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Así se verían las Torres Gemelas de Nueva York al lado de la Torre Colpatria de Bogotá

Las Torres Gemelas tenían 417 y 415 metros de altura, con 110 pisos cada una. En comparación, la Torre Colpatria mide 196 metros y cuenta con 50 pisos, menos de la mitad.

torres gemelas

Este viernes 11 de septiembre se conmemoran 25 años del 11S, uno de los episodios históricos más catastróficos de la historia moderna en el que las Torres Gemelas de Nueva York fueron el blanco del terrorismo en aquel martes de 2001 cuando el mundo quedó aterrado por lo sucedido. Y es que el World Trade Center, de 110 pisos cada edificio, fue un portento de la arquitectura de la época en la que fueron diseñadas (1966-1973). La torre Colpatria, ubicada en la carrera Séptima con calle 26 es uno de los edificios más emblemáticos en Colombia y funciona como ejemplo para entender la dimensión de lo que fueron las Torres Gemelas.

Si las Torres Gemelas hubieran sido construidas en frente de la torre Colpatria, la comparación sería monumental, pues la torre norte tenía una altura de 417 metros, mientras que la sur medía 415 metros, ambas con 110 pisos.

La Torre Colpatria, por su parte, tiene una altura de 196 metros y está conformada por 50 pisos, es decir, menor de la mitad de lo que eran las edificaciones del World Trade Center.

Torres Gemelas Torre Colpatria
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New York recuerda los 25 años del 11S

Nueva York conmemoró este viernes a las cerca de 3.000 víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con la tradicional ceremonia celebrada en la Zona Cero. El acto, marcado por la lectura de los nombres de los fallecidos y varios momentos de silencio, también rindió homenaje a quienes han muerto en los últimos 25 años por enfermedades vinculadas a la exposición tras los ataques terroristas.

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Desde primeras horas de la mañana, familiares y allegados se congregaron junto a las dos fuentes construidas en el lugar donde se alzaban las Torres Gemelas para recordar a las 2.983 personas que perdieron la vida en los atentados de 2001, así como a las seis víctimas del ataque contra el World Trade Center ocurrido en 1993.

La ceremonia contó con la asistencia de los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, además del vicepresidente JD Vance. El gran ausente fue el presidente Donald Trump, que prefirió participar en un acto conmemorativo en el Pentágono, donde pronunció un discurso. Como es tradición en Nueva York, los protagonistas de la jornada fueron los familiares de las víctimas, mientras los dirigentes políticos mantuvieron un papel discreto.

No obstante, algunos asistentes aprovecharon la lectura de nombres para lanzar mensajes reivindicativos. Fue el caso de Terry Strada, viuda de una de las víctimas, quien reclamó responsabilidades a Arabia Saudí por su presunta implicación en los atentados y criticó las relaciones mantenidas por sucesivas administraciones estadounidenses con ese país. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por parte del público.

También estuvo presente el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pese a las críticas de figuras como el exalcalde republicano Rudy Giuliani, que calificó su participación de "ofensiva" al sostener que el dirigente demócrata no considera que el 11-S fuera un ataque terrorista islámico contra Estados Unidos.

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Mamdani, de religión musulmana, defendió su presencia alegando que la asistencia de los alcaldes a este acto constituye una tradición institucional para honrar a las víctimas. Además, esta semana anunció la divulgación de miles de documentos que, según afirmó, demuestran que las autoridades municipales ocultaron en su momento que el aire en la Zona Cero era "tóxico".

La conmemoración incluyó minutos de silencio en recuerdo de los impactos contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el derrumbe de ambos edificios y la caída del vuelo 93 en Pensilvania. También se dedicó un momento especial a quienes han fallecido por enfermedades relacionadas con los atentados.

"Búsquedas, homenajes y funerales"

Entre los asistentes se encontraba el teniente Joe LaPointe, veterano integrante del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), quien acudió a la Zona Cero el mismo día de los ataques. Las Torres Gemelas colapsaron poco después de su llegada.

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"La primera reacción fue pensar qué hacer, cómo ayudar. Era simplemente destrucción", recuerda en declaraciones a EFE al evocar aquellas primeras horas de caos.

Según relata, los meses posteriores estuvieron marcados por "una sucesión de trabajo, búsquedas, homenajes y funerales". El FDNY perdió a 343 miembros durante los atentados.

LaPointe sostiene que el vínculo entre los servicios de emergencia y la memoria del 11-S permanece vivo gracias tanto a los homenajes oficiales como a espacios cotidianos. Entre ellos menciona O'Hara's, un pub situado a pocas calles de la Zona Cero que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los principales puntos de encuentro vinculados al recuerdo de aquella tragedia.

El establecimiento sufrió graves daños durante los atentados y tardó cerca de ocho meses en reabrir. Hoy conserva fotografías, recortes de prensa y mensajes que mantienen viva la memoria de las víctimas.

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El veterano bombero explica además que en los parques y estaciones del cuerpo existen placas y monumentos conmemorativos dedicados a los compañeros fallecidos. Una tradición que se transmite de generación en generación, cuando los bomberos más experimentados comparten sus vivencias con los recién incorporados.

Por eso, asegura, sus nombres siguen presentes en la ciudad: "Uno muere dos veces. Una cuando abandonas este mundo y la segunda cuando dejan de decir tu nombre. El reto es mantener viva la memoria", afirma.

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Esa memoria también permanece intacta para familiares como Jennifer Nilsen, que perdió a su esposo, Troy, en los atentados. Él trabajaba en la Torre Norte y la pareja tenía dos hijos pequeños cuando ocurrió la tragedia. Jennifer siguió los acontecimientos por televisión con la certeza de que su marido estaba allí.

"Todavía siento ganas de llorar", confesó ante los medios de comunicación.

Para ella, "nunca hay que olvidar" lo sucedido porque "el dolor siempre está ahí" y "nunca se hace más fácil".

Sin embargo, 25 años después, el recuerdo del 11-S comienza a resultar más lejano para quienes no vivieron aquel día. Según estimaciones del 9/11 Memorial & Museum, alrededor de 100 millones de estadounidenses son demasiado jóvenes para recordarlo.

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"Yo perdí a mi tío. Todo el mundo en esta ciudad tenía alguna conexión con alguien que murió aquel día", explica Noah Rauch, educador del museo. Su misión, afirma, es transmitir a las nuevas generaciones que las víctimas "no fueron solo una cifra, sino padres, hijos, hermanos, primos y amigos".

CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOL
X: RojasCamo
Correo: wcrojasb@caracoltv.com.co
Instagram: Milografias

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ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE

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