El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Esperanza Fierro es una sobreviviente de la tragedia de Armero, un pueblo que el 13 de noviembre de 1985, en cuestión de minutos, desapareció del mapa y quedó enterrado entre lodo y cenizas tras una avalancha provocada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz. La mujer, que se reencontró con su hija décadas después, contó su historia para Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El 13 de noviembre yo estaba en mi casa en el momento en que empezó a caer ceniza. Vivía en la carrera 12 #5-28, o sea entre quinta y sexta. Un señor nos dijo: salgan porque se vino una avalancha. Entonces yo fui a salir, pero en el momento pasó el carro de bomberos diciendo que nos encerráramos, que nos tapáramos, fue algo que nos desubicó. Sin embargo, salimos. Yo estaba con mis dos hijos, con mi mamá y mi papá", relató la mujer.Lea: La tragedia de Armero: las lecciones que dejó el drama vivido en Colombia hace 40 años¿Cómo sobrevivió Esperanza Fierro a la tragedia de Armero?Fierro contó que salió de su casa con su hija en brazos, quien en ese momento tenía cuatro años. Salió acompañada de su madre y de su hijo de ocho años. Su padre decidió no salir. "Venía por la calle. Cuando volteé para mirar que mi papá había venido o se había quedado, veo semejante lodo que venía. Corrimos hasta la esquina y ahí ya nos tapó el otro lodo".Las calles del pueblo ya estaban siendo tapadas una a una por la inminente avalancha que venía desde el volcán cuando la madre de Esperanza Fierro le dijo respondió a la pregunta de que hacían en ese momento: "Lo que Dios quiera". "Siento ese golpe que me pegó aquí en la espalda y me elevó. Me dejó en una cuerda de alta tensión", relató la mujer.Durante varios momentos Fierro quedó atrapada en el cable, en teoría a salvo de la avalancha, pero perdió el rastro de su madre y sus hijos. La mujer recuerda que un hombre gritó diciendo que había encontrado al niño y que en otro momento alcanzó a escuchar a su hija buscándola, pero la oscuridad le impidió verlos en ese momento. La mujer fue llevada a un centro de salud y se enteró de que su hija estaba viva. "Mi niña me la pasaron. La miré y la tuve, pero no me la dejaron llevar conmigo porque yo iba ya muy grave, yo tenía fractura de costillas". Fierro relató que tuvieron que trasladarla a otro lugar por su condición de salud y su hija se tuvo que quedar.Lea: Omaira Sánchez decía “saquen a los que es más fácil y luego yo": último rescatista en verla vivaEl reencuentro entre madre e hijaDe acuerdo con la mujer, su hija Diana Marcela Fierro quedó en un albergué y se la dejó encargada a otra persona, que poco después también se tuvo que ir. "Le quitaron la niña, la montaron en un carrito blanco con 16 niños más y hasta el sol...". Durante años la madre busco a su hija, que no aparecía por ningún lado."Como nunca perdí la esperanza, yo decía: mi niña está viva, yo la voy a encontrar. Gracias a los medios, que venían y me hacían entrevistas, yo salía en las entrevistas. Resulta que mi hija ya sabía que los papás que la tenían no eran los de ella. Ella ya estaba en Suiza", explicó la sobreviviente.Su hija había estado a cargo de Instituto de Bienestar Familiar, que la entregó a una madre sustituta durante tres años en Colombia. Después la niña fue adoptada por una familia de alemanes que se la llevaron a Suiza. Esperanza Fierro, sin saberlo, fue vista por su hija en un documental. "Ella empezó a buscar, cualquier cosa que hablaban de Armero ella estaba muy pendiente. Cuando ella me vio en el documental, como estamos ahoritica, se aferró a que era la mamá".Diana Fierro se comunicaba con Francisco González de la Fundación Armando Armero. Después de un intercambió de fotografías la hija perdida creía que había encontrado a su madre. Otra hija de Esperanza Fierro fue la que primero conoció la noticia. Ella y su hermana que no conocía se parecían bastante, y cuando le mostraron las fotos a su madre no sabía en un principio que se trataba de aquella niña que vio por última vez durante la tragedia de su pueblo. "Mi hija me encontró", relató la mujer, que poco más de 30 años después pudo reencontrarse con su hija.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Han pasado 39 años desde que la avalancha provocada por la erupción del Nevado del Ruiz sepultó la ciudad de Armero en 1985, dejando tras de sí más de 25.000 vidas perdidas y una población arrasada. Sin embargo, la tragedia no ha logrado borrar la identidad de los armeritas, quienes cada año se dan cita en el pueblo y en sus alrededores para recordar a los que ya no están y reafirmar su vínculo con la tierra que los vio nacer.Este año, como cada 13 de noviembre, la memoria de Armero se mantiene viva en la voz de sus sobrevivientes. Aunque el día de la conmemoración cayó en mitad de la semana, cientos de personas, entre armeritas, tolimenses y visitantes de otras partes del país, se reunieron para rendir homenaje a un pueblo que ya no existe físicamente, pero cuya historia sigue viva en los corazones de aquellos que lograron vivir.La avalancha de lodo y escombros arrasó con todo a su paso, dejando una estela de muerte y destrucción que borró del mapa lo que antes era un símbolo de prosperidad en la región. Casi cuatro décadas después, las voces de aquellos que lograron sobrevivir se siguen escuchando, buscando que la memoria de la tragedia no se apague.Armero, la tierra que vio nacer a toda una comunidadLibardo Osorio, quien vivió los horrores de esa noche fatídica, ha hecho del 13 de noviembre una cita inquebrantable. A pesar del paso de los años, no hay lugar ni momento en que el recuerdo de su pueblo no lo acompañe. "Esto le toca a cada familia, incentivar a los hijos, a los nietos, para que tengan el apego a una tierra que nos vio nacer, que nos dio vida, donde estudiamos y nos criamos", explicó a Noticias Caracol en vivo con una calma que solo el tiempo puede traer. El pueblo que dejó atrás ya no existe físicamente, pero él continúa visitando el lugar cada año, como una forma de rendir homenaje a los que perecieron, pero también para asegurarse de que el espíritu de Armero no muera.>>> Noticias Caracol le cuenta los 39 años de la tragedia de Armero: imágenes del antes y después del desastre naturalLas conversaciones entre los sobrevivientes de la tragedia siguen centradas en los recuerdos de la ciudad que desapareció en una noche. Jairo Trujillo, otro de los sobrevivientes, compartió cómo la vida en Armero era tranquila y próspera antes de la catástrofe. "Muchos amigos, muchos lugares inolvidables como donde trabajaba. Se nos fue todo y quedamos a la misericordia de Dios", dijo Trujillo con una mezcla de tristeza y resignación. Pero la memoria de Armero no es solo una cuestión de pérdida. También es un testimonio de la capacidad de los sobrevivientes para levantarse de las cenizas y seguir adelante. Los relatos de cómo cada uno logró salvarse, ya sea por un milagro, por la intervención de un vecino o por el simple azar, se repiten año tras año en cada encuentro.Parque en memoria de ArmeroCon el paso del tiempo, los sobrevivientes también han visto los esfuerzos por mantener viva la memoria del desastre, como la reciente iniciativa del gobierno del Tolima para construir el Parque Jardín de la Vida. Este lugar, con una inversión inicial de 600 millones de pesos, busca rendir homenaje a los 25.000 fallecidos y asegurar que la historia de Armero no se desvanezca con el paso del tiempo. Según Alexander Castro, Secretario de Cultura del Tolima, el parque es un intento por preservar una memoria "que ya no está en los mapas, pero que sigue latente en la memoria de los armeritas y de todos los colombianos".La iniciativa cuenta con el respaldo del Gobierno Nacional para llevar a cabo la creación de un museo a cielo abierto que permita a las nuevas generaciones conocer la magnitud de la tragedia y la resiliencia de quienes sobrevivieron. Además, uno de los símbolos más representativos de la tragedia, la cúpula de la iglesia de San Lorenzo, que fue arrastrada kilómetros por la avalancha, se conserva en el mismo lugar donde se encontraba la iglesia original. Este monumento es, para muchos, un recordatorio tangible de lo que Armero fue y de lo que nunca debe olvidarse.>>> Puede leer: El ‘milagro de Armero’: la historia no contada de la bebé que nació en el lodoAntes de la tragedia, Armero era un lugar lleno de vida. Con alrededor de 40.000 habitantes, el municipio se destacaba por su actividad agrícola y su infraestructura sencilla pero acogedora. Los residentes disfrutaban de un entorno familiar y una economía próspera basada en la agricultura. Las calles de Armero eran un reflejo de una comunidad unida, cuyo ritmo de vida estaba marcado por las estaciones del campo.A partir de septiembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz comenzó a dar señales de alarma: emisiones de ceniza, aumento de temperatura y pequeños estallidos. Sin embargo, las advertencias no fueron tomadas en cuenta a tiempo. El 13 de noviembre, el volcán entró en erupción a las 9:29 p.m. y, con ello, se desató una avalancha de lodo, agua, piedras y escombros que descendió rápidamente por los ríos Lagunilla, Chinchiná y Gualí. A las 11:30 p.m., Armero fue completamente sepultada por una capa de 350 millones de metros cúbicos de material volcánico.El lugar donde ocurrió la tragedia está abandonadoTras el desastre, la comunidad internacional envío ayuda humanitaria, pero la reconstrucción de Armero fue una tarea monumental. Si bien se intentó reubicar a los sobrevivientes, muchos de ellos terminaron en condiciones precarias en otras ciudades y el pueblo original fue completamente abandonado. En el sitio donde alguna vez se erguía la vibrante comunidad agrícola de Armero, se levantó un camposanto, con monumentos y placas conmemorativas en honor a las víctimas. Este espacio se ha convertido en un lugar de peregrinaje para aquellos que buscan recordar y rendir homenaje a los que perdieron la vida.Hoy, Armero-Guayabal, el nuevo municipio levantado a unos kilómetros del lugar original, lleva adelante el legado de los sobrevivientes. Aunque la reconstrucción ha avanzado, la región sigue enfrentando retos económicos y sociales. La agricultura, que antes era el motor de la economía, no ha logrado recuperar su antiguo esplendor, y muchos de los pobladores siguen luchando por una vida digna. Sin embargo, la memoria de lo sucedido en 1985 sigue viva, y la tragedia del pueblo es un recordatorio de la importancia de escuchar las señales de la naturaleza y actuar a tiempo ante las alertas.La tragedia sin precedentes ocurrió en horas de la noche y las primeras luces del día dejaban ver la dimensión del desastre que sacudió a Armero, solo se veía una inmensa capa de lodo. Días antes de la tragedia, expertos habían advertido el peligro de un posible deshielo que provocaría una avalancha. El silencio en el lugar del desastre era absoluto, hasta el canto de los pájaros se escuchaba triste, los tractores eran los únicos vehículos que se aventuraban a viajar en esa marea de lodo caliente para rescatar a vivos y muertos.La confusión era total, pese a las imágenes, el país aún no digería semejante catástrofe, comprender que una población tan densa ya no existía y que había sido borrada del mapa no era fácil. Ese trágico día de noviembre, fue difícil asimilar que debajo de una llanura de lodo estaba Armero, el municipio más rico del norte del Tolima.
El 13 de noviembre de 1985, Armero no solo perdió 22.000 de sus habitantes, sino que también fue testigo de una de las tragedias más grandes que afrontó Colombia. Antes de ese día fatídico, Armero era un próspero municipio del Tolima, ubicado en una de las regiones más fértiles de Colombia, donde el cultivo del café y la agricultura eran la base de su economía. Con 40.000 habitantes, Armero era una ciudad llena de vida, donde los niños jugaban en las calles y las familias compartían momentos en los parques y plazas del pueblo. El impacto de la tragedia de Armero no solo se sintió en la pérdida de vidas humanas, sino también en la destrucción de hogares, infraestructuras y medios de subsistencia. La comunidad internacional respondió con ayuda humanitaria, pero la magnitud del desastre dejó una marca indeleble en la memoria colectiva de Colombia.>>> Le puede interesar: El ‘milagro de Armero’: la historia no contada de la bebé que nació en el lodo¿Qué pasó en Armero?La tragedia de Armero, ocurrida el 13 de noviembre de 1985, es uno de los desastres naturales más devastadores en la historia de Colombia. Este evento fue causado por la erupción del volcán Nevado del Ruiz, que había estado inactivo durante 69 años. La erupción generó una serie de lahares, flujos de lodo y escombros volcánicos, que descendieron rápidamente por las laderas del volcán, arrasando con todo a su paso.La advertencia que nunca se escuchóEl desastre de Armero no fue un accidente impredecible ni una catástrofe natural sin precedentes. Fue una tragedia anunciada durante meses, incluso años. Desde 1984, científicos, expertos en vulcanología y hasta los habitantes más cercanos a la montaña comenzaban a notar señales alarmantes: un aumento en la temperatura del Nevado del Ruiz, la muerte de peces en las cuencas cercanas y pequeñas explosiones volcánicas que presagiaban lo que estaba por venir. Incluso, un informe histórico del coronel Joaquín Acosta, fechado en 1842, había señalado la recurrencia de este tipo de erupciones y las devastadoras avalanchas que solían seguirlas.En 1985, el volcán comenzó a emitir cenizas y, a pesar de las señales, el Gobierno nacional no tomó medidas. El alcalde de Armero, Ramón Rodríguez, junto con varios líderes locales, trató en vano de alertar sobre el peligro inminente. En septiembre de ese mismo año, la erupción del Nevado del Ruiz ya estaba en marcha, con una primera señal visible: el 11 de septiembre, el volcán comenzó a expulsar gases, vapor y cenizas. Y, pese a las múltiples advertencias, las autoridades se mostraron indiferentes ante los informes y las amenazas, lo que resultó en la descoordinación y falta de evacuación que terminaría en el desastre.¿Cómo era Armero antes de la tragedia?Antes de ser arrasada por la devastadora erupción del Nevado del Ruiz en 1985, Armero era uno de los municipios más prósperos del departamento de Tolima. La región, conocida por su gran actividad agrícola, era famosa por sus vastos cultivos de algodón y arroz, que le dieron el apodo de la ciudad blanca. Su economía florecía gracias al comercio y la producción agrícola, y la vida en el pueblo transcurría normal.Con aproximadamente 29.000 habitantes, Armero era un lugar lleno de vida. Sus calles reflejaban la actividad de una comunidad dedicada al trabajo en el campo. Las casas de este municipio eran amplias y se caracterizaban por sus grandes patios llenos de árboles frutales como mangos, guamas, mamoncillos y plátanos. La arquitectura del pueblo era sencilla pero acogedora, con viviendas dispuestas alrededor de espacios abiertos.La noche que lo cambió todo en ArmeroEl 13 de noviembre, las horas previas a la tragedia fueron inquietantes. A las 4:00 p.m., la caída de ceniza comenzó a cubrir la ciudad. A las 6:00 p.m., una ligera llovizna comenzó a caer sobre Armero, lo que ya era un presagio de lo que se avecinaba. A las 7:00 p.m., la Cruz Roja Regional empezó a considerar una posible evacuación, pero la falta de respuesta del gobierno central, junto con la demora en las decisiones, fueron factores que contribuyeron a la magnitud de la tragedia.La erupción del volcán ocurrió a las 9:29 p.m. y en ese mismo instante comenzó el deshielo de la corona de hielo de la montaña. Esto dio paso a una avalancha de agua, lodo, rocas y escombros que descendió rápidamente por los ríos Lagunilla, Chinchiná y Gualí, que inundaron todo a su paso. A las 11:30 p.m., los 350 millones de metros cúbicos de lodo y piedras arrasaron Armero, dejando al pueblo irreconocible. El pueblo desapareció bajo una capa de escombros, y miles de personas fueron sepultadas mientras dormían.El balance fue devastador: aproximadamente 23.000 muertos, casi el 94% de la población. Tan solo el 6% de los habitantes sobrevivió, y muchos de ellos quedaron atrapados en los escombros, siendo rescatados días después, algunos incluso semanas.>>> Esperanza, lo que Armero no le quitó a un padre que sueña con hallar a sus 3 hijas 32 años despuésLa vida después de la catástrofe que ocurrió en ArmeroDespués de la tragedia, la vida de los sobrevivientes cambió para siempre. Para muchos, la pérdida de seres queridos, casas y un futuro prometedor fue solo el inicio de una larga lucha por sobrevivir. Pero la reconstrucción del pueblo no solo implicó reconstruir viviendas. Fue una batalla constante por recuperar la memoria histórica de lo que fue Armero y por mantener vivo el nombre del pueblo, borrado casi por completo de los mapas.Uno de los esfuerzos más significativos fue el trabajo de la Fundación Armando Armero, dirigida por Francisco González. A lo largo de los años, la fundación ha trabajado incansablemente para recuperar a los niños que fueron separados de sus familias durante la tragedia y que fueron llevados, en muchos casos, a otros países sin saber su verdadero origen. La reconstrucción de Armero fue lenta y, en muchos casos, ineficaz. Las promesas de reubicar a los sobrevivientes en nuevas zonas no se cumplieron en su totalidad, y muchos de los desplazados terminaron viviendo en condiciones precarias en otras ciudades.Omayra Sánchez, el rostro de la despedida de ArmeroUna de las imágenes más desgarradoras de esa noche fue la de Omayra Sánchez, una niña de 13 años que se convirtió en el rostro humano de la tragedia. Omayra fue una de las muchas víctimas atrapadas bajo los escombros y el lodo. Durante horas, estuvo atrapada en un agujero de barro y agua, con las piernas inmovilizadas por el colapso de su hogar y las estructuras a su alrededor. Su situación fue cubierta por los medios de comunicación internacionales, y su imagen, emergiendo de los escombros, con el rostro lleno de sufrimiento y desesperación, se convirtió en un símbolo de la tragedia.A pesar de los esfuerzos desesperados de los rescatistas y de las condiciones extremas, Omayra no logró sobrevivir. La tragedia de su muerte, transmitida en vivo por los noticieros, conmocionó al mundo entero y puso de manifiesto la gravedad de la catástrofe en Armero. >>> Puede leer: Emotivo reencuentro: médico que atendió tragedia de Armero abraza a la niña que trajo al mundo¿Cómo está Armero en la actualidad?Hoy en día, Armero es un lugar que vive bajo el peso de su historia, marcado profundamente por la tragedia que le cambió la vida a sus habitantes y a toda Colombia. La antigua ubicación del municipio, donde alguna vez floreció una próspera comunidad agrícola, ha sido convertida en un sitio de memoria y reflexión. En este campo santo, se encuentran monumentos, placas conmemorativas y un sinfín de recuerdos que evocan las vidas perdidas en la avalancha del Nevado del Ruiz. Este lugar se ha transformado en un espacio sagrado al que acuden tanto turistas como familiares de las víctimas, quienes llegan a rendir homenaje y recordar a los que ya no están.Armero-Guayabal es el nuevo puebloEl pueblo original, destruido en su totalidad por la tragedia, ha dado paso a un nuevo asentamiento: Armero-Guayabal. Este nuevo municipio, ubicado a pocos kilómetros del lugar original, fue levantado con el esfuerzo incansable de los sobrevivientes y el apoyo del gobierno. Las cicatrices de la tragedia son profundas, y aunque la comunidad ha logrado rehacerse en muchos aspectos, sigue luchando por mejores condiciones de vida y por un desarrollo económico más sólido.En cuanto a infraestructura, Armero-Guayabal ha logrado avanzar significativamente. El nuevo pueblo cuenta con los servicios básicos necesarios, como escuelas, centros de salud y comercios. Y a pesar de los esfuerzos por revitalizar la agricultura, que siempre fue el motor económico de la región, la producción en menor escala de cultivos como el arroz y el algodón no ha logrado igualar la capacidad productiva que Armero tenía antes de la tragedia.
En 1995, llegó un alemán a Armero, en el municipio de Guayabal. El hombre estaba maravillado con la belleza y la calidez de los colombianos. Allí se enamoró de Yesmid Arabeyi Galindo, que tenía 19 años y con quien formó una familia. Sin embargo, un atroz crimen acabaría con la felicidad de este hogar. El Rastro investigó el caso ocurrido en 2013.>>>En desaparición de bombero en Pasto terminaron implicadas dos hermanas: ¿por qué?Cristian Friedeman Taescher había viajado a Colombia por unas vacaciones, pero no tenía planeado quedarse hasta que conoció a Yesmid Galindo, de quien se enamoró perdidamente. Ellos se fueron a vivir juntos y en poco tiempo ya tenían varias propiedades.“Para mí era un matrimonio chévere, porque él le daba la libertad, ella hacía lo que ella quisiera, salían a todos lados”, afirmó Aura Galindo, hermana de Yesmid.>>>La selfie que desenmascaró al asesino de cuatro personas en un bar de BogotáYesmid Galindo quedó embarazada y dio a luz a su hija Nicolle Taescher Galindo en 2002. “Fue hermoso, algo especial. Era un excelente papá”, aseguró su esposa. Ocho años después, recibieron el nacimiento de su segunda hija Angélica.En 2011, en el municipio se empezó a presenciar cada vez más la violencia y la delincuencia. Una noche entraron a la casa de esta familia y les robaron todas sus pertenencias, tras este incidente Cristian Taescher decidió pagar personal de seguridad para que cuidaran su finca. Lo que no sabía era que entre esos hombres contratados estaba Carlos Bejarano, quien ya estaba siendo buscado por las autoridades.>>>¿Los asfixiaba? El perturbador método del 'monstruo de la soga' con mototaxistasDespués de varias amenazas, Cristian Taescher fue interceptado en una carretera, cerca de su finca, y le dispararon en dos oportunidades. Aunque salió ileso, la familia tenía claro que alguien quería perjudicar este hogar.En septiembre de 2013, unos encapuchados entraron nuevamente a la finca y asesinaron a Cristian Taescher, mientras a su esposa la amarraron y la sacaron de la vivienda.La Unidad de Criminalística del Tolima inició una investigación para descifrar cual habría sido el motivo del crimen. “No es normal que cuando se presenta un hurto a una residencia utilicen este tipo de armas cortopunzantes para intimar a las personas, normalmente utilizan armas de fuego”, indicó Juan Carlos Cruz, comandante de la investigación. ¿Era realmente un robo?>>>Macabro crimen en Medellín: niño presenció el asesinato de su familia y señaló a culpablesEl misterio detrás de la muerte de Cristian TaescherLos delincuentes se habían llevado los celulares de las víctimas, dinero y las escrituras de la finca. Dos meses después de la muerte de Cristian, las autoridades se percataron de que el celular de Yesmid fue utilizado en el municipio de Casabianca, Tolima.Allí capturaron a Diego Rodríguez, alias Chucky, quien manifestó colaborar con la justicia a cambio de beneficios. Él mencionó que fue contratado, junto a otras dos personas, por Carlos Bejarano para asesinar al ciudadano extranjero.>>>Crucifijo y tarjeta SIM, pistas halladas en la escena del crimen de joven en SantanderAdemás, la Policía confirmó que se había desconectado los cables de seguridad de la casa, facilitando la entrada de los delincuentes. Según Rodríguez, la persona que había colaborado para acceder fácilmente a la finca había sido la esposa de la víctima, también indicó que ella y Carlos Bejarano eran amantes.El 16 de julio de 2014, Yesmid Galindo fue capturada y aceptó los cargos por homicidio culposo, después de sostener su inocencia por más de cinco meses. Fue condenada a 19 años y 8 meses de prisión.Vea el capítulo completo de El Rastro aquí:
De no creer: a 12 familias desplazadas del Cesar, integradas por 50 personas, las reubicaron en una zona que está en riesgo por la posible erupción del volcán Nevado del Ruiz. Sin saberlo, estos colombianos están viviendo en el mismo sitio donde se produjo la tragedia de Armero, hace casi 40 años.Tembló tres veces en Villamaría, Caldas, población en alerta por actividad del Nevado del Ruiz“Nosotros nunca pensamos que íbamos a llegar aquí a Armero, en la zona de riesgo”, afirmó Rosmira Mena, una de las desplazadas que espera ayuda de las autoridades.Por su parte, el alcalde de Armero Guayabal, Ricardo Ramírez, dijo que podrían habilitar “escuelas, colegios, polideportivos, todo lo que tengamos a disposición” para reubicarlos.Sin embargo, “la preocupación mía es que para esos albergues no existiría un solo elemento para poderles brindar a ellos. No poseemos una colchoneta, no poseemos ni siquiera un kit de cocina para poderlos ayudar”, afirmó.Estas familias desplazadas están ubicadas justo en la desembocadura del río Lagunilla, donde se produjo la tragedia de Armero, el 13 de noviembre de 1985.Mientras tanto, en el municipio de Murillo, en Tolima, una cámara de Noticias Caracol logró capturar la grandeza del Nevado del Ruiz, que se puede observar a 16 kilómetros en línea recta y que mantiene en alerta a 14 poblaciones. Por la actividad del león dormido se ha suspendido el turismo de la zona, afectando la tercera industria más importante después de la agricultura y la ganadería.En Murillo, municipio más cercano al Nevado del Ruiz, no saben qué hacer en caso de erupciónFabio Ospina, transportador, afirma que se han “visto bastante afectados porque nosotros llevamos turistas a los termales de La Cabaña y El Sifón y totalmente afectados, no hemos podido movilizar gente porque no la hay”.Por su parte, Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima, pide a los pobladores que no ingerir el agua de las fuentes hídricas, que tampoco son “recomendables para el consumo por parte de los animales”.Cerca de 4 mil personas visitan cada fin de semana este municipio, que por ahora no contará con turistas debido a la actividad del Nevado del Ruiz.Durante la mañana de este miércoles 5 de abril, el Servicio Geológico Colombiano informó que se registraron “más de 2.600 sismos” al interior del edificio volcánico.La entidad recordó que la actividad del Nevado del Ruiz continúa en nivel naranja y que el nivel amarillo volverá en “un tiempo prudencial donde se puedan observar tendencias y patrones que permitan inferir la posible disminución de la actividad”.
En las últimas horas se desarrolló la audiencia de legalización contra seis alcaldes capturados por el caso de presunta corrupción que habría liderado el exsenador Mario Castaño.En relación: El primer denunciante contra el senador Mario Castaño: "La ambición rompió el saco"El proceso de investigación y juzgamiento avanza. Según la Fiscalía, este sería el papel de tres de los supuestos implicados:Rolan Villegas, alcalde de Suárez, Cauca, fue nombrado en interceptaciones realizadas por los investigadores en aparentes contratos y operaciones contractuales irregulares.Jonathan Vásquez, alcalde de La Merced, Caldas, habría adelantado presuntas negociaciones ilegales con el llamado líder de esta organización Mario Castaño.Medardo Ortega, alcalde de Armero Guayabal, Tolima, es vinculado por entregar presuntas dádivas a cambio de otorgar cuestionados contratos.También están vinculados los alcaldes de Villamaría (Caldas), Andrés Felipe Aristizábal; la alcaldesa de Alcalá (Valle del Cauca), Gloria Stella Raigoza, y Diego Fernando González, alcalde de Aguadas (Caldas).“Estamos pendientes de la audiencia que se volverá a retomar el día martes, a las 7:30 a. m. cuando nos ha citado el juez de garantías, allí se celebrará la imputación y la medida de aseguramiento, en ese punto tendremos la certeza que acompaña la teoría de la Fiscalía, nosotros alistamos nuestros propios elementos”, aseveró Gustavo Osorio, abogado del alcalde de Armero Guayabal.Lea, además: Desmantelan cartel de licencias de maternidad que se habría apropiado de más de $9 mil millonesGrabaciones de audio, interceptaciones de llamadas, documentos y testimonios enredan a los funcionarios capturados por presuntos delitos de corrupción.Por ejemplo, una grabación de Lorena Cañón, relacionista pública y periodista, testigo de la Fiscalía y que menciona al alcalde de Armero Guayabal."Imagínese que hoy estuve en el Ministerio de Salud averiguándole los equipos biomédicos a Medardo y que eso está como en 470 millones de pesos. Lo conecté con el doctor Correa porque ellos no habían hecho los ajustes, pero que ya hoy se ponían al tanto y hacían los ajustes", dice Cañón en una conversación con Mario Castaño. La Fiscalía solicitará medida de aseguramiento para los alcaldes capturados. Por la presunta red de corrupción han sido detenidos funcionarios públicos, contratistas, particulares en medio del proceso que mantiene detenido al exsenador Mario Castaño.Informe especial: Los expedientes contra generales del Ejército que se empolvaron en la Fiscalía
Daniela Largo, de 35 años, fue una de las personas atrapadas luego del devastador terremoto de 7.4 registrado en la mañana del lunes 10 de agosto en Colombia. La mujer se encontraba en un edificio en el centro de Pereira, departamento de Risaralda, una de las ciudades más afectadas por el evento sísmico.La familia, y en especial la madre de la mujer, la buscaron incansablemente hasta que se supo que Daniela Largo se encontraba bajo los escombros del edificio. Equipos de rescate trabajaron durante 10 horas para sacarla a salvo.Tuvieron que pasar 36 horas para que la mujer fuera sacada del lugar.Noticia en desarrollo...MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Jairo Saavedra, su esposa Vicky Caicedo, sus trillizas de 23 años Ana María, Sofía e Isabela, y el tío de ellas, Diego Caicedo, estaban en su apartamento en el barrio Cuarta de Legua, en Cali, Valle del Cauca, cuando comenzó el terremoto. El sismo de magnitud 7.4 sacudió a Colombia en la mañana del lunes 10 de agosto.La familia intentó evacuar, pero mientras bajaban por las escaleras el edificio se desplomó. "Nosotros tuvimos contacto con ellas un día anterior (...) Gracias a Dios una de ellas, una de las niñas, salió con vida, se encuentra bien gracias a Dios. Lamentablemente otra de las niñas falleció, pero estamos buscando sin parar a Isabela", explicó Daniel Saavedra, familiar de las víctimas.Ana María Saavedra fue rescatada el mismo día del temblor de los escombros y permanece en la Clínica Imbanaco a la espera de una cirugía. Su hermana Isabela, la otra trilliza, sigue atrapada. Durante la noche se escucharon voces y desde primera hora de este martes los rescatistas trabajan para llegar hasta ella."Hay momentos de silencio para hacer la búsqueda, pero el edificio se encuentra completamente colapsado (...) Muchos de ellos van a quedar inhabitables debido a todos los daños que se les causa en la estructura", añadió Daniel Saveedra. Los familiares y amigos de la familia piden ayuda, maquinaria y solidaridad para poder sacar a los miembros que aún sigue debajo del edificio."Solo falta mi primo Jairo y la esposa, también la otra de las trillizas que se llama Isabela. Y estoy seguro que así como mi familia son muchas más personas de ese edificio que puede que estén ahí y no sabemos cómo estén", añadió otro de los familiares.Las primeras horas después de un terremoto son vitales para poder seguir encontrando vidas bajo escombros. Este edificio se encontraba en la carrera 58 #3-138, en el barrio Cuarta de Legua en Cali, una de las ciudades más afectadas por el fuerte temblor.El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que asumió el cargo el viernes pasado, cifró en 181 los muertos, mientras que Asocapitales, que agrupa a las ciudades capitales del país, elevó el balance a 188. Las cifras consolidadas, incluyendo las de las autoridades regionales, sin embargo, suman al menos 240 fallecidos.De ese balance regional, 95 muertos corresponden a Cali y otros 35 a municipios del Valle del Cauca, mientras que Risaralda contabiliza 90, Chocó 14 y Caldas seis. Los daños se extienden a numerosos municipios del Valle del Cauca. En El Cairo cerca del 80 % de las viviendas colapsaron, según las autoridades regionales, mientras que Dagua registra cientos de casas afectadas y dificultades en los servicios de energía y comunicaciones. Los hospitales de El Águila y Argelia también sufrieron daños que obligaron a habilitar centros de atención de campaña.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AGENCIA EFE
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, ha formalizado una serie de medidas de alivio para los contribuyentes afectados por el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y occidente de Colombia el pasado 10 de agosto. Ante la magnitud de la tragedia, que tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y que ha sido declarada como desastre nacional, se ha dispuesto un aplazamiento en los vencimientos del impuesto de renta y otras obligaciones fiscales para aliviar la carga financiera de las víctimas.El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, confirmó la decisión durante un debate en el Congreso, enfatizando la necesidad de priorizar la recuperación de las zonas impactadas. “Personas que están atendiendo un desastre no tienen la cabeza para estar pagando impuestos y vamos a darle un plazo adicional”, afirmó el jefe de la cartera económica, quien además aseguró que no se crearán nuevos tributos para financiar la emergencia.Minhacienda detalla zonas que tendrán más plazo para pagar impuesto de rentaSegún el borrador del decreto dado a conocer por el Ministerio de Hacienda, el beneficio no es de aplicación nacional, sino que se concentra específicamente en los territorios que registraron mayores afectaciones materiales y operativas. El documento oficial, titulado "Por el cual se adicionan unos parágrafos transitorios (...) para establecer plazos especiales para el cumplimiento de determinadas obligaciones tributarias por parte de personas naturales afectadas por el evento sísmico ocurrido el 10 de agosto de 2026", especifica quiénes podrán acceder a estos nuevos plazos.Los contribuyentes beneficiados son aquellos que, al 10 de agosto de 2026, tuviesen su domicilio fiscal registrado en el RUT en jurisdicciones de las siguientes direcciones seccionales de la Dian:Valle del Cauca: Seccionales de Cali, Palmira, Tuluá y Buenaventura.Risaralda: Seccional de Pereira.Quindío: Seccional de Armenia.Caldas: Seccional de Manizales.Chocó: Seccional de Quibdó.Cauca: Seccional de Popayán.Adicionalmente, el decreto prevé que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) pueda identificar otros municipios afectados de manera grave, los cuales serán integrados a los beneficios mediante resoluciones posteriores de la Dian.Calendario actualizado de impuesto de renta 2026: fechas según los últimos dígitos del NITPara las personas naturales y sucesiones ilíquidas obligadas a declarar renta por el año gravable 2025 y que residan en las zonas mencionadas, los vencimientos que originalmente iniciaban en agosto serían trasladados a los meses de octubre y noviembre de 2026. El borrador del decreto de Minhacienda establece que los nuevos plazos se regirán por los dos últimos dígitos del NIT, sin tener en cuenta el dígito de verificación, de la siguiente manera:Dígitos 01 y 02: hasta el décimo octavo día hábil de octubre.Dígitos 03 y 04: hasta el décimo noveno día hábil de octubre.Dígitos 05 y 06: hasta el vigésimo día hábil de octubre.Dígitos 07 y 08: hasta el vigésimo primer día hábil de octubre.Dígitos 09 y 10: hasta el primer día hábil de noviembre.Dígitos 11 y 12: hasta el segundo día hábil de noviembre.Dígitos 13 y 14: hasta el tercer día hábil de noviembre.Dígitos 15 y 16: hasta el cuarto día hábil de noviembre.Dígitos 17 y 18: hasta el quinto día hábil de noviembre.Dígitos 19 y 20: hasta el sexto día hábil de noviembre.Dígitos 21 y 22: hasta el séptimo día hábil de noviembre.Dígitos 23 y 24: hasta el octavo día hábil de noviembre.Dígitos 25 y 26: hasta el noveno día hábil de noviembre.Cabe resaltar que, según el Artículo 3 del proyecto normativo, se tomará como domicilio fiscal el informado en el RUT a fecha del 10 de agosto. Cambios posteriores en el registro no otorgarán el beneficio, a menos que el contribuyente demuestre legalmente que ya residía en la zona antes del sismo.Alivios en retención en la fuente y medidas económicas adicionalesEl Ministerio de Hacienda también incluyó en su propuesta normativa un plazo especial para los agentes de retención y autorretenedores domiciliados en las zonas de desastre. Estos sujetos podrán presentar y pagar la declaración mensual de retención correspondiente al mes de julio de 2026 dentro de los mismos plazos previstos para la declaración de agosto de 2026. Esta medida no generará intereses moratorios ni sanciones, siempre que se cumpla en el nuevo periodo establecido.Desde la perspectiva macroeconómica, Minhacienda estima que este aplazamiento tendrá un impacto temporal en el flujo de caja de la Nación de aproximadamente 213.000 millones de pesos en renta de personas naturales y 411.000 millones en retenciones. Sin embargo, se aclara que no es un costo fiscal permanente, sino un diferimiento del recaudo para apoyar la liquidez de los afectados.Para complementar estas acciones, el Gobierno ha activado un crédito de hasta 450 millones de dólares con el Banco Mundial, recursos que estarán disponibles esta misma semana para atender la reconstrucción y la asistencia humanitaria bajo el marco de la emergencia económica. Con estas medidas, el país busca estabilizar la situación de miles de colombianos que hoy enfrentan la pérdida de sus hogares y negocios tras uno de los sismos más potentes registrados en la historia reciente del país.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El Servicio Geológico Colombiano reportó dos nuevos eventos sísmicos durante la tarde de este martes 11 de agosto, posteriores al terremoto de magnitud 7,4 ocurrido en Colombia en sus más recientes boletines de redes sociales. Desde la ocurrencia del sismo principal, y con corte a las 6:00 p.m. del 11 de agosto de 2026, se han registrado 106 réplicas. De estas, 8 con magnitud mayor a 3.0 y 1 con magnitud mayor a 4.0.De acuerdo con los informes actualizados del Servicio Geológico Colombiano, los movimientos tuvieron magnitudes de 3,5 y 3,6 y fueron registrados en los departamentos de Chocó y Santander, respectivamente. Los dos reportes corresponden a boletines actualizados del Servicio Geológico Colombiano, que señala que la información proporcionada está sujeta a cambios.Sismo de magnitud 3,5 en ChocóEl primero de los dos eventos ocurrió a las 5:24 p. m., hora local, y tuvo una magnitud de 3,5. Según el boletín, el epicentro fue localizado a 17 kilómetros de San José del Palmar, Chocó, con una profundidad de 116 kilómetros. El SGC ubicó el evento en las coordenadas 4,89 de latitud y -76,39 de longitud.Movimiento de magnitud 3,6 en SantanderCinco minutos después, a las 5:29 p. m., se registró otro evento sísmico, esta vez en el departamento de Santander. El movimiento tuvo una magnitud de 3,6 y fue localizado a 5 kilómetros de Vélez, Santander. El boletín indica que tuvo una profundidad de 125 kilómetros. Las coordenadas reportadas para este evento son 6,05 de latitud y -73,69 de longitud.El terremoto en Colombia sucedió un proceso de subducción de placas tectónicas y la acumulación de energía que genera el movimiento cuando una placa está por debajo de la otra, según explicó la sismóloga Viviana Dionicio. El país se encuentra sobre la placa Suramericana y se fricciona contra la placa de Nazca, que se desplaza. La energía, después del movimiento, se libera en forma de sismos.Ante la circulación de información no verificada en redes sociales después del sismo, el Servicio Geológico Colombiano recomendó a los ciudadanos consultar directamente sus canales oficiales para conocer la información sobre nuevos movimientos telúricos y sus características. La entidad publica reportes preliminares y actualizaciones a través de su página oficial y de sus cuentas en redes sociales, entre ellas X y Facebook.
Las ayudas humanitarias siguen llegando desde todos los rincones de Colombia para quienes perdieron todo después del terremoto. Ya son más de 2.500 viviendas que quedaron destruidas y 44 edificios colapsados (información de la Ungrd con corte a la 1:00 p. m. del 11 de agosto). Detrás de estas cifras, hay aproximadamente 6.000 familias afectadas que necesitan volver a ponerse en pie para reconstruir lo que la naturaleza destruyó en cuestión de segundos.Por esa razón, varias entidades del Estado se unieron para hacer un llamado especial a los funcionarios y contratistas para colaborar en medio de la emergencia causada por el evento sísmico. “Un día de salario puede ser el primer día de un nuevo comienzo para una familia”, dice el llamado de las instituciones a los servidores públicos, que los invita a colaborar y donar un día de su salario y que este dinero llegue a las familias afectadas.“Estamos ante una grave emergencia y la necesidad urgente de llevar ayudas a las víctimas en diferentes municipios del país”, sostiene el mensaje. Las entidades que promueven estas ayudas son:Corte Suprema de JusticiaConsejo de EstadoCorte ConstitucionalConsejo Superior de la Judicatura – Rama JudicialComisión Nacional de Disciplina JudicialFiscalía General de la NaciónProcuraduría General de la NaciónContraloría General de la RepúblicaRegistraduría Nacional del Estado CivilDefensoría del PuebloAsociación Pro-Obras Sociales de la Justicia¿Cómo donarán los funcionarios?Según el mensaje, los funcionarios y contratistas que deseen aportar pueden solicitar el formato de autorización de descuentos ante su respectiva entidad, del pago que corresponde al mes de agosto. El recaudo efectuado lo entregará la entidad en los primeros días de septiembre.Valle del Cauca, Chocó, Risaralda y Caldas hacen parte de los departamentos con municipios y ciudades más afectados por cuenta del terremoto. Casas, edificios, negocios y vías han colapsado, se han averiado o quedaron comprometidos. Cali, según los datos conocidos con corte a las 4:00 p. m., es la ciudad que ha concentrado la mayor afectación humana. En la capital del Valle ya cuentan 95 personas fallecidas, 997 heridas, 239 atrapadas y 180 desaparecidas. Allí hay 56 estructuras colapsadas y 93 casas averiadas. Pereira le sigue con 79 muertos, 278 heridos y 37 desaparecidos. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co