El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El coronel Luis Fernando Giraldo, director de Seguridad operacional de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), reveló este jueves los datos del informe preliminar sobre el accidente aéreo de un avión Hércules, que cobró la vida de 69 militares y dejó otros 57 heridos, el pasado 23 de marzo. El hecho ocurrió en el municipio de Puerto Leguízamo (Putumayo), y la aeronave se dirigía a Bogotá. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con el documento, la aeronave impactó con un árbol cuatro segundos después de despegar desde el aeropuerto de Puerto Leguízamo, afectando el "fuselaje y una sección de la hélice" de uno de los motores. Segundos después, impactó contra otros dos árboles y, como consecuencia, se habría presentado una "ingestión de material vegetal en los motores", lo cual terminó causando una "pérdida de potencia en el motor uno, y una disminución significativa de potencia en el motor dos". El material vegetal en los motores "habría tenido incidencia en el desempeño aerodinámico del ala izquierda y en el control de la aeronave. Esta condición se evidenció en un viraje que alcanzó los 29 grados de baqueo hacia la izquierda, acompañando de pérdida de altitud". Como un intento por recuperar el control de la aeronave, el piloto redujo la potencia del motor cuatro y del tres. El coronel aseguró que "no hay evidencia concluyente" sobre la ejecución completa del procedimiento de emergencia del apagado del motor. Además, detalló que el avión impactó el terreno 36 segundos desde el despegue, a unos 2.080 metros desde el inicio de la pista, y se incendió tras el impacto. A manera de recomendación, el informe afirmó que la FAC restringirá el despegue de la pista 3 0 del aeropuerto de Puerto Leguízamo para todas las aeronaves de ala fija, hasta que se retiren los obstáculos (árboles) de la pista. Además, retirará los cuerpos arbóreos en las dos cabeceras de la terminal aérea. El coronel hizo énfasis en que se trata de un informe preliminar y de los primeros hallazgos, por lo que aún no se conocen las causas definitivas del accidente. Sobre el peso que tenía la aeronave, mencionó que, tras las entrevistas a algunos tripulantes que sobrevivieron y algunas grabaciones del registro de voz desde la cabina, se pudo determinar que el peso de despegue fue de "133 mil libras". Dijo que un avión Hércules puede transportar hasta 139 mil libras en condiciones como las de Puerto Leguízamo, por lo tanto, estaba autorizado.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
El pasado 7 de abril se llevó a cabo un debate de control político en el Congreso de la República para abordar las causas del accidente del avión Hércules que se estrelló en Puerto Leguízamo, Putumayo, ocurrido el pasado 23 de marzo. El siniestro aéreo cobró la vida de 69 militares y dejó otros 57 heridos tras el incendio y múltiples explosiones que ocurrieron a raíz del choque.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Durante la reunión, que fue convocada por la Comisión Sexta del Senado, se examinaron las causas del fatal accidente. Allí intervinieron senadores; el general Hugo López, comandante de las Fuerzas Militares, y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. La discusión giró en torno a actores como la responsabilidad del Estado, el mantenimiento de la aviación militar y cuestiones sobre el presupuesto del sector defensa.¿Vuelo de misión o entrenamiento?El general Hugo López hizo varias aclaraciones durante su intervención que permitieron tener más luces sobre lo que antecedió a la caída del avión Hércules a solo un kilómetro de la vía de despegue. Afirmó que el avión estaba en una misión de transporte, y no de entrenamiento; en el que estarían presentes alumnos, pero este no fue el caso del Hércules 1016. Cabe recordar que la tripulación del Hércules contaba con 11 personas a cargo. De hecho, llevaba una tripulación adicional, con el propósito de "aumentar inclusive la alerta situacional". Además, rechazó señalamientos sobre posibles fallas en el mantenimiento del avión: "Nunca hemos mandado a un equipo de soldados a una operación militar en un movimiento aéreo en una aeronave que tenga alguna falla, eso inmediatamente se suspende".Ministerio de Defensa firma decreto que fija aumento del 7% al salario de los uniformados de la fuerza públicaAdemás, aseguró que la selección del personal no fue hecha al azar: “La selección de nuestros oficiales, de nuestros suboficiales, pilotos y técnicos es muy rigurosa, no es por amiguismos ni por amistades, tienen un protocolo, es un proceso que se hace en cada una de las Fuerzas”.¿Posible sobrepeso en el Hércules?Uno de los factores clave en materia de aviación es el peso de la aeronave, ya que este influye mucho en las maniobras de despegue y aterrizaje. Precisamente, una de las primeras interrogantes fue si este factor tuvo alguna incidencia en el siniestro del avión militar. Por eso, el comandante de las FF. MM. detalló que la aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras, aunque los aviones Hércules tienen un tope de carga de hasta 129.000 libras, mientras que el peso máximo estructural puede llegar a ser de 155.000 libras.Así cayó en Bolivia Jorge Isaac Campas, alias Mapaya, cabecilla de la banda Los EspartanosEl avión Hércules, de matrícula C-130, fue construido en 1983, pero fue donado a Colombia en 2020. La Fuerza Aeroespacial Colombiana solo había usado 1.300 horas, según el general, quien aseguró que con las horas útiles de la aeronave, todavía le quedaban 45 años más para volar, siempre y cuando contaran con disponibilidad presupuestal para contar con repuestos y mantenimientos. Por último, el general aclaró que la aeronave tenía sus papeles vigentes y en orden para certificar su buen estado.La investigación sobre este hecho sigue en curso. El general manifestó que desde la institución están "atentos", mientras que el proceso se adelanta con la debida responsabilidad hasta establecer las causas concretas de este lamentable siniestro. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Noticias Caracol conoció en exclusiva la orden de vuelo del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial de Colombia (FAC) que se siniestró en Puerto Leguízamo, Putumayo.El documento contiene los datos de carga y de pasajeros que tenía que cumplir rigurosamente la tripulación que estaba al mando del piloto del aparato, un mayor de la FAC. (Lea también: Estos son los rostros de las 69 víctimas fatales de accidente en Putumayo: "Dejan huella imborrable")(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La información que contenía la orden de vuelo del Hércules C-130La orden de vuelo 1296774 señala que el avión Hércules debía salir de Bogotá a las 6:30 de la mañana rumbo a Puerto Leguízamo, cargado con 20.000 libras de combustible. El aparato debía cumplir un total de seis recorridos en el día; es decir, al llegar a Puerto Leguízamo debía ir y volver dos veces a Puerto Asís para llevar tropa y finalmente retornar a Bogotá.En el documento conocido por Noticias Caracol se detalla la tripulación del Hércules de la FAC con matrícula 1016: tres pilotos, un navegante, un ingeniero de vuelo y seis uniformados más para un total de once tripulantes.El avión llegó a Puerto Leguízamo pasadas las 8 de la mañana del lunes 23 de marzo. Tenía una carga de 9 toneladas, traducidas en dos camionetas que fueron bajadas en el puerto.Más temprano, el grupo de soldados fue pesado para cumplir con los requerimientos del plan de vuelo. Para el recorrido de Puerto Leguízamo a Puerto Asís, la aeronave debía llevar solo 110 pasajeros, como lo señala el plan de vuelo, más los 11 miembros de la tripulación de la FAC (121). Sin embargo, en el reporte que entregó ese mismo día del accidente el comandante de las Fuerzas Militares, se advierte un número mayor de personas a bordo, 128 personas, entre ellos los once tripulantes de la FAC, los 115 hombres del Ejército Nacional y 2 de la Policía Nacional.El plan de vuelo del Hércules forma parte del acervo de pruebas que analiza la Comisión de Seguridad de Operaciones de la FAC que adelanta la investigación.A ellas también se le suman los cálculos topográficos que tomaron los investigadores en la pista del aeropuerto de Caucayá, que según los reportes, tiene una longitud de 10.000 metros por 30 de ancho.Expertos consultados por Noticias Caracol explicaron que la altura sobre el nivel del mar de donde se despega, las condiciones meteorológicas, más el peso del aparato y otros aspectos advierten en una tabla la longitud de pista que es necesaria para poder despegar de ese sitio.“Escuché un sonido nada más”Algunos de los sobrevivientes del accidente en Puerto Leguízamo le contaron al medio citado lo que pasó tras despegar. (Lea también: El emotivo relato de cuatro sobrevivientes del accidente en Putumayo: “Uno quisiera salvar a todos”)El cabo primero William Stiven Enríquez Rosero recordó que “escuchó un sonido nada más y cuando sentí algo que como que no estaba bien, todo el mundo se alcanzó a ver como la cara. Vi gente que se empezó como a preocupar, eso fue en cuestiones de segundos”.El cabo tercero Pedro Alejandro Mendoza Rodríguez dijo que también escuchó un “fuerte sonido. Yo lo escucho en la parte de abajo y nos sorprende un poco. Nos miramos y por ahí unos 2 segundos paró, pero posterior a eso volvió a sonar más fuerte junto al ala y ya es cuando empezó una turbulencia fuerte hacia el impacto”.“El avión empezó a perder altura. En mí yo pensé ‘aquí no está pasando algo bueno’. Cuando fue que, en cuestión de segundos, el avión comenzó a descolgar para el suelo, cuando menos pensé fue que el avión se empezó a caer y a llevarse árboles y a sentirse ya el estruendo, el choque. Fue algo muy duro al sentir usted ese vacío que iba para el suelo”, relató el dragoneante Fabio Muñoz Morales. (Lea también: El impactante relato de sobrevivientes a accidente de la FAC: "Vimos compañeros quemarse vivos")Las causas del accidente siguen bajo investigación.NOTICIAS CARACOL
El vuelo parecía que iba a ser como el de cualquier día y dentro del avión Hércules de la FAC (Fuerza Aeroespacial Colombiana), la atmósfera era de calma. A bordo, muchos de los uniformados compartían el sentimiento de regresar a sus hogares sin saber que la tragedia tocaría a sus puertas. Los soldados no imaginaban que estaban a segundos de una lucha desesperada por la vida: así lo narraron en Noticias Caracol cuatro de los 57 militares sobrevivientes del accidente aereo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El cabo William Stiven Enríquez narró cómo se rompió la calma dentro del avión accidentado: “Cuando íbamos ya todos felices, con ganas de ir a ver a nuestras familias, ya pues el avión estaba bien, se escuchaba todo bien. De repente, cuando ya sentimos que estábamos en movimiento, pues dentro de la aeronave todos estábamos tranquilos. Lo único que recuerdo fue que escuché un sonido nada más y cuando sentí algo que como que no estaba bien, todo el mundo se alcanzó a ver como la cara. Vi gente que se empezó como a preocupar. Eso fue en cuestión de segundos. Lo único que pensé fue, ‘aquí va a pasar algo’. Lo único que decir fue: ‘Dios mío, permítame volver a ver a mi familia”.Mientras el cabo Enríquez rezaba, el avión comenzaba su descenso. Otros compañeros, como el cabo Pedro Alejandro Rodríguez, sintieron el fallo técnico desde las entrañas de la máquina: “Yo escucho la parte de abajo y nos sorprende un poco... posterior a eso volvió a sonar más fuerte junto con el junto al ala y ya es cuando empezó una turbulencia fuerte hacia el impacto”. El dragoneante Fabio Muñoz sintió el vacío en el estómago cuando la aeronave se convirtió en un proyectil de metal que "empezó a caer y a llevarse árboles"."Los miramos quemarse vivos y no podíamos hacer nada"La escena en el lugar del accidente era trágica. El cabo primero Jairo Armando Bravo vivió el horror de estar atrapado mientras el fuego consumía lo que quedaba del Hércules: “Yo quedé atrapado en medio de las latas. No podíamos salir... fue muy feo porque nosotros miramos compañeros de nosotros o gente de mi pelotón o mi compañía quemarse vivos y no podíamos hacer absolutamente nada”.Sin embargo, en medio de la tragedia, apareció la solidaridad de la comunidad de Puerto Leguízamo. Campesinos y vecinos, sin equipo de protección y movidos solo por el coraje, se lanzaron hacia las llamas y el humo para rescatar a los sobrevivientes. Para el cabo William Stiven Enríquez, su salvación tiene el rostro de un hombre humilde que lo encontró cuando sus fuerzas se agotaban: “Gracias a la comunidad de Puerto Leguízamo, a ese campesino que me vio ahí arrastrándome y me levantó, le agradezco. Gracias por tener ese ese valor y ese coraje de, sin importar nada lo que pase, sacrificarse por mí. Gracias a Puerto Leguízamo y a la comunidad”.Los militare se preparan para afrontar difíciles condiciones como estar en un combate, como estar en la selva o incluso caer en un campo minado. El cabo Enríquez sostuvo que “como miembros de la fuerza pública, sabemos que siempre estamos en riesgo y pues cualquier situación puede ocurrir con nosotros. Estamos preparados para eso mentalmente. Estamos capacitados. Para eso nos preparan a todos, para para afrontar la situación, pero así podemos estar preparados para lo que sea. Siempre hay un dolor y más cuando hay pérdidas de vida. Podría ser yo, pero también cualquier otro compañero, pero atrás de cada hombre que pertenece a la fuerza pública también hay una historia, una familia, que es lo que uno lucha, lo que uno construye”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El accidente del pasado lunes 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, en el que cayó un avión Hércules C-130, dejó 69 uniformados fallecidos. Sin embargo, gracias a la oportuna reacción de la comunidad, otros 57 lograron ser rescatados con vida. (Lea también: El impactante relato de sobrevivientes a accidente de la FAC: "Vimos compañeros quemarse vivos")Noticias Caracol logró hablar con cuatro de ellos, que pese a las heridas que sufrieron y los recuerdos que nunca los abandonarán, encontraron el coraje para narrar lo que vivieron dentro de la aeronave que, en cuestión de segundos, cambió para siempre sus vidas.Quienes contaron esa historia y también hablaron un poco de ellos mismos son: el cabo primero William Stiven Enríquez Rosero, comandante de Pelotón Berlín 1; el cabo tercero Pedro Alejandro Mendoza Rodríguez, comandante de escuadra Berlín 2; el dragoneante Fabio Muñoz Morales, de la compañía Canadá 1, y el cabo primero Jairo Armando Bravo, comandante escuadra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Un golpe muy fuerte… todo fue cuestión de segundos”Los cuatro coinciden en algo, se escuchó un ruido muy fuerte. El cabo Enríquez dijo al despegar “íbamos ya todos felices, con ganas de ir a ver a nuestras familias, el avión está bien”. Sin embargo, continuó, “recuerdo que escuché un sonido nada más y cuando sentí algo que como que no estaba bien, todo el mundo se alcanzó a ver como la cara. Vi gente que se empezó como a preocupar, eso fue en cuestiones de segundos. Lo único que pensé fue, aquí va a pasar algo. Lo único que decía era ‘Dios mío, permítame volver a ver a mi familia’. Cuando dije eso, ya solo sentí que todo estuvo negro en ese momento”. (Lea también: La historia detrás de la última foto tomada dentro del avión que se accidentó en Puerto Leguízamo)El cabo Mendoza también dijo que fue luego de que el avión despegó que oyó “ese fuerte sonido. Yo lo escucho en la parte de abajo y nos sorprende un poco. Nos miramos y por ahí unos 2 segundos paró, pero posterior a eso volvió a sonar más fuerte junto al ala y ya es cuando empezó una turbulencia fuerte hacia el impacto. Todo fue en cuestión de segundos”.El dragoneante Muñoz habló de “dos sonidos muy fuertes en la parte de atrás. El avión al despegarse sintió un golpe muy fuerte y nos pareció que eso era algo normal, cuando al ratico, a los dos o cinco segundos volvió y se sintió, y ya el avión empezó a perder altura. En mí yo pensé ‘aquí no está pasando algo bueno’. Cuando fue que, en cuestión de segundos, el avión comenzó a descolgar para el suelo, cuando menos pensé fue que el avión se empezó a caer y a llevarse árboles y a sentirse ya el estruendo, el choque. Fue algo muy duro al sentir usted ese vacío que iba para el suelo”. (Lea también: Nuevas pistas de accidente aéreo en Putumayo: video clave de avión golpeando árbol antes de caer)“Me decían ‘mi cabo, no me deje morir’”Los momentos que cada uno vivió tras la caída del avión serán imborrables en sus memorias.El cabo Enríquez cree que “Dios me cubrió, me metió en una burbuja. Cuando traté de reaccionar, Dios me puso un huequito del avión cuando se partió, donde pude subir y saltar del avión ahí y caer como en una parte donde pude arrastrarme, llegar hasta una casita donde los campesinos de Puerto Leguízamo me ayudaron, me subieron una moto y me llevaron hasta el hasta el hospital”.Dijo que en medio del caos “escuchaba ya los gritos, eso es lo único. Yo quería sobrevivir y quería que todos estuviéramos bien, que todos estuviéramos completos, todos queríamos ir a ver a nuestras familias, ese era nuestro anhelo”.Entretanto, el cabo Bravo detalló que quedó “atrapado en medio de las latas, no podíamos salir. Estaba con el señor cabo tercero Mendoza Pedro. Hubo un momento en que Dios nos bendijo, el avión hizo como una explosión, la lata se levantó, me pude salir y pudo salir mi suboficial y otro soldado que se me salvó también. La verdad es muy feo porque nosotros miramos compañeros de nosotros o gente de mi pelotón o mi compañía, verlos quemar vivos y no poder hacer absolutamente nada”.Reveló que fue “una de las personas que quedó consciente en el instante del impacto con mi suboficial, el cabo tercero Mendoza Pedro. Yo no iba a informar a mi casa, no iba a informarles nada porque la verdad es un momento de dolor y la verdad cualquier familia se va a preocupar. En medio de mí yo estaba bien y traté de ayudar a las personas que estaban pidiendo auxilio, mi segunda familia. Y me decían ‘mi cabo, no me deje morir’. Para mí fueron mis hijos, mis hermanos. Ahí falleció el curso mío, el cabo primero Rincón Machado”.“Tenemos que aceptar que ellos ya no se encuentran con nosotros”El dolor por la pérdida de sus compañeros es más fuerte que el de sus heridas y, lamentablemente, será eterno.El cabo Enríquez recordó a los hombres del pelotón Berlín, muchos de los cuales fallecieron allí. Aseguró que “siempre nos ganábamos el cariño de la población civil. Tratamos de dar lo mejor de sí. Cada uno de los soldados eran excelentes personas. Todos querían siempre salir adelante, tener un hogar, tener una familia, estaban todos proyectados, era un buen pelotón y lastimosamente pasó este suceso”.Y añadió que “así estemos preparados para lo que sea siempre hay un dolor y más cuando hay pérdidas de vida. Podría ser yo, pero también cualquier otro compañero, pero atrás de cada hombre que pertenece a la fuerza pública también hay una historia, una familia, que es lo que uno lucha, lo que uno construye”.El dragoneante Muñoz que confía en que a sus compañeros “Dios los tiene en un mejor lugar descansando, y donde quiera que ellos estén van a cuidar de sus familias, de nosotros”. Y dijo que los recordará “por lo buenas personas que eran, las historias que ellos le contaban a uno, ‘es que yo me quiero pensionar, es que yo cuando me pensione quiero conseguir mi finquita, me quiero casar, disfrutar la pensión con mi mujer, con mi hijo, tener mis cultivos, trabajar honradamente’. Uno siempre debe quedarse con lo bueno que ellos le enseñaron a uno”.El cabo Bravo les envió un mensaje a las familias de las víctimas, aseverando que “bajo mi mando tuve unos excelentes soldados que todo el tiempo pensaban en el proceso de su familia, en sacarlos adelante, en darles lo necesario para el día de mañana que todos fueran profesionales y educarlos”.“Me llevo en mi corazón este amargo recuerdo, pero también me llevo todos esos buenos momentos vividos con ellos. Eran excelentes soldados, eran excelentes personas, excelentes padres de familia, excelentes hermanos, excelentes hijos, donde llegábamos nos ganábamos siempre el cariño de la población civil”, expresó por su parte el cabo Mendoza.Gratitud con Puerto LeguízamoTodos insistieron en agradecer a la comunidad que les salvó la vida. El cabo Bravo sostuvo que aunque “es un municipio en conflicto, nos colaboraron de la mejor manera y gracias a ellos nos pudimos salvar más de uno”.El dragoneante Muñoz se desbordó en palabras de agradecimiento “a esa gente que se portó muy bien con nosotros y gracias a ellos hoy estamos aquí para contar la historia, porque nos ayudaron, nos auxiliaron, nos ayudaron a llevar hasta el hospital, porque cuando yo salí del avión salí muy mareado, con mucho dolor de cabeza, muy aporreado, no podía caminar. Caminé unos 10, 15 pasos, alejándome del avión por las llamas, el calor, me desplomé, me caí, me desmayé y cuando volví en mí sentía que me estaban arrastrando; cuando miré a ver, que reaccioné, era la gente muy buena, la gente de allá que me prestaron esos auxilios, y agradecerles mucho a los compañeros también que le daban a uno fuerza, que decían, ‘fuerza, para adelante, que de esta vamos a salir, hagámosle’, y gracias a las voces de ellos, a las voces de aliento, pudimos también sacar ese valor, ese carácter, esa fuerza y seguir para adelante”.El cabo Mendoza, con la voz entrecortada, solo pudo decir: “Muchas gracias a todas las personas del municipio de Puerto Leguízamo”.Y el cabo Enríquez agradeció a la comunidad de ese municipio y, en particular, “a ese campesino que me vio arrastrándome y me levantó; le agradezco, gracias por tener ese valor, ese coraje de sin importar nada lo que pase sacrificarse por mí. Gracias Puerto Leguízamo, gracias a la comunidad, gracias por todos los mensajes de apoyo de todos los colombianos. Siempre se ve que cuando pasan cosas, Colombia es un país siempre unido. Y a mi pueblo, mi municipio, mis amigos, todos mis conocidos, mis cursitos, muchas gracias por sus mensajes de aliento, por preocuparse, y a mi familia”.NOTICIAS CARACOL
Fueron 57 uniformados los que sobrevivieron al fatídico accidente aéreo del avión Hércules de la FAC (Fuerza Aeroespacial Colombiana) en el departamento del Putumayo. Cuatro de los sobrevivientes hablaron con Noticias Caracol y entregaron detalles sobre cómo lograron salvarse y también para recordar a los compañeros que, lamentablemente, perdieron la vida.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Los sonidos que escucharon sobrevivientes del accidentes de la FACA uno de los militares sobrevivientes, el cabo William Stiven Enríquez, suboficial del Ejército Nacional, se le preguntó en qué momento se dio cuenta de que estaba con vida. Él respondió que “cuando íbamos ya todos felices, con ganas de ir a ver a nuestras familias, ya pues el avión estaba bien, se escuchaba todo bien. De repente, cuando ya sentimos que estábamos en movimiento, pues dentro de la aeronave todos estábamos tranquilos. Lo único que recuerdo fue que escuché un sonido nada más y cuando sentí algo que como que no estaba bien, todo el mundo se alcanzó a ver como la cara. Vi gente que se empezó como a preocupar. Eso fue en cuestión de segundos. Lo único que pensé fue, ‘aquí va a pasar algo’. Lo único que decir fue: ‘Dios mío, permítame volver a ver a mi familia”.Agregó el cabo que en el momento “escuchaba ya los gritos. Yo quería sobrevivir y quería que todos estuviéramos bien, que todos estuviéramos completos, todos queríamos ir a ver a nuestras familias; ese era nuestro anhelo”.El Dragoneante Fabio Muñoz, por su parte, también se refirió al fuerte estruendo: “También lo sentí en la misma forma. Dos sonidos muy fuertes en la parte de atrás. En el avión, al despegar, se sintió un golpe muy fuerte y, bueno, nos pareció que era algo normal; cuando al ratico, a los 5 segundos, volvió y se sintió y ya el avión empezó a perder altura”.El cabo Pedro Alejandro Rodríguez contó que “una vez el avión despega, ya estando en el aire, todo parecía muy normal. Ahí es cuando emite ese fuerte sonido. Yo escucho la parte de abajo y nos sorprendió un poco. Claro, nos miramos como que (…) y por ahí unos 2 segundos paró. Pero, posterior, eso volvió a sonar más fuerte junto con el junto al ala y ya es cuando empezó una turbulencia fuerte hacia el impacto”.Así logró salir del avión algunos de los soldados sobrevivientes: "Dios nos bendijo"Por otra parte, el cabo primero Jairo Armando Bravo narró que “yo quedé atrapado en medio de las latas. No podíamos salir. Estaba con el señor cabo tercero Mendoza Pedro. En un momento que Dios nos bendijo, no sé, el avión hizo como una explosión, la lata se levantó, me pude salir y pudo salir mi suboficial y otro soldado que se salvó también. La verdad fue muy feo porque nosotros miramos compañeros de nosotros o gente de mi pelotón o mi compañía quemarse vivos y no podíamos hacer absolutamente nada”.Los soldados en Colombia se preparan para afrontar difíciles condiciones como estar en un combate, como estar en la selva o incluso caer en un campo minado. El cabo William Stiven Enríquez sostuvo que “como miembros de la fuerza pública, sabemos que siempre estamos en riesgo y pues cualquier situación puede ocurrir con nosotros. Estamos preparados para eso mentalmente. Estamos capacitados. Para eso nos preparan a todos, para para afrontar la situación, pero así podemos estar preparados para lo que sea. Siempre hay un dolor y más cuando hay pérdidas de vida. Podría ser yo, pero también cualquier otro compañero, pero atrás de cada hombre que pertenece a la fuerza pública también hay una historia, una familia, que es lo que uno lucha, lo que uno construye”.Frente al trabajo de la comunidad luego de que ocurrió el trágico accidente, el dragoneante Fabio Muñoz mencionó que “la gente se portó muy bien. En el momento que se dieron cuenta que el avión impactó, todos se reunieron, todos salieron con motos, con lo que más pudieron, a rescatarnos, a rescatar las vidas, a rescatar a los heridos. Y desde que llegamos al hospital, muy buena atención por parte de los médicos”.Finalmente, los cuatro sobrevivientes le enviaron un mensaje al municipio de Puerto Leguízamo y, sobre todo, a las personas que estuvieron dispuestas a brindarles ayuda cuando el avión se accidentó.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Parte de los soldados que subieron al avión Hércules, que se accidentó este 23 de marzo en Putumayo, dejaron imágenes y videos antes de que ocurriera la tragedia. A modo de bitácora, los hombres y mujeres que abordaron la aeronave enviaron mensajes a su familia para mostrarles que faltaban pocas horas para reencontrarse.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Así fue el caso del soldado Fidel Ortiz Farfán, que sobrevivió al accidente, pero malherido. Este hombre lleva 15 años de servicio y era visto por quienes lo rodeaban en el batallón como el veterano. A diferencia de sus compañeros, él captó la última imagen de quienes estaban dentro del avión, amigos, compañeros y hermanos. Hoy se recupera en el Hospital Militar Central de Bogotá, mientras que en el país ronda la foto que inmortalizaría a los héroes de la patria que sobrevivieron.De espaldas y con enseres, quedaron estos hombres que por dentro guardaban emoción en su mente al pensar que verían a sus familias. Aunque estaban sentados con quietud, seguramente sus corazones latían con emoción.Soldado se salvó de estar en el avión Hércules que se estrelló en Putumayo por su perro: no cabíanSu celular todavía funcionaba: pudo llamar a su familiaAún acostado en una cama de hospital, el soldado Ortiz recuerda que su celular, por alguna razón milagrosa, todavía funcionaba después del impacto. Incluso empezó a sonar cuando él logró salir del avión. Lo único que logró decir a su familia, que estaba marcando del otro lado de la línea, es que estuvieran tranquilos, porque estaba bien.“Lo primero que se me viene a la mente es dar gracias a Dios, primero que todo, por estar vivo. Dar gracias a Dios también por mis compañeros que están vivos, que es un milagro (...) me invade la tristeza, porque a pesar de que son compañeros de fuerza, trabajé mucho tiempo con ellos”, dice Ortiz desde el centro asistencial donde se recupera. Ortiz tiene 37 años, y había subido al avión para disfrutar de sus últimas vacaciones antes de pensionarse del Ejército Nacional.Soldado que falleció en la tragedia aérea de Putumayo se iba a casar: esta es la historiaDespués del accidente, el uniformado asegura que quiere seguir dándolo todo por su país, pero también adopta una posición reflexiva. Piensa en las familias que perdieron a sus soldados en el choque y la conflagración que envolvió al fuselaje. También reflexiona sobre esta nueva oportunidad de vida, que la ve como un segundo nacimiento. “Una situación de estas no lo hace cambiar a uno la idea de seguir ayudando a las personas, de seguir luchando por un país libre, un país que sea seguro”, aseguró.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Cuando el soldado profesional Alejandro José Ramírez Mejía abordó en Puerto Leguízamo, Putumayo, el avión Hércules de matrícula C-130 con ilusión que, no solo iría a tomarse unos días libres. Desde casa, su pareja sentimental y sus hijos ansiaban su llegada. “Negra, yo espero que me espere con la comida que a mí más me gusta”, dijo en uno de sus últimos mensajes.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En sus planes estaba contemplado que en estas vacaciones sellaría su compromiso en el amor junto a la mujer de su vida. Hoy, este héroe de la patria hace parte de los 70 muertos que quedaron después de que la aeronave chocara poco después de levantar vuelo.A medida que pasa el tiempo, siguen conociéndose las historias de los uniformados que iban dentro del avión. Entre relatos de supervivencia y proyectos que ya no serán, Noticias Caracol llegó a esta historia de amor que la muerte no permitió prosperar más. Este 26 de marzo, a las 9 de la mañana, el soldado se habría casado ante una notaría del municipio de Fonseca, La Guajira, con Ivana Molina Marín, que hoy llora la pérdida de su pareja.Así ocurrió el triple feminicidio que acabó con una madre y sus dos hijas en Bogotá, según FiscalíaEntre lágrimas y el corazón rotos, Ivana espera junto a los familiares del soldado Ramírez que el cuerpo llegue a Valledupar para darle el último adiós. Entre ellos, su hermana Vanessa ya está con ropa de luto, pero recuerda vívidamente la emoción que tenía el uniformado para casarse. “Manita, tú me tienes que tú me tienes que acompañar ese día, porque yo quiero que tú estés ahí presente”, le dijo el hombre a su pariente.El paso que el soldado Ramírez y su pareja estaban decididos a dar fueron precedidos por una relación de cinco años con tres hijos, que hoy quedan huérfanos de padre. Ahora, en medio del dolor, a esta familia solo le queda pedir celeridad en la investigación y la entrega del cuerpo.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.coCon reportería de Martín Elías Medoza*
Los investigadores y especialistas avanzan en la recolección de pruebas en la zona del accidente del avión Hércules C-130 que se accidentó poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. Entre los elementos que analizan está un video donde se observa la caída de la aeronave, se conoció el mismo día del accidente y tiene información clave para los investigadores.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las pistas clave en video del avión cayendoEl video da dos partes fundamentales para la investigación, la primera es visual. Segundos después de decolar, se ve cuando el ala izquierda del avión poda un árbol. En ese momento, y por varios segundos, se pierde de vista el avión detrás de otros árboles y cuando aparece empieza a inclinarse hacia el lado izquierdo de la pista. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, se refirió justamente a esa parte de la investigación."Se ve en uno de los vídeos que la aeronave impacta un árbol justo en el despegue (...) Le pido a todo el mundo que pues, si aceptan esta humilde recomendación, no hagamos hipótesis porque eso va en contra de un proceso. No son expertos, primeros en aviación, y lo único que generan es especulación y también incertidumbre, incluso a las familias", dijo el ministro en unas declaraciones para prensa.Lea: Estas son las primeras víctimas identificadas por Medicina Legal del accidente aéreo en PutumayoLo que se preguntan los investigadores no es si la poda del árbol fue la causa del accidente, sino uno de los resultados de la cadena de sucesos que generaron y que terminaron con la tragedia. El especialista y excomandante de la Fuerza Aérea Colombiana, el general en retiro Guillermo León, analizó la situación. "Cuando uno mira el video y se da cuenta cómo golpea el árbol el avión, no puede pensar que esa fue la razón por la cual se accidenta el avión, sino hay que permitirle a la comisión investigadora que haga el análisis de todo lo que pasó ese día de los procedimientos que se llevaron a cabo de mirar cómo se desarrolló el vuelo para determinar realmente cuáles fueron las razones originales o primarias que causaron el accidente", explicó el especialista.La otra información que tiene este video es el audio. Al salir de los árboles se oye la magnitud de la potencia de los cuatro motores, 450 caballos de fuerza. Pero de un momento a otro se oye un zumbido y la potencia se pierde. Noticias Caracol recorrió la pista y además de evidenciar cómo quedó el árbol que fue podado por el Hércules C-130 antes de precipitarse a tierra, logró hablar con un campesino de la zona. "Cuando salió el avión y pegó con el ala a este lado (...) Con el otro lado se llevó todo ese palerío que se mira allá que está en el suelo (...) Los motores pegaron aquí este lado... Iban más allá cuando reventó una turbina", explicó el hombre.Estos son apenas algunos de los elementos con los que cuentan los investigadores de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos para poder establecer las causas del accidente aéreo que dejó 69 víctimas mortales y otros tantos miembros de la Fuerza Pública heridos, algunas de los cuales ya han sido dados de alta de los distintos centros médicos del país.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
“Ya estamos por salir mi reina, vea”. Ese fue el último mensaje que envió el cabo primero Jairo Andrés Rincón Machado, una de las 70 víctimas que fallecieron en la tragedia del avión Hércules que se accidentó en Putumayo. Al pasar de las horas, cada vez se van conociendo más historias de los héroes de la patria que fallecieron en este siniestro aéreo que ocurrió en zona rural de Puerto Leguízamo el pasado 23 de marzo. Rincón murió de forma valiente, salvando a sus compañeros.