Durante los últimos meses se ha vuelto común que muchas personas reciban llamadas de números desconocidos y, al contestar, no escuchen ninguna voz. En segundos, la llamada se corta. Esta situación, que suele generar molestia o confusión, no ocurre por error ni por fallas técnicas. Según autoridades y expertos en delitos informáticos, este tipo de llamadas hacen parte de un mecanismo usado para preparar estafas telefónicas.
Las llamadas silenciosas, también conocidas como llamadas fantasma, consisten en contactos breves en los que no hay interacción. El objetivo no es hablar con la persona, sino verificar si el número está activo. Según el teniente Andrés Patiño, investigador del Centro Cibernético de la Policía Nacional, cuando alguien contesta, los delincuentes confirman que ese teléfono pertenece a una persona real y que suele atender llamadas de números desconocidos. En algunos casos, además de comprobar que la línea funciona, los estafadores buscan registrar la voz de quien responde para usarla después en intentos de suplantación.
¿Qué hacen los delincuentes con las llamadas donde no hablan?
Las bandas que operan estafas telefónicas trabajan con bases de datos. Estas listas se alimentan y se depuran constantemente. Cuando un número responde a una llamada silenciosa, pasa a una lista de posibles víctimas. Ese número luego puede ser usado para nuevas llamadas, mensajes por WhatsApp o intentos de fraude más elaborados. Según explicó el experto, uno de los usos más delicados de estas llamadas es la grabación de palabras cortas como “aló” o “sí”. Con estos fragmentos, los delincuentes pueden intentar crear grabaciones falsas para suplantar a la persona frente a familiares, entidades financieras u otras víctimas.
Las estafas basadas en la voz han crecido con el uso de herramientas digitales que permiten unir grabaciones cortas y darles un contexto distinto. Una palabra grabada en una llamada silenciosa puede terminar siendo parte de un audio usado para pedir dinero o autorizar movimientos bancarios, según advirtió la Policía. Este riesgo aumenta cuando la persona contesta más de una vez o mantiene silencio pensando que se trata de una llamada fallida.
Cómo operan los criminales después del primer contacto
Una vez confirmado el número, los estafadores pueden cambiar de estrategia. Algunos podrían llaman días después y se hacen pasar por bancos, empresas de mensajería o familiares. Otros envían mensajes por aplicaciones de mensajería diciendo que hubo un intento de compra o un problema con una cuenta. Todo parte del primer paso: saber que el número está activo y que alguien responde. Las autoridades advierten que contestar una llamada silenciosa no implica una estafa inmediata, pero sí abre la puerta para intentos posteriores.
Qué recomiendan las autoridades
El teniente Andrés Patiño, investigador del Centro Cibernético de la Policía Nacional, recomienda no contestar llamadas de números desconocidos cuando no se está esperando contacto alguno. También sugieren no decir ninguna palabra al responder y colgar de inmediato si no hay respuesta del otro lado. Otra medida es activar identificadores de llamadas o filtros que bloqueen números reportados como sospechosos. Muchos celulares permiten silenciar llamadas de números que no están en la agenda.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL