El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Orlando Santiago asegura que la zozobra de los mercados afectará la divisa. También explica por qué el petróleo sigue bajando.
“Lo que ha ocurrido es una inesperada caída del petróleo. Esto disminuye las expectativas de países que dependen en buena parte de la renta petrolera como Colombia y, al tener menos expectativas, la moneda de esos países pierde valor frente al dólar y se da esa devaluación tan marcada que supera los 2.400 pesos”, detalló Orlando Santiago.¿Cómo afecta esto a los colombianos?Analistas aseguran que los ciudadanos se tendrán que acostumbrar a hacer cuentas con un dólar caro, sobre todo a la hora de pensar en viajes al exterior y las remesas que son las dos caras de la moneda.En el papel, cuando el dólar aumenta su precio los exportadores son los beneficiados y los afectados quienes importan o compran bienes de afuera, pero este fenómeno tiene varios afectados en el país.Por ejemplo, aquellos que pretenden viajar, como Germán Calderón, quien asegura que el costo de sus vacaciones por este motivo se le incrementó en un 40 por ciento: “hoy por hoy, comprar dólares con relación a hace tres meses es mucho más costoso, los pocos ahorros que teníamos para el viaje de nuestros hijos o el viaje nuestro se va a encarecer”, aseguró con preocupación.No obstante, las agencias de viajes indican que quienes comparon con anticipación sus boletos, áun no sentirán el aumento.La otra cara de la moneda de este comportamiento es el dinero que envían los colombianos desde el exterior al país. Santiago explica que en el caso de las remesas, al entrar el dinero del exterior habrá un mayor nivel de pesos.Por lo pronto, el nerviosismo entre los inversionistas es su peor enemigo frente al alza del dólar.
América de Cali consiguió una importante victoria 1-0 frente a Atlético Nacional, por la cuarta fecha de la Liga BetPlay II-2026, resultado que le permitió mantener su buen comienzo de campeonato. El conjunto vallecaucano volvió a mostrar solidez y sumó tres puntos ante uno de los rivales llamados a pelear por los primeros lugares.Luego del compromiso, David González, entrenador del América, destacó el rendimiento de su equipo y valoró el proceso que viene desarrollando desde el inicio de la temporada. El técnico resaltó, además, la clasificación en la Copa Colombia como otro de los aspectos positivos del arranque.“Es un muy buen comienzo, sumándole la llave de la Copa Colombia que pudimos superar. Lo he venido diciendo en algunas ruedas de prensa: este es un equipo que tiene hambre, ganas, que somos fuertes”, manifestó González. El entrenador también destacó la jerarquía mostrada por sus dirigidos: “Mostramos esa jerarquía que se venía pidiendo desde hace mucho tiempo”.Sin embargo, el estratega evitó caer en triunfalismos y recordó que todavía queda mucho campeonato por delante. “Estamos en momentos tempranos de la temporada. Hay que reconocer que estamos haciendo un muy buen trabajo y hay que seguir por ese camino”, señaló.González también se refirió a la importancia de mantener la regularidad después de conseguir una victoria ante un rival de peso. “En el fútbol y en nuestra cultura, siempre hay que corroborar una victoria haciendo lo mismo en el partido siguiente. Nos metimos esa presión para ganar estos partidos contra rivales difíciles”, explicó.El próximo desafío para América será Fortaleza, por lo que el técnico pidió pasar rápidamente la página y concentrarse en ese compromiso. Además, reconoció que existen aspectos por ajustar y habló de la posibilidad de recuperar jugadores que se encuentran lesionados. Entre ellos mencionó a Yhorman Hurtado, de quien espera tener novedades positivas próximamente.Finalmente, González explicó la lectura que hizo del partido ante Nacional y destacó que el gol llegó aprovechando una de las situaciones que habían identificado previamente. “Sabíamos que ellos estaban jugando con una línea alta y que le podíamos atacar esa profundidad”, afirmó. Sobre la anotación, agregó que el espacio apareció porque Nacional adelantó sus líneas y América consiguió aprovecharlo para quedarse con la victoria.
La fecha 4 de la Liga BetPlay II-2026 cerró el telón de este domingo con un partidazo entre América de Cali y Atlético Nacional, en el estadio Pascual Guerrero. La victoria fue 1-0 para los 'escarlatas'. Este lunes seguirá la jornada con tres partidos más.El único tanto del encuentro clásico en la capital vallecaucana fue obra de Yeison Guzmán a los 46 minutos. El '10' definió de gran manera en un mano a mano que tuvo con Franco Armani. Con este resultado, la 'mechita' marcha con campaña perfecta, tras sumar 12 puntos en cuatro partidos. El duelo en el Pascual estuvo intenso, con los protagonistas entregado al cien por ciento, por momentos los ánimos subieron al máximo, al final se le anuló un tanto a los verdes de Antioquia y al final, los aficionados escarlatas se fueron felices a sus casas tras 90 minutos de fútbol, entre dos equipo grandes e importantes del balompié de nuestro país.En el estadio Armando Maestre Pavajeau, Atlético Bucaramanga se impuso 3-2 sobre Alianza Valledupar en un partido de cinco goles. El conjunto santandereano golpeó primero a los cinco minutos, cuando Félix Charrupí apareció para poner el 1-0.Alianza Valledupar reaccionó y encontró la igualdad al minuto 28 gracias a Carlos Rivas. Sin embargo, Bucaramanga volvió a tomar ventaja antes del descanso. Al 34’, Luciano Pons aprovechó la oportunidad y marcó el 2-1 para los visitantes. En la segunda parte, el conjunto vallenato insistió en busca del empate y encontró su recompensa a los 81 minutos, con Misael Martínez como autor del 2-2. Cuando el encuentro parecía encaminado a terminar en igualdad, Emerson Batalla apareció en el minuto 90 con un potente remate de zurda para establecer el 3-2 definitivo y darle los tres puntos al equipo dirigido por los santandereanos.Más tarde, en Montería, Jaguares y Once Caldas igualaron 1-1. El compromiso tuvo dos anotaciones de gran factura: Andrés Felipe Roa adelantó al conjunto local, mientras que Darwin López marcó para la visita.Fecha 4 de la Liga BetPlay II-2026Sábado 8 de agostoIndependiente Santa Fe 2-0 Boyacá ChicóFortaleza 2-0 CúcutaDeportes Tolima 2-1 Internacional de BogotáDeportivo Pasto 0-2 Deportivo CaliDomingo 9 de agostoAlianza Valledupar 2-3 Atlético BucaramangaJaguares 1-1 Once CaldasAmérica de Cali 1-0 Atlético NacionalLunes 10 de agosto10/08/26 — 16:00 — Águilas Doradas vs. Llaneros10/08/26 — 18:00 — Independiente Medellín vs. Millonarios10/08/26 — 20:05 — Junior Barranquilla vs. Deportivo PereiraTabla de posiciones de la Liga BetPlay II-2026Pos.EquipoPWDLDIFGLSPTS1América4400+1111:0122Ind. Medellín3300+37:493Tolima4301+28:694Bucaramanga4220+26:485Llaneros3210+35:276Dep. Cali3201+34:167Águilas Doradas2200+24:268Millonarios3201+23:169Once Caldas4121+38:5510Fortaleza412104:4511Santa Fe3111+15:4412Atl. Nacional2101+23:1313Inter de Bogotá3102-22:4314Deportivo Pereira2011-10:1115Alianza Valledupar3012-24:6116Cúcuta3012-62:8117Jaguares4013-61:7118Junior Barranquilla2002-21:3019Dep. Pasto4004-63:9020Boyacá Chicó2002-90:90
El bebé Noha Iván Rojas, de tan solo 20 meses de vida, llegó cargado por su madre y su abuela al centro de salud de Anolaima (Cundinamarca) en un alarmante estado de salud y evidentes marcas de violencia el pasado jueves 6 de agosto. Con su vida peligrando por lo delicado que estaba, el personal médico evidenció que el pequeño habría sido víctima de presunto abuso sexual y violencia física, según las lesiones que tenía su cuerpo. El principal sospechoso de estos delitos fue capturado por las autoridades en las últimas horas.El caso fue confirmado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey. De acuerdo con la versión oficial, Noha Iván Rojas Colorado tuvo que ser remitido al Hospital San Rafael de Facatativá por la gravedad de su condición. El equipo interdisciplinario que lo atendió evidenció trauma craneoencefálico severo y traumatismos contundentes en todo su cuerpo. Los signos apuntaban a una alta probabilidad de que Noha habría sido víctima de un presunto caso de abuso sexual y violencia física.Luego fue enviado al Hospital Pediátrico La Misericordia (HOMI) de Bogotá. A pesar de los intentos para salvarle la vida por parte de todos los equipos que lo tuvieron a su cargo, Noha murió en la madrugada del sábado. El general (r) Luis Navarro, secretario de Seguridad de Cundinamarca, señaló que una vez se conoció el caso, la Policía del departamento inició las actuaciones correspondientes. En el vecindario se adelantaron entrevistas a familiares y se verificaron las cámaras de seguridad, mientras que se dio apertura a la noticia criminal.Por este hecho fue capturado Juan Moreno Pinzón, quien es padrastro de Noha y ahora es señalado como el presunto agresor. La captura se dio por el delito de homicidio agravado, en relación con los hechos ocurridos el pasado jueves. El ciudadano fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para ser judicializado. Conforme avance el proceso del capturado, avanzará la investigación del ente judicial para conocer si solo se le imputará este delito o si se agregarán más cargos en las próximas audiencias.“He dado instrucciones para que acompañemos este caso hasta las últimas consecuencias, brindando todo el apoyo necesario a las autoridades para esclarecer los hechos y que este monstruoso crimen contra niños no quede en la impunidad. No habrá contemplaciones. Cuidar a los niños, niñas y adolescentes es una tarea de todos: del hogar, de los colegios y de las instituciones”, declaró Rey.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
En el estadio Pascual Guerrero, América de Cali y Atlético Nacional se enfrentaron en nuevo clásico del fútbol profesional colombiano, en el cual los ánimos se calentaron, dejando un fuerte cruce entre jugadores a la vista.El primer tiempo culminó 0-0 y el juez central dio el pitazo final. Cuando ambos equipos se dirigían al camerino, Alfredo Morelos y Rafael Carrascal se dijeron de todo y hubo bronca de inmediato. Por fortuna, el suceso no pasó a mayores y los futbolistas de ambas escuadras ingresaron con mayor calma.
Una investigación de la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, titulada ‘Los reclutas colombianos de Putin’, reveló cómo operan las redes de reclutamiento que han llevado a cientos de ciudadanos a integrarse a las fuerzas armadas rusas en medio de la guerra que libran contra Ucrania.El informe periodístico, sustentado en testimonios, videos y documentos, reconstruye cómo estos hombres terminan combatiendo en la guerra con Ucrania. Tras la publicación, la Embajada de Rusia en Colombia calificó el informe como un "guion antirruso" y negó tener vínculos con estas redes o haber montado centros de reclutamiento en territorio colombiano.No obstante, la investigación aclaró que no señaló directamente a la misión diplomática de operar dichos centros, sino que demostró la existencia de intermediarios que facilitan la firma de contratos directamente con el Ministerio de Defensa de Rusia. De hecho, previo a la publicación del informe, se consultó a la Embajada, que -en su momento- dijo que no contaba con la información necesaria para contestar a las preguntas sobre el reclutamiento de colombianos.Frente a los señalamientos de la Embajada de que la redacción no salió de su estudio, el equipo periodístico detalló un trabajo de campo de varios meses que incluyó más de 20 entrevistas en diez ciudades de Colombia y contacto con fuentes directas en unidades militares, hospitales rusos y en el frente de batalla.Redes de reclutamiento y rutas de viaje"Esto es una mierda total. Muertos y muertos por lado y lado", narró el colombiano Jamiltón León combatiendo en Rusia en uno de los videos obtenidos por Noticias Caracol para este reportaje.El informe sostiene que los reclutas son enviados a la primera línea de combate sin entrenamiento suficiente, funcionando como "carne de cañón". Las familias, sintiéndose ignoradas por la sede diplomática en Bogotá, convocaron a un plantón bajo la consigna de que los colombianos no son "peones de ajedrez". Finalmente, se destaca la contradicción en el discurso ruso: mientras la Embajada critica a quienes arriesgan su vida por promesas económicas, es la propia Federación Rusa la que paga a estos ciudadanos por combatir en sus filas."Ni una víctima más del cinismo del embajador ruso en Colombia. Ha decidido ignorar nuestro esfuerzo para abrir un canal de diálogo para el reclutamiento masivo de su guerra. Nosotros los colombianos no somos peones de ajedrez”, indican las familias colombianas.El impacto social es profundo. En el departamento del Tolima, la gobernadora Adriana Matiz reportó que se tiene conocimiento de 89 casos de familias cuyos hijos partieron a Rusia y de quienes se desconoce su paradero. La mandataria señaló que la ruta establecida a través de la Cancillería para obtener información ha sido infructuosa, dejando a las familias sin respuestas concretas sobre sus seres queridos.En la Fiscalía ya reposan casi un centenar de denuncias por desapariciones en el frente o dentro de instalaciones militares. Uno de los casos más críticos es el de Jamilton León, quien antes de desaparecer envió mensajes desesperados denunciando que los propios rusos lo asesinarían tras intentar desertar debido a los horrores del combate.UNIDAD INVESTIGATIVA DE NOTICIAS CARACOL