Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
El exjefe paramilitar Hernán Giraldo Serna, responsable de numerosos casos de violación sexual durante el conflicto armado, fue condenado a casi 21 años de prisión por abusar de tres menores de edad mientras estaba preso en una cárcel, entre 2004 y 2006, informó este martes la Fiscalía General de la Nación. "El hombre obligaba a las víctimas a que lo visitaran en las cárceles donde se encontraba recluido y allí fueron abusadas sexualmente y sometidas a distintos actos ilícitos", señaló la Fiscalía en un comunicado.Lea: “Me arruinó la vida, es un monstruo”: doloroso testimonio de mujer violada por Hernán Giraldo SernaGiraldo fue jefe del Frente Resistencia Tayrona de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y, según la Fiscalía, "aprovechó su condición de cabecilla" para obligar a tres niñas de 11 y 12 años de edad "a sostener relaciones sexuales con él, vivir en las fincas donde residía y visitarlo cada semana en las distintas cárceles" en las que estuvo antes de ser extraditado a Estados Unidos por narcotráfico en 2008."En los centros penitenciarios fueron abusadas sexualmente y sometidas a distintos actos ilícitos por parte del exjefe paramilitar. Una de las jóvenes, al cumplir 14 años, quedó embarazada y fue obligada a abortar por orden del hoy condenado. Otra de las víctimas dio a luz un bebé producto de los reiterados abusos", agregó la información. La investigación está llena de detalles escabrosos, como que "una de las víctimas fue utilizada en condición de servidumbre, debido a que presentaba una discapacidad cognitiva" según la Fiscalía.Estos crímenes fueron declarados de lesa humanidad para ser considerados imprescriptibles, y Giraldo, conocido con los alias de El Viejo, El Señor de la Sierra y Taladro, aceptó su responsabilidad durante las audiencias celebradas el año pasado y se acogió a una sentencia anticipada. De esta forma, un juzgado penal del Circuito de Santa Marta condenó a Giraldo a 20 años, 11 meses y 24 días de prisión "por los delitos de acceso carnal violento agravado, trata de personas con fines de explotación sexual, aborto forzado y tortura, todas estas conductas cometidas contra persona protegida", además de al pago de una multa.Giraldo se desmovilizó de las AUC en 2006 junto con más de mil de sus hombres, pero luego fue excluido de la Ley de Justicia y Paz, que guió el proceso contra los paramilitares, por incumplir los compromisos adquiridos. Tras ser extraditado a Estados Unidos en 2008, pagó en ese país una condena por narcotráfico y regresó a Colombia en calidad de deportado en 2021 para responder por sus múltiples crímenes ante la justicia colombiana. (Lea: “Siempre viví con la zozobra de quitarme la vida”: joven abusada por el paramilitar Hernán Giraldo).AGENCIA EFEEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Desde su celda en la cárcel de máxima seguridad en Itagüí, Hernán Giraldo, el exjefe paramilitar del bloque Resistencia Tayrona, que delinquió entre los años 1996 y 2003 en la Sierra Nevada de Santa Marta, mostró su apoyo político al abogado Alex Fernández, que aspirará a la Asamblea del Magdalena.“Siempre viví con la zozobra de quitarme la vida”: joven abusada por el paramilitar Hernán Giraldo"Yo los invitaría a que hiciéramos un compromiso con personajes comprometidos y conocidos en la región. El doctor Alex Fernández Hardding es una persona que se ha ido comprometiendo con las comunidades”, manifestó Hernán Giraldo.El candidato Fernández respondió que el apoyo del exjefe paramilitar es espontáneo y libre. “Reconoce las acciones populares y de cumplimiento que hemos presentado en favor de los agricultores de la Sierra Nevada de Santa Marta. Lo anterior lo realiza en un derecho y ejercicio constitucional a la libre expresión".Pese a que Hernán Giraldo pide el apoyo para la candidatura del abogado penalista, el jurista se desliga de los intereses políticos de alias ‘el Patrón’. "Eso no significa ningún tipo de representación ni de extrema derecha ni de izquierdas. Seguiremos trabajando por el agricultor, el magdalenense, para recuperar al Magdalena”, explicó.Hernán Giraldo Serna sigue pagando una condena en Colombia y es considerado uno de los mayores depredadores sexuales que dejó el paramilitarismo. Una de sus víctimas, la 201 en su lista, le relató a Noticias Caracol a través de un informe especial la forma como fue abusada por este sujeto:“Recuerdo que yo lloraba porque no entendía nada de esa parte, porque nunca la había vivido"Giraldo Serna pagó su condena por narcotráfico en los Estados Unidos y ahora hace parte de Justicia y Paz, donde ha confesado algunos de los crímenes cometidos.
