El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
En Istmina, Chocó, una docente cambió su método para enseñar. A ritmo de música dicta matemáticas y física. Sus 300 alumnos están encantados.Entre choque de manos y abrazos llenos de buena energía, Irlenys Perea recibe cada mañana a sus estudiantes en la Normal Superior San Pío X de Istmina antes de iniciar su jornada. La docente se dio a la tarea de componer tres canciones y adaptó con el ritmo exótico del Chocó, donde sus 300 estudiantes de los grados sexto, décimo y once aprenden muy bien las matemáticas y la física.Su táctica es una de las más virales en las redes sociales. “Yo he visto que ha dado buenos resultados porque ellos se gozan las canciones, los bailes, los cuentos y todo lo que realizamos”, acotó Irlenys Perea Murillo, docente.Con su pegajosa e innovadora estrategia, la profe, como le dicen cariñosamente en la institución educativa, revolucionó la enseñanza de las matemáticas.Estudiantes admiran a la profesora en Istmina, Chocó“Con la profe Irlenys yo me siento más segura y capaz de hacer las cosas”, dijo María Ángel Mosquera, estudiante del plantel educativo.Esta normalista y biotecnóloga de 34 años ha dedicado sus últimos siete años a la docencia, demostrando que aprender los números y las operaciones matemáticas puede ser divertido.Ahora el reto de la profe Irlenys es conseguir el apoyo para tener un laboratorio de física y química y equipos tecnológicos para mejorar su táctica.“Nosotros, los docentes del Chocó, tenemos mucho que dar para el mundo entero. Si nosotros tuviéramos más herramientas tecnológicas, de espacio y de adecuación, yo creo que podríamos dar unos resultados excelentes para toda Colombia”, mencionó la docente.A la profe le agradecen su compromiso, amor y dedicación. “Que siga así, siendo la profesora tan alegre y divertida que es con nosotros”, afirmó una alumna.
Al igual que la región del Catatumbo, el departamento del Chocó vive un momento crítico de desplazamientos derivado de la ola de violencia que se presenta entre dos grupos armados ilegales, quienes se disputan el territorio. La gobernadora del departamento del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, habló con Noticias Caracol y expuso las principales problemáticas que se viven en el departamento ad portas de otro posible paro armado, el décimo en menos de dos años según la dirigente.Y es que la situación ha sido tan compleja que, pasadas 72 horas desde el inicio de los enfrentamientos, Córdoba tuvo que acudir ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) para hablar sobre las dinámicas de violencia y desplazamiento que se viven en el departamento. La preocupación ha aumentado luego de que se conociera la posibilidad de que el ELN iniciara un paro armado desde el próximo martes 18 de febrero. (Lea también: Se agudizan combates entre ELN y Clan del Golfo en Chocó: hay cerca de 1.000 desplazados)El departamento del Chocó, tal como lo relató la gobernadora, se encuentra minado. Los trabajadores que solían vivir de actividades tradicionales del lugar como la pesca también han tenido que retirarse por el miedo de ser asesinados en medio del fuego cruzado que azota, más específicamente, a la cuenca media del río San Juan. "La semana anterior tuve que recurrir ante la OEA por 72 horas de combates continuos e indiscriminados al lado de la población civil que obligó a los desplazamientos", dijo Córdoba.Hilo de las afectaciones en el actual escalamiento de la crisis humanitaria en la cuenca media del río San Juan detallado por las mismas comunidades y autoridades étnicas en medio del conflicto y por el censo del ministerio público. #SOSChocó #CrisisHumanitaria… https://t.co/AmT8ULTYRk— Nubia Carolina Córdoba-Curi (@NubiaCarolinaCC) February 13, 2025 La gobernadora relató que las manos de gran parte de los mandatarios locales también se encuentran atadas, ya que la capacidad económica de los municipios afectados por la violencia no es suficiente para calmar la situación. Seguir con sus respectivos planes de desarrollo y la inversión social mientras el problema persiste resulta ser una misión imposible, pues los recursos que están entrando deben ser destinados en gastos de emergencia derivados de la guerra."Estamos viviendo una circunstancia en donde hace falta que la fuerza pública tenga control del territorio y no de los dos grupos que se encuentran en confrontación. (...) No creo que haya una situación más reportada, denunciada o advertida que la situación humanitaria del departamento del Chocó", dijo