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Minhacienda Miguel Gómez dijo que Gobierno Petro radicó un “presupuesto de la mentira”

“Es una falta de responsabilidad. El presupuesto tiene que incluir todos los ingresos y gastos de la Nación, no puede dejar por fuera cosas”, expresó Miguel Gómez Martínez en entrevista con Noticias Caracol, al asegurar que estaba desfinanciado en 60 billones de pesos. Explicó cómo funcionará la ley de rescate, que no será una reforma tributaria, según él.

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Horas antes de la aprobación del monto del Presupuesto Nacional para 2027, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, le explicó al director de Noticias Caracol, Juan Roberto Vargas, el muy complejo panorama de las finanzas públicas. Según él, el Gobierno de Gustavo Petro radicó un presupuesto en el que “los ingresos no cuadraban con los gastos”. Se trató de un "presupuesto de la mentira, que fue lo que presentó el gobierno Petro antes de entregar las funciones" y por primera vez, “en un hecho que no tiene precedentes en la historia del país, el Congreso dijo ese presupuesto no puede ser considerado porque está desfinanciado en 30 billones de pesos, entonces nos devolvieron el presupuesto” y al revisarlo descubrieron “que no eran 30, sino más bien 60 billones de pesos porque faltaba plata para la nómina, faltaban recursos para la salud, faltaban recursos para los subsidios eléctricos, no estaban totalmente financiadas las universidades públicas, faltaba incluir el fondo de estabilización del precio de los combustibles”, más “el servicio de la deuda calculado realmente”.

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Para el ministro eso “es una falta de responsabilidad. El presupuesto tiene que incluir todas las partidas de ingresos y gastos de la nación, no puede dejar por fuera cosas que cree que no tiene por qué sumar” y por eso se presentó un presupuesto con gastos adicionales por esos 60 billones de pesos, siendo de $635 billones y el que fue aprobado por el Congreso este lunes 14 de septiembre. Reconoció que “lo que me molesta del gobierno anterior es que cogió el dinero del esfuerzo de los colombianos y lo dilapidó en una parranda que duró 4 años y hoy en día pues estamos sintiendo las consecuencias de eso. Entonces, hay que ser muy cuidadoso en eso”.

Endeudamiento de Colombia

Según el Gobierno de De la Espriella, la administración anterior presentó “ingresos inflados” y en 8 meses acabaron con el cupo de endeudamiento de 2026 y de acuerdo con el ministro de Hacienda “hicieron subastas en las últimas semanas inmensas, cada semana 6 billones, 4 billones de pesos y mientras tanto las finanzas públicas aumentaban no solo en su nivel de deuda sino de sangre”. El nivel de deuda es de 80 billones de pesos. Por eso, “nuestro reto en términos de financiación es supremamente alto” porque “llevamos años acumulando deuda y hoy representa más del 60 % del PIB”.

Adicional a esto, una semana después del terremoto, “cuando volvimos a tener un poco de espacio, me dijeron que aumentó la ejecución 10 billones” porque “seguía moviéndose la inercia de gasto y seguíamos gastando, y tocó tomar una decisión muy dura que fue congelar el presupuesto. Me tocó en la primera semana terremoto, que me devolvieran el presupuesto general de la Nación, que se me agotara el cupo de endeudamiento y, adicionalmente me tocó congelar el presupuesto para que no siguiéramos gastando ni agravando la situación del país”. Añadió que “si no se implementa una política de austeridad, este modelo no es sostenible”.

¿De dónde va a salir la plata?

Miguel Gómez Martínez explicó que “para el presupuesto actual ya bajamos 22 billones de pesos, para el próximo año vamos a recortar 21,4 billones de pesos adicionales. 20 billones es el 1 % del PIB”. Uno de los recortes que se está haciendo es de 2,8 billones en compras del Gobierno como “computadores, papel, servicios eléctricos; cortar duro ahí que es lo que podemos hacer en el corto plazo”. También se hará recorte en “una cifra muy importante que se llama otras transferencias”, donde hay “más de 260 leyes que han creado obligaciones al presupuesto general de la Nación; (…) leyes, a veces con objetivos muy loables, son como gastos hormiga, que es difícil de controlarlos, no se sabe si cumplen o no su función”.

Sobre el lado de ingresos, detalló que hay 19 impuestos nacionales, sin contar los de entes territoriales, por lo que “nuestra capacidad de fiscalización es muy limitada. Lo ideal sería que tuviéramos 3 o 4 impuestos grandes” que “no recaudan mucho, pero sí distraen mucho la atención de la DIAN para la fiscalización y no generan grandes ingresos para el país. El gasto es rígido y el sistema tributario es ineficiente y está desestructurado y así es difícil que el presupuesto salga bien”. Además, dice el ministro, “este presupuesto que estamos presentando crece en funcionamiento 2,8 % en términos reales; lo que sí crece 48 % en términos reales es el servicio a la deuda. Tenemos un desbalance, ese es el problema que tiene a la economía en jaque”. Por eso también habrá recorte en cargos, pero “cada ministerio tiene que presentar su plan, que tiene que ser ambicioso” y “en el tema de las órdenes de prestación de servicios es muy variable”. Reconoce que “liquidar personas no es fácil”.

¿Qué tanto se endeudará el Estado?

“La deuda depende primero de que los mercados internacionales confíen en que nuestro plan de austeridad es viable, y yo creo que una labor que tenemos que hacer desde el gobierno es mostrar que tenemos una estrategia de corto plazo y una de mediano plazo. En el corto plazo hay tres tiempos que están muy claros: uno, la aprobación del presupuesto; dos, una ley especial, una ley fiscal, que llamamos la ley de rescate de la economía; y el tercer tiempo viene en el primer bimestre del año próximo, que es el Plan Nacional de Desarrollo”, dijo el ministro Gómez.

Tras la aprobación del presupuesto, ahora viene “la ley de rescate, que es una ley donde disminuimos más gastos, más austeridad, porque no tenemos otra opción. Y después vendrá el Plan Nacional de Desarrollo donde queremos incorporar una serie de medidas que estimulen el crecimiento”, indicó, y citó ejemplos: “Obras por impuestos, en eso hay que ser muy agresivo. Hoy en día las obras por impuestos se pueden realizar únicamente en un pequeño número de municipios del país, queremos extenderlo a todos los municipios del país. Eso consiste en que una empresa que tiene que pagar impuestos, en lugar de pagar impuestos, hace una obra, un puente, una calzada”. Aseguró que “el sector privado no está sometido a las normas de contratación del sector público, las licitaciones; lo hacen muy rápido, es fácil de auditar y tiene una ventaja importante, es la velocidad con la que esas obras se pueden hacer”.

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También está la propuesta de obras por regalías, para que con ese dinero “se hagan obras de carácter regional” y un proyecto podría ser “reacondicionar la red eléctrica de la costa Caribe, que está en muy mal estado, que no se le ha hecho mantenimiento”.

Ley de rescate

“Esto no es una reforma tributaria, es una reforma fiscal, arranca fundamentalmente con el gasto”, explicó Miguel Gómez Martínez, recordando que “desde 1991 hemos tenido 21 reformas tributarias”. Por eso el mensaje debe ser, expresó, es que “vamos a disminuir el gasto. Lo que la gente tiene que entender es que tenemos un Estado que no podemos financiar y lo primero que tiene que hacer el Estado es dar el ejemplo”. Esta ley es complementaria al recorte “porque con el déficit que tenemos lo único que nos puede pasar es seguir endeudándonos y aumentado el peso de la deuda”, sostuvo.

“Necesitamos crecer más rápidamente y le estamos apostando a la inversión privada. El gobierno en los próximos años no va a tener capacidad de hacer más gasto ni más inversión, lo tiene que hacer el sector privado y esa es la apuesta absoluta”, señaló Gómez, quien se mostró optimista al respecto. Sin embargo, lamentó que Colombia exportara en los últimos años “las cosas más valiosas de una economía: capitales, por la inseguridad hubo gente que se fue”, así como por los impuestos. “Y lo otro que estamos exportando, que es más doloroso aún, es gente” y eso “es una catástrofe”, aseveró, recalcando que “perder gente es perder capacidad de crecimiento, porque no solo es la capacidad de producción, sino la de consumo. Usted está perdiendo las dos cosas. Entonces, para nosotros esto es una tragedia. Si nosotros no volvemos a generar en Colombia unas condiciones de seguridad que permitan la inversión, nuestro futuro va a ser muy difícil de sacar adelante. Pero yo soy optimista porque creo que la política y la coherencia de la política de lograr más seguridad y de generar condiciones para traer inversión nos va a generar más crecimiento”.

Terremoto en Colombia

“Es un desafío económico adicional en un momento que no estaba en la carpeta” y ahora “pudimos conseguir los recursos rápidamente para dedicarlos a la fase de corto plazo y en eso logramos conseguir el dinero que necesitábamos. Viene ahora la segunda fase que es la fase de reconstrucción que va a tardar varios años. Eso no se va a hacer en un año, no se va a hacer en dos, hay que hacerlo lo más rápido que se pueda”, indicó el ministro de Hacienda. (Lea también: A un mes del terremoto, las decisiones del Gobierno tras Consejo de Ministros: firmaron 11 decretos)

Fenómeno de El Niño y la crisis energética

“Nos toca esperar un poco a ver cuál es realmente el impacto de El Niño sobre los precios”, dijo Miguel Gómez, quien cuestionó que “el 23 de julio de este año el gobierno Petro declaró la emergencia por el fenómeno de El Niño. Eso debió haberse hecho probablemente en febrero de este año. Perdimos un tiempo valiosísimo en eso. Faltando 15 días para entregar el poder sí dijo que El Niño era una cosa importante. Si hubiéramos hecho medidas preventivas en febrero o en marzo, habríamos podido activar la generación eléctrica y disminuir el consumo de agua de nuestras represas, sabiendo que El Niño genera un verano importante y no estaríamos obviamente con la preocupación del futuro energético. Eso no se hizo durante los 4 años de Petro. Toda la modernización de las redes eléctricas, todos los proyectos que había en energía quedaron medio congelados y se estancaron, y hoy estamos necesitando más generación de energía de fuentes que tienen que ser diversas, (…) entonces perdimos un tiempo muy valioso”. (Lea también: Ideam advierte sobre fortalecimiento del fenómeno de El Niño con calor récord en varios municipios)

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Como medida inicial, el Gobierno De la Espriella “le inyecta 300.000 millones de pesos a las empresas de energía para que puedan las centrales térmicas empezar a generar. Vamos a incorporar unos recursos adicionales de 1,2 billones de pesos para eso. Necesitamos que eso funcione al máximo y que logremos naturalmente pasar la fase crítica de El Niño sin tener problemas de abastecimiento de energía. Es un reto muy grande, pero yo estoy seguro de que lo vamos a lograr”, dijo.

“Lo primero que hay que decir es la verdad. Estamos diciendo la verdad”, concluyó.

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