Cinco mujeres que fueron violadas siendo niñas tienen en jaque al mayor depredador sexual de las autodefensas: Hernán Giraldo. Como lo ha publicado Noticias Caracol, y lo ha documentado la Fiscalía, el excomandante del bloque Tairona habría abusado sexualmente de ellas después de haber dejado las armas, lo que podría representarle la pérdida de todos los beneficios judiciales y dejarlo expuesto a pasar el resto de sus días en la cárcel.“Siempre viví con la zozobra de quitarme la vida”: joven abusada por el paramilitar Hernán Giraldo“Tenemos identificados cinco casos que se han presentado con menores de edad en circunstancias que han sido objeto de investigación. Son menores de edad, de baja escolaridad, trigueñas, vírgenes, de familias disfuncionales y que el señor Giraldo les dio joyas y algunas ayudas económicas para las familias, algunas fueron inducidas, convencidas para que ejercieran este tipo de labor”, afirma la fiscal Deicy Jaramillo.Entre los testimonios expuestos en la audiencia de solicitud de expulsión ante los magistrados del tribunal de Justicia y paz de Barranquilla, está el de peritos que certificaron que una de las víctimas fue obligada a abortar violentamente por los hombres de Giraldo. ¿Qué pasará con Hernán Giraldo Serna si demuestran que violó menores en pabellón de Justicia y Paz?“Estamos en ese proceso de verificación. Nosotros tenemos registros en libros de entrada de las menores de edad al centro de reclusión donde se encontraba el señor Giraldo. Se ha citado en cinco oportunidades para hacer la diligencia de indagatoria, no ha sido posible porque el señor ha solicitado el aplazamiento en algunas oportunidades con excusas médicas y situación similar con el señor defensor”, explica la fiscal Jaramillo.Los magistrados de Justicia y Paz le compulsaron copias a un abogado de Giraldo por las presiones que dijo estar recibiendo una de las víctimas. La mujer -según señaló la Fiscalía- fue engañada por un integrante del equipo que defiende al exjefe paramilitar detenido para que firmara una hoja en blanco. Después, fue amenazada para que no asistiera a las diligencias citadas por la Fiscalía so pena de ser denunciada penalmente por un falso testimonio que quedaría consignado en la mencionada hoja en blanco.
Hace 15 años, Hernán Giraldo, el narcoparamilitar más poderoso de la Costa, dejó las armas y fue enviado a prisión. Pero uno de sus centros de operaciones más estratégicos, en plena ciudad de Santa Marta, no ha podido ser recuperado por el Estado.Más de una decena de bienes, ubicados en la zona de tolerancia de Santa Marta, son el centro de una pelea judicial que enfrenta a dos señalados herederos de estructuras criminales de la Costa. Los bienes que están en disputa fueron entregados por el excomandante paramilitar Hernán Giraldo hace varios años. Sin embargo, el estado no ha podido retomar su control de modo que siguen siendo tierra de grupos armados y de delincuencia.Las calles del sector del Boro fueron y siguen siendo una zona de tolerancia cuya mayor riqueza radica en estar ubicada a pocos metros del puerto. Se creía que el proceso de sometimiento a la justicia de los paramilitares le había arrebatado al bloque Tairona por lo menos medio centenar de predios ubicados en este sector. Sin embargo, la miseria y la indigencia delatan que sigue siendo tierra de nadie y que los herederos de los grupos armados no están dispuestos a perder el que es considerado todavía uno de los más preciados corredores de narcotráfico.La esquina de la whiskería Los Bambucos fue el punto de reunión de hombres armados del bloque Tairona hasta el día en que su jefe, Hernán Giraldo, fue capturado para irse extraditado a Estados Unidos. Como propietario de ese establecimiento aparece Ancizar Álvarez, un antiguo capo del narcotráfico condenado, que es señalado de haber sido uno de los hombres más cercanos a Giraldo.Esta versión fue clave en la sentencia de Justicia y Paz que vinculó a Ancizar Álvarez con los bienes de Giraldo y como un integrante de los Chamizos, una banda criminal que se camufló bajo el manto de las convivir para proteger a los comerciantes de la plaza de mercado, pero que en realidad era una banda de sicariato, extorsiones y narcotráfico que terminó fusionada con las AUC.La primera propiedad de Ancizar Álvarez fue Los Bambucos, pero sus dominios incluían casas, establecimientos de comercio, un hostal, un hotel y el más importante, un parqueadero. Y aunque aparecían a su nombre, Hernán Giraldo los entregó como bienes de su organización para la reparación de las víctimas.Según Miguel Avendaño, director del Fondo para la Reparación a las Víctimas los bienes expropiados a la estructura armada de Giraldo, especialmente el parqueadero, entraron en una batalla legal entre Ancizar Álvarez, el hombre que aparecía como propietario, y Carlos Urrego, su exyerno que consiguió ser designado como administrador del bien por la desaparecida Dirección Nacional de Estupefacientes -DNE-. “Ese predio tiene una historia más allá de servir como parqueadero. Esto viene de una diferencia entre dos personas allá, por el dominio y control de este bien, los cuales desde épocas pasadas eran yerno y suegro respectivamente. Esto obedece más a una rencilla entre ellos