La investigación por el caso del talio en Colombia ha tomado un rumbo inesperado tras conocerse que la lista de nuevas posibles víctimas de Zulma Guzmán Castro, principal sospechosa de una cadena de envenenamientos en Bogotá, podría ser más extensa de lo que se creía. Los nuevos hallazgos judiciales apuntan a que otras dos mujeres estuvieron en el radar de estos ataques con la letal sustancia: la modelo Catalina Ramírez y Elvira María Restrepo, quien es excuñada de la investigada. Estos nombres se suman al expediente que ya incluye el fallecimiento de dos menores, atacadas con este metal pesado que actúa de forma silenciosa en el organismo. Los Informantes conoció este caso.La excuñada y el engaño de las espinacasDe acuerdo con la información de las autoridades, el 9 de enero de 2025 se registró un hecho que hoy cobra relevancia en el proceso. En esa fecha, Elvira María Restrepo recibió un paquete con chocolates. Poco después de consumirlos, la mujer tuvo que ser hospitalizada debido a graves complicaciones de salud. Sin embargo, debido a las características del talio, que no tiene olor, color ni sabor, hizo que el origen del malestar pasara desapercibido para los médicos y para la propia afectada.Restrepo estuvo hospitalizada convencida de que se había intoxicado con unas espinacas. Actualmente, la mujer se encuentra estable, pero las autoridades están a la espera de los resultados oficiales de una prueba de talio para confirmar si los chocolates que recibió eran parte del mismo plan criminal. Este caso es analizado como uno de los nuevos hallazgos que refuerzan la hipótesis de una presunta conducta sistemática por parte de la sospechosa.El pedido interceptado contra la modelo Catalina RamírezEl segundo caso que ha encendido las alarmas es el de la modelo Catalina Ramírez. Las investigaciones indican que el 3 de abril de 2025 se realizó un pedido de chocolates a su nombre, bajo una modalidad idéntica a la utilizada en los ataques que resultaron fatales para la familia De Bedout. No obstante, la modelo nunca lo recibió, lo que evitó que pudiera ingerir el producto y sufrir las consecuencias del veneno. Este hallazgo es clave para la fiscal Elsa Cristina Reyes, ya que permitiría establecer una conexión entre los diferentes objetivos que habrían sido seleccionados por Guzmán Castro. Además de estos eventos, Medicina Legal se encuentra analizando un helado que presuntamente también contenía rastros de talio y que habría sido enviado a una persona cercana al caso, lo que mantiene en alerta a los investigadores sobre la posible continuidad de estos actos.La logística desde el consultorio de un coachPara entender cómo se realizaban estas entregas, las autoridades han seguido el rastro de un edificio en el norte de Bogotá, donde funciona el consultorio de Jeison López, un coach de vida que atendió a Zulma Guzmán en varias ocasiones. López, quien no está vinculado formalmente a la investigación, relató un episodio ocurrido el 4 de abril de 2025, mientras él se encontraba de viaje en París.Según los testimonios recolectados, un domiciliario llegó a la recepción preguntando por López para entregar un paquete. El coach describió la situación basándose en lo que le reportó la seguridad del edificio: "Un momento. Sube entonces la celadora viene por aquí ella constata que no estoy yo está cerrado el consultorio, pero aquí hay una mujer y ella pues le avisa que están buscando a Jeison y la mujer dice 'Es para mí'". Las pruebas de reconocimiento facial indican que la mujer que recibió y luego entregó dicho paquete habría sido Zenaida Pava Vargas, señalada como presunta colaboradora en la logística de los envíos.Sobre su percepción personal de la sospechosa, López recordó rasgos que hoy analizan los investigadores: "Uno empieza a ver como rasgos de una persona un poco gris, como guardando no sé, un dolor, una rabia, una cosa ahí como difícil porque de hecho en las sesiones, pues sí era difícil de pronto sacarla de ese estado". La toxicóloga Andrea Bernal, del Instituto Nacional de Medicina Legal, ha explicado la complejidad que rodea este caso debido a las características químicas de la sustancia utilizada. El talio es un metal extremadamente tóxico que se mimetiza con facilidad en alimentos y bebidas, lo que dificulta enormemente el diagnóstico clínico inicial.Bernal detalló por qué es tan difícil identificar estos ataques a tiempo: "Llegar a pensar en talio es complejo porque muchos de estos casos parecen orientaciones a enfermedades a deterioros neurológicos, a deterioros cardíacos, entonces hace que parezcan enfermedades". Según la experta, esta es la primera vez que en Colombia se procesa un caso de talio con una cantidad tan relevante de muestras, incluyendo alimentos como las frambuesas con chocolate, lo que ha permitido avanzar en la construcción de la prueba pericial contra la sospechosa.El futuro judicial y la cárcel El Buen PastorZulma Guzmán Castro se encuentra actualmente bajo custodia en el Reino Unido, tras haber sido detenida el 16 de diciembre de 2025 en Londres. En el momento de su captura, la mujer intentó escapar lanzándose al río Támesis, de donde fue rescatada por las autoridades locales. Actualmente, su defensa ha solicitado protección bajo la ley de sanidad mental británica para evaluar su capacidad psíquica antes de proceder con la extradición.Mientras tanto, en Bogotá, el sistema carcelario se prepara para su eventual llegada. El director del INPEC, teniente coronel Daniel Gutiérrez, aseguró que cuentan con las condiciones para recibirla: "A pesar de las dificultades estamos en la capacidad de garantizar que cualquier persona priva libertad pague su condena, con dificultades como le digo, pero que pueda estar aquí de una manera no tranquila, pero sí segura".Por su parte, Lina Castillo, directora de la cárcel El Buen Pastor, explicó que por su perfil y los delitos que se le imputan, que incluyen homicidios y tentativas de homicidio, Guzmán sería ubicada en el pabellón de máxima seguridad o de extraditables. Castillo detalló que en este sector "por condiciones de seguridad no salen al resto del establecimiento a nada, ellas toman el sol aquí, acá ellas no salen porque como tienen alta seguridad". La Fiscalía General de la Nación sigue actualizando el expediente con los casos de la modelo y la excuñada para fortalecer la solicitud ante la justicia inglesa y lograr que el juicio se realice prontamente en territorio colombiano.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El estreno de la serie Dear Killer Nannies: Criado por sicarios ha despertado el interés por la vida privada de uno de los criminales más conocidos de la historia: Pablo Escobar Gaviria. Esta producción de ocho capítulos es ambientada en la Colombia de los años 80 y 90 desde un ángulo poco explorado: está contada desde los ojos de Juan Pablo Escobar, hijo del capo del Cartel de Medellín, durante su niñez y adolescencia. La trama se enfoca en cómo este niño vivía en un mundo de lujos increíbles mientras sus mejores amigos y protectores eran, en realidad, los hombres más peligrosos de la organización.El reparto de 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios'La serie, que cuenta con la participación de actores como John Leguizamo en el papel de Pablo Escobar y Laura Rodríguez como Victoria Henao, muestra cómo el entorno de la Hacienda Nápoles estaba custodiado por un grupo de hombres leales al servicio del narcotráfico. Uno de los más importantes es alias ‘El Rodri’, interpretado por Julián Zuluaga, quien se vuelve muy cercano al joven Juan Pablo. En la historia, este hombre arriesga su vida por el niño mientras comete sus primeros crímenes para poder mantener a su familia. También está Angie, personaje de Juanita Molina, una mujer de clase media que se siente atraída por el mundo criminal y que destaca por ser muy firme y saber usar armas de fuego a la perfección.El reparto también incluye a ‘Kiss’ (Andrés Delgado), un líder con mucha chispa que usa el humor negro para esconder sus debilidades y ‘El Dorado’, el encargado de vigilar a todo el grupo y al propio Juan Pablo con un estilo bastante raro y creativo. El equipo de "niñeros" se completa con ‘Tina’, que tiene una energía muy festiva, y ‘Lagaña’, un hombre de carácter explosivo que a veces es cariñoso y otras veces muy violento. La cruda realidad del hijo de Escobar: "Nadie más jugaba conmigo"Fuera de la televisión, el verdadero protagonista de estos recuerdos es Juan Sebastián Marroquín, el nombre que Juan Pablo Escobar eligió para empezar de cero en Argentina hace más de 20 años. En una entrevista con Los Informantes en el 2018, Marroquín recordó y confirmó lo que se ve en la serie no es exageración. Sobre esos años en los que creció rodeado de asesinos, fue muy claro: "Los peores bandidos de Colombia fueron mis niñeras, de eso no tenga duda y eran los únicos con los que jugaba porque nadie más jugaba conmigo", señaló.Esa soledad marcó su infancia. Aunque iba al colegio y tenía compañeros, la sombra de su padre hacía que los demás se alejaran. "Tenía amigos, pero después dejaron de serlo porque sus padres los obligaban a no no meterse conmigo", recordó. El único amigo que le quedó de esa época era un niño huérfano que no tenía a nadie que le prohibiera juntarse con el hijo de Pablo Escobar. Sin otros niños cerca, su tiempo lo pasaba con los sicarios, aprendiendo cosas de adultos para que las horas pasaran más rápido. "¿A qué jugaba? A lo que juegan los grandes... billar... y el tiempo había que matarlo haciendo nada", explicó Marroquín. Mientras él jugaba, esos mismos "niñeros" solían quitarle la vida a políticos, periodistas y policías."Mi hijo mi profesión es ser bandido"A pesar de que vivían en una burbuja de felicidad que duró hasta que él cumplió siete años, Pablo Escobar nunca le ocultó a qué se dedicaba. Marroquín cuenta que, tras la muerte del ministro