Córdoba, advirtiendo un posible recrudecimiento de las dinámicas de desplazamiento con el paro armado que podría avecinarse. Los lugares más afectados actualmente son los municipios de Istmina, Sipí, Medio San Juan, Litoral de San Juan, Nóvita, Río Iró y Tadó. Adicionalmente, Córdoba sostiene que las zonas rurales también se han visto muy afectadas, por lo que se requiere de la fuerza pública para retomar el control en el territorio.Transición de ministros también preocupa a la gobernadora del ChocóSi bien para resolver este tipo de problemáticas se requiere del trabajo de diferentes ministerios tales como los ministerios del Interior y de Defensa, la gobernadora sostiene que la transición de ministros que se presenta actualmente ha dificultado la comunicación con el Gobierno nacional. "Nos preocupa estar en medio de esa transición porque no hemos tenido comunicación con el Gobierno nacional", explica Córdoba.Por la gravedad de la situación, en donde solo hasta la semana pasada se contaban 1.000 personas desplazadas y otras 15.000 confinadas en esta parte del país, la gobernadora le dijo a Noticias Caracol que se requerían de "medidas excepcionales" y extraordinarias para enfrentar el problema, tal como ocurrió con El Catatumbo. "El departamento del Chocó también necesita, y con la mayor urgencia, unas medidas excepcionales que ya ha tomado el Gobierno nacional", dijo Córdoba haciendo referencia a la decisión reciente del Gobierno Nacional de declarar conmoción interior.La dirigente del departamento hizo un llamado para que el aprovechamiento ambiental, geoestratégico y logístico del Chocó no sea aprovechado por grupos armados ilegales sino, más bien, se convierta en un importante objetivo del Gobierno Nacional."La gran capacidad logística, geoestratégica y de ventajas del Chocó no solo puede ser para la ilegalidad y para los grupos armados, debería ser para el desarrollo de la nación", enfatizó.(Lea además: Ejército investiga qué pasó durante operación militar, en Arauca, donde murieron dos soldados)
Hugo González es el padre del arquitecto Miguel Andrés González, que fue secuestrado el 27 de diciembre junto al intendente de la Policía Mauricio Vargas Carmona, en el departamento del Chocó. El progenitor del profesional pide a sus captores “que por favor nos lo devuelvan y que piensen que ustedes tienen familia, tienen hijos, tienen hogares”.(Lea también: Policía y contratista fueron secuestrados en Chocó, mientras se dirigían hacia Istmina)¿Cómo secuestraron a Miguel Andrés González y al intendente Mauricio Vargas?El arquitecto, de 32 años, desde hace cerca de 4 meses trabaja como director de obra en una empresa encargada del mejoramiento de estaciones de Policía. Actualmente supervisaba los arreglos en las instalaciones de la estación del municipio de Sipí.El 27 de diciembre, cuando se desplazaba en lancha entre ese municipio e Istmina, fue interceptado por miembros de un grupo ilegal, que lo secuestró junto al intendente Vargas.“Ustedes también tienen familia”, dice padre de Miguel Andrés GonzálezEl papá del arquitecto le dijo a Noticias Caracol que el plagio del joven "fue un golpe muy duro para nuestra familia, al ver que nuestro hijo estaba secuestrado junto con un intendente de la Policía. Espero que nos lo devuelvan pronto, es un trabajador de una empresa, el cual está como director de obra y tratando de ganarse el sustento diario, es el único mal que estaba haciendo este muchacho".Así mismo, les pidió a los captores de Miguel Andrés González "que por favor nos lo devuelvan, que piensen que ustedes también tienen familia, tienen hijos, tienen hogares, y que piensen y tomen conciencia de lo que están haciendo; por favor, devuélvanlo".Aunque las autoridades ya activaron los canales humanitarios para buscar su pronta liberación, aún no hay información que indique qué grupo al margen de la ley lo tendría. Cabe resaltar que la gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, dijo que “en la zona opera fundamentalmente el ELN, pero también hay presencia del Clan del Golfo”.(Lea también: Ataque del ELN en la vía Chocó-Risaralda: incineraron un vehículo en el municipio de Tadó)Por su parte, la Policía Nacional también hizo un llamado para que liberen al intendente Vargas: “Exigimos la pronta liberación del señor intendente MAURICIO VARGAS, Colombia y su familia lo espera”.La familia del uniformado ha dicho a otros medios que no ha tenido pruebas de supervivencia de él, pero las delegaciones del sector les han informado que han podido hablarle y que se encontraría bien.
En el sur del Chocó, miles de familias confinadas por las amenazas del ELN siguen a la espera de las ayudas para calmar la difícil situación que enfrentan tras las inundaciones que les acabó con lo poco que tenían.>>> También puede leer: Petro decreta situación de desastre en Colombia durante un año por ola invernal: ¿qué implica esto?Entre ayer y hoy comenzaron a llegar algunas ayudas a las comunidades afectadas por las intensas lluvias. Habitantes del Alto Baudó y Bojayá recibieron 11 toneladas de alimentos y ayudas humanitarias.Fuerza Aeroespacial llevó al Chocó más de 8 toneladas de ayudasMientras que la Fuerza Aeroespacial de Colombia desplegó dos aeronaves tipo C-295 del Comando Aéreo de Transporte Militar CATAM, con más de ocho toneladas de ayudas suministradas por la UNGRD para este departamento.Los auxilios serán dispuestos en Quibdó a la Cruz Roja para que sean administrados y distribuidos de acuerdo con las necesidades de los damnificados. Las dos aeronaves estaban transportando más de 900 kits de aseo, alimentación, implementos de cocina, sábanas, hamacas y toldillos.Crisis en Istmina por las fuertes lluviasA punto de colapsar está la única vivienda que sirve de lugar de paso para decenas de estudiantes del Consejo Comunitario de Primavera por cuenta de las crecientes del río San Juan en Istmina (Chocó).Los cultivos de caña donde extraen el biche y la panela son el sustento para 400 pobladores, pero por las lluvias tienden a desaparecer.“Cuando le da el agua, ya que últimamente el río tiene mucho mercurio a través de la minería. Las matas se van colocando amarillas y esas matas tienden a morirse”, manifestó Leidy Mosquera, habitante del corregimiento La Primavera, en diálogo con Noticias Caracol en vivo.Con banderas blancas, los consejos comunitarios se desplazan por los ríos San Juan, Cajón y Sipí, porque el paro armado del ELN sigue vigente y las ayudas para los más de 45.000 confinados aún no llegan.“En estos momentos no hay ayuda, o sea que el corredor humanitario hasta el momento no va a servir de nada”, contó Leonardo Ibargüen, líder comunitario.Según los líderes comunitarios, en el sur del Chocó se necesitan con urgencia brigadas de salud, alimentos y medicamentos. 1.7 billones de pesos será el monto destinado por parte del Gobierno nacional para apoyar a los damnificados en el departamento del Chocó.Presidente Petro sobrevoló el Chocó para conocer la magnitud de las inundacionesEn la tarde de este miércoles, el presidente Gustavo Petro llegó a Quibdó e hizo un sobrevuelo en compañía de la gobernadora del departamento, Nubia Córdoba, y también de otros funcionarios.La magnitud de las inundaciones se reflejó en el rostro de la gobernadora del Chocó, quien desde el aire veía con dolor las inmensas afectaciones a Bojayá y Vigía del Fuerte.En total son 27 las poblaciones afectadas. Sus habitantes perdieron cultivos, animales y hasta sus viviendas. El presidente Gustavo Petro anunció que miles de personas de las poblaciones de Almendrón, Pogue y Boraudó tendrán que ser reubicadas.“Es 1,7 billones lo que hemos calculado para primeras ayudas y para lograr la bisagra que nos lleve a solucionar, a través de reubicaciones en las zonas de alto riesgo, la población”, aseguró el presidente Gustavo Petro.Según los datos del Gobierno, la ola invernal destruyó 17.000 hectáreas de cultivos, 300 casas fueron declaradas en pérdida total y al menos 2.000 resultaron averiadas; por esta razón y para evitar que estas tragedias se vuelvan a presentar, los estudios de reubicación comienzan ya.“Lo primero es garantizar que la UNGRD no desfalque los dineros de la nación que en emergencia se pueden conseguir difícilmente. Y, en segundo lugar, las posibilidades de salir a través de la reubicación, en general”, acotó el jefe de Estado.La declaratoria de desastre natural para atender los estragos del invierno se decretó por 12 meses.>>> También puede leer: Gobernadora del Chocó al Gobierno nacional: “Es urgente un plan especial con apoyo aéreo”
Un niño resultó herido al estallar un artefacto en el departamento del Chocó. El hecho ocurrió en zona rural del municipio de Istmina, donde, según la comunidad, el menor de nueve años encontró el detonante cerca a su casa.>>> Vea más: Alcalde de Quibdó pide al Gobierno que el amor por Chocó "se demuestra con inversión"El explosivo estalló en las manos del niño mientras jugaba.Un equipo de la Cruz Roja Internacional, que pasaba por el lugar, auxilió al menor y lo estabilizó para poderlo trasladar al Hospital San Francisco de Asís, de Quibdó, donde, actualmente, es atendido por los servicios médicos.Las autoridades del Chocó investigan quiénes son los responsables de este trágico hecho.Niño herido en Chocó tiene lesiones en varias partes del cuerpoDe acuerdo con el diario El Nuevo Siglo, el niño resultó con lesiones en el tórax, en el abdomen y en extremidades.Las Fuerzas Militares indicaron que el explosivo pertenecía al ELN y condenó el uso de este tipo de artefactos por parte de esta guerrilla, cuyos diálogos de paz con el Gobierno Nacional quedaron suspendidos después del ataque terrorista contra la base militar de Puerto Jordán, Arauca.Las FF. MM. aseguraron que “la instalación y uso de artefactos explosivos improvisados, por parte del grupo armado organizado ELN, ponen en riesgo la vida de los habitantes de esta comunidad, infringiendo normas de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario”.>>> Le puede interesar: Soldado resultó herido tras explosión de una mina antipersonal en el Chocó
Este miércoles, desde el muelle de Istmina, en Chocó, partieron varias embarcaciones repletas de ayuda humanitaria con destino a las comunidades de Doidó y Negría, ubicadas a lo largo del río San Juan. Estas comunidades han estado confinadas durante más de una semana, sufriendo las consecuencias de un conflicto que parece no tener fin a causa del paro armado decretado por el ELN.Ante esta situación, el alcalde de Istmina, Jaison Mosquera Sánchez, se mostró firme en su petición al grupo armado ELN para que cese el paro armado que afecta gravemente a la población civil. “El único que sufre son estas comunidades que están confinadas, que les toca desplazarse de un lugar a otro, a dormir en el suelo, donde no tienen acceso a alimento, a educación, a salud. Entonces, el llamado contundente de la Administración municipal y de todos los alcaldes que de otra forma estamos unidos es invitar a los actores al margen, que demos por terminado de una vez ya estos conflictos y respetemos a la población civil”, subrayó el alcalde.La angustia en las comunidades de Sipí es aún más palpable. Arlinton Murillo, líder comunitario de la zona, expresó con desesperación: “Tenemos demasiada gente enferma, con paludismo, con dengue, no hay alimentación, no hay gasolina. Queremos que se pongan la mano en el corazón y de verdad nos apoyen en esta situación”. Las palabras de Murillo reflejan la desesperanza y el sufrimiento de aquellos que se encuentran atrapados en medio de un conflicto que no les pertenece.Van tres muertes por cuenta del paro armado del ELN en ChocóLa tragedia ya ha cobrado vidas. Familiares en Pángala lloran la pérdida de dos bebés y una madre que no pudieron ser trasladados a tiempo para recibir atención médica. Javier Sarco Areiza, padre y abuelo de las víctimas, hizo un llamado desesperado: “Yo le pido encarecidamente a los que nos están observando, que por favor, no se sigan suscitando estos casos para que el Gobierno nacional preste más atención a los centros municipales para poder salvar vidas”.Hay personas enfermas Mientras tanto, los hospitales en Istmina y Quibdó comenzaron a recibir a los enfermos más graves desde las comunidades confinadas. Maribeth Delgado Aragón, secretaria de Salud, Educación y Cultura de Istmina, expresó: “Se están atendiendo los pacientes que logramos que la comunidad indígena nos trajera sobre el río San Juan dentro de este paro armado. Esta es la oportunidad para otra vez suplicarle al Gobierno que se apiade de nosotros, nos acompañe y nos haga llegar una ambulancia fluvial. El Estado en que llegan nuestros pacientes no es justo”.La situación se complica aún más debido a las restricciones impuestas por el ELN, que solo permite el tránsito de embarcaciones oficiales y de derechos humanos por los ríos San Juan, Sipí, Cajón y Torrá para llevar las ayudas humanitarias. Las comunidades, agotadas y desesperadas, cuestionan estas decisiones que agravan su ya precaria situación.
El paro armado declarado por el ELN en el Chocó ha desencadenado una crisis humanitaria sin precedentes en la región. La situación se ha vuelto crítica con el confinamiento de comunidades en cinco municipios, lo que ha resultado en la trágica muerte de una bebé de un año y cuatro meses. La niña, residente de la comunidad indígena wounaan de San Cristóbal, falleció debido a la imposibilidad de ser trasladada para recibir atención médica. Las amenazas del ELN impidieron que fuera trasladada por el río San Juan, lo que impidió su acceso al servicio de salud que requería.Jaison Mosquera Sánchez, alcalde de Istmina, confirmó la noticia, señalando que “murió anoche a las 7 de la noche porque se encontraba con desnutrición aguda y tenía síntomas de fiebre y no pudo ser traída a la cabecera municipal”. La situación se agrava aún más en otras áreas de la región, como en Puerto Olave, donde una mujer embarazada de 32 años también está en riesgo. Maribeth Delgado Aragón, secretaria de Salud, Educación y Cultura de Istmina, destacó la gravedad del caso "para el traslado urgente de una materna de 34 semanas de gestación" "Nos presenta complicaciones por malaria. Tenemos en este momento en el departamento del Chocó un brote altísimo de malaria y de dengue”, anotó. Ya se habían presentado más paros armados del ELN en el ChocóEste es el sexto paro armado del Frente de Guerra Occidental Omar Gómez en el sur del Chocó durante 2024. La violencia y el temor generalizado han paralizado las actividades y exacerbado las condiciones de vida en la región. Milton Murillo Moreno, líder comunitario y concejal de Istmina, alertó sobre las dificultades actuales, subrayando que “la alimentación para esos hogares, la salud, como puede ver en estos momentos, es algo muy complejo para todo el río San Juan”.La situación ha generado una respuesta de las autoridades locales, que han reforzado la presencia de la fuerza pública en la región para mantener el orden y garantizar la seguridad de la población.“Le queremos decir a nuestra población que pueden estar tranquilos, que nuestra fuerza pública sigue trabajando para garantizar la tranquilidad a cada una de nuestras poblaciones”, aseveró Jhon Jairo Gutiérrez Pretel, alcalde de Litoral San Juan.A pesar de estos esfuerzos, la incertidumbre persiste. El paro lleva cinco días y aún se desconoce cuándo el ELN permitirá el tránsito por ríos y carreteras. La crisis continúa extendiéndose a otros municipios vecinos, afectando a un número creciente de comunidades que dependen económicamente del Bajo San Juan.
El paro armado anunciado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha llevado a una crisis humanitaria en el sur del Chocó, particularmente en la localidad de Istmina. Desde el domingo, la región ha sido testigo de una paralización del comercio y un aumento en la escasez de suministros básicos, como alimentos y medicinas.Jon Fredy Hurtado, un comerciante de Istmina, expresó su preocupación: “Siéndole sincero sí, nos afecta un poco y mucho porque la comunidad, por ejemplo, de los campos, la verdad nos ayuda mucho, nos apoyan mucho como comerciantes. Es una ayuda buena para nosotros”. La falta de compradores ha puesto en riesgo la supervivencia económica de muchos negocios locales que dependen del comercio con las comunidades rurales.En respuesta a la crisis, la Alcaldía de Istmina ha entregado alimentos y atención psicosocial a 70 personas desplazadas de las comunidades de Brisas y Chambacú, de las cuales el 80% son niños. Pedro Prado, Secretario de Gobierno de Istmina, señaló: “Para iniciar, atender los temas de salud, los temas psicosociales y en el tema de educación que es fundamental, ya que tenemos muchos jóvenes y niños dentro de esta población desplazada”.La crisis se agrava con la presencia de minas antipersonales dejadas por grupos armados ilegales, que además de representar un riesgo mortal para los residentes, obstaculizan el uso seguro del territorio. Francisco Vidal, Secretario del Interior del Chocó, advirtió: “Esto es una situación muy grave porque no solo pone en riesgo la vida de nuestros pobladores, sino que evita el aprovechamiento adecuado y para actividades productivas del territorio”.Además, la diócesis de Istmina-Tadó ha lanzado un llamado a la solidaridad, invitando a la comunidad a donar alimentos no perecederos y elementos de aseo para apoyar a los afectados. Las donaciones pueden ser entregadas en las parroquias de Istmina y Quibdó.La situación en el sur del Chocó es un recordatorio doloroso de los desafíos que enfrentan muchas comunidades en conflicto y pone de relieve la urgente necesidad de asistencia humanitaria y soluciones a largo plazo para garantizar la seguridad y el bienestar de los residentes afectados.
El paro armado declarado por el ELN ha sumido al sur del Chocó en una profunda crisis humanitaria. En la cabecera municipal de Sipí, el silencio domina las calles, que permanecen desiertas y con casas cerradas. Las canoas, que son el único medio de acceso para más de 5.000 habitantes, están amarradas en la orilla del río debido a las intimidaciones del grupo armado.Óscar Díaz, enlace de las víctimas de Sipí, señaló: “Hoy estamos confinados el 100% de la población sipiana. Sumado a esto, tenemos dos comunidades desplazadas que se encuentran en el municipio de Istmina”.Los líderes locales advierten que la situación es crítica en las 15 comunidades de Sipí. El enfrentamiento entre el ELN y el Clan del Golfo ha agravado la situación, impidiendo la llegada de ayuda humanitaria. Harlinton Murillo, líder comunitario de Sipí, expresó: “No tenemos alimentos y estamos quedándonos sin provisiones. Necesitamos que el Gobierno Nacional intervenga para que la población sipiana tenga acceso a la alimentación y a los servicios básicos”.Lo que dicen las autoridades sobre el paro armado del ELNSegún la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica, más de 45.000 personas de 85 comunidades étnicas están siendo afectadas en el sur del departamento. Julio Balanta Mina, Defensor Nacional del Pueblo, informó: “7.500 de ellas están con doble afectación por el conflicto armado, factores ambientales o efectos asociados con el cambio climático, lo que deriva en una emergencia humanitaria”.Monseñor Mario de Jesús Álvarez, obispo de Istmina-Tadó, añadió: “Hermanos y hermanas de Chambacú, ahora con el paro armado, están en las orillas del río San Juan”.La Defensoría del Pueblo ha emitido cuatro alertas tempranas sobre la compleja situación en la región, advirtiendo la gravedad de la crisis y la necesidad urgente de intervención humanitaria.
Atemorizados, así están centenares de familias del departamento Chocó que se vieron obligadas a dejar sus hogares por combates entre grupos armados ilegales que hacen presencia en la zona. Muchos de los afectados están en condiciones precarias en la cabecera urbana del municipio de Istmina.>>> Puede interesarle: Fatal accidente en Itsmina: balsa con decenas de pasajeros se partió y dos personas murieronFamilias desplazadas por el conflicto en IstminaSe conoció que al menos 300 familias de la zona rural de Doidó, Istmina, tuvieron que dejar sus viviendas por inminentes fuegos cruzados entre miembros del ELN y el Clan del Golfo.Los desplazados por el conflicto armado ilegal llegaron a la cabecera municipal del municipio, en donde permanecen en improvisados cambuches y sin recursos para alimentarse. El temor llevó a que al menos otro centenar de familias decidiera confinarse en Istmina.Jaison Mosquera, alcalde del municipio de Istmina, explicó ante las cámaras de Noticias Caracol que esta no es la primera vez que los pobladores de esta zona tienen que abandonar sus parcelas, pues "Doidó duró desplazada un año, retornó hace un mes y nuevamente le tocó retirarse de sus comunidades".>>> Le recomendamos: Avioneta en Bahía Cupica, Chocó, se salió de la pista y chocó contra árboles
El sorteo de Baloto y Revancha de este lunes, 10 de agosto de 2026, se lleva a cabo entre las 11:00 y las 11:15 de la noche. La transmisión es realizada en plataformas digitales autorizadas. Si usted le apostó al Baloto hoy, prepárese, porque puede convertirse en el nuevo millonario de Colombia.Resultados completos Baloto y Revancha 10 de agosto de 2026BalotoLos números ganadores del sorteo principal fueron los siguientes:Números ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19Superbalota: 14El acumulado del Baloto para este sorteo era de $52.400 millones. En caso de no haber ganadores con la combinación completa, el acumulado aumentará.RevanchaLos números ganadores del sorteo Revancha son los siguientes:Números ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09Superbalota: 03El acumulado de Revancha para este sorteo era de $10.200 millones. No obstante, al igual que con el Baloto, en caso de no haber ganador con la combinación completa, este incrementará para el próximo sorteo.¿Cómo son los premios en Baloto y Revancha?El sistema de premios de Baloto y Revancha es de tipo paramutual, lo que significa que los montos se calculan en función del total de ventas de tiquetes para cada sorteo. Del total recaudado, el 50 % se destina a la bolsa de premios, y de ese porcentaje, el 36,744 % corresponde al premio mayor. El resto se distribuye entre las demás categorías de aciertos.Los premios están sujetos a impuestos. En Colombia, los premios superiores a 48 UVT (Unidad de Valor Tributario) están gravados con un 20 % de retención, lo que debe ser considerado al momento de calcular el valor neto que recibe el ganador. El costo de una apuesta simple de Baloto es de $5.700, y si se incluye la opción de Revancha, el valor total asciende a $7.800. Los tiquetes pueden adquirirse en puntos autorizados como SuperGIROS, SuRed, tiendas seleccionadas o en línea a través del sitio oficial de Baloto.Cómo jugar el BalotoPara jugar el Baloto en Colombia, se debe adquirir un tiquete en un punto de venta autorizado o a través de plataformas digitales oficiales. El jugador debe seleccionar cinco números entre el 1 y el 43, y una superbalota entre el 1 y el 16. Esta combinación constituye una apuesta simple. También existe la opción de jugar con más números, lo que incrementa las posibilidades de ganar, pero también el costo del tiquete.Además del sorteo principal, se puede activar la opción de Revancha, que utiliza los mismos números seleccionados para participar en un segundo sorteo con un acumulado independiente. El valor total de una apuesta con Revancha es mayor que el de una apuesta sin esta opción. Los sorteos se realizan dos veces por semana, los miércoles y los sábados, y los resultados se publican en medios oficiales. Los premios se asignan según la cantidad de aciertos, y el acumulado mayor se entrega a quien acierte los cinco números más la superbalota. También se otorgan premios menores por aciertos parciales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
En horas de la noche de este 10 de agosto se reportó un fuerte incendio en la ciudad de Buenaventura, Valle del Cauca, mientras que se atienden los estragos provocados por el terremoto ocurrido en la mañana de este lunes, que hasta ahora deja 10 muertos, 174 lesionados y tres desaparecidos en la ciudad. Testigos grabaron la inmensidad que alcanzó el fuego y lo que habría sucedido previo a la conflagración.El incendio ocurre en el Centro de Detención Transitoria Marte, que funciona como un sitio de reclusión para personas sindicadas en Buenaventura. En contexto, este punto queda muy cerca de todo el puerto bonaverense y de las instalaciones de la Sociedad Portuaria de la ciudad. De acuerdo con versiones preliminares, la conflagración habría iniciado por cuenta de una supuesta riña que inició en el centro de detención en horas de la noche. Según conoció Noticias Caracol, a esta situación se le suma que el techo de la sede de la Sijín y del centro transitorio colapsó. En el punto hay aproximadamente 400 personas privadas de la libertad. El lugar ha estado marcado por problemas humanitarios de hacinamiento crítico, crisis sanitarias y alteración de orden, de acuerdo con reportes de la Defensoría del Pueblo y la Personería Distrital de Buenaventura.Esta emergencia se suma al contexto al que se enfrenta Buenaventura tras los daños ocasionados por el terremoto de magnitud 7,4, mismos que ya han cobrado la vida de 10 personas en la ciudad. La administración del distrito especial también reportó en su primer boletín unificado que hay 174 personas lesionadas, tres desaparecidos, casi 400 familias damnificadas y 53 viviendas destruidas. La alcaldía declaró calamidad pública y mantiene activo el Puesto de Mando Unificado (PMU). La vía de acceso terrestre se encuentra bloqueada por tres derrumbes ocurridos en tres puntos distintos del corredor. Al lugar llegaron unidades de la Marina y una parte del equipo USAR-COL.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
El partido Cambio Radical informó sobre la muerte de Juan Carlos García Castañeda, quien se desempeñaba como concejal en el municipio de Roldanillo, en el departamento del Valle del Cauca. El político murió tras el fuerte terremoto de 7.4 registrado con epicentro en San José Del Palmar, Chocó, en la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026."Desde Cambio Radical lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro concejal de Roldanillo, Juan Carlos García Castañeda, quien perdió la vida tras el temblor de esta mañana", escribió el partido político en sus redes sociales. "Hoy nos embarga el dolor por la partida de un servidor público que dedicó su trabajo a representar y servir a su comunidad", agregaron.Por último, Cambio Radical también indicó que "en estos momentos de profundo dolor, acompañamos a su familia con respeto, solidaridad y un abrazo fraterno. Paz en su tumba". De acuerdo con el reporta más reciente, al menos 132 murieron tras el terremoto, el más fuerte en una década en el país.El balance del terremotoAdemás de los fallecidos, más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de "desastre nacional".El terremoto se produjo a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.Desde Cambio Radical lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro concejal de Roldanillo, Juan Carlos García Castañeda, quien perdió la vida tras el temblor de esta mañana.Hoy nos embarga el dolor por la partida de un servidor público que dedicó su trabajo a representar… pic.twitter.com/zUPeeR6ZNk— Cambio Radical (@PCambioRadical) August 11, 2026 MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AGENCIA EFE
La labor del periodista suele ser la de un observador externo, un relator de hechos que mantiene la distancia necesaria para informar con objetividad. Sin embargo, cuando ocurren tragedias como el terremoto en Colombia hoy de magnitud 7.4, las barreras entre el informador y la noticia se desvanecen. En Pereira, una de las ciudades más golpeadas por el reciente terremoto, el dolor no se cuenta solo en cifras de edificios colapsados, sino en la voz quebrada de quienes, teniendo que informar, también lo han perdido todoEl país fue testigo de este quiebre emocional a través de la señal de Noticias Caracol. Freddy Gómez, corresponsal en la capital de Risaralda, se convirtió sin quererlo en el símbolo de la vulnerabilidad que hoy embarga a miles de familias colombianas. Al ser consultado por su situación personal y la de su señora madre, el periodista, al borde del llanto y con la voz entrecortada, entregó un testimonio que refleja la magnitud del desastre desde lo más íntimo.Periodista de Noticias Caracol llora al hablar de terremoto en Pereira"Donde vive mi mamá se sufrieron afectaciones en la infraestructura. Tuvieron que moverla del lugar donde estaba. Estoy con mis hijas. Yo soy padre cabeza de hogar y me traje a mis hijas. Vivimos en un piso alto, donde también se presentaron algunos problemas y, a esta hora, después de que terminemos de informar a los colombianos y pedir por los pereiranos, hay que empezar a mirar qué necesita la familia y empezar a mirar dónde vamos a empezar a buscar agua y dónde vamos a empezar a mirar dónde vamos a pasar la noche. Pero lo primero era pedir ayuda por todos los colombianos y sobre todo por estos pereiranos que hoy estamos pasando por un momento muy difícil", contó Freddy.La situación que vive el periodista es la realidad que enfrentan cientos de ciudadanos en esa ciudad que ha quedado sumida entre los escombros y la incomunicación. Según el reportero, encontrar víveres y agua potable se ha vuelto una tarea casi imposible, dado que los supermercados y restaurantes permanecen cerrados, y gran parte de la ciudad carece de servicios básicos como energía eléctrica y gas.Rescates con las manos y una ciudad en ruinasLa situación en las calles de Pereira es devastadora. En puntos críticos como la Plaza de Bolívar, la imagen es desgarradora: voluntarios y organismos de socorro intentan remover escombros prácticamente con las manos ante la falta de herramientas básicas como baldes, estopas o iluminación adecuada para las labores nocturnas. El silencio necesario para escuchar posibles señales de vida se ve interrumpido por los llamados desesperados de quienes buscan a sus seres queridos atrapados bajo lo que antes eran edificios, hoteles y hospitales.Se reportan más de 18 puntos de colapso total en PereiraEntre los escombros, las historias de angustia se multiplican. Óscar Danilo Camero Fernández es uno de esos rostros de la desesperanza; busca a su esposa, Ceneida Ramírez Arango, de quien no tiene noticias desde las 7:20 de la mañana. Su fe, puesta en un rescate milagroso es el único motor que lo mantiene en la zona de desastre.El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, en medio de lágrimas, ha hecho un llamado urgente al Gobierno Nacional. "Es una tragedia para toda la ciudad, para miles de familias", expresó el mandatario, subrayando que la reconstrucción requerirá de un apoyo masivo que sobrepasa las capacidades locales. La ciudad se encuentra bajo toque de queda hasta las 5:00 de la mañana, se han suspendido las clases y se ha decretado día sin carro y sin moto para facilitar la movilidad de los organismos de emergencia.El ministro Rodrigo Lara confirmó la llegada de 95 bomberos de diversas ciudades y el arribo inminente de 65 rescatistas especializados del grupo USAR provenientes de Rionegro, Antioquia. Además, un equipo de cinco ingenieros estructuralistas de la Alcaldía de Bogotá se unirá a las labores para evaluar los daños en infraestructura vital como hospitales y edificios públicos.A pesar de que la terminal del aeropuerto presenta graves daños materiales por la caída de vidrios y muros, la pista se mantiene operativa, lo que permitirá la llegada de las primeras ayudas humanitarias una vez se restablezca por completo la torre de control. Pereira hoy no solo lucha contra los escombros físicos de un sismo de 7.4, sino contra el impacto emocional de una tragedia que, como bien dijo el periodista Freddy Gómez, apenas están empezando a reaccionar.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
En Buenaventura, la alcaldía declaró situación de calamidad pública y mantiene activo el Puesto de Mando Unificado tras el terremoto que golpeó a Colombia este 10 de agosto. Entre las ciudades más afectadas, el centro portuario del Valle del Cauca reporta cifras y daños que lo configuran como uno de los principales perjudicados. A esta situación se le suma que las vías que conducen a Buenaventura están cerradas por tres deslizamientos, lo que ha dejado al centro urbano completamente incomunicado. La red hospitalaria, por su parte, está operando al límite de su capacidad en medio del aislamiento.Según las cifras del boletín unificado número 1 del Distrito Especial de Buenaventura, hay reporte de diez personas fallecidas, 174 lesionadas, tres desaparecidas y una que continúa desaparecida (con corte a las 9:00 p. m. de este 10 de agosto). Las cifras están sujetas a actualizaciones conforme avance el tiempo. En el lugar apoyan infantes de la Marina y parte del equipo USAR COL.Buenaventura incomunicada por daños en la vía de accesoAdemás de los estragos a nivel de infraestructura, la ciudad portuaria reportó afectaciones en la movilidad, especialmente en la vía de acceso a Buenaventura, que permanece cerrada por tres deslizamientos en los kilómetros 69+200, 52+300 y 50+55, además de restricciones en otros puntos.Por su parte, la Terminal de Transportes también presenta daños en su infraestructura, por lo que se suspendieron los viajes terrestres que despachan desde allá. El suministro de agua potable funciona con normalidad, aunque el servicio de energía eléctrica presenta afectaciones en distintos sectores, al igual que el de gas domiciliario y telecomunicaciones.Red hospitalaria de Buenaventura opera al límiteSegún el boletín, Buenaventura registra una alta demanda en la red hospitalaria. La administración declaró alerta naranja mediante una resolución ante la situación de salud. Tanto la Clínica Santa Sofía como el Hospital Luis Ablanque de la Plata tienen su capacidad instalada al 100 %. Para poderle hacer frente a este contexto, las autoridades habilitaron camas de expansión y módulos de estabilización.A esto se suma que la Clínica Santa Sofía tiene una afectación en el 70 % de su infraestructura, por lo que están asistiendo a sus pacientes en áreas externas, carpas y camillas. El Cuerpo de Bomberos mantiene 42 unidades desplegadas en diferentes sectores del Distrito.Viviendas e infraestructura afectadasLa emergencia también dejó daños en viviendas e infraestructura. El reporte oficial registra 53 viviendas destruidas y 91 averiadas, aunque todavía está pendiente la valoración técnica para determinar las condiciones de habitabilidad y el nivel de daño. Además, fueron reportadas afectaciones en tres edificaciones públicas, entre ellas el Terminal de Transportes y el edificio administrativo de SAAAB.También se registró afectación en 29 instituciones educativas, una edificación de cuatro pisos con pérdida total, un hotel, dos iglesias y tres muelles o puentes.La Alcaldía también recibió reportes comunitarios sobre más de 600 viviendas con algún tipo de afectación, entre daños parciales y posibles pérdidas totales. Sin embargo, esta cifra todavía no constituye un registro oficial consolidado, debido a que requiere verificación mediante visitas técnicas en los barrios reportados.En la zona rural se reportan afectaciones en Cajambre, Mayorquín, San Juan, Yurumanguí y Bajo Calima. El Distrito anunció que durante el martes 11 de agosto se realizarán visitas técnicas para verificar las condiciones de estos territorios.¿Qué necesita Buenaventura?La Alcaldía hizo un llamado al Gobierno Nacional, al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, al sector privado, gremios, organizaciones sociales y organismos de cooperación para fortalecer la respuesta.Entre las necesidades prioritarias se encuentran cinco pajaritas, cinco volquetas, cinco excavadoras y maquinaria amarilla adicional para remover escombros. También se solicitaron 50 carpas para atención de pacientes, 500 carpas de campaña y 15.000 ayudas humanitarias, incluidos kits de alojamiento, alimentación y aseo, además de alimentos preparados e hidratación.El Distrito también requiere medicamentos e insumos médicos, al menos 20 balas de oxígeno, plantas eléctricas para los centros médicos, martillos neumáticos, guantes de construcción, tapabocas y apoyo para recuperar la conectividad vial.La Alcaldía informó que el centro de acopio fue establecido en la Oficina de Atención al Ciudadano, frente al CAD, en el centro de Buenaventura. Además, el Comité Intergremial del Valle del Cauca anunció el envío de ayuda humanitaria y la Sociedad Portuaria coordina la entrega de ayudas y la disponibilidad de maquinaria amarilla.Ante la situación, se declaró la calamidad pública y se decretó el toque de queda entre las 9:00 p. m. y las 6:00 a. m. para preservar el orden público. Las autoridades continuarán durante el 11 de agosto con las inspecciones y valoraciones técnicas de las edificaciones afectadas, con especial atención en las zonas urbanas y rurales que todavía no han podido ser evaluadas.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co