La periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, corresponsal freelance radicada en Teherán, ha sido distinguida con el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026. Este galardón, considerado uno de los más prestigiosos del periodismo en Iberoamérica, fue otorgado por la Fundación Gabo tras destacar su valentía, independencia y rigor narrativo en la cobertura de los conflictos más complejos del mundo actual.La decisión fue tomada por consenso el pasado 30 de abril por el Consejo Rector del premio, el cual subrayó que Gómez Ángel “encarna, con independencia inquebrantable y vocación férrea, el mejor periodismo de una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”.El reconocimiento oficial se llevará a cabo el próximo 24 de julio en Bogotá, durante la ceremonia central de la decimocuarta edición del Festival Gabo. El jurado resaltó su capacidad para mantener una mirada latinoamericana que prioriza a las víctimas y la experiencia humana en medio de la guerra.Los 13 miembros del jurado destacaron que es una corresponsal “sin ataduras institucionales que narra la guerra desde dos de sus focos más críticos para el orden mundial contemporáneo: Irán y Ucrania”.Una vida entre el velo y el chaleco antibalasCatalina Gómez Ángel, originaria de Pereira, se ha convertido en una de las pocas mujeres que cubren el Oriente Medio para el mundo de habla hispana. Su trayectoria está marcada por el uso constante del velo y el chaleco antibalas, elementos que la identifican mientras persigue la noticia en terrenos hostiles.En 2021, habló con Los Informantes sobre los inicios del periodismo de guerra.“Fue duro la llegada nunca voy a negarlo. Los primeros meses fueron muy duros, me pregunte muchas veces yo realmente qué estaba haciendo aquí y yo que estaba buscando realmente porque fue muy duro”.Formada en Comunicación Social en la Universidad Javeriana, Gómez Ángel trabajó inicialmente cubriendo deportes, y posteriormente trabajó en varios medios de comunicación. Sin embargo, su interés por la política exterior y su fascinación por Irán, tema de su monografía de maestría en Relaciones Internacionales, la llevaron a buscar un destino más lejano.Antes de partir, tomó clases de farsi en Bogotá, aunque admitió que su entorno no asimiló su decisión de inmediato: “Yo creo que ninguno de ellos se creyó el embeleco de que yo realmente me iba a venir a vivir aquí, porque yo quería ser corresponsal entonces un día dije me voy”.El rigor de informar desde TeheránEstablecida en Teherán desde hace más de una década, Gómez Ángel ha experimentado en carne propia los rigores del régimen iraní, una república islámica de carácter teocrático en la que el poder político y religioso se concentra en la figura del líder supremo, máxima autoridad del país.Para ese momento, aseguró que su labor periodística requiere permisos especiales incluso para salir de la capital iraní. “Yo para salir de teherán tengo que tener un permiso especial y yo no puedo ir a cualquier parte de irán que yo quiera. Necesito tener una autorización y no puedo hacer cualquier historia”, explicó la reportera sobre las limitaciones del entorno.Además de las barreras burocráticas y la censura, la periodista ha enfrentado situaciones de extrema violencia y represión. En una ocasión, tras las protestas de 2009 en Irán, fue detenida y sometida a tratos degradantes: “Nos hicieron desnudar, nos hicieron acurrucar, nos revisaron por todas partes, nos hicieron firmar papeles, nos trajeron cámara de televisión. Todo intrusivo de una manera súper violenta”.La ventaja estratégica de ser mujer y hablar españolA pesar de las dificultades, Gómez Ángel ha sabido capitalizar su identidad para acceder a historias que otros corresponsales no logran alcanzar. En culturas como la afgana, donde no se permite que las mujeres hablen con hombres extraños, su condición de mujer le otorga un acceso privilegiado: “Las mujeres tienen miedo, pero las mujeres te cuentan la historia. De hecho esa es la gran ventaja de ser mujer que puedes entrar a sus cuartos, te invitan a su casa”.Asimismo, trabajar para medios en lengua española le brinda un margen de maniobra mayor frente a la vigilancia estatal en comparación con sus colegas anglófonos o francófonos. “Nosotros los que hacemos notas en español tenemos una gran suerte y es que ellos no sienten en los medios en lengua española como enemigos, entonces ni los vigilan tanto ni los controlan tanto ni están tan atentos”, afirmó la periodista. Actualmente, sus reportes llegan a audiencias globales a través de medios como La Vanguardia de Barcelona, Radio Francia Internacional, Caracol Televisión en Colombia.Desafíos cotidianos y compromiso con las víctimasGómez Ángel ha cubierto conflictos en Afganistán, Egipto, Irak, Kurdistán, Líbano, Gaza y Siria. Su compromiso con la realidad de estas naciones se refleja en su dificultad para acostumbrarse al dolor ajeno: “La situación de este país por donde usted la mire es absolutamente triste. Le provoca a uno sentarse a llorar con cada historia que le cuenta”.A pesar de los riesgos y la lejanía, Catalina Gómez Ángel continúa siendo un testigo directo de eventos determinantes para la paz mundial, operando desde un entorno donde, como ella misma dice, “las mujeres podemos llegar tan lejos como quiera”.
En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Un nuevo caso de complicaciones derivadas de intervenciones estéticas se registró en el municipio de Puerto Tejada, en el departamento del Cauca. Se trata de Nayeli Larrahondo, quien murió el pasado 5 de junio de 2026. De acuerdo con la información entregada por las autoridades locales, el fallecimiento estaría relacionado de manera preliminar con un procedimiento estético, aunque las circunstancias exactas aún son materia de investigación.Este hecho se suma a otros casos registrados en distintas regiones del país en los que se han presentado complicaciones graves asociadas a procedimientos estéticos que hoy son objeto de investigación o revisión por parte de las autoridades sanitarias y judiciales. Entre los antecedentes más recientes se encuentra el caso de Yulixa Toloza, cuya desaparición y posterior fallecimiento generó atención nacional.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Qué se sabe de la mujer que murió tras someterse a un procedimiento estético?De acuerdo con la información preliminar, la enfermera acudió a una clínica privada ubicada en Puerto Tejada, en el norte del Cauca, con el fin de realizarse una intervención estética. Durante el procedimiento, la paciente presentó complicaciones de salud, aparentemente un paro cardiorrespiratorio, que obligaron a su traslado de urgencia a un centro asistencial del municipio. Sin embargo, según el reporte inicial de los servicios médicos que la recibieron, la mujer ingresó al hospital sin signos vitales, por lo que se confirmó su fallecimiento poco después de su llegada.La noticia fue confirmada posteriormente por la administración municipal de Puerto Tejada, que emitió un comunicado oficial en el que expresó sus condolencias a la familia de la víctima y manifestó su disposición para colaborar con las investigaciones. En dicho pronunciamiento, también se solicitó la intervención de la Fiscalía General de la Nación y de las autoridades de salud departamentales para establecer con precisión lo ocurrido durante la intervención."La Administración Municipal de Puerto Tejada y la Secretaría de Salud lamentan profundamente el fallecimiento de la ciudadana Nayeli Larrahondo, ocurrido hoy, viernes, 05 de junio del 2026, presuntamente tras un procedimiento estético. Expresamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y seres queridos. Esta pérdida enluta a nuestro municipio y nos une en un sentimiento de dolor. Como institución nos ponemos a disposición para brindar el acompañamiento que sea necesario a sus familiares", se lee en el comunicado. ¿Quién era la enfermera que habría muerto por procedimiento estético?La víctima, según información de su entorno laboral, se desempeñaba como auxiliar de enfermería en un hospital público de Cali. Nayely Larrahondo residía en sectores como Villa Clarita y La Esperanza, en Puerto Tejada, aunque desarrollaba su actividad laboral como profesional de enfermería en Cali. Su muerte generó reacciones entre sus compañeros de trabajo y allegados. Según dio a conocer El País, los familiares y amigos "se enteraron de lo sucedido, entonces llegaron hasta el hospital, y claro, los recibieron con esa noticia", contaron líderes sociales del municipio al medio. Incluso algunos allegados reaccionaron de forma violenta frente a la clínica donde se realizó el procedimiento y posteriormente en el hospital local, donde se encontraban funcionarios de salud y personal administrativo. Tras conocerse el fallecimiento, la Secretaría de Salud Municipal anunció que fortalecerá las acciones de orientación dirigidas a la ciudadanía sobre los riesgos asociados a procedimientos estéticos realizados por personas o establecimientos que no cuenten con los permisos requeridos. "La Secretaría de Salud Municipal colaborará plenamente con las autoridades, aportando la información requerida durante el proceso. Asimismo, fortalecerá las jornadas de orientación ciudadana sobre los riesgos de acudir a establecimientos o personas que no cumplan con los requisitos legales para la realización de procedimientos estéticos".VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Los portejadeños están de luto por la fatídica muerte de una mujer de 80 años que falleció tras ser atacada por un perro pitbull. La tragedia fue por partida doble, puesto que su compañero sentimental, al darse cuenta de su deceso, sufrió un infarto.De acuerdo con la información entregada por la alcaldesa de Puerto Tejada, en Cauca, citada por el diario El Tiempo, la víctima del ataque del perro fue identificada como Ana Ludivia Bedoya. Al parecer, la mujer mayor se disponía a darle comida al pitbull cuando este la mordió en la zona del cuello.(Lea también: Rescatan a pitbull amarrado en canecas de basura, en Bogotá: era usado en peleas ilegales)“El hecho sucedió en el barrio El Porvenir, y lo que logramos establecer es que la señora cayó accidentalmente al piso y por razones que desconocemos, el animal la atacó en ese momento", narró la periodista Martha Inés Lourdy a El País.Pese a que fue trasladada a un centro médico, la atención de los galenos no fue suficiente, y la abuela acabó pereciendo a causa de las heridas propinadas por el canino. La serie de infortunios no terminó ahí, puesto que el esposo de la difunta también murió.La mandataria local explicó que el hombre "se encontraba en delicado estado de salud y al enterarse de la noticia, nos informan que también murió. Es una situación muy triste por lo que nos solidarizamos con esta familia del municipio”. Se cree que el hombre falleció por un infarto.El perro quedó a disposición de la Policía.(Lea también: Perros atacan a hombre de 80 años y perdió las dos extremidades superiores)Pitbull mató a una bebé en un hogar del ICBFEn noviembre de 2023, un pitbull le propinó heridas mortales a una pequeña de solo 28 meses que era cuidada en un hogar del ICBF de Villamaría, Caldas. En ese momento, la información preliminar entregada por la persona a cargo de la menor señaló que, mientras ella fue a la cocina, la mascota agredió a la bebé.“No pudo hacer nada porque el perro no soltó la niña, acabó con la vida de Karen Dahiana Granada”, indicó en Noticias Caracol el alcalde de Villamaría, José Orbay Marín.La dueña del canino dijo que en los 4 años que habían compartido con él nunca habían tenido incidentes de ese tipo. Pese a ellos, el perro fue llevado a un albergue, donde fue evaluado por profesionales. Otra bebé que estaba en el lugar fue trasladada a otro hogar de paso.¿Cuáles son los perros potencialmente peligrosos en Colombia?La ley vigente especifica que los perros potencialmente peligrosos en el país son aquellos que presenten una o más de las siguientes características:Perros que han tenido episodios de agresiones a personas u otros perros.Perros que han sido adiestrados para el ataque y la defensa.Perros que pertenecen a una de las siguientes razas o a sus cruces o híbridos: American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, De presa canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier, Tosa Japonés.Los dueños de estas mascotas asumirán la posición de garante de los riesgos que pueda generar la tenencia de estos animales.
El Consejo de Estado condenó a la Nación a reparar a un hombre que perdió el ojo izquierdo durante una intervención del Esmad, en hechos ocurridos en diciembre de 2014, en el municipio de Puerto Tejada, Cauca.Yhon Eduar Mostacilla Baldomero fue impactado por un proyectil de goma cuando se encontraba en su casa, “el cual fue supuestamente disparado por miembros de la Policía Nacional adscritos al Esmad” cuando intervenían una alteración de orden público en la mencionada población.Otras noticias: Periodismo, atacado en protestas: van 80 agresiones físicas, 39 amenazas y 9 detenciones ilegalesPor estos hechos, el Consejo de Estado ordenó que la indemnización a la víctima sea por más de 263 millones de pesos.El caso se remonta a una demanda interpuesta por el afectado el 31 de enero de 2017.“En el proceso tampoco se demostró que el señor Mostacilla Baldomero se hubiera expuesto de manera imprudente en el lugar en el que ocurrieron los hechos. En efecto, se probó que el impacto fue recibido por la víctima mientras se encontraba en el interior de su vivienda, lugar en el cual fue auxiliado por su compañera y vecinos, quienes afirmaron en los testimonios que lo sacaron del lugar para ser atendido en urgencias”, detalla la decisión.
Jhon Arias se vistió de goleador. Este domingo 7 de junio, en el juego preparatorio entre la Selección Colombia y Jordania, firmó un doblete. El primero de ellos fue al minuto 41 y, posteriormente, volvió a reportarse al 55'. Este último tanto llegó, tras una buena acción colectiva, donde varios participaron.James Rodríguez se hizo con el esférico, levantó la cabeza y filtró un pase por la banda derecha, donde apareció Santiago Arias. El lateral controló, gracias a que Jefferson Lerma abrió las piernas y dejó pasar la pelota, adentro del área, envió un centro y el extremo de Palmeiras definió de cabeza.Vea el segundo gol de Jhon Arias, con Colombia vs. Argelia, previo al Mundial 2026
El Cuerpo de Bomberos de Bogotá informó que en la tarde de este domingo, 7 de junio, se descarriló el Tren de la Sabana sobre la Avenida Carrera 30 con Calle 63. Las unidades de emergencia llegaron a atender la situación y se reporta alto tráfico en el sector mientras la locomotora es retirada. En videos compartidos por usuarios en redes sociales, se ve que los carros y motocicletas están detenidos sobre el carril central."Controlamos riesgos asociados por descarrilamiento de una locomotora en la Avenida Carrera 30 con Calle 63. No se reportan personas lesionadas. Se activa apoyo de Ponal Tránsito. Movilidad restringida", aseguró el Cuerpo de Bomberos de Bogotá en su cuenta de X. La locomotora transportaba alrededor de 600 pasajeros.Cabe resaltar que el Tren de la Sabana realiza recorridos turísticos los fines de semana y los festivos. El recorrido, que dura alrededor de dos hora sy media, inicia en el centro-occidente de Bogotá, en el Centro Comerial Gran Estación, atraviesa la ciudad y recorre la sabana hasta la población de Zipaquirá.Noticia en desarrollo...
