Por lo menos 95 personas han muerto en Cali y 11 están desaparecidas por el terremoto en Colombia, que deja cerca de 200 fallecidos en el país. Entre ellas están Carlos Aponte, Stella Marín e Ileana Giraldo Aponte, padres y sobrina del ex reportero de Noticias Caracol Carlos Aponte, que tiene fe en poder encontrarlos con vida.
Los tres se encontraban en el tercero de cinco pisos del edificio Torres del Limonar, en el sector Capri, uno de los 56 inmuebles que colapsaron en la capital del Valle del Cauca. La esperanza está intacta porque han rescatado personas con vida de entre los escombros tras el sismo del 10 de agosto. (Lea también: Los muertos que ha dejado el terremoto en Colombia, según Asocapitales)
“El edificio quedó totalmente destruido”
Carlos Aponte habló con Noticias Caracol sobre la situación que afronta con su familia. Dice que sus “papás son muy buenas personas y no deberían estar por una situación tan dura”, por lo que “tenemos la fe puesta de que todo va a salir bien”.
Y mientras avanzan las labores de rescate, se cree que han escuchado a Stella, por lo que “tenemos esperanzas de que esté viva y que mi sobrinita y mi papá también estén vivos”, añadiendo que “todo el mundo está volcado a rescatar a estas personas”.
Sobre los que están bajo los escombros, el periodista describió a cada uno: “Mi sobrinita tiene 10 años, de tez blanca y cabello castaño. Es una niña muy linda. Mi papá es un señor trigueño, haga de cuenta verme a mí, pero con bigote. Mi mamá es una señora de 62 años, blanca, cabello castaño y una gran mujer”.
Creen que doña Stella está con vida porque “cuando uno entra y dicen que toque, al fondo se escucha que tocan una puerta”, pese a que el edificio quedó totalmente destruido. Sobre la zona donde están, Carlos Aponte describió la situación: “El edificio cae hacia el costado del apartamento donde nosotros estamos ubicados; estamos en un tercer piso, ¿qué quiere decir eso? Que quedamos ensanduchados. Y las vigas que deberían tener parado el edificio colapsaron hacia el sector de la habitación o hacia el sitio donde ellos trataron de esconderse”.
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La noche y la madrugada en Cali transcurrieron entre sirenas, luces de vehículos de emergencia y familias que prefirieron permanecer en las calles ante el temor de regresar a sus viviendas. La zozobra se instaló en una ciudad que permaneció despierta y pendiente de las réplicas y de las noticias de los suyos. La emergencia golpeó sectores como Capri, La Alameda, Pampalinda, La Guadalupe, la Calle Quinta y Nueva Tequendama, además de zonas periféricas como Alto Nápoles, Los Chorros y Las Palmas, entre otros barrios. En todas esas zonas el paisaje se repite: casas destruidas, paredes rasgadas por la fuerza del temblor, ventanas destrozadas, muebles sepultados y viviendas que ya no ofrecen condiciones para ser habitadas. (Lea también: Tras terremoto en Colombia, familias buscan a seres queridos desaparecidos: lista)
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*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE