fuera de juego. Dos minutos más tarde, Gustavo Puerta se la dejó servida a 'Lucho', quien remató, pero Zigi respondió con una gran parada.¿Cuándo juegan Colombia vs. Suiza?El duelo entre 'cafeteros' y 'helvéticos' está programado para el martes 7 de julio, a las 3:00 p.m. (hora Colombia), en el BC Place, en Vancouver, Canadá. El encuentro será transmitido por Caracol Televisión, GolCaracol.com y Ditu. Suiza próximo rival de ColombiaSuiza derrotó 2-0 a Argelia en Vancouver (Canadá) y se clasificó para los octavos de final del Mundial de Norteamérica. El partido apenas tuvo historia: los europeos fueron superiores y se impusieron con los goles de Breel Embolo (10') y Dan Ndoye (46).Suiza alcanza los octavos de final de un Mundial por cuarta ocasión consecutiva, aunque la última ves que superó la instancia fue en 1954, precisamente la edición que organizó.La Nati supo golpear al rival en momentos decisivos, al inicio de cada periodo.El primer tanto llegó tras una gran jugada individual de Johan Manzambi, uno de los jugadores revelación del torneo, que avanzó con el balón desde la medular a la linea de fondo y su pase atrás lo empujó Embolo a la red.El segundo llegó en un rechace de la defensa argelina que Ndoye recogió en la frontal del área y batió a Luca Zidane de un derechazo cruzado pegado a la base del palo.Con dos goles abajo en el marcador, el equipo norteafricano trató de reaccionar y tuvo un par de acercamientos peligrosos al arco defendido por Gregor Kobel, pero el portero del Borussia Dortmund apenas tuvo trabajo durante todo el partido.El castigo para Argelia pudo haber sido mayor, pero Fabian Rieder mandó a las manos de Zidane un remate cuando tenía toda la portería para marcar.
La Selección Colombia cumplió con su misión y superó por la mínima diferencia a Ghana, en el estadio de Kansas City, para instalarse en los octavos de final del Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. El único tanto de la noche lo marcó Jhon Arias. Con eso sobró y bastó para continuar avanzando en el evento mundialista.En la ciudad de Kansas, el seleccionado colombiano salió desde el primer minuto a buscar el arco contrario y también con la intención de tomar el manejo del balón y de las acciones. Y así fue. Aunque los africanos quisieron imponerse en la marca, con su fortaleza y velocidad, no lograron su cometido.Y los frutos no tardaron en llegar para los dirigidos por Néstor Lorenzo. En un cuarto de hora se presentó la apertura del marcador, para satisfacción de los seguidores nacionales que se dejaron ver masivamente en el escenario deportivo y a la distancia a todo un país. Así, luego de una buena jugada individual de Luis Javier Suárez, quien ingresó por el lesionado Jhon Córdoba, el que apareció en el área para definir de gran forma fue Jhon Arias, uno de los más destacados del juego.Ese tanto llenó de confianza a Colombia, que comenzó a tocar de un lado a otro, buscando por donde penetrar el planteamiento defensivo de Ghana. Una nueva oportunidad se dio antes de finalizar la parte inicial, gracias a un cabezazo de Johan Mojica, a quien el arquero Ati Zigi le negó el festejo.Para el segundo tiempo, el profesor Lorenzo movió su banquillo y ordenó la entrada de Richard Ríos en sustitución de James Rodríguez, quien no pudo pesar en la zona media, ni realizar sus acostumbrados cambios de frente o asistencias para sus compañeros.Ahí el que dijo presente para empujar a los de uniforme amarillo fue Gustavo Puerta, que mostró claridad con el balón en los pies y mucho criterio e inteligencia. Las opciones volvieron a llegar, con Luis Díaz anotando, pero en fuera lugar. En otra posibilidad, 'Luchito' no logró definir de acertada forma. Hay que indicar que la entrada de Juan Fernando Quintero, por Arias, le permitió a Colombia contar con manejo y con un hombre que también intentó profundizar gracias a su talento para filtrar, incluso quiso sorprender a los africanos de media distancia. El antioqueño dirigió el toque toque, para calmar cualquier reacción de los orientados por Carlos Queiroz.Al final, los nuestro lograron su cometido, sacaron del camino a un rival como Ghana que no inquietó mucho y se clasificó a los octavos de final del certamen que organiza la FIFA. ¿Cuándo vuelve a jugar la Selección Colombia en el Mundial 2026?La Selección Colombia sigue en carrera en el Mundial 2026 y así tras superar a los ganeses, el próximo martes 7 de julio se enfrentará con Suiza, en la ciudad de Vancouver, en los octavos de final del torneo que organiza la FIFA.