Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
Este lunes el servicio del metro de Medellín entre las estaciones de Poblado e Itagüí se ha visto interrumpido por una socavación en la vía férrea. El gerente general de la empresa de transporte, Tomás Elejalde, dio detalles de lo ocurrido.A través de un video publicado en redes sociales, el gerente explicó que “en la mañana de hoy y gracias a las inspecciones rutinarias, el mantenimiento preventivo que incluye topografía y recorridos detallados de toda la vía que estaba al lo largo del río Medellín, nuestros equipos identificaron una alerta de socavación en el tramo entre Poblado y Aguacatala, en cercanías del puente de la 4 sur, en la vía más al occidente que está más cerca del río”.Agregó el gerente que “esta alerta nos llevó oportunamente a proteger a los usuarios, la integridad de todos ustedes y, lamentablemente, tuvimos que suspender el servicio entre las estaciones Poblado e Itagüí. De tal suerte que los trenes solo estarán llegando hasta la estación Poblado mientras avanzamos con las labores de inspección detallada del sitio de la socavación”.Vea: Video de motociclista que quedó atrapado luego de chocar con el tranvía: hubo dos heridosLas fuertes lluvias habrían generado socavación en metro de MedellínLa socavación en el metro de Medellín, según el gerente, se habría presentado por las fuertes lluvias durante la noche del domingo. “Es un punto donde hemos identificado que falta material debajo de los rieles y debemos avanzar con las evaluaciones, para lo cual nos están apoyando todas las entidades del Distrito y, junto con el área metropolitana, invocamos también a Empresas Públicas de Medellín (EPM) por si eventualmente tienen alguna tubería cercana. Estamos evaluando ello. Hasta el momento no ha sido identificada. EPM, con su experiencia, nos puede apoyar muchísimo para que esto se pueda resolver rápidamente”.Junto con la Secretaría de Infraestructura Física de Medellín y el área metropolitana, dijo el gerente general del Metro de Medellín, “con tecnología, con drones, con topografía especializada y con sistema Lidar vamos a complementar la evaluación del sitio para poder detallar cuál es el curso de acción y de atención de este incidente. Estamos todos coordinados para poder resolver esta emergencia lo más pronto posible, algo que, en otras ocasiones, hemos también tenido que hacer por fallas de rápido desarrollo, unas fallas que se identifican y que prontamente evolucionan y nos llevan a tomar la decisión de suspender el servicio”.Desde 2020, la logística del metro de Medellín ha tenido que atender puntos críticos y, según Elejalde, el punto de la socavación de este lunes no estaba identificado previamente, sino que “surgió debido a las lluvias de la noche anterior. Nosotros, sin embargo, hemos invertido en los últimos cinco años más de 28.000 millones de pesos e igualmente la Universidad Nacional junto con el área metropolitana y el metro hemos identificado más de 89 puntos críticos, los cuales sí se están atendiendo”.Además, el gerente general explicó que la infraestructura del metro de Medellín se ha visto afectada por el cambio climático.Alternativas y rutas disponibles en metro de MedellínFinalmente, Elejalde explicó cómo estará operando el servicio del metro: “Estamos operando desde la estación Niquía hasta la estación Poblado de forma normal. Allí, a través de autorizaciones del área metropolitana, podrá haber rutas integradas para continuar el viaje hacia el sur. Igualmente, en el sur también tenemos trenes que podrán circular entre la estación Estrella y alternadamente hasta la estación Aguacatala con el objeto de acercar un poco el sur del Valle de Aburrá y poder conectar con rutas integradas, las cuales estaremos publicando. La tarifa no debe tener afectaciones”.Las autoridades de la ciudad confirmaron que serán al menos ocho días para reestablecer los servicios con normalidad del Metro de Medellín. "Equipo de mantenimiento del Metro trabaja intensamente para atender falla en el terreno de la vía férrea (...) La suspensión del servicio se toma como medida preventiva con el fin de preservar la seguridad de todas las personas. El Metro avanza en evaluaciones técnicas y correctivas en articulación con el Distrito del Medellín, el Área Metropolitana y EPM", se lee en un comunicado.Sobre las 5:40 de la tarde este lunes, se confirmó que buses padrones (Metroplus) prestan servicio sin costo entre Aguacatala y Poblado con una frecuencia de seis minutos según las condiciones de tráfico "Los vehículos transitan por la Avenida Las Vegas solo con dos paradas: en la glorieta Las Vegas a un costado del Politécnico y en la glorieta de La Aguacatala con Las Vegas".El Área Metropolitana autorizó que las rutas que integran en las estaciones del sur presten servicio hasta Poblado y el centro de la ciudad.Para preservar la seguridad de las personas se está realizando control de acceso en las estaciones del sur.