El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridasChivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero. "La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.Las graves secuelas que dejó este siniestro vialUna de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro. "Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño". Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección. En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte". No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades. Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Julián Quintana, abogado de la familia de Valeria Afanador, la menor de 10 años que fue hallada muerta en el río Frío de Cajicá el pasado 19 de agosto de 2025, radicó una solicitud ante la Fiscalía General de la Nación para que se le imputen cargos a la rectora y a dos docentes del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, donde fue vista por última vez la niña antes de que se reportara su desaparación. Quintana argumentó que la menor el pasado 12 de agosto, día en que los familiares de Valeria perdieron el rastro de la menor, ella "se encontraba en un entorno cerrado y bajo responsabilidad directa del establecimiento educativo, lo cual impone un deber reforzado de vigilancia y custodia a todos los docentes que se encontraban en servicio ese día. No se trata de una desaparición en espacio público abierto, sino de una ruptura del deber institucional de protección". Cabe resaltar que en cámaras de seguridad del colegio quedó registrado cómo la niña jugó durante varios minutos con un baló y luego se acercó a la cerca que divide la institución con el río. En la investigación se determinó que atravesó la barrera varias veces, hasta que finalmente nunca regresó. Los docentes que estaban a cargo de vigilarla fueron llamados a dar declaraciones antes la Fiscalía General de la Nación. La directora del curso de la menor, en indagaciones internas de la institución educativa, intentó hacer que Valeria tomara las onces, pero la niña corrió hacia el salón de deportes para sacar un balón, una práctica que, según aseguró, era habitual en ella. Indicó que en su actividad de vigilancia, a las 10:25 de la mañana del día de la desaparición, no registró a Valeria y que solo se enteró de lo sucedido tiempo después del descanso de los niños.Por otro lado, el profesor de educación física fue la persona que le entregó el balón a Valeria y quien habría sido el último docente que habló con la niña antes de desaparecer misteriosamente. Dentro de la investigación de la Fiscalía también se evidenció un chat que tuvieron los docentes al notar la ausencia de Valeria: Profesora 1: “Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado”. Profesora 2: “Normalmente se va al salón donde Mr. Diego tiene los materiales”. Profesora 3: “No aparece”. Profesora 4: “Ella no llegó a clase de sount art… ¿Estará cerca del salón de música?”. Profesora 5: “En los edificios no está y preescolar tampoco”.Una de las docentes relató que, hacia el mediodía del 12 de agosto, se activó una alarma de evacuación en el colegio, momento en el que estudiantes y profesores comenzaron a buscar a Valeria Afanador. La búsqueda se intensificó progresivamente y, a las 12:50 p.m., se realizó una llamada a la madre de la menor para informarle sobre su desaparición. A las dos de la tarde llegaron los Bomberos de Cudinamarca al lugar para iniciar la búsqueda en el río Frío, donde días después se registró el hallazgo que estremeció al país. La petición que hace la familia de Valeria AfanadorAhora bien, el abogado indicó en la petición que le solicitan a la Fiscalía que proceda de manera pronta y oportuna a la formulación de imputación de cargos contra:Sonia Ochoa Ochoa, en su condición de rectoraEmely Viviana Fuentes Hernández, en su condición de docenteDiego Orlando Pinzón Perilla, en su condición de docenteEl abogado Quinatana reiteró que estas personas podrían ser acusadas "en calidad de garantes que omitieron actuar frente a un riesgo evidente, permitiendo la materialización del resultado que culminó con la muerte de la menor Valeria Afanador Cárdenas. La imputación en este momento procesal no resulta prematura, sino jurídicamente procedente, probatoriamente respaldada y constitucionalmente exigible". LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
En las últimas horas, el padre de Valeria Afanador, Manuel Afanador, compartió nuevos detalles sobre lo que vivió junto a su familia el día de la desaparición y posterior hallazgo sin vida de su hija, en declaraciones entregadas al programa En Aguas Profundas de Caracol Televisión, conducido por la periodista María Elvira Arango. Sus palabras se suman a un caso que aún no tiene respuestas definitivas y que ha generado fuertes cuestionamientos hacia el colegio donde estudiaba la menor y hacia la investigación de la Fiscalía General de la Nación.Valeria, de 10 años, desapareció el pasado 12 de agosto de 2025 en las instalaciones del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, Cundinamarca. La última vez que fue vista se encontraba en el recreo, cuando recibió un balón del profesor de educación física y se dirigió sola hacia la zona deportiva. Tres horas después, el primer reporte de su desaparición fue entregado a familia, a quien se le notificó de su ausencia a las 12:50 p. m., pese a que desde 10 de la mañana los profesores encargados y estudiantes notaron la irregularidad. La búsqueda se extendió durante 18 días e involucró a familiares, autoridades locales y organismos de emergencia. Finalmente, el 29 de agosto, el cuerpo de Valeria fue hallado en el río Frío, a unos 300 metros de la institución. El informe forense determinó que murió por ahogamiento, sin signos de violencia ni alteraciones en su ropa. Sin embargo, la familia rechaza la hipótesis de que la niña saliera sola de la institución y sostiene que detrás de su muerte hubo intervención de un tercero. Hoy, el proceso judicial se centra en dos hipótesis: las presuntas omisiones del colegio y la posible participación de una persona externa.Lo que dijeron sus hermanos menores tras su desaparición y hallazgo: "No queremos ser cinco"Para los hermanos menores de Valeria, los días posteriores a su desaparición y muerte marcaron un antes y un después. Manuel Afanador recordó en la entrevista que su hija era descrita por ellos como el centro de la familia. “Una niña alegre. Le gustaba bailar, le gustaba tararear canciones. Tenía a sus cuatro abuelitos vivos y era la niña consentida de esa familia. Ella era el eje central de la familia”, relató.La dinámica familiar, según explicó, giraba en torno a Valeria, quien nació con síndrome de Down. Su padre precisó que su llegada fue un momento muy esperado y que era su primera hija. “Valeria llegó a este mundo sin que nosotros supiéramos que tenía síndrome de Down. Fue un bebé buscado, deseado, demasiado amado”, dijo. Ante esa realidad, los padres decidieron que ella no debía crecer sola y por eso, dos años después, llegaron los trillizos: Santiago, Emanuel y Gabriel. “Gabriel es el mayor, Emanuel es el menor, ellos son muy cercanos y Santiago tenía esa conexión muy especial con Valeria, muy especial: jugaban, peleaban, jugaban, peleaban, bailaban, pintaban”, contó.El papá de la menor relató que, al perderla, los tres niños no entendían cómo su hermana había desaparecido. Tuvieron que explicarles que Valeria se había perdido en el bosque. “Era un discurso manejar con los niños, porque un niño de 8 años no entiende qué pasa. Tratábamos de decirles: ‘No sé, de pronto Valeria se fue al bosque y la vamos a encontrar’”, expresó. Sin embargo, las preguntas no cesaban: “Los niños empezaron a preguntar por su hermanita: ‘¿Pero por qué se perdió en el bosque?’, ‘¿Por qué se fue para allá, si allá es oscuro? A ella no le gusta la oscuridad, ni el agua fría’”.Afanador reveló que decidieron no ocultar la información a sus hijos desde el 12 de agosto, cuando empezó la inesperada búsqueda sobre el medio día. Para Manuel, esa jornada comenzó habitualmente, sin nada extraño: “Ese día los llevamos normal, desayunaron, se levantaron normales. Yo me fui para mi trabajo como siempre. Le di un beso y un abrazo como siempre”, contó. Sin embargo, la rutina cambió abruptamente cuando su esposa recibió una llamada del colegio. “Sobre las 12:40 me hace una llamada mi esposa, me dice: ‘Me llamaron del colegio, me dicen que Valeria no aparece’. Y yo, ‘No, pues vete para el colegio, pero debe estar por ahí, debe estar escondida en un baño, algo así’. Mi esposa llega al colegio, sobre las 12:50, y me dice: ‘Manuel, la niña no aparece’”.El padre no dudó en lanzarse a la búsqueda personal. “Llego, me meto al río, su nombre bien lo dice, es río Frío. Es un río que no es profundo en esa zona, donde está colindando con el colegio, pero es un río muy fangoso. Empiezo a buscarla en un perímetro de más o menos unos 15 metros sobre la zona del colegio. Caminando, con la angustia, no tenía frío, no tenía nada. Duré algo más de 32 minutos sumergido y salgo y le digo a mi esposa: ‘La niña no cayó al río, la niña no está ahí. Si se hubiera caído no pasaba de acá y ya la busqué, no está acá’”.A pesar de que en los días siguientes se desplegaron múltiples operativos, la familia siempre sostuvo que Valeria no pudo haber salido sola del colegio. Afanador explicó que existían mallas electrosoldadas que rodeaban el lugar, y que la hipótesis de que la menor hubiera cruzado sin dificultad era extraña. “Ella no iba a pasar sola por debajo de una malla donde le iba a tocar hacer esfuerzo, no iba a pasar sin hacerse un rasguño, sin rasparse, sin romperse el saco, sin que se le quedara un zapato o se le enredara el pelo”, dijo.La búsqueda se extendió por 18 días, con apoyo de bomberos, defensa civil, Ejército, Policía y voluntarios. “Desde el primer día hubo apoyo de la comunidad, las autoridades, la gobernación, todo el mundo buscando. El país entero estaba haciendo fuerza”, relató. Sin embargo, pese a que la zona fue recorrida varias veces, el cuerpo de Valeria fue hallado el 29 de agosto en el río, a tan solo 300 metros del colegio. El padre cuestionó cómo fue posible que, a pesar de los esfuerzos, el hallazgo se diera en un lugar que ya había sido inspeccionado. “No entendemos en qué momento entregamos a nuestra hija en la puerta de un colegio y la recogimos en una morgue. ¿En qué momento se desapareció y la niña andaba sola por el colegio y nadie se dio cuenta?”, señaló.El impacto fue profundo. Según contó Afanador, tras descubrir su muerte tuvieron que buscar apoyo psicológico para los pequeños. “Santi el domingo decía: ‘Mamá, yo quiero volver a escuchar a Valeria’. Sus hermanitos dijeron: ‘Pero es que nosotros somos seis, no queremos ser cinco’. Eso es muy duro”, manifestó. Para la familia, la ausencia de Valeria se transformó en una herida difícil de explicar a los niños, quienes percibían con claridad que ya no volverían a jugar ni compartir con ella.La nueva decisión que tomó la familia tras el hallazgo de la menor: "Miedo"Manuel Afanador reveló que el hallazgo del cuerpo no cerró el dolor de la familia, sino que abrió nuevos temores y decidieron salir de Cajicá. “(Los hermanos) salieron del colegio. Tuvimos que salir de la ciudad por miedo. Para mí, Valeria la asesinaron. Estamos hablando de un homicidio agravado y no sabemos qué hay detrás”, dijo en el programa.Aunque aclaró que no ha recibido amenazas ni tuvo problemas personales, Afanador explicó que no sabían si existían riesgos vinculados con el entorno escolar. “Yo soy una persona supremamente trabajadora, no tengo problemas, no tengo dinero, nunca recibí una extorsión. Pero no sabemos qué problemas tengan personas del colegio. Entonces, el miedo a que nos hagan algo nos llevó a estar por fuera de la ciudad, tratando de rehacer una vida que se rompió”, afirmó.El padre insistió en que la hipótesis de un accidente no lo convence. “Había algo atrás, detrás de la malla había una persona. Es que Valeria no se iba a salir sola”, enfatizó. La investigación, por ahora, sigue en curso con dos hipótesis: una relacionada con las omisiones del colegio y otra sobre la eventual participación de un tercero. El abogado Julián Quintana explicó en declaraciones a medios que se mantienen abiertas ambas líneas: “La primera, la responsabilidad de los empleados y de la rectora del colegio por las graves omisiones; y la segunda, un tercero en el lugar de los hechos que haya sido la persona que produjo el deceso, la muerte, el homicidio de Valeria”.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
El 29 de agosto, tras 18 días de búsqueda, fue hallado el cuerpo sin vida de Valeria Afanador Cárdenas en el río Frío, a unos 300 metros del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, Cundinamarca. La niña de 10 años había desaparecido el 12 de agosto en medio del receso escolar. Hoy, 24 de septiembre, han pasado 26 días desde aquel hallazgo que conmocionó al país y que sigue sin resolverse. Lo que comenzó como una desaparición en un colegio terminó convertido en un caso que involucra a las autoridades educativas, a la Fiscalía General de la Nación y a los padres de la menor, que reclaman explicaciones y acceso a las pruebas.(Siga leyendo: Las dos hipótesis que se siguen en caso de Valeria Afanador: colegio en Cajicá tomó nueva medida). El día de la desaparición, Valeria fue vista por última vez tras recibir un balón del profesor de educación física. Según los testimonios, la menor se dirigió hacia la zona deportiva y, aunque una profesora intentó que permaneciera en el comedor, ella prefirió apartarse. Pasado el descanso, alrededor de las 10 de la mañana, Valeria no regresó al aula. Los docentes iniciaron una búsqueda interna que se extendió por casi tres horas antes de avisar a los padres y a las autoridades. Ese lapso ha sido objeto de múltiples cuestionamientos que incluyeron a la Defensoría del Pueblo, entidad que concluyó en un informe que se trató de un tiempo crucial en el que pudieron haberse activado controles en entradas y salidas del municipio.Videos de seguridad recuperados posteriormente muestran a la niña deambulando varias veces cerca de una cerca viva que rodeaba el plantel, entrando y saliendo de los arbustos hasta siete veces, antes de desaparecer definitivamente. El 29 de agosto, su cuerpo fue hallado en una zona que ya había sido inspeccionada y Medicina Legal determinó que murió un día cercano al de su desaparición por sumersión, sin señales de violencia ni alteraciones en su ropa. Nuevas revelaciones del padre de Valeria: así fue su búsquedaEn entrevista con el programa En Aguas Profundas de Caracol Televisión, conducido por la periodista María Elvira Arango, Manuel Afanador, padre de Valeria, entregó un relato detallado de los momentos posteriores a la desaparición de su hija. Según narró, lo primero que hizo al enterarse de la noticia, sobre las 12:50 p. m., fue dirigirse de inmediato al colegio y lanzarse al río Frío para buscarla personalmente. “Duré 32 minutos sumergido”, dijo, recordando que en ese instante, tras hacer una búsqueda de al menos 15 metros al perímetro dentro del agua, le aseguró a su esposa que la niña no había estado en ese lugar. "La niña no está ahí. Ella, si se hubiera caído, no pasaba de acá y ya la busqué, no está acá. No era profundo, no era. Sí, es un río fangoso con muchas algas, pero claramente la sombra ahí va a haber", puntualizó. Durante los días posteriores, recorrió el afluente diariamente. Allí reafirmó la hipótesis que lo ha acompañado desde entonces: que a su hija “la asesinaron”. Pese a los esfuerzos de bomberos, la Policía, el Ejército, la Cruz Roja y la Defensa Civil, no había rastro de la menor. Afanador recordó que desde el segundo día de búsqueda ya se realizaban recorridos en botes y se habían desplegado todos los recursos disponibles, incluyendo a buzos profesionales, pero "por ningún lado estaba la chiquita. Todos los días, desde ese mismo día, empezaron a hacer recorridos en botes. Yo mismo me subí a los botes".El padre también se refirió a la vida escolar de Valeria el año anterior, describiéndolo como un periodo positivo en el que una profesora estaba siempre pendiente de ella, los acompañaba y mantenía una comunicación cercana con la familia. Esa docente, relató, recibía a la niña de la mano y se aseguraba de entregarla en las mismas condiciones. En ese entonces, aseguró, el acompañamiento estaba bien estructurado y Valeria disfrutaba asistir al colegio.Ese contexto, explicó, cambió este año. Según su testimonio, hubo modificaciones en la directiva y el ambiente no era el mismo. Señaló que incluso los compañeros de clase manifestaban que eran ellos quienes cuidaban de Valeria, a pesar de ser también menores de edad. “Es triste saber que realmente el colegio descuidó totalmente a la niña”, expresó, contrastando la experiencia de los años anteriores con lo ocurrido en 2025.Sin embargo, preciso que, previo a que sucediera la desaparición, "nunca vimos cambios en sus comportamientos, cambios en sus patrones, en sus dibujos, jamás" Afanador relató en el programa que, de hecho, el 12 de agosto la jornada comenzó como cualquier otra. La niña desayunó, salió al colegio junto con sus hermanos y se despidió con un beso y un abrazo. Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que, cerca de la 12:40 del mediodía, su esposa lo llamó para informarle que desde la institución educativa le habían dicho que Valeria no aparecía. Diez minutos después, ella llegó al colegio y le confirmó que la niña no estaba.El padre destacó las dificultades que representaba la estructura física del colegio. Habló de una malla electrosoldada con huecos poco visibles desde afuera, lo que en su opinión hacía improbable que Valeria hubiera salido sola. “Ella no iba a pasar sola por debajo de una malla donde le iba a tocar hacer esfuerzo, no iba a pasar por debajo sin hacerse un rasguño, sin rasparse, sin romperse el saco, sin que se le quedara un zapato,que se le se le enredara el pelito la moña ”, afirmó. Para él, en ese lugar había intervención de alguien más.El testimonio incluyó un cuestionamiento fuerte hacia la institución: “No entendemos en qué momento entregamos a nuestra hija en la puerta de un colegio y la recogimos en una morgue”. La familia, aseguró, no tenía enemigos, deudas ni antecedentes de amenazas. Sin embargo, tras la tragedia y por temor a represalias, decidieron abandonar la ciudad junto con sus hijos: "(Los hermanos) salieron del colegio. Tuvimos que salir de la ciudad por miedo. Para mí, Valeria la asesinaron. Estamos hablando de un homicidio agravado y no sabemos qué hay detrás. Por mi lado no he tenido amenazas, nunca he tenido problemas. Yo soy una persona supremamente trabajadora, que no tengo problemas, no tengo dinero, nunca recibí una extorsión, pero no sabemos qué problemas tengan personas del colegio. Entonces, el miedo a que nos hagan algo, pues estamos por fuera de la ciudad tratando de rehacer una vida que se rompió", expresó.Finalmente, el padre insistió en que detrás de la desaparición no estuvo solo la omisión del colegio, sino una acción directa. “Había algo atrás, detrás de la malla había una persona. Es que Valeria no se iba a salir sola”, concluyó en la entrevista.Las dos hipótesis que maneja la Fiscalía: abogado explicaLa investigación penal se mantiene abierta y, a casi un mes del hallazgo del cuerpo de Valeria, la Fiscalía General de la Nación informó que trabaja sobre dos líneas principales. Según explicó el abogado de la familia, Julián Quintana, tras una reunión con el ente acusador el pasado 22 de septiembre, se contemplan tanto las omisiones del colegio como la eventual intervención de un tercero en los hechos. “La primera, la responsabilidad de los empleados y de la rectora del colegio, en este caso, por las graves omisiones; y la segunda, que fueron muy enfáticos, un tercero en el lugar de los hechos que haya sido la persona también que produjo el deceso, la muerte, el homicidio de Valeria”, señaló en declaraciones a Red+ y otros medios.La primera hipótesis se enfoca en las fallas de supervisión durante el recreo. La profesora encargada de vigilar a la niña declaró que trató de que permaneciera en el comedor, pero al ver que se alejaba, atendió a otros estudiantes y perdió su rastro. El profesor de educación física, quien le había entregado el balón minutos antes, también fue citado a declarar. La rectora Sonia Inés Ochoa, por su parte, fue requerida para entregar documentación sobre la trayectoria escolar de Valeria y protocolos internos de acompañamiento.La segunda hipótesis gira en torno a la posibilidad de que alguien externo estuviera involucrado. Aunque Medicina Legal concluyó que la causa de muerte fue sumersión sin señales de violencia, la investigación busca esclarecer cómo la menor salió del colegio y si pudo ser inducida o acompañada. Las grabaciones de seguridad muestran su movimiento alrededor de la cerca viva, lo que alimenta esta línea de indagación.En este proceso, la familia Afanador interpuso una acción de tutela alegando falta de acceso a las pruebas recopiladas. Según el documento, pedían copias de videos de seguridad, registros de llamadas, elementos personales y dibujos escolares, además de información sobre las personas presentes el día de la desaparición. Quintana indicó que había malestar por no haber recibido el expediente completo. Tras la audiencia del 22 de septiembre, la Fiscalía se comprometió a entregarlo en su totalidad, lo que llevó a la familia a considerar el retiro del recurso.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
El cuerpo sin vida de Valeria Afanador fue encontrado el pasado viernes 29 de agosto tras 18 días desaparecida. La muerte de la niña de 10 años está siendo investigada por las autoridades competentes. La desaparición de la menor de edad, que se encontraba en su colegio la última vez que fue vista, sigue siendo parte de un caso al que todavía le faltan muchas pistas. Manuel Afanador, el padre de la niña fallecida, es el más reciente invitado del programa En Aguas Profundas de Caracol Televisión, conducido por María Elvira Arango.Afanador, que junto a su familia siguen en un proceso de duelo y buscando justicia, dio detalles del colegio en donde estudiaba su hija, el último lugar en el que fue vista con vida. "Cuando ingresamos a Valeria y a los niños al Colegio de Los Laureles obviamente escuchamos testimonios. Allí ya había un chico en bachillerato con condición de síndrome de Down. Ya se había graduado otra niña en condición de síndrome de Down. Eso nos dio a nosotros cierta tranquilidad y seguridad".Lea: Papá de Valeria Afanador revela detalles del primer día de búsqueda de la niña: "No cayó al río"Esto dijo el papá de Valeria Afanador sobre cambios que se dieron en el colegio antes de su desapariciónLa familia de Valeria Afanador buscó un lugar donde su hija con síndrome de Down se sintiera cómoda y tuviera el acompañamiento necesario. "En cierto modo nos había dado alguna tranquilidad el Gimnasio Campestre Los Laureles, donde dijimos, que ya por lo menos ellos saben. El año pasado fue un año muy bueno, tuvo una docente que realmente estaba con ella, nos recibía la niña de la mano, nos la entregaba de la mano", destacó el padre de la niña.Manuel Afanador incluso dijo que esa profesora, que estaba tan atenta a su hija, se comunicaba con ellos en caso de notar un comportamiento atípico de Valeria. "Nos llamaba, nos citaba y nos sentábamos. Su PIAR (Plan Individualizado de Ajustes Razonables) estaba muy bien estructurado". El padre de la niña dijo que ella nunca tuvo un día que no se levantara para ir al colegio. "Eso para nosotros era un indicador muy bueno", puntualizó."Previo a todo lo que sucedió nunca vimos comportamientos, cambios en sus comportamientos o en sus patrones, en sus dibujos jamás (...) Hemos tratado en medio de todo este dolor tratar de obtener alguna información de los niños que ellos hubieran percibido algo de Valeria, pero en lo absoluto. Es triste saber que realmente el colegio descuidó totalmente a la niña y tenemos esos testimonios donde los mismos compañeritos del salón de ella, que incluso eran menores porque Vale tenía 10 años y estaba en segundo grado, que más o menos eran sus compañeritas las que cuidaban de Valeria. sin que nosotros nos diéramos por enterado. El año pasado era distinto. Este año hubo un cambio de director, pasaron varias cosas, pero no vimos esos comportamientos atípicos".Lea: Las dos hipótesis que se siguen en caso de Valeria Afanador: colegio en Cajicá tomó nueva medida¿Qué ha pasado con la familia de Valeria Afanador desde su desaparición y muerte?Para Manuel Afanador, después de de la desaparición de Valeria todo es diferente. "Todo cambió para nosotros, para mis papás, mis hermanas, mis suegros. Todos estamos en un proceso de duelo tremendo, muy duro. Es un duelo que es muy difícil de llevar porque no entendemos en qué momento entregamos a nuestra hija en la puerta de un colegio y la recogimos en una morgue. En qué momento se desapareció y la niña andaba sola por el colegio, y nadie se dio cuenta".De acuerdo con el padre de la niña, a ella la asesinaron. "Estamos hablando de un homicidio agravado y no sabemos qué hay detrás. Por mi lado no he tenido amenazas, nunca he tenido problemas. Yo soy una persona supremamente trabajadora, que no tengo problemas, no tengo dinero, nunca recibí una extorsión, pero no sabemos qué problemas tengan personas del colegio. El miedo es que nos hagan algo. Estamos por fuera de la ciudad tratando de rehacer una vida que se rompió. Sin la brújula que era Valeria. Era la que nos guiaba para saber hacia dónde íbamos. Por supuesto hemos tenido que recurrir al apoyo psicológico".¿Cuál ha sido la respuesta del colegio tras la muerte de Valeria Afanador?En días pasados se confirmó que el Gimnasio Campestre Los Laureles finalizó el vínculo laboral con uno de los docentes que fue entrevistado por la Fiscalía General de la Nación. La decisión se tomó en medio de las investigaciones hacia la institución educativa con respecto a sus protocolos de seguridad y a la supervisión de los estudiantes durante la jornada."En nuestros 24 años de labor, jamás habíamos enfrentado una situación de esta magnitud (...) Para nosotros, la seguridad, el bienestar y la integridad de toda nuestra comunidad —nuestra familia GCL- han sido siempre una prioridad. Desde el primer instante, hemos actuado con responsabilidad, transparencia y coordinación: activamos de manera inmediata nuestro Protocolo de Evacuación y Búsqueda, nos comunicamos con los padres de Valeria y notificamos a las autoridades competentes, entregando toda la información disponible y garantizando acceso pleno a nuestras instalaciones". se lee en un comunicado del colegio, compartido el 14 de agosto, dos días después de la desaparición de la niña.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La niña Valeria Afanador, de 10 años, estuvo desaparecida durante 18 días y su cuerpo sin vida fue hallado en el río Frío del municipio de Cajicá, departamento de Cundinamarca. El cuerpo fue encontrado en cercanías de su colegio, el último lugar en el que fue vista. El padre de la menor de edad, Manuel Afanador, habló en el programa En Aguas Profundas de Caracol Televisión, conducido por la periodista María Elvira Arango.El cuerpo de la niña fue encontrado el pasado 29 de agosto, tras su desaparición el día 12 del mismo mes. Manuel Afanador dio detalles de lo que vivió el último día que vio a su hija con vida. "Yo me encontraba trabajando. Mi esposa estaba en la casa y los niños en el colegio (...) Ese día los llevamos normal, desayunaron y se levantaron normales. Yo me fui para mi trabajo", dijo el padre de la niña.Lea: Las dos hipótesis que se siguen en caso de Valeria Afanador: colegio en Cajicá tomó nueva medidaEl día que Valeria Afanador desaparecióAfanador recuerda la última vez que vio a Valeria "como si hubiera sido ayer". Un beso y un abrazo, como era usual, es lo que más recoge la memoria del padre de la niña. "'I love u, vale', 'I love u, papá'... Me fui. Yo usualmente cuando llegaba a la oficina llamaba a mi esposa, todo normal". Él recuerda que sobre las 12:40 p. m. de ese día, su esposa, Luisa Cárdenas, lo llamó y le dijo que Valeria no aparecía. Pocos minutos después, Cárdenas llegó al colegio y volvió a llamar a su esposo, contándole que la niña no aparecía y todos seguían buscándola."Le dije a mi jefe: me tengo que ir. Y llegué en 31 minutos al colegio directamente. Mi esposa hecha un mar de lágrimas. Nos encontramos una escena donde todo el mundo estaba buscando a la niña en la zona del río. Yo nunca había pasado por allá. Sabíamos que había un río. No sabíamos por qué había un colegio al lado de un río. Nunca nos pusimos a pensar ese tipo de cosas", recordó Afanador, cuestionando la cercanía del cuerpo de agua de la institución educativa.De acuerdo con él, el río Frío ya había hecho unos estragos en el municipio de Chía. "Yo decía, si esta vaina se desborda, el colegio se inunda, pero uno nunca se pone a pensar en eso. Mi esposa lo que dijo es que la niña salió y se cayó al río. Llego yo, me quito el celular, las cosas y me meto al río. Si la niña se había caído ahí, yo tenía que encontrarla. Entonces llego, me meto al río, su nombre lo dice bien, es un río frío, que no es profundo en esa zona, donde está colindando con el colegio no es profundo, pero es muy fangoso. Yo lo primero que dije es que la niña no pudo haber caído al río. Yo me metí, el primer choque del frío y lo segundo es el fango que tú hundes el pie y te hundes ahí. Entonces si la niña hubiera caído ahí se quedaba enterrada o se le hubiera caído un zapato, mejor dicho, ella se quedaba en el mismo sitio".El padre de la niña dijo que empezó a buscarla en un perímetro de cerca de 15 metros de la zona del colegio. "No sentía frío, no tenía nada, yo simplemente necesito encontrar a mi hija. A 15 o 20 metros hay un árbol caído, yo empiezo a analizar si la niña hubiera caído ella tiene que estar acá. Me sumerjo, tacto por debajo. Era un río que me daba por acá (señala la cintura) en ese espacio y la niña no estaba ahí. Yo duré algo más de 32 minutos sumergido, ya por la hipotermia me pasan una cuerda (...) Salgo y le digo a mi esposa: la niña no cayó al río, no está ahí. Si se hubiera caído no pasaba de acá".Lea: Hallan sin vida a Valeria Afanador, niña que desapareció en Cajicá: estaba dentro del río FríoNuevo giro judicial: familia de Valeria Afanador pone tutela denunciando a la FiscalíaEl lunes 22 de septiembre, los padres de Valeria Afanador, por medio de su abogado, interpusieron una Acción de Tutela ante los Jueces de Tutela de Reparto en Bogotá. Esta acción legal busca el amparo del derecho fundamental de petición y de los derechos de las víctimas, con el objetivo de obligar a la Fiscalía General de la Nación a entregar la información del expediente que les ha sido negada.Los accionantes argumentan que desde el 21 de agosto de 2025, presentaron una solicitud formal ante la Fiscalía, invocando el marco normativo de los derechos de las víctimas, para requerir la adopción de medidas urgentes y obtener acceso al expediente.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
A pocos días de cumplirse un mes del hallazgo del cuerpo sin vida de Valeria Afanador en las aguas del río Frío, la investigación aún no ofrece respuestas concluyentes. La Fiscalía General de la Nación informó a la familia que mantiene abiertas dos hipótesis sobre lo ocurrido con la niña de 10 años, desaparecida el 12 de agosto en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá. Mientras tanto, la institución educativa adoptó la primera decisión laboral frente a uno de sus docentes.(Lea: Nueva decisión en caso de Valeria Afanador por pruebas clave: familia radicó tutela contra Fiscalía).Según el reporte entregado a los padres este lunes 22 de septiembre, las dos líneas de investigación se relacionan, por un lado, con las omisiones del plantel y, por otro, con la eventual participación de una persona externa. Así lo explicó el abogado de la familia, Julián Quintana, en declaraciones a Red+ y otros medios de comunicación tras una reunión con el ente de indagación e imputación: “La primera, la responsabilidad de los empleados y de la rectora del colegio, en este caso, por las graves omisiones; y la segunda, que fueron muy enfáticos, un tercero en el lugar de los hechos que haya sido la persona también que produjo el deceso, la muerte, el homicidio de Valeria. Esas dos hipótesis las sigue manejando la Fiscalía, siguen recolectando elementos de prueba y sin duda alguna vamos a coadyuvar con esas dos hipótesis por parte de esta representación de las víctimas”.Se debe recordar que la desaparición de la menor ocurrió durante el receso escolar. Testimonios indican que tras recibir un balón del profesor de educación física, Valeria se dirigió sola a la cancha. La profesora encargada de vigilarla señaló que intentó que se quedara en el comedor, pero la niña prefirió apartarse. Después, la docente atendió a otros estudiantes y no volvió a verla. Pasaron casi tres horas hasta que, hacia la 12:00 p. m., los padres fueron notificados de la desaparición. Ese lapso es objeto de cuestionamiento por parte de la familia, que insiste en que se trató de un tiempo crucial en el que pudo haberse activado un plan de búsqueda más amplio. De esta forma también lo calificó la Defensoría del Pueblo en un informe en el que se concluyó que hubo múltiples fallas institucionales en la búsqueda de Valeria. Una de las principales críticas fue la demora del colegio en reportar la desaparición: “Durante las tres horas que el personal del colegio destinó a la búsqueda de la niña, se habrían podido ejecutar acciones coordinadas con las autoridades municipales para establecer controles en las entradas y salidas del municipio”, dice el documento.Dentro de la primera línea de investigación, la Fiscalía citó a declarar a la profesora que estuvo con Valeria en el descanso y al docente de educación física. Estas diligencias se programaron para el 16 de septiembre, con la primera declaración en la mañana y la segunda en la tarde. Paralelamente, el ente acusador le pidió a la rectora, Sonia Inés Ochoa, entregar documentos relacionados con la trayectoria académica de la menor, su caracterización como estudiante y protocolos internos de acompañamiento en actividades escolares.En cuanto a la segunda hipótesis, la Fiscalía busca establecer si alguien externo pudo haber intervenido. El informe forense determinó que la niña murió el mismo día de su desaparición por ahogamiento, sin signos de violencia física ni daños en la ropa. No obstante, se investiga cómo salió del colegio y si fue inducida a hacerlo por un tercero. Los videos de seguridad muestran que la menor estuvo cerca de una cerca viva, a la que entró y de la que salió en varias ocasiones antes de desaparecer.El 29 de agosto, tras 18 días de búsqueda en los que participaron bomberos, autoridades y voluntarios, el cuerpo de Valeria fue hallado a 300 metros del colegio, en una zona que ya había sido inspeccionada. El hallazgo aumentó las dudas de la familia, que ha rechazado la versión de que la niña se hubiera dirigido sola al río.En medio del proceso, la familia Afanador presentó una acción de tutela en la que alegó falta de acceso a las pruebas recolectadas. En el documento, pedían copias de videos de seguridad, registros de llamadas, dibujos realizados por los estudiantes y elementos personales de la menor. También solicitaron la verificación de protocolos del colegio y un listado de las personas presentes el día de los hechos. Quintana explicó que “existía cierto malestar por parte de la representación y la familia en que no nos habían dado acceso al expediente. Hoy logramos conjurar de manera preliminar ese impasse. El día miércoles la Fiscalía nos va a entregar la totalidad del expediente para que los investigadores privados puedan hacer el análisis riguroso”. Ante ese compromiso, la familia evalúa retirar el recurso judicial. Se espera que en octubre se conozcan los primeros resultados concretos sobre las dos líneas de investigación.La decisión del colegio tras la muerte de Valeria Afanador: padre reveló cambioEn el ámbito escolar, el padre de Valeria, Manuel Afanador, dio a conocer a Citytv que el Gimnasio Campestre Los Laureles finalizó el vínculo laboral con uno de los docentes que fue entrevistado por la Fiscalía. La decisión se tomó en medio de la polémica que rodea al colegio por sus protocolos de seguridad y la supervisión de los estudiantes durante la jornada.El padre de la menor explicó que las entrevistas forman parte del material al que esperan tener acceso para comprender qué ocurrió. “Las entrevistas que se hicieron hacen parte ya de todo el material documental a la cual esperamos que prontamente nuestro equipo judicial pueda tener acceso y tratar de entender qué está pasando y pues sabemos que siguen haciendo entrevistas, siguen haciendo investigaciones, siguen haciendo vinculación de llamadas y un montón de tareas de policía judicial que esperemos que para el próximo 22 de octubre, que es nuestra próxima reunión, ya podamos tener algún resultado mucho más cuantificable”, manifestó al canal mencionado. Hay que destacar que el día de la desaparición, los docentes intercambiaron mensajes en un chat de WhatsApp. En esos registros, revelados por Noticias Caracol, se lee cómo se preguntaban si alguien había visto a Valeria y señalaban lugares donde solía estar. Una maestra escribió: “Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado”. Otros mensajes confirmaban que la niña no asistió a la clase de arte ni estaba en las áreas comunes.Esto fue lo que se dijo en el chat de profesores del colegio el día en que desapareció Valeria Afanador:Profesora 1: “Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado”.Profesora 2: “Normalmente se va al salón donde Mr. Diego tiene los materiales”.Profesora 3: “No aparece”.Profesora 4: “Ella no llegó a clase de sount art… ¿Estará cerca del salón de música?”.Profesora 5: “En los edificios no está y preescolar tampoco”.Alrededor del mediodía se activó una alarma de evacuación, con la que estudiantes y maestros realizaron una búsqueda más organizada. Hacia las 2:00 p. m., el cuerpo de bomberos fue notificado y se desplazó hasta el río cercano al colegio. En ese momento, también se recogieron los videos de seguridad, entregados a la Policía para su análisis.La investigación penal inició como un caso de desaparición forzada a cargo de la Fiscalía Primera Especializada Gaula de Cundinamarca. Posteriormente, tras el hallazgo del cuerpo, la indagación pasó a la Fiscalía 01 de Vida de Zipaquirá, bajo la tipificación de homicidio.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
El trágico caso de Valeria Afanador Cárdenas, la niña de 10 años hallada sin vida en Cajicá, Cundinamarca, ha tomado un nuevo rumbo judicial. La controversia, que inicialmente se centró en las presuntas omisiones del colegio, ahora apunta directamente a la Fiscalía General de la Nación. Los padres de Valeria han interpuesto una acción de tutela buscando proteger sus derechos fundamentales a la verdad y a la justicia, derechos que, según su defensa, han sido vulnerados por la renuencia del ente acusador a entregar el expediente completo y las pruebas clave del proceso.Se debe recordar que Valeria Afanador desapareció el martes 12 de agosto de 2025, mientras se encontraba en las instalaciones del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado en Cajicá, Cundinamarca. La última vez que se le vio, durante el receso escolar, Valeria se dirigió sola a la zona deportiva tras recibir un balón del profesor de educación física, un docente que, junto con la directora de su curso, fue citado posteriormente a declarar por la Fiscalía.Según los testimonios recopilados, la profesora afirmó que intentó que Valeria tomara el refrigerio, pero la menor se alejó, y la docente se ocupó de otros niños y no volvió a verla. La alarma se encendió cuando, pasado el descanso, alrededor de las 10 a. m., Valeria no apareció en clase. Los profesores comenzaron una búsqueda interna, comunicándose a través de un grupo de WhatsApp y solo a las 12:50 p.m. se realizó la llamada a los familiares y autoridades para avisar de la desaparición. Este retraso generó graves cuestionamientos, ya que, según un informe de la Defensoría del Pueblo, el colegio tardó cerca de tres horas en notificar a las autoridades, tiempo crucial en el que se habrían podido establecer controles en las entradas y salidas del municipio.Los videos de seguridad, que fueron extraídos posteriormente para análisis, registraron a Valeria deambulando cerca de una cerca viva que rodea la institución, entrando y saliendo de los arbustos en repetidas ocasiones, en un recorrido que hizo hasta siete veces antes de desaparecer definitivamente. La búsqueda se extendió por 18 días, involucrando a familiares y organismos de emergencia. Finalmente, el 29 de agosto de 2025, su cuerpo fue hallado en el río Frío, aproximadamente a 300 metros del colegio, en una zona que ya había sido inspeccionada previamente. El informe forense de Medicina Legal determinó que Valeria murió por ahogamiento o sumersión en medio líquido, sin encontrarse signos de violencia física ni daños en su ropa. A pesar de esto, la familia ha rechazado consistentemente la hipótesis de que la niña haya salido sola de la institución educativa.El abogado de la familia, Julián Quintana, ha hecho hincapié en la solicitud de imputación tanto a la rectora como a otros profesores del colegio por las "profundas omisiones en este caso que derivaron en el homicidio de Valeria". Mientras tanto, el caso penal se ha movido: inicialmente se abrió una investigación por desaparición forzada (Fiscalía Primera Especializada Gaula Cundinamarca) y, tras el hallazgo, pasó a ser investigado por el delito de homicidio (Fiscalía 01 de Vida de Zipaquirá).Nuevo giro judicial: familia pone tutela denunciando a la FiscalíaEste lunes 22 de septiembre de 2025, los padres de Valeria, Luisa Fernanda Cárdenas Contreras y Manuel Fabián Afanador Casas, por medio de su abogado, interpusieron una Acción de Tutela ante los Jueces de Tutela de Reparto en Bogotá. Esta acción legal busca el amparo del derecho fundamental de petición y de los derechos de las víctimas, con el objetivo de obligar a la Fiscalía General de la Nación a entregar la información del expediente que les ha sido negada.Los accionantes argumentan que desde el 21 de agosto de 2025, presentaron una solicitud formal ante la Fiscalía, invocando el marco normativo de los derechos de las víctimas, para requerir la adopción de medidas urgentes y obtener acceso al expediente . Entre las peticiones elevadas por los padres de Valeria el 21 de agosto de 2025, y citadas textualmente en la tutela, se encuentran las siguientes solicitudes cruciales para acceder a la investigación:“Se me reconozca personería jurídica, así como a mi Abogada Suplente, Doctora Silvia Juliana Vargas Grandas para representar los intereses de las víctimas en el proceso identificado bajo radicado. Se expida a mi favor copia INTEGRA Y ESPEJO del expediente. Ello es, noticia criminal, órdenes a policía judicial, informes de campo, grabaciones, solicitudes de audiencias preliminares, demás elementos que lo compongan. (negrillas nuestras) Se nos notifique y cite a las audiencias preliminares a realizar por parte de la fiscalía general de la nación, así como a los demás actos investigativos donde nuestro apoyo pueda resultar importante. Se atienda la presente dentro del término legal establecido”.Posteriormente, el 27 de agosto de 2025, los padres reiteraron y ampliaron sus solicitudes con el fin de fortalecer la recolección de pruebas desde su perspectiva como víctimas . Entre las peticiones adicionales se encontraban: acceder a copia forense de los registros de seguridad y circuito cerrado de televisión de las cámaras de seguridad del colegio y de una cámara en una dirección específica en Cajicá, del periodo comprendido entre el 07 al 13 de agosto de 2025. También se solicitó la recolección de dibujos hechos por los estudiantes, el peritaje forense de un dibujo realizado por Valeria, la recolección de sus elementos personales de su locker, e incluso sugerencias investigativas específicas sobre terceros, como incluir en la investigación al dueño de un cultivo de cilantro colindante con el colegio y al propietario de un vehículo de placas BCC-799 visto en la propiedad el día de la desaparición.De acuerdo con el documento legal, conocido por Noticias Caracol, el término legal de 15 días hábiles para dar una respuesta de fondo a la primera petición finalizó el 11 de septiembre de 2025. Sin embargo, la Fiscalía 01 de Vida de Zipaquirá solo emitió un pronunciamiento que, para los padres, fue "evasivo".La respuesta de la Fiscalía a la solicitud de copia de los registros fílmicos fue: “Ahora bien, respecto a la solicitud de copia de los registros fílmicos recolectados, debo señalar que la Fiscalía General de la Nación, ha obtenido múltiples registros de videos, sin embargo, los mismos se encuentran en proceso de extracción forense y a la espera de la legalización en su totalidad por parte de las Fiscalías especializadas, donde se aperturó el delito de desaparición. Una vez se culmine esta actividad investigativa, se conexarán las investigaciones y dicho caudal probatorio, hará parte de la presente indagación”. La tutela argumenta que esta comunicación es insuficiente y que la ausencia de una respuesta completa y oportuna vulneró el derecho fundamental de petición de los padres de Valeria. Además, se denuncia que la Fiscalía ha negado el acceso a los elementos materiales probatorios, impidiendo a las víctimas "conocer el expediente, ni de manera íntegra, ni siquiera de manera parcial".La familia Afanador Cárdenas sostiene que esta negación configura una forma de revictimización, contraria a la Constitución, ya que les toca "padecer las consecuencias de la falta de coordinación interna del ente acusador" entre las distintas fiscalías que manejaron el caso (desaparición, secuestro y homicidio). Pese a que se han llevado a cabo mesas de trabajo con la Fiscalía, estas han servido como instancias de información parcial sin permitir el acceso al expediente para iniciar la investigación mediante peritos e investigadores privados contratados por la familia.El fundamento legal de la tutela se basa en que las víctimas tienen un derecho "humano y legal" a conocer lo que realmente ocurrió, a que los responsables rindan cuentas, y a que se repare de manera integral el daño causado. La jurisprudencia colombiana, citada en la tutela, es enfática al respecto. La Corte Constitucional ha señalado que la participación de las víctimas es mayor en la etapa de indagación y de investigación, pues es en estos momentos donde se recaudan las pruebas. La Sentencia T-374 de 2020 establece categóricamente que a las víctimas se les debe reconocer la garantía de acceso a la información y la posibilidad de acceso al expediente o a las diligencias, incluso desde sus primeros desarrollos.En sus pretensiones finales ante el juez, los padres de Valeria solicitan que se ordene a la Fiscalía 01 Especializada del Gaula y a la Fiscalía 01 de la Unidad de Vida de Zipaquirá dar una respuesta íntegra y completa a cada una de las peticiones elevadas. Más crucialmente, piden que se ordene a la Fiscalía General de la Nación "permitir el acceso completo de las víctimas al expediente, así como a tomar copia del material fílmico y de triangulación de antenas".LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Dos profesores de Valeria Afanador fueron llamados a brindar declaración ante la Fiscalía General de la Nación en medio de las investigaciones por la desaparición y posterior muerte de la menor de edad en inmediaciones del colegio Gimnasio Los Laureles, en Cajicá, Cundinamarca.Se trata de la directora de grupo de Valeria y del profesor de educación física, quienes deberán aclarar su responsabilidad en la desaparición de la pequeña.La directora del curso de la menor, en indagaciones internas de la institución educativa, ella intentó hacer que Valeria tomara las onces, pero la niña corrió hacia el salón de deportes para sacar un balón, una práctica que, aseguró, era habitual en ella.Dijo también que, posterior a eso, acompañó a otros niños a tomar el refrigerio y luego pasó a vigilar el parque y el arenero. Indicó que en su actividad de vigilancia a las 10:25 de la mañana no registró a Valeria y que solo se enteró de su desaparición tiempo después del descanso de los niños.El profesor de educación física también fue llamado a declarar ante la Fiscalía General de la Nación ya que él fue la persona que le entregó el balón a Valeria y quien habría sido el último docente que habló con la niña antes de desaparecer misteriosamente.Sobre si los docentes estarán vinculados al proceso como sospechosos de la desaparición y posterior muerte de Valeria Afanador, el abogado del Colegio Los Laureles dijo en Blu Radio que “son diligencias de entrevista, de manera que no se trata ni mucho menos de que la Fiscalía los tenga sospechosos de algún delito”.Las declaraciones de los dos profesores de Valeria serán clave dentro del proceso, pues la defensa de la familia de la menor de edad insiste en que no solo la rectora sino los docentes incurrieron en graves omisiones.Chats de los profesores de Valeria AfanadorLa Fiscalía General de la Nación reveló una serie de chats del grupo de WhatsApp de los profesores del colegio de Valeria Afanador. En dichas conversaciones se comenzó a preguntar por la niña apenas desapareció:Profesora 1: “Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado”. Profesora 2: “Normalmente se va al salón donde Mr. Diego tiene los materiales”. Profesora 3: “No aparece”. Profesora 4: “Ella no llegó a clase de sount art… ¿Estará cerca del salón de música?”. Profesora 5: “En los edificios no está y preescolar tampoco”.Una docente relató que, hacia el mediodía, se activó una alarma de evacuación en el colegio, momento en el que estudiantes y profesores comenzaron a buscar a Valeria Afanador. La búsqueda se intensificó y, a las 12:50 p.m., se realizó una llamada a la madre de la menor para informarle sobre su desaparición.De acuerdo con las actas del caso, alrededor de las 2:00 p.m. se notificó la presencia de los bomberos en el río que colinda con la institución educativa. En ese momento, se procedió a extraer los videos de las cámaras de seguridad, los cuales fueron entregados a la Policía para su análisis.El abogado de la familia, Julián Quintana, exigió que se investigue penalmente a los responsables dentro del colegio. En sus palabras: “Hicimos hincapié a la fiscalía frente a la solicitud de imputación tanto a la rectora como a otros profesores del colegio por las profundas omisiones en este caso que derivaron en el homicidio de Valeria”.Ante las presuntas omisiones, Francisco Bernate, abogado del colegio Gimnasio Los Laureles, dijo que “en el colegio hay estamentos, hay una estructura organizacional, hay unas responsabilidades muy bien definidas hacia los docentes que se tienen que ocupar de los espacios de descanso y se tienen que ocupar de la vigilancia de los estudiantes. Esto ha sido entregado a las autoridades”.
La Fiscalía General de la Nación ha citado a declarar a dos docentes en el marco de la investigación por la muerte de la pequeña Valeria Afanador, niña de 10 años cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en el río Frío, en Cajicá.Una de las citadas es la profesora que estuvo con Valeria antes del receso y su posterior desaparición. El otro docente es el profesor de educación física, quien le entregó el balón con el que la menor se dirigió sola a la cancha.Las diligencias están programadas para este martes 16 de septiembre: la primera a las 9:00 a.m. y la segunda a las 2:00 p.m.El primero en declarar será el profesor de educación física y en horas de la tarde la docente que estuco con la menor antes de desaparecer.El ente investigador, además, le solicitó a la rectora del colegio Los Laureles documentación importante para las investigaciones del caso:Informar si algún trabajador o ex trabajador ha presentado demanda laboral o denuncias penales en contra del colegio, en caso afirmativo aportar documentación.Suministrar historia académica, matrícula y demás documentos respecto de la menor Valeria Afanador Cárdenas.Suministrar copia del PIAR de la menor Valeria Afanador CárdenasSuministrar copia de la caracterización del estudiante señalada en la declaración jurada de la Rectora Sonia Inés Ochoa Daza, en la cual se da direccionamiento del acompañamiento escolar por parte de los docentes al comedor, almuerzos y patio."La presente documentación se recogerá en las instalaciones del establecimiento educativo por parte de los investigadores", manifestó la Fiscalía.¿Cómo desapareció Valeria Afanador?Valeria Afanador desapareció el martes 12 de agosto de 2025 en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado en Cajicá, Cundinamarca. Ese día, durante el descanso escolar, Valeria se dirigió sola a la zona deportiva tras recibir un balón del profesor de educación física. Según los testimonios, era habitual que ella jugara sola en la cancha.La directora de curso, encargada de su vigilancia, afirmó que intentó que Valeria tomara el refrigerio, pero la niña se alejó. Minutos después, la docente se habría ocupado de otros niños y no volvió a ver a Valeria. La alarma se encendió cuando, pasada la hora del descanso, la menor no apareció en clase. Los profesores comenzaron a intercambiar mensajes preguntando por ella a través del grupo de WhatsApp de docentes y se activaron protocolos de búsqueda dentro del colegio.Esto fue lo que se dijo en el chat de profesores del colegio el día en que desapareció Valeria Afanador:Profesora 1: “Buen día. ¿Alguien ha visto a Valeria Afanador? Los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado”.Profesora 2: “Normalmente se va al salón donde Mr. Diego tiene los materiales”.Profesora 3: “No aparece”.Profesora 4: “Ella no llegó a clase de sount art… ¿Estará cerca del salón de música?”.Profesora 5: “En los edificios no está y preescolar tampoco”.Una docente relató que, hacia el mediodía, sonó una alarma de evacuación en el colegio. Fue en ese momento cuando estudiantes y profesores comenzaron a buscar a Valeria de manera más organizada. A las 12:50 p.m., se realizó la llamada a la madre de la menor para informarle sobre su desaparición.Según las actas del caso, alrededor de las 2:00 p.m. se notificó la presencia del cuerpo de bomberos en el río que colinda con el colegio. En ese momento, también se procedió a extraer los videos de las cámaras de seguridad, los cuales fueron puestos a disposición de la Policía para su análisis.“Hicimos hincapié a la fiscalía frente a la solicitud de imputación tanto a la rectora como a otros profesores del colegio por las profundas omisiones en este caso que derivaron en el homicidio de Valeria”, declaró el abogado de la familia de Valeria.A pesar de los esfuerzos iniciales, Valeria no fue encontrada en las instalaciones. La búsqueda se extendió por 18 días, involucrando a organismos de emergencia, familiares y voluntarios. Finalmente, el 29 de agosto, su cuerpo fue hallado en el río Frío, a unos 300 metros del colegio, en una zona que ya había sido inspeccionada previamente.El informe forense concluyó que Valeria murió el mismo día de su desaparición por ahogamiento. No se encontraron signos de violencia física ni daños en su ropa. Sin embargo, persisten dudas sobre cómo logró salir del colegio, si fue inducida por alguien y si hubo omisiones graves en la vigilancia escolar. La familia rechaza la hipótesis de que la niña haya salido sola de la institución educativa.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Nueve días después de que se halló el cuerpo de Valeria Afanador en el río Frío de Cajicá (Cundinamarca), las autoridades han recopilado más pruebas y testimonios para determinar las causas de la desaparición y posterior muerte de la menor de 10 años, quien estudiaba en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe, lugar donde se perdió su rastro el pasado 12 de agosto. Los relatos de sus profesores y los múltiples videos de cámaras de seguridad son claves en la investigación. "Estuvo en clase de matemáticas desde las 7:30 hasta las 8:50 a. m.. Durante ese tiempo, Valeria salió de su salón al lado donde yo me encontraba, a mostrarme que había hecho en la agenda, me la muestra y regresa al salón. Luego tuvo clase conmigo, desde las 8:50 hasta las 10:05 a. m.", relató la última profesora que habría hablado con ella antes de su desaparición, según un acta en poder de las autoridades. La docente dijo que la menor "salió corriendo" cuando llegó la hora del descanso: "Recogí las evaluaciones, Valeria salió corriendo del salón, yo llamo a Valeria para tomar onces, no me presta atención y se va para el salón de deportes a sacar un balón. Como esto pasa constantemente, ya que ella disfrutaba jugar con balones en el descanso, me fui con otros niños a tomar onces".Al revisar las cámaras de seguridad del colegio, el acta reveló que Valeria recorrió gran parte de la institución educativa antes de que su rastro se perdiera a las 10:10 de la mañana, cuando cruzó la reja. En videos revelados por Noticias Caracol se ve que la niña atravesó la cerca y volvió al colegio seis veces y, a la séptima, no regresó de los arbustos.Los compañeros de curso de Valeria fueron quienes alertaron sobre su ausencia. "Yo me dirigí hacia el 1A donde tenía clase. Explicando el proceso de evaluación a los niños de primero, yo veo pasar unos niños de mi curso, ellos volvieron a pasar y me dijeron 'Miss, Valeria no está', me asomé por la ventana, para ver si estaba en la cancha, luego la profesora Laura envió un mensaje por Slack, que decía que no estaba Valeria", agregó la docente.Lo que dijo profesor que debía recibir a Valeria AfanadorOtro testimonio clave es el del profesor que debía recibir a la menor después del descanso: "Inicio la clase a las 10:35 a. m., noté que Valeria no estaba, tampoco estaba el estudiante Pinzón. Una vez llegó el estudiante, yo le pedí el favor de ir a buscar a Valeria, y el niño responde que no sabía dónde estaba, entonces se quedó en la clase. Inicié la clase normal, ya lista y pues sólo faltaba Valeria, entonces como no tenía buena carga en el celular, no manifesté la ausencia, cuando transcurre la clase, le pido a estudiantes que me ayuden a seguir a buscar a Valeria". En el acta también se ven chats donde los profesores de la institución alertaron la ausencia de Valeria aquel 12 de agosto. El primero de ellos fue enviado a las 11:14 am, es decir, 69 minutos después de que ella saliera a descanso:Profesora: Buen día, alguien ha visto a Valeria Afanador, los niños están corriendo buscándola y dicen que no aparece por ningún lado.Profesora 2: Normalmente se va al salón, donde Mr. Diego tiene los materialesProfesora 3: No apareceProfesor 4: Ella no llegó a clase de Sound Art… ¿estará cerca del salón de música ?Profesora 5: En los edificios no está y preescolar tampocoAbogado de colegio reconoce errores en casoEl abogado representante del colegio, Francisco Bernate, reconoció fallas de los maestros encargados del cuidado de la menor de edad. "Efectivamente aparecen dos profesores que han dado sus explicaciones en el colegio, pero que también deben dar a los espacios que corresponde. La primera, una docente que efectivamente tenía que estar pendiente con todos ellos al momento de la merienda, que es el momento en que Valeria sale del salón, y ella es el primer responsable de estar al cuidado de de esos menores, conforme a las instrucciones precisas y documentadas", dijo. Agregó que hay otro profesor "que tenía su cargo en el salón de deportes, que le facilita un balón, y que aparentemente en vez de cumplir con su responsabilidad, que era la vigilancia de ese pequeño parque donde ellos jugaban, pues se fue a realizar otras actividades". Por su parte, el abogado de la familia Afanador, Julián Quintana, dijo que este actuar es cuestionable. "Valeria tendría que estar en su clase y no afuera sin ninguna supervisión. Nos parece algo demasiado grave que un profesor inicie una clase, note la ausencia de Valeria y le dé igual, y entonces diga que se le descargó el celular, y cuando finaliza la clase, entonces es que advierte la ausencia de Valeria (...) pusieron a los mismos chiquiticos, a los mismos compañeros de Valeria, a buscarla... es que aquí no hay nada correcto, todo es irregular".Arreglos en la cerca, un punto claveUno de los puntos de debate son los arreglos realizados en la cerca que colinda con el río en donde fue encontrado el cuerpo de Valeria, por la que, según las cámaras de seguridad, habría salido la niña: "El lugar de los hechos fue totalmente manipulado por parte del colegio (...) le pusieron cemento y otras rocas y tierra a la parte donde se presume que Valeria salió", aseguró Quintana. Por su parte, Bernate dijo: "Se autorizó el colegio para cerrar ese pequeño espacio y se le ordenó construir una nueva reja, así como instalar cámaras, de manera que no fue ni mucho menos una actuación deliberada de obstruir o alterar la investigación. Por el contrario, fue autorizado ordenado por las instancias, una vez se había descargado todos los elementos de prueba (...) al director de Bomberos se le olvidó esa reunión". En los próximos días se conocerá el dictamen practicado al cuerpo de Valeria, con el fin de establecer si existen rastros de ADN ajeno. La Fiscalía informó en las últimas horas que, por ahora, se descarta la reconstrucción de los hechos y la toma de pruebas de ADN a los trabajadores, mientras se analizan los elementos probatorios ya recolectados.NOTICIAS CARACOL
Miles de colombianos iniciaron este lunes 1 de junio de 2026 consultando los resultados más recientes de Super Astro Sol, uno de los juegos de azar más populares del país por su modalidad, que combina un número de cuatro cifras con uno de los doce signos zodiacales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Estos son los resultados correspondientes al más reciente sorteo de este 1 de junio.Resultados Super Astro Sol del lunes 1 de junio de 2026Número ganador: por definirSigno zodiacal: por definirLos resultados oficiales son divulgados a través de los canales autorizados y plataformas de los operadores habilitados, donde los apostadores pueden verificar si su jugada resultó ganadora.¿En qué consiste Super Astro Sol?Super Astro Sol es un juego de suerte y azar autorizado en Colombia que exige acertar una combinación de cuatro cifras y un signo zodiacal.Para participar, el jugador debe seleccionar:Un número entre 0000 y 9999.Un signo zodiacal.Los signos disponibles son:AriesTauroGéminisCáncerLeoVirgoLibraEscorpioSagitarioCapricornioAcuarioPiscisTambién existe la modalidad automática, mediante la cual el sistema asigna aleatoriamente tanto el número como el signo zodiacal.¿Cuánto cuesta jugar?Super Astro Sol ofrece opciones para distintos presupuestos:Apuesta mínima: $500 pesos.Apuesta máxima: $10.000 pesos por tiquete.Esta flexibilidad ha contribuido a que el juego mantenga una amplia participación en diferentes regiones del país.¿Dónde comprar el tiquete?Las apuestas pueden realizarse en puntos de venta autorizados y operadores habilitados para comercializar juegos de suerte y azar.Antes de finalizar la compra, es recomendable verificar que el comprobante incluya correctamente:Número seleccionado.Signo zodiacal elegido.Valor de la apuesta.Fecha del sorteo.Código de validación.Conservar esta información es fundamental para cualquier proceso de reclamación.Plan de premios de Super Astro SolEl juego recompensa distintos niveles de acierto:Cuatro cifras y signo zodiacal: paga 42.000 veces el valor apostado.Tres cifras y signo zodiacal: paga 1.000 veces la apuesta.Dos cifras y signo zodiacal: paga 100 veces el monto jugado.Gracias a este esquema, los jugadores pueden acceder a premios importantes incluso sin acertar la combinación completa.¿Cómo reclamar un premio?En caso de resultar ganador, es indispensable presentar el tiquete original en perfecto estado, ya que constituye el único documento válido para reclamar el premio.Dependiendo del monto obtenido, los operadores pueden solicitar:Documento de identidad vigente.Tiquete original de la apuesta.Formularios adicionales para premios de alto valor.Certificación bancaria en algunos casos.Asimismo, los premios superiores a los límites establecidos por la ley están sujetos a las retenciones tributarias correspondientes.Recomendaciones para los apostadoresLos operadores recomiendan consultar los resultados únicamente a través de canales oficiales y evitar compartir fotografías completas de los tiquetes en redes sociales o aplicaciones de mensajería.También es aconsejable revisar cuidadosamente toda la información impresa en el comprobante antes de abandonar el punto de venta, con el fin de evitar inconvenientes posteriores al momento de reclamar un eventual premio.
La Selección Colombia se prepara para afrontar la fase de grupos del Mundial 2026. Aunque el panorama invita al optimismo, el experimentado director técnico Luis Fernando Suárez, en entrevista con 'Blog Deportivo', de Blu Radio, lanzó una advertencia clara: el talento no bastará, si no se acompaña de una seriedad absoluta.Para el estratega antioqueño, el camino del seleccionado colombiano exige máxima concentración, analizando a fondo las virtudes y los peligros que representan Uzbekistán, República Democrática del Congo y Portugal.A primera vista, Uzbekistán podría parecer el rival más accesible del sector, pero Suárez pide no caer en el error de la subestimación. El técnico destaca que el conjunto asiático es un equipo tácticamente disciplinado y sumamente vertical.¿Los detalles de la Selección de Uzbekistán?Bloque defensivo sólido: "Es un equipo que espera bien, que recupera la pelota y que produce jugadas", explica Suárez.Ataque por las bandas: Su juego exterior es fuerte, buscando constantemente los costados con serias posibilidades de tirar centros peligrosos.Transiciones letales: No necesitan posesiones largas para hacer daño. "Busca un contragolpe pero con tres o cuatro pases, con densidad de ataque".El veredicto de Suárez: "Hay que tener cuidado, Colombia debe ser el favorito, pero jugando muy serio".Lo que se debe tener en cuenta para enfrentar a CongoEl segundo rival en el radar es el seleccionado de la República Democrática del Congo. Lejos de responder al clásico estereotipo del fútbol africano basado puramente en el físico, este equipo cuenta con un factor diferencial: la escuela del Viejo Continente.Influencia internacional: "Es un equipo lleno de jugadores belgas y franceses", resalta el entrenador.Identidad híbrida: Al haberse formado en las exigentes ligas europeas, poseen una condición táctica y técnica superior. "Tienen esa condición que no es tan africana, sino con la influencia que es europea, así que hay que tener cuidado con todo".Nuevamente, Suárez recalca que el boleto a la siguiente ronda dependerá del respeto al rival: "De nuevo, Colombia puede salir avante en este grupo si es serio".Portugal es más que Cristiano RonaldoEl duelo frente Portugal se perfila como el plato fuerte del grupo. Suárez invita a la Selección Colombia a mantener una mentalidad ganadora, pero aterrizada, advirtiendo que sería un error gravísimo dar por hecha la clasificación antes de medir fuerzas con los lusos.Sin depender de una sola figura: Si bien los focos suelen posarse sobre Cristiano Ronaldo, el estratega afirma: "Ojo que no es solamente Cristiano Ronaldo, porque es claro que hay un montón de jugadores que la tienen clara".El cerebro del equipo: Suárez no ocultó su admiración por una de las máximas figuras del mediocampo portugués: "Este Bruno Fernandes es un jugador clarísimo, que uno quisiera tener en cualquier equipo del mundo".Para el técnico colombiano, el potencial de este rival es inmenso, ubicándolo en la primera línea del panorama internacional: "Es favorito al título en el Mundial 2026, siempre se ha dicho".Artículo elaborado con IA Gemini, bajo la supervisión de un periodista de www.golcaracol.com
Miles de apostadores en Colombia comenzaron este lunes 1 de junio de 2026 consultando los resultados más recientes de Dorado Tarde, una de las modalidades de chance más populares del país gracias a sus sorteos diarios y a las diferentes opciones de apuesta que ofrece.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Dorado Tarde del lunes 1 de junio de 2026Número ganador: por definirQuinta cifra: por definirLos resultados son certificados por los organismos correspondientes y divulgados a través de canales autorizados para garantizar la transparencia del sorteo y la seguridad de los jugadores.¿Cómo funciona Dorado Tarde?Dorado Tarde opera bajo la modalidad de apuestas permanentes o chance. Los participantes pueden elegir una combinación numérica de una, dos, tres o cuatro cifras dentro del rango comprendido entre 0000 y 9999.El objetivo es acertar el número ganador anunciado en el sorteo oficial. Dependiendo de la modalidad elegida y del nivel de coincidencia obtenido, los jugadores pueden acceder a diferentes categorías de premios.Uno de los elementos característicos de este juego es la denominada "Quinta", una cifra adicional que complementa el resultado principal y amplía las posibilidades de obtener ganancias.¿Cómo jugar Dorado Tarde?Participar es un proceso sencillo. Los jugadores deben registrar su apuesta en puntos autorizados y seleccionar el valor que desean invertir.Las modalidades más utilizadas son:Apuesta directa: exige acertar el número exactamente en el mismo orden del resultado oficial.Apuesta combinada: permite ganar si las cifras coinciden en un orden diferente, aunque el premio es menor.Gracias a esta flexibilidad, Dorado Tarde continúa siendo uno de los sorteos preferidos por los aficionados a los juegos de azar en Colombia.Plan de premios de Dorado TardeEl sistema de pagos contempla diferentes niveles de acierto:Cuatro cifras directas: 4.500 veces el valor apostado.Cuatro cifras combinadas: 208 veces la apuesta.Tres cifras directas: 400 veces el valor jugado.Dos cifras acertadas: alrededor de 50 veces la inversión.Una cifra acertada o "uña": cinco veces el valor apostado.Estas categorías permiten que los jugadores puedan obtener premios incluso sin acertar completamente el número ganador.¿Cómo reclamar un premio?Si resulta ganador, es indispensable conservar el comprobante original en buen estado, ya que constituye el único documento válido para reclamar el premio.Además, deberá presentar un documento de identidad vigente y cumplir con los requisitos establecidos por la entidad operadora.Premios menoresLos premios de menor cuantía suelen pagarse directamente en puntos autorizados.Premios mayoresLas sumas más elevadas requieren procesos de validación adicionales y deben reclamarse en oficinas autorizadas por el operador.Asimismo, algunos premios están sujetos a retenciones tributarias de acuerdo con la legislación colombiana vigente.Recomendaciones para los jugadoresLos operadores recomiendan verificar los resultados únicamente a través de canales oficiales y conservar el tiquete hasta confirmar el resultado del sorteo.También es importante revisar cuidadosamente los datos impresos en el comprobante al momento de realizar la apuesta para evitar inconvenientes posteriores durante el proceso de reclamación.
La mirada perdida de un animal, a ojos de los humanos, podría expresar todo lo que este vivió, pero que no tiene la capacidad de poner en palabras. Tal es el caso de un mono maicero que fue rescatado en Santander, cuyos ojos se ven tristes después de que una persona lo alejara de su hogar -su hábitat- para vivir en malas condiciones.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) lo rescató y lo valoró para comprender cómo estaba y cómo podría ser su futuro. En medio de los exámenes de rigor, este monito estaba sobre la báscula cuando tomaron una fotografía de la conmovedora imagen que estaba ante ellos: los ojos tristes de un ser que fue extraído, alejado.La conmovedora historia del mono maiceroEl mamífero fue encontrado dentro de una jaula, a cientos de kilómetros de su selva, cubierto por una camisa y bajo el inclemente sol. Así fue encontrado este pequeño después de que la Corporación recibiera una denuncia ciudadana que alertó sobre la presencia de este mono en zona rural de Floridablanca, Santander. Él no pertenecía allá; la especie del mono maicero es de la Amazonía y los Llanos Orientales.La alerta de este animal en cautiverio movilizó a todo un equipo de especialistas, veterinarios y autoridades ambientales. Una vez recuperado, inició el proceso para valorarlo y saber en qué condición estaba, así como la manera en la que estuvo viviendo, pero también para saber qué hacer.“Una vez llega al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, lo primero que realizamos es una evaluación física y comportamental para conocer las condiciones en las que se encuentra el ejemplar. Posteriormente efectuamos una valoración más completa mediante anestesia, exámenes clínicos, toma de muestras de sangre y raspados de piel que nos permiten identificar posibles afectaciones y determinar su estado de salud”, explicó Vladimir Quintero Sánchez, coordinador del CAV - CDMB.La foto con la mirada triste marca un nuevo capítulo para este ser vivo. Tanto examen permitirá responder preguntas que el animal no puede responder por si solo, pero que la ciencia y los responsables sí: ¿qué pasó durante su etapa de cautiverio?“Las muestras de sangre permitirán determinar su estado actual de salud, realizar estudios parasitológicos junto a la Universidad Cooperativa de Colombia – UCC y adelantar pruebas especializadas para identificar algunos procesos virales presentes en el ejemplar. Una vez obtengamos los resultados, evaluaremos las alternativas más adecuadas para definir su destino final”, señaló Quintero Sánchez.Que sea un fenómeno lamentablemente común en Colombia no hace que este hecho sea algo menor. La extracción de fauna silvestre de sus hábitats, en palabras de la CDMB, representa una pérdida de los ecosistemas a los que pertenece y además evidencia las consecuencias del tráfico y tenencia ilegal de esta clase de animales.“Este caso demuestra lo importante que es la colaboración de la ciudadanía en la protección de nuestra fauna silvestre. Cada reporte oportuno puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de un animal. Desde la CDMB continuaremos fortaleciendo las acciones de rescate, atención y conservación, pero también el trabajo de educación ambiental para que cada vez más personas comprendan que las especies silvestres pertenecen a la naturaleza y no al cautiverio”, afirmó Juan Carlos Reyes Nova, director de la Corporación bumanguesa.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Tras los resultados del pasado domingo 31 de mayo, y a la espera de una segunda vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, varios mandatarios de la región reaccionaron a cómo está el panorama electoral en Colombia. Cabe resaltar que la participación ciudadana en esta oportunidad fue la más alta para una primera vuelta desde que entró en vigor la Constitución de 1991, con un 57,88% del total de las personas habilitadas. De la Espriella tuvo la votación más alta, con el 43,74% (10'361.499 votos), y le siguió Iván Cepeda, que obtuvo el 40,90% (9'688.361 votos). En tercer y cuarto lugar quedaron Paloma Valencia, que obtuvo 1'639.685 votos (6,92 %), y Sergio Fajardo, que registró 1'009.073 votos (4,26%).El registrador nacional Hernán Penagos destacó en entrevista con Noticias Caracol la logística de la jornada y la rapidez para saber los resultados del preconteo. "La ciudadanía salió a votar de manera tranquila y pacífica, lo hizo temprano. (...) El procesamiento que se llevó a cabo después de las 4 de la tarde fue impecable. El trabajo de los jurados de votación se realizó con absoluto éxito", dijo. Ahora las autoridades se encuentran en el proceso de escrutinio, que según el Consejo Nacional Electoral (CNE) es "la revisión, verificación y consolidación oficial de los votos. A diferencia del preconteo, tiene efectos jurídicos y sirve para determinar los resultados oficiales de una elección".Penagos añadió que ya están trabajando en la logística para la segunda vuelta presidencial, que se llevará a cabo el próximo 21 de junio: "Vamos a avanzar nuevamente con auditorías internacionales, con la exposición del código fuente. Vamos a congelar el mismo. Vamos a convocar a todos los partidos políticos a los simulacros y a las pruebas de carga de cada uno de los componentes en los que estamos trabajando (....) vamos a llenar mucho más de garantías para que haya absoluta tranquilidad".Las reacciones de los presidentes de la región tras eleccionesLa presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió respetar la "voluntad popular". Sin embargo, consideró "importante" que se investiguen las denuncias sobre posibles irregularidades planteadas por el mandatario colombiano, Gustavo Petro, y por el candidato Iván Cepeda. "Es importante lo que está diciendo el presidente Petro de que hubo, que no fue un conteo limpio. Entonces es importante escucharlo, analizarlo y respetar siempre la voluntad popular”, afirmó. Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, felicitó a Abelardo de la Espriella y aseguró: "¡Felicidades, Abelardo de la Espriella, por una gran victoria! Lamentablemente, ser mal perdedor es algo contagioso. Correa logró contagiar a otros de la región". El mandatario argentino, Javier Milei, celebró el resultado en su cuenta de X: "ste resultado refleja el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano y una voluntad expresa de decirle basta al fracasado modelo socialista que tanto daño le ha hecho a nuestra región". José Antonio Kast, presidente de Chile, mencionó: "Felicito al candidato Abelardo de la Espriella por su gran triunfo en la elección y le deseo el mayor de los éxitos en la segunda vuelta. Una Colombia más libre y segura es una buena noticia para toda la región". Asimismo, los opositores venezolanos Edmundo González Urrutia y Juan Pablo Guanipa se pronunciaron. "Gran jornada ayer en Colombia. Las democracias no solo son elecciones, pero su fortaleza abraza cualquier intención de destruirla", señaló González Urrutia. "Envío mis saludos a Abelardo de la Espriella y le deseo éxitos en esta nueva fase electoral. Colombia y Venezuela siempre tendrán sus destinos entrelazados. Por ello le deseo paz, seguridad y libertad a nuestra hermana República", añadió Guanipa.NOTICIAS CARACOL DIGITAL*Con información de EFE