Cada 6 de enero, millones de familias en el mundo celebran la festividad de los Reyes Magos, una tradición profundamente arraigada en la cultura cristiana que combina historia, fe, simbolismo y gratitud. Más allá de los regalos que despiertan la ilusión de los niños, esta fecha representa un momento de reflexión espiritual, en el que la oración se convierte en un acto de agradecimiento por lo recibido y de renovación de la fe.
De acuerdo con National Geographic, la figura de los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, tiene su origen en los relatos bíblicos y en una larga tradición que se fue consolidando con el paso de los siglos. La única referencia directa a estos personajes aparece en el Evangelio de San Mateo, donde se menciona a unos “magos de Oriente” guiados por una estrella para adorar al recién nacido Jesús en Belén.
El texto no precisa cuántos eran, ni sus nombres, ni los define como reyes. Sin embargo, la tradición los transformó en monarcas sabios, representantes de distintos pueblos y culturas que reconocen a Jesús como el Rey de reyes.
De acuerdo con los Evangelios Apócrifos, estos magos eran en realidad astrólogos, hombres sabios capaces de interpretar las señales del cielo y anunciar acontecimientos trascendentales. La estrella que siguieron simboliza la búsqueda de la verdad, una metáfora espiritual que, hasta hoy, sigue inspirando a creyentes de todas las edades. Su viaje no solo fue físico, sino también interior, una travesía de fe, perseverancia y confianza.
En esta fecha las personas reservan un momento para orar, agradecer y pedir con humildad. Figuras que han sido representadas como modelo para acercarse a Dios, agradecer los dones recibidos y renovar el compromiso espiritual.
Agradecer por los regalos no se limita a los objetos materiales, sino que se extiende a la salud, la familia, el trabajo y la fe. Para muchas personas, la oración de Reyes es una oportunidad para enseñar a los niños que el verdadero valor de esta celebración no está en la cantidad de obsequios, sino en el amor, la generosidad y la capacidad de compartir.
¿Qué significan los regalos de los Reyes Magos?
Los regalos ofrecidos por los Magos, oro, incienso y mirra, tienen un profundo significado: el oro representa la realeza de Jesús; el incienso, su divinidad; y la mirra, su humanidad y su futuro sufrimiento. Este gesto inspira a los fieles a ofrecer también sus propios “regalos” espirituales, el amor, la oración sincera y la fortaleza ante las dificultades.
Oración para agradecer a los Reyes Magos
De acuerdo con ACI Prensa, en el marco de la celebración de la Epifanía del Señor, los fieles pueden tomarse un momento de recogimiento para leer el Evangelio según San Mateo (2, 1-12), pasaje que relata la visita de los Magos de Oriente al Niño Jesús, guiados por la estrella que anunció su nacimiento.
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Tras la lectura bíblica, se propone una oración inspirada en la adoración de los Reyes Magos, como un acto de gratitud por los dones recibidos y de renovación de la fe. En ella, los creyentes se postran espiritualmente ante Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, reconociendo su grandeza desde la humildad del pesebre y ofreciendo lo más valioso, el corazón, la vida y la fe.
Oh Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, al igual que los Magos de Oriente, nos postramos ante ti con humildad y adoración. Guiados por la claridad de tu estrella, venimos a entregarte lo más sagrado que poseemos: nuestros corazones, nuestras vidas y nuestra fe.
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Señor, tú que naciste en la pobreza de un pesebre, enséñanos a reconocer tu grandeza en la sencillez y en lo cotidiano. Así como los Magos cruzaron desiertos para hallarte, ayúdanos a superar nuestras dudas y temores, y a perseverar siempre en la búsqueda de tu Verdad.
Te ofrecemos el oro, símbolo de nuestra entrega y adoración. Reina sobre nuestras voluntades con justicia y misericordia, y haznos constructores fieles de tu Reino.
Te ofrecemos el incienso, perfume de nuestras oraciones que ascienden hacia ti. Acepta nuestras súplicas, Señor, y purifica nuestras almas para que sean morada digna de tu presencia.
Te ofrecemos la mirra, símbolo de nuestras fragilidades y esperanzas. Ayúdanos a abrazar nuestras cruces con valentía y transforma nuestras pruebas en semillas de gracia.
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Oh Divino Niño, que tu estrella no deje de brillar en nuestro horizonte para guiar nuestros pasos e iluminar toda oscuridad. Haznos testigos valientes de tu luz, compartiendo tu paz con cada hermano que encontremos.
Señor Jesús, así como los Magos regresaron por otro camino tras encontrarte, ayúdanos a apartarnos de lo que nos aleja de ti. Permítenos caminar por sendas nuevas de fe, esperanza y caridad.
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Rey de reyes, te honramos y te alabamos por ser nuestra salvación. Recibe nuestras ofrendas y nuestras vidas, y haznos discípulos eternos de tu amor.
Amén.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
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