por tener posesión de este bien”.Urrego moscoso fue capturado en el 2008 como el heredero del clan de Los Mellizos en Bucaramanga y señalado de ser parte de la banda 'Los Nevados'. Fue condenado a seis años por concierto para delinquir y el mismo año que recuperó su libertad logro hacerse a la administración del parqueadero.La DNE se liquidó en medio de los peores escándalos por corrupción, pero Urrego Moscoso siguió en los predios. Los bienes fueron puestos a disposición del fondo que reparar a las víctimas del conflicto en el 2017, pero desde entonces Urrego tampoco ha podido ser expulsado. En varios escenarios judiciales, la Fiscalía ha cuestionado la forma violenta en que Urrego se ha mantenido como poseedor y la desidia institucional que ha propiciado esta situación. “El abandono de las entidades del Estado encargadas de administrarlos facilitó la intrusión del señor Urrego en los inmuebles, que, según se afirmó fue violenta”, dice uno de los apartes de un documento de la Fiscalía sobre este tema.El Fondo para la Reparación a las Víctimas explicó a Noticias Caracol que en 2017 autorizó la presencia de Urrego Moscoso bajo la figura de "comodato", mientras se legalizaba la situación del predio. Sin embargo, su situación como administrador nunca se formalizó y tampoco ha podido ser expulsado.“Cuando la Unidad de Víctimas y el Fondo reciben este bien ya tenía una ocupación no autorizada. Ahí comienza nuestro primer problema. Nosotros le proponemos a los ocupantes, lo hacemos con todos, un sistema de comodato precario mientras legalizamos los papeles para que ellos entren de manera legal y formal a arrendar el bien. Para este caso, ellos no accedieron a este arrendamiento y se quedaron ahí motivo por el cual la Unidad entra en un proceso policivo, con la oficina asesora jurídica, para que entreguen este bien de manera real y así se pueda administrar”, afirmó Avendaño.En medio de una maraña de recursos judiciales para recuperar estos predios, la propia justicia ha compulsado copias para que se investiguen a funcionarios de la Fiscalía y de la rama judicial, a abogados, a exparamilitares y hasta una de las personas más cercanas a Giraldo, su sobrino Nodier Giraldo. Este fue señalado por el exparamilitar Luis Alfredo Ropero Ramírez de presionar "para que se dejaran quietos los bienes de Ancizar", según se lee en su declaración ante la Fiscalía.Entre tanto, el peligro y la marginalidad se mantienen en el sector del Boro, una zona convertida en una olla de microtráfico en donde se cometen crímenes a sangre fría y se mueven toda clase de negocios ilegales sin que las autoridades hagan nada.
El exparamilitar Hernán Giraldo Serna, hoy en Colombia, tiene pendiente deudas con la justicia de gran calibre por los delitos de desaparición forzada, desplazamiento, homicidio agravado, terrorismo y abuso sexual contra menores de edad, uno de sus peores crímenes, de los cuales confesó 35 casos.Una joven cuenta cómo a sus 15 años fue ingresada a la cárcel, al pabellón de Justicia y Paz donde estaba el depredador y fue abusada repetidas veces.“Escogí la burka para proteger mi identidad y porque también recuerdo el dolor de todas esas mujeres en el Medio Oriente y en el mundo entero”, dice ‘Camila’, la víctima 201 de Giraldo. Ella relató a Noticias Caracol cómo fue violada y convertida en esclava sexual de Giraldo.Con el infame mecanismo del terror, ‘el Patrón’ -como lo llamaban-, ejerció su dominio sobre las familias campesinas y sus hijos. Si eran niños los reclutaba, si eran niñas las violaba y las convertía en sus mujeres.Giraldo demostró ser un depredador de niñas, las escogía menores de 15 años. A su finca, ubicada en la vereda Casa de Tabla en La Sierra, una de sus cocineras le llevaba las menores convirtiéndose en su principal proxeneta o celestina, así cayó ‘Camila’.“Tenía 15 años, yo llegué a Santa Marta y ahí conocí a una mujer, ella me pidió que me quedara trabajando con ella, haciéndole los oficios de la casa y cuidándole los niños y ella a cambio me ayudaba con los estudios, me daba vivienda y me compraba las cosas personales que yo necesitara”, relata.El 1 de enero de 2008, la niña se instaló en la casa de la mujer que sería su patrona. Allí supo quién era Hernán Giraldo.“Un día sonó el teléfono contesté y era él, me preguntó que quién era yo, le contesté que era la chica que hacia el aseo y cuidaba a los niños. La mujer un día me dijo que Hernán me mandaba saludes. Ella siguió insistiendo con los saludos y un día le dije, yo no voy a hacer lo que tú me digas, y ella me contestó que allá afuera estábamos vigilados y que en la casa se tenía que hacer lo que ella decía o lo que él dice”, recuerda.‘Camila’ sintió miedo y empezó a sospechar. En la casa, además de ella, vivían otras dos menores, la mayor con una condición especial, la más pequeña de 11 años cuidaba a su hermanita, eran niñas campesinas traídas por la cocinera de la sierra.“Un día entré a la habitación de ella y abrí un closet y había dinero desde el piso hasta el techo del closet y yo dije ¡Dios mío! Yo me horroricé y dije ¿por qué hay tanto dinero aquí?”, expresa.‘Camila’ recuerda que los domingos la señora arreglaba a la más pequeña de las niñas y viajaba con ella, regresaba tarde en la noche. Por la niña, supo que la llevaban a visitar una cárcel.“Un día, ella dijo, ‘ella no va a ir hoy a la visita, vas a ir tú, vas a acompañarme a la cárcel hoy’ y ella me dijo que para entrar debíamos pasar dinero y había cogido una toalla higiénica y le sacó el relleno y le puso un montón de dinero dentro de la toalla, y me dijo que yo debía usar la toalla y luego encima de esa toalla poner otra toalla limpia y que ese dinero lo teníamos que pasar dentro de la cárcel”, asegura.El viaje lo hicieron de Santa Marta hacia Barranquilla a la cárcel Modelo, adonde había sido trasladado Giraldo desde la cárcel de Itagüí.“Pasamos todo el proceso de entrar a la cárcel, recuero que me hicieron la revisión y yo estaba demasiado nerviosa porque tenía dinero en mis partes íntimas y el perro estaba desesperado, la mujer pasó sus manos por todo mi cuerpo, y dijo: pabellón Justicia y Paz”,“Primera vez que yo lo tenía de frente y él empezó a quitarme la ropa y tuvo relaciones conmigo ahí en esa cama que había. Y recuerdo que yo lloraba porque pensaba que se iba a morir encima de mí y a mí solo se me salían las lágrimas. Yo decía ‘Dios mío, ayúdame porque este hombre se va a morir encima de mí', o sea, yo no entendía nada de esa parte porque nunca la había vivido y entonces yo recuerdo que él terminó de hacerme el acto sexual y recuerdo que yo me envolví en la sábana, entré al baño y empecé a ducharme”, detalla.En minutos, su inocencia le fue arrebatada. ‘Camila’ se convirtió en su preferida, reemplazó por tres domingos a la pequeña de 11 años a la que una noche en la finca de la sierra le pasó lo mismo. Tuvo un segundo encuentro y creyó salvarse.“Yo recuerdo que le dije yo tengo el periodo y él me contesto, ‘no importa, hacemos rellena’, eso me contestó”, dice.Aprendió a sumirse en prolongados silencios. Lo que pasaba en la cárcel no se hablaba en la casa, menos con la patrona.“Una última vez que me llevaba a visitarlo sonó el teléfono a las 5 de la mañana, yo me estaba duchando y yo salí del baño y contesté el teléfono y una persona del otro lado de la línea dijo 'se llevaron a Hernán extraditado para Estados Unidos', y eso fue lo que detuvo otra vez que me tocaba ir, que a él lo extraditaron”, señala.Al tiempo, la dueña de la casa desapareció con sus hijos. Quedaron las tres niñas, a las que se unieron otras cinco menores. Una de ellas, recuerda ‘Camila’, tenía un pequeño, era uno de los 60 hijos de Giraldo Serna.“Después a mí me compran un tiquete por tierra, solo a mí. Ella me mandó recoger y llegó acá a cuidar los chicos y hacer de comer y el aseo de la casa, ella empieza a armar negocios”Después de esto, ‘Camila’ se fue enfermando.Aferrada a su muñeco de peluche, lo único que conserva de esos días, naufragó entre sus miedos, intentando salvarse y buscó confrontar a la mujer que le destruyó la vida.“Ya los chicos estaban grandes y yo les dije ‘ustedes no saben quién es su mamá’ y lo que ha hecho. Ella salió luego y me dijo como, ‘perdóname’, yo le dije ‘me has arruinado la vida’ y desde ahí nunca más la he vuelto a ver, no sé de ella. No he tenido una vida amorosa con jóvenes de mi edad, no”, indica.Se define como una mujer deshonrada que ha buscado justicia y verdad. Lo hizo cuando supo que su victimario estaba purgando la pena por narcotráfico en la cárcel de Virginia en Estados Unidos. Pidió ser reconocida como víctima del paramilitar, pero su caso no prosperó.“Cuando fui a la oficina de Reparación de Víctimas me dijeron que ya habían pasado muchos años y que era negado para mí el proceso de reparación y acogerme, y me dijeron que él ya estaba en la cárcel, que qué más quería y que lo importante era que estaba en la cárcel, me contestó la mujer que me atendió”, dice.Denunció ante la Fiscalía el delito sexual acusando a Hernán Giraldo serna por acceso carnal o acto abusivo incapaz de resistir. Ocurrido el domingo 6 de enero de 2008 dentro de la cárcel de Barranquilla. El caso es conocido por la líder de derechos humanos Norma Vera.“Es dolorosísimo para los defensores de derechos humanos que una mujer que denunció en el 2016, hasta hoy, si Noticias Caracol y esta investigación no revela los datos, no se activa la investigación. Desde 2016 está víctima no ha sido reconocida por Justicia y Paz, tampoco le han dado garantías para que su proceso avance. Para nosotros resulta increíble que el Inpec no se haya dado cuenta de que tres veces ingresó una menor de edad, que no es familiar del paramilitar Giraldo Serna, a realizar visita conyugal, es inconcebible”, apunta Vera.Ahora, con el regreso de su verdugo, el hombre que creyó ser su dueño y señor, ‘Camila’ tomó valor para ser la primera en decir cómo su cuerpo fue usado como botín de guerra por este paramilitar.“Diría que es un pedófilo, tiene muy pocas probabilidades de cambiar y quién me va a decir que no vuelve a hacer lo mismo cuando salga y las chicas que escuchan mi testimonio, las animo a que también denuncien que fuimos nosotras las que en estos tiempos y mañana podrán ser otras si ese hombre queda en libertad e impune de tantos delitos que tiene”, subraya la joven.Es la voz de la verdad de una mujer protegida detrás del burka, que hoy le habla al país y a las otras 200 niñas víctimas sexuales del patrón de La Sierra.
El depredador sexual Hernán Giraldo Serna y sus tentáculos delictivos abarcaron los departamentos de Magdalena, Atlántico, Cesar, parte de La Guajira y Norte de Santander, bajo la marca del frente Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).A su largo prontuario criminal se suma la violación de decenas de niñas; en una clara intención de ejercer el control del territorio a través de su linaje siniestro.Giraldo Serna reconoció 35 casos, pero dos investigadoras acuciosas del conflicto armado les siguieron el rastro a sus crímenes sexuales durante seis años.“Encontramos más de 200 víctimas; esto quiere decir que pudimos identificar más de 167 víctimas de violencia sexual con un elemento muy importante, que además es único en las guerras modernas y único en la violencia en Colombia: Hernán Giraldo Serna violaba sistemáticamente menores de 14 años con unas características fenotípicas específicas, todas las niñas violadas tenían unas condiciones, eran niñas voluptuosas de caderas anchas”, dice Norma Vera, investigadora de conflicto armado y defensora de derechos humanos.Agregó que - “investigando un poco más- nos dimos cuenta de que estaba asociado al tema de la fertilidad en los discursos machistas; las mujeres entre más caderonas, entre más anchas, se supone que son más fértiles y dan hijos más sanos”.El ahora exparamilitar era conocido con el perverso remoquete de alias ‘Taladro’ marcando una de las más dolorosas y aberrantes formas de utilizar el cuerpo de la mujer como arma de guerra.“Era quien tenía permitido taladrar, además con mucho dolor lo digo, las niñas menores de 14 años que Giraldo escogía”, relató Vera.Una de las víctimas de este criminal dio su duro testimonio sobre lo que sufrió.“Yo solamente era una niña cuando este señor, si se puede llamar así a un ser tan despreciable, que abusó de mí a mi corta edad, cuando tenía tan solo 13 años. Nunca lo pude denunciar a pesar de que me arruinó mi vida, por miedo, como les pasa a muchas de las víctimas, porque acá en Santa Marta todavía vive toda su familia, sus hijos y uno se tiene que callar. No queremos que vuelva, él es un monstruo”, dice la mujer, a quien se le protege la identidad.En su investigación, Vera también pudo determinar que, tras violar a las niñas, las obligaba a ser sus parejas y las embarazaba. “Pudimos encontrar más de 60 hijos”, señala.“El uso del cuerpo de la mujer como vehículo de trasmisión generacional del linaje para poder perpetuar su control en el territorio, de hijos consanguíneos que representaran su modelo y política ideológica de guerra”, precisa la investigadora Vera.De acuerdo con la información recopilada, Giraldo “sigue teniendo -a través de sus herederos- control del territorio porque tiene un proceso llamado el POT paramilitar, que es tener las mejores tierras con los conflictos de uso alrededor del Parque Tayrona”.El apellido de Giraldo Serna es un sinónimo criminal en el territorio. Todos saben quién es ‘Taladro’ o ‘el Patrón’… muchos le temen, mientras otros lo esperan.
El fútbol colombiano este domingo terminó con un escándalo sucedido en el estadio Palmaseca de Cali, en donde el compromiso entre Cali y Bucaramanga terminó con enfrentamientos entre jugadores de los dos clubes y con un intento de invasión de la cancha por parte de algunos hinchas locales, que se mostraron salidos de casillas por lo visto en el terreno de juego.Y en ese orden de ideas, en la rueda de prensa se presentaron algunas explicaciones de parte de los protagonistas, tal y como sucedió con el entrenador Rafael Dudamel."Es una pena que no podamos hablar de fútbol acá, que haya ocurrido esto, hay roles dentro de un terreno de juego, con grandes jugadores, pero es vergonzozo lo que ha visto todo el país. A falta de dos minutos, nuestra gente estaba molesta por el resultado, tuvo que intervenir la seguridad, ya quedaban dos minutos, es una vergüenza lo que ha hecho mi colega, ha pateado una pelota, después se fue a la mitad de la cancha, ahí de paso agrede a Keiner Sandoval", explicó en primera instancia el entrenador de los vallecaucanos en la rueda de prensa posterior al compromiso.Ya a los pocos instantes y sin pausa, Dudamel siguió y apunto que "es una pena lo sucedido, ojalá el informe arbitral sea severo, esto es anti-todo. La parte externa estaba caliente, pero también hay una provocación, lo vieron así ustedes, la transmisión es muy clara, así se dio por terminado el partido, acá hay una insatisfacción de la situación, muy complicado así. Eso mismo hace un poco lo vi desde afuera". El timonel de los azucareros terminó su discurso con optimismo y dijo que "nos quedan 13 partidos por delante, este plantel se encuentra lleno de ganadores y vamos a seguir luchando".Así las cosas, la controversia no faltó en la fecha dominical y ahora se espera qué pasará con el informe arbitral.
En el departamento del Tolima, la emergencia por incendios forestales se agudiza. Bomberos, organismos de socorro y la comunidad siguen al frente de la atención para acabar con las llamas. Uno de los que se enfrenta a las feroces llamas es Neymar Galeano, un niño de 13 años a quien le duele cómo las montañas son consumidas por el fuego. Este menor de San Luis se ha convertido en símbolo de solidaridad ante una crisis que cumple 29 días en el departamento. La emergencia ha consumido más de 50.000 hectáreas, afectando a 2.660 productores agrícolas y ganaderos. Las pérdidas superan los 134.000 millones de pesos, con cultivos arrasados y más de 30.000 bovinos sin alimento por la quema de pastizales. Focos activos como el de la finca La Altamira, a un kilómetro de Payandé, evidencian la gravedad de la situación.Ante unos 11 incendios activos en municipios como Suárez, San Luis, Armero y Guamo, la intervención comunitaria ha sido vital. Los campesinos enfrentan las llamas con herramientas rústicas, mientras la gobernación despliega asistencia alimentaria (silo y heno) para el ganado de los productores. En esta tarea se cuenta con el apoyo de la Universidad del Tolima, el Comité de Ganaderos y donaciones de empresarios para mitigar el impacto ambiental y social.Así descubrieron a dos personas que fueron capturadas en Tolima por el delito de incendio en veredaEn medio de esta emergencia resalta la historia de Neymar. A pesar de su corta edad, el joven se unió activamente a las labores de mitigación. Con un fumigador a la espalda y en bicicleta, recorre diariamente el cerro para apagar los focos de calor que amenazan con expandirse. "Ya prácticamente dos semanas. Desde el lunes antepasado comencé yo ayudándole a mi papá a ayudar a apagar", explicó Neymar en Noticias Caracol. "Me duele ver todo esto quemado"Su motivación nace de un profundo sentido de protección hacia la naturaleza y los animales. En sus jornadas recientes, rescató un pájaro afectado: "Me duele ver todo esto por así quemado, por los animales. Inclusive, me llevé ahorita un animal, un ave que saqué y que se está asfixiada por el humo", señala conmovido.La tarea no es fácil para Neymar, quien realiza este esfuerzo con recursos limitados. Al principio no contaba con herramientas adecuadas: "Al principio no fue con esto (el fumigador) sino fue cargando agua en tarros, llevándole agua hasta los cerros", recuerda. Posteriormente, obtuvo un equipo prestado, aunque esto le supuso una preocupación adicional: "Este fumigador me lo prestaron. Lo pienso mucho cuando lo saco porque pues uno nunca sabe si se llega a dañar. Tiene que pagarlo uno".Para desplazarse, depende de la generosidad familiar: "Yo me transporto en la cicla que es de mi papá, porque yo no tengo porque a mí se me dañó. Entonces, esa es la que me presta mi papá para andar", detalla.Su madre, Marcela, apoya su vocación a pesar de los riesgos: "A pesar de que en estos momentos estamos pasando por esta situación, él ha tenido la valentía de colaborar, de poner su granito de arena, no en cosas materiales ni cosas económicas, pero ha puesto su actitud", expresó."Mi abuela me dijo que ayudara"La convicción de Neymar proviene de las enseñanzas de su abuela, cuyo recuerdo mantiene vivo en cada jornada: "Me siento muy feliz porque pues antes de fallecer mi abuela me decía que ayudara; que si algún día pasaba algo, ayudara, que uno nunca sabe más adelante si le pueda pasar algo a uno y lo vengan a ayudar". Gracias a esta voluntad, el joven se mantiene firme ayudando a proteger su territorio.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN Y REPORTERÍA DE ESTEBAN BEJARANO, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Hace un algunos minutos, se presentó una polémica situación en el estadio Palmaseca, durante los últimos minutos en el duelo entre Cali y Atlético Bucaramanga, por la octava jornada de la Liga BetPlay. Más allá del empate 1-1 que se presentó en el estadio Palmaseca, en los instantes finales todo fue confusión, improperios, empujones, protagonistas exaltados y salidos de casillas; mientras que en las tribunas se observaron los hechos con asombro, además de que algunos hinchas de la tribuna sur también se enfrentaron con algunos efectivos policiales.Los ánimos se fueron caldeando en los minutos finales, con enfrentamientos entre futbolistas de bando y bando ante algunas fricciones y acciones de faltas, y choques de juego. Y el tema se hizo aún más complicado cuando le fue decretada una pena máxima a favor de los 'azucareros', que a la postre fue capitalizada por Leyser Chaverra, cuando los visitantes protestaron de manera airada.Según los reportes de la transmisión oficial de la Liga del fútbol colombiano, el entrenador Pablo Peirano, de los santandereanos, se metió a la cancha para protestar y alertar por el tema del intento de invasión del terreno de juego por parte de algunos seguidores locales. Esto, según asistentes al estadio, se habría presentado antes del penalti, que se decretó a favor de los dueños de casa."En un momento fueron muchos los actores que estaban en la cancha. Jugadores de Cali y Bucaramanga enfrentados, se les veía entre improperios y algunos manotazos. Incluso, el árbitro alcanzó a mostrar tarjetas, un par de ellas rojas. Entonces fue claro que esto no terminó bien y nuevamente, otros hinchas se tuvieron que ir corriendo de las otras gradas, con nervios y tensión", expresó un seguidor consultado por Gol Caracol.Hay que recordar que en la fecha pasada, en el estadio El Campín seguidores de las barras radicales de Santa Fe y América invadieron la cancha, armaron una batalla campal y el duelo se tuvo que detener por cerca de una hora.
Una investigación desarrollada durante cerca de un año permitió judicializar a tres personas dentro de la operación denominada OISEC 26DESAB009 “LOS DEL CABLE”. El operativo estuvo bajo la dirección de la Fiscalía Primera Local de Subachoque y El Rosal, con el trabajo investigativo de la SIJIN del Departamento de Policía Sabana (Desab), el aporte de inteligencia de SIPOL, la participación de la Policía Nacional y sus unidades territoriales, y el acompañamiento institucional de la Alcaldía Municipal de Subachoque. El proceso permitió materializar tres órdenes judiciales de captura, incautar un vehículo vinculado a la investigación y consolidar elementos materiales probatorios frente al delito de hurto calificado y agravado. Durante varios meses, propietarios de fincas y viviendas rurales de Subachoque reportaron hechos con características similares: ingreso a predios, intervención de instalaciones eléctricas, corte y extracción de cableado y posterior sustracción del cobre.La reiteración de los casos planteó una pregunta fundamental: ¿se trataba de hechos independientes o detrás de ellos podía existir una misma dinámica delictiva? Uno de los elementos diferenciadores del caso fue la utilización conjunta de herramientas tradicionales de Policía Judicial y técnicas de análisis criminal y tecnológico."Esta fue una investigación perfecta. Bajo las correspondientes órdenes y controles judiciales se adelantaron entrevistas y declaraciones; análisis de registros videográficos y elaboración de fotogramas; búsquedas selectivas en bases de datos; obtención de registros de comunicaciones –CDR–; análisis de llamadas entrantes y salientes; datos de abonados, IMSI e IMEI; análisis de celdas de telefonía móvil; correlaciones temporales y geográficas; consultas especializadas; individualización de personas y vehículos, y análisis criminal de recurrencia", indicó el alcalde de Subachoque, Jorge Alberto Camacho Lizarazo.La información entregada por los operadores de telecomunicaciones fue sometida a los respectivos protocolos de embalaje, rotulado y cadena de custodia, con el propósito de preservar su integridad como elemento material probatorio. Entre los registros estudiados se encontraba información técnica correspondiente al 29 de noviembre de 2025, fecha central de uno de los hechos investigados.Posteriormente se realizó un análisis LINK, mediante una herramienta especializada que permite representar y estudiar las relaciones entre personas, lugares, eventos y comunicaciones. La metodología permitió contrastar cada pieza de información: una comunicación con una fecha; esa fecha con un lugar; el lugar con una celda de telefonía; una persona con un vehículo; y ese vehículo con registros audiovisuales, testimoniales y denuncias.La forma en la que operaba la banda criminalEl avance investigativo permitió identificar una modalidad caracterizada por la selección de inmuebles rurales, ingreso a predios, corte de acometidas eléctricas, extracción del cableado para obtener el cobre y utilización de vehículos como apoyo para el desplazamiento y transporte del material. Los elementos recaudados permitieron establecer, incluso, una presunta división funcional de tareas: mientras algunos participantes ingresaban a los predios para cortar y extraer el cable, otros cumplían labores relacionadas con logística, movilidad y vigilancia.Uno de los testimonios obtenidos durante el proceso describió funciones de transporte y vigilancia, corte del cable y extracción del material a través de potreros, además de la utilización de una camioneta para movilizar personas y cable de cobre. La investigación advirtió también una condición de vulnerabilidad: varios de los inmuebles afectados eran propiedades rurales cuyos dueños permanecían temporalmente fuera del municipio, circunstancia que podía hacer que los hurtos fueran descubiertos horas o incluso días después de ocurridos.En diciembre de 2025, ante la reiteración de los hurtos, la Administración Municipal anunció una recompensa de hasta $5 millones por información efectiva que contribuyera a identificar y capturar a los responsables. De acuerdo con la información suministrada por la Alcaldía, integrantes de la red de cooperantes entregaron datos bajo reserva que posteriormente fueron verificados y contrastados por las autoridades competentes.NOTICIAS CARACOL DIGITAL
En la noche de este domingo, Abelardo de la Espriella dio un nuevo informe sobre el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto y los incendios forestales que han azotado al país en las últimas semanas. El mandatario se refirió al trabajo del Gobierno con las miles de personas damnificadas y denunció que los incendios estarían siendo provocados por actores criminales.El jefe de Estado, en cuando al terremoto dijo que “tenemos que comenzar a levantar las viviendas, recuperar las escuelas y hospitales, reconstruir las vías, reactivar el campo y devolverles a cientos de miles de familias la posibilidad de empezar de nuevo”.Gobierno termina mesas de diálogo con grupos criminales y elimina reconocimientos a cabecillas¿Cuántas personas murieron tras terremoto en Colombia?Según De la Espriella, en Colombia “tenemos 452,782 colombianos afectados, pertenecientes a 213,400 familias en 497 municipios de 16 departamentos. Lamentablemente, 331 personas han perdido la vida, 4497 resultaron heridas y 152 continúan desaparecidas. Tenemos 35,987 viviendas destruidas y 198,601 averiadas. Además, han resultado afectados 4,261 centros educativos, 404 centros de salud, 121 acueductos afectados, 89 puentes vehiculares y 482 vías también afectadas”.Agregó que, “en las operaciones de búsqueda y rescate participaron 1849 rescatistas oficiales y 54 grupos nacionales e internacionales. A ellos se sumaron más de 144 rescatistas extranjeros que llegaron desde países amigos para ayudarnos a salvar vidas. Quiero hacer un reconocimiento especial a nuestros equipos de búsqueda y rescate. Su misión continúa. Mientras tengamos colombianos desaparecidos, mantendremos las capacidades necesarias para encontrarlos. Ninguna familia puede sentir que el estado dejó de buscar a uno de los suyos”.De la Espriella señaló, además, que al país han ingresado más de 640 toneladas de ayuda humanitaria internacional procedentes de naciones como Estados Unidos, México, Ecuador, El Salvador y Suecia. Asimismo, destacó que Bogotá “ha liderado la movilización nacional”, con el despacho de más de 2.640 toneladas de asistencia en más de 170 vehículos de carga y aeronaves. Por su parte, Norte de Santander movilizó 105 toneladas de ayudas, mientras que Antioquia coordinó el envío de otras 22 toneladas con destino al Chocó.El mandatario, después de referirse al terremoto, habló sobre los incendios forestales en el país. De la Espriella denunció que “tenemos indicios, información y estudios que dan cuenta que gran parte de esos incendios han sido provocados deliberadamente por manos criminales”.Más de 50.000 hectáreas afectadas por incendios en TolimaSostuvo que “tenemos más de 50.000 hectáreas afectadas en el departamento del Tolima. Cerca de 28.000 de esas hectáreas son agropecuarias. Hay 2.660 productores afectados y pérdidas estimadas en más de 134.000 millones de pesos, 163.000 animales en riesgo y afectaciones en 23 municipios y 507 veredas del departamento del Tolima. Por eso vamos a poner en marcha un plan especial de recuperación ambiental, productiva, rural y de seguridad para ese departamento”.En cuanto a los planes del Gobierno con Tolima, el jefe de Estado explicó que “vamos a comenzar con 343 subsidios de 65 millones de pesos cada uno para reconstruir viviendas rurales que se han visto afectadas por los incendios y vamos a disponer de 5.000 toneladas de heno y 5.000 toneladas de tamo de arroz para atender la alimentación de los animales. Vamos a destinar 7.000 millones de pesos para proyectos productivos y otros 2.000 millones para la compra de 80.000 pacas de 12 kg de Mombasa y Angleton”.De la Espriella anunció que los campesinos tolimenses tendrán un “respiro financiero” después de los incendios que los afectaron: “La cartera agropecuaria de Finagro tendrá un congelamiento por 3 meses en la amortización de las obligaciones de los productores afectados y avanzaremos con un programa de compra de cartera para pequeños y medianos productores. Vamos a reforzar la atención y la vigilancia de las enfermedades respiratorias que están asociadas al humo y la contaminación generada por los incendios, especialmente en nuestros niños, nuestros adultos mayores y la población vulnerable”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias