El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
Un violador en serie fue capturado en Sucre, departamento donde, según información de la Fiscalía General de la Nación, habría abusado sexualmente de por lo menos cinco menores de edad.Así engañaba a las niñas abusadasEl ente investigador reveló que el sujeto, de 35 años, abordaba a las menores de edad y mediante engaños las convencía para que fueran a la casa de una familiar, ubicada en el municipio de Corozal, con el pretexto de supuestamente hacerles peinados.Ya en el inmueble, el violador en serie atacaba a sus víctimas y, según la Fiscalía, al parecer en el exterior del inmueble “otras personas vigilaban que nadie detectara la acción delincuencial” del criminal.Las víctimas que pusieron en evidencia al sujeto tienen entre los 7 y los 14 años de edad.El violador en serie fue capturado el pasado 25 de marzo en el municipio de Morroa, en Sucre, y presentando ante un juez de control de garantías por los delitos de acceso carnal abusivo y actos sexuales con menor de 14 años. El togado le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.Otra menor de edad también fue víctima de abuso en Sucre, dentro de un colegioEn ese caso, el atacante fue un docente de biología, de 54 años, que abordó a una adolescente de 14 en el laboratorio de química de un establecimiento educativo agropecuario, ubicado en zona rural del municipio de Palmitos, en hechos ocurridos en marzo de 2023.El profesor, que al parecer también habría agredido a otra estudiante en circunstancias similares, fue capturado en febrero de 2025 en la Gobernación de Sucre, lugar al cual había sido asignado por el magisterio para permitir que la investigación penal en su contra avanzara sin contratiempos.El hombre, imputado por acto sexual violento agravado, no aceptó el cargo durante la audiencia. Sin embargo, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.¿Cómo denunciar abuso sexual en Colombia?Los ciudadanos pueden denunciar este tipo de agresiones a menores de edad, así como maltrato infantil, en distintos puntos del país de las siguientes maneras:Línea 141: esta línea es gratuita y está disponible las 24 horas. Puede llamar desde cualquier teléfono fijo o celular para reportar casos de maltrato infantil, violencia sexual y acoso escolar, entre otros.Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF): además de la línea 141, el denunciante puede comunicarse al 018000 91 80 80 o al PBX +57 (1) 4377630, disponible de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.Policía de Infancia y Adolescencia: puede acudir a la estación de Policía más cercana o contactar a esta unidad especializada para reportar casos de maltrato.Fiscalía General de la Nación: presente la denuncia en el Centro de Atención e Investigación Integral contra la Violencia Intrafamiliar (CAVIF) o en cualquier sede de la Fiscalía.Es importante actuar rápidamente para proteger a los menores y sus derechos, además de garantizar su bienestar.
El velorio del menor Yerman Antonio Monroy Serpa, quien falleció el 29 de diciembre en medio de una riña, tuvo un fatídico desenlace, esto después de que motorizados armados asistieran al lugar donde se celebraban las honras fúnebres y atacaran a los asistentes.El coronel Néstor Pineda Castellanos, comandante de la Policía en Sucre, dijo a Caracol Radio que los sicarios llegaron hasta el velorio, el cual se celebró en la noche del 30 de diciembre de 2024 en el municipio de Corozal, y balearon a algunos de los presentes.(Lea también: Tiroteo en pleno velorio deja tres muertos y cuatro heridos)“Llegaron unas personas y sin mediar (palabras) dispararon, se está ya en investigaciones, se lleva un buen proceso investigativo y seguimos avanzando”, comentó el coronel Pineda.¿Quiénes son las víctimas?El informativo radial identificó a las víctimas de la balacera en un velorio en Corozal como José David Oviedo Bohórquez, de 20 años de edad; Manuel Villalba Serpa, de 25 años; y Daniel Alberto Payares Pérez, de 21 años de edad.Los hechos ocurrieron en el barrio Monserrate, donde se adelantaba el velorio de Yerman Antonio Monroy, un menor de edad que falleció en medio de una disputa en el municipio de Morroa tras haber recibido varias heridas de machete. Aunque el joven fue trasladado a un hospital en Corozal, acabó sucumbiendo por la gravedad de las lesiones.El comandante de la Policía de Sucre aseguró que los baleados durante el sepelio fueron remitiros a un centro asistencial. Uno de ellos ya fue dada de alta, otro estaba en observación y el último se encontraba en cuidados incentivos.De momento, las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer la muerte del menor y el tiroteo que se generó en su velorio, sin embargo, creen que podría tratarse de una rencilla entre pandillas.“Esto responde al tema de la intolerancia de unos jóvenes del pandillismo en el sector de Corozal y Morroa, ahí se viene adelantando varias actividades de trabajo con ellos y con líderes y demás para evitar que esto (las riñas) se siga generando por las circunstancias de esa confrontación, que uno no entiende a veces las circunstancias, los motivos de las mismas”, acotó el vocero de la Policía departamental.(Lea también: En Candelaria, Valle, sicarios irrumpieron en velorio y asesinaron a dos personas)
A tiros asesinaron al periodista y abogado Edgar José Garay Álvarez, director del medio de comunicación digital Notisincelejo, cuando se movilizaba en su vehículo por la carretera que comunica al municipio de Corozal con el aeropuerto Las Brujas. Sicarios alcanzaron el carro y dispararon varias veces contra el vehículo de la víctima, el cual terminó saliéndose de la vía. Según precisó la emisora Blu radio, el automotor quedó justo debajo de un puente del sector conocido entre los pobladores como El Reposo.De acuerdo con la información de la Policía Nacional, Edgar José Garay Álvarez recibió un disparó a nivel de la cabeza y falleció de inmediato. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación indaga los móviles detrás del crimen. Los antecedentes del periodista Edgar GarayBlu Radio también informó que Edgar José Garay Álvarez había sido capturado en mayo de 2024 y cobijado con medida de detención domiciliaria, después de que autoridades lo sorprendieran manejando una camioneta reportada como robada. Por tal motivo, agregó la emisora, le imputaron los delitos de receptación, falsedad marcaria y uso de documento falso, ya que al parecer llevaba una licencia de tránsito falsa, las placas del automotor tampoco eran auténticas y los guarismos estaban remarcados."El fiscal del caso en su momento aseguró que el periodista tenía cinco anotaciones por denuncias instauradas en su contra por delitos como injuria y calumnia", concluyó Blu Radio. El periodista Edgar José Garay Álvarez fue concejal del municipio de Corozal en el año 2019.En Colombia, desde 1977, 155 periodistas han sido asesinados debido a razones de su oficio, indica un informe de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP). Sobre lo ocurrido en Sincelejo, no está claro si la muerte de Garay Álvarez está relacionada con su profesión u otro motivo.
Argentina tuvo una clara opción de gol en los pies de Lionel Messi, pero Vozinha, arquero de Cabo Verde, lo sorprendió.A los 63 minutos, Lautaro Martínez filtró una pelota, Messi quedó mano a mano y Vozinha achicó y rechazó el esférico con su cuerpo. Vea la atajada de Vozinha:
La jornada de este viernes 3 de julio de 2026 marca el cierre de la semana laboral y el inicio de un nuevo mes lleno de expectativas para los seguidores de los juegos de azar en Colombia. El Chontico Noche, operando bajo su tradicional y contagioso lema "Gane tempranito y cobre rapidito", se posiciona una vez más como una de las opciones más populares y confiables para quienes buscan tentar a la fortuna y asegurar un alivio financiero a través del sistema de apuestas legales.Resultado Chontico Noche – Viernes 3 de julioNúmero ganador: Balota adicional: (Nota: Este campo informativo se actualizará en tiempo real e inmediatamente después de que el sorteo sea certificado por las autoridades y delegados de la Lotería del Valle a las 7:00 p. m.).¿Cómo jugar el Chontico y cuánto cuesta la apuesta?A diferencia de los billetes de lotería tradicionales que cuentan con combinaciones preimpresas y fijas, el Chontico Noche funciona bajo el formato de chance. Esto le otorga al ciudadano la total libertad de configurar su jugada ideal seleccionando un número de cuatro cifras (comprendido entre el 0000 y el 9999).La accesibilidad económica es una de las mayores ventajas competitivas de este juego en el mercado:Monto mínimo: Es posible registrar formularios legales desde los $500 o $600 pesos.Flexibilidad: El valor del tiquete lo define el apostador; a mayor dinero invertido, más alta será la recompensa neta en caso de acierto.Redes autorizadas: Para garantizar la legalidad de la apuesta, los usuarios deben acudir a los terminales de la red Gane en la región del Pacífico colombiano, o mediante operadores aliados de alcance nacional como SuperGIROS y Paga Todo.Historia, funcionamiento y escala de premiosEl Chontico Noche es un producto de amplio recorrido respaldado por la Lotería del Valle. Nació con el firme propósito de estructurar un sorteo diario y dinámico que permitiera recaudar fondos de manera constante para un fin primordial: la financiación de la salud pública en Colombia. Con el transcurrir de las décadas, pasó de ser un fenómeno meramente regional en el suroccidente a un juego de arraigo nacional gracias a su transparencia.Su funcionamiento técnico se basa en baloteras neumáticas automatizadas, un sistema auditado que descarta cualquier manipulación externa. Los premios se asignan de acuerdo al nivel de coincidencia con el resultado:Cuatro cifras (Superpleno): Retribuye 4.500 veces el valor neto apostado.Tres cifras (Pleno): Otorga 400 veces la cantidad invertida.Dos cifras (La pata): Paga 50 veces el valor asignado.Una cifra (La uña): Paga 5 veces lo apostado.¿Qué hacer si resulta ganador para reclamar el premio?Si la fortuna se pone de su lado en esta jornada, es indispensable cumplir con el siguiente protocolo legal para realizar el cobro seguro:Conservación del comprobante: El tiquete físico expedido por la máquina es un título valor al portador. Debe mantenerse intacto, libre de enmendaduras, tachaduras o humedad que impidan su lectura óptica.Identificación: El ganador debe presentarse obligatoriamente con su cédula de ciudadanía original.Proceso de cobro: Las sumas menores de dinero se redimen de inmediato en cualquier caja de la red de apuestas autorizada donde se validó el chance. Por el contrario, los premios de mayor cuantía (sujetos a las retenciones por ganancias ocasionales que dicta la DIAN) se tramitan directamente en las oficinas administrativas principales de la concesionaria, donde el pago se efectúa bajo estrictas medidas de seguridad mediante cheque o transferencia bancaria.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una alerta sanitaria por la comercialización fraudulenta del producto Agua Pura Natural, marca ‘Refresk’, al advertir que el registro sanitario con el que se identifica no existe.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con la entidad, el producto reporta el registro sanitario R. SAT. 1912301, el cual es falso, por lo que se considera fraudulento conforme a la normatividad sanitaria vigente en Colombia.La advertencia fue emitida luego de las acciones de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) adelantadas por el Invima, en las que también se evidenció que el producto incumple los requisitos de rotulado exigidos para las aguas potables tratadas destinadas al consumo humano.Qué dijo el Invima sobre el agua ‘Refresk’Según explicó la entidad, además de utilizar un registro sanitario inexistente, el producto presenta irregularidades en su etiquetado, lo que constituye un incumplimiento de las disposiciones sanitarias aplicables para este tipo de bebidas.Ante esta situación, el Invima pidió a la ciudadanía abstenerse de comprar o consumir el agua marca ‘Refresk’. Además, recomendó a las personas que ya la hayan adquirido suspender de inmediato su consumo y reportar el caso ante las autoridades sanitarias competentes.La entidad también reiteró la importancia de verificar la autenticidad de los registros sanitarios antes de comprar alimentos y bebidas, con el fin de evitar riesgos para la salud y prevenir la adquisición de productos fraudulentos.El instituto solicitó a las secretarías de salud departamentales, distritales y municipales adelantar la búsqueda activa de este producto y reforzar las acciones de inspección en los establecimientos bajo su jurisdicción para impedir su distribución y venta.Asimismo, insistió en que el agua ‘Refresk’ no debe ser comercializada en el país y advirtió que su distribución podría dar lugar a las sanciones previstas por la ley.El Invima reiteró su llamado a los ciudadanos para consultar de manera permanente las alertas sanitarias y los registros vigentes a través de sus canales oficiales, así como reportar cualquier irregularidad relacionada con alimentos y bebidas comercializados en Colombia.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
En Estados Unidos y el mundo la desaparición de Nancy Guthrie, la mamá de la periodista Savannah Guthrie, sigue dejando datos reveladores. A pesar de que recientemente se informó que la mujer habría muerto en medio del secuestro, la investigación de las autoridades sigue en pie y con giros a causa de nuevos detalles de las notas que han enviado los supuestos responsables.Un hombre asegura haber enviado una nota de rescate falsaSegún se ha conocido a lo largo de la investigación, la familia Guthrie recibió varias notas de rescate días después de haber reportado la desaparición de la mujer de 84 años a inicios de este año. En algunas les hicieron exigencias para su liberación, les informaron sobre su estado y en una de ellas incluso les aseguraron que murió después de unos días de cautiverio. Sin embargo, las autoridades han reseñado que no están del todo seguros de la veracidad de las mismas, motivo por el que no las hicieron públicas hasta meses después.Uno de los últimos giros en este caso llegó con Derrick Callella, un hombre que se declaró culpable de enviar una nota falsa en la que exigía un rescate a la familia de la periodista Savannah Guthrie, después de la desaparición en febrero pasado de la madre de la presentadora de NBC de su vivienda en Tucson, Estados Unidos. Callella compareció el 2 de julio ante un tribunal federal en Tucson, donde admitió los cargos con la intención de acosar, amenazar o intimidar a una persona.Según la Fiscalía, el cargo de acoso mediante el uso de un dispositivo de telecomunicaciones contempla una pena máxima de dos años de prisión, una multa de hasta 250.000 dólares, o ambas, además de un año de libertad supervisada. La sentencia está programada para el próximo 10 de septiembre. Además, el juez ordenó que Callella ingresara a un centro de tratamiento para adicciones.Callella es la única persona arrestada y procesada hasta el momento en relación con la desaparición de Nancy Guthrie, un caso que ha acaparado la atención nacional por las inusuales circunstancias que lo rodean. Desde la desaparición de la mujer, de 84 años, varios medios de comunicación y la familia han recibido notas en las que se exigía un rescate o se aseguraba tener información sobre su paradero. Según documentos judiciales, Callella envió mensajes de texto el 4 de febrero a dos familiares de Nancy Guthrie y, además, llamó a uno de ellos, exigiendo bitcoins para liberar o dar detalles del paradero de la mujer.Los mensajes fueron enviados a Annie, la hija mayor de Guthrie, y a su yerno, Tommaso Cioni. De acuerdo con los registros de la corte, el acusado utilizó una línea telefónica por internet para enviar el mensaje: "¿Recibieron los bitcoins? Estamos esperando la transacción por nuestra parte". Los investigadores señalaron que los mensajes se enviaron momentos después de que la familia Guthrie difundiera el primer mensaje en video dirigido a los presuntos secuestradores, solicitando una prueba de vida.El FBI aclaró que aún investiga como secuestro la desaparición de la madre de la presentadora pese a una supuesta nota que la semana pasada la dio por muerta y a que ya transcurrieron más de 150 días desde el inicio de su búsqueda en Arizona. Recientemente el colectivo Madres Buscadoras de Sonora informaron haber recibido también llamadas que aseguran que el cuerpo de Guthrie esta enterrado cerca de la frontera entre Arizona y Sonora (México), sin embargo a pesar de varias búsquedas no han encontrado nada.Savannah Guthrie pide ayuda para seguir buscando a su madreSavannah Guthrie, conductora de un importante noticiero matutino, pidió encarecidamente a cualquiera que tenga información sobre la desaparición de Nancy Guthrie que se ponga en contacto con las autoridades. "Solo quería aprovechar para pedirle a la gente, para realmente... suplicar a la gente que dé un paso al frente, alguien sabe algo", dijo a los espectadores del programa 'Today', de NBC, luego de que se revelara la supuesta nota de fallecimiento de su madre.La presentadora agregó que ella y su familia a atraviesan una "agonía" y no pueden "estar en paz". El emotivo pedido de Guthrie se produjo después de que medios estadounidenses informaran que una de las dos notas enviadas a la familia en las semanas posteriores al secuestro indicaba que la madre había muerto, CNN informó que la nota señalaba que los secuestradores no habían tenido la intención de matarla. Savannah Guthrie ofreció un millón de dólares por una pista que lleve a encontrar a su madre, mientras que el FBI anunció 100.000 dólares por información y añadió "este es un momento para decirles que necesitamos su ayuda".*Con información de EFE y AFP
Un video que circuló en redes sociales y en el que un hombre aseguraba haber asesinado a cuatro niños y amenazaba con abusar sexualmente de otros más generó alarma e indignación en Medellín. Tras la difusión del material, las autoridades ubicaron a la persona y aseguraron que la situación ya fue controlada.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La denuncia fue expuesta en su momento por el concejal Andrés Tobón, quien pidió la intervención inmediata de la Secretaría de Seguridad y de la Policía Metropolitana para evitar cualquier riesgo. Según informó el alcalde Federico Gutiérrez, luego de conocer el caso se activó la búsqueda del hombre y se logró ubicarlo en una vivienda del corregimiento de San Antonio de Prado, en el suroccidente de la ciudad. En el lugar, funcionarios de las secretarías de Seguridad y Salud realizaron la intervención correspondiente.De acuerdo con el reporte preliminar entregado por las autoridades, las supuestas confesiones y amenazas expresadas en el video no se materializaron. La administración distrital señaló que el hombre presenta afectaciones en su salud mental, situación que habría estado relacionada con las afirmaciones que hizo en la grabación.Gutiérrez aseguró en un video que la situación fue, en efecto, controlada a través de una actuación rápida: “La preocupación que tenía muchos ciudadanos por el vídeo que circulaba hoy en horas de la tarde sobre un sujeto que hablaba en tono amenazante especialmente sobre niños ya fue controlada”.Las autoridades hablaron con la madre de este individuo, quien no estaba en la vivienda con su hijo, y así se pudo determinar que este ciudadano tenía “problemas serios y graves de salud mental”. La persona fue enviada a un centro de salud mental en San Cristóbal a través de la red que tiene la ciudad. “Para nosotros lo primero es evitar cualquier tragedia y entender la situación y actuar”, declaró el mandatario.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co