La directora del programa Los Informantes, María Elvira Arango, reveló un video sobre la difícil situación legal y de salud de Iván Cano, un joven de 25 años originario de Villavicencio que padece una enfermedad genética degenerativa, donde el colombiano se dirige directamente al mandatario Gustavo Petro desde su lugar de reclusión en Michoacán, México para hacerle una petición. En el material audiovisual, se observa a un Iván Cano visiblemente demacrado, quien utiliza sus pocos minutos de comunicación para enviar un mensaje de auxilio: “Buenas tardes, señor presidente de la República. Me dijo hoy usted con todo el corazón y con toda la verdad, en el cual yo le quiero suplicar a usted señor presidente, que es el único que me puede ayudar en esta situación en la que me encuentro, en el cual estoy acusado injustamente, sin pruebas contundentes, en el cual ya llevo un año aquí en esta prisión”, manifestó el joven desde el centro penitenciario.El clamor de Cano no se limita a su libertad, sino que apela a un deseo humanitario de reencuentro familiar en medio de su deterioro físico. “Yo quiero pedirle por favor que me dé una sola oportunidad para regresar a casa, a mi país, abrazar a mi familia, a mis hermanos, en el cual esta es una situación muy difícil y muy dura para mí. Le ruego de por favor de antemano, ante Dios que me ayude. Tú eres la única persona que me puedes ayudar en esta situación en la que me encuentro”, concluyó en su mensaje dirigido a la Casa de Nariño.El origen de la pesadilla de Iván Cano: una promesa de empleo falsaPara entender cómo un técnico del SENA terminó en una de las cárceles más peligrosas de México, es necesario remitirse a la investigación de las periodistas Natalia Herrera y Beatriz Guillén en el periódico El País, en diciembre de 2025, donde se reveló esta historia. Iván Cano llegó a territorio mexicano atraído por una oferta laboral que parecía la solución a un año de desempleo en Colombia.Una supuesta empresa de paquetería se contactó con él, interesada en su perfil técnico en sistemas informáticos, y financió su traslado desde Villavicencio. Para Iván, este era su primer viaje en avión y su primera salida del país. Sin embargo, lo que debía ser un "trabajo soñado" se transformó en un secuestro apenas aterrizó en Guadalajara, Jalisco.Cano fue interceptado por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante dos semanas, el joven fue sometido a torturas debido a su negativa a realizar ciberataques para la organización criminal. Los captores pretendían que Iván utilizara sus conocimientos técnicos para hackear en favor del cartel, una tarea para la cual, según sus allegados, él ni siquiera poseía el conocimiento especializado requerido.De víctima de trata a presunto criminal de éliteLa situación de Iván Cano tomó un giro aún más contradictorio cuando la Guardia Nacional de México irrumpió en el lugar donde se encontraba retenido. En lugar de ser identificado como una víctima de trata de personas con fines delictivos, las autoridades mexicanas lo presentaron ante la justicia como un peligroso integrante del cartel.Los reportes oficiales de la captura indicaban que Iván era supuestamente un miembro de las 'FEM', una unidad de élite que respondería directamente a Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'. Las autoridades afirmaron incluso que el joven se había identificado con el alias de 'Guacamaya'. No obstante, su condición física contradice estas acusaciones.Iván padece el síndrome de Marfan, una condición que lo hace medir 1,87 metros y pesar apenas 50 kilos. Debido a esta enfermedad, su fuerza física y su visión son extremadamente limitadas, lo que hace difícil que pueda ser considerado un agente de fuerzas especiales.Su detención se produjo en el marco de los operativos masivos de la estrategia de seguridad de la actual administración mexicana, donde, según la investigación de El Espectador, se han evidenciado fallas operativas que difuminan la línea entre víctimas y victimarios.Las pruebas de inocencia en el caso de Iván Cano en MéxicoLa defensa y la familia de Cano sostienen que el expediente judicial está lleno de inconsistencias. Una de las piezas clave es una denuncia anónima del 20 de mayo de 2025, la cual dio origen al operativo en el rancho donde fue hallado Iván. En dicha denuncia, un hombre de nacionalidad venezolana relató una historia idéntica a la del colombiano: haber sido secuestrado por el CJNG y obligado a trabajar bajo amenaza de muerte.Este testigo clave describió que en el lugar había otras personas indocumentadas secuestradas y que el grupo criminal portaba armas de grado militar. A pesar de que este testimonio respalda la versión de Iván como una víctima de secuestro, la justicia mexicana ha desestimado su relevancia hasta el momento.El deterioro de salud y la angustia familiarDesde Villavicencio, su madre, la señora Rubiela, vive un drama ante el empeoramiento de la salud