El escritor postergó el evento a causa de las manifestaciones por la muerte del estudiante Dilan Cruz a manos del Esmad en Bogotá.
El acto, al que habían invitado el mismo Gustavo Álvarez Gardeazábal y el Museo Cementerio San Pedro por medio de sus redes sociales, se iba a realizar en el marco de los 20 años de la declaratoria del cementerio como Bien de Interés Cultural.
Sin embargo, los organizadores y el escritor decidieron cancelarlo, a pesar de que él ya había viajado desde Tuluá hacia Medellín.
“Estoy en el aeropuerto y me voy a devolver ya. Qué me voy a quedar metido en el hotel”, le dijo a Noticias Caracol.
Según Gardeazábal, la realización de seis manifestaciones (tres de ellas en inmediaciones del Cementerio) complicó su presencia en el lugar.
“Este muerto va a salir muy caro. La historia muestra que cada que hay un hecho de sangre, y hay un muerto, estas (manifestaciones) se prolongan y crecen como bola de nieve”, dijo en referencia a la muerte de Dilan Cruz, el estudiante de 18 años que murió a manos del Esmad durante una protesta pacífica en Bogotá.
Es por eso que el escritor de ‘Cóndores no entierran todos los días’, ‘Comandante Paraíso’ decidió regresar a su casa en Tuluá. Pero antes explicó su interés en organizar su propio sepulcro y dejó ver algún temor porque la vida no le dé tiempo para inaugurarlo.
“El asunto es muy sencillo: lo único que tenemos cierto en la vida es la muerte. Por razones culturales y religiosas nadie quiere meterse con la muerte, pero deja eso a otro arbitrio”, dijo.
“Pero yo nunca le he temido a la muerte, le he temido a otras cosas, ya tengo 75 años y creo que he hecho suficiente y no quiero dejar encartado a nadie con mi tumba ni con trasteos de nada”, añadió.
Gardeazábal, quien además de escritor ha sido un polémico político y periodista, es enfático al responder si está bien de salud, por lo que se atreve a afirmar que su hora final se está acercando.
“No. Lamentablemente no. Estoy sometido a un riguroso tratamiento cada tres días, y eso me genera muchos problemas”, dijo.
“Siempre estoy frágil y no sé, pues, si el tratamiento dé resultado, dura hasta el 20 diciembre”, señaló.
Y como si eso fuera poco, el vallecaucano manifestó: “Fuera de eso tengo otras complicaciones que les da a los muebles viejos; biológicamente ya estamos muy desvencijados. Cuando me aplican el tratamiento me tumba a la cama, no puedo moverme, o me da diarrea o me da vómito”.
Finalmente, Gardeazábal aclaró que no está adelantando su despedida. “No tengo necesidad de despedirme, lo que quiero es dejar organizado en qué hueco van a meterme y no más. Creo que quedó muy bonito por las fotos, no lo conozco, me quedé con ganas”.