En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Dos mujeres de la tercera edad fueron asesinadas con arma de fuego en el municipio de Fundación, ubicado en en el departamento de Magdalena. El atroz crimen sacudió a la comunidad pues al parecer las mujeres no tenían antecedentes judiciales ni anotaciones por el estilo. De hecho, cuando fueron asesinadas se encontraban compartiendo en la terraza de su vivienda. Las víctimas mortales fueron identificadas por algunos medios locales como Geo Barcinilla y Mabel Ponce Carillo de 65 y 63 años respectivamente. Ambas mujeres eran vecinas y residían en el sector conocido como Juan XXIII. Las primeras versiones apuntan a que el parrillero de una motocicleta se bajó del vehículo, caminó hacia ellas y sin mediar palabra abrió fuego en repetidas ocasiones y las asesinó a sangre fría. Luego, el delincuente se dio a la fuga en el mismo ciclomotor. El hecho se registró sobre las 2:00 de la tarde del pasado sábado, 21 de junio. Las mujeres eran reconocidas en la zona por por su carisma y amabilidad. Algunos testigos captaron los momentos posteriores al ataque y en las imágenes compartidas se puede observar como estas agonizan en unas sillas donde minutos antes sostenían una conversación. Aunque los vecinos trataron de socórrelas y las llevaron rápidamente al Hospital San Rafael, pese a los esfuerzos médicos y por la gravedad de las heridas no lograron sobrevivir. Más tarde, el teniente coronel Lucas Restrepo Cadavid, comandante operativo del Servicio de Policía de Magdalena señaló que la situación sigue siendo materia de investigación: " Inmediatamente tuvimos conocimiento de este hecho el Departamento de Policía de Magdalena despliega todas su capacidades y las diferentes movilidades del servicio para poder esclarecer los hechos y dar con los responsables". De igual manera, se hizo un llamado de atención a la ciudadanía para que colabore con información que permita identificar a los agresores. La comunidad lamenta el atentado de las dos mujeres y manifestaron preocupaciónVarios internautas manifestaron mensajes de condolencias a las familias de las afectadas y y rechazaron el violento suceso, además, algunos expresaron que ya no se sienten seguros con la inseguridad desbordada en dicho municipio: "Que crueldad, esos fueron unos desalmados criminales", "Dios mío ya no respetan", "con tanta violencia ya da miedo salir", "no hay paz en nuestro municipio", son algunos de los comentarios que se leen enredes sociales. Las hipótesis detrás del crimen En torno al crimen han surgido varias hipótesis, la que más ha cobrado fuerza relata que se trataría de un ajuste de cuentas con Barcinilla, pues en días pasados su sobrino también había sido asesinado en el mismo lugar y se especula que estaba vinculado a negocios criminales, dejando múltiples deudas y un historial de antecedentes penales. Cifras de homicidios en Colombia Datos del Ministerio de Justicia, basados en reportes de homicidios de la Policía Nacional y datos suministrados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), teniendo como referencia cada 100 mil habitantes, indica que la tasa de homicidios en el municipio de Fundación es de 18.46, refiriendo 14 homicidios con corte del 30 de abril del año en curso.Angélica Yelithssa Morales C. NOTICIAS CARACOL
Una pareja protagonizó una boda original que capturó la atención de las redes sociales. Alejandra y su esposo británico Thomas recorrieron el pueblo de Fundación, Magdalena, en un bicitaxi, momentos después de la ceremonia. La boda se celebró en una iglesia del pueblo, y parecía seguir el curso tradicional hasta que los recién casados sorprendieron a todos los asistentes con su inesperada salida. En lugar de optar por un automóvil lujoso, que suele ser la elección típica para este tipo de eventos, decidieron hacer su recorrido post-ceremonia a bordo de un bicitaxi, uno de los medios de transporte más comunes en la región.Una vez que el bicitaxi llegó al lugar, la fiesta apenas estaba comenzandoBajo el intenso sol de Fundación, los novios recorrieron las calles principales del pueblo, desde la iglesia hasta el lugar de la recepción, saludando a los curiosos que se asomaban por las ventanas y las puertas de sus casas. El bicitaxi, decorado con flores y cintas, se convirtió en el centro de atención, atrayendo aplausos y risas de los presentes.Para continuar con la celebración, el padre de la novia extendió una cálida invitación a los vecinos de Fundación, abriendo las puertas del patio familiar para festejar junto a ellos este día tan especial. El video de este especial momento fue compartido por la propia novia en TikTok, donde rápidamente alcanzó miles de reproducciones y comentarios. Los usuarios de la plataforma se mostraron encantados por la originalidad de la pareja y por cómo habían integrado un elemento tan tradicional de la vida cotidiana del Caribe colombiano en su gran día. Alejandra es originaria de Fundación y residente en Inglaterra junto a su ahora esposo, viajó de regreso a su tierra natal para sellar su amor en una ceremonia religiosa, acompañada de familiares y amigos cercanos. Con un implacable clima de 36 grados centígrados, los invitados europeos, poco acostumbrados al calor del Caribe colombiano, fueron recibidos en la iglesia local donde la pareja se dio el "sí, acepto".La mujer compartió en redes sociales una emotiva promesa que le había hecho a su madre, quien falleció hace dos años: celebrar su boda en su tierra natal, rodeada de su familia y de las tradiciones que tanto amaba.
Samuel Morales, hijo de Kaleth Morales, preocupó a su familia al no llegar a su hotel en Bogotá en la mañana de este viernes 15 de mayo, luego de haber asistido a la ceremonia de los Premios Nuestra Tierra en el Teatro Colsubsidio, y tomar un taxi en la calle. Finalmente, en horas de la tarde se conoció que el joven fue hallado con vida y que fue víctima de la delincuencia.¿Cómo ocurrieron los hechos?La familia de Morales detalló que el joven artista llegó a Bogotá para asistir a la gala de premios a la que estaba nominado en la categoría mejor canción vallenata con el tema 'El Heredero', que interpreta junto al acordeonero Juank Ricardo. El premio se lo llevó Silvestre Dangond y Carín León con 'Cosas sencillas', pero esto no le impidió a Samuel disfrutar de la noche y del logro que por sí solo implicaba estar nominado.Tras el final del evento, en horas de la madrugada, Samuel Morales pidió un vehículo a través de una plataforma digital con destino a su hotel en la capital. Según indicó el equipo del artista, aunque un carro aceptó el viaje, pocos minutos después lo canceló y el cantante, en su afán por ir a descasar, decidió tomar un taxi en la calle.En la mañana del viernes, luego de varias horas sin saber el paradero del hijo de Kaleth Morales sus familiares y su equipo alertaron en redes sociales sobre su desaparición. "Familiares y allegados reportan la desaparición de Samuel Morales, hijo del reconocido cantante Kaleth Morales. No se sabe nada de él desde las 3:00 a. m.", se leía en el panfleto que circuló en redes sociales.¿Qué le pasó al hijo de Kaleth Morales en Bogotá?Por fortuna, fue en horas de la tarde que tanto la familia como el equipo de trabajo de Samuel Morales confirmó que el cantante vallenato había sido encontrado con vida en la capital del país. Aunque no se revelaron muchos detalles, señalaron que el artista fue víctima de la delincuencia y apareció desorientado.El primer reporte llegó en horas de la tarde a través de Kanner Morales, tío del artista, quien reveló en la emisora Tropicana Barranquilla que ya estaban en contacto con él. "Desde las 4:30 a. m. estábamos en ese asunto de que no aparecía y él siempre por costumbre comparte la ubicación y aparecía en unos suburbios en Bogotá. Eso fue lo que nos puso en alarma", detalló el hombre en la emisora local.Al poder establecer la ubicación del artista, detalló, su mánager emprendió camino para ir a buscarlo. "No nos han dado toda la información, pero parece que le echaron escopolamina. Todo fue super raro", aseguró.A través de un comunicado público, Ricardo Rodríguez, mánager del hijo de Kaleth Morales, informó que el artista había sido encontrado y confirmó que fue víctima de delincuentes. "Queremos informar a todos nuestros seguidores y amigos que Samuel Morales fue víctima de la delincuencia en la ciudad de Bogotá. Afortunadamente, se encuentra bien de salud. Todo está en orden y ya está en casa, descansando y rodeado de su familia. Muy pronto estará de regreso para hacer lo que más ama: cantarles".Fuentes del equipo del artista detallaron al diario El Tiempo que todo parece indicar que el cantante vallenato fue escopolaminado, pues cuando lo encontraron estaba sin su celular, su cadena y su billetera y, aparentemente, lo habían dejado abandonado en una zona alejada de la ciudad. Aseguran que el artista no recuerda lo que pasó. Por ahora, se está a la espera de los resultados de toxicología para confirmar si fue víctima de esta sustancia.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Millonarios visitó este viernes el campo de juego de La Independencia de Tunja para enfrentar a Patriotas, en lo que fue la tercera jornada de la Copa BetPlay 2026.El ‘embajador’, que alternó su nómina para este juego del grupo B, logró una victoria agónica en los instantes finales frente a un cuadro rojo de Boyacá que supo poner en aprietos a los dirigidos por Fabián Bustos, sobre todo en la primera parte. Los locales marcaron en momentos clave, pero Millonarios supo reponerse, y con doblete de Jorge Cabezas Hurtado y un golazo de tiro libre de Rodrigo Contreras, se quedó con la victoria por 2-3.Johan Campaña fue uno de los jugadores locales que complicó a la zaga de Millonarios, y logró vencer la resistencia de Diego Novoa sobre el minuto 20. El atacante de Patriotas aprovechó el mal control del balón de su marcador, le ganó en velocidad y luego definió con pierna derecha. El 1-0 se subió en el marcador.El correr de los minutos mostró a los locales con la posesión de la esférica y Millonarios sin ideas sobre el campo de juego; por lo que la media distancia fue su arma; sin embargo Espitia se vio muy bien bajo los tres palos. Pero antes de que concluyera la primera parte, Millonarios logró la paridad en el marcador a través de Jorge Cabezas Hurtado. La segunda parte presentó un cambio significativo para el azul bogotano en cuanto a la disposición en la cancha, ya que de entrada Bustos realizó modificaciones. No obstante, Patriotas encontró la fórmula para marcar de nuevo. Fue a los 66 minutos, y tras una jugada individual, Kevin Álvarez definió rastrero, junto al palo, y decretó lo que el 2-1 parcial para los boyacenses y la euforia de los hinchas se desató en las tribunas.Posteriormente, Millonarios volvió a tomar las riendas en el juego y en los minutos finales encontró el 2-2; repitió en el marcador Cabezas Hurtado, y luego en el tiempo de adición del complemento, Rodrigo Contreras doblegó a Espitia con un gran cobro de tiro libre. Tabla de posiciones del Grupo B de la Copa BetPlay I-2026Millonarios - 6 puntosLlaneros - 3 puntosPatriotas - 1 puntosBoyacá Chicó - 1 puntoAtlético - 1 punto
Millonarios visitó este viernes a Patriotas en el marco de una nueva jornada de la Copa BetPlay 2026. Los dirigidos por Fabián Bustos se quedaron con los tres puntos y todo gracias a un golazo de Rodrigo Contreras. El reloj marcaba el tiempo de adición de la segunda parte, en La Indepedencia de Tunja, y el tablero iba 2-2, cuando el delantero argentino se paró frente al balón para ejecutar un cobro de tiro libre. El 'Tucu' definió con pierna zurda, por media de la barrera, y el balón se le coló al arquero Espitia para el 2-3 final para Millonarios. Vea acá el golazo de tiro libre de Rodrigo Contretas en Patriotas vs. Millonarios
El paradero de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años y estilista del sur de Bogotá, es hoy un enigma que estremece a todo el país. Lo que comenzó como un procedimiento estético de lipólisis láser el pasado miércoles 13 de mayo, terminó en una misteriosa desaparición que ha puesto al descubierto las peligrosas redes de las llamadas “clínicas de garaje” en la capital.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Yulixa salió de su casa en el barrio Bosa a las 7:24 de la mañana, ilusionada por el cambio físico que se realizaría en el centro de estética Beauty LER, ubicado en el barrio Venecia, localidad de Tunjuelito. Según los relatos de sus allegadas, el lugar era recomendado por el “voz a voz” entre trabajadoras del área de la belleza. Sin embargo, la intervención, que debía durar solo dos horas, se convirtió en una agonía de más de 36 horas de incertidumbre.Le puede interesar: Así fueron las últimas horas de Yulixa Toloza antes de desaparecer en centro estético de BogotáEstado de salud crítico captado en videoLas últimas imágenes de Yulixa con vida dentro del establecimiento son desgarradoras. En un video grabado por el mismo personal del lugar, se observa a la mujer en un estado de salud deplorable. “No, así no, respira normal porque te vas a avergonzar”, se escucha decir a una persona mientras Toloza colapsa en el suelo. Sus amigas, que lograron verla hacia las 4:30 de la tarde, confirmaron la gravedad: “Ella se ve muy mal, pálida, sus labios súper morados... le faltaba el aire muchísimo”, relató una de sus acompañantes a Noticias Caracol.Pese a su evidente deterioro, los encargados del sitio aseguraron que Yulixa se había marchado por su propia voluntad a las 7:30 de la noche. No obstante, un testigo clave que transitaba por el sector desmintió esta versión con un relato escalofriante: “Me impactó que yo dije: 'Uy, parece un muerto'. Salían dos hombres con una señora... la arrastraban como cuando sacan a un borracho que no sabe ni dónde está parado, y los pies de la muchacha se le quedaban atrás”.Lea: Caso Yulixa Toloza: habla testigo clave, quien dijo cómo la sacaron de centro estético Beauty LáserLa investigación de la SIJIN reveló que Yulixa Tarazo fue subida inconsciente a un vehículo gris que huyó hacia el norte de la ciudad. Al mismo tiempo, la propietaria del lugar, identificada como María Fernanda Delgado, una enfermera de origen venezolano, fue captada por cámaras de seguridad saliendo del edificio con maletas y sus hijos, llevándose incluso el dispositivo de almacenamiento de los videos de seguridad (DVR).La alcaldesa local de Tunjuelito confirmó que el establecimiento operaba en la absoluta ilegalidad: “No cumplía con la documentación como establecimiento de comercio”, señaló, mientras la Secretaría de Salud ratificó que el sitio no tenía permisos para realizar procedimientos invasivos. Durante la inspección, las autoridades tuvieron que rescatar a otra mujer que se encontraba encerrada bajo llave en una supuesta habitación de recuperación.Lea: Caso Yulixa Toloza: revelan los últimos videos de la mujer desaparecida en Bogotá tras procedimientoAdvertencia sobre procedimientos estéticosLa doctora María Consuelo Carranza, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, advirtió sobre los riesgos mortales de acudir a estos sitios. “Pueden perforar un pulmón cuando no son manos expertas... o presentar una intoxicación por anestésicos”, explicó la especialista. Además, hizo un llamado a la desconfianza frente a los bajos precios, pues en este centro se cobraba entre 3 y 5 millones de pesos, cuando un procedimiento legal supera los 15 millones. “Lo barato sale caro y no hay necesidad de arriesgar la vida”, enfatizó. Mientras los familiares de Yulixa realizaban una velatón en Bosa pidiendo justicia, la policía extendió la búsqueda a canales de agua y centros asistenciales, sin éxito hasta el momento.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La movilidad en Bogotá presenta complicaciones este viernes 15 de mayo de 2026 debido a una manifestación que afecta uno de los corredores viales más importantes de la ciudad: la intersección de la avenida El Dorado (calle 26) con la avenida NQS. Desde horas de la tarde, autoridades de tránsito reportan afectación en este punto estratégico, lo que ha generado congestión vehicular y retrasos en la circulación tanto en sentido oriente-occidente como en los accesos hacia el norte y sur por la carrera 30.7:03 p.m. | Siguen manifestaciones en NQS con calle 26"Manifestantes continúan por la Av. NQS con calle 26 al Norte y generan afectación en la movilidad. Grupo Guía y Agentes Civiles acompañan y agilizan el tráfico", informó Bogotá Tránsito.07:35 p.m. | Manifestantes se desplazan a la calle 45Los manifestantes se desplazaron desde la avenida NQS hacia la calle 45 en sentido oriente, donde continúan su recorrido y generan afectación en la movilidad del sector. En el lugar hay presencia del Grupo Guía y agentes civiles de tránsito, quienes acompañan la movilización y adelantan labores para agilizar el flujo vehicular.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL