El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Jorge Cangrejo, un hombre de 59 años, sobrevivió a un violento secuestro en marzo de 2014, en el que dos delincuentes lo retuvieron, le dispararon y lo enterraron. Milagrosamente, salió ileso del ataque. Todo ocurrió cuando, preocupado por el robo de su ganado, decidió investigar lo que estaba sucediendo.El Rastro conoció el caso en 2018 y logró obtener el milagroso testimonio de este hombre en Santana, Huila. No solo sobrevivió, sino que también se convirtió en el primer aliado de las autoridades para esclarecer los hechos. “Pocas personas pueden contar la historia que yo estoy contando”, dijo Jorge.¿Qué pasó?Cuando Jorge Cangrejo descubrió que le faltaba parte de su ganado, inició una intensa búsqueda para dar con el ladrón. Al cabo de 15 días, su ganado perdido se redujo a una decena. Cada uno de sus bovinos tenía un valor de un millón quinientos mil pesos. Lo que le generaba una gran pérdida y preocupación.(Lea también: Una voz del más allá 'ayudó' a un hombre al que le dispararon y enterraron vivo en Huila)Antes de acudir a las autoridades, Jorge recibió una llamada de un vecino de la zona, quien le aseguró haber encontrado uno de sus bovinos. Sin embargo, cuando Jorge llegó al lugar indicado por Gentil González, el animal no estaba allí.“Él me dijo que bajara el río, que ahí pasaba el torete y que lo enlazara ahí. Entonces yo le dije ‘¿qué pasó? ¿dónde está?’ Y él me dijo que iba río abajo”, aseguró.Impaciente, decidió seguir caminando en busca de su bovino, pero no encontró rastro alguno. En el camino, se topó con dos hombres que se le acercaron con la intención de agredirlo. “Me gritaron: Alto, baje las manos. Entonces yo volteé a mirar y dije ‘¿por qué hacen esto conmigo? Yo no estoy haciendo ningún mal aquí ni me estoy robando nada’”, mencionó.Los hombres que lo interceptaron no eran desconocidos para Jorge. Él los identificó como José Nelson Ramírez y un joven llamado Juan Gabriel. A pesar de la relación previa, lo ataron y lo obligaron a caminar durante horas por la orilla del río.Después de caminar durante horas con las manos atadas, Jorge Cangrejo, exhausto, se negó a seguir avanzando. Sus captores, enfurecidos, lo golpearon brutalmente para obligarlo a continuar el trayecto.“Yo lo vi que sacó el revólver y dijo ‘vamos a matarlo’. Yo lo que hice fue quitarme el sombrero, santiguarme y me puse a invocar a la Virgen del Carmen porque yo dije ‘ya llegó la hora’”, así relató Jorge sobre aquellos angustiosos momentos.(Lea también: La historia de la misteriosa desaparición de un niño tras aceptar dulces de un extraño en Manizales)Así logró sobrevivirUno de los secuestradores le disparó en la cabeza a Jorge. Sin embargo, el tiro no fue mortal. Aún consciente, logró escuchar a sus captores discutir sobre la intención de enterrarlo.Mientras todo ocurría, Jorge, asombrado de haber sobrevivido al disparo, decidió fingir estar muerto. A pesar del peligro, comprendió que era su única oportunidad en una situación sin salida.Los hombres golpearon a Jorge para asegurarse de que realmente estaba muerto. “Yo estaba con los ojos cerrados y me quedé quieto, pensando que si los abría, me dispararían otra vez”, relató Jorge.Su cuerpo fue enterrado junto al río mientras su respiración se debilitaba. El agua subía, y escapar parecía cada vez más difícil, pues seguía atado e inmóvil.Cuando sus captores se marcharon, ocurrió lo inesperado. Jorge relató que una voz, como salida de otro mundo, le susurró: ‘mueva la mano, ya se soltó’. A pesar del intenso dolor, reunió fuerzas para liberarse, salir del lugar y, finalmente, recibir atención médica.(Lea también: Hombre abusó y mató a dos niños en la Sierra Nevada: vivían bajo el mismo techo)Su testimonio contra los responsablesComo Jorge conocía la identidad de sus secuestradores, decidió denunciarlos, lo que llevó a las autoridades a iniciar una intensa investigación. Además, proporcionó el nombre de Gentil González, el vecino que le aseguró haber encontrado uno de sus bovinos y que, sospechosamente, lo condujo hasta el lugar donde fue secuestrado.Las autoridades rastrearon las llamadas y ubicaciones de los implicados, lo que permitió la captura de José Nelson y Gentil González. El otro sujeto se dio a la fuga.A ambos sujetos se les imputó el delito de tentativa de homicidio, porte ilegal de armas y secuestro simple agravado.Relatos desde la cárcelEl Rastro tuvo acceso a una entrevista con José Nelson en la cárcel de Neiva, donde reveló detalles escalofriantes del crimen. Este sujeto no dudó en señalar a Gentil González como el autor intelectual del plan macabro contra Jorge Cangrejo.“Él dijo que matáramos a ese señor. Yo me dejé llevar y ahí pasó todo”, confesó José Nelson, quien afirmó que Gentil González le había entregado el revólver y fue quien ideó el plan para que él y Juan Gabriel llevaran a cabo el secuestro.José Nelson afirmó que, después de enterrarlo, tomó un camino distinto al de Juan Gabriel. Sin embargo, al día siguiente, recibió una llamada de Gentil González, quien le advirtió que Jorge había sobrevivido.El testimonio de Jorge fue clave para la captura de los responsables. Aún con dolor, recuerda que quienes intentaron asesinarlo fueron amigos suyos.
En marzo de 2014, Jorge Cangrejo fue secuestrado y brutalmente atacado por dos hombres en Santana, Huila. Los delincuentes le dispararon en la cabeza y lo enterraron, convencidos de que había muerto. El Rastro conoció el milagroso testimonio de este sobreviviente.>>>Exatleta murió en el Cauca a manos de hombre contratado por su hijo“Cuando yo le cuento esto a mis amigos y a la gente dicen que esto fue un milagro. Yo creo que muy poquita gente puede contar la historia que yo estoy contando”, reveló Jorge, quien recuerda que todo inició cuando descubrió que poco a poco se iban robando su ganado.El día de los hechos, Gentil González, un vecino de la zona, llamó a Jorge asegurándole que había encontrado a uno de sus bovinos. Sin embargo, cuando Jorge acudió al lugar indicado, no encontró al animal.>>>Detrás de misteriosa desaparición de madre en Ciudad Bolívar estaba una amiga: ¿qué hizo?“Él me dijo que bajara el río, que ahí pasaba el torete y que lo enlazara ahí. Entonces yo le dije ‘¿qué pasó? ¿dónde está?’ Y él me dijo que iba río abajo”, aseguró.Impaciente por no saber dónde estaba el animal, caminó hasta un punto, pero no halló al bovino. Allí se encontró a dos hombres. “Volteé a mirar y dije ‘¿por qué hacen esto conmigo? Yo no estoy haciendo ningún mal aquí ni me estoy robando nada’”, mencionó.>>>Pequeña salió a visitar a su abuela y desapareció en Saldaña, Tolima: ¿qué pasó con ella?Los hombres que lo detuvieron no eran desconocidos para Jorge. A pesar de la cercanía, ambos lo ataron y se fueron caminando por la orilla del río. Pero, ¿quién querría hacerle daño a este campesino?En medio de la negativa de Jorge a seguir caminando, los secuestradores - José Nelson y Juan Gabriel - decidieron agredirlo físicamente para que continuara el trayecto. “Yo lo vi que sacó el revólver y dijo ‘vamos a matarlo’. Yo lo que hice fue quitarme el sombrero, santiguarme y me puse a invocar a la Virgen del Carmen porque yo dije ‘ya llegó la hora’”, afirmó la víctima.>>>Padrastro hizo aterradora confesión tras desaparición de dos pequeños¿Cómo logró salvarse?Después del disparo, Jorge siguió escuchando a los secuestradores, quienes mencionaron que iban a enterrarlo. Él estaba asombrado de que la bala no había impactado en su cerebro y, por el contrario, había quedado con vida.Jorge se vio en vuelto en un sin salida de una macabra actuación para que no descubrieran que estaba con vida. Se aguantó que lo arrastraran, que lo golpearan, pero él no podía quejarse en absoluto. Su vida estaba en juego.>>>Joven reveló la identidad de sus asesinos antes de morir: “Sé quién fue”Los hombres enterraron su cuerpo al lado del río, mientras tanto él respiraba con mucha dificultad. El agua del río comenzó a subir y se iba dificultando su salida, pues estaba atado y no podía moverse.Como si fuese un milagro, Jorge relató que una voz del más allá le dijo ‘mueva la mano, ya se soltó’. Allí logró salir de ese temible lugar. Después fue atendido en un centro médico.Jorge denunció a los tres hombres y las autoridades iniciaron una intensa investigación. Rastrearon los celulares de cada uno de los implicados y lograron dar con el paradero de Gentil González y José Nelson. Ambos fueron capturados por los delitos de tentativa de homicidio, porte ilegal de armas y secuestro simple agravado. Por otro lado, Juan Gabriel se fugó.Vea el capítulo completo de El Rastro aquí:
En uno de los trapiches de santana en Boyacá, centenares de paneleros dicen venir trabajando a pérdida. Algunos de los problemas, según ellos, son los elevados costos de los insumos y la llegada de productos que estarían poniendo en desventaja a la panela natural.Vea también: Hallan carne de caballo en raciones del PAE para estudiantes de La Ceja, AntioquiaLuis Miguel Rodríguez es un productor que está pasando un trago amargo y no es por cuenta de la calidad de la panela que produce. Lleva semanas preocupado porque varios trapiches de la Hoya del río Suárez están cerrando por la crisis."Unos nacimos estrellados y otros nacieron con estrellas, al final, a lo último, no sé qué irá a pasar", afirmó.Los altos precios de los insumos, para producir la panela son una de las principales causas que han hecho que los hornos tengan que apagar."Estamos produciendo hoy… vendiendo panela a 2.900 pesos, 2.800 el kilo y producirla sigue en los 3.200 y subiendo, porque los agroinsumos están por las nubes, están carísimos y definitivamente el negocio se está viniendo hacia atrás", dijo Fernando Paipilla, presidente de Dignidad Agropecuaria.Cerca de 350.000 familias en todo el país se han visto afectadas por esta crisis."La disminución en la venta de la panela está en un 40%, 50%, porque esos productos que sacaron ahora, que al final son mentira porque están engañando a la gente, donde dice tener panela y efectivamente eso no tiene más del 10% de panela pura. Entonces, las ventas se han rebajado sensiblemente y en el fondo los que pagan los platos rotos son los campesinos", aseguró José Cristo Sánchez, comerciante de panela.Le puede interesar: Grave emergencia en Bello por lluvias deja unas 200 familias afectadasPara estos trabajadores del campo, la solución está en los todos los colombianos."Yo aprovecho la oportunidad para decirles a los colombianos, a través del Canal Caracol, para que consuman panela de verdad… panela realmente natural", afirmó Javier Sánchez, productor de panela.En la región, de aproximadamente 150 trapiches que existen, tan solo siguen funcionando cerca de 70. Advierten que, de continuar la crisis, otros productores también tendrán que cerrar.Aproximadamente 650.000 toneladas de panela produce anualmente la Hoya del río Suárez, región ubicada en límites de Boyacá y Santander, cifra que en 2022 empezaría a bajar debido a la crisis actual de los paneleros.
En Santana, Boyacá, la tierra de la panela, la madre cabeza de familia Karoll Sofía Duarte Soto fue víctima de un ataque por parte de un hombre que le rompió una botella de cerveza en la cara. El violento ataque fue captado por una cámara de seguridad y con las imágenes las autoridades buscan al sujeto.Se negó a lavar los platos y su ex le roció thinner y le prendió fuego: testimonio de joven víctimaSegún la víctima, el hombre se molestó porque ella no accedió a tomar un trago con él ya que estaba laborando. "Él me ve cerca y él empieza hablarme muy cerca y él empieza a decirme que ladrona, que pícara, que perra, que no sé qué, entonces yo lo siento muy encima, porque él está muy encima y para mí era muy incómodo sentirlo así, entonces yo lo empujo y le digo ‘de malas’, y el tipo traía una cerveza en la mano y me la revienta en la cara", narró Karoll.Por la agresión, contó la madre cabeza de familia, "aquí en el pómulo me cogieron 40 puntos y aquí sobre la cabeza tengo 4 puntos".El sujeto salió de la bodega de panela donde ocurrió la agresión con la botella de cerveza y, según testigos, se subió a un vehículo y huyó del lugar. Al parecer Karoll no es la única víctima de este hombre."Otra mujer me dice que gracias a Dios yo lo demandé, que porque a ella la había golpeado, ella estaba embarazada, la había golpeado borracho y le había hecho perder el bebé”, señaló la madre cabeza de hogar.Jeffer David Duarte, padre de la joven, aseguró que era "reprochable que llegue y le dañe la cara a una niña, a una mujer".El coronel Heinar Giovany Puentes, comandante de la Policía de Boyacá, aseguró que "la Fiscalía ha priorizado este caso precisamente para proceder a la judicialización y captura de esta persona que agredió de manera violenta a esta mujer".Con una nota, pasajera de bus alertó a otra sobre hombre sospechoso: “Entre nosotras nos cuidamos”
