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Noticias Caracol SÉPTIMO DÍA Sobreviviente de accidente en peaje Casablanca narra el horror: "La tractomula se nos vino encima"

Sobreviviente de accidente en peaje Casablanca narra el horror: "La tractomula se nos vino encima"

El 1 de abril de 2026, el peaje Casablanca en Zipaquirá fue escenario de un choque múltiple provocado por un camión sin frenos. Sobrevivientes relatan el horror de ver sus vidas destruidas en segundos.

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La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.

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Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.

Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"

Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".

El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"

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En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridas

Chivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".

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Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero.

"La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.

Las graves secuelas que dejó este siniestro vial

Una de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro.

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"Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.

La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño".

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Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.

La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?

A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección.

En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.

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Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte".

No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.

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¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?

El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades.

Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.

*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.

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