A sus 87 años, María Margot Manrique solo tiene un anhelo: vivir sus últimos días en tranquilidad. Sin embargo, lo que debería ser una etapa de descanso se ha transformado en un calvario legal y financiero que no la deja dormir. El origen de su angustia tiene nombre propio: Andrés Julián Gómez Mosquera, un hombre de 34 años a quien Margot decidió ayudar y que, según su denuncia, la abandonó con una deuda de más de $30 millones de pesos. Séptimo Día investigó su caso.
La situación de Margot es un reflejo de los riesgos legales que enfrentan miles de personas en Colombia al firmar documentos sin comprender el alcance de sus compromisos. “Yo hasta que no paga esa deuda no no me quiero morir”, sentencia Margot, quien se siente atrapada por una obligación económica que no le pertenece, pero que legalmente la mantiene atada.
El inicio de una confianza que se convirtió en una pesadilla
La relación entre Margot y Gómez Mosquera comenzó de manera fortuita a mediados del año 2020. Una de las hijas de Margot, mientras paseaba a su mascota, conoció al joven, quien se presentó como un experto adiestrador y paseador de perros. Rápidamente, el hombre se ganó la entrada al hogar de los Manrique. Ana Torres, hija de Margot, recuerda que “me parece una persona normal servicial tranquilo”, lo que facilitó que la familia lo contratara para cuidar a sus animales.
Debido a que el costo de sus servicios era "demasiado cómodo", la familia no solo le dio empleo, sino que, al notar su supuesta precariedad económica, comenzaron a asistirlo con alimentación y ropa. “En algunas ocasiones cuando se daba la oportunidad pues lo invitábamos a almorzar o a veces se le obsequiaba alguna prenda de hecho para algunas ocasiones pues también se le hacía algún mercadito porque él manifestaba no tener cómo sostenerse”, relata Ana Torres.
Esa cercanía construyó un puente de confianza que Gómez Mosquera aprovechó. En una primera oportunidad, Margot aceptó ser su codeudora para un contrato de arrendamiento que el hombre cumplió sin contratiempos. Este antecedente positivo fue el cebo para un segundo favor, un año después, cuando él aseguró que se mudaría a Medellín para trabajar en un próspero proyecto de cannabis.
La advertencia ignorada y la desaparición
A pesar de que Margot estaba decidida a apoyarlo en su supuesto "proyecto de vida", su familia detectó señales de alerta. “Mamá piénselo bien porque él va a estar lejos es un poco complicado y riesgoso también”, le advirtieron sus hijos. No obstante, la fe de Margot en la palabra de Gómez Mosquera pudo más que las dudas. Ella recuerda ese momento con amargura: “Fuimos allá a la notaría y se hizo registrar eso y todo yo yo ingenuamente lo hice por quererlo ayudar”.
La ilusión del éxito laboral en Medellín se desvaneció pronto. Con el paso de los meses, las llamadas de cobro empezaron a llegar a la casa de Margot. Gómez Mosquera no solo dejó de pagar el arriendo, sino también los servicios públicos de agua y luz. Ante la presión, el deudor respondía con evasivas: “No tranquila que ya que ya voy a pagar que ya voy a pagar y que ya voy a pagar”, pero los pagos nunca se efectuaron.
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Finalmente, el hombre desapareció por completo, dejando a Margot frente a las consecuencias legales. “Él se fue y no volvió ni a dejarse ver ni a nada nada él se escondió por allá quién sabe para dónde cogería y me dejó a mí con el problema”, lamenta la mujer.
El impacto en la salud y el patrimonio de la mujer
La consecuencia inmediata del incumplimiento fue el embargo. A mediados de 2023, Margot recibió la noticia de que su hogar, el único refugio que posee, estaba en peligro si no se ponía al día con la deuda de Gómez Mosquera. La presión psicológica y financiera ha deteriorado gravemente su salud. “Mi mamá decayó más en su salud ella se enfermó más del corazón porque ella es una paciente coronaria se deprimió mucho más”, explica su hija Ana.
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Margot, quien no cuenta con una pensión, se vio obligada a recurrir a préstamos para pagar una deuda ajena de aproximadamente $30 millones de pesos y así evitar el remate de su vivienda. “¿Y a dónde voy a ir a vivir debajo de un puente yo no tengo pensión?”, se pregunta con angustia. Para ella, el acto de Gómez Mosquera fue una crueldad deliberada: “Le dije yo que por qué me había hecho eso que yo ¿qué más le había hecho a él para que me hubiera hecho esa esa maldad?”.
La trampa legal del codeudor en Colombia
El caso de Margot resalta una realidad jurídica que muchos desconocen. Carlos Peña, abogado de la víctima, ha interpuesto una denuncia por el delito de abuso de condiciones de inferioridad, argumentando que el deudor manipuló a una persona mayor con múltiples dolencias para afectar su patrimonio. “Lo que buscamos primero una condena por su conducta porque él abusó de la señora Margarrique que es una persona que padece enfermedades cardíacas pulmonares depresión ansiedad y fuera eso que repare a la víctima integralmente”, afirma Peña.
Sin embargo, el camino hacia la justicia es complejo debido a la naturaleza de la figura del codeudor. Jessica Santo Domingo, abogada especialista en derecho comercial, explica que la gente suele confundir al fiador con el codeudor, sin saber que este último adquiere una responsabilidad total e inmediata.
“La gente no sabe que está firmando o sea la gente no sabe a veces que es la figura del coeudor y cuando va y firma siendo codeudor no sabe que está respaldando el 100% de la obligación”, advierte la especialista. A diferencia del fiador, a quien solo se le puede cobrar si el deudor principal no tiene bienes, al codeudor el acreedor lo puede demandar directamente y exigirle la totalidad de la deuda desde el primer día de mora.
Hoy, mientras Gómez Mosquera permanece inubicable y no atiende los llamados de la justicia ni de los medios, Margot Manrique sigue aferrada a su fe. “La única esperanza que tengo es que la justicia divina es infalible eso es lo único que confío yo en Dios y estoy aferrada a él porque él es el único que me tiene a mí como levantada”, concluye, esperando que la ley de los hombres finalmente obligue al responsable a dar la cara antes de que sus fuerzas se agoten.
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*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.