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Elder José Arteaga, alias El Costeño, sería un experimentado jefe de sicarios vinculado a una banda delincuencial en Bogotá, dedicada principalmente a cometer homicidios. De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, este sujeto habría ordenado eliminar material probatorio tras cada ataque como el que sufrió el senador Miguel Uribe Turbay. Además, se conoció que entre las víctimas de este hombre estaría un ciudadano mexicano, identificado como Horacio Pérez Ledezma.Alias El Costeño habría mantenido hasta ahora un perfil bajo criminal e la ciudad de Bogotá y antes de ser uno de los señalados delincuentes más buscados del país se dedicaba al oficio de barbero. Sin embargo, el atentado contra el precandidato marcó un punto de inflexión y podría anticipar el esclarecimiento de varios crímenes cometidos en la capital de Colombia y en otras regiones del país.Cayó por pedir un domicilio y una hoja es claveSegún las autoridades, este hombre habría actuado como coordinador logístico en diferentes planes sicariales, presentando patrones de comportamiento similares en varios de ellos. Uno de ellos patrones consistía en deshacerse de los celulares utilizados en cada ataque. No obstante, durante el allanamiento que llevó a su captura, las autoridades encontraron una hoja de papel con números telefónicos: un elemento que ahora cobra especial relevancia para los investigadores.La captura de Arteaga se dio porque se escondió en la casa de una persona que, según el testimonio de un colaborador en la investigación habría cometido acciones criminales con él. Alias el costeño no confiaba en nadie y cayó por pedir un domicilio.Las autoridades conocen la banda delincuencial a la que pertenece alias el Costeño, la cual tiene huella criminal desde el año 2022. “Desde el año 2022 aproximadamente hizo parte activa de la organización criminal a la fecha por determinar su nombre o seudónimo, ostentando el rol de sicario y encargado de coordinar el traslado de armas y bombas, así como aspectos de logística para la comisión de homicidios en los barrios La Estanzuela, Bosa, Las Cruces, Las Américas, Teusaquillo, entre otros de la ciudad de Bogotá”, indicó la fiscal del caso.Según la Fiscalía, alias el costeño una vez cometía acciones criminales, ordenaba formatear y votar los elementos tecnológicos usados. En este caso, la fiscalía sabe que algunos celulares fueron vendidos y otros arrojados al río Bogotá. Autoridades están tras la pista de más integrantes de la banda criminal a la que pertenece el Costeño con el fin de determinar si tuvieron participación en el atentado contra Miguel Uribe.Modus operandi de 'El Costeño' en asesinado de mexicano en MedellínEn las últimas horas, la fiscalía señaló a Elder, alias el Costeño, como el presunto jefe de la operación criminal detrás de otro homicidio ocurrido el 30 de junio de 2024 en Medellín.Según el ente acusador, alias el costeño habría realizado labores de inteligencia y seguimiento a la víctima antes del ataque y advierte que existen similitudes en el modo de operación con el plan sicarial contra el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay en Bogotá.Alias el costeño se declaró inocente durante la audiencia en la que la fiscalía le imputó el homicidio del empresario mexicano Horacio Pérez Ledezma. Por este hecho, Elder José Arteaga se declaró inocente.“Ubican a la víctima en el establecimiento de comercio, le hacen asechanza. vigilancia, seguimiento y permanencia de casi 3 horas y posteriormente de ubicarlo y de tener controlada a la víctima, llega otro ciudadano quien desciende del vehículo en el cual ustedes llegaron desde la ciudad de Bogotá, se acerca donde se encuentra la víctima mortal, le dispara”, explicó el fiscal del caso.Según la investigación, Elder habría coordinado ese ataque sicarial y días antes del crimen se habría desplazado a la ciudad para hacer un seguimiento a la víctima. De hecho, en videos quedó registrado el escape de los presuntos responsables, quienes huyeron en un carro particular de color gris y una motocicleta. La fiscal que asumió inicialmente el proceso ya había advertido que la estructura criminal detrás del ataque operaba desde Bogotá.La fiscal que tomó el caso al principio explicó que los criminales escaparon “tomando en dirección hacia las vía Las Palmas para buscar tomar la autopista Medellín-Bogotá, con el fin de huir hacia la ciudad de Bogotá, donde ante la pronta redacción de miembros de la Policía Nacional, los cuales mediante el seguimiento que realizan por las múltiples cámaras de seguridad del 123 y LPR de la ciudad de Medellín y del municipio de Itagüí, logran realizar los cierres a dichos sujetos”.La Fiscalía, el ente investigador, anunció que en este nuevo proceso se solicitará medida de aseguramiento contra El Costeño, quien actualmente ya se encuentra privado de la libertad en el búnker de la Fiscalía.Arteaga continuará la audiencia concentrada por este nuevo proceso en su contra. Por otra parte, las autoridades analizan en este momento medidas de seguridad para el círculo de los procesados por el atentado a Miguel Uribe Turbay, debido a que han manifestado sentir que hay riesgo de retaliaciones en su contra.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE TATIANA SANABRIA, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Los residentes de Ciudad del Río, en El Poblado, fueron despertados por un fuerte estruendo el 9 de marzo de 2025. Al salir a investigar, se encontraron el cuerpo sin vida de Geisimara de Almeida Gomes, quien había caído desde el piso 16 de la Urbanización Parque Central del Río. La joven, de 21 años, era originaria de Brasil y había estado viviendo en Medellín durante algún tiempo. En un principio, se había planteado que, tras haber sostenido una fuerte discusión con su pareja, la mujer habría acabado con su vida al arrojarse desde el lugar. Tras analizar los hechos que rodeaban la muerte de la joven, las autoridades descubrieron que, tras la caída de la joven, su pareja, con quien aparentemente había tenido una discusión horas antes, había desaparecido del lugar. Información preliminar apuntaba a esa hipótesis: el hombre se habría ido del apartamento