El 25 de marzo de 2025, en el sur de Bogotá, la vida de Greibert Eduardo Berríos, un joven migrante venezolano de 20 años, cambió por completo tras ser víctima de un feroz ataque de nueve perros. Un año después, relató en Los Informantes cómo ocurrió la agresión, qué pasó con los animales y la situación de su propietario. El ataque en un predio abandonadoBerríos regresaba de una misa nocturna hacía su casa y decidió tomar un atajo por un lote vacío. El terreno, de propiedad de la Alcaldía de Bogotá, estaba destinado a un proyecto de vivienda de interés social que se encontraba paralizado debido a pleitos con la comunidad.Según el abogado de la víctima, Ómar Prada, "impedir la terminación de la obra indujo a un abandono del terreno y nadie tomó acciones preventivas ambientales o de cuidado sobre las circunstancias que iban degenerando la situación del terreno”.El paso por este lugar, carente de iluminación y andenes, se había vuelto habitual para los residentes a pesar del riesgo. Greibert relató que, pasadas las 8 de la noche, una perrita se le acercó inicialmente: "La perra se me lanza a la pierna, yo me asusté porque pensé que me quería morder, no corrí porque ya estaba ahí encima" y en cuestión de segundos, otros ocho perros se sumaron a la agresión.Los detalles del ataque y el rescateLos animales rodearon al joven, quien intentó defenderse utilizando su maleta. "Yo me quité el bolso para taparme, cuando menos me doy cuenta es que me doy cuenta que vienen otros perros, uno detrás de otro", recordó Berríos sobre el ataque que lo derribó al suelo."El corazón se me puso a mil y empecé a pegar gritos. Tenían hambre o estaban drogados. No podía levantarme porque tenía los perros lanzándome a la cara y los brazos. Estaba boca abajo cuando siento que me arrancan la piel de la axila del lado derecho. Cuando me atacan a los ojos me cubro y en ese momento me arrancan la oreja", aseguró.Durante el forcejeo, Greibert Berríos recibió aproximadamente 150 mordeduras en todo su cuerpo, concentradas principalmente en sus extremidades superiores y el rostro. Ante la imposibilidad de defenderse, el joven manifestó que llegó a resignarse: "Dios, si es tu voluntad que muera en boca de estos perros, si esta es mi hora aquí me entrego. No voy a pelear ni contra usted ni contra la muerte, le dije".La intervención de patrulleros de la Policía, que llegaron al sitio y alejaron a los animales, evitó un desenlace fatal en ese momento.¿Cuál es el paradero actual de los perros?La investigación posterior determinó que los perros pertenecían a un habitante del sector. Vecinos de la zona reportaron que estos mismos animales ya habían protagonizado ataques previos contra otras personas del barrio.Tras el incidente, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal intervino la zona y logró identificar a más de 100 perros. Entre ellos, cuatro de los que participaron en el ataque, que actualmente se encuentran bajo cuidado y vigilancia de la entidad.No obstante, Berríos aseguró que “cada tanto” se cruza en las calles con el dueño de los perros e incluso con algunos de los animales que lo atacaron. Ante esta situación, prefiere evitar ciertas zonas: "No me atrevo a pasarles por un lado como tal prefiero regresarme por de donde vengo".Estuvo 19 día en coma tras el ataqueLa gravedad de las heridas mantuvo a Greibert en estado de coma durante 19 días en un centro médico. Al despertar, se enfrentó a la noticia de que sus brazos y orejas habían sido amputados debido a la severidad de las lesiones. Su reacción inicial sorprendió al equipo médico: "Yo hice el impulso para levantarme. Dije: 'ay, no tengo brazos. Bueno qué mas se puede hacer, lo importante es que estoy vivo'. Los médicos se asustaron con mi reacción".A pesar de su actitud resiliente, el proceso ha estado marcado por desafíos físicos y psicológicos. Greibert padece el fenómeno del miembro fantasma, el cual describe como sentir "lo último que el cerebro sintió en el brazo, hinchazón, dolor, ardor".Además, aunque antes del ataque era un gran entusiasta de los animales, ahora experimenta temor incluso hacia su propia mascota, una perrita llamada Kira. "Me comenzó a dar miedo en las madrugadas que no me reconociera y me atacara. No ha pasado nada, pero es el miedo que tengo", confesó.En el tema judicial, se adelantan procesos para establecer las responsabilidades correspondientes. El abogado indicó que están "intentando una acción administrativa inicialmente para que sean reconocidos los daños a Greibert y a su familia", apuntando a la negligencia de las entidades distritales en el mantenimiento y vigilancia del predio donde ocurrió el ataque.Actualmente, Greibert Berríos recibe apoyo de una fundación para su rehabilitación física y la adaptación de prótesis que le permitan recuperar su independencia. Su objetivo es poder realizar actividades básicas como "comer, poder cocinar, vestirme yo solo, poder hacer muchas cosas yo solo".A nivel emocional, el joven ha sido diagnosticado con síntomas de depresión y ansiedad, pero está aprendiendo a reconstruir su vida tras la tragedia. Desde entonces no ha podido retomar su trabajo, pero se esfuerza a diario por adaptarse al uso de sus prótesis.