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Rincón hacía parte de las 128 personas que abordaron la aeronave. Como él, muchos pasajeros iban con la alegría de ir a casa para descansar y abrazar a sus familias. En el caso de este uniformado, su más grande anhelo era abrazar a su hija. La última prueba de vida que tiene ella y su familia es un video en el que el cabo le muestra que él y sus compañeros estaban a punto de subir al avión.Con enseres y el corazón hinchado de emoción, los hombres se disponían a abordar el avión de matrícula C-130, de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. “Ya estamos para salir, Valentina, vea. Ya llegó el avión por nosotros, mi amor”, decía Rincón con el ruido de los motores del Hércules de fondo. Las imágenes congelaron el momento en que este hombre lanza un último beso a través de la pantalla.Soldado se salvó de estar en el avión Hércules que se estrelló en Putumayo por su perro: no cabíanEl avión Hércules cayó a solo un kilómetro de la pista donde despegó, del lugar donde Rincón grabó lo que ahora es un conmovedor video. El colapso envolvió a la aeronave en llamas. Esta misma conflagración provocó que las municiones que llevaban de carga explotaran por doquier. Aunque Rincón sobrevivió, no pudo salir sin sus compañeros que se encontraban heridos. Por lo que decidió sumarse a las labores de rescate. La detonación de una de las granadas fue la causa de su muerte. Así ocurrió el triple feminicidio que acabó con una madre y sus dos hijas en Bogotá, según FiscalíaEl cabo primero Rincón no fue el único que envió videos ad portas de abordar el avión y de su posterior despegue. Muchos soldados compartieron imágenes con sus seres queridos para mostrarles que estaban cada vez más cercanos a aquel anhelado encuentro, a llegar a esos brazos abiertos que ahora no se podrán sellar en ese abrazo que tanto habían guardado para sus días de descanso. Esos videos y fotos hoy salen a la luz como un legado y una joya que las familias afectadas se han atrevido a compartir al país y al mundo que se ha conmovido por esta tragedia.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Colombia enfrenta difíciles momentos por el terremoto de 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto y que deja a miles de personas afectadas. Es uno de los países con mayor actividad sísmica en el mundo. Solo para que se hagan una idea, cada mes se presentan en promedio 2.500 movimientos telúricos o temblores, pero en su gran mayoría no son perceptibles para la población. Y esto pasa porque nuestro país está ubicado en la llamada placa de Nazca, una enorme placa de 15 millones de km² y que se encuentra en el océano Pacífico. Esta placa choca constantemente con la placa sudamericana, lo que provoca sismos repetitivos.En la capacidad de destrucción de un sismo intervienen varios factores. Por ejemplo, la profundidad. Entre más profundo sea un movimiento sísmico, es probable que sea menos peligroso. También se debe tener en cuenta si hay ciudades o poblaciones en las áreas afectadas. Lo mismo ocurre con el tipo de suelo. Si la composición es dura, por ejemplo de rocas, las afectaciones podrían ser menores. Pero si se trata de zonas blandas o que hayan sido rellenadas, las consecuencias pueden ser mucho más graves.Nos queda un punto decisivo: la calidad de las edificaciones. Si son antisísmicas es probable que resistan un movimiento telúrico, pero si hablamos de construcciones antiguas que no tengan dichas especificaciones, aumentan las probabilidades de daños importantes o incluso de un colapso total.¿Cuáles son los terremotos más fuertes que han ocurrido en Colombia?Mucho antes de que existieran registros precisos y la tecnología para medir con exactitud estos fenómenos naturales, en nuestro territorio ocurrieron sismos que causaron graves daños. Cúcuta, Norte de Santander, fue devastada por un terremoto el 18 de mayo de 1875. Fue tan la magnitud de la tragedia que la ciudad fue destruida casi en su totalidad. Se calculan entre 800 y 1.000 los muertos. También hubo graves daños en Villa del Rosario y en poblaciones venezolanas del otro lado de la frontera.El 31 de agosto de 1917 se presentó un fuerte sismo en Bogotá que tuvo como epicentro al pie de Monte Llanero. Más de 300 viviendas sufrieron daños y unas 40 quedaron destruidas. Las crónicas de la época revelan que 22 personas murieron y 35 sufrieron heridas. Otras poblaciones cercanas como Caqueza y Quetame también sufrieron afectaciones. En Villavicencio se registraron daños en varias edificaciones. Por aquel entonces la ciudad tenía 24 km² y una población de 100.000 habitantes. La historia cuenta que ante el miedo de nuevos sismos, unas 30.000 personas salieron de Bogotá hacia poblaciones de La Sabana y muchas otras se refugiaron en campamentos.El terremoto de mayor intensidad hasta ahora ocurrido en Colombia fue el 31 de enero de 1906. El sismo alcanzó los 8.8º de intensidad. Tuvo como epicentro a las costas del Pacífico colombiano y del Ecuador. El terremoto desencadenó un tsunami con enormes olas que causaron estragos en poblaciones costeras como Tumaco, El Charco, Guapi, entre otras. Cerca de 600 personas murieron.73 años después ocurrió otro poderoso sismo también en la costa pacífica. El 12 de septiembre de 1979 se produjo un terremoto de entre 7.9 y 8.2º de intensidad. Nuevamente se presentaron olas de gran altura que golpearon a poblaciones nariñenses como El Charco, Tumaco y Mosquera. Se estima que unas 450 personas perdieron la vida. El Eje Cafetero también fue epicentro de un terremoto devastador. Ocurrió el 25 de enero de 1999 y, aunque afectó a varias poblaciones del Quindío y Risaralda, destruyó buena parte de la ciudad de Armenia. Al menos 1.185 personas murieron y más de 4.000 resultaron heridas.Llegamos al terremoto que desencadenó la grave emergencia que enfrenta el país. El pasado 10 de agosto se registró un temblor con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Cali, Pereira, Quibdó y Manizales principalmente sufrieron graves daños. Más de 470 municipios también presentaron serias afectaciones. A 11 días después de la tragedia se registran 329 muertos, 4.600 heridos, 247 desaparecidos y más de 314.000 personas damnificadas (Según la actualización de datos de la UNGRD con corte: 21 de agosto de 2026 - 6:30 p. m.).Si bien Colombia es un país con importante actividad sísmica, hay otros países que baten récords. Tal es el caso de Japón, donde ocurren cerca de 1.500 sismos cada año y que en su gran mayoría son perceptibles para la población. Indonesia, que enfrenta constantes temblores y peligrosos tsunamis. China, que de lejos ha padecido los terremotos más devastadores y con el mayor número de víctimas mortales. Chile tiene el récord mundial del terremoto más fuerte: alcanzó una magnitud de 9.5 y ocurrió en 1960 en el sur del país.Filipinas, país que cada año sufre cientos de sismos, y México, que ha sido epicentro de graves terremotos como el ocurrido el 19 de septiembre de 1985 en las costas de Michoacán que causó graves afectaciones en la Ciudad de México: entre 5 y 10,000 personas perdieron la vida y más de 50,000 sufrieron heridas. A pesar de los avances de la tecnología, aún los científicos trabajan en el desarrollo de herramientas que permitan en algún momento predecir con mayor antelación la ocurrencia de un sismo o de un terremoto, lo que podría de seguro salvar muchas vidas. Amén.JOSÉ LUIS RODRÍGUEZEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Once días después del terremoto en Colombia, que deja por el momento 329 muertos, según el reporte de la UNGRD, la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, el trabajo que se adelanta con el programa de viviendas por autoconstrucción en Buenaventura, una de las ciudades más afectadas, con el fin de implementar este modelo en la etapa de reconstrucción del departamento. A la reunión asistieron el Ministro de Interior, Rodrigo Lara, y al gerente designado para el Fondo Patria Milagro, Jaime Andrés Uribe.“Contamos la experiencia que tenemos en el Valle del Cauca, hemos interactuado, y la idea es hacer un trabajo conjuntamente en autoconstrucción. Yo creo que esta va a ser una muy buena experiencia que se pone a disposición de la reconstrucción del departamento del Valle del Cauca. Si nosotros trabajamos juntos, vamos a poder más rápidamente y más fácilmente reconstruir nuestro departamento”, indicó Toro.Asimismo, la gobernadora detalló que la idea es comenzar por Buenaventura y “para nosotros sería súper importante, además porque creemos que fue una de las ciudades más afectadas del país y que por supuesto, estamos para ayudar y apoyar. Así que el valle lo reconstruimos juntos”. Por otro lado, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, indicó que el propósito de este plan "es conocer la experiencia en materia de mejoramiento de vivienda mediante autoconstrucción, particularmente porque el Presidente de la República ha sido enfático en iniciar cuanto antes, ya surtidas las etapas de búsqueda y rescate, los procesos de reconstrucción. Lo más fácil es iniciar un proceso de autoconstrucción en ciertas zonas y para eso estamos conociendo la experiencia del Valle del Cauca. No queremos que la gente siga viviendo en carpas ni en albergues”.Para la fase de reconstrucción en el departamento, el Sena puso a disposición la capacidad técnica. “Desde nuestros centro de formación trabajaremos con los instructores para aportar en el proceso de reconstrucción, desde la caracterización de las viviendas, hasta culminar una vivienda digna”, puntualizó Fernando José Muriel Andrade, rector regional del Sena en el Valle del Cauca.El más reciente balance del terremoto en ColombiaEl Gobierno colombiano elevó este viernes a 329 el número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto. Por otro lado, según la UNGRD, se registraron 247 personas desaparecidas y 4.600 heridos. La cifra de rescatados se mantuvo en 364.El terremoto deja además 154.014 familias afectadas, integradas por 314.751 personas, en 481 municipios de 16 de los 32 departamentos del país. El número de viviendas averiadas asciende a 171.273, mientras que otras 31.183 fueron destruidas y 553 edificios colapsaron, principalmente en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas por el sismo. También fueron registrados daños en 367 centros de salud, 3.710 centros educativos, 5.584 centros comunitarios y 427 carreteras. En cuanto a los animales, la UNGRD contabiliza 1.259 rescatados y 3.182 heridos.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL*Con información de EFE
Las personas que adquirieron sus billetes o fracciones físicas o digitales pueden cotejar los datos entregados tras la realización del sorteo oficial de la Lotería de Risaralda, evento que entrega un importante plan de premios destinado a transformar las condiciones socioeconómicas de los apostadores a nivel nacional.Número ganador: 3415Serie: 206¿Cómo verificar la autenticidad del billete ganador?Para validar la autenticidad de un boleto o fracción adjudicada en cualquier jornada de la Lotería de Risaralda, la primera recomendación de las autoridades de control radica en inspeccionar minuciosamente el documento físico. Los billetes cuentan con elementos de seguridad especializados, tales como tintas termoalquilables, microtextos, fibrillas visibles e invisibles que reaccionan a la luz ultravioleta y un código de barras único impreso en alta resolución.En caso de haber efectuado la compra mediante las plataformas tecnológicas autorizadas de distribución, los registros de confirmación emitidos al correo electrónico registrado del cliente fungen como comprobante digital indexado al sistema central de ventas de la entidad lotera. La validación en el sistema institucional resulta prioritaria antes de iniciar el trámite formal de reclamo del dinero ante las dependencias financieras correspondientes.Requisitos legales para cobrar un premio en Colombia El procedimiento de cobro de premios en la Lotería de Risaralda varía según la cuantía del incentivo obtenido por el apostador. Para premios menores o aciertos por aproximación, los distribuidores, loteros de confianza o agencias autorizadas en los departamentos están habilitados para saldar el monto de forma directa e inmediata previa verificación de la integridad del boleto.Sin embargo, cuando se trata de incentivos de mayor envergadura o el premio mayor acumulado, el poseedor del tiquete debe acudir a las instalaciones de la entidad o a las sedes bancarias estipuladas con la siguiente documentación en regla:Billete o fracción original diligenciado en el reverso con los datos personales del titular (nombre, cédula de ciudadanía, dirección de residencia y teléfono).Fotocopia de la cédula de ciudadanía o documento de identidad oficial ampliado al 150 %.Certificación bancaria vigente emitida a nombre del ganador, necesaria para realizar la transferencia de los fondos mediante los canales financieros autorizados.Deducciones de ley e impuesto a las ganancias ocasionalesEl marco normativo tributario en Colombia establece reducciones específicas sobre los premios obtenidos en los juegos de suerte y azar regulados. De acuerdo con el Estatuto Tributario nacional, las sumas otorgadas por concepto de loterías se encuentran sujetas a la retención por ganancia ocasional, la cual equivale al 20 % sobre el valor bruto obtenido por el ciudadano.Adicionalmente, dependiendo del monto total desembolsado y la dinámica de las transacciones financieras bancarias, se puede aplicar la retención en la fuente por impuesto a los movimientos financieros (conocido popularmente como el cuatro por mil). La empresa operadora de la lotería realiza los descuentos tributarios de manera automática antes de abonar el saldo definitivo al beneficiario, expidiendo la constancia de retención respectiva para efectos de declaración de renta.Apuestas legales y transferencia de recursos a la salud públicaComprar billetes oficiales en puntos autorizados no solo garantiza el cobro transparente y oportuno de cada premio asignado, sino que respalda la sostenibilidad de la red pública sanitaria en el departamento y el país. Un porcentaje significativo de los ingresos brutos generados por la venta de la Lotería de Risaralda se destina por mandato constitucional al financiamiento del sistema de salud de los sectores más vulnerables.Los ciudadanos pueden constatar los operadores y concesionarios habilitados para la comercialización de juegos de suerte y azar mediante los portales de verificación institucional supervisados por Coljuegos, el órgano descentralizado del Ministerio de Hacienda encargado de la fiscalización del sector. Comprar en el comercio informal representa un riesgo de estafa y priva de recursos fundamentales a la atención médica de la población.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Los colombianos aguardan con expectativa la edición semanal de uno de los juegos de azar más emblemáticos y con mayor trayectoria del país. Con una bolsa millonaria en premios distribuidos a lo largo del territorio nacional, la entidad santandereana realiza su cita ordinaria de cada viernes.A continuación, encontrará el boletín con la combinación ganadora de la jornada de hoy.Tablero oficial de premios (Sorteo 21 de agosto de 2026)CategoríaNúmero AfortunadoSeriePremio Mayor ($6.500 millones)0700285(Nota: Tan pronto concluya el sorteo en vivo, las cifras exactas y las series de las principales categorías serán insertadas en este recuadro de resultados).Guía esencial del comprador: mecánica, precios y plan de premiosUn billete tradicional de la Lotería de Santander está constituido por un número principal de cuatro cifras junto a una serie de tres dígitos. Para facilitar la adquisición según el presupuesto del cliente, el formato se divide en tres fracciones independientes:Costo de la fracción: $6.000 COP.Costo del billete completo: $18.000 COP.Si se acierta el Premio Mayor con una sola fracción, el apostador cobra la tercera parte del acumulado total. La bolsa de premios no se limita al monto principal de $6.500 millones; incluye además un seco especial de $700 millones, dos de $500 millones, tres de $300 millones, y decenas de secos menores que oscilan entre los $5 y los $200 millones, más incentivos por aproximaciones.La historia del juego oficial de Santander se remonta al 4 de mayo de 1920, cuando la Asamblea Departamental autorizó su creación mediante la Ordenanza No. 76. El primer sorteo formal tuvo lugar meses más tarde, el 6 de agosto de 1921, con un modesto acumulado de 250 pesos de la época.Desde su fundación, funciona como una empresa industrial y comercial del Estado. La venta legal de sus billetes cumple la función social de girar recursos permanentes al sistema de salud pública colombiana, financiando la red hospitalaria estatal a través de las transferencias sobre sus ventas brutas.Sintonización en vivo y horarios de emisiónDía y hora: Todos los viernes ordinarios a las 11:00 p.m.Señal de televisión: Canal TRO (Televisión Regional del Oriente).Plataformas digitales: Streaming oficial a través del perfil institucional en Facebook de la Lotería de Santander.Procedimiento para la reclamación de premiosPara el cobro de cualquier premio, el poseedor del tiquete debe verificar el monto acumulado para seguir el conducto correspondiente:Ganancias menores (inferiores a $3 millones): Se tramitan en efectivo directamente en los puntos de venta autorizados, agencias distribuidoras de lotería o redes de chance aliadas.Ganancias mayores y Premio Mayor (superiores a $3 millones): Es indispensable dirigirse a la sede administrativa central en la ciudad de Bucaramanga o tramitar el cobro mediante distribuidores principales habilitados a nivel nacional.Documentación exigida por ley:Billete o fracción original sin tachaduras ni alteraciones físicas.Documento de identidad original (Cédula de Ciudadanía).Diligenciamiento del formulario de identificación para ganadores de la entidad.Recuerde que al valor bruto devengado en premios superiores a 48 UVT se le aplicará el descuento tributario correspondiente al 20% por concepto de ganancias ocasionales, tal como lo exige el Estatuto Tributario vigente en Colombia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
Miles de colombianos aguardan cada noche la transmisión oficial de Super Astro Luna para verificar si la combinación de cuatro cifras y el signo del zodiaco elegidos coinciden con el sorteo. A continuación, se detallan la información relevante del sorteo y las pautas institucionales necesarias para el cobro legal de premios en el país.¿Qué número cayó en Super Astro Luna?Los organizadores del juego publican las cifras ganadoras una vez concluida la transmisión oficial en los horarios habituales de lunes a domingo. Los datos correspondientes a esta edición se relacionan a continuación:Número ganador: 5210Signo Zodiacal: VirgoRequisitos legales y documentos para el cobro de premiosQuienes resulten ganadores en Super Astro Luna deben realizar el procedimiento de reclamación en los puntos autorizados de las redes de pago como SuRed o SuperGiros. Para montos menores, el cobro se efectúa de manera presencial en la caja, mientras que para valores superiores se gestiona mediante trámite bancario.Los documentos indispensables que exige la regulación colombiana para la entrega del dinero son:Tiquete original: Debe presentarse sin tachaduras, enmendaduras ni alteraciones térmicas o físicas, conservando la legibilidad del código de barras y la numeración.Documento de identidad: Fotocopia de la cédula de ciudadanía o extranjería ampliada al 150 %.Formulario SIPLAFT: Diligenciamiento presencial del formato del Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y de la Financiación del Terrorismo en la sala de venta.Retenciones de ley y gravámenes a ganancias ocasionalesEl estatuto tributario en Colombia establece que los premios obtenidos en juegos de suerte y azar están sujetos a impuestos en la fuente. Cuando el valor del premio alcanza o supera los topes estipulados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) —fijados en 48 Unidades de Valor Tributario (UVT)—, se aplica una retención del 20 % por concepto de ganancia ocasional.El operador efectúa la deducción tributaria de manera automática antes de abonar o girar la cifra neta al usuario. En casos de premios mayores a 182 UVT, la empresa formaliza la documentación e instruye el pago mediante un cheque de gerencia o transferencia bancaria para garantizar la trazabilidad de los fondos en el sistema financiero.Importancia de jugar en establecimientos autorizados por ColjuegosEfectuar apuestas exclusivamente en puntos de venta habilitados o plataformas digitales oficiales garantiza la transparencia de los sorteos y la disponibilidad de los fondos para el pago de premios. La empresa administradora del juego opera bajo la supervisión de Coljuegos, la entidad descentralizada vinculada al Ministerio de Hacienda y Crédito Público encargada de la explotación y fiscalización de los juegos de suerte y azar en el territorio nacional.Los recursos recaudados mediante el juego legal son destinados por ley al financiamiento de la salud pública en los departamentos del país. Apostar en comercios no autorizados o rifas informales expone a los compradores a pérdidas económicas sin posibilidad de reclamo institucional e incurre en contravenciones a las normas vigentes.Horarios de transmisión del sorteoLa extracción de las balotas para este juego de suerte y azar se lleva a cabo todos los días en los siguientes rangos horarios:Lunes a viernes: 10:40 p. m.Sábados: 10:42 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Los compradores disponen de un plazo máximo fijado por la Ley 1393 de 2010 para exigir sus acreencias. Una vez transcurrido un año desde la fecha de realización del sorteo sin que el tiquete sea presentado, el derecho al cobro caduca y los recursos son transferidos al sector salud.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL