Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 11 de noviembre de 2024, un doloroso silencio se apoderó de una finca en Guaduas, Cundinamarca. Lo que parecía ser un lunes festivo tranquilo terminó en un hallazgo macabro cuando las autoridades encontraron el cuerpo de Luis Alfonso Valencia en una zona boscosa. El Rastro investigó este caso.El empresario, de 67 años, presentaba signos de tortura y golpes antes de ser ejecutado con disparos, en un crimen que no fue un simple robo, sino una traición planeada desde su círculo más íntimo.El sueño de un campesino que llegó lejosLuis Alfonso Valencia fue un hombre que representaba el esfuerzo puro del campo. Sin haber terminado la primaria y enfrentando muchas necesidades, logró fundar junto a su hermano un negocio que hoy conocen miles de colombianos. Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".A mediados de los años 90, Luis Alfonso y su hermano Luis Alberto empezaron a vender arepas de negocio en negocio en Bogotá, creando una cultura que antes no existía en la capital. Con los años, ese esfuerzo se convirtió en Arepas El Carriel. Debido a un problema de salud en sus pulmones, Luis Alfonso decidió retirarse a vivir a Guaduas hace ocho años para buscar un mejor clima. Su hermano cuenta que el objetivo siempre fue familiar: "Mi hermano se esfuerza por tener una gran empresa donde formáramos nuestra familia... vamos a ser grandes, vamos a venderle a Colombia y vamos a venderle al mundo".Una casa saqueada y un rastro de violenciaLa tragedia se descubrió cuando Luis Alfonso dejó de contestar el teléfono tras un fin de semana con sus nietos. Jairo Castellanos, un amigo cercano, entró a la finca y encontró la vivienda totalmente destruida. Según su relato, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los delincuentes no solo se llevaron dinero y joyas, sino que rompieron los techos y cortaron los muebles por debajo buscando algo que no encontraban.La búsqueda terminó a 250 metros de la casa, donde hallaron a Valencia muerto junto a su trabajador Rubén López. El intendente Andrés Montoya, investigador del caso, explicó que la escena era de mucha crueldad: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos". En el lugar también encontraron a una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la testigo principal para resolver el misterio.El hombre de confianza bajo la lupaDesde el inicio, la Policía sospechó que alguien cercano había entregado al empresario. Todas las miradas se pusieron sobre Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Luis Alfonso. Aunque al principio Pinzón no aparecía y su esposa decía buscarlo, las pruebas técnicas contaron otra historia.Los investigadores encontraron las huellas de Pinzón dentro de la casa, un lugar donde él no solía entrar. Además, se descubrió que cambió la tarjeta de su celular justo después del crimen. Una llamada interceptada por la policía fue definitiva: su pareja le decía que "había cometido un error" y él mencionaba que debía irse de la zona para no ser capturado.El reloj y la caída de los responsablesLa pieza final del rompecabezas apareció en Tolima. Durante un operativo, un hombre llamado Sergio Andrés Gómez intentó huir y tiró al suelo un reloj Fossil de color café. Cuando la Policía le mostró la foto del reloj a los hijos de Valencia, ellos confirmaron el doloroso detalle: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá". Gómez fue señalado como la persona que disparó el arma contra el empresario.Semanas después, Pinzón fue capturado en Ibagué tras intentar escapar por los techos de una casa. Ante la fuerza de las pruebas, como las huellas y las llamadas, ambos decidieron aceptar los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados a 35 años de prisión por homicidio, tráfico de armas y secuestro. Para la familia de Luis Alfonso, el dolor sigue vivo porque sienten que ninguna pena es suficiente para castigar la deslealtad de quien comía en su misma mesa.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
El 9 de julio de 2022, la vida de Hernán Castrillón, un docente pensionado, apasionado por el cine y la lectura, cambió de forma irreversible. Tras soportar durante más de dos décadas los altos niveles de ruido provenientes de la vivienda de sus vecinos, afirma que un reclamo final desencadenó una agresión física de tal magnitud que perdió casi toda la visión. El caso de Castrillón es hoy uno de los ejemplos más extremos de cómo los conflictos de convivencia por contaminación auditiva escalan hacia la violencia en Colombia.El detonante de la tragedia: una "rumba cotidiana"La historia de intolerancia comenzó mucho antes de la agresión física. Según el relato del docente, el ruido era constante y afectaba su descanso y salud mental. “Yo escucho música las 24 horas del día, pero a unos niveles tolerables y semejante escándalo que producía esta gente”, explicó Castrillón al describir la situación que vivía en su barrio en Medellín. El docente identificó a sus agresores como Luis Alberto Velázquez, un albañil de 64 años, junto a su esposa y cuñada.La noche de los hechos, el ruido comenzó temprano. Ante la falta de respuesta de las autoridades tras una llamada a la Policía a las 11:00 p.m., el hombre decidió salir a las 12:00 a.m. para documentar la situación con dos fotos, acción que enfureció a sus vecinos, quienes lo insultaron llamándolo "amargado".Las presuntas amenazas de los vecinos A pesar de que Hernán se retiró a su vivienda con la esperanza de que la fiesta terminara, el conflicto se reanudó de forma violenta a las 7:00 a.m. del día siguiente. Al abrir la puerta de su casa, Luis Alberto Velázquez irrumpió en su propiedad. Según el testimonio de la víctima, fue arrastrado por el garaje mientras escuchaba una sentencia de muerte colectiva.“Cuando yo volteé, lo primero que dijeron en coro fue, 'Te vamos a matar.' Y fue tantas tal cosa, 'Te vamos a matar.' Cuando yo traté de voltearme de frente, ahí mismo se vino Luis Alberto directamente a los ojos”, señaló sobre el momento preciso del ataque. La brutalidad de la agresión fue tal que, incluso estando en el suelo, Hernán señala que no pudo defenderse: “Yo me traté de proteger, pero uno ya en el suelo está a merced del agresor. Yo estaba en estado de indefensión prácticamente... los dos ojos los tenía perdidos”.Jorge Mario Castrillón, hermano de la víctima, fue quien lo encontró poco después del ataque. Esto contó sobre el ataque: “Me quedé abrumado cuando él lo vio pues con los ojos emanando sangre y el rostro lleno de sangre por la golpiza que había recibido”. Mientras Hernán era trasladado de urgencia a la Clínica León XIII, los agresores, según el relato de la víctima, realizaron una fiesta.Consecuencias médicas del ataqueEl diagnóstico médico fue devastador desde el primer momento. Olga Lucía Castrillón, hermana de Hernán, recordó su llegada al hospital: “Él llega demasiado aporreado, ciego por completo, con sus ojos super hinchados. Él llegó consciente, no quería hablar. Uno de un momento a otro quedar en la oscuridad por completo”. El primer concepto médico confirmó que ambos ojos estaban perdidos de manera irremediable.Este suceso no solo le arrebató la vista, sino también su autonomía. Antes del ataque, Hernán era el encargado de cuidar a su madre, Odilia Ruiz, de 91 años. Tras la agresión, los roles se invirtieron. “Le cambió demasiado porque el diario se desplazaba su deporte. Hoy es totalmente encerrado. Antes él era el que vivía pendiente de mi mamá. Ahora es lo contrario. Mi mamá en su edad y lo cuida”, señaló su hermana.Además del daño físico, las secuelas psicológicas han sido profundas. El docente asegura que vive en un constante estado de angustia. “Uno sin ojos es medio. Me dejó a mí en un estado de depresión, de angustia y de impacto psicológico”, confesó la víctima, quien ahora define a un mal vecino como "un karma".El ruido: un problema de salud pública y seguridadEl caso de Hernán Castrillón hace parte de una problemática nacional de gran escala. Según datos oficiales, el 70% de las llamadas realizadas a la línea de emergencias 123 en Colombia corresponden a quejas por ruido. En Medellín, se reciben aproximadamente 250.000 llamadas anuales por este motivo.Expertos como el psiquiatra Germán Enrique explican que la exposición a altos niveles de ruido no es solo una molestia auditiva, sino un detonante de enfermedades graves. “Incrementa el riesgo de desarrollar demencia por todas las causas, demencia de Parkinson, demencia de Alzheimer y demencia vascular. Enfermedad cardíaca como la hipertensión, la diabetes”, advirtió el especialista. En personas con condiciones preexistentes, el ruido actúa como un "gatillo" que altera los signos vitales, incrementando la frecuencia cardíaca y respiratoria.A pesar de la gravedad del ataque, Luis Alberto Velázquez se encuentra actualmente bajo medida de casa por cárcel, a la espera de que el proceso legal por lesiones personales avance.
Como cada domingo, Los Informantes, trae tres grandes historias. Primero, se conmemoran los 40 años de dos tragedias nacionales: la toma del Palacio de Justicia y la furia del volcán Nevado del Ruiz, que arrasó Armero. Además, la historia de un deportista que se coronó como el mejor nadador artístico del mundo.La búsqueda incasable de Claudia Ramírez, 40 años después de ArmeroHace 40 años, la noche del 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz sepultó Armero bajo 350 millones de metros cúbicos de lodo y piedra, llevándose cerca de 25.000 vidas. Claudia Ramírez, odontóloga, perdió a sus padres y a su pequeño hijo, Andrés Felipe Cubides, quien no había cumplido 6 años. Aunque inicialmente creyó que toda su familia había muerto, la esperanza la regresó a la vida cuando un amigo vio a Andrés en televisión nacional, lleno de barro y tomando agua. Esta imagen le dio la certeza de que su hijo, que hoy tendría 46 años, sobrevivió. Desde entonces, Claudia ha dedicado su vida a buscarlo, golpeando puertas en albergues, y visitando fundaciones. Ante la falta de respuesta del Bienestar Familiar y el paso del tiempo, Claudia sigue buscando y ahora espera que Andrés la encuentre a ella.Madre espera justicia tras perder su hijo en la toma del Palacio de JusticiaTambién se conmemora el aniversario 40 de la toma del Palacio de Justicia por el M-19 en noviembre de 1985. Nelly Durán, de 90 años, es la madre de Libardo Durán, quien era el escolta del presidente de la Corte Suprema, Alfonso Reyes Echandía, y murió junto a él en la toma. Sacó adelante a cinco hijos sola desde su finca en el Huila, pero no pudo superar la muerte de Libardo. Lo más doloroso ocurrió 32 años después, en 2018, cuando la Fiscalía le pidió una muestra de sangre y se corroboró que los restos que ella había llorado y enterrado por décadas no eran de su hijo, sino de dos guerrilleros del M-19. Su hijo apareció en una fosa común. Actualmente, el proceso por la responsabilidad del Estado en la muerte de Libardo sigue en curso, y Doña Nelly ruega que la vida le alcance para ver que se haga justicia.Gustavo Sánchez, el campeón colombiano que rompió el estereotipo acuáticoGustavo Sánchez, un crack caleño de 25 años, es hoy uno de los mejores nadadores artísticos del planeta. Gustavo practica un deporte que hasta hace muy poco estaba reservado para las mujeres, y por el cual enfrentó juicios, incluso de su propio padre. Gustavo perseveró y compite en las categorías individual, dúo mixto y por equipos. Sus logros impresionantes: ha ganado decenas de medallas en campeonatos mundiales y copas del mundo, y fue coronado por World Aquatics como el Mejor Nadador Artístico del Mundo en 2024, siendo el primer latinoamericano en conseguirlo. Gustavo, quien dedica de 10 a 12 horas diarias a entrenar, no solo ha roto récords, sino también barreras, abriendo el camino a cientos de niños que desean practicar esta disciplina, demostrando que los sueños se cumplen si se trabaja por ellos.
En julio de 2025, una familia bogotana que soñaba con conocer el mar de los siete colores fue hallada sin vida en la habitación 404 del hotel Portobelo, en San Andrés. La pareja conformada por Viviana Canro y Nelson Martínez, junto a su hijo de cuatro años, Matías, murió en circunstancias que desconcertaron a sus seres queridos y al país entero. No había señales de violencia, ni heridas, ni armas. Solo silencio, dolor y una incógnita que tardó semanas en resolverse.Un equipo de Séptimo Día viajó a la isla para investigar el caso, acompañados por Orlando Canro, padre de Viviana y abuelo del menor. Lo que encontraron fue una historia marcada por la ilusión y una muerte que pudo haberse evitado.La historia detrás de la familia Martínez CanroViviana Canro era una estilista de 42 años, mientras su esposo Nelson Martínez, de 52, trabajaba como conductor de rutas escolares. Ambos vivían en Bosa, al sur de Bogotá, y habían formado una familia con hijos de matrimonios anteriores. “Yo tenía 8 años y mi hermano tenía 9 años cuando apareció Nelson en nuestras vidas”, recordó Mayerly Hurtado, hija de Viviana.Nelson y Viviana se casaron en 2018. “Con ella tuvo una muy buena relación, ella era una excelente mujer. Yo le dije como esta esta sí es”, dijo Carolina Martínez, hija de Nelson. En 2021 nació Matías, el hijo de ambos. “Era la adoración de esta casa. Él llegó a darles mucha felicidad”, dijo una de las hijas.El sueño de conocer el mar de San AndrésEn mayo de 2025, Viviana y Nelson decidieron cumplir un sueño: llevar a los padres de Viviana a conocer el mar. “Ella me dijo, ‘yo quiero que mi mamita y mi papito vayan y conozcan el mar’”, recordó Cecilia Zuluaga, madre de Viviana.Durante un año, la pareja trabajó horas extras y pagó el viaje por cuotas. “Ese viaje lo estuvo pagando por cuotas durante 1 año”, relató Orlando. El pequeño Matías también estaba emocionado. El 9 de julio de 2025, la familia llegó feliz a San Andrés.La primera noche en el hotel PortobeloDesde la primera noche, Viviana expresó incomodidad con la habitación asignada. “¿Qué le molestó a su hija de esta habitación? El olor. Yo le dije, ‘mamita, el de arriba está peor, sin aseo, sin toalla, sin papel higiénico, sin jabones’. Entonces, mi hija se disgustó también”, relató Orlando.Viviana le habló a su hija Mayerly en Bogotá para contarle lo que ocurría. En audios de WhatsApp, expresó su molestia y solicitó el cambio de habitación, pero le dijeron que sería posible al día siguiente.El último día de la familia muerta en hotelA pesar del malestar, la familia decidió disfrutar su primer día de playa. En la noche, hicieron planes para recorrer la isla al día siguiente. “Quedamos de que nos levantamos temprano, salíamos, alquilamos un carrito para recorrer la isla”, dijo Orlando.La mañana del 11 de julio, Orlando bajó a la cafetería, tomó café y lo llevó a la habitación de su hija. Golpeó la puerta, llamó al celular, insistió. Nadie respondió. “Insistí casi 30 veces”, dijo. Preocupado, subió a contarle a su esposa. Cecilia sintió una punzada en el pecho y pidió en recepción que abrieran la puerta.El hallazgo en la habitación 404“Cuando la puerta se abrió, veo a mi hija, ahí en el pasillito tiradita en el piso, yo la vi, Dios mío, se me vino el mundo encima”, relató Orlando. “Miré a la cama y veo a mi yerno y a mi niño ahí juntos”.Viviana, Nelson y Matías estaban muertos. “Empiezo a gritar que por qué, que me dieran explicación”, afirmó la madre de Viviana. “Yo decía, ‘¿Qué pasó, Dios mío?’ Pero yo no veía nada, yo no vi sangre, yo no vi riña, no vi nada”, dijo Orlando.Primeras hipótesis: sin señales de violenciaCerca de las 8 a.m., el mayor Miguel Ángel Martínez, comandante de la Policía de San Andrés, llegó al lugar. “La primera hipótesis era si alguien había entrado, los elementos personales se encontraban, pudimos establecer que no se trató de un hurto”, explicó.Sin heridas visibles, la sospecha se centró en una posible intoxicación. Había rastros de vómito en la habitación. Seis días después, una revisión técnica descartó una fuga de gas.La fumigación en la habitación contiguaEl 14 de julio, el hotel Portobelo reveló un dato clave: el día 10 de julio se había realizado una fumigación en la habitación 405, contigua a la 404 donde se hospedaba la familia. El procedimiento se hizo por la posible presencia de chinches. El hotel aseguró haber contratado a una empresa especializada para el control de plagas.La empresa Livco E.U. fue la encargada de la fumigación. El técnico Michael Garzón reportó haber utilizado un producto llamado Demand Duo. Sin embargo, este no contiene fosfuro de aluminio, el químico que, según la autopsia, causó la muerte.Lo que dice la autopsiaEl 26 de agosto de 2025, Orlando Canro recibió el documento que esperaba con dolor: el informe de la autopsia. “Intoxicación exógena por fosfina, que hicieron una fumigación en el 405 y que se pasó a la otra habitación, esa fue la causa de la muerte”, dijo.La fosfina es un gas mortal. Este químico es altamente tóxico y se utiliza para principalmente fumigaciones en lugares abiertos, no en espacios cerrados.¿Qué producto se usó realmente?El hotel aseguró que el técnico no reportó el uso de fosfuro de aluminio. “Al parecer, esta empresa utilizó un producto de fumigación que no está permitido y un producto que no reportó al hotel haber utilizado”, dijo un vocero del hotel.El equipo de Séptimo Día buscó al dueño de Livco E.U. para obtener respuestas. “No tengo nada que decir”, fue su declaración.El dolor de los que quedaron“Nosotros vinimos cinco y eso es lo triste que solo volvimos sino dos con vida”, dijo Orlando. La familia Martínez Canro soñó con unas vacaciones en el mar. Lo que encontraron fue una tragedia que dejó huellas imborrables.“Lo más triste nuestra vida”, concluyó el padre de Viviana.La Fiscalía continúa con la investigación por presunto homicidio culposo. La familia de las víctimas espera que pronto se haga una imputación de cargos a los presuntos responsables. Mientras tanto, el país sigue preguntándose cómo una fumigación pudo terminar con la vida de tres personas en durante unas vacaciones familiares.
Como todos los domingos, tres grandes historias en Los Informantes: Andrea Montañez, exagente del DAS y miembro del Bloque de Búsqueda, persiguió a Pablo Escobar mientras ocultaba su identidad de género; Benjamín Méndez, reclutado por las FARC a los 13 años, terminó en el Ejército Nacional y aún busca a su madre. Y Luis Manuel Díaz, padre del futbolista Lucho Díaz, sobrevivió a un secuestro y hoy canta vallenatos, lidera una fundación y entrena a jóvenes en su escuela de fútbol.Un agente que lo cambió todoAndrea Montañez fue agente del DAS y miembro del Bloque de Búsqueda, el grupo élite que persiguió a Pablo Escobar durante los años más violentos del narcoterrorismo en Colombia. Durante siete años, vivió entre operativos de inteligencia, persecuciones y secretos, mientras ocultaba una verdad aún más profunda: su identidad de género. Aunque enfrentó al capo más temido del país, el miedo más grande era vestirse de mujer en público. Su vida estuvo marcada por una doble existencia, entre el deber policial y el deseo de ser quien realmente era.Hoy, Andrea vive en Estados Unidos, donde se convirtió en una activista trans visible y comprometida. A los 60 años, dejó atrás el uniforme y el silencio para alzar la voz por los derechos de las minorías. Su historia es un testimonio de transformación, valentía y memoria: honra a la primera mujer trans que conoció, su amiga e informante asesinada, llevando su nombre como símbolo de lucha. “Antes tenía una pistola que me defendía, ahora tengo una voz más brava que la pistola”, dice Andrea, decidida a contar su historia una y otra vez, sin miedo y sin disfraces.Cambio de bandoA los 13 años, Benjamín Méndez se entregó a las FARC para evitar que reclutaran a su hermana. Nunca volvió a saber de su familia. El fusil que le dieron era más grande que él, y su infancia quedó marcada por abusos, violencia y escenas atroces como el canibalismo. Tras desertar, terminó en el Ejército Nacional, donde usó lo aprendido en la guerrilla para combatirla. Hoy, después de más de 30 años de servicio, sigue buscando a su madre.Su historia refleja los horrores del conflicto armado en Colombia: el reclutamiento infantil, el desarraigo y la guerra como destino. Pero también muestra cómo una decisión puede cambiar el rumbo. Benjamín comparte su testimonio con la esperanza de reconstruir lo que perdió: su familia.El papá de Lucho DíazLuis Manuel Díaz, conocido como El Mane y padre del futbolista Lucho Díaz, reveló detalles desconocidos sobre su secuestro ocurrido en octubre de 2023, como el impacto emocional que vivió durante los 12 días en manos del ELN y cómo fue traicionado por un amigo cercano. Aunque no le gusta hablar mucho del tema, contó que perdonó a sus secuestradores y que la experiencia le cambió la forma de ver la vida. Tras el episodio, se mudó con su esposa de Barrancas a Barranquilla, en parte por seguridad.El Mane Díaz aprovechó la fama que le llegó por el éxito de su hijo para fortalecer la Fundación Luis Díaz, apoyar a jóvenes futbolistas de escasos recursos y lanzar oficialmente su carrera musical. También dejó el alcohol tras un problema de salud y sigue siendo el mayor fan de Lucho, a quien llama después de cada partido.
Juanfer Quintero, que ya lleva casi 12 años en la Tricolor y que fue uno de los jugadores que marcó gol en los dos recientes mundiales a los que ha ido el equipo nacional (Brasil 2014 y Rusia 2018), está listo para el decisivo partido que la selección Colombia tiene este jueves, 4 de septiembre, ante Bolivia en Barranquilla. En una entrevista que le realizó el programa Los Informantes en 2018, el futbolista reveló sus frustraciones, lo que le costó llegar a las grandes canchas y, también, sus pasiones.>>> Juan Fernando Quintero reveló qué lo diferencia de James Rodríguez: ¿dupla en Copa América?Uno de los momentos que más recuerda del mundial 2018 fue lo que vivió en el partido contra Polonia, cuando Pékerman le gritó al oído: “Sos un crack”. “Yo le dije ‘falta más’ y hoy en día yo no me conformo con nada”, aseguró Juanfer Quintero. Por ello, fue tan difícil para él asumir la derrota contra Inglaterra, un golpe que afectó a todo el equipo.La niñez de Juan Fernando Quintero Sin embargo, para llegar a un Mundial Quintero tuvo que pasar por muchos momentos que lo han hecho parar, a hoy, como una de las fichas más importantes de la Selección. Creció en la Comuna 13 de Medellín y, a los 6 años, empezó en una pequeña escuela de fútbol que tenía su tío, desde entonces comenzó a soñar con ser una estrella.>>>La Selección Colombia llega motivada a Copa América: entre las mejores del mundo, según Ranking FIFA“Éramos una serie de primos que hacíamos parte de esa escuelita de fútbol, y es ahí cuando empieza mi historia, o mi pasión por el fútbol”, mencionó. Desde pequeño, aprendió a dominar el balón como si fuese otra extensión de su cuerpo, perfilándose a futuro como un genio del fútbol colombiano.Sin embargo, cuando intentaba ascender como un jugador profesional y hubo algunos detalles que por poco le cuestan sus sueño, entre ellos, su estatura, que era un motivo de críticas. En una convocatoria Sub-17 un técnico le dijo que él era tan bajito que sólo servía para ser vigilante. “Fue duro, yo no lo puedo negar, fue muy duro, pero eso me ayudó mucho en su momento para fortalecerme mental y anímicamente”, resaltó el futbolista.>>>Las canciones que Feid cantará en el concierto inaugural de la Copa AméricaUna lluvia de ilusiones corría detrás de este hombre, que con tan solo 19 años logró lo que muchos otros deportistas han querido: dar el salto al fútbol europeo. Arrancó en el Pescara, un pequeño grupo italiano y, luego, llegó al FC Porto, una época de mucho éxito para este soñador.En el Mundial de Brasil demostró que lo que le faltaba de estatura le sobraba en talento. En el partido contra Costa de Marfil marcó un gol con el que hizo historia alegrando los corazones de todos los colombianos. Desde entonces, las personas lo conocen como "el de la zurda mágica".Aunque todo iba en subida, después del Mundial, se derrumbó completamente, pues la inesperada muerte de su abuela hizo que Quintero mentalmente no estuviera concentrado para los próximos partidos. No obstante, para el 2018, en el Mundial de Rusia, Quintero volvió a brillar.>>>Los 10 futbolistas más guapos de la Copa América 2024: hay dos colombianosCuando habló de Pékerman no mostró otra cosa que admiración por quien lo ayudó a esforzarse por ganar. “Es muy buen entrenador, es muy buena persona, es una persona muy humilde, es sentimental, una persona que te dice la verdad. Es una persona que te hace sentir importante, cuando cometes los errores te los hace ver. Sólo tengo palabras de agradecimiento y admiración para el profe”, aseguró.El colombiano juega actualmente en el River Plate de la Primera División de Argentina, club al que volvió luego de hacer parte del América de Cali, en Colombia. Recientemente, respaldó el llamado del delantero Dayro Moreno a la selección Colombia, dijo estar "feliz por su convocatoria", porque "es una persona que atrae esa energía que necesitamos”. Vea la historia completa de Los Informantes aquí:
En este capítulo de Los Informantes, tres poderosas historias. Primero, la vicepresidenta Francia Márquez habla con franqueza sobre sus tres años de gestión. Segunda, conozca a Iris Marín, la primera mujer al frente de la Defensoría del Pueblo, que recorre el país enfrentando el abandono institucional. Y, por último, tres jóvenes colombianos viajan hasta Hiroshima para dejar un mensaje de paz en el aniversario de uno de los episodios más dolorosos de la humanidad.Francia Márquez habla sin filtros de su gestión como vicepresidentaLa vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, habló en exclusiva con Los Informantes y no se guardó nada. Reconoció diferencias con el gobierno, con algunos funcionarios y hasta consigo misma. Acepta que muchas cosas no salieron como esperaba y que incluso su mamá la ha regañado por sus decisiones.Francia Márquez se muestra crítica, incluso con su propia gestión. Ya no es la misma líder social que representó a las minorías en campaña. Se siente frustrada por lo que no logró hacer y también se refirió a los ataques personales que ha recibido.Conozca a Iris Marín, la primera mujer defensora del puebloDesde hace diez meses, Iris Marín Ortiz ocupa por primera vez en la historia el cargo de Defensora del Pueblo. En un país donde no se respeta ni la vida, su labor exige temple, resistencia y una convicción profunda por los derechos humanos. Viajar con ella es enfrentarse a la realidad más dura de Colombia.Iris Marín recorre el país escuchando denuncias, atendiendo comunidades y enfrentando el abandono institucional. Aunque la Defensoría tiene pocas herramientas para actuar, ella hace lo posible con buenas intenciones y firmeza. Su historia es la de una mujer que intenta proteger a los colombianos en medio de la adversidad.Colombianos en Hiroshima llevan un poderoso mensaje de pazTres jóvenes colombianos, provenientes de La Guajira, Boyacá y Bogotá, viajaron hasta Hiroshima, en Japón, con mil pajaritos de papel y un mensaje de esperanza. Acompañamos su recorrido hasta el monumento que conmemora los 80 años de la bomba atómica, en uno de los actos más simbólicos por la paz.Hace ocho décadas, la humanidad vivió uno de sus peores horrores: las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Hoy, estos jóvenes llevan una cuota colombiana de memoria y reconciliación. Su gesto busca que el horror no se repita y que el mundo recuerde que la paz también se construye con pequeños actos cargados de significado.
Como todos los domingos, tres historias en Los Informantes: Primero, Sandra Micán, quien inició una transformación médica tras vivir aislada por una enfermedad rara; seguido, tres mujeres que se preparan para conquistar las cumbres más altas de cada continente; y, por último, Juanchi, un joven tiktoker que ha hecho de su diferencia física una fuente de inspiración para miles de personas.Sandra vivió 31 años con tumores en el rostro y comenzó una transformación que le cambia la vidaSandra Micán vivió 31 años con tumores que deformaron su rostro y su vida. Desde niña, su enfermedad avanzó sin tratamiento, afectando su capacidad para hablar, comer, ver y oír. El rechazo social, las burlas y la falta de atención médica la llevaron a aislarse por completo, al punto de intentar quitarse la vida. Durante años, su mayor deseo fue verse algún día con “la carita derechita”.Su historia dio un giro cuando un amigo la conectó con Nadia Cartagena, una influenciadora social que movilizó apoyo para que Sandra recibiera atención médica especializada. El doctor Juan Carlos Vélez, cirujano plástico, asumió el reto de intervenir su rostro, gravemente afectado por los tumores. Aunque la enfermedad no tiene cura, el objetivo es mejorar su calidad de vida a través de varias cirugías reconstructivas.Hoy, Sandra ha comenzado una transformación profunda. Más allá del cambio físico, ha recuperado su sonrisa, su esperanza y las ganas de vivir. Su historia es un testimonio de resistencia y también un llamado urgente a visibilizar las enfermedades raras y garantizar atención digna para quienes las padecen.Colombianas se le miden al reto de escalar las montañas más altas de los 7 continentesSolo cuatro mujeres colombianas han alcanzado la cima del monte Everest, frente a nueve hombres. Pero hay otras que han decidido ir más allá: conquistar las montañas más altas de cada uno de los siete continentes. Esta travesía, conocida como el reto de las Siete Cumbres, exige una preparación física y mental extrema, además de una voluntad inquebrantable.Tres colombianas están en esta carrera por alcanzar las cimas más altas del planeta, enfrentando condiciones climáticas extremas, falta de oxígeno, agotamiento físico y el riesgo constante de accidentes. Cada cima representa no solo un logro deportivo, sino también una victoria personal y un mensaje de inspiración para otras mujeres que sueñan con romper límites.Como parte de su preparación para escalar el monte Vinson en la Antártida, dos de ellas viajaron a Bolivia, un país sin mar, pero con montañas que atraen a más de 30.000 escaladores al año. Allí, con mochilas cargadas de determinación, alcanzaron una nueva cima, demostrando que están listas para enfrentar el hielo eterno del continente blanco.Juanchi: el pequeño gigante que transformó su diferencia en inspiraciónJuan Andrés Robles, más conocido como Juanchi, es un joven colombiano de 21 años que, con solo 89 centímetros de estatura, ha conquistado las redes sociales gracias a su humor, carisma y autenticidad. Con casi 4 millones de seguidores, este tiktoker ha transformado su diferencia física en una poderosa herramienta para inspirar y hacer reír, demostrando que el tamaño no define el impacto que una persona puede tener en el mundo.Desde muy pequeño, Juanchi enfrentó diagnósticos médicos inciertos y episodios de bullying, pero gracias al apoyo incondicional de su madre, aprendió a ver su condición como una oportunidad. Su salto a la fama comenzó con un video promocional para el negocio familiar que se volvió viral en cuestión de horas. Desde entonces, su presencia en redes ha crecido exponencialmente, convirtiéndolo en una figura querida y admirada por su autenticidad y sentido del humor.Más allá del personaje público, Juanchis es un joven con grandes sueños: quiere ser actor y demostrar que los protagonistas no tienen talla única. Su historia es un testimonio de resiliencia, creatividad y valentía, y nos recuerda que el verdadero tamaño de una persona se mide por su capacidad de inspirar y transformar la vida de quienes lo rodean.
El reciente sismo que afectó a Venezuela, un evento de magnitud 7.5 que ha dejado un saldo devastador de estructuras colapsadas y un profundo impacto humano, pues la suma de fallecidos ya asciende a 4.118, se ha convertido en un espejo técnico para los países de la región como Colombia. Tras una misión de seis días en las zonas de desastre, Carlos Arteta, ingeniero civil, doctor en ingeniería sísmica y profesor de la Universidad del Norte, ha compartido hallazgos críticos que Colombia debe integrar para fortalecer el conocimiento en torno a estas tragedias y cómo enfrentarlas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Más allá de la magnitud, el efecto del sacudónUna de las principales conclusiones de la misión técnica, integrada por expertos de la Universidad del Norte, la Universidad Central de Venezuela y la Universidad de Stanford, es que el daño no se explica únicamente por la energía liberada o magnitud del terremoto. El problema central radica en la intensidad y en un fenómeno conocido como efecto de directividad.Según explicó el ingeniero Arteta en Noticias Caracol, en zonas como La Guaira se presentó un pulso sísmico: "Básicamente no son muchas sacudidas, sino es un solo sacudón muy fuerte que puede explicar, en parte, la gran cantidad de colapsos observados". Este tipo de efectos de campo cercano ocurre cuando las poblaciones se encuentran a escasos kilómetros de la falla. En el comunicado oficial, Arteta profundizó en que “estos pulsos son efectos de campo cercano en los que parte importante de la energía puede concentrarse en pocos ciclos intensos de movimiento, lo que puede generar demandas significativas en estructuras cuyo periodo de vibración se aproxima al periodo del pulso”.Vulnerabilidad de las edificaciones y los códigos de construcciónLa tragedia en Venezuela reveló una realidad preocupante: no solo colapsaron estructuras antiguas, sino también edificios modernos. Arteta señaló que en ciudades latinoamericanas típicas existe un inventario de construcciones previas a mediados de los años 80 que no cuentan con normativas de sismorresistencia. En el caso colombiano, el primer código apareció en 1984.Sin embargo, el experto advirtió que en La Guaira se observaron colapsos en edificios de los años 50 y de la década de 2010. Esto obliga a los ingenieros a replantear los objetivos de desempeño de los códigos actuales. "Nuestra obsesión es ir a estos lugares, aprender del terremoto y enseguida vincularnos en nuestras asociaciones de ingenieros para poder cambiar el código de construcción", indicó la Universidad del Norte en un comunicado. Colombia, que utiliza versiones del código del American Concrete Institute (ACI) y cuenta con la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), explicó el experto, debe procesar estos hallazgos para evitar fallas en estructuras de concreto reforzado y mampostería de relleno.Fortalecimiento de la capacidad de respuesta, uno de los retosLa capacidad de reacción inmediata es otra lección vital. Arteta explicó que Colombia debe ser capaz de coordinar la revisión de habitabilidad de las viviendas apenas horas después del evento. Para ello, propuso un sistema de semaforización (verde, amarillo y rojo) que indique a los ciudadanos si es seguro regresar a sus hogares.Como conclusión de su análisis, el investigador manifestó cuáles son las tareas pendientes para Colombia: “Colombia debe seguir fortaleciendo la formación de ingenieros, los protocolos de evaluación rápida post-sismo, la investigación sobre edificaciones existentes y la preparación institucional para responder de manera segura y oportuna después de futuros terremotos”.La reconstrucción en Venezuela será un proceso largo y costoso —con estimaciones iniciales de 190 edificios colapsados y 800 destruidos—, pero para Colombia, el aprendizaje preventivo a partir de esta experiencia técnica es la mejor herramienta para mitigar el impacto de un fenómeno natural inevitable.
Este viernes 10 de julio se dio la primera reunión entre el presidente electo Abelardo de la Espriella y quienes conformarán su gabinete desde el próximo 7 de agosto. El encuentro se dio en la sede de campaña del futuro mandatario en la ciudad de Barranquilla, departamento del Atlántico.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El lugar contó con un fuerte dispositivo de seguridad. Según se conoció, también estuvo presente en el encuentro el vicepresidente electo José Manuel Restrepo y los ministros designados: Elsa Noguera, designada como ministra de Transporte; Juliana Gutiérrez, como ministra de Deporte; Rodrigo Lara, como ministro del Interior; Miguel Gómez Martínez, como ministro de Hacienda; Fabio Arjona Hincapié, como ministro de Ambiente; el general (r) Jorge Eduardo Mora, como ministro de Defensa; Mauricio Gómez Amín, como ministro de Comercio; Viviane Morales, como ministra de Educación; Jaime Andrés Beltrán, como ministro de Vivienda; Iván Cancino, como ministro de Justicia; y Omar Bula Escobar, como canciller.Lea: Escudo de las Américas, preocupado por declaraciones que ponen en duda elecciones de ColombiaMiguel Gómez Martínez le dio declaraciones a Noticias Caracol y dijo que "lo primero que tiene que hacer el ministro de Hacienda saliente es parar el gasto que sigue desbordado y segundo corregir el problema de que el presupuesto que presentó a consideración del Congreso está desfinanciado en 13 billones de pesos". Al encuentro también ingresó Indalecio Dangón, quien suena para liderar el Ministerio de Agricultura, pero no se ha confirmado oficialmente.El equipo de De la Espriella compartió un comunicado pocas horas después del encuentro. "Durante la jornada de este jueves, el presidente electo Abelardo de La Espriella ha sostenido reuniones de trabajo con los ministros designados hasta el momento, como parte del proceso de preparación del Gobierno de la Patria Milagro", comenzaron explicando."Los encuentros han permitido avanzar en la articulación de prioridades, líneas de acción y primeras decisiones que deberán implementarse a partir del 7 de agosto, con especial énfasis en orden institucional, seguridad, recuperación económica, eficiencia del Estado y cumplimiento del mandato ciudadano. Cada cartera avanza en la definición de objetivos, coordinación interna y hoja de ruta sectorial para llegar preparada al inicio del nuevo Gobierno, con sentido de urgencia, método y responsabilidad", aseguraro.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Lotería de Medellín celebra este viernes 10 de julio de 2026 su esperado sorteo número 4843, consolidándose como una de las jornadas de mayor expectativa para miles de apostadores en el territorio colombiano. Este evento, que se desarrolla tradicionalmente en horas de la noche, pone a disposición del público una de las bolsas de premios más competitivas del mercado nacional. En la actualidad, la entidad se mantiene como una de las instituciones de juegos de suerte y azar con mayor tradición y reconocimiento en el país, atrayendo semana tras semana a nuevos participantes que sueñan con transformar su realidad financiera a través del azar. Al cierre de esta edición, la confirmación oficial del número ganador del premio mayor se encuentra en proceso de actualización, por lo que se recomienda a los jugadores estar atentos a los boletines emitidos por la entidad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Lotería de Medellín del viernes 10 de julio de 2026Número ganador: 8 3 2 6Serie: 25¿Cómo jugar la Lotería de Medellín?La participación en este sorteo es un proceso sencillo que comienza con la adquisición de un billete físico o virtual en los puntos de venta autorizados. La mecánica principal consiste en seleccionar un número compuesto por cuatro cifras junto con su respectiva serie. Para reclamar el premio mayor, es indispensable que la combinación elegida por el jugador coincida exactamente con los números y la serie arrojados durante el sorteo oficial. No obstante, el sistema de juego no se limita únicamente al premio principal, ya que el plan de premios incluye diversas modalidades como los premios "secos" y las "aproximaciones", las cuales permiten a los apostadores obtener beneficios económicos incluso si no aciertan la totalidad de la combinación principal. Esta flexibilidad en las opciones de ganar motiva a compradores habituales y ocasionales a adquirir sus fracciones cada semana.¿Cuánto cuesta la Lotería de Medellín?El precio de acceso a este sorteo está diseñado para ser accesible a diferentes perfiles de compradores, ofreciendo tanto billetes completos como fracciones. El valor específico del billete puede presentar variaciones dependiendo de la emisión correspondiente y del punto de venta donde se realice la transacción. Esta estructura permite que los participantes elijan la cantidad de fracciones que desean adquirir según su presupuesto personal, lo cual facilita una participación masiva en todo el país. Para asegurar que se paga el precio justo y legal, la organización recomienda siempre acudir a distribuidores autorizados o consultar directamente los canales institucionales de la lotería, evitando intermediarios no certificados que puedan comprometer la validez del título valor.¿De cuánto es el premio mayor de la Lotería de Medellín?Para la edición de este viernes 10 de julio de 2026, la bolsa de premios es excepcionalmente atractiva, destacando un premio mayor de 16.000 millones de pesos. Sin embargo, la oferta de incentivos va mucho más allá, sumando una bolsa total que supera los 18.000 millones de pesos en premios. El desglose de los premios secundarios o "secos" para este sorteo incluye dos premios de 1.000 millones, dos de 700 millones y dos de 500 millones de pesos. Adicionalmente, se ponen en juego seis secos de 100 millones, siete de 50 millones, diez de 20 millones y quince secos de 10 millones de pesos. Esta amplia gama de posibilidades convierte a la Lotería de Medellín en una de las opciones predilectas para quienes buscan planes de premios robustos y diversificados.¿Qué días juega la Lotería de Medellín?El calendario de sorteos de la Lotería de Medellín establece que los juegos se realizan de manera habitual todos los viernes por la noche. Esta regularidad permite a los apostadores planificar sus compras con antelación, sabiendo que el cierre de la semana laboral coincide con la oportunidad de participar por el premio mayor. Es importante tener en cuenta que, en situaciones donde el viernes coincide con un día festivo en Colombia, la entidad tiene la potestad de aplazar el sorteo para el siguiente día hábil, garantizando así la transparencia y la correcta ejecución del proceso. El sorteo de hoy, 10 de julio, se enmarca perfectamente en el cronograma regular de la institución bajo la numeración 4843.¿Qué hacer si se gana la Lotería de Medellín?En el caso de que un ciudadano resulte favorecido con alguno de los premios, el primer paso fundamental es conservar el billete o fracción en perfecto estado, ya que este es el único documento válido para acreditar la propiedad del premio. El ganador debe verificar la autenticidad de su número a través de los resultados oficiales publicados en los medios de comunicación y portales autorizados. Posteriormente, es necesario iniciar el proceso de reclamación comunicándose a la línea de atención al cliente 018000941160 o dirigiéndose personalmente a la sede administrativa ubicada en la carrera 47 número 49-12, en la ciudad de Medellín. Allí, el personal especializado brinda la orientación necesaria sobre los requisitos legales y los documentos de identidad requeridos para efectuar el pago de los recursos de manera segura y eficiente. Mientras se esperan los datos definitivos del sorteo de hoy, los participantes mantienen la expectativa sobre quiénes serán los nuevos beneficiarios de la fortuna en esta jornada.
Este viernes 10 de julio de 2026, la Lotería de Santander reafirma su posición como una de las instituciones de juegos de azar más tradicionales y respetadas de Colombia al llevar a cabo su sorteo ordinario. Más allá de la expectativa generada entre los apostadores, esta entidad opera bajo la figura de empresa industrial y comercial del Estado, lo que significa que su actividad económica tiene un fin social primordial: la generación de recursos destinados exclusivamente al sistema de salud pública del departamento.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cómo participar de la Lotería de Santander?La estructura financiera del sorteo de esta noche es una de las más competitivas en el mercado nacional de loterías. El foco principal de la jornada es el Premio Mayor de 6.500 millones de pesos, un capital que representa una oportunidad de transformación financiera para el ganador. No obstante, la robustez del plan de premios no se limita al premio mayor, sino que se distribuye a través de una amplia gama de "premios secos", diseñados para irrigar riqueza entre una base más amplia de participantes.El despliegue de premios secos para este 10 de julio se desglosa de la siguiente manera:Un (1) premio seco de $700.000.000.Dos (2) premios secos de $500.000.000 cada uno.Tres (3) premios secos de $300.000.000 cada uno.Cuatro (4) premios secos de $200.000.000 cada uno.Siete (7) premios secos de $100.000.000 cada uno.Veinte (20) premios secos de $50.000.000 cada uno.Diez (10) premios secos de $20.000.000 cada uno.Quince (15) premios secos de $10.000.000 cada uno.Adicionalmente, el sistema permite obtener ganancias mediante aproximaciones, que incluyen coincidencias como el número mayor invertido, las primeras o últimas cifras, y diversas combinaciones con la serie. Para el mercado de juegos de azar, la accesibilidad es clave. El costo de participación se mantiene en $18.000 pesos por el billete completo (que consta de un número de cuatro cifras, serie y tres fracciones) o $6.000 pesos por cada fracción individual. Los canales de distribución para este sorteo incluyen puntos físicos, máquinas de chance de LotiColombia, oficinas de Efecty, Codesa y PagaTodo, así como plataformas digitales autorizadas como Lottired y Lottorent.Resultados Lotería de Santander último sorteo de hoy, viernes 10 de julio de 2026Una vez concluido el sorteo, que habitualmente se realiza en vivo a las 11:00 p. m. bajo la vigilancia de delegados de Coljuegos y la alcaldía, los resultados oficiales son:Números ganadores: 9093Serie: 185Es imperativo que los jugadores verifiquen estos datos a través de los canales oficiales de la Lotería de Santander para confirmar la validez de sus boletos. Desde una perspectiva contable, los ganadores deben considerar que los premios están sujetos a una carga impositiva significativa destinada al bienestar social. Específicamente, se aplica un 17% de impuesto para la salud y un 20% de retención en la fuente si el monto supera las 48 UVT.El proceso de reclamación se divide según la cuantía:Premios inferiores a $3.000.000: Se gestionan directamente con el lotero de confianza o en agencias distribuidoras.Premios superiores a $3.000.000: Deben tramitarse en la sede administrativa de la Lotería de Santander en Bucaramanga (Calle 36 No. 21-16), presentando el billete original y el documento de identidad.Finalmente, los ganadores disponen de un periodo de vigencia de un año para reclamar sus premios antes de que los recursos sean transferidos definitivamente al sistema de salud.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Este viernes 10 de julio de 2026, la Lotería del Risaralda lleva a cabo una nueva edición de su tradicional sorteo, consolidándose como uno de los juegos de azar de mayor relevancia tanto en el Eje Cafetero como en el resto de Colombia. La jornada de hoy genera una gran expectativa entre miles de apostadores que aspiran a obtener un premio mayor que supera los 2.333 millones de pesos, además de participar por una robusta lista de premios secos y diversos incentivos especiales. El evento se desarrolla durante las horas de la noche y cuenta con una amplia cobertura mediática, siendo transmitido en directo a través de la señal del Canal Uno y las plataformas digitales oficiales de la entidad. En este momento, los reportes indican que la confirmación oficial del número ganador para el premio mayor está en proceso, por lo que se recomienda a todos los participantes mantenerse atentos a los canales autorizados para verificar los resultados definitivos del sorteo correspondiente a esta fecha.Esta edición mantiene el atractivo plan de premios que caracteriza a la institución, distribuyendo recursos en múltiples categorías para ofrecer diversas oportunidades de ganancia a quienes poseen un billete completo o una fracción del mismo. Entre los incentivos adicionales que forman parte de la estructura de este juego se destacan denominaciones tradicionales como “El Gordo de la Risaralda”, el “Ángel de la Suerte”, la “Mula Millonaria” y el “Milagro Millonario”.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Lotería de Risaralda del viernes 10 de julio de 2026Estos son los resultados oficiales del sorteo:Número ganador: 1 2 3 3Serie: 093¿Cómo jugar la Lotería del Risaralda?La participación en la Lotería del Risaralda se realiza mediante la adquisición de un billete físico o una fracción autorizada en los puntos de venta oficiales. El sistema de juego consiste en la selección de un número de cuatro cifras acompañado de una serie específica; para hacerse acreedor al premio mayor, el jugador debe lograr un acierto total en ambos elementos durante el sorteo oficial.No obstante, las reglas del juego también contemplan beneficios para quienes no logran el acierto total. Existen premios por aproximaciones y diversas categorías de premios secos que incrementan significativamente las posibilidades de éxito de los apostadores. Una vez que concluye el sorteo, los resultados se publican de forma inmediata en los canales institucionales de la lotería, así como en diversos medios de comunicación y portales especializados en juegos de suerte y azar.¿Cuánto cuesta la Lotería del Risaralda?La comercialización de la Lotería del Risaralda se efectúa a través de una red de distribuidores autorizados que ofrecen tanto billetes completos como fracciones. El costo de estos productos presenta variaciones que dependen de la emisión vigente y de las características específicas del producto que el cliente decida adquirir. Por este motivo, la administración de la lotería sugiere a los interesados consultar el precio actualizado directamente con los vendedores de confianza o revisar la información en sus canales oficiales.La estructura de venta por fracciones es un componente fundamental de este juego, ya que permite que un espectro más amplio de la población participe en los sorteos semanales con inversiones que se ajustan a diferentes presupuestos, democratizando así el acceso a la posibilidad de ganar premios millonarios.¿De cuánto es el premio mayor de la Lotería del Risaralda?Para la jornada de este viernes 10 de julio de 2026, el plan de premios está encabezado por un premio mayor de 2.333 millones de pesos. Este monto representa el atractivo principal para los jugadores y se complementa con una serie de premios especiales de gran valor. Entre ellos resalta “La Escalera Millonaria”, que entrega 60 millones de pesos, seguida por “El Gordo de la Risaralda” con un monto de 300 millones.Otros premios destacados en la estructura actual incluyen el “Ángel de la Suerte” por 200 millones de pesos y la “Mula Millonaria” con un incentivo de 150 millones. Adicionalmente, el sorteo reparte cientos de millones de pesos más a través de categorías como el “Milagro Millonario”, “Guacas de Oro”, “Cofres de Diamantes”, “Trébol de la Fortuna”, “De Perla” y la “Cosecha Millonaria”, asegurando que la distribución de la riqueza llegue a un número considerable de ganadores.¿Qué días juega la Lotería del Risaralda?La Lotería del Risaralda cumple con un cronograma regular que establece sus sorteos para los días viernes en horario nocturno. Esta periodicidad permite a los jugadores habituales y ocasionales programar sus apuestas de manera semanal. Es importante tener en cuenta que, en situaciones donde el viernes coincide con un día festivo nacional, el sorteo puede ser trasladado al siguiente día hábil, siguiendo siempre las directrices oficiales de la entidad organizadora. La edición de hoy, 10 de julio de 2026, sigue la programación habitual, congregando a miles de participantes en todo el país.¿Qué hacer si se gana la Lotería del Risaralda?En caso de que un apostador resulte favorecido con alguno de los premios de la Lotería del Risaralda, el primer paso indispensable es conservar el billete original en perfecto estado, evitando daños que puedan dificultar su validación. El ganador debe verificar la autenticidad del premio a través de los boletines oficiales y, posteriormente, iniciar el trámite formal de reclamación ante la entidad.Para facilitar este proceso, la lotería dispone de una sede física ubicada en la calle 19 # 7-53, en la ciudad de Pereira. Los ciudadanos también pueden comunicarse a las líneas telefónicas (606) 3236060, (606) 3236063 y (606) 3236079 para obtener asesoría detallada sobre la documentación necesaria y los requisitos legales para el cobro de sus ganancias. Mientras se terminan de consolidar los datos de la jornada de este viernes, la expectativa se mantiene alta por conocer la identidad de quienes se llevarán el premio mayor y los demás incentivos de esta edición.