En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
Las autoridades investigan el caso del presunto abuso de una niña de 10 años al interior de un jardín informal en el barrio Verbenal, localidad de Usaquén. La comunidad de este sector de la ciudad de Bogotá hizo un plantón frente al jardín donde habrían ocurrido los hechos, pero la manifestación terminó en enfrentamientos con la UNDMO de la Policía Nacional cerca al Cai del este sector.Los manifestantes plasmaron sobre las calles la frase “los niños no se tocan”, a manera de protesta. El plantón se vio interrumpido por las confrontaciones con la Policía, cuando algunos protestantes intentaron tomarse el Cai de Verbenal luego de conocer que aún no se había expedido la orden de captura en contra del supuesto agresor.Además, una comunicación sobre la supuesta liberación del señalado abusador, y que llegó a oídos de la comunidad, hizo que las personas se movilizaran hasta el Cai para tirar piedras. Por esa razón, se requirió de la presencia del UNDMO para controlar la situación. Enfrentamientos, bombas molotov y aturdidoras hicieron parte de los disturbios.“No se sabe hasta el momento si fueron vencimiento de términos o un mal proceder, pero, evidentemente, la gente estaba bastante ofuscada. Había bastantes personas, alrededor de unas 40 a 50, entre ellos mucho menor de edad, muchos jóvenes”, dijo una fuente a City Noticias. Las autoridades sostuvieron que los ataques los provocaron personas ajenas a la protesta.El teniente coronel Fredy Muñoz, oficial de Guarnición de la Policía Metropolitana de Bogotá, indicó que los desmanes los provocaron, al parecer, “personas infiltradas, que aprovechan este grupo de personas para lanzar piedras contra el Cai”.¿Quién cometió el abuso en jardín de Verbenal?La persona que habría cometido el abuso es la pareja sentimental de una de las cuidadoras de este jardín infantil informal. La familia de la víctima está a la espera de su captura.“Hoy nos enteramos de que él ya no estaba viviendo en la casa y que lo habían soltado de donde lo tenían. Eso fue terrible”, dijo una familiar de la víctima.Según el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), se adelantó el proceso de restablecimiento de derechos a la menor de edad.Versiones indicaron que la niña les habría contado a los papás que el señalado abusador, un hombre de 55 años, le realizaba a ella tocamientos. Además, se conoció que, al parecer, el señalado abusador aprovechaba para realizarles tocamientos indebidos y tomarles fotografías a los demás menores de edad. La menor, presuntamente, reveló que este tipo de abusos vienen ocurriendo hace dos años.La Policía Metropolitana de Bogotá le confirmó a Noticias Caracol que el hombre señalado de estos hechos no ha sido capturado, pues no se ha emitido una orden de captura en su contra.¿Cómo denunciar maltrato infantil?Los ciudadanos en Bogotá pueden denunciar el maltrato infantil a través de diversas entidades oficiales que actúan para proteger a los menores y restablecer sus derechos.Línea 141 del ICBF: Este servicio gratuito opera a nivel nacional y cuenta con psicólogos, abogados y trabajadores sociales para atender denuncias de violencia, abuso, explotación y negligencia. También coordina rescates en casos críticos.Línea 123 de la Policía Nacional: En situaciones urgentes, se puede llamar para activar la Policía de Infancia y Adolescencia, que investiga el caso y lo remite a la Fiscalía si es necesario.Comisarías de Familia: Son clave en casos de violencia intrafamiliar y negligencia. Allí, los ciudadanos pueden solicitar medidas de protección para el menor.Fiscalía General de la Nación: Para casos graves de maltrato, se puede acudir a los Centros de Atención e Investigación Integral contra la Violencia Intrafamiliar (CAVIF), donde se adelantan procesos penales.Plataformas digitales como Te Protejo: Permiten denunciar anónimamente el abuso infantil.Toda denuncia es confidencial y puede hacerse de manera anónima para garantizar la seguridad del menor.(Lea también: Por robarle el celular, joven de 21 años fue asesinada en San Cristóbal, sur de Bogotá)CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Disturbios y bloqueos se presentaron se presentaron en varios puntos de Bogotá durante la jornada de protestas de este miércoles 28 de mayo. El primer día del paro nacional, convocado por las centrales obreras para defender la reforma laboral y la consulta popular que ha planteado el gobierno del presidente Gustavo Petro, terminó con varios enfrentamientos entre la fuerza pública y encapuchados. En algunos sectores hubo afectación de bienes públicos, como estaciones de Transmilenio y semáforos de varias vías.En horas de la tarde y la noche del primer día de paro, cientos de usuarios de transporte público tuvieron que caminar hasta sus casas debido a la suspensión del servicio de varias estaciones de Transmilenio. Se calcula que hubo más de dos millones de personas afectadas. El Portal Américas, la avenida Cali con Suba y el sector de Yomasa en Usme. fueron algunos de los lugares donde hubo desmanes por parte de encapuchados.En en el norte de la capital colombiana, específicamente en el barrio Verbenal, en la localidad de Usaquén, la comunidad discutió con encapuchados que pretendían bloquear la vía principal de la zona. Impulsados por una vendedora ambulante, comerciantes y comunidad evitaron que los manifestantes bloquearan la calle con palos y llantas, e hicieron que se fueran del lugar. El periodista de Noticias Caracol Edward Porras, de El Ojo de la Noche, habló con la mujer que lideró la disputa por proteger su barrio."Nos apoyamos y salimos, no vamos a permitir que el barrio nos lo conviertan en violencia. Eso se llama vandalismo. Eso no es protesta. Vea noticias", le gritaba la mujer a los encapuchados en un video compartido en redes sociales. Se trataba de Yaneth Franco, una vendedora de empanadas, chorizos y pasteles que lleva trabajando en el barrio dos décadas. "Todo el mundo ya tenía las puertas cerradas porque ellos ya habían empezado a prender candela y traer cosas ahí. Yo no podía permitir eso", le dijo Franco a Noticias Caracol.La vendedora aseguró que los encapuchados a los que se enfrentó eran todos jóvenes y los conocía desde hacía años. "Es que son niños los que estaban en la protesta. El más adulto que estaba ahí tendría por ahí 20 años. Me enfrenté a todos y les dije: ¿Usted tiene esposa e hijos? ¿Educa muchachos? Yo si educo hijos. Entonces cómo no nos van dejar trabajar. Cómo voy a perder toda la comida que había hecho", comentó la mujer."Es importante sentir este respaldo, este apoyo. Así como el de la señora Yaneth hoy, mucha comunidad, muchos comerciantes, mucha gente molesta e indispuesta, rodeo a la Policía Metropolitana de Bogotá", dijo a este medio el teniente coronel Ricardo Chaves, comandante de la Estación de Policía de Usaquén, quien le agradeció a la vendedora y a los demás comerciantes el apoyo para enfrentar a los manifestantes que querían bloquear el barrio.Paro nacional para este jueves 29 de mayoPara este jueves 29 de mayo se espera una segunda jornada de protestas. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, indicó que el Distrito cuenta con 700 gestores, tanto de convivencia como de diálogo, y 1.200 efectivos de la Policía, incluyendo a los uniformados del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Undmo) para manejar las situaciones que se puedan presentar durante las movilizaciones. El mandatario también dijo que se mantendrá el Puesto de Mando Unificado para garantizar los derechos y la seguridad de los ciudadanos."La protesta social es válida y legítima, pero en ningún momento debe ir en contra del bienestar o de la dignidad de las personas. Es tan válido el derecho a la manifestación como el no ser parte de ella", se lee en un mensaje de la Secretaría de Gobierno de Bogotá.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Una jornada de intensas lluvias en la capital del país ha provocado serios inconvenientes en la movilidad y acceso a varios sectores de Bogotá, especialmente en la localidad de Usaquén. Carolina Briceño, madre de uno de los estudiantes del Colegio Aquileo Parra, ubicado en el barrio El Verbenal, compartió con Noticias Caracol en vivo su angustiosa experiencia al intentar recuperar a su hijo tras quedar atrapada en medio de las inundaciones.>>> Le puede interesar: Fuertes lluvias en Bogotá provocan 26 emergencias: Usaquén, Suba y Ciudad Bolívar, las más afectadas"Realmente, nos vimos bastante afectados debido al fuerte aguacero que se presentó hoy en la tarde. No había paso, no había forma de sacar a nuestros hijos como lo hacíamos habitualmente", relató Briceño, quien mencionó que la situación fue tan crítica que no quedó otra opción que intentar buscar rutas alternas para llegar al colegio, pero debido a las condiciones, esa opción también resultó inviable.En su relato, Carolina destacó la falta de respuestas por parte de las directivas del colegio, quienes, a pesar de la solicitud de varios padres, no permitieron que los estudiantes salieran por otras entradas. Tuvieron que cruzar la calle con el agua a las rodillas "Tuvimos que recurrir a las profesoras, ver si nos podían colaborar con otra salida hacia bachillerato, pero por órdenes de la coordinadora no fue posible", indicó la madre. A pesar de esto, los padres no se quedaron de brazos cruzados, y muchos decidieron exponer a sus hijos y a ellos mismos al cruzar las aguas, que en algunos puntos alcanzaban hasta la altura de las rodillas."La situación es desesperante", dijo Carolina, quien añadió que el paso que, normalmente toma entre 2 y 3 minutos del colegio a la casa, se alargó a más de 20 minutos, ya que los vehículos y los peatones se vieron atrapados por el agua. "El agua llegaba a las rodillas. Muchos papitos estaban con botas de lluvia, pero aún así expuestos a estos riesgos, porque hay huecos y aguas que no son aptas para que los niños tengan contacto", explicó.Pese a la gravedad de la situación, Carolina no es la única madre que se encuentra preocupada. Otros padres también enfrentaron los mismos obstáculos al tratar de acceder al colegio y muchos se vieron obligados a enfrentarse a las corrientes de agua para poder recuperar a sus hijos. "Ya muchos papitos hemos tomado fotos y videos para exponer la situación, porque en el Verbenal también hay sectores muy afectados", mencionó Briceño, refiriéndose a la zona que rodea al colegio.Aún se encuentran estudiantes en la instituciónSobre las condiciones de los estudiantes dentro de la institución, Carolina aseguró que algunos niños aún permanecían dentro del colegio debido a que los padres no se atrevían a exponerlos a los peligros del paso por las aguas. "Algunos niños todavía están dentro porque no hay manera de ingresar. Muchos papitos no van a exponer a sus hijos a ese riesgo", lamentó.El panorama no parece mejorar en los próximos días. "Si las lluvias siguen, como se ha pronosticado, no sabemos si vamos a poder enviar a nuestros hijos al colegio", expresó Briceño, quien hizo un llamado a las autoridades y directivos del colegio para que tomen medidas urgentes para garantizar la seguridad de los niños.En cuanto a las medidas por parte de la institución, Carolina aseguró que no ha recibido respuestas claras. "El colegio no se ha reportado en absoluto. Pedimos que de manera amable, el colegio sea consciente de la situación. Los docentes están de acuerdo con que busquemos soluciones, pero es la coordinación y la rectoría la que no ha tenido comunicación directa con nosotros", dijo Briceño.Finalmente, Carolina dejó claro que muchos padres, ante la exposición de sus hijos a esta situación, están considerando no enviar a los niños al colegio en los próximos días si las condiciones no mejoran. "Si esto continúa, muchos papitos vamos a optar por no enviar a nuestros hijos al colegio, porque no queremos poner en riesgo su seguridad", concluyó.>>> Puede leer: Intento de robo en Bogotá terminó en balacera: una persona quedó herida
A tiros se enfrentaron los vigilantes de un conjunto residencial cuando se percataron de que un grupo de hombres intentaba desocupar un apartamento.
La Selección Colombia de mayores arrancó este jueves 4 de junio su recta final de cara a su participación en el Mundial 2026, en una jornada que comenzó con un entrenamiento en la sede de la FCF bajo la atenta mirada del técnico Néstor Lorenzo, el posterior desplazamiento al Aeropuerto militar de Catam, un acto de entrega de la bandera por parte del presidente Gustavo Petro y el viaje a San Diego, Estados Unidos, en donde el próximo domingo se tendrá el partido de cierre de fogueo frente a Jordania.Tal y como ha sucedido durante todos estos días en Bogotá, a las afueras del predio de la Federación se ubicaron un buen número de hinchas, que esperar ver la salida del bus y así saludar a sus ídolos, liderados por James Rodríguez y Luis Díaz.Nómina de jugadores de la Selección Colombia en el Mundial 2026Arqueros: Álvaro Montero (Vélez Sarsfield-ARG), David Ospina (Atlético Nacional) y Camilo Vargas (Atlas-MEX).Defensores: Santiago Arias (Independiente-ARG), Willer Ditta (Cruz Azul-MEX), Jhon Lucumí (Bologna-ITA), Deiver Machado (Nantes-FRA), Yerry Mina (Cagliari-ITA), Johan Mojica (Mallorca-ESP), Daniel Muñoz (Crystal Palace-GBR) y Davinson Sánchez (Galatasaray-TUR).Centrocampistas: Jhon Arias (Palmeiras-BRA), Jaminton Campaz (Rosario Central-ARG), Jorge Carrascal (Flamengo-BRA), Kevin Castaño (River Plate-ARG), Jefferson Lerma (Crystal Palace-GBR), Juan Camilo Portilla (Athletico Paranaense-BRA), Gustavo Puerta (Racing-ESP), Juan Fernando Quintero (River Plate-ARG), James Rodríguez (Minnesota United-USA) y Richard Ríos (Benfica-POR).Delanteros: Jhon Córdoba (Krasnodar-RUS), Carlos Andrés Gómez (Vasco Da Gama-BRA), Juan Camilo Hernández (Real Betis-ESP), Luis Suárez (Sporting-POR), y Luis Díaz (Bayern Munich-GER).Director Técnico: Nestor Lorenzo
El seleccionador de Paraguay, el argentino Gustavo Alfaro, se emocionó hasta las lágrimas este jueves al hablar de su "ilusión" por el regreso de Paraguay, después de 16 años, a la Copa del Mundo de la FIFA, donde la Albirroja compartirá el "parejo" grupo D junto a Australia, Turquía y Estados Unidos, uno de los anfitriones."Nosotros no tenemos expectativas, tenemos ilusión. Yo sé lo que siente este país, sé lo que son 16 largos años de espera, de frustraciones, de penas, de maldiciones, de mirar un Mundial por televisión, no le voy a pedir racionalidad a ningún paraguayo", dijo durante la rueda de prensa previa al partido amistoso que Paraguay disputará mañana ante Nicaragua."Al contrario, porque esa efervescencia no nos intimida, es la energía que nos empuja. Si nosotros sentimos que podemos jugar un buen Mundial es por lo que nos transmite la gente, no por las capacidades que nosotros podemos llegar a tener", agregó.Alfaro asumió la conducción de la selección paraguaya a mediados de 2024, cuando el equipo afrontaba una crisis de resultados en las eliminatorias sudamericanas.Bajo el mando del santafesino de 63 años, Paraguay enderezó el rumbo y se hizo con una de las seis plazas directas al torneo."Estamos preparados para luchar, estamos preparados para ofrecer el corazón, estamos preparados para dejar la piel, para honrar la memoria", afirmó luego con lágrimas en los ojos.Grupo "parejo"Por otro lado, el argentino apuntó que "cualquiera" de los integrantes de la zona D "puede quedar al margen" y no avanzar a la ronda de dieciseisavos, tras afirmar que el grupo es "parejo" y está "abierto"."Va a ser peleado hasta al final", insistió.Paraguay debutará en la Copa del Mundo ante Estados Unidos este 12 de junio, y una semana después se verá las caras con Turquía, ganadora de la repesca europea.El día 25, cerrará la fase de grupos ante Australia.La Albirroja logró clasificar en septiembre pasado de forma directa y en la sexta posición de las eliminatorias suramericanas, con 28 puntos, 10 menos que el líder de la clasificación, Argentina, último campeón mundial.
Shakira vive uno de los mejores momentos de su carrera, tanto así que aunque ya completa tres décadas en la industria musical, la barranquillera sigue siendo un fenómeno a nivel mundial con su gira 'Las mujeres ya no lloran' y con su reciente llagada a la Copa Mundial de la FIFA 2026 con la canción oficial 'Dai Dai'.Todo esto se da cuatro años después de que la cantante colombiana pasara por uno de los momentos más difíciles de su vida tras su separación de Gerard Piqué. Sin embargo, con el paso del tiempo la artista demostró que, como lo dijo en una de sus canciones más famosas: "las mujeres ya no lloran, facturan". Luego de comenzar una nueva vida con sus hijos en Miami, Shakira ha demostrado su fortaleza al encabezar una de las giras más exitosas de todos los tiempos y llevar una vida como madre soltera. En una reciente entrevista como portada de la revista People, la colombiana ha revelado detalles de cómo logra gestionar su vida profesional y personal. ¿Qué dijo Shakira sobre la vida con sus hijos?En la entrevista le preguntaron a la colombiana cuál fue la última vez que lloró de felicidad. Shakira contó con una gran sonrisa y mucha emoción que todo fue por su hijo menor, Sasha, cuando descubrió el talento que el pequeño había heredado de ella para cantar. "Sasha, mi pequeño, estaba cantando 'Perfect' de Ed Sheeran en la cocina y tenía esa voz y nunca lo había escuchado cantar así", detalló la cantante. Según explicó la barranquillera, fue tal la emoción que sintió por escuchar el talento de su hijo menor que no pudo reaccionar de otra manera que llorando. “Simplemente me tiré al piso de la cocina y empecé a llorar, pero eran lágrimas de alegría, me conmovió muchísimo”, detalló. Shakira también detalló que ser una madre soltera no ha sido fácil, por lo que en medio de la preparación de sus conciertos y todo su trabajo musical, trata de encontrar espacios para que sus hijos tengan una vida normal. "Tengo que hacer muchas jugadas de mamá todo el tiempo y llevarlos a uno de esos grandes salones recreativos a mitad de semana. Vivimos en un mundo que exige mucho a los niños hoy en día, así que intento preservar la infancia y encontrar todas las ideas posibles para que jueguen porque eso es lo que deberían estar haciendo".También destacó que está en un momento de vida en el que no tiene "vida social", pues está enfocada en su carrera musical y la rutina diaria con sus hijos. Incluso durante su gira, la más exitosa de su carrera, se esfuerza por mantener un equilibrio de los niños, viajando con una "casa itinerante" que incluye a su familia y maestros cuando no es época escolar.En este viaje de sanación y éxito, aseguró que sus seguidores han sido su pilar. “Mis fans han estado ahí para mí en las buenas y en las malas... han sido mi familia”, dijo conmovida.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Este 4 de junio de 2026 se desarrolla un nuevo sorteo de Chontico Día, un juego de chance que se realiza todos los días en Colombia, sin importar si es domingo o festivo. El resultado oficial se anuncia a la 1:00 de la tarde, cuando los jugadores pueden revisar su número y confirmar si obtuvieron algún premio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El cobro de un premio del Chontico Día solo es posible si el tiquete se conserva en buenas condiciones. No se reconocen boletos con daños, enmendaduras o signos de cambio. El comprobante debe presentarse tal como fue entregado al momento de la compra y cumplir con lo establecido por las reglas del juego.Resultados Chontico Día último sorteo jueves 4 de junio de 2026Número ganador: 0363Quinta cifra: 0Horarios sorteos del Chontico MillonarioLos sorteos del Chontico se realizan en los siguientes horarios:Chontico Día: todos los días del año, incluidos domingos y festivos, a la 1:00 p. m.Chontico Noche: de lunes a viernes: 7:00 p. m.Sábados: 10:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Superchontico Millonario: jueves a las 9:30 p. m.¿Cómo se juega el Chontico Millonario?La participación en este juego inicia con la selección de un número de cuatro cifras y la definición del valor a apostar. Una vez tomada esa decisión, el tiquete se compra en un punto autorizado, como tiendas, papelerías, droguerías, supermercados o a través de plataformas digitales habilitadas. En Bogotá, Soacha y Cundinamarca, la venta también se encuentra disponible por medio de Paga Todo. Durante el registro de la apuesta, el sistema ofrece la opción de ingresar manualmente el número elegido o generar uno de manera automática. El valor mínimo permitido para jugar es de 500 pesos, monto que corresponde a la apuesta base definida en las condiciones del juego.Modalidades de premio del Chontico MillonarioEl chance Chontico ofrece diferentes formas de ganar, según la cantidad de cifras acertadas y el tipo de apuesta:Una cifra (la uña): $5 por cada peso apostado.Dos cifras (la pata): $50 por cada peso apostado.Tres cifras (pleno): $400 por cada peso apostado.Tres cifras (combinado): $83 por cada peso apostado.Cuatro cifras (superpleno): $4.500 por cada peso apostado.Cuatro cifras (supercombinado): $308 por cada peso apostado.El tipo de apuesta debe ser definido al momento de comprar el tiquete. Cada modalidad tiene condiciones específicas de acierto.¿Cómo se reclama el premio?El valor del premio determina el procedimiento para realizar el cobro. Existen dos rangos definidos para este proceso. El primero corresponde a premios menores de 100.000 pesos. En estos casos, el pago puede reclamarse directamente en el mismo punto donde se adquirió el tiquete. Para recibirlo, es necesario presentar el tiquete original en buen estado, ya que este documento es la única prueba válida que acredita el derecho al premio.El segundo rango aplica para premios iguales o superiores a 100.000 pesos. Cuando el monto ganado entra en esta categoría, el cobro debe gestionarse en puntos autorizados, entre ellos las oficinas de Paga Todo. La persona que reclama debe ser mayor de edad, escribir sus datos en el reverso del tiquete y presentar una fotocopia de su cédula. En premios de cuantías más altas, la entidad pagadora puede solicitar documentos adicionales, como el Registro Único Tributario (RUT) o formularios relacionados con la obligación de declarar renta. El pago se entrega mediante cheque, el cual debe ser cobrado posteriormente en una entidad bancaria autorizada.El tiquete ganador tiene una validez de un año contado desde la fecha del sorteo. Si este plazo vence, se pierde el derecho al cobro según lo establecido en la Ley 1393 de 2010. El chance Chontico desarrolla sus operaciones bajo supervisión de Coljuegos y cuenta con autorización de la Lotería del Valle del Cauca.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
El Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que, con menos del 0,7% de reclamaciones por parte de organizaciones políticas, "culminó el proceso de consolidación, verificación y declaración oficial de los resultados de las elecciones de presidente y vicepresidente de la República, celebradas el pasado 31 de mayo de 2026". El organismo electoral indicó que el proceso se desarrolló con plena regularidad institucional. El escrutinio alcanzó el 99,98 % de las más de 122.000 mesas instaladas en el territorio nacional, y la tasa de coincidencia entre el preconteo y el escrutinio oficial fue del 99,94 %. "Con el 100 % del preconteo reportado, han sido declarados oficialmente los candidatos que participarán en la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio de 2026: Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria), con el 43,73 % de los votos, e Iván Cepeda Castro (Pacto Histórico), con el 40,91 %, toda vez que ninguno alcanzó la mayoría absoluta requerida por la Constitución Política".“Quiero agradecer profundamente a la Registraduría Nacional del Estado Civil, a la Procuraduría General de la Nación, a la Defensoría del Pueblo, a la Fuerza Pública, a las Gobernaciones y Alcaldías, pero especialmente a las y los ciudadanos colombianos residentes dentro y fuera del país por acudir a las urnas con respeto, compromiso y esperanza. Gracias por entender que cada voto es una voz que construye nuestra identidad como nación”, aseguró el magistrado Cristian Ricardo Quiroz Romero, presidente del CNE.La Sala Plena del Consejo Nacional Electoral, por otro lado, adoptó una medida especial para esta segunda vuelta: las campañas podrán acreditar hasta dos testigos electorales por cada mesa de votación y hasta dos testigos por cada comisión escrutadora, tanto en Colombia como en el exterior. Esto con el propósito "de fortalecer aún más la transparencia y la legitimidad ciudadana en este proceso democrático" y permitir "una mayor presencia de los actores políticos durante la jornada electoral y en el proceso de escrutinio, fortaleciendo las garantías de vigilancia, control y transparencia para todos los participantes".Noticia en desarrollo...