El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
Tras el holocausto del Palacio de Justicia, varios familiares de los asesinados padecieron otro drama. Muchos no encontraron nunca los restos de sus seres queridos y otros recibieron los restos de otras personas. Esto le pasó a la familia del magistrado Emiro Sandoval, uno de los magistrados asesinados durante la toma. Era jurista, profesor de la Universidad Externado de Colombia y un hombre de leyes. 40 años después, su familia revive el drama de aquellos días y el dolor de haber recibido los restos equivocados."A nosotros nos entregaron ataúdes, ataúdes cerrados que nos dijeron: no los pueden abrir. Claro, no los podíamos abrir porque nos entregaron lo que quisieron y tuvimos que soportar eso durante muchos años", dijo Amelia Mantilla, esposa de Emiro Sandoval y exmagistrada, en diálogo para Noticias Caracol. "A nosotras en el año 85 nos entregaron un ataúd diciéndonos que eran los restos de mi papá, pero en 2016 se pudo establecer después de haber hecho una exhumación que nos habían entregado aproximadamente restos de tres personas distintas y que ninguna correspondía a mi papá. Después de eso empezamos la búsqueda al igual que lo han realizado las familias de los desaparecidos", agregó Alexandra Sandoval, hija del asesinado magistrado.Lea: "Noviembre", película basada en la toma del Palacio de Justicia: el recuerdo de un día sin finEl legado de Emiro Sandoval, magistrado asesinado en la toma del Palacio de JusticiaPese al horror que vivió su familia, Alexandra Sandoval decidió seguir el legado de su padre y hoy es magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz. Dice que su vocación por la justicia nació del ejemplo de sus padres. "Creo que a mí me dieron el ejemplo de que el poder judicial es necesario en un estado de derecho y que es absolutamente necesario defenderlo para que este país tenga un futuro viable. Así que al final no termina siendo tan difícil porque es una convicción que tenemos como familia. Tanto mi papá como mi mamá son hijos de la rama judicial. Yo también lo soy. Y en ese sentido, defender la justicia es defender la Constitución, los derechos humanos y a Colombia", aseguró.Con el paso del tiempo, Alexandra Sandoval también se convirtió en investigadora con su tenacidad y gracias al trabajo de las autoridades logró encontrar los restos de su padre más de tres décadas después. "Con la ayuda de ella y de su equipo, y de medicina legal en su momento, logramos encontrar el cuerpo de mi papá, que era uno de los cuerpos que fue enviado al cementerio del sur como NN. Eso quiere decir que estuvo más de 30 y pico de años dando vueltas sin que su familia le pudiera dar el entierro digno que él se merecía y que finalmente pudimos hacer en 2018 aquí en el Externado".Vea: La historia de las fotos nunca antes vistas de la toma y retoma del Palacio de JusticiaAmelia Mantilla denuncia que desde el principio se intentó ocultar la verdad sobre lo ocurrido en el Palacio de Justicia. "Esto fue a la carrera. Había que tapar lo que ocurrió empezando por por las por los por las personas que murieron, las quitaron de los lugares donde estaban, las bajaron al primer piso. Yo lo digo porque yo lo vi. Quedaron incineradas, muy difícil de reconocer. Porque en ese entonces no había ADN y porque si los cambiaron de sitio, seguramente al moverlos las evidencias que habían no quedaron en el lugar que correspondían", contó Mantilla.Para ellas, después del holocausto, el drama sigue vivo. Las víctimas del Palacio de Justicia aún esperan verdad y reparación. "Es una revictimización en el sentido de que sentimos todavía que no nos han contado la verdad de lo que pasó. Si bien nosotros encontramos a mi papá, todavía hay muchas familias que están esperando resultados de ADN o que se hagan más exhumaciones para encontrar a sus familiares y esa es una responsabilidad que todavía tenemos", comentó la magistrada Sandoval. Frente a los objetos personales de su esposo y padre, hoy expuestos en la Universidad Externado, Amelia y Alexandra esperan que su memoria permanezca viva y que algún día la verdad completa salga a la luz.ROCÍO FRANCOEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Los trabajadores del Palacio de Justicia también sufrieron la barbarie de la toma y retoma del edificio hace 40 años. Una de ellas es María del Carmen Castro, quien se salvó de morir al encerrarse durante varias horas en un rincón del sótano. En aquel noviembre de 1985 era la encargada de servir el café para los magistrados. Para ella un gran honor, pero hoy en las cámaras de Noticias Caracol habla de lo que se rompió ese día de la toma por parte del M-19."Dentro de esto sí hay dolor porque se sacrificó mucha gente. Entrar acá, a esa puerta, era como entrar a un templo", comenta Carmencita, como todos la llaman en el Palacio de Justicia. "Yo quise mucho a la Corte (Suprema de Justicia), y aún lo hago por supuesto", añade, y comenta que la herida por lo ocurrido ese miércoles, 40 años después, "no se cierra".Carmen cuenta que en medio de la destrucción algunas de sus herramientas, platos y pocillos se salvaron de milagro en medio del fuego y las balas y así se puso manos a la obra en medio del dolor. "Claro, yo no me podía quedar (en mi casa) y dejarlos solos a los que quedaban", relata."Yo como estaba en la cafetería (antes de la toma y retoma) era la que hacía el café para para lo subieran. (Después de la toma y retoma), yo le dije a la secretaria que yo había entrado a la Corte y que allá en la cafetería había grecas y loza que no estaban rotas, que estaban buenas todavía. Le dije que sacáramos eso y lleváramos a la Pombo y a la Casa de La Moneda. Y ella me dijo que sí, que yo organizara eso".Carmencita recorre hoy con nostalgia y dolor el Palacio. Ese 6 de noviembre recuerda que le dio la última palabra y el último alimento a la persona que fue la primera asesinada en medio de la toma. "Yo hacía unas arepitas y tenía café con leche, y don Jorge, que era el administrador, bajó y se tomó un periquito y se comió dos