Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
El paso por las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto puede representar nuevos riesgos para quienes se movilizan en motocicleta. Grietas, escombros, maquinaria y personal que trabaja en la atención de la emergencia pueden modificar las condiciones habituales de las vías. Por eso, la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, a través de la iniciativa Movemos Colombia, entregó recomendaciones para quienes necesiten desplazarse por estos sectores.Uno de los casos se presentó en San José, Caldas, donde una jornada solidaria reunió a entre 30 y 40 motociclistas, además de empresas, organizaciones sociales, creadores de contenido y autoridades. Los participantes apoyaron la entrega de mercados, agua y frazadas, realizaron aportes económicos y promovieron el consumo en establecimientos comerciales del municipio como una forma de contribuir a la reactivación local.En Quibdó también surgió una iniciativa desde la propia comunidad. Un grupo de jóvenes conocido como Los Bárbaros puso sus motocicletas y su tiempo a disposición de las labores de ayuda. Entre sus actividades estuvo la recepción y descarga de vehículos que transportaban ayudas humanitarias hacia diferentes puntos de la región.Para Iván Darío García, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, este tipo de movilidad puede ser útil durante una emergencia, pero debe estar acompañada de precauciones.“Contar con medios de transporte ágiles puede ser determinante para mantener conectadas a las comunidades y facilitar el traslado de ayudas y suministros. Pero ayudar también implica hacerlo de manera segura”, afirmó.¿Qué deben tener en cuenta los motociclistas?De acuerdo con Movemos Colombia, antes de desplazarse por una zona afectada es necesario conocer las condiciones de la ruta y atender las restricciones establecidas por las autoridades. Estas son las principales recomendaciones entregadas para movilizarse en motocicleta:1. Utilizar casco y elementos de protecciónLos motociclistas deben utilizar casco certificado y correctamente ajustado. También se recomienda llevar prendas que protejan brazos y piernas, calzado que cubra el tobillo y, cuando sea posible, guantes y otros elementos de protección.2. Reducir la velocidad y mantener el controlEn vías donde puedan aparecer huecos, barro o escombros es importante moderar la velocidad y aumentar la distancia con otros vehículos. En terrenos inestables se deben evitar los cambios bruscos de ritmo, las maniobras repentinas y las frenadas fuertes.3. No atravesar obstáculos cuya condición se desconozcaGrietas, escombros y charcos pueden representar un riesgo si no es posible determinar su profundidad o estabilidad. Ante una situación de este tipo, la recomendación es detenerse gradualmente en un lugar firme y buscar una alternativa segura.4. Dar prioridad a los vehículos y equipos de emergenciaLas labores de rescate, remoción de escombros y reparación de las vías pueden requerir la presencia de maquinaria y equipos de atención. Por ello, los motociclistas deben disminuir la velocidad al acercarse a estos puntos, conservar distancia de las máquinas y seguir las instrucciones del personal encargado del tránsito.5. Revisar las condiciones de la vía antes de salirEs importante consultar fuentes oficiales para conocer el estado de las carreteras antes de iniciar el recorrido y mantenerse informado durante el trayecto. Si un tramo está bloqueado o presenta condiciones inseguras, se debe detener la marcha en un sitio seguro y evitar ingresar por caminos improvisados o zonas restringidas.La motocicleta como apoyo durante la emergenciaLa Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI señaló que en distintas regiones la motocicleta forma parte de la vida cotidiana de las comunidades y es utilizada para el trabajo, el comercio, el transporte y el acceso a servicios.En una emergencia, esa capacidad de desplazamiento puede adquirir una importancia adicional para facilitar el traslado de ayudas, siempre que las condiciones permitan circular y que el recorrido esté autorizado.“Una motocicleta puede contribuir a mantener esa conexión en algunos corredores de difícil acceso, siempre que las condiciones permitan transitar y se sigan las indicaciones de las autoridades”, explicó García.Además, la movilidad permite que las comunidades puedan recuperar progresivamente actividades como el acceso a servicios, el traslado de productos, el regreso al trabajo, las visitas familiares y la reactivación de sus negocios.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Tras el terremoto registrado el pasado 10 de agosto, varias familias de Cali han tenido que abandonar temporalmente sus viviendas debido a los daños ocasionados en las estructuras. Mientras avanzan las labores de evaluación y atención de los inmuebles afectados, quienes necesitan encontrar un nuevo lugar para vivir se han encontrado con otra dificultad: el precio de algunos arriendos. La situación fue expuesta por ciudadanos que, al comenzar la búsqueda de casas, apartamentos y apartaestudios en diferentes sectores de la ciudad, aseguran haber encontrado valores superiores a los que se ofrecían semanas atrás.Y es que los problemas para quienes tuvieron que abandonar sus viviendas no se limitan a encontrar un nuevo lugar para vivir. La Administración Distrital también recibió consultas relacionadas con contratos de arrendamiento que ya estaban vigentes cuando ocurrió el terremoto, puesto que algunos ciudadanos manifestaron que recibieron órdenes preventivas de desalojo de los inmuebles que ocupaban pese a contar con contratos de arrendamiento vigentes. Frente a estas situaciones, la Alcaldía recomendó a los afectados acercarse a los puntos de atención habilitados para exponer cada caso, para "acompañar a los damnificados del terremoto que necesiten alquilar una nueva vivienda digna para trasladarse con su familia"¿Qué dijo la Alcaldía de Cali sobre los aumentos en los arriendos?Ante las denuncias, la Administración Distrital anunció que la Oficina de Protección al Consumidor, con el acompañamiento de la Casa del Consumidor de la Superintendencia de Industria y Comercio, recibirá las quejas relacionadas con posibles incrementos injustificados en los precios. Javier Garcés Mosquera, secretario de Seguridad y Justicia de Cali, explicó que las autoridades han recibido reportes sobre aumentos en diferentes bienes y servicios que están siendo requeridos por los ciudadanos después del terremoto."También estamos desplegados en los territorios para recibir cualquier queja o denuncia que tengan los ciudadanos, respecto a variaciones en los precios de bienes o servicios que se estén demandando, o que haya variado su demanda a raíz del incidente del terremoto", indicó el funcionario. La Alcaldía también desplegó personal en distintos puntos de la ciudad para recoger información directamente de los afectados y determinar cuáles casos requieren una investigación.La recomendación para los ciudadanos es entregar información concreta sobre el inmueble, el precio que se estaba cobrando anteriormente y el valor que actualmente estaría solicitando el propietario o la inmobiliaria. "Si se requieren materiales para construcción y ven que se están incrementando de precio, por favor pongan la queja del lugar donde se presentó el hecho y cuál es la variación que están evidenciando. Así podremos hacer las investigaciones y tomar las medidas o sanciones a las que haya lugar en esos casos puntuales", agregó.Alcaldía alerta por falsas ofertas de subsidios tras el terremotoA las dificultades para conseguir vivienda se suma otra alerta de las autoridades: la circulación de mensajes falsos relacionados con supuestos subsidios para las personas afectadas por el terremoto. Según explicó Javier Garcés, personas inescrupulosas estarían enviando mensajes a ciudadanos a través de redes sociales para informarles que fueron seleccionados para recibir un supuesto beneficio económico. Estos mensajes suelen incluir enlaces que solicitan información personal. Las autoridades advirtieron que los datos entregados podrían ser utilizados posteriormente para cometer estafas o realizar cobros fraudulentos.¿Dónde denunciar los cobros excesivos en Cali?Las personas que consideren que están siendo afectadas por aumentos injustificados en el precio de los arriendos, materiales de construcción u otros bienes y servicios pueden acudir a los puntos de atención dispuestos por la Administración Distrital. También pueden solicitar orientación a través de la Oficina de Protección al Consumidor y la Casa del Consumidor de la Superintendencia de Industria y Comercio. Para que las autoridades puedan revisar los casos, es importante conservar documentos, contratos, recibos, publicaciones de los inmuebles, conversaciones con propietarios o inmobiliarias y cualquier otra evidencia que permita comparar los precios antes y después del terremoto.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOL
El fuerte sismo de magnitud 7.4 que sacudió a la región de Pereira a las 7:34 de la mañana hace un par de semanas dejó una profunda marca en la comunidad. Mientras la ciudad amanece con la firme intención de reactivar su economía y los comerciantes vuelven poco a poco a las calles para buscar su sustento diario, las historias de supervivencia extrema continúan asombrando a los habitantes.Este sismo, que afectó a unas 35.000 viviendas en Pereira y requerirá una inversión millonaria para la reconstrucción, se convirtió en el escenario de milagros cotidianos donde la diferencia entre la vida y la muerte fue cuestión de escasos segundos.En medio de estos testimonios aparece el de John Sneyder Ortiz, una de las historias más impactantes del terremoto. El conductor que trabaja para la plataforma Uber y quien salvó su vida milagrosamente en pleno centro de la emergencia. El sobreviviente relata que acababa de recoger a un pasajero en un punto de la ciudad cuando la tierra comenzó a moverse de manera violentaEn un principio, tanto él como su pasajero mantuvieron la calma, ya que meses atrás se había registrado otro temblor en Pereira y la situación parecía similar a lo que ya consideraban un movimiento habitual en la región. Sin embargo, la naturaleza pronto les demostraría que este evento sísmico era de una gravedad y duración destructora.La decisión de abandonar el vehículoAl mirar hacia su izquierda, John observó que un edificio blanco contiguo se estaba desmoronando. Inicialmente vio cómo caía una especie de arena o polvo sobre el andén, lo que le generó una profunda señal de alerta. En ese instante de tensión extrema, cuando el movimiento se tornó mucho más fuerte y prolongado de lo normal, tomó la rápida decisión de apagar el carro y ordenar a su compañero de viaje que salieran de inmediato."Me voy a bajar, bájese usted también", fueron las palabras que Ortiz le dirigió al pasajero. Aunque el copiloto dudó por un momento y se mostró reacio a salir debido al miedo y la confusión, la rápida reacción de John fue decisiva. Ambos lograron abandonar el auto gris oscuro justo a tiempo.Un auto completamente aplastadoPocos segundos después de que lograran salir, enormes rocas y escombros desprendidos del edificio blanco cayeron con una fuerza devastadora sobre la vía, aplastando por completo dos carros, incluido el vehículo de Ortiz. Las imágenes posteriores revelaron la magnitud del milagro: la zona del conductor, donde John había estado sentado momentos antes, quedó destruida, con el techo completamente hundido por el peso de las rocas. Además de Ortiz y su pasajero, un motociclista que transitaba por el lugar también logró salvarse de morir aplastado por los escombros en ese mismo punto crítico de la vía.El panorama de la reconstrucciónTras 15 días del terremoto, la zona donde ocurrió este milagro muestra las cicatrices del sismo. Las autoridades en Pereira han comenzado a marcar diversas edificaciones con símbolos de peligro en letras de distintos colores para alertar a la ciudadanía sobre las estructuras que no se encuentran en condiciones óptimas.En Cali, otra de las ciudades afectadas, las autoridades les pidieron a los damnificados que no ingresen a las casas que resultaron con daños estructurales. El ingeniero Albert Ortiz señaló que se están evaluando edificios que están en riesgo inminente para proceder a la demolición de la estructura.NOTICIAS CARACOL
Annie Agredo y Santiago Fernández sellaron su destino como esposos después de que el terremoto sacudiera a Colombia y afectara a los departamentos en el suroccidente del país. Cali, de donde Annie es oriunda, fue una de las ciudades que tuvo mayor afectación. La imagen de esta pareja se hizo viral en redes sociales porque, en medio de la celebración, llegaron hasta un centro de acopio para dejar donaciones, todavía con sus trajes puestos. Su boda tuvo un cambio de planes y quedó marcada por un solidario gesto con los damnificados de la capital del Valle.Los ahora esposos llevaban más de seis meses planeando el esperado día de su boda, prevista para el 20 de agosto. Luego del terremoto, los novios decidieron cambiar la celebración para recordar a quienes resultaron afectados por el movimiento telúrico, que ha dejado a cientos de miles de personas sin casa. En vez de una lluvia de sobres o regalos, pidieron a sus invitados que entregaran donaciones. “Fue un día muy especial, nosotros, a raíz de la tragedia, quisimos tener un evento mucho más respetuoso y congruente con la ciudad y lo que estaba pasando”, dijo Santiago, que aprovechó el tiempo con su entonces prometida para ayudar una vez llegaron a Cali, días antes de la boda. En un momento que calificó como especial, Annie y Santiago hicieron parte de voluntariados y estuvieron en el centro de acopio al que más tarde llegarían con donaciones y vestidos de novio y novia.La pareja reconoce que sus invitados se comportaron de una manera “enorme” con las contribuciones que trajeron a la celebración. Sobre todo, compraron cosas para el mercado que luego fueron subidas a un taxi que casi no da abasto con la cantidad de insumos aportados para la causa, especialmente mercado. “Llegamos acá y nos recibieron con mucho amor y cariño (...) fue una pequeña manera de simplemente devolverle algo a una ciudad que nos acogió con mucho amor y cariño”.Annie recuerda que cuando llegaron vestidos de gala, estaba ocurriendo un acto simbólico. “Creemos que fue el universo uniendo energías tan lindas, nuestros invitados se pusieron la mano en el corazón (...) nosotros no quisimos dejar pasar un día, porque cada día se necesita”, dijo. Ese día había un grupo musical en el centro, estaban en oración y había un pastor. En un momento tan inesperado, pero especial, los presentes tocaron una marcha nupcial para los novios. Para ellos, llegar allí en un día tan especial fue una manera de decirle a los voluntarios que seguían con ellos; personas que sin nada a cambio se han quedado para ayudar bajo el sol y la lluvia, sin esperar nada a cambio.Los novios llegaron desde el domingo 16, pero desde el lunes iniciaron la búsqueda de lugares que necesitaran ayuda. Se encontraron con lugares que tenían gente, pero no donaciones para clasificar. Finalmente, dieron con un centro de acopio que necesitaba ayuda por las noches. “Todo el mundo pone su granito de arena”, destaca Annie, quien también reflexiona que ya las personas están entrando a trabajar y hay menos manos para ayudar. Luego notaron que el centro se estaba quedando vacío, así que este matrimonio caleño-bogotano se puso manos a la obra para anotar lo que faltaba en el centro para pedírselo a sus invitados.Con reportería de Paula RestrepoMaría Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Este sábado, el ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Jaime Andrés Beltrán, explicó más a detalle cómo serán los auxilios de arriendo, el control de los precios, la reparación y la construcción de viviendas, entre otros aspectos para atender la emergencia provocada por el terremoto de 7.4 del pasado 10 de agosto. El énfasis en la atención están en las ciudades más afectadas.El ministro habló para Noticias Caracol desde Pereira, en el departamento de Risaralda, una de las ciudades más afectadas por el temblor. "Estamos finalizando la etapa uno, que es la atención de todas las víctimas y empieza el proceso de reconstrucción. Hoy hemos llegado a la ciudad de Pereira con un ejército de profesionales que están caracterizando con profundidad el estado de las casas y esa caracterización nos permite arrancar de manera puntual lo que se llama subsidios de arriendo o unos beneficios económicos para estas familias puedan salir de los albergues y volver a un techo digno", empezó explicando el jefe de la cartera.Sobre la ciudad capital de Risaralda, municipio clave para el Eje Cafetero, el ministro indicó que "no hay lugares para arrendar, los precios están supremamente elevados. Estamos generando toda una dinámica puntual de manera jurídica para poder contener toda esta especulación que hay sobre los arriendos". Beltrán destacó la importancia de la etapa de la reconstrucción: "Maquinaria amarilla sacando escombros, profesionales haciendo caracterización y subsidios de arriendo para poder empezar esta reactivación".También explicó el valor del Registro Único de Damnificados (R.U.D.). "Cuando cada municipio termine de hacer el R.U.D., ya la unidad de gestión del riesgo hace el cruce con Registraduría para saber si realmente la persona existe o no y empieza a girar este recurso. La idea es que este recurso las personas lo puedan utilizar para buscar un espacio dónde estar, dónde albergarse durante los próximos 3 meses o más, máximo 6 meses".Beltrán adelantó que con la caracterización en proceso ya se proyectan varios caminos: "Primero, mejoramiento de vivienda. ¿Qué casas pueden recuperarse con un mejoramiento? Eso lo hará desde el proyecto que el presidente estableció, que es el Fondo Milagro. Lo segundo que podemos establecer sobre esta ruta son proyectos de vivienda nueva. ¿Cuántos están construidos y cuántos se pueden construir? Aquí es donde se vienen anuncios importantes a partir de esta semana, porque en esa concurrencia las aseguradoras ponen, las cajas de compensación ponen, la banca nos va a dar una buena noticia, pero de la misma manera los municipios tienen que poner los terrenos para que los privados hagan las edificaciones", explicó.El jefe de la cartera de Vivienda también dijo que ya tienen un decreto listo relacionado con las licencias de construcción. "Ya está sobre la mesa de Presidencia para que el presidente lo firme, un decreto que alarga 12 meses más las licencias que están en esta región rigiendo en este momento. ¿Qué quiere decir? Una persona no se tiene que preocupar si la licencia se le vence ahora, sino tiene 12 meses más y se van a agilizar los trámites que tiene que ver con reconstrucción, con demolición y con estructuración".Sobre los subsidios de arriendo, el ministro aseguró que empiezan la próxima semana. "No depende ya de nosotros. La Unidad de Gestión del Riesgo tiene el recurso. Lo que necesitamos es la caracterización (...) es lo que nos va a permitir empezar a entregar los recursos. Hay municipios que van más adelantados. Por ejemplo, Manizales ya está terminando la caracterización. Diría que es una de las principales ciudades o de las primeras ciudades que va a arrancar con este tipo de subsidios y otras están adelantadas. Cali lleva un avance importante. Estamos trabajando fuerte en Chocó, estamos trabajando hoy en Pereira y Manizales", concluyó.De acuerdo con el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, la próxima semana se empezarán a girar los primeros subsidios de arriendo en ciudades como Manizales, Pereira y Cali. Siga la señal de Noticias Caracol en vivo 👉🏻 https://t.co/Qn3x1ZMSXQ pic.twitter.com/jsKNjcHVzP— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) August 22, 2026 MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con reportería de Nicolás Rojas Castañeda
En el sector del barrio Chiminangos, en el norte de Cali, Valle del Cauca, se conoció la historia de Luis Alberto Valencia. El hombre, de 82 años de edad, en el año 1999 tuvo que llegar con las pocas cosas que le quedaron después del terremoto en Armenia, Quindío. Llegó a Cali con sus dos hijos y su esposa.Lea: Norbey González, el voluntario en silla de ruedas que ayuda a empacar mercados para damnificadosEn ese momento llegaron donde un familiar. Meses después otro familiar les donó un apartamento ubicado en el barrio Chiminangos, donde habían vivido durante 27 años, hasta que la tragedia, provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, volvió a tocarle su puerta. En 1999, el terremoto de Armenia le quitó su casa, su trabajo y por poco le arrebata la vida. La historia se repitió en la capital del Valle del Cauca.¿Cómo fue el temblor en Armenia en 1999?A sus 82 años, recuerda con dificultad y dolor, cómo renació después del sismo del 25 de enero del 1999. "Yo administraba un establecimiento de comercio, el cual se se destruyó, se destrozó todo y lindaba con Drogas La Rebaja. Ahí falleció una niña que le cayó el paredón. No sé cómo, inexplicablemente yo salí ileso", relata Luis Alberto Valencia, en diálogo para Noticias Caracol.15 días después del suceso y luego de haber quedado sin nada, salió de su ciudad y aterrizó en Cali. Fue en el norte de la ciudad, en el barrio Chiminangos, en donde volvió a levantar su hogar. "Lo que hice en Armenia fue correr... La casa sí les quedó muy averiada, la declararon inclusive que está a punto de colapsar, entonces que tenían que conseguir vivienda", recordó el hombre.¿Cómo fue el temblor en Cali en 2026?El 10 de agosto de 2026, a las 7:35 de la mañana, la historia que vivió hace 27 años se repitió. Tuvo que evacuar su apartamento, porque aunque el inmueble no presenta afectaciones internas, las estructuras que lo soportan no están en condiciones óptimas. "Después del terremoto le ha tocado difícil, la verdad, porque cuando llegamos a vivir acá a Cali, pues todo cambió a como vivíamos en Armenia y fue un cambio muy drástico. Es algo muy complicado. Hay días en los que uno llora, no sabe ni qué pensar, es complejo porque pues uno está acostumbrado a tener su casa, a vivir bien. No es fácil", contó Diana Paola Valencia, hija de Luis Alberto.Ahora la noches las pasa junto a su familia en un albergue entre cobijas, donaciones y familias que como él esperan volver a casa. A sus 82 años, Luis Alberto Valencia se enfrenta al miedo de volver a empezar de cero, pero se aferra a la esperanza de recuperar su hogar y agradece la solidaridad de todos los colombianos que los han arropado en este difícil momento. El hombre se encuentra en este momento en un albergue junto a su hija y sus dos nietos.PAULA RESTREPOEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Avanzan los días después del devastador terremoto que hasta el momento deja 329 personas muertas, pero en medio de la emergencia no paran las muestras de solidaridad de quienes buscan ayudar a las comunidades afectadas. En albergues y centros de acopio, cientos de personas mantienen la mano amiga y trabajan para que las ayudas lleguen a quienes más las necesitan.Entre quienes decidieron aportar su tiempo y esfuerzo está Norbey González, una persona en condición de discapacidad que, pese a movilizarse en silla de ruedas, acudió a un centro de acopio en Cali para ayudar con la preparación de mercados destinados a las personas que atraviesan dificultades tras el terremoto.El periodista de Noticias Caracol, Juan Camilo Cortés, conversó con Norbey mientras este continuaba con sus labores de apoyo. Sin detenerse, contó las razones que lo llevaron hasta el lugar y dejó un mensaje para los colombianos.Norbey contó que llegó al Coliseo del Pueblo el mismo lunes en la tarde, después del terremoto, porque consideró que Cali necesitaba ayuda de manera inmediata. “Porque Cali necesita en este momento que le ayudemos, toda Cali, de inmediato”, explicó durante la conversación.Desde entonces, se ha encargado de diferentes tareas en el centro de acopio, principalmente de empacar los mercados que serán destinados a quienes necesitan apoyo. “Aquí estoy ayudando a empacar los mercados, en la situación que me pongan, corriendo mercados, empacando, todo lo que me ponga”, relató. Norbey señaló que estaba en el lugar desde la una de la tarde y que, aunque todos los días han sido difíciles, considera necesario mantener la fortaleza y la disposición para ayudar a los demás.“Todos son duros, pero hay que tener mucha fortaleza, que hay que ponerse la mano en el corazón, ser de mucha misericordia con todos los ciudadanos caleños, ayudarlos en este momento difícil”, expresó.También vivió el terremoto en su casaNorbey también contó cómo experimentó el terremoto. En ese momento se encontraba en su casa, ubicada en el distrito de Aguablanca, junto con su mamá. Según explicó, el movimiento se sintió fuerte, pero permaneció en la cama hasta que pasara debido a su condición. Después pudo conocer que en su sector no se habían registrado muchos daños.“Esperé que todo pasara, porque allá no hubo muchos daños, en el distrito de Aguablanca no hubo daños”, relató. Su experiencia durante el terremoto no impidió que posteriormente decidiera desplazarse hasta el centro de acopio para colaborar con las labores de ayuda.“Si no aportó, venga y ayuda”Durante la entrevista, Norbey hizo un llamado a los ciudadanos para que se involucren en las labores de apoyo a las personas afectadas por la emergencia.El hombre pidió que quienes no tengan recursos para aportar un mercado o algún elemento también se acerquen y colaboren con las tareas que sean necesarias. “Se quejan por todo y no vienen a ayudar. Hay que venir a ayudar. No aportar, sino ayudar. Si no aportó, venga y ayuda”, manifestó.Su mensaje se suma a las muestras de solidaridad que continúan en Cali, donde las personas se han acercado a los centros de acopio para colaborar con la organización y preparación de las ayudas destinadas a quienes enfrentan las consecuencias de la emergencia.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El Gobierno colombiano elevó este viernes a 329 el número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el pasado 10 de agosto, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que cifra en 247 las personas que permanecen desaparecidas.La entidad detalló que la cifra de heridos aumentó a 4.600 y la de rescatados se mantuvo en 364. El terremoto deja además 154.014 familias afectadas, integradas por 314.751 personas, en 481 municipios de 16 de los 32 departamentos del país.El número de viviendas averiadas asciende a 171.273, mientras que otras 31.183 fueron destruidas y 553 edificios colapsaron, principalmente en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas por el sismo.También fueron registrados daños en 367 centros de salud, 3.710 centros educativos, 5.584 centros comunitarios y 427 carreteras. Además, entre las afectaciones de infraestructura también se contabilizan 112 acueductos, 75 puentes vehiculares, 15 puentes peatonales y cinco aeropuertos afectados por el sismo.En el balance relacionado con los animales, la entidad reportó 1.259 animales rescatados y 3.182 afectados, cifras que hacen parte del registro nacional de afectaciones ocasionadas por el terremoto.Además, las estimaciones sobre el proceso de recuperación apuntan a un reto económico de gran magnitud. El Gobierno estima que que la reconstrucción tras el terremoto podría demandar cerca de 30 billones de pesos, el economista Luis Fernando Mejía calcula que esto sería durante un periodo de dos a tres años.Según esta estimación, aproximadamente el 65 % de los recursos tendría que provenir del Presupuesto General de la Nación, el 30 % de cooperación internacional y el porcentaje restante de donaciones privadas. Mejía también planteó la necesidad de acelerar la entrega de subsidios directos a las personas afectadas y propuso establecer una gerencia encargada de coordinar las acciones de atención y reconstrucción en los municipios afectados.El terremoto, el más fuerte sufrido por Colombia en este cuarto de siglo, tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y afectó especialmente también a Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. AGENCIA EFE
El potente terremoto del pasado 10 de agosto transformó en segundos la cotidianidad de Cali. Uno de los puntos más afectados fue el Hospital Universitario del Valle (HUV), donde el colapso de un ala de la estructura cobró la vida de cinco personas. En medio de los escombros de la casa de salud más importante del suroccidente colombiano, emerge la historia de los hermanos Orejuela, dos colaboradores de la institución que vivieron en carne propia el horror del sismo.Camilo Orejuela, quien lleva una década laborando en la institución, logró salir ileso de la caída de la estructura. Sin embargo, su hermano Santiago, otro colaborador del hospital, no corrió con la misma suerte y resultó gravemente herido tras el desplome de una de las secciones del edificio.En medio del pánico de la evacuación, Camilo relató el angustiante instante en el que descubrió la gravedad de lo ocurrido con su hermano: "Yo lo que recuerdo es que vi a unos compañeros con una camilla y lo tenían como tapado... reconocí a mi hermano por los zapatos, salí corriendo hacia él y lo primero que hice fue cogerle la cabeza, que era donde tenía la herida principal".Hoy, mientras Santiago permanece bajo pronóstico reservado en una unidad de cuidados intensivos, su familia y compañeros se aferran a la esperanza. Camilo, quien ha tenido que regresar a sus labores diarias con el dolor a cuestas, describe la dura prueba familiar y pide el apoyo de toda la ciudadanía en este difícil proceso: "Ha sido bastante difícil, ha sido muy tedioso para nosotros como familia, como compañeros que vivimos toda esta situación. Ver a mi hermano postrado en una cama es algo que realmente yo no le deseo a nadie. Lo que quiero es que oren por mi hermano porque yo quiero que él salga bien de todo esto y yo sé que con la ayuda de Dios él lo va a lograr".A pesar de que el 40% del hospital se derrumbó debido al impacto del terremoto, la valentía de su personal impidió que la tragedia fuera aún mayor. Los testimonios del personal de la salud que se negó a abandonar a sus pacientes en medio de la caída de escombros reflejan el nivel de entrega vivido esa mañana: "Cuando los vidrios empezaron a caer que sentimos que el ala del otro lado cayó desde el sexto piso. Empezamos a evacuar, sin embargo, mi docente y yo en vez de salir a evacuar nos quedamos y comenzamos a sacar los pacientes desde atrás hacia delante, de la cama número 30 hacia la parte de adelante, y pudimos evacuarlos hasta el pasillo".Este esfuerzo heroico del personal médico y de apoyo es el motor con el que el Hospital Universitario del Valle busca levantarse de las ruinas y seguir prestando sus vitales servicios a la comunidad del suroccidente del país. NOTICIAS CARACOL DIGITAL
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó la recuperación del cuerpo sin vida de la última víctima mortal que dejó el terremoto de 7.4 en esa ciudad. El temblor del pasado 10 de agosto, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó, es el más fuerte en una década y dejó una grave devastación, principalmente en los departamentos del Valle del Cauca, Chocó y el Eje Cafetero, compuesto por Caldas, Risaralda y Quindío.Lea: Habla Juan David, el papá que fue rescatado junto a su bebé tras terremoto en Cali: su esposa murió"Queremos informarle a la opinión pública que ya ubicamos a la última víctima fatal de esta tragedia, a la última víctima mortal y estamos en este momento los rescatistas están en el proceso ya de recuperar a la persona", explicó el alcalde más temprano este viernes 21 de agosto, 11 días después de la tragedia que ha dejado 321 personas fallecidas y 4.595 personas heridas en todo el país.¿Quién era la última víctima mortal rescatada en Cali tras el terremoto?Eder agregó que ahora que rescatan el último cuerpo se "cierra la fase de búsqueda, rescate y de recuperación. Esto es un un momento muy importante, es un momento también muy doloroso. Porque se suma a las víctimas que han muerto en este desastre, se se suma al dolor de los caleños, pero en todo caso desde Cali no es sino agradecer a todos los rescatistas, a todas las personas, a todos los voluntarios que participaron en esta recuperación de esta tragedia". Varios medios locales indicaron que la última víctima sin vida en Cali fue localizada en el primer piso de un edificio, se trata de la DJ de 30 años Catalina Ortiz.La empresa Aura Vibes, que trabajó de cerca con la artista musical, compartió un comunicado lamentando su muerte y la del también músico David Canus. "Hoy la música guarda silencio por ustedes. Dos amigos, dos artistas, dos compañeros de vida, dos personas que encontraron en la música una forma de vivir, de amar y de compartir. Su dedicación, su energía y esas noches que hicieron vibrar a Cali quedan para siempre en nuestra memoria Nos dejan un vacío enorme en la escena y en el corazón. Que su música siga sonando, porque ahí también vamos a encontrarlos siempre", escribieron.La plataforma y red académica Mujeres Haciendo Historia también lamentó la muerte de la DJ: "Con profundo dolor queremos compartir con ustedes la triste noticia del fallecimiento de nuestra compañera y querida historiadora Catalina Ortiz Echeverry, a quien despedimos en medio de este nuestra concordarano en medio de este difícil momento que atraviesa nuestra ciudad y nuestras comunidades tras el terremoto del pasado 10 de agosto. Desde Mujeres Haciendo Historia nos abrazamos como comunidad, como mujeres y como compañeras de camino, para acompañarnos en este momento de profunda tristeza. Elevamos nuestros pensamientos y oraciones por el eterno descanso de Catalina y enviamos un abrazo lleno de amor, fortaleza y consuelo a su familia y a sus seres queridos".El alcalde de Cali indicó que tras la recuperación del cuerpo de Catalina Ortiz, el balance deja 150 personas fallecidas, 88 rescatadas con vida y más de 1.500 heridas. El mandatario de la ciudad dijo que 140 de las víctimas mortales ya fueron entregadas a sus familiares. "Gracias de corazón a cada rescatista, voluntario, integrante de la Fuerza Pública, personal médico y a todos quienes estuvieron en la primera línea de emergencia durante estos días. Es un momento muy difícil para Cali. Ahora empieza una nueva etapa: acompañar a quienes más lo necesitan y reconstruir nuestra ciudad, juntos, con memoria, solidaridad y esperanza", agregó el alcalde en un texto.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL