Publicidad

Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Cabezote sección COLOMBIA Noticias Caracol 2025 DK

"Creemos que 40% de asesinatos son líderes afro e indígenas": reviva la entrevista a Marino Córdoba

El director de Afrodes habló sobre la campaña #LideraLaVida y la situación de los líderes sociales de su comunidad actualmente. 

Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés

Córdoba es presidente de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados y su papel lo ha llevado a ser blanco de múltiples atentados contra su vida.

Su labor de liderazgo comienza en Riosucio, Chocó, siendo representante legal de la Asociación Campesina del Bajo Atrato y continua en Bogotá tras ser desplazado. Es en la capital donde organiza a las víctimas desplazadas y crea Afrodes.

Así fue la entrevista de Germán Espinel con Marino Córdoba:

Germán Espinel:¿Cómo va la campaña #LideraLaVida?

Publicidad

Marino Córdoba: La campaña va muy bien. Nosotros acabamos de llegar con la ONIC (Organización Nacional de Indígena de Colombia) de Washington. Allí estábamos haciendo una gira para hablar de #LideraLaVida y sobre los líderes sociales asesinado recientemente. También estábamos buscando apoyos para crear nuevas estrategias.

G.E: ¿Cómo ve el respaldo allí en Washington?

Publicidad

M.C: El respaldo de los congresistas es evidente. Hay una gran solidaridad porque ellos no entienden cómo, después de firmarse un acuerdo de paz, son los hombres y mujeres de paz los que son asesinados. Lo que necesitamos es sumar más voces de rechazo en contra del asesinato de estos líderes.

G.E: ¿Cómo está la población afro frente a este tema de líderes sociales?

Ninguna de las organizaciones llevamos una base de datos y ahí tenemos una dificultad. Cada organización tiene sus propias estadísticas que difieren entre sí. En nuestro caso creemos que el asesinato de los líderes afro e indígenas ascienden al 40% del total que hay en el país. Incluso la cifra puede ser más alta porque ocurre en los departamentos donde son mayoría esta población: Chocó, Cauca y Valle del Cauca. Es realmente triste que tengamos que estar contando cada muerte.

Y es que cada asesinato deja un gran vacío en nuestras comunidades. Formar a cada líder cuesta una cantidad de tiempo, recurso y esfuerzo a la comunidad. Además, ellos son trasformadores de realidades. Cada uno lucha para solucianar los problemas de su comunidad como deforestación, agua insalubre e incluso el mercurio que hay en los ríos por minería ilegal. 

Publicidad

G.E:¿Reciben remuneración estos líderes sociales?

M.C: No, los líderes sociales no reciben remuneración. A penas recibimos un apoyo cuando somos invitados a eventos.

Publicidad

G.E:¿Qué tiene que ver el racismo con la muerte de líderes sociales? ¿Sigue siendo Colombia un país racista?

M.C: No asociaría el asesinato de los líderes con racismo, creo que es más por sus activismo y la defensa de derechos de su comunidad. No hemos observado acciones directas de racismo. Aunque debo mencionar que en Bogotá, nosotros -Afrodes- hemos experimentado asesinatos de jóvenes por racismo en Soacha. Nuestros líderes los asesinan por ser negros cuando pasan una frontera invisible.

Hay otro tema y es que no solo está el asesinato de los líderes sociales, también tenemos el desplazamiento forzado de las comunidades indígenas y negras del Pacífico. Allá hay un tema que es el olvido histórico de esas comunidades. Yo creo que ahí sí puede haber algo de discriminación racial.

G.E: ¿Qué debe hacer un líder social que está siendo amenazado?

Publicidad

M.C: Esa es una gran pregunta a la que nos quedamos sin respuesta: ¿a quién acudir?

Tenemos un gran problema y es que las amenazas están llegando por segundo y a montón: panfletos, WhatsApp, correo electrónico y llamadas. Hay muchas formas de amenazar a un líder y no hay investigación. Nosotros siempre les decimos que vayan a las autoridades y denuncien -vaya a la Fiscalía, vaya a la Policía, Vaya a la Personería-. Pero los líderes tienen miedo que sus denuncias se filtren a los grupos armados y sean asesinados. Y es que han existido ocasiones en que hay complicidad entre los grupos armados y los funcionarios. Y en otras ocasiones las denuncias se demoran hasta cuatro meses en responder.

Publicidad

Nosotros tenemos una gran pregunta y es ¿Quién responde de forma inmediata a los líderes que son amenazados? Es imposible que en Bogotá se siga creyendo que en el Chocó se necesite un chaleco antibalas, un celular -en donde muchas veces no llega la señal- o de un botón de pánico -cuando la Policía se tarda horas en llegar-. Debe haber es medidas colectivas que deben ser discutidas con cada una de las comunidades. Yo invito a la Unidad Nacional de Protección a que salga de Bogotá y genere dialogo en el territorio.

 

Relacionados

Publicidad

Publicidad

Publicidad