Paula Restrepo vivió durante siete años junto a Carlos Castaño, uno de los hombres más temidos de Colombia. Lo que comenzó en 1987 como un romance juvenil con un “muchacho normal, tirando a montañero”, que disfrutaba volar cometas, terminó en un exilio forzado y en una década de prisión en Honduras tras la caída del jefe paramilitar.En Los Informantes, Paula Restrepo abrió su corazón para hablar de ese romance y reveló detalles del momento en que descubrió que el hombre del que estaba enamorada era, en realidad, el máximo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia.Así conoció Paula Restrepo al jefe paramilitarEl primer encuentro entre ambos ocurrió en un concesionario de vehículos ubicado frente a la Cuarta Brigada del Ejército, en Medellín. En aquel momento, Paula trabajaba como vendedora de carros y modelo para ayudar económicamente a su familia tras la muerte repentina de su padre. Según su relato, Castaño llegó al lugar de una manera que captó su atención de inmediato por el estado y el ruido de su vehículo.“Era muy mal vestido. Pues sí era muy mal vestido”, relató la mujer, quien recordó su primer encuentro con él.¿La familia Castaño tenía una fachada?En esa época, Medellín estaba inmersa en el narcotráfico, pero la imagen inicial de Carlos Castaño no coincidía con la de los hombres ostentosos de la ciudad. Restrepo recordó que él vestía de forma muy sencilla para los estándares de la época. La impresión que le dejó fue la de "un muchacho normal, tirando a montañero" a quien "le gustaban los deportes, rumbear y le gustaba volar cometa".La faceta de comprador de Carlos Castaño fue el primer indicio de su capacidad económica oculta. Tras preguntar por el precio de varios vehículos, sorprendió a la vendedora con una propuesta inusual: "¿Y si me los llevo todos? ¿Qué descuento me va a hacer?". Finalmente, pagó los camperos en efectivo utilizando dólares y se marchó.Poco después, Paula Restrepo contó que comenzaron los detalles y las invitaciones a salir, que inicialmente rechazó por considerarlo “muy montañero”. Cuando finalmente aceptó, él mostró un nivel de exclusividad inesperado, incluso reservando restaurantes enteros para sus encuentros.Ante las dudas sobre el origen de su dinero y sus actividades, Carlos Castaño construyó una fachada vinculada íntegramente al sector agropecuario. Él le explicaba su procedencia de la siguiente manera: "Yo soy un montañero. Mi familia, mis hermanos, mi papá tienen fincas ganaderas en Caucasia, en Berrío... y todos los hermanos trabajamos en eso”. Bajo esa explicación, afirmaba que todos los hermanos trabajaban en el negocio ganadero y que de allí provenían sus ingresos.Montecasino: la casa del cuartel general de AUCEl acceso al círculo íntimo de la familia se dio a través de las visitas a la mansión Montecasino, en el barrio El Poblado de Medellín. El lugar funcionaba como vivienda y, simultáneamente, como el cuartel general de las autodefensas. En ese lugar, Restrepo conoció a Fidel Castaño, el hermano mayor de Carlos y fundador del grupo armado.La decoración de la casa incluía obras de artistas reconocidos y detalles de lujo como vestidores forrados en espejos. “El tipo estaba oyendo música clásica fumándose un habano relajado. Eso soltó todo y vino y me abrazó: ‘Paulita ¿cómo estás’”, sobre el primer encuentro con Fidel Castaño.En ese momento, según su testimonio, la verdadera actividad de los hermanos no era de conocimiento público para ella.El atentado que reveló la verdadEl momento determinante en el que la verdadera identidad de Carlos Castaño salió a la luz ocurrió durante un trayecto por la avenida El Poblado. La pareja fue víctima de un atentado que desencadenó una balacera en plena vía pública. Tras sobrevivir al ataque, Restrepo confrontó a Castaño, preguntándole directamente por la naturaleza de sus actividades y si estas estaban relacionadas con la ilegalidad.“Le dije: "no nos mataron de milagro. Carlos, vos sos traqueto, ¿cierto?”. Y me dijo: “Paulita, te voy a contar la verdad. Mi hermano es el comandante de los paramilitares en Colombia”, relató.Una vida marcada por el miedo y la negaciónA pesar de conocer esta información, Paula Restrepo admitió que decidió continuar con la relación, atribuyéndolo a su inmadurez y al sentimiento que tenía en ese entonces. "Yo era una muchachita, porque todavía estaba muy joven. Muy superficial. A mí lo que menos me importó era ver lo que pasaba en el país". No obstante, la realidad de la guerra comenzó a permear su vida cotidiana. Empezó a notar las ausencias frecuentes de Carlos Castaño y a ver en las noticias masacres y asesinatos que eran atribuidos a los paramilitares.El miedo se volvió una constante en su existencia, llevándola a tomar medidas extremas por su seguridad personal. "Yo estuve con mi cédula metida en el bolsillo tres o cuatro años, que por lo menos pudieran decirle a mi mamá : ‘Ve ahí está su hija'".Con el tiempo, la personalidad de Carlos Castaño se transformó drásticamente. Se volvió, en palabras de Restrepo, "una persona muy oscura" que consumía alcohol de manera excesiva y ya no reía como antes. “Comencé a sentir miedo por mí”, recordó.Luego vino la guerra a muerte contra Pablo Escobar, que terminó con su caída. La relación se deterioró aún más, hasta que Carlos Castaño acusó a Paula de haberlo traicionado. En su último encuentro, marcado por gritos y llanto, él le lanzó una amenaza de muerte directa: "Sabes qué Paulita, te voy a matar".El exilio y el infierno en HondurasTras esta sentencia, Paula Restrepo retiró el dinero disponible en sus cuentas y huyó de Colombia hacia Estados Unidos. Años después, en 2010, fue capturada en Honduras tras aceptar transportar una maleta con dólares hacia Colombia, un acto que ella califica como una irresponsabilidad fruto de estar "muy mal acostumbrada a siempre tener muy buena plata".Pasó una década en la cárcel de San Pedro Sula, descrita por ella como "el infierno en vida". Hoy, de regreso en Medellín, reflexionó sobre su pasado con el jefe paramilitar: "Yo no me arrepiento de haberme metido con el Carlos Castaño de su juventud. Me arrepiento de haberme quedado con la persona en que Carlos se convirtió", concluyó.Entre 1975 y 2015, los grupos paramilitares asesinaron a más de 21.000 personas en Colombia: hombres, mujeres y niños que quedaron atrapados en una guerra absurda. El legado de los Castaño sigue siendo aterrador.Hoy, Paula Restrepo intenta reconstruir su vida junto a su familia en Medellín, dejar atrás los recuerdos y reconciliarse con su presente.
Promesas de bonos, encuestas y servicios gratuitos estarían siendo usadas para engañar a ciudadanos. Denuncias señalan que la entrega de datos personales habría sido clave en estas presuntas modalidades. Según testimonios, algunas promesas terminarían en créditos o tarjetas solicitadas sin consentimiento en entidades financieras. Séptimo Día investigó.La promesa de un mercado que acabó en deudaLa historia comenzó el 25 de septiembre de 2025 en un punto concurrido del norte de Bogotá, específicamente en la calle 76 con carrera Caracas. Magnolia López Rodríguez, de 53 años, quien se desempeña realizando labores de aseo en casas de familia, caminaba por el sector cuando un joven se le acercó con una solicitud aparentemente inofensiva.Según el relato de la mujer, el sujeto le pidió unos minutos de su tiempo para completar un formulario. Magnolia recordó las palabras exactas del encuentro: "Señora, ¿me puede ayudar a llenar una encuesta? No le vi problema".Durante este breve intercambio, el captador le solicitó información básica. La instrucción fue clara: "Dame tu nombre y tu número de celular".El incentivo para entregar estos datos personales fue la participación en un sorteo. Según Magnolia, el joven le planteó una posibilidad que resultaba atractiva para su economía: "Puede ser posible que tú estés entre 100 ganadores de un mercado de $400.000 pesos".Tras entregar sus datos, la mujer continuó con su jornada sin sospechar que este sería el inicio de una afectación económica y psicológica.La ilusión de un premio para el hogarDías después del encuentro en la calle, Magnolia recibió una llamada telefónica de una mujer que le comunicaba una noticia positiva. Se le informó que había resultado favorecida con el bono de mercado prometido. El valor del premio dependía de su estado civil: $400.000 pesos si era casada y $200.000 si era soltera.Ante la noticia, Magnolia contactó a su esposo, Justo Elías Ruiz, quien lleva 18 años trabajando como barrendero en las calles de la capital y se levanta diariamente a las 3 de la mañana para cumplir con su labor.Ella recordó la emoción del momento al hablar con él: "amor, mire que me gané un mercado".La cita para redimir el beneficio fue programada para el 27 de septiembre en el edificio Torre 26, ubicado sobre la avenida El Dorado, en la oficina 803 del octavo piso. La pareja asistió.La promesa de mercado que se convirtió en pesadillaAl llegar a las oficinas de la empresa Travel Spirit SAS, Magnolia y Justo señalan que lugar estaba lleno de gente, con música a todo volumen y asesores vestidos con elegancia que atendían a múltiples personas simultáneamente.En una de las mesas, una asesora comenzó a ofrecerles diversos servicios que iban mucho más allá del bono de mercado inicial. Entre las opciones se mencionaron la unificación de deudas mediante compra de cartera con intereses bajos, planes de estudios en el exterior y viajes.Sin embargo, el punto que captó la atención total de los trabajadores fue la gestión de subsidios y vivienda propia.Magnolia detalló la oferta que recibieron: "Ella nos hablaba que si queríamos obtener un subsidio de vivienda, que ellos tenían entidades, tenían convenios".A pesar de que la pareja manifestó inicialmente que no buscaban créditos ni subsidios adicionales, la dinámica del lugar y la insistencia de los asesores los llevaron a permanecer en la oficina por más de dos horas.Un punto crítico de la reunión ocurrió cuando un asesor solicitó los documentos de identidad y los teléfonos celulares de la pareja bajo el argumento de verificar su calificación en el sistema financiero. Magnolia relató el procedimiento: "Él le pidió el celular a mi esposo y le dijo que lo abriera, porque mi esposo tiene un pin y se fue con eso como unos 20 minutos".Durante este tiempo, según la denuncia, se realizaron gestiones digitales que la pareja no comprendía ni había autorizado explícitamente. Justo Elías, un hombre alejado de las herramientas tecnológicas, explicó la respuesta que recibió posteriormente por parte de la entidad bancaria involucrada: "Ellos me dijeron que era por app y yo le digo, yo no sé nada de eso".La investigación sugiere que se utilizó el reconocimiento facial de las víctimas a través de sus propios dispositivos para activar productos crediticios. En medio de la confusión y la presión del ambiente, a Justo Elías se le presentó un contrato de afiliación a Travel Spirit por un valor de $4.500.000 pesos.El documento fue firmado y sellado con su huella dactilar, aunque Justo afirma que no entendió el compromiso financiero que estaba adquiriendo.El descubrimiento de la millonaria deudaTras la reunión, la pareja se retiró con el contrato y un bono físico. Su alegría inicial fue documentada por Magnolia. No obstante, la satisfacción terminó cuando intentaron usar el bono en un supermercado y descubrieron que su valor real no era de $400.000 pesos, sino de apenas $10.000 pesos.La situación se tornó más grave días después, cuando Justo Elías comenzó a recibir notificaciones de cobro del Banco Davivienda por una tarjeta de crédito que él asegura nunca haber solicitado.El banco informó que el 27 de septiembre, fecha de la cita en la oficina 803, se había gestionado una tarjeta digital y se había utilizado la totalidad del cupo de $4.500.000 pesos. Al ser consultado sobre si dio su aval para este movimiento, Justo fue tajante: "No, señor, en ningún momento".Para una pareja cuyos ingresos escasamente alcanzan para la alimentación diaria, esta deuda representa una carga insostenible. Justo Elías expresó su angustia frente a la obligación bancaria: "Si uno no tiene a veces para comer menos para pagar una deuda de esas".La frustración del trabajador se resume en una frase que cuestiona de lo sucedido: "Toda la vida uno trabajando honestamente para que otro venga y lo robe a uno de esa manera".Acciones legales y desaparición de la empresaAnte la evidencia del compromiso financiero no deseado, Magnolia López regresó al edificio Torre 26 para buscar respuestas. Sin embargo, se encontró con que la oficina 803 estaba vacía y le informaron que la empresa Travel Spirit se había marchado sin dejar rastro.Ante esta situación, Magnolia instauró una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación. El representante legal de Travel Spirit para la fecha de los hechos era Ángel Santiago Ramírez Salazar, quien también figura en los registros de otras empresas señaladas por modalidades similares.Magnolia López concluyó su testimonio con una reflexión sobre el impacto emocional que esta situación le ha causado: "Tristemente me llevé a mi esposo y hoy en día el que tiene el problema más grande es mi esposo porque es el que tiene que pagar un dinero que nunca sacamos".La pareja espera que las autoridades avancen en las investigaciones para esclarecer cómo se procesaron estos créditos sin su consentimiento informado.
La historia de Paula Restrepo con uno de los criminales más infames de Colombia comenzó no en un campo de guerra, sino en un concesionario de vehículos en la Medellín de 1987. Lo que inició como el cortejo de un joven aparentemente común, terminó convirtiéndose en una travesía de siete años por el corazón de la estructura paramilitar más temida del país. Hoy, tras cumplir una condena de 10 años por lavado de activos, Restrepo expone la dualidad de Carlos Castaño: el hombre con el que sostuvo una relación y el "monstruo" que terminó amenazándola. Los Informantes habló con ella.El encuentro: "Un muchacho normal tirando a montañero"Paula Restrepo describe el inicio de su relación con Carlos Castaño como un encuentro marcado por la ostentación de la época. Ella trabajaba como vendedora de carros cuando Castaño llegó al lugar. “El Carlos Castaño que yo conocí era un muchacho normal, un muchacho normal tirando a montañero. Él que le gustaban los deportes, que le gustaba rumbear. Él era feliz volando en cometa y él gritaba desde arriba. Él era un muchacho normal que disfrutaba de su juventud”, relató Restrepo sobre los primeros rasgos que conoció del jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).“Era muy mal vestido. Pues si era muy mal vestido”, afirmó la mujer, quien recuerda que en esa primera visita, el hombre compró varios camperos pagando en efectivo con dólares. La táctica de conquista de Castaño incluyó reservar restaurantes enteros para ellos solos, mientras mantenía una fachada de ganadero próspero: “Yo soy un montañero. Mi familia, mis hermanos, mi papá tienen fincas ganaderas en Caucasia, en Berrío... y todos los hermanos trabajamos en eso”, recuerda que dijo.Montecasino: el cuartel general de las AutodefensasLa relación escaló hasta llevar a Paula al centro de operaciones de los Castaño en Medellín: la mansión Montecasino, ubicada en el exclusivo barrio El Poblado. Según su testimonio, la propiedad funcionaba como vivienda familiar y, simultáneamente, como cuartel general de las autodefensas. Restrepo recuerda el impacto de entrar en aquel lugar, donde el lujo se mezclaba con la operatividad criminal de Fidel Castaño, el hermano mayor de Carlos.Allí conoció a Fidel Castaño en una escena de aparente calma: “El tipo estaba oyendo música clásica, fumándose un habano, relajado, eso soltó todo y vino y me abrazó”.El atentado y la confesión de CastañoLa burbuja de normalidad en la que Paula creía vivir se rompió abruptamente durante un recorrido por la avenida El Poblado. Un atentado en su contra desató una balacera que obligó a Carlos Castaño a revelar la verdad. Ante el reclamo de Paula, quien le preguntó si era traqueto, Castaño respondió con una verdad que ella dice haber ignorado hasta ese momento: “No, ya no más, Paulita, ya te voy a contar la verdad. Mi hermano es el comandante de los paramilitares en Colombia”.A pesar de la revelación, Restrepo decidió permanecer a su lado. Reconoce que su juventud y superficialidad la cegaron ante la magnitud de la verdad. “Yo era una muchachita porque todavía estaba muy joven, muy superficial. A mí lo que menos me importó era lo que pasaba en el país”, admitió.En esa época, el miedo se volvió su compañero, al punto de portar siempre su cédula ante la posibilidad de morir: “Yo estuve con mi cédula metida en el bolsillo... tres o cuatro años pensando que en cualquier momento... por lo menos me pudieran decir a mi mamá: ve, ahí está su hija”.La transformación de Carlos Castaño, según su exparejaCon el paso de los años y la intensificación de la guerra contra las guerrillas y el Cartel de Medellín, la personalidad de Carlos Castaño sufrió un cambio drástico, según relata. “Se volvió una persona muy oscura, muy oscura. Ya no eran esas carcajadotas de antes y comenzó a tomar bastante”, explicó.Cuando Paula intentó confrontarlo sobre un crimen específico, la respuesta de Castaño fue una advertencia: “Me miró de una forma tan extraña para mí, porque Carlos a toda hora me miraba con ojos de de amor, de cariño, me dijo: No me vuelva a preguntar nada de eso. Jamás”.Así fue el final de la relación con el jefe paramilitarEl quiebre definitivo de la relación se produjo en medio de la paranoia de Castaño, quien terminó acusando a Paula de traición. El hombre que alguna vez la conquistó con flores terminó amenazando su vida de la forma más violenta posible. En su último encuentro, Restrepo relata que él, entre gritos y llanto, le sentenció: “¿Sabes qué, Paulita?, te voy a matar y te voy a picar”.Tras esta amenaza, Paula huyó de Colombia con lo que pudo retirar de sus cuentas bancarias, estableciéndose en Estados Unidos y, posteriormente, cometiendo el "error" que la llevaría a una prisión en Honduras: aceptar transportar una maleta con dólares. “Yo cometí un error y pagué por ese error. Me arrepentí. Dios, que es ante el único que yo tengo que arrepentirme en esta vida. Y ahora soy una persona que piensa totalmente diferente”, reflexiona tras haber vivido el "infierno" de la cárcel.Hoy, desde Medellín, Restrepo asegura que su historia es una lección de vida: “No me arrepiento de haberme metido con el Carlos Castaño de su juventud. Me arrepiento de haberme quedado con la persona en que Carlos se convirtió”.
Momentos de horror vivieron un grupo de turistas en las pirámides de La Luna, en Teotihuacán, durante un tiroteo en México, que dejó a dos personas muertas. El criminal, identificado como Julio César Jasso, de 27 años, asesinó a una mujer canadiense y después, según las investigaciones de las autoridades, se quitó la vida con su arma de fuego. Además, 13 personas más resultaron heridas, entre ellas cuatro colombianas, en las que se encuentra un niño de 6 años.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Mientras el grupo de turistas exploraba la pirámide, Jasso llegó con un arma para intimidarlos. A las víctimas las hizo tirarse al piso mientras le gritaba a una mujer. Una de las personas que se encontraba en el lugar grabó los momentos de pánico: “Levántate y corta eso. Tienes un p#$% minuto. Si no lo haces, te disparo. Corta eso. Muévete, cabrona. Rápido, córtalo todo”. Al mismo tiempo, se escuchaban personas llorando.Segundos más tarde, el criminal se dirigió a los demás turistas: “Y ustedes, que han venido desde la p%$& Europa, no van a regresar. Si se mueven, los sacrifico. Esto se construyó para sacrificar, no para que vengan a hacer la fotito”. Además, el delincuente aseguró que ya les había quitado la vida a dos ciudadanos coreanos.Después, el homicida le dijo a uno de los turistas que se fuera y les dijera a las autoridades que tenía en su poder va los rehenes “y como intenten subir, los voy a matar. Díselos ahora, o busco a otro”.Finalmente, en la grabación se escucha a un niño diciendo “no te muevas, mamá, no te muevas, mamá” y después los turistas se levantaron y, apurados, comenzaron a descender de la pirámide de La Luna.Autor de tiroteo en México era admirador de Hitler y otros asesinosEl autor del tiroteo ocurrido este lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, en México, donde murió al menos una persona y otras 13 resultaron heridas, mostraba admiración tanto por la masacre del instituto estadounidense de Columbine como por el dictador nazi Adolf Hitler, reportaron este martes medios mexicanos.Según la cadena de televisión Telediario, el agresor dejó en el lugar de los hechos un portarretratos con una imagen creada mediante inteligencia artificial en la que aparecía retratado junto a Eric Harris y Dylan Klebold, responsables de la masacre perpetrada en 1999 en Columbine, donde asesinaron a 13 personas e hirieron a otras 24 antes de suicidarse.Aquella matanza, considerada el primer tiroteo escolar masivo en Estados Unidos, ocurrió el 20 de abril, la misma fecha en la que se registró el ataque de este lunes en el complejo turístico de Teotihuacán, donde perdió la vida al menos una turista canadiense.Telediario, con base en la investigación de las autoridades, señaló que diversas fotografías del atacante lo muestran posando con el saludo nazi popularizado por Hitler, quien también nació un 20 de abril, y que existen otros indicios que apuntan a una ideología extremista.El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y residente de la Ciudad de México, murió tras el ataque. Hasta el momento no se ha determinado si su fallecimiento fue producto de un suicidio o de disparos realizados por fuerzas de seguridad. Su identidad fue confirmada tras el hallazgo de una credencial de elector en el sitio.Vestía cubrebocas y una camisa de cuadros gris. En la imagen generada por inteligencia artificial, aparecía con una camiseta con la frase “Disconnect and Self-Destruct ” (Desconéctate y Autodestrúyete), vinculada a la True Crime Community (TCC), una subcultura digital que glorifica a perpetradores de asesinatos masivos.Aunque la TCC no tiene una estructura centralizada, se han documentado conexiones con comunidades de extrema derecha, y su origen se remonta a foros de internet surgidos tras la masacre de Columbine.Casos recientes relacionados con esta subcultura han sido detectados en distintos países. En Argentina, un adolescente de 15 años, presuntamente influido por la TCC, asesinó a un niño e hirió a otros ocho el 30 de marzo en una escuela de la provincia de Santa Fe. En Estados Unidos, el Institute for Strategic Dialogue registró al menos 15 ataques asociados a esta corriente violenta entre enero de 2024 y septiembre de 2025.Autor de tiroteo en México llevaba un reloj que marcaba cero, según medioDe acuerdo con Telediario, el atacante de Teotihuacán llevaba en la muñeca derecha un reloj con cronómetro que marcaba cero cuando fue localizado su cuerpo, lo que sugiere una posible planificación previa del ataque. La misma fuente indicó que el tirador se enfrentó a disparos con la Guardia Nacional.Por su parte, el diario El Universal informó que el cuerpo fue hallado junto a un revólver, un cuchillo táctico y una mochila que contenía libros y fotografías.Además de la turista canadiense fallecida, 13 personas extranjeras resultaron heridas, ocho de las cuales permanecen hospitalizadas y cinco ya fueron dadas de alta, según la Secretaría de Gobernación. Entre los lesionados se encuentran seis ciudadanos estadounidenses, tres colombianos —incluido un niño de seis años—, dos brasileñas, una canadiense y un ruso.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTCIAS EFE
Pep Guardiola, técnico del Manchester City, aseguró que Rodrigo Hernández "probablemente" no llegue al partido de este miércoles contra el Burnley, después de la molestia en la ingle que sufrió en la victoria contra el Arsenal.El centrocampista español fue sustituido en el minuto 88 cuando notó una molestia en la ingle y, tras pasar pruebas, es baja casi segura para el duelo de este miércoles contra el Burnley en el que los 'Sky Blues' pueden colocarse líderes de la Premier League."Probablemente no esté listo para el partido de este miércoles, pero veremos para los siguientes partidos", dijo Guardiola este martes en rueda de prensa.Los problemas musculares han sido recurrentes en Rodri desde que sufriera en septiembre de 2024 una lesión del ligamento cruzado de la rodilla. Su vuelta a los terrenos de juego fue lenta y cautelosa y se perdió gran parte de la primera mitad de esta temporada por un problema en los isquiotibiales.A sus 29 años, sin embargo, ha demostrado que sigue siendo un jugador fundamental para este equipo. Desde que volvió el 1 de enero, el City sólo ha perdido un partido. Se encontró a un equipo casi descartado descartado en la pelea por el título y lo ha convertido en un ganador de la Copa de la Liga, donde jugó los noventa minutos en la final contra el Arsenal, semifinalista de la FA Cup, con un duelo a priori factible contra el Southampton, y favorito ya a ganar la Premier League.
