El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, anunció en sus redes sociales que firmó "el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia". Según explicó el jefe de Estado, "esto no significa porte indiscriminado" de armas sino que "se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes" y lo que "termina es la suspensión general que convertía la prohibición en regla".
"Al ciudadano de bien que cumple rigurosamente la ley, garantías dentro de la ley. Al criminal armado ilegalmente, todo el peso de la ley y toda la fuerza legítima del Estado", agregó De la Espriella, quien defendió que "la seguridad de Colombia no puede seguir construyéndose desarmando al ciudadano que cumple la ley y dejando armados a los bandidos".
¿Qué cambia con esta decisión?
La medida levanta una suspensión que impedía a los titulares de permisos vigentes para portar armas sin una autorización especial adicional y restablece la eficacia de esos permisos, aunque no habilita el porte cuando estos estén vencidos, suspendidos, cancelados o revocados, ni cuando exista una prohibición legal o judicial. El decreto, que entrará en vigor este miércoles 9 de septiembre, ordena a las autoridades militares adoptar las medidas necesarias restablecer la eficacia de los permisos individuales que se encuentren vigentes.
El presidente aseguró que entre el 1 de enero y el 3 de septiembre de este año las autoridades incautaron 15.700 armas de fuego, de las cuales 14.179 estaban relacionadas con delitos. Según De la Espriella, 980 de esas armas estaban vinculadas a las disidencias de las FARC, 551 al Clan del Golfo, la mayor banda criminal del país, y 339 a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln). "Ese es el poder de fuego que el Estado tiene que perseguir y destruir", manifestó el mandatario, quien prometió que las autoridades van a "quitar" las armas ilegales "a los criminales".
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