Tras el reciente terremoto de 7.4 registrado en el territorio nacional, avanzan las labores de búsqueda, rescate y la evaluación de infraestructura afectada. Ante la incertidumbre de la ciudadanía sobre si es seguro permanecer en sus viviendas o si la presencia de fisuras en las paredes constituye un peligro inminente de colapso, el ingeniero estructural Juan Andrés Oviedo explicó las pautas técnicas que deben tenerse en cuenta para identificar afectaciones graves y tomar medidas oportunas de prevención.
El manejo de la calma y la evaluación técnica por especialistas
Frente al pánico y el estrés que provocan estos fenómenos sísmicos, la recomendación principal para la población es conservar la tranquilidad al momento de inspeccionar el estado físico de los inmuebles. El ingeniero estructural Juan Andrés Oviedo, doctor en ingeniería sísmica y estructural con más de 20 años de experiencia en vulnerabilidad sísmica, rehabilitación y reforzamiento de edificaciones, señaló que resulta complejo para una persona sin conocimientos especializados determinar de manera inmediata qué tipo de grietas o daños representan un riesgo real para la estabilidad de una vivienda.
Según indicó el profesional, en caso de observar paredes con elementos quebrados o rotos, la primera medida de precaución consiste en no acercarse a dichos puntos. Sin embargo, precisó que esta situación no significa necesariamente que la edificación se encuentre en un peligro estructural inminente.
En este contexto, el experto hizo un llamado a la ciudadanía a acudir a cuerpos de ingenieros, asociaciones de ingeniería estructural o profesionales capacitados en la materia para realizar la inspección correspondiente antes de tomar la decisión de retornar o abandonar definitivamente el inmueble.
¿Cómo diferenciar entre elementos estructurales y no estructurales?
Para comprender el origen de los daños en la infraestructura, es relevante aprender a identificar la tipología constructiva de cada edificación, bien sea que esté conformada por un sistema de columnas y vigas de concreto, muros de mampostería o muros de concreto armado. El objetivo principal es reconocer por dónde se distribuye el peso de la edificación o cuáles representan su eje vertical y soporte principal.
Al respecto, el especialista afirmó: "Si alguno de esos elementos, si se pueden identificar, tienen algunos problemas graves que sean fisuras grandes, lo mejor es no entrar, lo mejor es llamar entonces ayuda especializada".
Por el contrario, cuando se detectan fisuras en elementos no estructurales, tales como muros divisorios de mampostería, se trata de componentes que no están diseñados para soportar las cargas principales del sismo pero que tampoco deberían colapsar de manera repentina. En estos casos, la orientación técnica es mantenerse alejado de la zona afectada mientras se recibe la valoración oficial, permitiendo continuar con el uso habitual de las instalaciones en la medida en que no existan daños en la estructura primaria.
Errores comunes: reparaciones e intervenciones sin inspección
Uno de los interrogantes más recurrentes entre los propietarios de inmuebles afectados por un sismo es la conveniencia de reparar o resanar de forma inmediata las marcas visibles en las paredes. Ante esta inquietud, el experto advirtió sobre el riesgo de intervenir de manera apresurada los elementos de soporte sin previa revisión técnica, pues se podría incurrir en el error de encubrir o tapar alguna patología de la edificación.
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De acuerdo con lo expresado por el profesional, sobre la columna vertebral de un edificio o vivienda no debe realizarse ningún tipo de trabajo mediante procesos de autoconstrucción o reparaciones empíricas. Por el contrario, si la afectación se limita exclusivamente a elementos no estructurales, estos sí se pueden reparar una vez constatado su estado, permitiendo el uso continuo del espacio. Cada tipo de construcción presenta una manifestación particular ante las fuerzas sísmicas, por lo que el diagnóstico debe ser individualizado.
Desniveles, asentamientos y señales de advertencia en las losas
Existen situaciones en las que una edificación no muestra grietas a simple vista en sus paredes, pero presenta signos indirectos de alteración en su geometría, tales como puertas que no cierran con facilidad, pisos desnivelados o la presencia de ruidos constantes en la estructura. Estos síntomas pueden advertir sobre un problema interno derivado de las vibraciones de la tierra.
En relación con este punto, el profesional mencionó la inspección realizada a una edificación en la ciudad de Cali, donde se identificaron asentamientos y desniveles que generaron esfuerzos no previstos durante el diseño original del proyecto, causados por la sacudida del sismo.
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El especialista explicó además la diferencia entre la presencia de un desbalance a nivel de terreno o pavimento y un desequilibrio en las alturas superiores: "Si es una losa superior y vemos desniveles, lo mejor es no entrar, porque sí puede que alguna de las cimentaciones o los pies del edificio se haya sentado, haya bajado de nivel, y eso puede generar una inestabilidad a largo plazo en la edificación".
Las evaluaciones técnicas de la infraestructura continúan en diversas zonas afectadas del país, incluyendo regiones del Eje Cafetero y el departamento del Chocó, con el fin de diagnosticar los niveles de riesgo y orientar a las comunidades en las medidas de seguridad correspondientes.
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
EDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBAR
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