La investigación por la muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años que desapareció dentro de su colegio en Cajicá, Cundinamarca, y fue encontrada sin vida días después en el río Frío, dio un nuevo paso este 2 de junio luego de que la Fiscalía General de la Nación confirmara la radicación de una solicitud de imputación contra dos docentes de la institución educativa. La decisión fue comunicada por la Fiscalía Primera de Vida de Zipaquirá en respuesta a una solicitud presentada por los familiares de la menor, quienes desde hace meses han insistido en que se determinen las responsabilidades por los hechos en los que falleció la pequeña.
Se debe recordar que Valeria Afanador desapareció el martes 12 de agosto de 2025 y fue encontrada sin vida 18 días después, mientras se encontraba en las instalaciones del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado en Cajicá, Cundinamarca. Su desaparición dentro del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe derivó en su momento en un despliegue masivo de búsqueda que involucró a Ejército, Policía, Fiscalía, CTI y Bomberos, quienes durante más de dos semanas recorrieron la zona sin obtener resultados.
La última vez que se le vio, durante el receso escolar, Valeria se dirigió sola a la zona deportiva tras recibir un balón del profesor de educación física, un docente que, junto con la directora de su curso, fue citado posteriormente a declarar por la Fiscalía. El informe forense concluyó que Valeria murió el mismo día de su desaparición por ahogamiento y no se encontraron signos de violencia física ni daños en su ropa. No obstante, la investigación penal continuó enfocada en determinar si existieron omisiones en los deberes de protección y custodia que tenían los adultos responsables de la menor mientras permanecía dentro de la institución educativa.
Fiscalía imputa a dos profesores en caso de Valeria Afanador por homicidio culposo
Mediante una respuesta oficial emitida por la Fiscalía Primera de Vida de Zipaquirá a una solicitud presentada por familiares de la niña, el ente investigador informó que radicará la solicitud de audiencia de imputación contra Emely Fuentes y Danny Javier Ochoa Prada, quienes para la fecha de los hechos hacían parte del equipo docente de la institución educativa donde estudiaba Valeria.
De acuerdo con el documento, la diligencia será presentada ante los juzgados con función de control de garantías de Cajicá y la imputación se realizará por el delito de homicidio culposo. "Sobre el particular debo señalar que frente al primer punto tal como se le señaló en reunión del 12 de mayo 2026 se formulará imputaciones contra Emily Fuentes y Danny Javier Ochoa por el delito de homicidio culposo lo cual se radicará el día 2 de junio de 2026 ante los jueces con función de control de garantías de Cajicá", se lee en el comunicado.
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Aunque la Fiscalía confirmó la imputación contra dos integrantes del personal docente, la petición presentada por los familiares a nombre del abogado también incluía a la rectora de la institución educativa. No obstante, en la respuesta oficial conocida hasta el momento únicamente se anuncia la formulación de cargos contra Emely Fuentes y Danny Javier Ochoa Prada. Respecto a esto, Julián Quintana, quien lleva el caso frente al ente investigador, indicó que la familia exige respuestas frente a esta exclusión de los cargos luego de darse a conocer este martes la imputación.
"La Fiscalía nos informó que hoy radicará imputación por homicidio contra dos profesores que tenían a su cargo la vigilancia y protección de nuestra pequeña. También compulsará copias para investigar las condiciones en que opera el colegio dentro de la ronda del río. La familia expresa su inconformidad porque la rectora fue excluida de esta decisión, pese a que consideramos que también debe responder por estos hechos. Seguiremos adelante hasta que todos los responsables comparezcan ante la justicia", escribió el jurista.
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Según los elementos recopilados durante la investigación, Valeria permanecía dentro de un entorno cerrado y bajo la custodia institucional del establecimiento educativo.
Precisamente por esa razón, una de las principales líneas de análisis ha estado relacionada con las obligaciones de protección que tenían los docentes. Hay que destacar que el día de la desaparición, los docentes intercambiaron mensajes en un chat de WhatsApp. En esos registros, revelados por Noticias Caracol, se lee cómo se preguntaban si alguien había visto a Valeria y señalaban lugares donde solía estar.
- Profesora 1: "Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado".
- Profesora 2: "Normalmente se va al salón donde Mr. Diego tiene los materiales".
- Profesora 3: "No aparece".
- Profesora 4: "Ella no llegó a clase de sount art… ¿Estará cerca del salón de música?".
- Profesora 5: "En los edificios no está y preescolar tampoco".
Una de las docentes relató que, hacia el mediodía del 12 de agosto, se activó una alarma de evacuación en el colegio, momento en el que estudiantes y profesores comenzaron a buscar a Valeria Afanador. La búsqueda se intensificó progresivamente y, a las 12:50 p.m., se realizó una llamada a la madre de la menor para informarle sobre su desaparición. A las dos de la tarde llegaron los Bomberos de Cudinamarca al lugar para iniciar la búsqueda en el río Frío, donde días después se registró el hallazgo que estremeció al país.
Fiscalía también pone la lupa sobre las condiciones de seguridad del colegio
Además de esta actuación judicial, el documento conocido este martes reveló otro aspecto que podría tener consecuencias para la institución educativa. La Fiscalía informó que ya realizó una compulsa de copias para que se investiguen posibles conductas relacionadas con delitos ambientales y con las condiciones en las que opera el colegio. Esta nueva línea de investigación surge en medio de cuestionamientos planteados durante meses por la familia de Valeria y por su representante judicial, quienes han señalado que la ubicación del plantel educativo y las condiciones de seguridad de su perímetro debieron ser objeto de revisión por parte de las autoridades.
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Uno de los puntos que ha generado debate es la cercanía del Gimnasio Campestre Los Laureles con el río Frío, afluente que limita con parte de las instalaciones. Durante la investigación se conoció que cámaras de seguridad registraron a Valeria jugando sola con un balón en una zona cercana a una cerca que separaba el colegio del cauce. Las imágenes muestran que la menor cruzó en varias ocasiones hacia el sector contiguo al río antes de desaparecer. Precisamente, la facilidad con la que una estudiante pudo acercarse a una zona considerada de riesgo se convirtió en uno de los principales elementos analizados por los investigadores.
Durante los meses posteriores a la desaparición de Valeria, el abogado de la familia, Julián Quintana, insistió en que las autoridades debían revisar si el colegio cumplía con las distancias y medidas de protección exigidas para construcciones ubicadas cerca de cuerpos de agua. Dijo que el colegio estaba ubicado dentro de la ronda del río, pese a que la norma establece que debe haber al menos 50 metros de distancia. "Lo primero, muy vulnerable la estructura frente a la seguridad, segundo que no se respetó lo que dice la norma (…) el colegio está dentro de la ronda del río y eso hemos pedido a las autoridades que más temprano que tarde el colegio se cierre definitivamente", afirmó.
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VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
vgomezgo@caracoltv.com.co