El seleccionador de Paraguay, el argentino Gustavo Alfaro, calificó como "épica" la victoria de la Albirroja en penaltis por 3-4 ante Alemania en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, al tiempo que llamó a darle un "valor justo" a este hito."Es una victoria épica, sí", dijo Alfaro en la rueda de prensa tras el partido que se definió en la tanda de penaltis después del empate 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga. "Pero hay que darle el valor justo que tiene, entender que nosotros podemos, pero que si no nos sacrificamos no lo vamos a conseguir", agregó.De igual forma, tildó el resultado como "complejo" por las diferencias técnicas y físicas entre los jugadores de ambos seleccionados."Alemania es un grande y perfectamente podía arrollarnos, pero nosotros resistimos a pie firme", prosiguió.Por otro lado, reconoció que Paraguay se llevó la victoria pese a haber controlado el balón solo el 27 % del tiempo de juego, y que sufrió "demasiado el partido" por sus limitaciones."Todavía no tenemos ese bagaje, y tenemos que bailar la música que nos ponen", dijo.La victoria permite a Paraguay, en su regreso a la Copa del Mundo después de 16 años de ausencia, instalarse en los octavos de final, donde ya espera al rival que saldrá de la llave entre Francia y Suecia."Tengo claro que sea Francia o sea Suecia va a costar horrores", apuntó el seleccionador antes de indicar que su equipo puede tener defectos, pero también "un corazón que no se rinde nunca" y explica por qué se mantiene en carrera.
Un día estuvieron desaparecidos Luciana Dangond y Gerónimo Ibarra Cavalli después de un paseo en un jet ski en isla Barú, Cartagena. Ambos contaron los momentos de angustia que vivieron tras extraviarse y tratar de encontrar ayuda.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Una experiencia horrible": Luciana DangondEn la emisora Blu Radio, Luciana contó que “a mí sí me pueden dar ataques de ansiedad. Gerónimo, la verdad, gracias a Dios fue una persona muy tranquila porque yo no sé qué hubiera hecho con una persona intranquila como yo. Entonces, él medio mucha tranquilidad en ese momento tan horrible”.La joven aseguró que lo sucedido “fue una experiencia horrible. De verdad que lo sufrí. Todo fue trágico porque llegó un punto en que yo dije, ‘ya, nos vamos a morir. Hasta aquí llegamos nosotros’. En verdad fue muy duro más que por mí porque listo me muero, pero mis papás, dejar a mi familia. Yo solamente pensaba en ellos”.Según Luciana, en el momento en el que se perdieron no llevaban consigo celulares: “No teníamos nada; entonces, nos dio muy duro porque no teníamos celular, no teníamos reloj, no sabíamos qué hora era. Llegó un momento en el que perdimos la noción del tiempo, no sabíamos qué hora era. Fue horrible”.Finalmente, Luciana mencionó que previo a que los rescataran vieron a algunas personas y les gritaban, pero nadie los escuchaba. “Fue horrible que no nos escucharan, nos movíamos en el mar y nada”.Gasolina, la causa por la que Luciana Dangond y Gerónimo Ibarra se extraviaronEn el relato de Gerónimo a Blu Radio, el joven mencionó que se subieron al jet ski y en el camino “estaba como pitando, sonó una alarma, le pregunté a quien me dio la moto si pasaba algo, que si era la gasolina. Me dijo, ‘relajado que te dura’. Los diez minutos no duró. Entonces, nos quedamos sentados en la moto y pensamos que nos tenían que venir a buscar. No fue el caso y ya como a los 20 minutos estábamos como a dos kilómetros de la orilla. Entonces, la idea fue tirarnos de la moto y tratar de nadar hacia la orilla”.Agregó Gerónimo que junto a Luciana “nos quedamos batallando seis horas para llegar a la orilla, no pudimos llegar. Fue cuando anocheció y vimos que llegaron todas las lanchas de Policía, los helicópteros, los drones. Todo eso lo vimos. De noche es complicado que lo vean a uno y pues toca manejar la tranquilidad y a las 12:00 o 1:00 de la mañana Luciana y yo estábamos cansados. Entonces, hicimos un plan: nos amarramos los chalecos, nos cruzamos de piernas por el frío. Si no nos cruzábamos de piernas nos daba hipotermia. Con el chaleco en la cabeza lo usamos de almohadilla”."El único plan era nadar": Gerónimo IbarraHoras después, recordó Gerónimo, se despertaron y ya se encontraban en las Islas del Rosario. “El único