arepitas. Dijo: "Gracias, Carmencita, hasta luego. Están ricas las arepas". Se fue y él fue al primero que mataron al frente en la entrada principal porque salió subiendo la escala a mano izquierda, donde estaba la oficina de administración".En compañía de las cámaras de este noticiero, la mujer se dirige hacia donde quedaba en ese entonces su oficina, como ella la llamaba: el sótano. Desde allí, asegura, vio cómo entró el camión en medio de disparos. Recuerda que estaba con su compañera y se preguntó qué sonaba. Se percataron de que se trataba de disparos y comentó que sintió mucho miedo en ese momento. "Nos fuimos de una y entramos en la cafetería. Nos fuimos por el pasillo y nos encerramos en la cafetería". Allí se resguardó con otras mujeres que repartían café y hacían oficios varios en las instalaciones del Palacio."Nosotros apagamos la luz. Cerramos y apagamos la luz. Todos callados. Solo escuchábamos bala y decían "Viva Colombia, viva el M-19". Y muy rápido, unos 10 minutos, gritaban: "Enfermero, enfermero". Nosotros entendimos que había heridos. La balacera fue terrible, duro", recuerda la mujer. "Pasaron moviendo las perillas y preguntaban: "Si hay alguien acá, salga que no les vamos a hacer daño". Nadie contestó. Nosotros no, nada. Quietos. Seguimos ahí. Luego, ya no se escuchaba la balacera. Como a la 1 p.m., era como la 1:30 p.m., creía yo más o menos, es cuando empieza a ver humo. Nosotros salimos y gritamos auxilio por que nos estábamos ahogando. Alguien por allá nos contesta que mojemos toallas, que nos las coloquemos (en la boca), y escuchábamos gritos de auxilio desde la cafetería".Carmencita sigue su relato: "Nos cogimos de la mano, nos fuimos hacia allá, hacia la octava, cuando se explotó, hubo una explosión grandísima que nos mandó a todos al piso. Quedamos debajo de los carros, y todos en silencio. Hasta que después nos llamábamos (entre nosotros) para ver si estábamos bien. Nos devolvimos y nos encerramos otra vez. Después decidimos que debíamos salir. Nos bajamos por otro lado al sótano, y allá las barandas, como eran de madera, se estaban quemando. Nos devolvimos y nos quedamos en la cafetería todo el tiempo". En otro momento, recuerda, escucharon una fuerte explosión. Se trataba de un cohete. Hubo "un estruendo grandísimo que tumbó los techos, cayó todo el cemento", recuerda Carmen, quien cuenta que en ese momento ella y las personas con las que estaba pensaron que iban a morir. "Pensamos que se olvidaron de nosotros".La mujer cuenta que doña Cecilia, su compañera, tenía ene se momento un radio pequeño y lo encendió. En ese momento, dice, escucharon a un periodista que comentó que era inaudito que el presidente de la República, que en ese entonces era Belisario Betancur, no pasara al teléfono con el presidente de la Corte Suprema de ese entonces, Alfonso Reyes Echandía. Carmencita recuerda que escuchar eso en la radio "también fue terrible. Pensamos que aquí nos íbamos a morir".Lograron avanzar, pero casi en la salida, en un segundo intento, dice, los devolvieron. "Porque la balacera que venía de arriba, de afuera, era terrible. No nos sacan y nos devuelven. Nos tienen otro rato acá (dentro del Palacio) hasta que esperan y nos sacan". Salieron contra un muro de la salida frente a la Plaza de Bolívar y los llevan a la Casa del Florero. Carmen cuenta que mientras abandonaba el Palacio seguía escuchando disparos."Uno cambia, se quiebra, viene el llorar, los nervios... porque ya uno ve desde afuera todo lo que estaba pasando", comenta visiblemente conmovida. Carmen asiste todos los años, sin falta, a la conmemoración de esta tragedia que marcó la historia del país. Lo hace, dice, porque siempre lleva ese lugar en el corazón. "Lo hago, estar presente, como un homenaje a ellos, a quienes ya no están".Los magistrados, magistrados auxiliares, empleados administrativos y de servicios del Consejo de Estado y de la Corte Suprema de Justicia, así como los abogados y visitantes frecuentes u ocasionales del Palacio de Justicia en el centro de Bogotá adelantaban sus actividades habituales el 6 de noviembre de 1985, en medio de zozobra por las crecientes amenazas, el temor por el retiro de la protección policial y los rumores que alertaban sobre la inminencia de una toma al Palacio.28 horas después, el Palacio de Justicia fue arrasado como resultado de una de las acciones más trágicas que el país ha presenciado, resultado de la violenta incursión armada de la guerrilla y la desproporcionada respuesta del Estado. El uso de armamentos y explosivos de todo tipo, la falta de respuesta del Gobierno de ese entonces y los incendios que destruyeron la edificación provocaron un saldo trágico de cerca de un centenar de personas que perdieron la vida entre civiles, miembros de la fuerza pública y guerrilleros, y al menos 11 cuyo paradero aún se desconoce.NOTICIAS CARACOL
En medio de la cadena de muy amargos testimonios de quienes sufrieron por el holocausto del Palacio de Justicia hace 40 años, hay voces que insisten por continuar en la búsqueda de claridad, como la del exministro Carlos Medellín Becerra, hijo del magistrado Carlos Medellín Forero, asesinado durante la toma. Medellín ha dedicado estas cuatro décadas a escudriñar expedientes, escuchar testigos y, sobre todo, a reclamar la verdad de lo sucedido.Para él, lo que se sabe del holocausto del Palacio es apenas una parte: la de la retoma por parte de la fuerza pública...Pero dice que los integrantes del M-19, grupo responsable de la acción terrorista, nunca pagaron por lo que hicieron ni revelaron verdad alguna sobre lo ocurrido.Medellín habló de las amnistías al grupo guerrillero y revela detalles inéditos de dos expedientes de la justicia contra la cúpula de ese grupo guerrillero por el acto terrorista. Asegura que el hoy presidente de la República, Gustavo Petro, fue mencionado en ellos, junto a los demás miembros de la cúpula del M-19Además, le contó a Noticias Caracol que en ambos casos, todos fueron indultados sin que hayan contado la verdad ni asumido su responsabilidad en los hechos.