Un sismo de magnitud 7,8 se registró en la región de Burias, Filipinas este 7 de junio de 2026 (UTC), con una profundidad estimada de 35 kilómetros, según datos preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS NEIC). El evento generó una alerta de tsunami en zonas cercanas al epicentro y activó el monitoreo sísmico en distintas regiones del océano Pacífico.Tras el evento principal, los sistemas internacionales de monitoreo oceánico advirtieron sobre posibles variaciones en el nivel del mar, lo que llevó a la emisión de alertas de tsunami para algunas zonas costeras del Pacífico. El sismo, que alcanzó una magnitud de 7,8, se produjo a una profundidad de 35 kilómetros. El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico advirtió de posibles olas "en las próximas tres horas" a lo largo de las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Por lo menos una persona muerta tras terremoto en FilipinasLas autoridades filipinas también comenzaron a reportar las primeras afectaciones asociadas al sismo. De acuerdo con información divulgada por la AFP, una persona falleció y otras cuatro resultaron heridas en el sur de Filipinas tras el fuerte movimiento telúrico registrado cerca de la isla de Mindanao.Los organismos de emergencia y equipos de rescate fueron desplegados en las zonas afectadas para evaluar daños en infraestructura, atender a los lesionados y verificar las condiciones de las comunidades cercanas al epicentro.No hay alerta de tsunami para la costa Pacífica colombianaEn paralelo, las autoridades colombianas realizaron un seguimiento permanente de la situación. La Dirección General Marítima (Dimar) informó que no existe amenaza de tsunami para el litoral Pacífico colombiano. No obstante, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la evolución del evento y continúan monitoreando cualquier cambio que pueda presentarse en el comportamiento del océano Pacífico."No existe amenaza de Tsunami para la costa Pacífica colombiana tras el sismo de magnitud 7,8 registrado a las 6:38 p. m. (hora de Colombia) en Mindanao, Filipinas", indicó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La entidad señaló que, tras los análisis efectuados por sus centros de monitoreo y sistemas de observación oceánica, no se identificaron condiciones que representen riesgo para las costas del país.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
La Selección Colombia se fue ganando 1-0 al entretiempo del partido preparatorio contra Jordania, este domingo 7 de junio, gracias a un golazo de Jhon Arias, al minuto 41 el encuentro en el estadio SnapDragon (San Diego, Estados Unidos).Luego de una buena jugada colectiva, el '10' James Rodríguez asistió al chocoano, quien logró controlar en el área, y aunque tuvo dificultades por la marca de los defensores rivales, alcanzó a sacar un remate para adelantar en el marcador a la 'tricolor'.Cabe recordar que el partido contra Jordania será el último de la Selección Colombia antes del debut contra Uzbekistán (17 de junio), en el Mundial 2026, que será en el estadio Azteca, en Ciudad de México.Acá el gol de Jhon Arias en Colombia vs Jordania, partido preparatorio:
Una nueva denuncia fue interpuesta en contra del médico Gabriel Cubillos. En esta ocasión, la señalante es la actriz Diana Rojas, quien asegura haber sufrido complicaciones posteriores a una intervención estética realizada a comienzos de 2025 y que, según su testimonio, ha derivado en un proceso de afectaciones físicas prolongadas y en la búsqueda de respuestas por la vía legal.De acuerdo con lo expuesto por la actriz en La Red de Caracol Televisión, la situación se originó tras someterse a un procedimiento ofrecido como una técnica de tipo láser, que le habría sido presentado como de baja complejidad y con recuperación rápida. Sin embargo, sostiene que los resultados no correspondieron con lo esperado y que, desde los primeros días posteriores a la intervención, empezó a experimentar dolor constante y dificultades para retomar su vida cotidiana.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El caso se da en paralelo a decisiones adoptadas por la Superintendencia Nacional de Salud, que ordenó medidas administrativas contra dos instituciones en las que el médico presta servicios: la Clínica de Obesidad y Envejecimiento y la Clínica Láser Surgical. Las autoridades han señalado que dichas acciones se basan en hallazgos preliminares relacionados con la habilitación de procedimientos y el cumplimiento de requisitos para la prestación de servicios quirúrgicos estéticos.¿Qué le pasó a Diana Rojas luego de someterse a cirugía estética?Tras someterse a una cirugía estética en enero de 2025, la actriz Diana Rojas afirma que su vida cambió por completo debido a las complicaciones que empezó a presentar poco después del procedimiento realizado por el médico Gabriel Cubillos. "Yo estaba bien", aseguró la actriz al recordar el momento en que decidió acudir a una valoración médica. Sin embargo, hoy considera que esa decisión terminó convirtiéndose en una de las experiencias más difíciles de su vida.Según relató a La Red, durante la consulta inicial recibió recomendaciones para realizarse varios procedimientos estéticos. La actriz contó que inicialmente se habló de una intervención cuyo valor rondaba los 70 millones de pesos, aunque posteriormente habría recibido una oferta por una cifra menor. Finalmente, decidió someterse a la cirugía el 22 de enero de 2025.De acuerdo con su versión, el procedimiento fue presentado como una técnica láser poco invasiva y con un proceso de recuperación favorable. Sin embargo, asegura que desde el mismo momento de la intervención comenzó a experimentar fuertes dolores. "Yo gritaba del dolor", relató la actriz. Según explicó, la sensación que experimentaba era similar a una quemadura y las molestias continuaron durante las semanas posteriores a la cirugía. La actriz afirmó que, lejos de mejorar con el paso de los días, las complicaciones continuaron y ya "no podía ni levantar los brazos.Preocupada por la situación, acudió a una cita de control para exponer lo que estaba ocurriendo. Según su relato, durante esa consulta manifestó que seguía sintiendo dolor intenso y que observaba cambios en su cuerpo que le generaban preocupación. La actriz sostiene que no recibió las respuestas que esperaba y que sus inquietudes fueron minimizadas.Tras esa primera revisión, Diana Rojas asegura que intentó seguir en contacto con el médico para obtener nuevas valoraciones debido a la persistencia de los síntomas. Sin embargo, afirma que posteriormente encontró dificultades para ser atendida nuevamente. Al acudir personalmente a la clínica le habrían informado que Gabriel Cubillos no volvería a atender su caso.Fue entonces cuando decidió iniciar acciones legales. Desde entonces, sostiene que ha buscado que las autoridades revisen lo ocurrido durante su tratamiento.Intervenidos clínicas de cirugía estética donde trabajaría Gabriel CubillosEl caso coincide con decisiones adoptadas recientemente por la Superintendencia Nacional de Salud, que ordenó el cierre temporal del servicio de cirugía plástica y estética de la Clínica de Obesidad y Envejecimiento, además de imponer medidas cautelares a la Clínica Láser Surgical, instituciones donde el médico señalado desarrolla actividades profesionales.Según lo informado por la entidad, durante procesos de inspección se habrían identificado posibles inconsistencias relacionadas con la habilitación para la realización de procedimientos quirúrgicos estéticos. También se mencionaron dificultades durante las labores de verificación y vigilancia, lo que llevó a la adopción de medidas preventivas mientras se adelantan investigaciones administrativas.La Superintendencia señaló que el objetivo de estas acciones es garantizar la seguridad de los pacientes y el cumplimiento de la normativa vigente en la prestación de servicios de salud. Además, anunció que se adelantarán revisiones adicionales para determinar si existieron fallas en los procesos de control por parte de otras entidades locales de salud en Bogotá.El anuncio fue realizado por el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, quien aseguró que las medidas fueron tomadas tras las verificaciones efectuadas por funcionarios de la entidad. "La Superintendencia de Salud acaba no solo de cerrar sino además de imponer medida cautelar a la Clínica de Obesidad y Envejecimiento y a la Clínica Láser Surgical, donde opera el médico general Gabriel Cubillos, que se hacía pasar como cirujano plástico y del que reposan varias denuncias", afirmó el funcionario.¿Quién es Gabriel Cubillos?De acuerdo con el perfil oficial publicado en su página web, Gabriel Cubillos es médico y cirujano graduado de la Universidad Industrial de Santander y se desempeña como fundador y director científico de esa institución.La presentación institucional señala que ha sido reconocido por el desarrollo de procedimientos que utilizan tecnología láser y destaca su participación en congresos, seminarios y procesos de capacitación para profesionales de la salud en el uso de equipos especializados.Sin embargo, la Superintendencia de Salud sostuvo que Cubillos no cuenta con registro como cirujano plástico, una de las observaciones que motivaron las actuaciones administrativas anunciadas por la entidad.Además, de acuerdo con los registros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (SCCP), no aparece ningún especialista registrado bajo el nombre de Gabriel Cubillos en su directorio oficial de cirujanos plásticos certificados.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co