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Cabezote sección Mundo Noticias Caracol 2025 DK

Lo que gana y lo que pierde Venezuela con acuerdo petrolero de EE. UU.: ¿qué pasará con elecciones?

La Casa Blanca dio detalles de lo pactado con el gobierno de Delcy Rodríguez. Un polémico empresario, que había sido pedido en extradición por autoridades suizas, será el que con su empresa controle el crudo venezolano para EE. UU. durante los próximos 100 años.

acuerdo petrolero

El panorama energético y geopolítico de América Latina ha sufrido un remezón histórico. En las últimas horas se han revelado los detalles de un polémico acuerdo petrolero entre el gobierno de Estados Unidos y el de Venezuela, un pacto que contempla concesiones por 100 años para operar 17 yacimientos de crudo, con un potencial de explotación estimado en 65.000 millones de barriles de petróleo. Este volumen representa nada menos que el 21 % de las reservas probadas de Venezuela y equivale a duplicar las reservas globales actuales de Estados Unidos. Sin embargo, detrás de las cifras multimillonarias de la Casa Blanca y las declaraciones de victoria del presidente estadounidense Donald Trump, se esconde un complejo entramado de intereses políticos, falta de transparencia y severos cuestionamientos sobre la soberanía venezolana.

Leopoldo Alejandro Betancourt López, un cuestionado empresario contra el que la justicia estadounidense abrió una investigación en 2018 por supuesto blanqueo de capitales en la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), será el hombre que controlará el crudo venezolano para EE. UU. durante los próximos 100 años. Mejor conocido en su país como 'bolichico' por enriquecerse rápidamente con contratos opacos otorgados por el Gobierno chavista, Betancourt es el líder de North American Blue Energy Partners (NABEP), la empresa privada que recibió la concesión para perforar los campos petroleros. "Esta operación permitirá desplegar ese potencial en beneficio sustancial tanto de venezolanos como de estadounidenses", dijo Betancourt, de 46 años, citado en un comunicado de NABEP, luego de que la Casa Blanca revelara los detalles del histórico pacto anunciado la semana pasada entre EE. UU. y Venezuela. (Lea también: ¿Qué se sabe del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela y por qué ha recibido críticas?)

Las cláusulas del multimillonario acuerdo: ¿qué gana y qué pierde cada país?

Según una hoja informativa de la Casa Blanca que detalla la hoja de ruta del negocio, el acuerdo prevé que Venezuela reciba aproximadamente 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos durante los primeros 25 años. A cambio, el control de la operación energética quedará fuertemente bajo la tutela de Washington.

Entre las cláusulas más controvertidas se encuentra que Estados Unidos tendrá poder de veto frente a los miembros de la junta directiva de la operación, y se exige que la mayoría de sus integrantes sean ciudadanos estadounidenses. Además, la empresa operadora garantizará un 35 % de participación al Departamento de Guerra estadounidense.

Para la analista internacional María Teresa Aya, de Noticias Caracol, este pacto no responde a un logro diplomático, sino a una cruda transacción comercial y energética. Explica que esta jugada se veía venir desde el inicio de la intervención de Estados Unidos en Venezuela: "No lo hizo para que hubiera democracia en ese país, tampoco para llamar a elecciones, lo hizo por el tema del petróleo". También destaca el fuerte impacto sobre la identidad nacional venezolana, históricamente ligada a la propiedad estatal del subsuelo a través de la empresa pública PDVSA. "Quien va a administrar este acuerdo para Venezuela es NABEP, una empresa privada que no tiene nada que ver con PDVSA", explicó la analista, señalando que la emblemática estatal petrolera ha quedado totalmente al margen del negocio.

Sobre lo que gana Venezuela, la experta señala que el país “no tiene los recursos ni para explorar, producir, refinar o vender el petróleo. Así este acuerdo le va a dar unos recursos muy importantes”. Añade que “el tema del petróleo ha estado históricamente asociado con la idea de soberanía, de identidad nacional y de poder político. Con este acuerdo vemos que el poder político es lo más importante”.

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Respecto a Estados Unidos, recalca que se “hace a 65.000 millones de dólares de petróleo, barriles de petróleo, es decir, al 21 % de las reservas que tiene Venezuela de petróleo. Duplica a nivel global las reservas que tiene Estados Unidos de petróleo. Y esto es muy importante en lo interno porque el presidente Trump ya está asegurando la seguridad energética de ese país. Ahora, esto no quiere decir que para ese país el precio de la gasolina vaya a bajar en los próximos meses. Pero sí puede decir el presidente Trump que está pensando en el bienestar de Estados Unidos a futuro, en su seguridad energética y eso va a ser clave para las elecciones de noviembre de este año”, agrega Aya.

El exembajador de Estados Unidos en Venezuela James Story, se mostró profundamente escéptico frente a la posibilidad de que grandes multinacionales petroleras decidan invertir bajo estas reglas de juego. "El KYC (Know Your Customer o conocer a su socio) es muy importante para las empresas internacionales de petróleo. Eso va a ser un problema", advirtió, sugiriendo que solo firmas de menor envergadura se arriesgarían a participar en el proyecto. También puso en tela de juicio la legitimidad legal y constitucional del pacto, que fue firmado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez con la administración Trump. "Es imposible ser legal bajo la Constitución venezolana entregar el petróleo venezolano para otro Estado, esto no es permitido", puntualizó el exdiplomático, calificando el anuncio como un acuerdo firmado "entre un presidente que va a salir en dos años en los Estados Unidos y una presidenta que no tiene legitimidad en Venezuela".

¿Estrategia real o propaganda electoral antes de noviembre?

Un aspecto crucial en este debate es el momento en que se anuncia el acuerdo. Con las elecciones presidenciales de Estados Unidos programadas para noviembre, el presidente Donald Trump se ha mostrado sumamente complacido, asegurando que ambos países son "un equipo en cierto sentido" y que están extrayendo "millones y millones de barriles". No obstante, para James Story el anuncio tiene un alto componente mediático diseñado para el consumo interno estadounidense. "Desde mi punto de vista, esto es más propaganda para el pueblo estadounidense antes de las elecciones de noviembre que algo real", aseveró. Y explicó que prometer que el acceso a estos miles de millones de barriles bajará el precio de la gasolina en el corto plazo para los ciudadanos de EE. UU. es "imposible". El objetivo de la Casa Blanca, según él, es proyectar una sensación de seguridad energética frente a los constantes conflictos en el Medio Oriente.

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Asimismo, el exdiplomático cuestionó la alarmante falta de transparencia del pacto: "¿Dónde está la cuenta? ¿Cómo sabemos quién está recibiendo el dinero? ¿Qué está pagando el gobierno de Delcy Rodríguez? Esa falta de transparencia sigue y ahora continúa con este acuerdo". (Lea también: Las claves del millonario acuerdo petrolero entre Donald Trump y Venezuela: ¿qué implica?)

El ajedrez geopolítico: El portazo a China y el futuro de la OPEP

Más allá de las fronteras de ambos países firmantes, el acuerdo petrolero redefine las alianzas internacionales en la región. Históricamente, el régimen chavista de Nicolás Maduro mantuvo una estrecha relación comercial y financiera con China. Sin embargo, las nuevas reglas impuestas por Washington cierran la puerta a la potencia asiática.

De acuerdo con María Teresa Aya, el pacto envía "un mensaje muy importante a terceros países como China", que a partir de ahora queda "totalmente fuera de todo lo que tiene que ver con la exploración de petróleo en Venezuela". La analista resumió este movimiento bajo la clásica premisa de política exterior norteamericana de que "América es de los americanos", impulsada con fuerza por la actual administración de Trump.

Por otro lado, la entrada de Estados Unidos a controlar de manera tan directa el crudo venezolano podría provocar la salida de Venezuela de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la cual fue miembro fundador. James Story prevé este escenario como un paso inminente: "Creo que vamos a ver de aquí a poquito la salida de Venezuela de la OPEP", lo que alteraría de manera sustancial el equilibrio de poder del cartel petrolero a nivel global, restándole influencia a las decisiones sobre el precio internacional del crudo que tradicionalmente se manejan desde el Medio Oriente.

Elecciones en Venezuela, cada vez más lejanas

Una de las conclusiones más sombrías que deja el análisis político del acuerdo es el futuro democrático de Venezuela. Para el exembajador Story, el hecho de que se firme un pacto de esta magnitud con una vigencia proyectada a tan largo plazo demuestra que la transición política y los comicios presidenciales en el país caribeño no se darán pronto. "Para los que están esperando elecciones presidenciales el año entrante, no lo veo yo. ¿Por qué querría Trump cambiar a Delcy Rodríguez si ella le está entregando el 20 % de las reservas de petróleo en Venezuela?", concluyó, sugiriendo que la Casa Blanca priorizará la estabilidad comercial del flujo de crudo por encima del restablecimiento de la institucionalidad democrática.

Mientras el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, viaja a territorio venezolano para formalizar los detalles finales del pacto, la opinión pública regional observa con cautela. Entre las promesas de una millonaria reconstrucción económica para Venezuela y las denuncias de una entrega masiva de recursos soberanos a perpetuidad, la única certeza es que la geopolítica del oro negro en el continente ha entrado en una fase inédita de incertidumbre y tensiones.

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**Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE

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