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La madrugada de este jueves 1 de enero de 2026 estuvo marcada por la ocurrencia de dos sismos en diferentes regiones del país. El primer evento sísmico ocurrió a las 2:49 de la madrugada y tuvo una magnitud de 2,7. El Servicio Geológico Colombiano informó que el temblor fue de profundidad superficial, es decir, menor a 30 kilómetros, y su epicentro se localizó en el municipio de La Merced, en el departamento de Caldas.
Debido a su localización, el sismo pudo ser percibido levemente por habitantes de municipios cercanos como La Merced, a unos 4 kilómetros del epicentro; Filadelfia, a 7 kilómetros; y Aranzazu, a aproximadamente 12 kilómetros. El evento fue catalogado con estado "manual", lo que indica que fue revisado y confirmado por los sismólogos del SGC.
Tan solo dos minutos después, a las 2:51 de la madrugada, se registró un segundo temblor, esta vez en el centro del país. El sismo tuvo una magnitud de 2,1 y se ubicó en el municipio de Sesquilé, en el departamento de Cundinamarca. A diferencia del primer evento, este movimiento tuvo una profundidad de 88 kilómetros, lo que corresponde a un sismo profundo, generalmente menos perceptible en superficie.
Colombia es un país con una actividad sísmica excepcionalmente alta. Según el SGC, en el territorio nacional ocurren, en promedio, unos 2.500 sismos al mes (cerca de 80 al día), aunque la gran mayoría son imperceptibles para el ser humano. Esta realidad se debe a la compleja ubicación geológica del país. Colombia se encuentra en una zona de convergencia de tres placas tectónicas principales:
Este fenómeno, conocido como subducción (donde una placa se introduce debajo de otra), genera una enorme acumulación de energía y presión en la corteza terrestre. Cuando esa presión supera la resistencia de las rocas, se produce una ruptura que libera energía en forma de ondas sísmicas.Además, el país está atravesado por una red de fallas geológicas activas, como el sistema de fallas del Borde Llanero y las fallas asociadas a la cordillera de los Andes.
Un aspecto técnico relevante de uno de estos sismos es su carácter superficial. En sismología, un evento se considera superficial cuando ocurre a menos de 30 kilómetros de profundidad. Estos sismos suelen ser más "sentidos" por la población local que aquellos que ocurren a profundidades intermedias (70-150 km), ya que la energía recorre menos distancia hasta llegar a la superficie y se disipa menos.
El Servicio Geológico Colombiano continúa con el monitoreo 24/7 a través de sus estaciones distribuidas en todo el país para garantizar que la ciudadanía reciba información oportuna y técnica ante cualquier eventualidad.
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VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
vgomezgo@caracoltv.com.co