El miércoles 6 de noviembre de 1985, una mañana lluviosa cubría Bogotá. Apenas unos días antes, se había retirado el reforzamiento de la seguridad que acompañó la reciente visita del presidente francés François Mitterrand a Colombia. Este detalle, aparentemente menor, sería un presagio mortal de la tragedia que estaba por desatarse en la Plaza de Bolívar.(Lea también: El presidente de la Corte Suprema habla de la toma del Palacio de Justicia hace 40 años).Aproximadamente a las 10 de la mañana, el doctor Carlos Julio Betancur Jaramillo, entonces Presidente del Consejo de Estado, llegó al Palacio de Justicia y se dirigió a la cafetería ubicada en el segundo piso, acompañado de su amigo Gaspar Caballero. Fue en ese momento de rutina matutina cuando la falta de vigilancia se hizo palpable. Betancur Jaramillo recuerda el comentario que marcó el inicio del horror. “Llegando a la cafetería me dice Gaspar: 'Carlos, ¿te diste cuenta que quitaron la guardia?' (...) Teníamos toda la vigilancia del mundo, pero como nosotros no éramos muy importantes nos dejaron a la deriva”, comentó. Sus palabras se convirtieron en una premonición antes de que pudiera tomar el primer sorbo de café.La llegada del M-19 al Palacio de JusticiaEl Palacio de Justicia, una mole de concreto gris construida en 1979 que se erigía sobre el costado norte de la Plaza de Bolívar, tenía cuatro pisos con salones amplios y largos pasillos. Contaba con solo dos accesos principales: una gran puerta de acero reforzado hacia la Plaza y, en la parte posterior sobre la Carrera Octava, el ingreso a los sótanos que servían como parqueaderos. Este edificio pronto se convertiría en un laberinto y una trampa mortal durante las 28 horas que duró la toma y retoma a sangre y fuego.Poco después de llegar a la cafetería, la normalidad se rompió: “Oímos los primeros tiros, pero no sabían de dónde venían”. Guerrilleros del M-19 se tomaron el Palacio de Justicia, liderados por el jefe político Andrés Almarales y el comandante del operativo Luis Otero, superando los 35 insurgentes.El magistrado Betancur Jaramillo atribuye su supervivencia a su ubicación: “Yo digo que una de las de las circunstancias que me permitieron que no me pasara a mí nada era que yo estaba en un sitio que ellos no estaban buscando. Ellos estaban buscando a la gente de la Corte”.Efectivamente, la toma no fue casual. Los días previos habían sido tensos para las Altas Cortes debido al aumento de amenazas del Cartel de Medellín. El M-19 irrumpió en un momento crucial: “La Corte tenía en el orden del día una cosa supremamente importante que era la ley de extradición”, dijo el magistrado.Posteriormente, la hipótesis de una alianza entre Pablo Escobar y el M-19 para ejecutar la acción armada cobró peso en el Tribunal Especial de Instrucción, pues la toma se realizó aproximadamente una hora antes de empezar a discutirla la ley de extradición. “La toma la hizo la guerrilla con el auspicio de gente de Medellín (...) es que Pablo era el mandamás de entonces", rememoró Betancur Jaramillo.Magistrados estuvieron ocultos por 12 horas Cerca de las 11:45 de la mañana, las ráfagas de ametralladoras arreciaron. Escondido en su oficina del tercer piso, el entonces Presidente del Consejo de Estado tomó medidas inmediatas para la supervivencia. Él y sus secretarias cerraron la puerta. “Lo primero por lo que yo me preocupé fue que dijeron: 'Es que no tenemos agua'. Había una pecera (...) Esas maticas que crecen dentro del agua. (…) y le dije a las dos secretarias: 'No me gasten esta agua, pues si esto se demora, vamos a tener de beber' ”.Se comunicaban con otros magistrados y equipos de trabajo escondidos en oficinas vecinas a través de golpes o susurros por medio de las paredes. En varias ocasiones, Betancur se arrastró para observar el exterior: “Yo me arrastré varias veces (…) y lo único que vi en un principio fue a un guerrillero. Estaba en el costado norte del tercer piso (…) con un arma y con pasamontañas”.A la 1:30 de esa tarde, la televisión mostraba los primeros sobrevuelos de helicópteros. La intensidad del tiroteo y el estallido de granadas aturdidoras hacían pensar a los escondidos que serían rescatados. El ingreso de la autoridad por la azotea, aunque caótico, ofreció un breve alivio estratégico: “Quedaron en un sándwich los guerrilleros. Los que entraron por la azotea y los que habían subido desde la cafetería”.Mientras tanto, las emisoras de radio transmitían en directo las primeras entrevistas con los comandantes de la toma. Andrés Almarales convocaba a la Corte Suprema y al Consejo de Estado a que asumiera, "ante el fracaso del legislativo", la búsqueda de una política negociada. Pero la respuesta del Gobierno fue el silencio. El país escuchó en vivo la voz de angustia del magistrado Alfonso Reyes Echandía, Presidente de la Corte Suprema de Justicia, clamando por una respuesta y un cese al fuego inmediato: “Por favor que ceses el fuego, la situación es dramática, estamos aquí rodeados de personal del M-19… por favor que cese el fuego inmediatamente, inmediatamente, es urgente, es de vida o muerte…”.Así fue la retoma del Palacio de JusticiaA las 2 de la tarde ocurrió la retoma de las autoridades: el tanque Cascabel irrumpió por la puerta central de acero, aplastando escombros, seguido por dos tanquetas que derribaban muros. Cerca de las 5 de la tarde, el fuego comenzó a consumir el Palacio. A las seis, el Gobierno anunció que no negociaría. A las 8 de la noche, se produjo el apagón, las comunicaciones telefónicas fijas se cortaron, y el infierno se hizo total.Fue el incendio, más que los disparos, lo que forzó la huida del grupo de Betancur Jaramillo, pues él se dio cuenta que el incendio se acercaba a donde se escondía, y empezó a llamar a los otros magistrados. "Nos reunimos como 12 personas y bajamos por las escalas del tercer piso”, relató.Bajaron en estampida las escaleras, incluso pasando sobre los muertos. Para el magistrado, el miedo era claro: “Más era el miedo por el incendio que por los mismos guerrilleros”. El magistrado