Rodrigo Lara Bonilla, todo cambió, pero su papá ya le había soltado la verdad de frente: "Mi papá a los 7 años me dijo 'Mi hijo mi profesión es ser bandido a eso es a lo que yo me dedico'".Una de las cosas que más sorprende de su relato es la forma en que Pablo Escobar lo educó sobre las drogas. Siendo el hombre que inundó el mundo de cocaína, con su hijo era muy estricto. Marroquín recuerda que cuando tenía ocho años, su padre le dio un consejo que nunca olvidó: "Valiente es el que no la prueba. Tus amigos te van a decir que eres un cobarde si no la consumes, pero el verdadero valiente es el que elige no probar la droga, ese es el valiente, el débil es el que la prueba", dijo. Para Juan Sebastián, esa charla fue definitiva porque, según sus palabras, su papá "legalizó las drogas para mi mundo", mostrándole lo malas que eran mientras el resto del planeta vivía el terror de su negocio.Lujos, motos y tesoros perdidosCrecer en la Hacienda Nápoles significaba tenerlo todo. Eran 3000 hectáreas con 27 lagos y miles de empleados. Marroquín cuenta que a los cuatro años ya tenía su primera moto, y para cuando cumplió los 11, su colección pasaba de las 30. Incluso, siendo casi un niño de 12 o 13 años, ya tenía su propio apartamento de soltero porque su mamá prefería saber dónde encontrarlo si pasaba algo urgente. Los regalos no eran juguetes normales, sino piezas de museo. En un cumpleaños recibió un cofre con las cartas originales de Manuelita Sáenz a Simón Bolívar. También tuvo en sus manos la espada de Bolívar, aunque luego tuvo que devolverla. Sin embargo, todo ese oro y esas reliquias se esfumaron cuando la guerra se puso seria. Marroquín recuerda los meses que pasaron escondidos en Bogotá, como "los peores meses de la vida... porque ahí fue el principio del fin de mi padre del Cártel de Medellín, como tal de mi familia, de nuestra esperanza vida de todo ahí terminó todo". En ese tiempo no podían ni mirar por la ventana porque tenían miedo de que un francotirador les disparara.Una vida tras la sombra del apellido EscobarHoy, Juan Sebastián Marroquín busca que su historia sirva de advertencia y no de apología. A pesar del parecido físico y los gestos que comparte con su padre, su misión actual es dar conferencias para inspirar a los jóvenes a elegir un camino distinto. "Les cuento historias, pero más historias que los inspiren a no seguir el camino de mi padre, no historias que los hagan creer que qué bonito que era Nápoles", explicó.Su intención al colaborar con relatos que inspiran producciones como Dear Killer Nannies es generar conciencia: "No para hacer apología del delito, no para justificar ningún acto de violencia de mi padre sino justamente para que generemos conciencia en nosotros mismos en nuestra juventud y para evitar que historias como las que ya vivió este país... no se repitan", concluyó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
A sus 87 años, María Margot Manrique solo tiene un anhelo: vivir sus últimos días en tranquilidad. Sin embargo, lo que debería ser una etapa de descanso se ha transformado en un calvario legal y financiero que no la deja dormir. El origen de su angustia tiene nombre propio: Andrés Julián Gómez Mosquera, un hombre de 34 años a quien Margot decidió ayudar y que, según su denuncia, la abandonó con una deuda de más de $30 millones de pesos. Séptimo Día investigó su caso.La situación de Margot es un reflejo de los riesgos legales que enfrentan miles de personas en Colombia al firmar documentos sin comprender el alcance de sus compromisos. “Yo hasta que no paga esa deuda no no me quiero morir”, sentencia Margot, quien se siente atrapada por una obligación económica que no le pertenece, pero que legalmente la mantiene atada.El inicio de una confianza que se convirtió en una pesadillaLa relación entre Margot y Gómez Mosquera comenzó de manera fortuita a mediados del año 2020. Una de las hijas de Margot, mientras paseaba a su mascota, conoció al joven, quien se presentó como un experto adiestrador y paseador de perros. Rápidamente, el hombre se ganó la entrada al hogar de los Manrique. Ana Torres, hija de Margot, recuerda que “me parece una persona normal servicial tranquilo”, lo que facilitó que la familia lo contratara para cuidar a sus animales.Debido a que el costo de sus servicios era "demasiado cómodo", la familia no solo le dio empleo, sino que, al notar su supuesta precariedad económica, comenzaron a asistirlo con alimentación y ropa. “En algunas ocasiones cuando se daba la oportunidad pues lo invitábamos a almorzar o a veces se le obsequiaba alguna prenda de hecho para algunas ocasiones pues también se le hacía algún mercadito porque él manifestaba no tener cómo sostenerse”, relata Ana Torres.Esa cercanía construyó un puente de confianza que Gómez Mosquera aprovechó. En una primera oportunidad, Margot aceptó ser su codeudora para un contrato de arrendamiento que el hombre cumplió sin contratiempos. Este antecedente positivo fue el cebo para un segundo favor, un año después, cuando él aseguró que se mudaría a Medellín para trabajar en un próspero proyecto de cannabis.La advertencia ignorada y la desapariciónA pesar de que Margot estaba decidida a apoyarlo en su supuesto "proyecto de vida", su familia detectó señales de alerta. “Mamá piénselo bien porque él va a estar lejos es un poco complicado y riesgoso también”, le advirtieron sus hijos. No obstante, la fe de Margot en la palabra de Gómez Mosquera pudo más que las dudas. Ella recuerda ese momento con amargura: “Fuimos allá a la notaría y se hizo registrar eso y todo yo yo ingenuamente lo hice por quererlo ayudar”.La ilusión del éxito laboral en Medellín se desvaneció pronto. Con el paso de los meses, las llamadas de cobro empezaron a llegar a la casa de Margot. Gómez Mosquera no solo dejó de pagar el arriendo, sino también los servicios públicos de agua y luz. Ante la presión, el deudor respondía con evasivas: “No tranquila que ya que ya voy a pagar que ya voy a pagar y que ya voy a pagar”, pero los pagos nunca se efectuaron.Finalmente, el hombre desapareció por completo, dejando a Margot frente a las consecuencias legales. “Él se fue y no volvió ni a dejarse ver ni a nada nada él se escondió por allá quién sabe para dónde cogería y me dejó a mí con el problema”, lamenta la mujer.El impacto en la salud y el patrimonio de la mujerLa consecuencia inmediata del incumplimiento fue el embargo. A mediados de 2023, Margot recibió la noticia de que su hogar, el único refugio que posee, estaba en peligro si no se ponía al día con la deuda de Gómez Mosquera. La presión psicológica y financiera ha deteriorado gravemente su salud. “Mi mamá decayó más en su salud ella se enfermó más del corazón porque ella es una paciente coronaria se deprimió mucho más”, explica su hija Ana.Margot, quien no cuenta con una pensión, se vio obligada a recurrir a préstamos para pagar una deuda ajena de aproximadamente $30 millones de pesos y así evitar el remate de su vivienda. “¿Y a dónde voy a ir a vivir debajo de un puente yo no tengo pensión?”, se pregunta con angustia. Para ella, el acto de Gómez Mosquera fue una crueldad deliberada: “Le dije yo que por qué me había hecho eso que yo ¿qué más le había hecho a él para que me hubiera hecho esa esa maldad?”.La trampa legal del codeudor en ColombiaEl caso de Margot resalta una realidad jurídica que muchos desconocen. Carlos Peña, abogado de la víctima, ha interpuesto una denuncia por el delito de abuso de condiciones de inferioridad, argumentando que el deudor manipuló a una persona mayor con múltiples dolencias para afectar su patrimonio. “Lo que buscamos primero una condena por su conducta porque él abusó de la señora Margarrique que es una persona que padece enfermedades cardíacas pulmonares depresión ansiedad y fuera eso que repare a la víctima integralmente”, afirma Peña.Sin embargo, el camino hacia la justicia es complejo debido a la naturaleza de la figura del codeudor. Jessica Santo Domingo, abogada especialista en derecho comercial, explica que la gente suele confundir al fiador con el codeudor, sin saber que este último adquiere una responsabilidad total e inmediata.“La gente no sabe que está firmando o sea la gente no sabe a veces que es la figura del coeudor y cuando va y firma siendo codeudor no sabe que está respaldando el 100% de la obligación”, advierte la especialista. A diferencia del fiador, a quien solo se le puede cobrar si el deudor principal no tiene bienes, al codeudor el acreedor lo puede demandar directamente y exigirle la totalidad de la deuda desde el primer día de mora.Hoy, mientras Gómez Mosquera permanece inubicable y no atiende los llamados de la justicia ni de los medios, Margot Manrique sigue aferrada a su fe. “La única esperanza que tengo es que la justicia divina es infalible eso es lo único que confío yo en Dios y estoy aferrada a él porque él es el único que me tiene a mí como levantada”, concluye, esperando que la ley de los hombres finalmente obligue al responsable a dar la cara antes de que sus fuerzas se agoten.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que comenzó como un acto de solidaridad y el deseo de apoyar el emprendimiento de una amiga, se volvió una pesadilla financiera y legal para Ashleidy Castillo, una farmaceuta de 47 años y madre de dos hijas, todo por ser codeudora en un local comercial. Séptimo Día conoció el caso y habló con cada una de las partes, aquí la investigación.“Ese fue mi error, querer ayudarla, porque no iba a recibir ningún beneficio a cambio. Era simplemente el hecho de que ellas salieran adelante. Por eso acepté ser su codeudora”, comenta Csaitllo.Su historia se remonta a mediados de 2018, cuando Diana Acosta, una amiga cercana, le contó de un proyecto familiar: abrir un restaurante para que su hermana, Auris Acosta, pudiera independizarse de los extenuantes horarios que manejaba como cocinera y, para concretar el contrato de arrendamiento de un local comercial en el sector de La Candelaria, en Bogotá, necesitaban un respaldo obligatorio.A pesar de ser consciente de los riesgos, Ashleidy decidió confiar. “También me puse en el lugar de ellas, porque yo también empecé de ceros, sé que para que a uno lo ayuden es complicado”, afirma. El 4 de julio de 2018, se firmó el contrato con Jairo Cañón, el propietario del inmueble, quien desde el primer momento le generó desconfianza: “él exigía la firma en notaría todo registrado. En ese momento lo vi, la verdad, a mí no me cayó bien... le dije: 'a mí ese señor no me produce buena espina'”.El inicio de la crisisAunque el restaurante comenzó con éxito, los problemas logísticos con los servicios públicos y el estallido social en Colombia en 2020 empezaron a afectar las ventas. Tras un robo en el establecimiento en marzo de ese año, la tensión con Jairo Cañón aumentó. Auris Acosta relata que, al pedirle colaboración al dueño por los gastos del arreglo de una puerta dañada, este reaccionó con hostilidad: “Ese señor se puso furioso, furibundo y me dejó con la plata de la arrienda en la mano, por eso le adeudaba el mes de marzo”.Con la llegada de la pandemia y el cierre total de la economía, el negocio se volvió insostenible, por ello Auris intentó entregar el local, pero asegura que Cañón se negó a recibirlo. “Él se incomodó, se molestó”. La negativa del propietario llevó a las arrendatarias a buscar ayuda en la Casa de Justicia y la Defensoría del Pueblo y, ante la imposibilidad de una entrega personal, Auris envió las llaves por correo certificado en julio de 2020 y depositó los cánones adeudados en el Banco Agrario.Una deuda que no para de crecerAunque Ashleidy y Auris pensaron que ese era el cierre de un ciclo difícil, fue solo el inicio de una batalla legal: seis meses después de la entrega de las llaves, fueron demandadas y la justicia falló a favor de Jairo Cañón, ordenando el pago inicial de 13 meses de arriendo, más una cláusula penal, que sumaban un total de 33.450.000 pesos. Sin embargo, por intereses y demoras, la cifra escaló rápidamente y la deuda ya supera los 70 millones de pesos.El golpe final para la familia Castillo ocurrió el 5 de junio de 2023, cuando las autoridades llegaron a su hogar para ejecutar un embargo. Edwin Guerrero, esposo de Ashleidy, relata el impacto del momento: “vinieron con la policía, la secuestre (persona nombrada por un juez como auxiliar de la justicia para custodiar y administrar bienes embargados), mi esposa estaba abriendo el negocio cuando ellos llegaron y le notificaron sobre el embargo de la casa”. Para Ashleidy, la actuación del arrendador tiene un trasfondo oscuro. “Sé que ella no es culpable, lastimosamente dimos como un ser perverso... Él quiere que la deuda crezca para quedarse con la casa y con mi negocio”, denuncia enfáticamente.La versión del señaladoJairo Cañón, al ser consultado por Séptimo Día sobre las acusaciones, se mantiene firme en que ha actuado bajo la ley. “No me interesa la casa de ellos para nada. Vayan a los juzgados, yo no tengo nada que ver”, declaró ante los cuestionamientos por la supuesta dilatación del proceso. El hombre niega haber sido buscado para la entrega del local y rechaza las afirmaciones sobre su mala fe: “No, ella nunca me buscó, ella siempre se escondió... Yo no gano nada con dilatar un proceso”.Actualmente, el proceso judicial continúa y el embargo sobre la propiedad de Ashleidy Castillo permanece vigente. Mientras la deuda sigue sumando intereses, esta farmaceuta ve cómo su patrimonio de años de trabajo está en riesgo inminente por un favor que nunca imaginó que le costaría su tranquilidad. “Nunca dimensioné que hacer un favor o querer ayudar a alguien se convirtiera en una pesadilla para mí”, concluye con desolación.
El pasado 6 de abril, las autoridades en Bucaramanga reportaron la muerte de una persona, identificada como Jhon Freddy Martínez Suárez, en un supuesto accidente de tránsito. Sin embargo, en las últimas horas este caso dio un giro y, al parecer, el fallecimiento de este hombre se debió a un homicidio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Jhon Freddy fue encontrado sin vida a las 9:00 de la noche en la vía Colorados, sector La Cemento, norte de la capital de Santander. El cuerpo sin vida estaba a un costado de la carretera junto a una motocicleta roja de placas PXO-51B.De acuerdo con el medio Vanguardia, el cuerpo presentaba algunas lesiones que desde un principio atribuyeron a lesiones por el supuesto siniestro vial. Tras las labores realizadas por las autoridades y el levantamiento del cadáver, este fue trasladado a Medicina Legal.Motociclista hallado muerto en Bucaramanga tenía heridas de arma de fuegoUna vez el cuerpo llegó a Medicina Legal en Bucaramanga comenzaron las investigaciones para determinar las causas de la muerte de Jhon Freddy. Desde el inicio se consideró la hipótesis de que había fallecido en un accidente de tránsito y que la víctima había perdido del control de su vehículo. No obstante, las autoridades de Tránsito no reportaron testigos en el lugar que hayan visto el siniestro.Tras los primeros análisis al cuerpo sin vida, los expertos forenses notaron heridas que no coincidían con un accidente de tránsito, sino lesiones causadas con arma de fuego.Desde que Medicina Legal notó esa irregularidad que dejaría a un lado la hipótesis de un accidente de tránsito, la Fiscalía General de la Nación comenzó con las investigaciones correspondientes para determinar qué fue lo que sucedió con la víctima.Las autoridades se encuentran investigando las cámaras de seguridad de la zona para identificar si el hombre fallecido estuvo acompañado previo a su muerte.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El pasado 7 de abril se llevó a cabo un debate de control político en el Congreso de la República para abordar las causas del accidente del avión Hércules que se estrelló en Puerto Leguízamo, Putumayo, ocurrido el pasado 23 de marzo. El siniestro aéreo cobró la vida de 69 militares y dejó otros 57 heridos tras el incendio y múltiples explosiones que ocurrieron a raíz del choque.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Durante la reunión, que fue convocada por la Comisión Sexta del Senado, se examinaron las causas del fatal accidente. Allí intervinieron senadores; el general Hugo López, comandante de las Fuerzas Militares, y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. La discusión giró en torno a actores como la responsabilidad del Estado, el mantenimiento de la aviación militar y cuestiones sobre el presupuesto del sector defensa.¿Vuelo de misión o entrenamiento?El general Hugo López hizo varias aclaraciones durante su intervención que permitieron tener más luces sobre lo que antecedió a la caída del avión Hércules a solo un kilómetro de la vía de despegue. Afirmó que el avión estaba en una misión de transporte, y no de entrenamiento; en el que estarían presentes alumnos, pero este no fue el caso del Hércules 1016. Cabe recordar que la tripulación del Hércules contaba con 11 personas a cargo. De hecho, llevaba una tripulación adicional, con el propósito de "aumentar inclusive la alerta situacional". Además, rechazó señalamientos sobre posibles fallas en el mantenimiento del avión: "Nunca hemos mandado a un equipo de soldados a una operación militar en un movimiento aéreo en una aeronave que tenga alguna falla, eso inmediatamente se suspende".Ministerio de Defensa firma decreto que fija aumento del 7% al salario de los uniformados de la fuerza públicaAdemás, aseguró que la selección del personal no fue hecha al azar: “La selección de nuestros oficiales, de nuestros suboficiales, pilotos y técnicos es muy rigurosa, no es por amiguismos ni por amistades, tienen un protocolo, es un proceso que se hace en cada una de las Fuerzas”.¿Posible sobrepeso en el Hércules?Uno de los factores clave en materia de aviación es el peso de la aeronave, ya que este influye mucho en las maniobras de despegue y aterrizaje. Precisamente, una de las primeras interrogantes fue si este factor tuvo alguna incidencia en el siniestro del avión militar. Por eso, el comandante de las FF. MM. detalló que la aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras, aunque los aviones Hércules tienen un tope de carga de hasta 129.000 libras, mientras que el peso máximo estructural puede llegar a ser de 155.000 libras.Así cayó en Bolivia Jorge Isaac Campas, alias Mapaya, cabecilla de la banda Los EspartanosEl avión Hércules, de matrícula C-130, fue construido en 1983, pero fue donado a Colombia en 2020. La Fuerza Aeroespacial Colombiana solo había usado 1.300 horas, según el general, quien aseguró que con las horas útiles de la aeronave, todavía le quedaban 45 años más para volar, siempre y cuando contaran con disponibilidad presupuestal para contar con repuestos y mantenimientos. Por último, el general aclaró que la aeronave tenía sus papeles vigentes y en orden para certificar su buen estado.La investigación sobre este hecho sigue en curso. El general manifestó que desde la institución están "atentos", mientras que el proceso se adelanta con la debida responsabilidad hasta establecer las causas concretas de este lamentable siniestro. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
En la previa del duelo entre Independiente Santa Fe y Peñarol, por la primera jornada de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, Miguel Murillo entregó su análisis sobre lo que será este atractivo compromiso. El actual delantero de Carlos Manucci de Perú, quien tuvo paso por el conjunto uruguayo entre 2015 y 2016 —periodo en el que anotó 8 goles en 25 partidos—, habló con Gol Caracol y dejó varias claves del choque que se disputará este jueves 9 de abril.Murillo, con conocimiento de primera mano sobre la exigencia del club ‘carbonero’, fue claro al describir lo que representa Peñarol tanto dentro como fuera de la cancha. “Yo, que tuve la oportunidad de estar en un club como Peñarol, en un torneo como la Copa Libertadores, sé que es una institución donde desde adentro te exigen ganar. El hincha exige ganar la Libertadores todos los años”, afirmó el atacante.En ese sentido, advirtió sobre el estilo de juego del equipo uruguayo, caracterizado por su intensidad y combatividad. “Es un fútbol muy aguerrido. Peñarol siempre exige pelear cada partido a muerte. Contra Santa Fe van a jugar a eso: a luchar durante todo el partido y tratar de sacar un resultado positivo”, explicó, dejando claro que el cuadro ‘cardenal’ tendrá que estar preparado para un duelo de alta exigencia física.Sobre el presente de Santa Fe, Murillo también destacó el buen momento del equipo bogotano por lo hecho a principios de 2025. “Viene de ser campeón y ha conformado un buen plantel, con jugadores de mucha jerarquía. Eso le da otra personalidad a este tipo de partidos”, señaló. Además, puso el foco en una de las principales armas ofensivas del conjunto colombiano: Hugo Rodallega.“Es un jugador peligroso, que siempre genera riesgo en el frente de ataque. Tenerlo en estos partidos es un plus para Santa Fe, porque su experiencia y posicionamiento marcan diferencia”, aseguró. Incluso, comparó su vigencia con la de otros delanteros experimentados como Dayro Moreno, resaltando que “no todo pasa por la edad, sino por el conocimiento dentro de la cancha”.Murillo anticipa un compromiso abierto, en el que ambos equipos saldrán a buscar el resultado. “Creo que va a ser un partido muy bueno, donde se van a atacar y cada uno va a buscar su objetivo, porque son equipos que quieren ganar”, comentó.Finalmente, el delantero hizo énfasis en lo que deberá hacer Santa Fe para contrarrestar las virtudes de Peñarol. “Tiene que ser muy cuidadoso e inteligente, tanto en lo táctico como en lo físico. Peñarol, juegue bien o no, siempre va a poner intensidad y va a pelear hasta el último minuto, sin importar el marcador”, concluyó.
La historia de Josie Thompson, una madre de 37 años residente de Plymouth, Inglaterra, ha generado tristeza e indignación mundial. La mujer murió a causa de una de las formas más agresivas de cáncer de piel, el cual apareció en su cuerpo en lo que parecía un inofensivo lunar que fue ignorado por el personal médico. Una serie de errores diagnósticos que permitieron que la enfermedad avanzara sin control y le arrebatara la vida.¿Cómo empezó todo?Todo comenzó en el verano de 2022. Por recomendación de su esposo, Laith, Josie decidió acudir a un dermatólogo tras notar que un lunar en su espalda estaba cambiando de apariencia. En esa primera consulta, el especialista extirpó el lunar y, tras el procedimiento, le aseguró a la joven madre que "no era nada de qué preocuparse" y que todo estaría bien.Sin embargo, la tranquilidad duró poco porque poco tiempo después el lunar volvió a crecer sobre la cicatriz de la cirugía. A pesar de esta señal de alerta, los médicos mantuvieron su postura inicial y le dijeron reiteradamente que el crecimiento no era canceroso. Ante la insistente preocupación de Josie, se procedió a una segunda intervención con una escisión más amplia para retirar nuevamente el lunar, pero los médicos siguieron negando la posibilidad de una patología maligna.Cuando el lunar reapareció por tercera vez en marzo de 2023, Josie solicitó pruebas adicionales de manera insistente. No obstante, le negaron inicialmente los exámenes, bajo la premisa de que no se trataba de cáncer. Finalmente, logró que le realizaran estudios más exhaustivos, incluyendo una tomografía y una biopsia.Pero fue en ese momento en el que la mujer se enfrentó a un segundo error médico: la demora de los resultados. Los resultados de la biopsia tardaron ocho meses en ser entregados. Para cuando Josie recibió la noticia, acompañada de sus hijas, el diagnóstico era demoledor porque padecía un melanoma en etapa 3, lo que significaba que el cáncer ya se había extendido a su sistema linfático.El tratamiento que llegó tardeEn marzo de 2025, casi tres años después de su primera consulta, Josie inició un tratamiento de inmunoterapia. Sin embargo, la mala fortuna continuó. Durante el segundo ciclo del tratamiento, desarrolló una complicación extremadamente rara y grave llamada miastenia gravis, una enfermedad autoinmune que afecta los músculos voluntarios.Josie comenzó a experimentar cambios neurológicos, dificultades para respirar, caída de los párpados y alteraciones en sus movimientos, lo que la llevó a ser ingresada en una unidad de cuidados intensivos. Debido a la gravedad de esta condición, los médicos se vieron obligados a suspender definitivamente la inmunoterapia. Sin el freno del tratamiento, el cáncer se propagó agresivamente al hígado, los pulmones y la columna vertebral.Josie falleció el 28 de marzo de 2026 en un centro de cuidados paliativos, rodeada de su familia. Su legado, sin embargo, permanece vivo. Su hermana, Jade Thompson, expresó la profunda rabia de la familia, señalando que Josie "hizo todo lo correcto" desde el principio, pero fue defraudada por quienes debían cuidarla.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
En las calles de Medellín, donde el flujo vehicular marca el ritmo diario de la ciudad, hay historias que llaman la atención no solo por lo que ocurre en la vía, sino por quienes están detrás del uniforme. Una de ellas es la de los hermanos gemelos Alexánder y Andrés Villa Pineda, dos agentes de tránsito que comparten no solo el mismo oficio, sino también una vocación, ser agentes de tránsito.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con información de la Alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Movilidad, estos dos hermanos hacen parte del cuerpo de agentes desde hace cerca de cuatro años, desempeñando su labor en distintos puntos de la ciudad. Su trabajo consiste en regular el tránsito, orientar a conductores y peatones, y contribuir a la seguridad vial, una tarea clave en una ciudad con alta dinámica de movilidad.¿Por qué ambos decidieron ser agentes de tránsito?La historia de los hermanos Villa Pineda tiene sus raíces en el barrio Buenos Aires, donde crecieron compartiendo experiencias propias de su condición de gemelos: el colegio, los amigos y las constantes confusiones de quienes intentaban diferenciarlos. Ese parecido, que desde pequeños generaba curiosidad, hoy sigue presente, pero ahora en las vías de Medellín.Ambos, de 31 años, encontraron en la movilidad una forma de aportar a la ciudad. Sin embargo, el camino hacia esa vocación no fue simultáneo desde el inicio. Fue Alexánder quien, tras presenciar un accidente de tránsito, comenzó a interesarse por el trabajo de los agentes. Según explicó a la Alcaldía de Medellín, esa experiencia le permitió observar de cerca cómo se organizaba la vía, se protegía a las personas involucradas y se aplicaban protocolos en medio de una situación crítica.Ese momento marcó un punto de partida. Decidió formarse en tránsito, transporte y seguridad vial, mientras avanzaba en otra carrera universitaria. Con el tiempo, inició sus prácticas y se adentró en la dinámica del control del tráfico en la ciudad.Una vocación compartidaEn casa, Andrés fue testigo de ese proceso. Ver a su hermano asumir el uniforme, prepararse y salir a cumplir sus funciones despertó en él un interés que con el tiempo se transformó en decisión. “Lo veía ejerciendo y eso me empezó a llamar la atención”, afirmó.Así, Andrés optó por hacer una pausa en sus estudios de ingeniería y seguir el mismo camino. Lo que comenzó como una inquietud terminó consolidándose en una vocación compartida, que hoy los lleva a desempeñar la misma labor en distintos puntos de Medellín.“Somos gemelos y somos agentes de tránsito”, expresaron ambos en un video de Youtube , en el que destacan además el respaldo mutuo que mantienen en su trabajo diario: “Siempre estamos el uno para el otro en cualquier procedimiento y en cualquiera de nuestras funciones”.Aunque su parecido físico puede generar confusión entre ciudadanos e incluso compañeros, existe una forma clara de diferenciarlos: el número de placa. Alexánder porta la 116, mientras que Andrés lleva la 563. A pesar de su similitud, los hermanos reconocen que tienen diferencias. Una de las más evidentes está en el fútbol: uno es hincha del Deportivo Independiente Medellín y el otro del Atlético Nacional. También difieren en su forma de interactuar con las personas: mientras uno es más espontáneo al iniciar conversaciones, el otro prefiere observar antes de intervenir.Aunque ambos coinciden en la esencia de su labor. “Lo que más nos gusta de ser agentes de tránsito es poder contribuir con la movilidad de Medellín”, aseguran.Sin embargo, estas diferencias no afectan el compromiso que ambos tienen con su trabajo. Para ellos, hacer parte de la institución representa una oportunidad de servicio y una responsabilidad que asumen con orgullo. “Lo que sentimos por el uniforme es gratitud, ya que nos ha dado todo”, expresan.Aunque esta historia puede parecer poco común en las vías de la ciudad, lo cierto es que no es el único caso dentro dela Secretaría de Movilidad de Medellín, pues también hay una experiencia similar protagonizada por las hermanas gemelas María Fernanda y Geraldine Gutiérrez Foronda, quienes hicieron parte del cuerpo de agentes de tránsito y, al igual que los hermanos Villa Pineda, compartieron uniforme y vocación por el servicio público. Con el paso de los años, su trayectoria profesional continuó dentro de la Administración Distrital y actualmente ambas siguen aportando al desarrollo de la ciudad desde otras dependencias de la Alcaldía de Medellín. Una vinculada a la Secretaría de Gestión Humana y Servicios a la Ciudadanía y la otra a la Secretaría de Turismo y Entretenimiento.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co