Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Autoridades en Santander investigan el asesinato de tres personas, integrantes de una misma familia, en el municipio de Chipatá. Los cuerpos fueron encontrados por un allegado a cinco horas del casco urbano.Asonada durante operativo contra minería ilegal en Cali: hablan comunidad y EjércitoLas víctimas habían sido reportadas como desaparecidas desde hace dos semanas. En el momento del rescate, los cuerpos se encontraron con signos de violencia.Los tres cadáveres, de dos hombres y una mujer, estaban en una fosa común y en estado de descomposición. Aún no hay rastros de quienes serían los responsables del múltiple crimen.Hallan cuerpo de joven en un ríoEl cuerpo sin vida de un joven de 22 años, identificado como Nicolás Eduardo Basto Torres, fue encontrado en el río Servitá, a la altura de un sector conocido como La Planta, en Santander, a 20 minutos del casco urbano. El reporte fue realizado por las autoridades, que apuntaron que el cadáver se encontraba sin ningún tipo de vestimenta y en alto grado de descomposición.La víctima había sido vista por última vez el pasado sábado, 17 de junio de 2023, cuando salió de su casa ubicada en el barrio La Trinidad, en Floridablanca, con rumbo hacia el municipio de El Cerrito, para las fiestas tradicionales del sector.Extraña desaparición en Medellín de una madre y sus dos hijosSegún los familiares del joven, él iba acompañado de su hermana y todo parecía transcurrir con normalidad hasta que desapareció. Ante la negativa respuesta a las llamadas dirigidas a su celular, los allegados de la víctima se preocuparon y perdieron el rastro de Basto Torres, por lo que reportaron su desaparición.La búsqueda se realizó durante dos días seguidos hasta que, el lunes 19 de junio, habitantes del sector encontraron su cadáver flotando en el río. Acorde con la madre de la víctima, al joven no le gustaba meterse en los afluentes de agua, así que buscan respuesta sobre las circunstancias en las que murió.Cabe mencionar que este es el segundo cuerpo encontrado en fuentes hídricas en Santander en el mes de junio. Hace poco más de una semana fue encontrado el cadáver de otro hombre flotando en el río Magdalena, a la altura de la vereda Italia y en un sector conocido como Las Curumutas, zona rural del municipio de Puerto Wilches.
Durante las ferias y fiestas del municipio de Chipatá, en Santander, una camioneta causó la muerte de una adulta mayor y dejó otros tres heridos.Asesinan a periodista investigativo y director de un medio digital en Montelíbano, CórdobaEl vehículo arrolló a 4 personas, incluidas un niño y una adulta mayor, que falleció dada la gravedad de sus heridas.Las primeras hipótesis apuntan a que se trató de un problema en los frenos del vehículo.Accidentado fin de semana festivo en las vías de Colombia: 58 personas han muerto
El Mundial 2026 marcará un antes y un después en la historia del fútbol, no solo por ser la primera edición con 48 selecciones y 104 partidos, sino también por la histórica bolsa de premios que repartirá la FIFA. En total, el organismo distribuirá 871 millones de dólares, un aumento cercano al 50 % respecto al Mundial de Catar 2022, consolidando esta edición como la más lucrativa de todos los tiempos.Del monto global, 655 millones de dólares estarán destinados a premios por rendimiento deportivo, mientras que 216 millones corresponden a pagos por participación y preparación de las selecciones clasificadas. Cada una de las 48 federaciones recibirá 10 millones de dólares por clasificar al torneo y 2,5 millones adicionales para cubrir los gastos de preparación antes del inicio de la competencia.En cuanto a los premios deportivos, la selección que levante el trofeo el próximo 19 de julio recibirá 50 millones de dólares, mientras que el subcampeón obtendrá 33 millones. La diferencia entre ambos finalistas será de 17 millones de dólares, una de las mayores registradas en la historia de la Copa del Mundo.La FIFA también estableció los premios para el resto de las posiciones finales. El equipo que termine en el tercer lugar recibirá 29 millones de dólares, mientras que el cuarto puesto será recompensado con 27 millones.Por su parte, las selecciones eliminadas en cuartos de final cobrarán 19 millones de dólares, las que se despidan en octavos de final percibirán 15 millones, los equipos eliminados en dieciseisavos de final recibirán 11 millones, y quienes no logren superar la fase de grupos obtendrán 9 millones de dólares por su participación.En ese contexto, la Selección Colombia, que fue eliminada por Suiza en los octavos de final tras perder 4-3 en la tanda de penaltis luego de un empate 0-0, aseguró un premio de 15 millones de dólares por alcanzar esa instancia del torneo. A esa cifra se suman los 12,5 millones correspondientes a la clasificación y preparación (10 millones por clasificar y 2,5 millones para los gastos previos al Mundial), por lo que la Federación Colombiana de Fútbol recibirá 27,5 millones de dólares en total por su participación en la Copa del Mundo.
Una de las imágenes que deja el Mundial de Fútbol 2026 es la celebración que hace la Selección de Noruega cada vez que gana un partido. Lo que inició desde las bancas de la afición se extendió hasta la cancha, donde los jugadores se sientan y, al son de un tambor que guía la marcha, dan un grito mientras hacen el ademán de remar. Y es que esta es una tradición que viene desde sus ancestros vikingos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los vikingos dominaron gran parte del mundo entre los siglos VII y XI al navegar los mares y explorar nuevas tierras. Sus barcos eran rápidos y ligeros, capaces de navegar ríos y mares. No solo eran guerreros, sino que exploraron, descubrieron nuevos mundos y fueron grandes comerciantes. Aunque se cree que los vikingos solo vienen de Noruega, en realidad su origen también abarca lo que hoy es Suecia y Dinamarca. Su ubicación en la península escandinava los obligaba sí o sí a viajar por el mar para comunicarse con otros pueblos y llegar hasta el norte de Europa. Pero sus viajes no solo se limitaron a esta región del continente. Por ejemplo, los daneses fueron clave en Alemania y las islas británicas, que fueron conquistadas por ellos. De hecho, Dublín (Irlanda) fue fundada por los vikingos. Los suecos llegaron hasta Rusia y fueron el pueblo vikingo que atravesó el mar Báltico y llegó hasta Kiev, donde se encontraron con una comunidad a la que llamaron “Rus de Kiev”.Los vikingos noruegos, en palabras de la experta María Teresa Aya, fueron los que más lejos llegaron en sus rutas de exploración. Arribaron a lugares como Groenlandia, Islandia y hasta Norteamérica —lo que hoy es Terranova, en Canadá—. Incluso, esto ocurrió 500 años antes de que Cristóbal Colón llegara a América.¿Cómo era la indumentaria de los vikingos? No es como la cuentanA la hora de pensar en un vikingo, viene a la mente el típico casco de metal con cuernos que sobresalen. Pero esta pieza en realidad surgió en las óperas, sobre las tablas del escenario. Los vikingos en realidad se vestían con cuero y su casco era completamente circular. Los cuernos, incluso, no eran útiles si estaban en un barco, donde podían hacerse daño sin querer. Su experticia en pieles surgió de la necesidad de diseñar ropa que pudiera protegerlos del frío.Su carácter explorador nació como algo complementario y necesario para su naturaleza de guerreros. Necesitaban recursos y, por eso, traspasaron fronteras para encontrarlos: buscaban materiales para la guerra, como hierro, además de pieles. Su costumbre era imponerse para sobrevivir; por eso, su llegada a las islas británicas, podría decirse, fue brutal. Y así lo fue en muchos otros lugares.Para los vikingos era muy importante saber trabajar en equipo. Eso se veía en algo tan simple como el acto de remar al mismo tiempo los barcos en los que navegaban para moverse con rapidez. Debían tener un objetivo, coordinación y saber hacia dónde querían ir. Y así lo hace la Selección de Noruega, miles de años después, en el Mundial de Fútbol 2026. Sus ancestros luchaban por la supervivencia y ellos ahora juegan por darle un orgullo a su país.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Ronaldo Nazário es considerado uno de los mejores delanteros de todos los tiempos. Su talento lo llevó a conquistar un Mundial con Brasil, ganar dos Balones de Oro y convertirse en figura de algunos de los clubes más importantes del planeta. Sin embargo, detrás de esa brillante carrera existió un momento muy difícil que marcó su vida después de colgar los botines.En una conversación en el podcast 'Futebol Legens Talks', el exfutbolista brasileño confesó que atravesó una fuerte depresión cuando llegó el momento de retirarse del fútbol profesional. Ronaldo explicó que el cambio fue mucho más complejo de lo que imaginó y que sintió un enorme vacío al dejar la competencia.El exdelantero relató que "cuando decides dejar de jugar, sientes como si hubiera muerto alguien cercano. Sufrí una depresión severa, subí mucho de peso. Fue muy difícil dejar el fútbol. La idea de no volver a jugar por un tiempo era devastadora", recordando uno de los episodios más complicados de su vida personal.No obstante, el brasileño aseguró que con el paso del tiempo logró encontrar nuevos objetivos fuera de las canchas y entender que la vida continuaba más allá del deporte. En ese sentido, agregó que "entonces te das cuenta de que tienes otras cosas que hacer en la vida, puedes reinventarte, pero la idea de no competir durante un tiempo se me quedó grabada", agregó.La carrera de Ronaldo respalda el lugar que ocupa entre las mayores leyendas del fútbol mundial. A nivel de clubes disputó 518 partidos, anotó 352 goles y repartió 99 asistencias, defendiendo las camisetas de Cruzeiro, PSV Eindhoven, Barcelona, Inter de Milán, Real Madrid, AC Milan y Corinthians.Con la Selección de Brasil también dejó una huella imborrable. Jugó 98 partidos con la absoluta, marcó 62 goles y entregó 28 asistencias, cifras que lo convirtieron en uno de los máximos referentes ofensivos de la 'Canarinha'. Además, brilló en los Mundiales al disputar 24 encuentros, en los que anotó 19 goles y dio 6 asistencias.Su palmarés también es extraordinario. Fue campeón del Mundial de Estados Unidos 1994 y del Mundial de Corea y Japón 2002, conquistó dos Copas América (1997 y 1999), la Copa Confederaciones de 1997 y obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.A nivel de clubes levantó títulos con Cruzeiro, PSV, Barcelona, Inter de Milán, Real Madrid y Corinthians, incluyendo ligas de España y Países Bajos, una Copa UEFA, una Recopa de Europa y una Copa Intercontinental.
La fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia presentó un escrito de acusación contra el excomandante del Ejército Nacional, el general retirado Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, como posible autor del delito de acoso sexual en concurso homogéneo sucesivo.Los hechos objeto de investigación están relacionados con conductas reiteradas de hostigamiento con fines sexuales no consentidos presuntamente ejercidas contra dos mujeres que se encontraban en condiciones de subordinación dentro de la estructura militar, entre los años 2019 y 2022.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cómo habría acosado a las subordinadas?De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, el general Zapateiro habría utilizado su posición de autoridad y jerarquía para realizar requerimientos de fotografías personales, mensajes de contenido íntimo, insinuaciones de carácter sexual y propuestas de encuentros a solas, generando escenarios de temor a represalias en el ámbito laboral y contractual de las víctimas en caso de rechazar dichas pretensiones.Una de las denunciantes aseguró que recibió mensajes del oficial retirado en los que le pidió imágenes "de pies a cabeza" de índole sexual, además de otros textos como "quiero verte" o "hazlo", seguidos por nuevos mensajes de saludo reiterando sus inapropiadas intenciones. La mayoría de los mensajes fueron mandados en enero de 2022, fecha para la cual Zapateiro seguía siendo el comandante del Ejército. El oficial eliminó los mensajes, según se evidenció en lo reportado por la presunta víctima. (Lea también: General (r) Eduardo Zapateiro es señalado de acoso: expusieron controversiales mensajes)La denunciante es una abogada que trabajó como contratista en el Comando General de las Fuerzas Militares y era esposa de un subalterno del general que fue retirado por el mismo Zapateiro a pocos meses de que ascendiera al grado de general. Poco después, se ordenó reincorporar al coronel al Ejército. (Lea también: Coronel José Luis Esparza sobre su expulsión del Ejército en 2021: "Truncaron mi carrera")Aunque el general Zapateiro fue llamado a juicio, la Fiscalía no ha informado sobre la fecha en que empezaría el proceso contra él en el que se presentarán las pruebas contra el excomandante.NOTICIAS CARACOL
La Selección Colombia se despidió del Mundial 2026 el pasado martes 7 de julio tras caer eliminada a manos de Suiza, en la definición por penales, 4-3, en la fase de octavos de final del certamen. La 'tricolor' estuvo muy cerca de avanzar a cuartos de final del torneo, por segunda vez en su historia, pero la suerte en la tanda de los penales ahogó el sueño de millones de colombianos se seguir en la cita mundialista.Sin embargo, el seleccionado colombiano tendrá nuevos partidos, aunque no serán precisamente por Eliminatorias.¿Cuándo vuelve a jugar la Selección Colombia en el 2026 y dónde ver EN VIVO por TV?La Selección Colombia volverá al ruedo en el mes de septiembre, cuando se presenta la primera fecha FIFA entre el 21 de septiembre al 6 de octubre, con dos partidos (rivales sin confirmar) como juegos preparativos, antes de comenzar las Eliminatorias de cara al Mundial 2030.La última fecha FIFA del año se llevará a cabo del 7 al 19 de noviembre y marcará el cierre del calendario de la Selección Colombia en el año 2026. Se espera que semanas antes de estas fechas, se confirme los equipos con los que se enfrentará la 'tricolor'. Recuerde que todos los partidos de la Selección Colombia los podrá vivir en la pantalla de Gol Caracol, DITU y Gol Caracol.comBalance de la Selección Colombia en el Mundial 2026La Selección Colombia terminó su aventura en el Mundial 2026 con un sabor agridulce. La 'tricolor' dejó buenas sensaciones, compitió de 'tú a tú' contra grandes rivales y mostró momentos de muy buen fútbol, pero se quedó a puertas de avanzar tras caer ante Suiza en una tanda de penaltis, que terminó condenando su eliminación del torneo.La máxima cita orbital para los 'cafeteros' también dejó varias cosas positivas: el funcionamiento colectivo del equipo durante los cinco partidos de la competencia, seguir proyectando a nuestros jugadores que desde ya están en carpeta de gigantes equipos de Europa, y el constante acompañamiento de los hinchas en los diferentes escenarios donde jugó la Selección Colombia, en los tres países anfitriones: Estados Unidos, México y Canadá. Declaraciones de jugadores tras la eliminación Uno de los primeros futbolistas en hablar con la prensa minutos después de la eliminación frente a Suiza, fue Daniel Muñoz que dijo: "Creo que no hay nada que reprocharnos. Lo dimos todo, generamos ocasiones y, por momentos, fuimos superiores. De ahí a que el balón hubiera entrado hay una diferencia. Ya en los penales, mucha gente habla de suerte, pero yo creo que así estaba escrito; era la voluntad de Dios".'Juanfer' Quintero también pasó por los micrófonos y argumentó: "Estamos dolidos y no nos vamos a reprochar nada. Los que se quedan, que sean conscientes de que a veces no alcanza, y que lleven y tengan la oportunidad de llevar a Colombia al otro paso. Fue un partido difícil, hacer un análisis en este momento es complejo y es duro por el sentimiento y la frustración, fue un partido de igual a igual y eso duele"