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Paola Turbay es una de las figuras más emblemáticas del entretenimiento en Colombia. Su carisma, belleza y talento la han mantenido vigente durante décadas, pero detrás de la estrella de televisión hay una historia personal de estabilidad que pocos logran en la industria.
En una reciente entrevista con La Red, de Caracol Televisión, la exreina y actriz compartió detalles reveladores sobre su vida privada, centrándose especialmente en su relación con Alejandro Estrada, el empresario con quien comparte su vida hace 33 años y padre de sus dos hijos.
La historia de amor entre Paola y Alejandro parece sacada de un guion de las novelas que ella misma protagoniza. Según relató la actriz, la conexión fue inmediata y contundente. Considerada una de las mujeres más bella de Colombia y la segunda más linda del universo tras su paso por el Miss Universo 1992, Turbay asegura que fue ella quien tomó la iniciativa en la relación. "El mío no era apendejado, el mío era bien avispado y bien guapo y tenía una cosa... yo sí lo vi y yo a los 15 días ya sabía que ese era mi marido, el hombre de mi vida", confesó con la espontaneidad que la caracteriza.
Este matrimonio, que se formalizó cuando ella tenía apenas 23 años, ha desafiado las estadísticas de las parejas famosas. En una época donde las uniones suelen ser efímeras, Paola recuerda que en los años 90 era común casarse joven, aunque su certeza sobre Estrada fue excepcional.
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Antes de ser coronada como Señorita Colombia, la carrera de Paola comenzó en los sets de grabación de publicidad. Con apenas 14 años, ya era un rostro familiar para los directores del país. "Ya me volví como la consentida de todos los directores y me empezaron a conocer entre los directores de televisión y empezaron a proponerme comedias o novelas", recordó. Sus primeros ingresos fueron significativos para la época, sumando un total de 90.000 pesos por su primer comercial en 1984. "Yo no compré nada, ahorré y ya más adelante me compré mi primer carro", reveló.
Su llegada al Concurso Nacional de Belleza no fue un camino planeado. A pesar de las constantes insistencias de figuras como Alfredo Barraza y llamadas de la Alcaldía de Bogotá, Paola no se veía en ese rol. "Yo no me veía en esas, no estaba dentro de mis planes hasta que un día mi íntima amiga del alma María Andrea Lara me convenció... me lo plantearon desde la parte social, desde la labor social... y yo dije pues listo, yo lo hago, pero lo hago a mi manera", explicó.
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Durante su paso por el reinado, Turbay rompió moldes. Se consideraba a sí misma una "antirreina": "Yo no era la favorita ese año... era como muy ‘la antirreina’, yo no era como la que llegaba con la super postura o el super porte... era muy raro ver a alguien como con estos este nivel de espontaneidad y esta capacidad de decir todo lo que pensaba”.
Tras su exitoso paso por Miss Universo, donde el país entero celebró su segundo lugar, Paola enfocó su energía en su verdadera pasión: la actuación. Su preparación no fue improvisada; realizó estudios de conservatorio en Estados Unidos enfocados en teatro.
En la televisión colombiana, uno de sus personajes más recordados es la villana Paulina Peña en La Venganza de Analía, un papel que le permitió explorar matices oscuros y ganarse el respeto de la crítica. Además de su éxito en Colombia, Turbay logró abrirse paso en el mercado estadounidense.
A pesar de las tentaciones y los lujos que rodearon su etapa como reina, Paola siempre mantuvo los pies en la tierra. En la entrevista con Boyacoman, también recordó cómo rechazaba ostentosos regalos de desconocidos durante sus años de mayor fama: "Me llegaba un montón de regalos y yo decía yo no recibo regalos... llegaban cajas de joyas y cosas y yo decía 'yo no recibo nada, porque me parecía raro'".
*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de La Red, de Caracol Televisión.