El último informe sobre la actividad del volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos, publicado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía, en las últimas 24 horas se han registrado alrededor de 100 eventos sísmicos relacionados con el comportamiento de esta cadena.
Los datos corresponden a los registros entre las 2:00 de la tarde del 1 de septiembre y las 2:30 de la tarde de este miércoles. "Se mantiene en el registro un predominio de las señales sísmicas asociadas a la dinámica de fluidos en los conductos volcánicos, especialmente de tipo tremor (TR), localizadas bajo el cráter del volcán Puracé con profundidades menores a 2 km. El incremento en la sismicidad distal asociada con procesos de fracturamiento de roca (volcano tectónica VT) se mantiene, se registraron alrededor de 100 eventos, localizados a distancias de 10 a 15 km al nororiente del volcán Puracé, con profundidades entre 6 y 11 km", explicaron.
De acuerdo con el SGC, la magnitud máxima para estos eventos fue de 2,7, en un evento sentido a las 11:52 a. m. de este miércoles y reportado por habitantes de los municipios de Totoró y Puracé, en el departamento del Cauca. Asimismo, persiste el proceso de deformación lento del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. También aseguraron que se registró una emisión de ceniza.
"El monitoreo de gases muestra que continúan las emisiones de dióxido de azufre (SO2) y persiste el registro ascendente de la concentración de dióxido de carbono (CO2) medido en suelo. No se han registrado anomalías térmicas asociadas al fondo del cráter, de acuerdo con la información publicada en plataformas de información satelital", añadieron desde la entidad.
El SGC indica que los diferentes valores registrados corresponden a los máximos alcanzados, por lo que se mantiene sin lugar a dudas el estado de alerta Naranja. Las autoridades recomiendan tajantemente a la comunidad en general no acercarse a la zona de los cráteres en los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga y tampoco de las cabeceras de los ríos que nacen allí. "De forma repentina, pueden ocurrir emisiones de gases y ceniza, acompañados de expulsión de fragmentos de roca. Así mismo, la acumulación de la ceniza y los materiales emitidos pueden formar flujos de lodo de menor alcance", enfatizaron.
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MATEO MEDINA ESCOBAR
NOTICIAS CARACOL