de su hijo. Según su relató, Iván ahora debe apoyarse en un bastón para caminar y su estado emocional es crítico.En una de las pocas comunicaciones que ha podido sostener con él, Rubiela expresó su dolor según recoge el diario El Espectador: “Ay, sumercé, en la llamada mensual que pudimos hacerle lo vi triste, enfermo. Yo solo pido a Dios que salga libre, él es inocente, no debe nada y temo perderlo si sigue así”.Actualmente, Iván Cano permanece detenido en la cárcel de Morelia, en Michoacán, a la espera de un proceso judicial que analice las pruebas materiales y físicas que, según su defensa, demuestran que nunca fue un victimario, sino una víctima más de las redes de trata y el narcotráfico en México. El video enviado al presidente Petro representa su última esperanza para lograr una intervención diplomática que permita su repatriación o una revisión justa de su caso.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El 9 de abril de 2024, la vida de la instructora de yoga Valentina Cepeda se apagó en un apartamento de Puerto Colombia, cerca de Barranquilla. Lo que inicialmente se reportó por parte de su pareja, el instructor de Jiu-Jitsu Álvaro Felipe Rivera, de 44 años, como un suicidio, luego se transformó en una acusación formal por feminicidio agravado. La pieza fundamental que permitió a la Fiscalía dar un giro al caso fue, paradójicamente, una fotografía capturada por el mismo sujeto en la escena de los hechos.El escenario del supuesto suicidioAquella mañana, Rivera alertó a los vecinos y a la Policía asegurando que había encontrado a Valentina colgada del columpio que ella utilizaba para sus clases de yoga. Según su relato inicial, tras salir del baño, se encontró con la desgarradora escena: “la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, Dios mío, no Valentina, por favor”.Testigos en el conjunto residencial recordaron el desespero del hombre. Rafael Llanos, trabajador del lugar, relató: “salió un señor gritando desesperado que lo auxiliara, que lo ayudara, que se mató”. Nidia Méndez, una vecina que acudió al auxilio, describió el estado de la joven: “ella tenía los ojos cerrados y los labios morados y él le golpeaba en las mejillas, pero nada, ella no reaccionaba”.Rivera insistió ante las autoridades y medios de comunicación en que Valentina le había manifestado deseos de morir: “llorando e histérica me dice, 'me quiero morir, me quiero morir' y le dije, 'mi vida, no, no digas eso'”.La desconfianza de la familiaPara David Cepeda y Lourdes Rodríguez, padres de Valentina, la versión del suicidio carecía de sentido. Valentina era descrita como una joven llena de energía, dedicada a la espiritualidad y al deporte. Su madre recordó que el yoga era su refugio: “a ella le gustaba mucho la parte espiritual. De hecho, ella se levantaba a las 4 de la mañana a meditar”.La sospecha de los padres se centró de inmediato en el columpio de yoga. Lourdes Rodríguez fue enfática: “cuando él nos dijo que con el columpio de yoga, enseguida dije, 'no... eso es como tan espiritual'. Ella cogía el columpio de yoga era para hacer sus meditaciones”.Un historial de violenciaLa investigación de la familia reveló una relación marcada por el control y la violencia física. A pesar de que Rivera inicialmente se mostró como un hombre maduro y reservado, su comportamiento cambió al mudarse juntos en enero de 2024. Amigas de la víctima denunciaron maltrato psicológico y celos obsesivos debido a la diferencia de edad de 22 años. Según su amiga Camila Sánchez, Rivera la humillaba por el dinero: “es que lo tienes que hacer porque si no aquí no comes”.Más grave aún fue el hallazgo de evidencias de agresiones físicas disfrazadas de entrenamiento deportivo. Doris Cantillo, compañera de Jiu-Jitsu, recordó verle moratones: “¿quién te deja así?”, le preguntó, a lo que Valentina inicialmente respondió que era práctica de su deporte. Sin embargo, en audios enviados a sus amigas, la joven confesó agresiones reales: “en un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó”.Tres días antes de su muerte, el 6 de abril, ocurrió un incidente crítico. Sus padres la encontraron herida en el apartamento. “Mi hija estaba sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio”, relató su mamá. Ese día, Valentina decidió terminar la relaciónLa foto, ¿prueba de la manipulación?La investigación dio un vuelco definitivo cuando la Fiscalía analizó una fotografía que Rivera tomó de Valentina en el columpio antes de, supuestamente, bajarla para auxiliarla. Para los investigadores y la familia, el hecho de que él decidiera tomar una foto en lugar de socorrerla inmediatamente fue un indicio de manipulación de la escena.El equipo de criminalística realizó una reconstrucción científica utilizando topógrafos y expertos en Jiu-Jitsu. Al recrear la escena basada en la fotografía de Rivera, las conclusiones fueron demoledoras: “para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a la que se encontraba”. El análisis físico determinó que, en la posición mostrada en la foto, era “imposible que lograra ahorcarse” y que la joven habría podido reaccionar.Esta prueba se complementó con la ampliación de la necropsia de Medicina Legal en abril de 2025. El dictamen fue claro: no había patrones consistentes con el uso del columpio de yoga. En cambio, se determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por digitopresión, lo que implica una fuerza manual externa, según explicó el abogado de la familia. Captura y negación de cargosCon estas pruebas, Álvaro Felipe Rivera fue capturado el 4 de enero de 2026 en Santa Marta. Durante la audiencia, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado, señalando que utilizó sus conocimientos superiores en artes marciales para someterla.Al ser consultado por el juez sobre si aceptaba los cargos, Rivera respondió tajantemente: “No”. A pesar de su negativa y de haber jurado previamente sobre una Biblia su inocencia, se encuentra detenido mientras el proceso avanza.Para Lourdes Rodríguez, el dolor persiste, pero hay un alivio en la búsqueda de justicia: “Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo... para mí es un monstruo”.La familia ahora espera una condena ejemplar, mientras el caso de Valentina Cepeda se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad en feminicidios.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
Una vez más la modelo Ingrid Karina causa revuelo en las redes sociales, esta vez al confesar que nuevamente cayó en el consumo de sustancias y la vida en las calles de Bogotá. A través de un video, la mujer dio una actualización de su vida y pidió ayuda urgente.Ingrid Karina es recordada porque en 2024 fue encontrada por una tiktoker en las calles de Medellín. La mujer estaba habitando en las calles, cegada por el consumo de sustancias y sorprendió a la comunidad digital al revelar que años atrás había sido una exitosa modelo colombiana, se había casado y tuvo hijos. Desde entonces emprendió un camino de rehabilitación que ha estado marcado por polémicas y recaídas.La última vez que se supo sobre la mujer fue el 25 de enero de 2026, cuando hizo su más reciente publiación en redes sociales. De un tiempo atrás, el contenido de Ingrid Karina en redes consistía en mostrar sus pegueños grandes avances en la rehabilitación, mostrándose haciendo ejercicio y disfrutando con su familia. Pero eso cambió con el video que se conoció en los últimos dias.¿Qué le pasó a Ingrid Karina?Un usuario de la red social TikTok fue el encargado de revelar el pasado 24 de marzo un nuevo video en el que aparece Ingrid Karina. El hombre aparentemente es un conductor de taxi que se cruzó con la modelo en el barrio Santa Fe, en Bogotá, y grabó con ella un video para advertir sobre su situación y enviar un mensaje a sus hijos.Ingrid Karina está sentada en la parte de atrás del taxi, se ve triste y nerviosa mientras habla sujetando sus manos. El conductor le pregunta qué ha pasado con su vida recientemente y ella responde: "Estoy aquí en el Santa Fe, recaí otra vez".En ese momento, a la modelo se le quiebra la voz y pide ayuda. "Estoy buscando a mis hijos, porfavor, si pueden los ubican rápido por ahí. Te voy a dar mi ubicación para que llegues ¿vale?", expresó un poco confundida y llorando. Al final del video la mujer se limpia las lágrimas y manda un beso.El conductor, por su parte, expresa que publicará el video para ayudar a la modelo con la esperanza de que sus hijos lo vean y vayan a buscarla. El nuevo video de Ingrid Karina ya causa diversas reacciones en las redes sociales, pero por ahora no hay ningún pronunciamiento de sus hijos. Cabe resaltar que esta no es la primera vez que la modelo recae en su adicción en los últimos dos años desde que su historia llegó a las redes sociales. Fundaciones, centros de rehabilitaciópn, creadores de contenido y sus hijos han intentado ayudarla siempre.Ante la situación de la famosa, muchos internautas se cuestionan si la modelo realmente tiene la voluntad para cambiar su vida, mientras otros lamentan que esté de nuevo en esta situación e insisten en que necesita ayuda urgente. "¿Otra vez? Qué falta de voluntad"; "Que deje a los hijos en paz, ellos tienen derecho a vivir"; "Espero que pronto pueda salir de ahí"; "Esa lucha no es fácil ,la adicción es una enfermedad"; "Si no pone de su parte jamás lo va a lograr", se lee en las diversas reacciones en redes.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITAL
Este vienes 27 de marzo se anunció el levantamiento del paro minero en el Bajo Cauca Antioqueño tras 12 días de bloqueos, en los cuales se reportaron 6 vehículos quemados, saqueos y ataques contra la fuerza pública.Desde el Ministerio de Minas y el Ministerio del Interior informaron que se llegó a un acuerdo entre los mineros y los delegados de ambos ministerios.El paso por la vía a la Costa fue habilitado a la altura de Caucasia.
Reinaldo Rueda es uno de los técnicos que hace parte de la historia de Atlético Nacional, al comandar desde el banco lo que fue la consagración del título en la Copa Libertadores de América del 2016. El vallecaucano y el 'verdolaga' siempre han mostrado una relación muy cercana. En la actualidad, el verde paisa es líder de la Liga BetPlay I-2026, pero ha tenido algunos 'lunares' en el semestre, como lo fue la eliminación en la Copa Sudamericana a manos de Millonarios; dicho resultado puso en la lupa a Diego Arias. Si bien lo han confirmado desde la dirigencia, hay hinchas que se cuestionan que deberían haber cambio de 'batuta'. Lo cierto es que Rueda Rivera habló en las últimas horas sobre la posibilidad de volver a dirigir a Atlético Nacional. El DT se tomó un tiempo de reflexión tras no lograr clasificar al Mundial 2026 con la Selección Honduras; el vallecaucano se mostró muy afectado por no lograr el objetivo, al punto que lloró en rueda de prensa. "Lo de Atlético Nacional siempre va a existir. Hay nobleza, gratitud recíproca tanto de la parte directiva, como la familia Ardila, como toda la organización y la hinchada cada vez con esas muestras de afecto y gratitud hacia nuestro trabajo; y de parte nuestra indudablemente que es para siempre. Yo creo que ahora quise hacer una pausa estos seis meses hasta el Mundial, la idea es que Atlético Nacional respaldara lo hecho muy bien por el ‘profe’ Diego Arias por como terminó el torneo pasado y lo que se proyectaba para este año", dijo en primera instancia Rueda en charla con el diario 'El País' de Cali. Y agregó: “Por el momento, lo ideal es que respetemos ese proceso y, bueno, el tiempo dirá si hay la posibilidad de volver o no si se da la posibilidad de regresar a Atlético Nacional". Lo que tiene muy claro Rueda es que quiee volver a dirigir en el segundo semestre del 2026: "Sí, la idea es volver, la cancha hace mucha falta, la pelota hace mucha falta, y bueno, esperemos que sea lo mejor para todos".Otras declaraciones de Reinaldo Rueda:- Opciones de dirigir en el fútbol colombiano"Directamente no, todo ahora es con los agentes. Gracias a Dios hay un buen nombre respecto a nuestro trabajo, entonces cuando ha habido movimientos de entrenadores, siempre está esa posibilidad de presentar el nombre nuestro, de nuestro trabajo como cuerpo técnico para esas postulaciones y eso es muy positivo, es muy bueno, pero así directamente que hayamos estado en conversaciones no ha habido ninguna".
"Yo sé que no es fácil para usted y para mí tampoco, pero aquí estamos: ustedes asumiendo su responsabilidad y nosotros enfrentando este dolor". Con esas palabras, Yésica Natalia Giraldo Marín se dirigió al teniente retirado Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien hace 23 años asesinó a su padre, John Darío Giraldo Quintero, en la vereda El Jordán, en Cocorná, Antioquia. El encuentro ocurrió en Medellín durante el tercer día de audiencia que adelantó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre consolidación de verdad y determinación de medidas de reparación de comparecientes de la fuerza pública involucrados en ejecuciones extrajudiciales cometidas en el Oriente antioqueño.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Yésica Natalia estaba junto a Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, su abuela y madre de John Darío. Frente a frente, víctimas y victimario protagonizaron un conmovedor acto de perdón. "De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos brindarle un abrazo", le dice Yésica Natalia al exmilitar, quien de inmediato se arrodilla frente a los mujeres y rompe en llanto. El teniente retirado reconoció ante la JEP haber asesinado en septiembre de 2006 a John Darío Giraldo Quintero para presentarlo como una baja en combate, uno de los miles de casos mal llamados 'falsos positivos'."Este es un momento que necesitábamos para poder seguir y poder dejar este dolor", le dice Yésica Natalia al exmilitar mientras ella y su abuela lo abrazan. "Perdóneme de todo corazón", le responde él, arrodillado. "Aceptamos el perdón. Gracias por su grandeza y por su bondad", se escucha decir a las mujeres, que sostienen el micrófono en medio del conmovedor momento.Rosero Bravo fue uno de los militares citados a la audiencia y que hicieron parte del Batallón de Artillería No. 4 Coronel Jorge Eduardo Sánchez (BAJES). En la diligencia se explicó que uniformados de ese batallón asesinaron a tres hombres -Pedro Antonio Marulanda, Jhon Darío Giraldo Quintero y Cristian de Jesús Aizález- durante 2002 y 2007 y los presentaron posteriormente como muertos en combate. El teniente retirado fue seleccionado como máximo responsable y ha reconocido responsabilidad en la Sala de Reconocimiento de Verdad.En la audiencia, el teniente retirado reconoció que si bien los militares contaban con un soldado que hacía labores de enfermero, este no atendió a John Darío Giraldo Quintero. "No doctora -le respondió a una magistrada de la JEP-. No di la orden (de atenderlo) porque sabía lo que íbamos a hacer con él. Yo di la orden, que los vistieran (como guerrilleros)".En la audiencia, la JEP contó que los militares, bajo el mando de Rosero Bravo, llegaron a la vereda guiados por "La Pacho", una mujer que señaló a las víctimas como supuestos guerrilleros. "Después de los hallazgos, se volvieron a reunir en un mismo lugar, manteniendo retenidas a las tres personas. En ese momento, planificaron las muertes y la forma en que serían presentadas como muertos en combate", relató la magistrada auxiliar Ángela Galvis. "Rosero Bravo se dirigió a Cocorná para conseguir armas y entró en contacto con integrantes de grupos paramilitares, quienes le entregaron un fusil".De acuerdo con la información recopilada por la JEP, Rosero Bravo autorizó a los paramilitares para que interrogaran a las víctimas como contraprestación por el arma que estaban entregando. Después de eso, el teniente, ahora retirado, dio la orden de asesinar a las víctimas. Al respecto se les preguntó a los comparecientes por el origen de las armas que implantaron a las víctimas. "Las armas las conseguimos con el comandante de los paramilitares en El Santuario. Me dijo que me daba un fusil AK 47", dijo Rosero."Estoy aquí parado frente a ustedes con vergüenza, con arrepentimiento, por los horrores que cometí en el Pelotón Bombarda (…). Quiero pedirles perdón, aunque sé que no lo merecemos, desde lo más profundo de mi corazón, quiero que sepan que no hay día de mi vida en el que no me arrepienta de lo que hice. Me tortura cada día pensar en el dolor que les causé", dijo el compareciente Diego Londoño Rojas a las víctimas. Luego de sus palabras les entregó a algunas, entre ellas Rosalba Angélica y Yésica Natalia, el árbol con el que recuerdan la memoria de las víctimas para ubicarlo en el Bosque del recuerdo."Yo quiero decirles que los perdono", les dijo Rosalba Angélica a todos los comparecientes. "Les agradezco por estar aquí, darnos la cara, decir la verdad, que es lo que tanto buscamos en este proceso (…). Es muy difícil crecer sin padre y, por eso, también le doy gracias a mi abuela. Nosotros estamos aquí porque ella fue la que nos cuidó (…). Les doy mi perdón porque Dios me ayudó a sanar todo el rencor", dijo, por su parte, Yésica Natalia durante le diligencia.La audiencia pública hace parte de la 'Ruta no sancionatoria' y tiene como finalidad propiciar un espacio para consolidar los aportes de verdad de los comparecientes, escuchar su aceptación de responsabilidad y sus propuestas de medidas para contribuir a la reparación y dignificación de las víctimas, en cumplimiento de los requisitos establecidos en el régimen de condicionalidad para resolver su situación jurídica de forma definitiva.WILLIAM MORENO HERNÁNDEZCOORDINADOR DIGITAL NOTICIAS CARACOL
El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro apareció sonriente el jueves ante un tribunal de Nueva York, donde no tomó la palabra, en su segunda comparecencia desde su captura por parte de Estados Unidos. En el transcurso de una audiencia que duró poco más de una hora, el juez a cargo del caso hizo saber que no tenía intención de acceder a una solicitud de sus abogados para desestimar los cargos por razones procesales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Procesado por narcotráfico junto con su esposa Cilia Flores, de 69 años, el antiguo hombre fuerte de Venezuela, de 63 años, se mostró relajado, sonriente, con su uniforme gris de preso, tomando notas, conversando con sus abogados a través de un intérprete y lanzando miradas a los bancos de la prensa. Los dos están detenidos en una cárcel de Brooklyn desde hace casi tres meses.Solo habían salido el 5 de enero, dos días después de su captura, para su primera audiencia, en la que Maduro se declaró "prisionero de guerra" y "no culpable" de las acusaciones en su contra. Son cargos de conspiración por "narcoterrorismo", conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de esas armas. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el jueves que Maduro enfrentará "otros cargos" judiciales más adelante. "Ha sido demandado por solo una fracción de las cosas que ha hecho. Otros cargos serán presentados, como probablemente saben", declaró a la prensa en la Casa Blanca. "Asumo que tendrá un juicio justo. Pero me imagino que enfrentará otros juicios", sostuvo.Así vive Maduro en la cárcelMaduro gobernó Venezuela desde marzo de 2013. Tras su caída, asumió la presidencia interina Delcy Rodríguez, quien era su vicepresidenta y ha dado un vuelco en la relación con Estados Unidos bajo presión de Trump. El gobierno de Venezuela intenta cubrir los gastos del juicio, pero debido a las sanciones estadounidenses, el abogado de Maduro, Barry Pollack, debe obtener antes una licencia de la administración que permita realizar la transacción. Pollack argumenta que ese requisito viola el derecho constitucional de Maduro a tener la representación legal de su elección, y exigió que el caso fuera desestimado por razones procesales. Al frente del tribunal está el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, reconocido por su larga trayectoria en el estrado.Entretanto, se han conocido detalles de cómo vive Maduro en la cárcel. Recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, una prisión federal conocida por sus condiciones extremas, Maduro está presuntamente aislado en una celda sin internet ni periódicos. Según una fuente cercana al gobierno venezolano, Maduro lee la biblia y algunos de sus compañeros en la prisión le llaman "presidente". Solo se le permite hablar por teléfono con su familia y con sus abogados por un máximo de 15 minutos, agregó la misma fuente.El hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, insistió este jueves en Venezuela en los "vestigios de ilegitimidad" del proceso contra su padre, porque se originó con un "secuestro". No obstante, remarcó a la AFP: "Confiamos en el sistema legal de los Estados Unidos". "Nicolasito", como se le conoce popularmente, acompañó a centenares de seguidores del presidente depuesto en la plaza Bolívar de Caracas, donde una pantalla gigante transmitía la cobertura del juicio. "¡Libertad, libertad para Cilia y Nicolás!", coreaban los presentes.Maduro y Flores fueron sacados a la fuerza por comandos estadounidenses en las primeras horas del 3 de enero, con apoyo de ataques aéreos contra la capital venezolana y un importante despliegue naval. En el operativo murieron al menos 83 personas y más de 112 resultaron heridas, de acuerdo con funcionarios venezolanos. Ningún efectivo estadounidense murió.Bajo presión estadounidense, Rodríguez dirige un país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero con una economía en ruinas. La mandataria interina impulsó una ley de amnistía para liberar a prisioneros políticos. También reformó la ley de hidrocarburos, todo en línea con las exigencias de Estados Unidos para acceder a la vasta riqueza de gas y petróleo venezolanos. Este mes, Washington restableció lazos diplomáticos con Venezuela, en una señal de deshielo luego de siete años de ruptura.AFP