Betancur Jaramillo rechaza la versión oficial, reiterada por el coronel Alfonso Plazas Vega, de que los militares lograron "salvar" a 242 personas. “¿Salvaron?... Que a los 14 o 15 que estábamos aquí nos salvaron. ¡No! Nosotros salimos por nuestros propios medios (...) Incluso se oyeron voces, que no las pudo identificar, voces que decían: 'Disparen a todos los que se muevan'. Esos no fueron a salvar a nadie. Ellos fueron a acabar con el M-19", sentenció.Así lograron escaparA las puertas del edificio, un oficial les indicó que se fueran recostados por la pared, advirtiendo sobre francotiradores. Allí vio a dos empleados de la cafetería que, según su recuerdo, después desaparecieron. A las 10:30 de la noche de ese miércoles, Betancur y su grupo llegaron a la Casa del Florero. Dos policías les dijeron que llamarían a sus casas para informar que estaban a salvo, “pero eso no fue cierto, no llamaron a nadie”.Agobiados, decidieron salir pasadas las dos de la madrugada buscar transporte. Finalmente, un taxi "destartalado" se detuvo. Betancur le pagó inmediatamente al conductor para que los sacara de allí: “Me metí la mano en el bolsillo, yo mantengo la plata suelta en el bolsillo. Y entonces le dije: 'Esto es tuyo, pero nos sacas de aquí' ”.Al llegar a su hogar, el magistrado abrazó a su esposa Josefina y a sus hijos, Carlos Julio y Juan David, y rompió en llanto. El viernes de esa misma semana, Betancur Jaramillo regresó a las ruinas. La imagen del edificio destrozado lo derrumbó emocionalmente de nuevo. Allí, junto a un soldado que custodiaba una bolsa negra, supo de la probable muerte del presidente de la Corte, Alfonso Reyes Echandía, cuando le dijeron: "Parece que es el presidente de la Corte. (…) Porque encontramos un bolígrafo y un pedazo de la cédula". A sus 92 años, el magistrado Carlos Julio Betancur Jaramillo, considerado el sobreviviente más lúcido, está plasmando su invaluable recuento oral y reflexiones en una antología que se titulará 'Los Cuentos de Palacio', con la ayuda de su hijo, el documentalista Carlos Julio Betancur. Sus relatos anidan ecos de los disparos, el fuego, la pérdida de amigos magistrados, y el dolor eterno de los desaparecidos.NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Un juez de Bogotá ordenó eliminar un diálogo de la película colombiana 'Noviembre', inspirada en la toma del Palacio de Justicia de 1985, tras acoger una tutela presentada por la familia del magistrado Manuel Gaona, asesinado durante esos hechos, por considerar que la obra afectaba "su honra y su buen nombre".La decisión judicial también ordenó incluir en todas las copias del filme y sus piezas publicitarias una nota aclaratoria que indique que se trata de "una ficción basada en hechos reales" y que "cualquier semejanza no implica afirmación histórica", según un comunicado de la productora.El juez Danilo Valero Huertas consideró que una escena en la que un personaje se refiere al magistrado Gaona como "uña y mugre con estos terroristas" vulnera los derechos de sus familiares, quienes alegaron que esa representación lo mostraba como cómplice de los guerrilleros del M-19 que protagonizaron la toma, reveló el periódico español El País, que tuvo acceso al fallo judicial.El largometraje, dirigido por el colombiano Tomás Corredor y estrenado en septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), transcurre en un baño del Palacio de Justicia donde decenas de personas quedaron atrapadas durante las 28 horas del asalto y la posterior retoma militar.Corredor afirmó que 'Noviembre' "siempre se abordó como una expresión ficcional" y defendió que "la labor del guionista no es la de un historiador ni la de un periodista, sino la de un creador protegido por el derecho fundamental a la libertad de expresión y creación artística".Aunque la productora considera que el fallo "limita los derechos a la creación y la expresión artística", aseguró que acatará la sentencia "con total responsabilidad y transparencia". Corredor aseguró que ya suprimieron la frase cuestionada de las copias en exhibición y que "interpondrá los recursos legales correspondientes", pues la decisión judicial es apelable.'Noviembre', ópera prima de Corredor, busca "invitar a mirar de nuevo y reconocer el peso de las heridas que no terminan de cerrar" en torno a uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de Colombia. EFE
Carlos Erazo, Carlos Alonso Lucio, José del Carmen Cuesta y Vera Grabe, cuatro exguerrilleros del M-19, hablan en Los Informantes de sus tiempos de lucha y los encuentros que tuvieron con su entonces compañero, y ahora presidente de la república, Gustavo Petro. Aunque en un punto de la historia caminaron bajo un mismo ideal, hoy en día algunos de ellos son críticos de las decisiones del mandatario.Así recuerdan los exintegrantes del M-19 a Gustavo PetroCarlos Erazo recuerda a Petro, en los años 80, en sus primeros días en el grupo guerrillero como "un muchacho flaquito, langaruto, con unas gafas inmensas, inteligente, formado, bien hablado, concreto y arrogante. Me dijo: 'llegará el día en que yo sea su jefe'". Pero en el M-19 parece que no creían que algún día lo lograría, "eso no estaba planeado, el primer liderazgo fue de (Carlos) Pizarro y después el de (Antonio) Navarro", recordó Vera Grabe.Ahora que uno de los suyos llegó a la Presidencia, reconocen que la manera en la que buscaban transformar el país no iba a ser posible con las armas o sin tener en cuenta a quienes pensaban diferente. "No nos imaginábamos que gobernar fuera tan complicado", resaltó Cuesta y destacó que los "acuerdos estratégicos" de Petro con personas de otros sectores que están en el Gobierno, lo llevaron a la Casa de Nariño. Pero esos acuerdos son los que critican otros como Carlos Alonso Lucio, quien también creyó con la idea idílica del M-19, pero que no ve en las acciones de su excompañero de lucha. "De ninguna manera Gustavo Petro representa la historia del M-19", sentenció. "A pesar de errores que el Gobierno ha cometido, hay esperanza", contradice Erazo.
El presidente de la República, Gustavo Petro, solicitó a Estados Unidos desclasificar los archivos secretos que pueda tener sobre la toma y retoma del Palacio de Justicia, un holocausto ocurrido en Colombia el 6 y 7 de noviembre de 1985."He pedido desclasificar los archivos secretos de los EEUU para el año 1985. Espero que EEUU ayude a la verdad", precisó el jefe de Estado. Petro confirmó la petición al comentar un mensaje que hizo Helena Urán Bidegain, hija del magistrado auxiliar Horacio Urán. Sobre esta víctima se dice que sobrevivió al ataque de la guerrilla del M-19 y posteriormente fue ultimada tras la violenta retoma del edificio judicial por parte de las fuerzas oficiales. "Agradezco a Petro por su solicitud al gobierno de Estados Unidos para que los archivos del asalto al Palacio de Justicia sean desclasificados. Es una ventana que él abre a la verdad para que Colombia finalmente confronte y tramite ese vergonzoso episodio de nuestra historia. Eso es lo más importante hoy", escribió Helena Urán en su cuenta de X.(Lea también: por error en entrega de restos del Palacio de Justicia, esta mujer lloró a asesinos de su esposo por décadas)Según la Comisión de la Verdad, Horacio Urán falleció por un tiro de gracia y su cadáver fue lavado antes de que lo encontraran en la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal.Petro confirma hallazgo de restos de guerrilleroEl pasado 4 de diciembre, el presidente Gustavo Petro, quien hizo parte del M-19, se desmovilizó luego del proceso de paz con esa guerrilla y desde hace más de 20 años participa en política, confirmó el hallazgo de los restos de Guillermo Elvencio Ruiz, el subversivo que dirigió la toma del Palacio de Justicia y que falleció durante la retoma. "Han sido encontrados los restos del comandante Guillermo Elvencio Ruiz, muerto en combate en el Palacio de Justicia en 1985", escribió el primer mandatario en su cuenta de X. Ruiz fue designado por el entonces jefe del M-19, Álvaro Fayad, como el guerrillero que lideraría al grupo que el 6 de noviembre de 1985 se tomó el Palacio de Justicia, arrinconando a cerca de 350 rehenes entre magistrados, juristas, empleados y visitantes de la edificación, en el centro de Bogotá. En una sangrienta retoma, la Policía y el Ejército desplegaron un operativo que culminó el 7 de noviembre y donde murió un centenar de personas, entre ellas 11 magistrados.Petro instó a la familia de Ruiz a recibir los restos del exrebelde. En caso de que no los reclamen, exhortó a los excombatientes del M-19 a que se organicen "para darle sepultura al que fue fiel a su consigna"."Para quienes tienen aún la historia oficial mentirosa en la mente sobre la toma del Palacio, esos restos son una prueba total en contra", concluyó el presidente colombiano.
Las autoridades hallaron los restos del exguerrillero del M-19 Guillermo Elvencio Ruiz, quien dirigió la toma del Palacio de Justicia de 1985 y que murió durante la retoma, que acabó en uno de los episodios más notorios del conflicto colombiano y dejó decenas de desaparecidos."Han sido encontrados los restos del comandante Guillermo Elvencio Ruiz, muerto en combate en el Palacio de Justicia en 1985", informó este miércoles el presidente Gustavo Petro, quien también formó parte del M-19.(Lea también: error en entrega de restos del Palacio de Justicia, mujer lloró a asesinos de su esposo por décadas)Ruiz fue designado por el entonces jefe de la guerrilla, Álvaro Fayad, como el subversivo que lideraría al grupo que el 6 de noviembre de 1985 se tomó el Palacio de Justicia, atrapando a cerca de 350 rehenes entre magistrados, juristas, empleados y visitantes del importante edificio.Como reacción a este hecho, la Policía y el Ejército se tomaron la sede judicial en un violento suceso que culminó el 7 de noviembre y donde murió un centenar de personas, entre ellas 11 magistrados.Se ha probado que las fuerzas armadas desaparecieron a más de una decena de personas."Historia oficial mentirosa": Petro sobre toma del Palacio de JusticiaPetro pidió a la familia de Ruiz que acuda a recibir los restos del exguerrillero, que fueron encontrados el martes y, en caso de que no los reclamen, que los excombatientes del M-19 se organicen "para darle sepultura al que fue fiel a su consigna".Y también aprovechó para desmentir parte de la historia oficial sobre la guerrilla en la que militó en su juventud. "Para quienes tienen aún la historia oficial mentirosa en la mente sobre la toma del Palacio, esos restos son una prueba total en contra", dijo el mandatario en un mensaje en su cuenta de X.Gustavo Petro recordó que Ruiz, junto a otros compañeros, fue secuestrado por sicarios de Pablo Escobar, que lo torturaron y acabaron dejándolo amarrado en costales, inconsciente, a las afueras de Bogotá, donde el Ejército lo capturó y lo metió preso.(Lea también: hallan restos del magistrado Alfonso Patiño Roselli, quien murió en toma del Palacio de Justicia)
El Estado colombiano reconoció por primera vez tener responsabilidad en el asesinato de Carlos Pizarro Leongómez, quien fue candidato presidencial de la fuerza política creada a raíz de la desmovilización del movimiento guerrillero M-19, al que perteneció el hoy presidente Gustavo Petro.>> Vea más: presidente Petro condecora a excombatientes del M-19"Esta es una importante noticia para el país", escribió este martes en X la senadora colombiana María José Pizarro, hija de la víctima, quien asistió el lunes a la audiencia sobre el caso celebrada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington.El director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (Andje) de Colombia, César Palomino Cortés, manifestó ante la CIDH que es "probado que en la ejecución extrajudicial de Pizarro Leongómez están involucrados no solo grupos paramilitares, sino también agentes del Estado, particularmente miembros del extinto Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, que entre otras cosas eran responsables de su seguridad”.Pizarro murió el 26 de abril de 1990 en un hospital a causa de los disparos que recibió a bordo de un avión en el que iba a viajar desde Bogotá a Barranquilla por parte de un sicario, Gerardo Gutiérrez Uribe, alias "Jerry", quien fue a su vez muerto por los escoltas del entonces candidato presidencial."34 años de lucha contra la impunidad"En la audiencia, el Estado colombiano también reconoció la falta de garantías jurídicas. El proceso para dar con los responsables del asesinato sufrió dilaciones que afectaron "el derecho a la verdad de los familiares del señor Pizarro”, indicó Palomino Cortés.Colombia espera que con este reconocimiento de responsabilidad puedan concertar con las hijas de Pizarro y los demás familiares otros caminos para su reparación integral y la recuperación de la confianza en la institucionalidad.María José Pizarro manifestó su satisfacción por este reconocimiento del Estado colombiano, que llega "después de 34 años de lucha contra la impunidad".El Estado admite su responsabilidad "por las vulneraciones a los DDHH ocasionadas a las hijas, hijo y demás familiares; a nuestro derecho a la identidad y protección en tiempos de guerra, así como el derecho a la paz y a la democracia en Colombia", subrayó la senadora por el Pacto Histórico, la coalición que gobierna en Colombia con Gustavo Petro al frente."A mi padre no lo mató la guerra ni su pasado, lo mató el futuro y la decisión de apostarle a una candidatura presidencial, tras firmar la paz", agregó.Durante la audiencia habló también Laura García, que fue pareja de Carlos Pizarro, y pidió "una reparación en todos los sentidos" para las familias de los políticos de izquierda asesinados extrajudicialmente en Colombia.Rafael Barrios, del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar), hizo énfasis en que el último deseo de Pizarro como firmante del acuerdo entre el Gobierno y el M-19 era que la paz se hiciera posible.“Dado el contexto colombiano, solicitamos a la CIDH que tome en cuenta en su decisión los efectos que tuvo el homicidio de Pizarro en una sociedad que desde hace décadas se esfuerza en generar confianza para construir una paz estable y duradera para las actuales y futuras generaciones”, afirmó.El M-19 fue el autor en 1985 de la Toma del Palacio de Justicia de Bogotá, donde mantuvo a cerca de 350 rehenes entre magistrados, consejeros de Estado, funcionarios judiciales, empleados y visitantes, que dio lugar a una operación policial y militar para recuperarlo.Más de un centenar de personas murieron y una decena desaparecieron en las 28 horas transcurridas desde la toma a la recuperación de la sede judicial.>> Más sobre el holocausto: por error en entrega de restos del Palacio de Justicia, mujer lloró a asesinos de su esposo por décadasLa CIDH celebra en Washington su 191 periodo ordinario de sesiones, durante el cual están previstas audiencias también por casos de El Salvador, Venezuela y Nicaragua, entre otros.
Como parte de la celebración de los 93 años del cuerpo de custodia y escolta de la Casa Militar, el presidente Gustavo Petro condecoró este martes a exmilitantes del M-19, junto con oficiales de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.>>> Lea también: Presidente Petro pone en duda informe de ONU sobre aumento de producción de cocaína en Colombia“Eso es un ejemplo. Puede ser criticado, obviamente, desde otros puntos de vista, pero es un ejemplo de paz, no de guerra”, indicó el Jefe de Estado en la ceremonia, que tuvo lugar en la Plaza de Armas del palacio presidencial.El mandatario recalcó en su discurso que “antaño no era posible” que miembros de este antiguo grupo armado estuvieran “hombro a hombro en la misma función”, lo cual, según sus palabras, permite “cuidar la democracia, cuidar la libertad".“Ese mensaje demuestra que quienes se creen que se tienen que matar entre sí, pueden perfectamente abrazarse, trabajar juntos, trabajar por un objetivo mayor”, añadió.>>> Le puede interesar: Tribunal de Bogotá niega tutela para anular pliego de cargos del CNE a Petro y su campañaCabe recordar que la condecoración se hizo no solo a excombatientes del M-19, sino también a miembros de la Unidad Nacional de Protección (UNP), que es responsable de la seguridad presidencial.El presidente Petro, por otro lado, recalcó que entre los condecorados hay varias mujeres “que trabajan, unas uniformadas, otras no; mujeres que irrumpen en el escenario así no se vean en la prensa".Sus palabras causaron controversia debido a que el M-19 fue responsable de la toma al Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985. Los operativos para retomar el control del edificio dejó 94 muertos, entre ellos once magistrados de la Corte, decenas de heridos y once desaparecidos, en su mayoría empleados de la cafetería y visitantes.Una de las personas que se pronunció en contra de la condecoración fue el senador del Centro Democrático Miguel Uribe, quien en su cuenta de X escribió: “No aceptaremos nunca que las fuerzas armadas sean igualadas a los delincuentes y criminales que derrotaron militarmente. Petro quiere reescribir la historia; no se lo permitiremos”.“Soy un presidente en riesgo”: Gustavo PetroEl Jefe de Estado en su discurso también hizo énfasis en que es "un presidente en riesgo por la historia, por la vida, porque luchar algunas veces trae riesgos mayores”.Por lo tanto, le agradeció a los funcionarios que trabajan para garantizar su seguridad. “No hay mayor lealtad que esa, cuidar al otro, incluso con su propia vida (...) debemos demostrarle a toda Colombia que es posible el encuentro entre hermanos y hermanas, porque al final todos hemos nacido aquí en Colombia, la hemos vivido”, añadió.
Conéctese con el partido de la Copa del Mundo 2026 entre Brasil y Noruega por los octavos de final.
Cristiano Ronaldo afirmó, la víspera de su partido contra España, en los octavos de final de la Copa del Mundo, que ojalá, no sea mañana su último encuentro en un Mundial.Cristiano, que previamente reprendió con humor que se diese por hecho que juega su último Mundial, sí dio a entender que, en caso de perder, será su despedida de la Copa del Mundo. "Ojalá que no sea mañana mi último partido en un Mundial, ojalá así me pueden seguir matando", dijo en conferencia de prensa.También respondió el capitán portugués a sus críticos. "Siempre he dado lo máximo y eso no va a cambiar, juegue o no. Puedo dejarlo cuando yo quiera, no cuando los demás quieran. Siempre son las mismas preguntas, lo más importante es jugar bien y clasificarnos"."No vale la pena prestar atención a esas opiniones. No me afectan los comentarios, eso forma parte de todo. Importa el apoyo de los aficionados, todo lo demás es basura", añadió."No me falta nada en la vida, ha sido muy generosa conmigo, no voy a ser más Cristiano por ganar un Mundial o no. Trato de disfrutar día a día y con las críticas creces", opinó."Ya llegará el día (que deje la selección), pero independientemente de cuándo sea, saldré con la conciencia tranquila, porque lo he dado todo. Si he jugado tantos años, no fue por necesidad, vosotros lo sabéis pero es la pasión, me encanta jugar fútbol. Pase lo que pase, estaré feliz", agregó.Cristiano afirmó que, de las seis Copas del Mundo que ha disputado, esta es la que más recuerdos le deja. "Hemos compartido mucho y llorado juntos. De todas las copas del mundo, esta la que más voy a recordar por todo lo que hemos pasado, desde un aspecto emocional extraordinario", dijo Ronaldo, al tiempo que recordó la pulsera en recuerdo del fallecido Diogo Jota que llevan todos los componentes de la selección lusa.
La Caribeña Día realiza este domingo 5 de julio de 2026 una nueva edición de su sorteo diario, una de las modalidades de chance con mayor reconocimiento en Colombia. Como ocurre en cada jornada, el operador lleva a cabo la extracción bajo estrictas normas de control.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este sorteo se realiza todos los días del año, incluidos domingos y festivos. Además de entregar premios en distintas categorías, los recursos obtenidos mediante este juego contribuyen al financiamiento del sistema de salud pública del país.Las autoridades recomiendan consultar los resultados únicamente a través de los canales oficiales y conservar el comprobante de la apuesta en buen estado hasta confirmar si existe algún premio.Resultados de Caribeña Día del 5 de julio de 2026Una vez concluya el sorteo correspondiente a este domingo, estos serán los números de la suerte:Número ganador: Por definirQuinta cifra: Por definirAntes de iniciar cualquier trámite de reclamación, es importante que usted revise cuidadosamente que las cuatro cifras registradas en su comprobante coincidan exactamente con la combinación anunciada por el operador autorizado.¿Cómo funciona Caribeña Día?Caribeña Día hace parte del sistema de apuestas permanentes. Para participar, es necesario seleccionar una combinación de cuatro cifras, comprendida entre el 0000 y el 9999, y registrar la jugada en cualquiera de los puntos de venta autorizados o plataformas virtuales habilitadas.Durante cada sorteo se extraen cuatro balotas que conforman el número ganador y una quinta cifra, utilizada en determinadas modalidades del juego. El monto apostado puede ajustarse al presupuesto de cada participante, respetando los valores mínimos permitidos.¿A qué hora se realiza el sorteo de Caribeña Día?La Caribeña Día realiza su sorteo todos los días a las 2:30 de la tarde, incluidos domingos y días festivos.Una vez finaliza la extracción, el operador publica los resultados oficiales mediante sus plataformas autorizadas para facilitar la consulta inmediata. Las autoridades reiteran la importancia de verificar la información únicamente en medios oficiales para evitar errores durante la validación del juego.Plan de premios de Caribeña DíaEl esquema de pagos contempla diferentes categorías de premiación, dependiendo de la cantidad de cifras acertadas y del dinero invertido:Cuatro cifras directo: paga 4.500 veces el valor apostado.Cuatro cifras combinado: entrega 308 veces el monto jugado.Tres cifras directo: paga 400 veces el valor apostado.Dos cifras (pata): entrega 50 veces el valor de la apuesta.Una cifra (uña): paga cinco veces el monto jugado.¿Cómo reclamar un premio?Si la suerte lo acompañó y resultó ganador, será indispensable conservar el tiquete original, ya que constituye el único documento válido para realizar el proceso de cobro. Generalmente, para reclamar se requiere:Presentar el comprobante original sin tachaduras ni enmendaduras.Su documento de identidad vigente.Cumplir con los requisitos adicionales establecidos para premios de mayor cuantía.Los premios de menor valor suelen pagarse en los puntos de venta autorizados, mientras que los montos superiores deben tramitarse directamente en las oficinas principales. Asimismo, estas sumas están sujetas a las retenciones tributarias y al impuesto por ganancias ocasionales exigidos por la legislación colombiana.Las autoridades recuerdan que los premios cuentan con un plazo legal de un año para ser reclamados. Una vez vence ese término, el derecho al cobro expira de forma definitiva. Por seguridad, proteja el papel de la humedad y evite compartir fotos completas del boleto en internet.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un avión de Delta Airlines fue golpeado por un proyectil de fuegos artificiales, durante las celebraciones del Día de la Independencia en Estados Unidos, cuando aterrizaba en el Aeropuerto Internacional Midway de Chicago (Illinois), informó este domingo la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), sin reportes de heridos ni daños severos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) informó de que el piloto del vuelo 1076 de Delta, procedente de Atlanta (Georgia), reportó sobre las 20:30 hora local del sábado que un proyectil de fuegos artificiales golpeó la aeronave justo antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Midway.¿Qué se escucha en las grabaciones de audio?Grabaciones de audio de control del tráfico aéreo indicaron que la tripulación sintió un fuerte estruendo, en lo que esperaban se tratara simplemente de un cohete de fuegos artificiales que había estallado debajo del avión. Según la cadena CBS, Delta confirmó que el Airbus A319 aterrizó sin problemas y rodó hasta la puerta de embarque.La policía de Chicago informó poco después de que los fuegos artificiales causaron daños menores en la pintura de la aeronave. La aerolínea agregó que la nave fue inspeccionada este domingo para verificar que no hubiera sufrido daños adicionales.La misma noche del sábado, el puente de Brooklyn se incendió brevemente durante el espectáculo de fuegos artificiales de la tienda de la cadena de grandes almacenes Macy's en Nueva York, poco después de las 21:00 hora local (1:00 GMT). El Departamento de Policía de la ciudad informó que no hubo heridos.El lanzamiento de dispositivos pirotécnicos forma parte de las tradiciones imprescindibles del Día de la Independencia en Estados Unidos, una de las fiestas nacionales más importantes del país. Para este 250 aniversario de la nación, Washington se iluminó con un histórico espectáculo de fuegos artificiales que contó con unos 850.000 proyectiles, en el mayor espectáculo de su tipo en la historia de la capital y con el que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, busca romper un récord mundial.AGENCIA EFEEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El Sinuano Día realiza este domingo 5 de julio de 2026 un nuevo sorteo de la modalidad de chance que se juega diariamente en Colombia. Como ocurre todos los días del año, incluidos domingos y festivos, el sorteo se desarrolla bajo estrictas normas de control. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Una vez concluye la extracción, los resultados oficiales son publicados mediante los canales autorizados, lo que permite consultar la información de manera segura y verificar la combinación ganadora.Las autoridades recomiendan conservar el comprobante de la apuesta en buen estado hasta confirmar el resultado oficial y revisar la información únicamente a través de las plataformas autorizadas para evitar errores.Resultados de Sinuano Día del 5 de julio de 2026Concluido el sorteo correspondiente a este domingo, estos son los números de la suerte:Número ganador: Por definirQuinta balota: Por definirAntes de iniciar cualquier trámite de reclamación, es importante que usted verifique cuidadosamente que las cuatro cifras impresas en el comprobante coincidan exactamente con la combinación anunciada por el operador.¿Cómo funciona Sinuano Día?Sinuano Día hace parte de las apuestas permanentes. La mecánica consiste en seleccionar un número de cuatro cifras comprendido entre el 0000 y el 9999, además de definir el valor de la jugada de acuerdo con el presupuesto de cada participante.Durante el sorteo también se extrae una quinta balota, utilizada en determinadas modalidades del juego. Los tiquetes pueden adquirirse en los puntos de venta autorizados y en las redes habilitadas por el operador. Gracias a su programación diaria, ofrece una nueva oportunidad todos los días del año.¿A qué hora se realiza el sorteo de Sinuano Día?El sorteo de Sinuano Día se lleva a cabo diariamente a las 2:30 de la tarde, incluyendo domingos y días festivos.Una vez finaliza la extracción, el operador publica los resultados mediante sus plataformas de consulta para facilitar la verificación inmediata. Las autoridades reiteran que la información debe revisarse únicamente en medios oficiales para evitar confusiones.Modalidades de premiosEl plan de pagos de Sinuano Día contempla diferentes categorías de premiación según la cantidad de cifras acertadas y el monto apostado:Cuatro cifras directo o pleno: paga 4.500 veces el valor apostado.Tres cifras directo: entrega 400 veces el monto jugado.Dos cifras: paga 50 veces el valor de la apuesta.Una cifra: entrega cinco veces el valor apostado.¿Cómo reclamar un premio?Si la suerte estuvo de su lado y resultó ganador, es indispensable conservar el tiquete original, ya que constituye el único documento válido para realizar el proceso de cobro. Generalmente, para reclamar se requiere:Presentar el comprobante original sin tachaduras ni alteraciones.Su documento de identidad vigente.Cumplir con los requisitos adicionales establecidos para premios de mayor cuantía.Los premios de menor valor suelen pagarse en los puntos autorizados por el operador, mientras que los montos superiores deben tramitarse directamente en las oficinas habilitadas. Recuerde que a estos premios se les aplican las retenciones tributarias y el impuesto por ganancias ocasionales previstos en la legislación colombiana.Las autoridades recuerdan que existe un plazo legal de un año para reclamar cualquier premio. Una vez transcurre ese periodo, el derecho al cobro expira de forma definitiva. Por seguridad, proteja el papel de la humedad y evite compartir fotografías completas de su tiquete en internet.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co