plan era nadar desde las 6:00 de la mañana hasta que nos recogieron a las 10:00 u 11:00 nadando".Para Gerónimo, pasar la noche e la deriva “tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo bueno fue estar acompañado y poder ver la noche estrellada, muy bonito. Lo malo fue el despertador, pues cada tres minutos te pegaba una ola en la cabeza y te volvías a despertar”.Así encontraron a Luciana Dangond y Gerónimo IbarraGerónimo habló sobre cómo los encontraron: “Estábamos nadando y nos encontramos con una moto de agua que había pasado ya, además de ver una avioneta que nos confirmaron que era de la Armada. Entonces, la última esperanza era la moto de agua que ya había pasado y se devolvió. Nuestro plan era llegar a la orilla de una isla y cruzar de isla en isla”.A través de un comunicado, la Armada y la Policía Nacional mencionaron que “Gracias al trabajo articulado entre la Policía Nacional, la Armada Nacional, la Alcaldía Mayor de Cartagena, pescadores de la zona y la comunidad, fueron ubicados sanos y salvos los dos jóvenes que habían sido reportados como desaparecidos tras salir en una moto acuática desde el sector insular de Barú. Desde el momento en que se conoció el caso, las autoridades activaron un componente interinstitucional de búsqueda y rescate, desplegando capacidades operativas en el mar y en las zonas costeras, con el apoyo permanente de habitantes y pescadores, quienes aportaron información clave para la localización de los jóvenes”.También indicaron las autoridades que “una vez ubicados, ambos fueron trasladados a un centro asistencial, donde reciben una valoración médica integral para verificar su estado de salud y descartar cualquier afectación derivada del tiempo que permanecieron en el mar. La Policía Nacional destaca la articulación entre las diferentes instituciones y el valioso apoyo de la comunidad, factores que permitieron lograr este resultado exitoso. Asimismo, reitera el llamado a los ciudadanos para que, antes de realizar actividades náuticas, adopten todas las medidas de seguridad, verifiquen las condiciones meteorológicas, informen sus rutas de navegación y utilicen los elementos de protección requeridos”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Julian Nagelsmann, seleccionador de Alemania, manifestó su deseo de seguir al frente del equipo, pese a la eliminación en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 contra Paraguay, al tiempo que admitió su “decepción” por la derrota y remarcó que la falta en el gol anulado a Jonathan Tah fue una "broma”.“Me gustaría seguir, sí”, contestó, rotundo, el técnico, que tiene contrato para dirigir el equipo nacional germano hasta la Eurocopa 2028, tal y como renovó su vínculo en 2025. El anterior expiraba justo al término de este Mundial.Nagelsmann hizo autocrítica: “Si te eliminan contra Paraguay, no somos un equipo de primer nivel. Ya no. Creo que ha sido bastante desafortunado que no hayamos podido hacer lo suficiente para ganar. Esto es muy decepcionante para Alemania”.El encuentro concluyó 1-1 en la prórroga y se decidió en contra en los penaltis, pero antes hubo un gol anulado a Jonathan Tah por una falta previa de Waldemar Anton al portero Orlando Gill.“No fue falta. El hecho de anular ese gol fue una broma”, consideró el técnico, que, en cualquier caso, apuntó más a los deméritos de su conjunto durante todo el encuentro, aunque llevaron el control del juego y de las ocasiones.“No culpo a mis jugadores, aunque lo que hemos hecho no ha sido suficiente”, continuó Nagelsmann, que insistió: “Estoy decepcionado. Al final, no hemos jugado lo suficientemente bien para batir al rival. Nos han marcado un gol y no defendimos muy bien. Tuvimos superioridad por las bandas, pero no fue suficiente”, explicó.“Yo creo que los jugadores han dado todo, pudimos haber marcado algún gol más”, prosiguió el seleccionador alemán, que apuntó que su equipo tenía que haber sido “más rápido” en su ataque y haber defendido mejor a su adversario.
Marruecos no se dejó y luchó hasta el final. Luego de que Países Bajos abriera el marcador, al minuto 72', y los africanos fueron por el empate y lo encontraron en el remate del encuentro. El encargado de esto fue Issa Diop, quien conectó un cabezazo, tras un centro de Chemsdine Talbi, y puso el 1-1, enviando la serie a tiempo extra.Vea el gol de Issa Diop en Países Bajos vs. Marruecos por el Mundial 2026
El 11 de noviembre de 2024, un doloroso silencio se apoderó de una finca en Guaduas, Cundinamarca. Lo que parecía ser un lunes festivo tranquilo terminó en un hallazgo macabro cuando las autoridades encontraron el cuerpo de Luis Alfonso Valencia en una zona boscosa. El Rastro investigó este caso.El empresario, de 67 años, presentaba signos de tortura y golpes antes de ser ejecutado con disparos, en un crimen que no fue un simple robo, sino una traición planeada desde su círculo más íntimo.El sueño de un campesino que llegó lejosLuis Alfonso Valencia fue un hombre que representaba el esfuerzo puro del campo. Sin haber terminado la primaria y enfrentando muchas necesidades, logró fundar junto a su hermano un negocio que hoy conocen miles de colombianos. Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".A mediados de los años 90, Luis Alfonso y su hermano Luis Alberto empezaron a vender arepas de negocio en negocio en Bogotá, creando una cultura que antes no existía en la capital. Con los años, ese esfuerzo se convirtió en Arepas El Carriel. Debido a un problema de salud en sus pulmones, Luis Alfonso decidió retirarse a vivir a Guaduas hace ocho años para buscar un mejor clima. Su hermano cuenta que el objetivo siempre fue familiar: "Mi hermano se esfuerza por tener una gran empresa donde formáramos nuestra familia... vamos a ser grandes, vamos a venderle a Colombia y vamos a venderle al mundo".Una casa saqueada y un rastro de violenciaLa tragedia se descubrió cuando Luis Alfonso dejó de contestar el teléfono tras un fin de semana con sus nietos. Jairo Castellanos, un amigo cercano, entró a la finca y encontró la vivienda totalmente destruida. Según su relato, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los delincuentes no solo se llevaron dinero y joyas, sino que rompieron los techos y cortaron los muebles por debajo buscando algo que no encontraban.La búsqueda terminó a 250 metros de la casa, donde hallaron a Valencia muerto junto a su trabajador Rubén López. El intendente Andrés Montoya, investigador del caso, explicó que la escena era de mucha crueldad: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos". En el lugar también encontraron a una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la testigo principal para resolver el misterio.El hombre de confianza bajo la lupaDesde el inicio, la Policía sospechó que alguien cercano había entregado al empresario. Todas las miradas se pusieron sobre Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Luis Alfonso. Aunque al principio Pinzón no aparecía y su esposa decía buscarlo, las pruebas técnicas contaron otra historia.Los investigadores encontraron las huellas de Pinzón dentro de la casa, un lugar donde él no solía entrar. Además, se descubrió que cambió la tarjeta de su celular justo después del crimen. Una llamada interceptada por la policía fue definitiva: su pareja le decía que "había cometido un error" y él mencionaba que debía irse de la zona para no ser capturado.El reloj y la caída de los responsablesLa pieza final del rompecabezas apareció en Tolima. Durante un operativo, un hombre llamado Sergio Andrés Gómez intentó huir y tiró al suelo un reloj Fossil de color café. Cuando la Policía le mostró la foto del reloj a los hijos de Valencia, ellos confirmaron el doloroso detalle: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá". Gómez fue señalado como la persona que disparó el arma contra el empresario.Semanas después, Pinzón fue capturado en Ibagué tras intentar escapar por los techos de una casa. Ante la fuerza de las pruebas, como las huellas y las llamadas, ambos decidieron aceptar los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados a 35 años de prisión por homicidio, tráfico de armas y secuestro. Para la familia de Luis Alfonso, el dolor sigue vivo porque sienten que ninguna pena es suficiente para castigar la deslealtad de quien comía en su misma mesa.