El más reciente campeón del Desafío Siglo XXI rompió el silencio. Zambrano, recordado por su carácter frontal y por protagonizar varios momentos polémicos dentro del programa, habló abiertamente sobre los señalamientos que lo rodearon durante la temporada. Desde el inicio dejó clara su postura frente a las críticas: “Polémico no. Yo soy una persona frentera".
"Digo las cosas sin maltratar, pero las digo", agregó. Para él, muchas de las opiniones negativas provienen de excompañeros que no aceptaron los resultados. "Son personas que no saben perder. Son personas que lo tuvieron todo y no lo aprovecharon", afirmó.
La estrategia de Zambrano detrás del título
Uno de los puntos más comentados fue la manera en que logró avanzar sin ir tantas veces al llamado "Box de Muerte". Algunos participantes insinuaron que tuvo ventajas o que otros hicieron el trabajo difícil por él. Zambrano lo negó y explicó que todo respondió a un plan. "Si tú vas 20 veces al Box de Muerte no significa que vas a ser campeón. Aquí gana el estratégico", aseguró.
Según contó, su formación como atleta fue clave para analizar a sus rivales. "El atletismo es de análisis. Yo miraba quién era más fuerte en resistencia, quién en fuerza, quién se desesperaba más. Yo sabía cuándo podía arriesgar y cuándo no”.
También reconoció que utilizó el componente mental como herramienta. "En el deporte uno aprende a descolocar al rival. Yo observaba mucho, sabía dónde tocar el ego". Sobre la final, explicó que nunca pensó en rendirse, aunque hubo momentos críticos, pues recordó especialmente una prueba de fuerza en la que sufrió molestias físicas. "Me dolía el hombro, el codo, las muñecas. Me tiré un momento a respirar y me dije: 'Tú sí puedes'. Nunca pensé en rendirme”.
Durante el programa también circularon comentarios sobre su religión. Algunos insinuaron que practicaba santería para perjudicar a otros competidores. Zambrano confirmó que es santero, pero rechazó cualquier interpretación negativa. "Soy santero, orgullosamente santero. Mi santería no tiene que ver con hacerle daño a nadie. Es protección y salud", dijo. "Si la religión fuera para hacer daño o volverme millonario, no estaría aguantando golpes en un reality".
Los romances de Zambrano en el Desafío Siglo XXI
Más allá del rendimiento físico, su paso por el reality estuvo marcado por varios acercamientos sentimentales: Tina, Miryan y Katiuska fueron algunos de los nombres que se vincularon con él durante la competencia. Zambrano defendió su comportamiento frente a quienes lo calificaron de "machista". "Si yo fuera lo peor, ¿por qué las mujeres se acercaban a mí? Soy atento, servicial, cocino, hago oficio. Eso también cuenta", expresó.
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Sobre Katiuska, reconoció que hubo un componente estratégico. "Todo me llega. Escuché cosas y dije: vamos a ver quién domina a quién. Ese acercamiento fue estrategia", confesó. En cuanto a Miriam, aseguró que mantienen comunicación y que se están conociendo fuera del programa. "Es algo bonito para mi vida", comentó brevemente.
Zambrano también se refirió a los enfrentamientos que tuvo, en especial con Potro y otros competidores. Admitió que en algunos momentos pudo excederse en el tono, pero insistió en que el contexto era competitivo. "En el juego hay calentura. Después yo le dije: lo que pasó aquí se queda aquí", explicó sobre uno de los episodios más discutidos.
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Cuando le preguntaron si se considera humilde, respondió con otra reflexión: "La gente cree que para ser humilde tienes que dejarte pisotear. No. La humildad es ayudar sin estarlo mostrando". Tras la victoria, Zambrano mencionó que analiza volver de lleno al atletismo con miras a los próximos ciclos deportivos. "Tengo que organizarme. Me queda tiempo para prepararme y volver a competir".
VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
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