poco después de la trágica muerte de Almeida, llevándose consigo su celular y el de la joven, detalle que generó sospechas de las autoridades sobre él.La pista que esclareció el caso de la joven brasileñaUna vez las autoridades identificaron que la pareja sentimental de Geisimara había salido del lugar de los hechos con su celular, también encontraron en el apartamento donde la joven se hospedaba los documentos de dos personas, también brasileñas, uno de estos pertenecientes a la pareja de la joven encontrada muerte. Con estos papeles en mano y con la inicial sospecha de que su novio perpetrara el crimen, autoridades buscaban en su momento localizar a los dos sospechosos y esclarecer cómo se produjo la muerte de la joven extranjera. Durante los primeros días de la investigación, los detectives de la Policía Metropolitana de Medellín se centraron en dos teorías: la posibilidad de un suicidio o la de un feminicidio. Sin embargo, fue el hallazgo de los teléfonos de la víctima y su compañero sentimental lo que puso en alerta a los investigadores. Autoridades apuntaron todos sus esfuerzos en sospechar que su pareja había tomado los dispositivos para ocultar pruebas. Además, a través de estos documentos, comenzaron a rastrear las identidades y movimientos de los involucrados, lo que permitió identificar al compañero sentimental de la joven. Evidencia clave en el caso de brasileña que murió en El PobladoSegún lo recogido por El Colombiano, agentes de la Sijín de la Policía Metropolitana de Medellín comenzaron a revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio, que mostraron al agresor saliendo del edificio poco después de que se escuchara el estruendo de la caída. Además, entrevistaron a los empleados de seguridad del conjunto. Estos datos recopilados por las autoridades permitieron confirmar que Geisimara de Almeida Gomes había sido asesinada y no fue un suicidio, como se creía inicialmente. Después de dos meses de investigaciones, los datos y pruebas recopiladas permitieron a las autoridades confirmar que Geisimara de Almeida Gomes había sido asesinada. El caso, que inicialmente se pensó podría haber sido un suicidio, fue finalmente clasificado como un asesinato, presunto feminicidio. Según las autoridades, el hombre con quien la joven había discutido antes de su muerte es el principal sospechoso. La desaparición de este individuo, quien también se habría llevado los teléfonos de las víctimas, fue un indicio clave de su posible implicación en el crimen.La Fiscalía General de la Nación está en proceso de reunir pruebas adicionales y tiene previsto solicitar una orden de captura contra el compañero sentimental de Geisimara y se está llevando a cabo una búsqueda para dar con su paradero. La clave que permitió esclarecer este trágico suceso fue un detalle aparentemente desapercibido: la desaparición del teléfono móvil de la víctima y la huida sospechosa de su pareja sentimental, quien abandonó el lugar tras la caída.Según datos oficiales citados por el medio regional, hasta la fecha, seis extranjeros han perdido la vida en Medellín durante el año 2025. Las víctimas provienen de países como Estados Unidos, México, Corea del Sur, Turquía y Brasil. De estos decesos, cuatro ocurrieron en la zona de El Poblado, uno de los sectores más exclusivos de la ciudad. En comparación, durante el 2024, aproximadamente 50 personas extranjeras fallecieron en el Valle de Aburrá por diversas causas, excluyendo a los ciudadanos venezolanos.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Una joven de 21 años, de nacionalidad brasilera, falleció en la madrugada del lunes 10 de marzo en Medellín, capital de Antioquia, tras caer del piso 16 de un edificio de la Urbanización Parque Central del Río, ubicada en la carrera 44 con la calle 19A, en El Poblado.(Lea también: Mujer habría drogado a residente de El Poblado para robarlo: ella tenía antecedentes)¿Suicidio u homicidio?Según han informado medios regionales como El Colombiano y Alerta Paisa, cuando la joven, a la que identificaron como Geicimara de Almeida Gomes, cayó en la plazoleta del conjunto, que está ubicada en el cuarto piso, algunos residentes y los vigilantes escucharon un fuerte estruendo.Fue ahí cuando vieron el cuerpo sin vida de la brasilera y de inmediato dieron aviso a las autoridades del Valle de Aburrá.Información preliminar señala que la víctima discutió con su pareja antes de que se presentara el hecho fatal en Medellín. Las autoridades investigan si la joven tomó la decisión de acabar con su vida o si posiblemente su compañero sentimental esté involucrado con la tragedia, pues tras el hecho, al parecer, llamó un carro por aplicación y se fue del sitio, en el cual estaba alojada la víctima hace algunos días.En el interior del apartamento no encontraron el teléfono de Geicimira, por lo que se presume que su novio lo tomó para ocultar evidencia.Lo que sí hallaron fueron los documentos de dos personas, también brasileñas, y uno de estos pertenecería a la pareja de la joven fallecida. Con estos papeles buscan identificar y localizar a los dos sospechosos para esclarecer cómo se produjo la muerte de la mujer extranjera.Datos oficiales, citados por El Colombiano, indican que en lo que va de 2025, seis personas extranjeras han fallecido en Medellín, provenientes de Estados Unidos, México, República de Corea, Turquía y ahora Brasil. Cuatro de los decesos se reportaron en el sector de El Poblado.En 2024, alrededor de 50 extranjeros fallecieron en el Valle de Aburrá por diversas causas, sin incluir ciudadanos venezolanos.A la ciudad, en el mismo año, intentaron ingresar más de 700 ciudadanos de otros países, pero les fue negada la entrada al generarse alertas por posibles viajes para el abuso o explotación de menores de edad.(Lea también: Capturan en El Poblado de Medellín a dos extranjeros que estaban con dos menores de 15 y 16 años)
La Procuraduría General de la Nación anunció que formuló cargos contra el comandante de la patrulla de vigilancia de la Estación de Policía de El Poblado, Gustavo Ernesto Lasso Pedraza, por el caso de Timothy Alan Livingston, el norteamericano al que hallaron con dos niñas, de 12 y 13 años, en un hotel de Medellín.(Lea también: ¿Por qué dejaron en libertad al norteamericano sorprendido con 2 niñas en hotel de Medellín?)De acuerdo con el Ministerio Público, el oficial “habría omitido su deber al no poner a disposición de la autoridad judicial competente al ciudadano extranjero que se encontraba al interior del hotel”.“El uniformado, presuntamente, omitió sus deberes al no adelantar las actividades de actos urgentes: prevención, verificación, acordonamiento del lugar de los hechos, protección del material probatorio y evidencia física en ese hotel”, detalla el escrito.La Procuraduría también anunció acciones contra el comandante del CAI El Poblado, Andrés Felipe Montenegro Moreno, quien, “al parecer, no habría verificado la ejecución de las actividades de aseguramiento del lugar, protección del material probatorio y evidencia física que debían haberse efectuado por parte de la fuerza pública”.“Para el organismo, Montenegro incurrió en una falta grave bajo la forma de culpabilidad grave culposa”, añadió.Antecedentes del caso de LivingstonSegún la investigación, el sujeto intentó ingresar al hotel con dos menores de edad una primera vez, el 27 de marzo de 2024, a las 9:46 de la noche; sin embargo, el guarda de seguridad no permitió el ingreso.Horas después, siendo el 28 de marzo a las 4:20 de la mañana, el hombre entra al hotel con otras dos niñas, aprovechando que no había guarda de seguridad.(Lea también: Hotel Gotham, donde hallaron a estadounidense con dos menores, anunció su cierre definitivo)Livingston “llegó en un vuelo desde Fort Lauderdale a Medellín la semana pasada y regresa en un vuelo directo a Fort Lauderdale el viernes 29 en horas de la tarde”, tras ser puesto en libertad, reveló en su momento el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.En el cuarto, de acuerdo con la investigación, se hallaron condones, droga y alcohol.No obstante, el extranjero fue puesto en libertad porque "no se habrían configurado causales para una captura en flagrancia”, según dijo para la época de los hechos el general José Luis Ramírez, jefe nacional del servicio de la Policía.Por su parte, el abogado penalista Iván Durango explicó en ese momento que "el delito que presuntamente cometió este extranjero es de acto sexual abusivo en menor de 14 años o se puede configurar como el acceso carnal abusivo en menor de 14 años. ¿Por qué está libre esa persona? Porque solamente una persona que medie orden judicial emitida por una autoridad competente o sea capturada en flagrancia podrá ser capturada".(Lea también: Fiscalía obtuvo orden de captura contra estadounidense hallado con dos niñas en hotel de Medellín)
Las autoridades de Medellín lograron capturar a una mujer de 43 años que, al parecer, habría drogado con escopolamina a un hombre que reside en el barrio El Poblado para hurtarle sus pertenencias. Al revisar sus antecedentes, descubrieron que esta no es la primera vez que la mujer ha estado involucrada en actos criminales.En la tarde del 17 de febrero de 2025, la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá informó la captura de una mujer que intentó abandonar un edificio de la comuna 14 de la capital antioqueña con un maletín que no era de su propiedad.(Lea también: En Medellín, cayó mujer que habría contactado a extranjeros por apps para después robarles)"Es ahí donde el vigilante da aviso a las autoridades que al verificar encuentran a la víctima, un hombre de 49 años, bajo efectos de alguna sustancia, lo que le impedía hablar de forma coherente", señaló el departamento de Policía regional.El brigadier general William Castaño Ramos, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, dijo que al hacer las diligencias de registro de la capturada, se le encontró un frasco tipo gotero que contiene una sustancia líquida que hasta el momento es desconocida.Asimismo, al revisar sus registros judiciales encontraron que tenía un requerimiento para cumplir condena por el delito de hurto por medios informáticos y semejantes agravados.¿Quién es la mujer capturada y la víctima?Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, entregó detalles sobre el caso de una mujer que le habría dado una sustancia, presuntamente escopolamina, a un residente del barrio El Poblado.De acuerdo con Mejía, los hechos se dieron en la carrera 48 #17 sur, luego de una llamada a la línea de emergencias 123. El vigilante del lugar dijo que la mujer, la cual fue identificada como Luz Adriana Aguirre Aguirre, ingresó con el residente, pero luego salió sin compañía.La víctima, según el secretario, es Carlos Andrés Ocampo Vargas, de 49 años, quien fue encontrado dentro de la vivienda inconsciente. El ciudadano fue trasladado a la Clínica Las Vegas para recibir atención médica.La procesada fue dejada a disposición de la Fiscalía y se encuentra a la espera del desarrollo de las audiencias judiciales. Las autoridades fueron enfáticas en las acciones que están llevando a cabo para combatir este tipo de crímenes en la ciudad.Evite ser víctima de la escopolaminaDe acuerdo con la Universidad CES, la escopolamina es una de las sustancias más recurrentes usadas por criminales para cometer toda clase de delitos. Expertos de esta institución, si a una persona se le administra por vía oral, inhalada, inyectada o por contacto, puede quedar en estado de indefensión.Los síntomas iniciales son mareos, visión borrosa, pupilas dilatadas, agitación o sensación de desorientación, aunque también puede despertar cuadros psicóticos, ansiedad, depresión e incluso esquizofrenia.Además, según el CES, los pacientes podrían quedar con secuelas cardiovasculares, metabólicas, renales y de memoria.MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co(Lea también: A la cárcel, extranjera señalada de crimen en Medellín de turista ecuatoriano)
Dos ciudadanos extranjeros, de nacionalidad francesa, fueron capturados en la madrugada del martes 21 de enero en El Poblado, de Medellín, capital de Antioquia, al ser sorprendidos en flagrancia con dos menores de edad, de 16 y 15 años.(Lea también: Medellín: extinción de dominio a 8 hoteles y parqueadero usados para explotación sexual de menores)El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó la detención de dos hombres tras la denuncia de un vigilante que labora en el sector de El Poblado.Una de las menores aprehendidas en El Poblado estaba heridaEl alcalde Gutiérrez detalló que el guardia alertó “a la patrulla de vigilancia sobre una situación al interior de un inmueble arrendado” en el sector de El Poblado.La Policía del Valle de Aburrá, “al escuchar voces de auxilio, ingresa a la propiedad y encuentra a dos ciudadanos extranjeros de nacionalidad francesa (de 30 años) con dos menores de edad (de 15 y 16 años)”, dijo el mandatario antioqueño a través de sus redes sociales.“Había agresiones entre las menores de edad y los extranjeros, uno de ellos y una de ellas presentaban heridas”, reveló.Los dos ciudadanos franceses fueron capturados en flagrancia, mientras que las adolescentes fueron aprehendidas y puestas a disposición del Bienestar Familiar.(Lea también: En Medellín, mujer que explotó sexualmente a su hija de 8 años es enviada a la cárcel)¿Cuántos extranjeros fueron capturados en Medellín en 2024 por explotación sexual?El alcalde Gutiérrez indicó que “el año pasado aumentamos las capturas de extranjeros frente a este delito en un 1.100%”. Y es que, durante 2024, cayeron 12 personas de otros países por explotación sexual y otros 23 por delitos sexuales. La cifra es abismal, comparada con 2023, año en el que solo fue detenida una persona.Por otro lado, la Alcaldía informó poco antes de terminar 2024 que habían recibido 2.520 denuncias por violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes; el 78% de las víctimas eran niñas y el 67% de las agresiones ocurría en el hogar.
Autoridades de la ciudad de Medellín judicializaron a un ciudadano de nacionalidad canadiense por aparentemente haber participado en el secuestro y tortura de una empleada de servicio en el barrio El Poblado.De acuerdo con la investigación adelantada, el 23 de noviembre de 2023 la víctima, una mujer de 42 años, cumplía labores como empleada de servicios generales en un apartamento rentado por medio la una plataforma digital Airbnb.Al parecer, el canadiense Raymond Arthur JR Cornish, quien era la persona que se estaba quedando en el alojamiento, habría participado de la retención ilegal de la empleada, la cual fue golpeada en medio de cuestionamientos por la ubicación de un anillo y una suma de dinero en efectivo que supuestamente se perdieron del lugar.Además de esto, el sujeto le habría quitado su teléfono celular. Posteriormente, funcionarios del CTI lograron capturar al extranjero en un restaurante de la zona.(Lea también: Alcaldía de Medellín fijará límites a Airbnb: así sería regulación de alojamientos turísticos)¿Qué pasó con la empleada?La víctima recibió una incapacidad de 15 días por las lesiones ocasionadas durante el hecho de violencia presuntamente perpetrada por el extranjero.Por estos hechos, Raymond Arthur JR Cornish, fue imputado por la justicia colombiana con los delitos de secuestro simple agravado, tortura, hurto calificado y agravado. Aunque el canadiense no aceptó los cargos, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.Durante el proceso, el fiscal encargado del caso presentó un video en el que se ve al hoy privado de la libertad reteniendo a la empleada. "En ese video, de tan pocos segundos, se logra ver la fuerza, y, mire su señoría, nada más, el aspecto físico que tiene el señor Raymond, en contra de una mujer", comentó el investigador ante el juez.En su declaración, también entregó detalles de cómo fue la agresión, la cual fue relatada por la víctima como que Raymond Arthur JR Cornish, tras llegar acompañado al apartamento, la agarró del cuello y la tiró a una cama. Al empezar a gritar, él le pega varios puños en la boca y el abdomen, reclamándole por un dinero y un anillo, pero ella le dijo que no había ingresado a la habitación donde presuntamente se había guardado los elementos mencionados."Le metieron trapos en la boca para que no gritara y esto con la finalidad de que ella confesara de que había sido la persona que se había hurtado ese anillo y ese dinero que correspondía a estos canadienses. Indica que le daban patadas en el abdomen, que ella gritaba y decía que tenía una cirugía torácica y que aun así estos ciudadanos le decían que no les importaba y que ella tenía que morir", detalló el fiscal.(Lea también: ¿Cuál es la polémica de las rentas cortas o por Airbnb en Colombia?)
Un temblor de magnitud 5,5 se registró durante la madrugada de este lunes 31 de agosto en Indonesia, generando preocupación entre los habitantes de la región de Ruteng, una zona ubicada en la isla de Flores y caracterizada por una intensa actividad tectónica. El movimiento telúrico fue reportado oficialmente por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) mediante su Boletín de Evento Sísmico Internacional, elaborado con información procesada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).Temblor de magnitud 5,5 se registra en IndonesiaDe acuerdo con el informe, el terremoto ocurrió exactamente a las 3:03 a. m. y alcanzó una magnitud de 5,5. El SGC precisó que el evento tuvo una profundidad superficial, es decir, inferior a 30 kilómetros, una característica que suele incrementar la percepción de las sacudidas en las poblaciones ubicadas cerca del epicentro. La autoridad geológica unicó el epicentro en las coordenadas 8,24 grados de latitud sur y 120,61 grados de longitud este, en la región de Ruteng, dentro del territorio indonesio. Según el reporte técnico, el movimiento se produjo en una de las áreas con mayor actividad sísmica del planeta, donde la interacción entre diversas placas tectónicas provoca frecuentes terremotos de distinta intensidad.El temblor ocurre en un contexto de elevada actividad sísmica en Indonesia. Durante las últimas semanas, la isla de Flores ha registrado numerosos movimientos telúricos tras un potente terremoto que afectó la región y provocó daños en infraestructura, viviendas y servicios públicos. Las autoridades locales han contabilizado miles de réplicas desde entonces, aunque solo una parte de ellas ha sido percibida por la población. Expertos señalan que Indonesia se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja que concentra gran parte de los terremotos y erupciones volcánicas del mundo. Esta ubicación geológica convierte al archipiélago en uno de los países más expuestos a fenómenos sísmicos, razón por la cual las autoridades mantienen sistemas permanentes de vigilancia y respuesta ante emergencias.Erupciona en Indonesia el volcán Sinabung y expulsa una columna de ceniza de 3.500 metrosDe otro lado, el volcán Sinabung, uno de los más activos de Indonesia, erupcionó este lunes tras varios días de intensa actividad y expulsó una enorme columna de ceniza que se elevó unos 3.500 metros sobre su cima, informó el Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos (PVMBG) del archipiélago. La erupción del Sinabung, de 2.460 metros de altura y situado en el norte de la isla de Sumatra, en el extremo occidental del país, se produjo sobre las 10:17 hora local (3:17 GMT) y duró aproximadamente una hora, señaló PVMBG, dependiente del Ministerio de Energía y Recursos Minerales, en un comunicado.La densa columna de ceniza y humo expulsada por el volcán, que muestra una actividad ininterrumpida desde 2013, alcanzó los 3.500 metros sobre la cima, hasta unos 5.960 sobre el nivel del mar, y se desplaza en dirección este y sureste, según el organismo. La agencia indonesia de búsqueda y rescate (Basarnas) no ha emitido por el momento órdenes de evacuación en la zona cercana al Sinabung, aunque informó de que algunos residentes están abandonando sus casas voluntariamente debido a la erupción.El Sinabung había registrado una intensa actividad volcánica en los últimos días, por lo que las autoridades locales cerraron preventivamente un área de acampada cercana, situada en la aldea de Kuta Gugung, perteneciente al distrito de Naman Teran, así como el acceso al lago Lau Kawar. Las autoridades elevaron también hoy el nivel de alerta al 3, de una escala de 4, y han alertado del peligro de los flujos de lodo volcánico (corrientes de agua mezclada con ceniza, barro, rocas y otros materiales, conocidas como lahares), por lo que recomiendan a población y turistas no acercarse al volcán en un radio de 3 kilómetros alrededor de la cima, ni en un radio de 4,5 km en su zona sur-sureste. Las erupciones intermitentes del Sinabung causaron 16 muertos en 2014 y siete en 2016, aunque el Índice de Explosividad Volcánica no ha superado el grado 3 en una escala de 8 en los últimos años.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Al menos tres de los diez muertos en un bombardeo contra una disidencia de las extintas Farc en el departamento del Guaviare, realizado el jueves 27 de agosto por el Gobierno de Abelardo de la Espriella, son menores de edad, confirmaron este domingo las autoridades forenses. Esa información fue constatada este lunes por el Ministerio de Defensa. "Tres de los 10 combatientes ilegales en función continua de combate muertos en desarrollo de la operación militar son menores de edad (dos de 15 años y uno de 16 años)", se lee en el comunicado, que da cuenta, además, de una persona capturada y "un menor de edad recuperado y con sus derechos restablecidos" en el operativo."Nueve de los diez cuerpos fueron identificados y uno continúa en abordaje forense debido al estado en el que se encuentra. De los nueve cuerpos identificados cuatro son femeninos; cinco, masculinos y tres, menores de edad", expresó el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en un comunicado. El ataque fue ejecutado el jueves pasado en una zona rural y los muertos, según el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, pertenecían al Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una disidencia de las Farc que lidera Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá.Sobre los tres menores de edad, el Gobierno nacional afirmó: "Su reclutamiento y utilización por parte de grupos armados constituye una grave violación al DIH y un crimen de guerra. Rechazamos categóricamente esta práctica y trabajaremos con el Ministerio de Justicia y demás entidades competentes para fortalecer la protección de los menores, perseguir las redes de reclutamiento y sancionar a quienes los instrumentalizan".De la Espriella, que asumió la Presidencia hace tres semanas, ha prometido mano dura contra los grupos armados ilegales y contra la delincuencia en general. El pasado viernes, su Gobierno emitió unas resoluciones que ponen fin a las conversaciones con tres grupos armados ilegales, entre esos el EMBF, "por ausencia de voluntad de paz".El departamento del Guaviare, ubicado en el suroriente del país entre la Orinoquía y la Amazonía, ha sido históricamente una zona de presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas. En enero de 2026, enfrentamientos entre facciones de las disidencias de las Farc en el mismo departamento dejaron 26 muertos.En el operativo del 27 de agosto, según el Ministerio de Defensa, fueron incautados 19 fusiles, 7 ametralladoras, 184 minas antipersona, 20 granadas para dron y más de 29.000 municiones, entre otros elementos.Desde la Fiscalía habían confirmado el jueves que Juan Antonio Agudelo Salazar, alias Urías Perdomo, cabecilla principal de la estructura Rodrigo Cadete de las disidencias de las Farc, cayó en ese operativo. Por 'Urías Perdomo', mano derecha de alias Calarcá, las autoridades ofrecían una recompensa de hasta 400 millones de pesos. Sin embargo, entre los cuerpos aún no aparece el de Agudelo Salazar. De la Espriella, ese día más temprano, anunció que al menos ocho guerrilleros del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF) habían muerto en el bombardeo militar en el departamento del Guaviare, cifra que aumentó a 10. El mandatario calificó como "golpe contundente" la operación "contra las estructuras criminales de la facción del narcoterrorista alias Calarcá", alias de Alexander Díaz Mendoza, jefe del EMBF.Alerta por el aumento de niños y niñas reclutadosLa ONG Human Right Watch (HRW) pidió el lunes pasado a De la Espriella que adopte medidas para acabar con el aumento del reclutamiento de niños por parte de grupos armados en el país, que calculó son unos 1.500 desde 2021. Entre 2020 y 2025, los grupos armados reclutaron con mayor frecuencia a niños de entre 15 y 16 años, muestran datos de la Defensoría del Pueblo, que recogió un informe publicado ese día por HRW.Según el Ministerio de Defensa, entre enero de 2016 y octubre de 2025 la edad media de reclutamiento fue 15 años tanto para niños como para niñas. Sin embargo, más del 30% de los casos reportados involucraron a niños de entre 10 y 14 años y los funcionarios de protección infantil informaron a HRW de que han tenido conocimiento de un número creciente de niños más pequeños reclutados, incluyendo algunos de tan solo nueve o diez años.La defensora del pueblo, Iris Marín, aseguró durante la presentación del informe que es necesario que el Gobierno "atienda los riesgos de reclutamiento de grupos armados" y que centre la respuesta a esta problemática en la atención a las víctimas.NOTICIAS CARACOL
El fútbol colombiano este domingo terminó con un escándalo sucedido en el estadio Palmaseca de Cali, en donde el compromiso entre Cali y Bucaramanga terminó con enfrentamientos entre jugadores de los dos clubes y con un intento de invasión de la cancha por parte de algunos hinchas locales, que se mostraron salidos de casillas por lo visto en el terreno de juego.Y en ese orden de ideas, en la rueda de prensa se presentaron algunas explicaciones de parte de los protagonistas, tal y como sucedió con el entrenador Rafael Dudamel."Es una pena que no podamos hablar de fútbol acá, que haya ocurrido esto, hay roles dentro de un terreno de juego, con grandes jugadores, pero es vergonzozo lo que ha visto todo el país. A falta de dos minutos, nuestra gente estaba molesta por el resultado, tuvo que intervenir la seguridad, ya quedaban dos minutos, es una vergüenza lo que ha hecho mi colega, ha pateado una pelota, después se fue a la mitad de la cancha, ahí de paso agrede a Keiner Sandoval", explicó en primera instancia el entrenador de los vallecaucanos en la rueda de prensa posterior al compromiso.Ya a los pocos instantes y sin pausa, Dudamel siguió y apunto que "es una pena lo sucedido, ojalá el informe arbitral sea severo, esto es anti-todo. La parte externa estaba caliente, pero también hay una provocación, lo vieron así ustedes, la transmisión es muy clara, así se dio por terminado el partido, acá hay una insatisfacción de la situación, muy complicado así. Eso mismo hace un poco lo vi desde afuera". El timonel de los azucareros terminó su discurso con optimismo y dijo que "nos quedan 13 partidos por delante, este plantel se encuentra lleno de ganadores y vamos a seguir luchando".Así las cosas, la controversia no faltó en la fecha dominical y ahora se espera qué pasará con el informe arbitral.
En el departamento del Tolima, la emergencia por incendios forestales se agudiza. Bomberos, organismos de socorro y la comunidad siguen al frente de la atención para acabar con las llamas. Uno de los que se enfrenta a las feroces llamas es Neymar Galeano, un niño de 13 años a quien le duele cómo las montañas son consumidas por el fuego. Este menor de San Luis se ha convertido en símbolo de solidaridad ante una crisis que cumple 29 días en el departamento. La emergencia ha consumido más de 50.000 hectáreas, afectando a 2.660 productores agrícolas y ganaderos. Las pérdidas superan los 134.000 millones de pesos, con cultivos arrasados y más de 30.000 bovinos sin alimento por la quema de pastizales. Focos activos como el de la finca La Altamira, a un kilómetro de Payandé, evidencian la gravedad de la situación.Ante unos 11 incendios activos en municipios como Suárez, San Luis, Armero y Guamo, la intervención comunitaria ha sido vital. Los campesinos enfrentan las llamas con herramientas rústicas, mientras la gobernación despliega asistencia alimentaria (silo y heno) para el ganado de los productores. En esta tarea se cuenta con el apoyo de la Universidad del Tolima, el Comité de Ganaderos y donaciones de empresarios para mitigar el impacto ambiental y social.Así descubrieron a dos personas que fueron capturadas en Tolima por el delito de incendio en veredaEn medio de esta emergencia resalta la historia de Neymar. A pesar de su corta edad, el joven se unió activamente a las labores de mitigación. Con un fumigador a la espalda y en bicicleta, recorre diariamente el cerro para apagar los focos de calor que amenazan con expandirse. "Ya prácticamente dos semanas. Desde el lunes antepasado comencé yo ayudándole a mi papá a ayudar a apagar", explicó Neymar en Noticias Caracol. "Me duele ver todo esto quemado"Su motivación nace de un profundo sentido de protección hacia la naturaleza y los animales. En sus jornadas recientes, rescató un pájaro afectado: "Me duele ver todo esto por así quemado, por los animales. Inclusive, me llevé ahorita un animal, un ave que saqué y que se está asfixiada por el humo", señala conmovido.La tarea no es fácil para Neymar, quien realiza este esfuerzo con recursos limitados. Al principio no contaba con herramientas adecuadas: "Al principio no fue con esto (el fumigador) sino fue cargando agua en tarros, llevándole agua hasta los cerros", recuerda. Posteriormente, obtuvo un equipo prestado, aunque esto le supuso una preocupación adicional: "Este fumigador me lo prestaron. Lo pienso mucho cuando lo saco porque pues uno nunca sabe si se llega a dañar. Tiene que pagarlo uno".Para desplazarse, depende de la generosidad familiar: "Yo me transporto en la cicla que es de mi papá, porque yo no tengo porque a mí se me dañó. Entonces, esa es la que me presta mi papá para andar", detalla.Su madre, Marcela, apoya su vocación a pesar de los riesgos: "A pesar de que en estos momentos estamos pasando por esta situación, él ha tenido la valentía de colaborar, de poner su granito de arena, no en cosas materiales ni cosas económicas, pero ha puesto su actitud", expresó."Mi abuela me dijo que ayudara"La convicción de Neymar proviene de las enseñanzas de su abuela, cuyo recuerdo mantiene vivo en cada jornada: "Me siento muy feliz porque pues antes de fallecer mi abuela me decía que ayudara; que si algún día pasaba algo, ayudara, que uno nunca sabe más adelante si le pueda pasar algo a uno y lo vengan a ayudar". Gracias a esta voluntad, el joven se mantiene firme ayudando a proteger su territorio.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN Y REPORTERÍA DE ESTEBAN BEJARANO, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Hace un algunos minutos, se presentó una polémica situación en el estadio Palmaseca, durante los últimos minutos en el duelo entre Cali y Atlético Bucaramanga, por la octava jornada de la Liga BetPlay. Más allá del empate 1-1 que se presentó en el estadio Palmaseca, en los instantes finales todo fue confusión, improperios, empujones, protagonistas exaltados y salidos de casillas; mientras que en las tribunas se observaron los hechos con asombro, además de que algunos hinchas de la tribuna sur también se enfrentaron con algunos efectivos policiales.Los ánimos se fueron caldeando en los minutos finales, con enfrentamientos entre futbolistas de bando y bando ante algunas fricciones y acciones de faltas, y choques de juego. Y el tema se hizo aún más complicado cuando le fue decretada una pena máxima a favor de los 'azucareros', que a la postre fue capitalizada por Leyser Chaverra, cuando los visitantes protestaron de manera airada.Según los reportes de la transmisión oficial de la Liga del fútbol colombiano, el entrenador Pablo Peirano, de los santandereanos, se metió a la cancha para protestar y alertar por el tema del intento de invasión del terreno de juego por parte de algunos seguidores locales. Esto, según asistentes al estadio, se habría presentado antes del penalti, que se decretó a favor de los dueños de casa."En un momento fueron muchos los actores que estaban en la cancha. Jugadores de Cali y Bucaramanga enfrentados, se les veía entre improperios y algunos manotazos. Incluso, el árbitro alcanzó a mostrar tarjetas, un par de ellas rojas. Entonces fue claro que esto no terminó bien y nuevamente, otros hinchas se tuvieron que ir corriendo de las otras gradas, con nervios y tensión", expresó un seguidor consultado por Gol Caracol.Hay que recordar que en la fecha pasada, en el estadio El Campín seguidores de las barras radicales de Santa Fe y América invadieron la cancha, armaron una batalla campal y el duelo se tuvo que detener por cerca de una hora.