Al ser preguntado sobre qué le ha faltado al Barcelona para conquistar la Champions League, el técnico germano, Hansi Flick, ha mencionado que las bajas de Frenkie de Jong y Raphael Dias, 'Raphinha' diezmaron el rendimiento del equipo en las últimas semanas, si bien precisó que "no es una excusa" para explicar la eliminación manos del Atlético.Con todo, Flick se mostró satisfecho con el buen papel desarrollado por su equipo en las dos temporadas que lleva al frente del banquillo azulgrana: "Cuando llegamos aquí, nadie esperaba que en estos momentos hubiéramos ganado cuatro títulos".Y para el técnico, no sólo es una cuestión de resultados, sino también por "cómo" está jugando su equipo. "Cuando firmé por el Barça, el presidente me dio una carta y me decía que no solo es importante ganar, sino el estilo. Y creo que el cómo estamos jugando a fútbol está siendo un éxito", defendió.Espera sumar Flick en las próximas semanas otro título en su palmarés, LaLiga EA Sports, que su equipo comanda con una distancia de nueve puntos sobre el Real Madrid a siete jornadas para que finalice el campeonato.Pese a esta ventaja, avisó de que "no está hecho" e instó a sus pupilos a "darlo todo", como lo demostraron en los cuartos de final ante el Atlético de Madrid en la 'Champions', una eliminatoria con un final "doloroso", pero del que "todo el mundo está contento y orgulloso" por la imagen que dio el Barça, precisó.El Celta será el primer escollo del Barcelona en su esprint final por revalidar LaLiga, un rival del que el preparador alemán no se fía. "Cada partido que jugamos contra ellos cuesta mucho. Tenemos que jugar a nuestro máximo nivel, pero no será fácil porque siempre hacen muy buen trabajo con jugadores que pueden controlar el partido y salir por las bandas", concluyó.
El alemán Hansi Flick admitió abiertamente que quiere renovar su contrato con el FC Barcelona: "Ese es mi plan, desde luego, será la última etapa en mi carrera, pero no es el momento de hablar de eso porque tenemos semanas importantes por delante".En la víspera del encuentro ante el Celta, Flick dijo que le gustaría ser el entrenador de este equipo "cuando el estadio esté acabado" y eso implícitamente señalaba su idea de continuar al frente del equipo más allá de junio de 2027.El técnico admitió que su "gran sueño" es ganar la Liga de Campeones con el Barcelona. "Hay dos cosas que me gustarían y una es esa: ganar la 'Champions'. Creo que podemos, tenemos un equipo fantástico y tenemos que tomar las decisiones adecuadas en el mercado de fichajes", indicó."No hay que hacer tonterías y tomar las decisiones correctas. El equipo es joven y tenemos mucho potencial para mejorar, tenemos una buena estructura. Quiero ser el entrenador de este equipo cuando el estadio esté acabado", resumió.Flick, en cambio, no dio muchas pistas sobre qué posiciones debe reforzar el Barça en el próximo mercado de verano -"tenemos algunas ideas claras, pero no es algo que se tenga que hablar ahora", subrayó-, aunque reconoció que necesita jugadores experimentados."El curso pasado tuvimos a Íñigo Martínez, que era un gran líder. Necesitamos a jugadores que sean capaces de liderar al equipo en el campo. No solo se trata de hablar sobre temas tácticos, necesitamos que los jugadores hablen en el terreno de juego también. En partidos de 'Champions', necesitamos perfiles que sean capaces de demostrar hacia dónde tenemos que ir", reflexionó.
El Festival de Fútbol de Hong Kong elevará el listón de la pretemporada asiática este verano con dos encuentros amistosos que reunirán entre el 31 de julio y el 5 de agosto al Manchester City, Inter de Milán, Chelsea y Juventus, y que supone una de las citas más ambiciosas del calendario estival en la región.El evento tendrá lugar en el Estadio Kai Tak, con un aforo de 50.000 espectadores, y albergará el primer gran duelo el 1 de agosto entre el Manchester City de Pep Guardiola y el Inter de Milán. Cuatro días después, el Chelsea cerrará el evento frente a la Juventus.Tras el éxito de la edición 2025, que congregó a más de 100.000 aficionados, la organización ha decidido ampliar el formato. Rachael Carroll, directora general de la promotora, subrayó que la respuesta del público ha sido el motor para atraer a estos cuatro colosos del fútbol mundial en un año condicionado por el calendario internacional.Las autoridades locales destacaron el esperado impacto del evento para dinamizar el turismo y el deporte en la ciudad semiautónoma.El proceso de emisión de localidades arrancará con una preventa el 13 de mayo, seguida de la salida general el día 14. Los precios oscilarán entre los 399 y los 2.999 dólares hongkoneses (51 y 383 dólares estadounidenses) e incluirán la posibilidad de asistir a entrenamientos a puerta abierta.