Al oprimir su pancita, dos pequeñas escucharon la voz de su abuelo fallecido y no pudieron contener el llanto. También: policías salseros y un nobel enamorado.
Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés
Publicidad
Al oprimir su pancita, dos pequeñas escucharon la voz de su abuelo fallecido y no pudieron contener el llanto. También: policías salseros y un nobel enamorado.
Publicidad
Publicidad
Publicidad