Publicidad

Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Cabezote sección Mundo Noticias Caracol 2025 DK

La variante del ébola que mantiene en alerta a la OMS: no tiene vacuna ni tratamiento aprobado

Uno de los factores que más inquieta a organizaciones internacionales y equipos médicos es que las vacunas actualmente disponibles contra el ébola no están autorizadas para el virus Bundibugyo.

La variante del ébola que mantiene en alerta a la OMS: no tiene vacuna ni tratamiento aprobado
No tiene vacuna ni tratamiento aprobado -
Canva

Un reciente aviso sanitario internacional volvió a encender las alarmas de las autoridades médicas en el mundo. Esta vez, el foco está en África Oriental, donde un brote de enfermedad por virus Bundibugyo, una de las variantes del ébola, llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional.

La preocupación no solo radica en la rápida expansión de casos sospechosos en la República Democrática del Congo y Uganda, sino también en una situación que inquieta especialmente a la comunidad científica: actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico contra esta variante del virus.

Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés

De acuerdo con la OMS, el brote fue detectado inicialmente el 5 de mayo de 2026 en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, luego de reportarse una enfermedad desconocida con alta mortalidad, incluso entre trabajadores de la salud.

Días después, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa confirmó enfermedad por virus Bundibugyo en varias muestras analizadas y el Ministerio de Salud declaró oficialmente el decimoséptimo brote de ébola registrado en ese país.

Hasta el 15 de mayo se habían reportado 246 casos sospechosos y 80 muertes en tres zonas de salud. Además, Uganda confirmó dos casos importados desde territorio congoleño.

¿Qué es el virus Bundibugyo?

El virus Bundibugyo es una forma grave de enfermedad por ébola causada por el ebolavirus Bundibugyo. Se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, que puede transmitirse desde animales hacia humanos. Las autoridades sanitarias sospechan que los murciélagos frugívoros son su reservorio natural.

Publicidad

El doctor Sanjay Gupta de CNN, explicó que el ébola es “una enfermedad hemorrágica viral, causada por un grupo de virus llamados virus orto-ébola”.

Según detalló, el término enfermedad hemorrágica refleja la gravedad del cuadro clínico, ya que el virus puede afectar múltiples órganos y alterar la capacidad del cuerpo para coagular la sangre, generando hemorragias.

Publicidad

“La ébola no es muy contagiosa”, explicó Gupta, al señalar que el virus no suele transmitirse mediante interacciones rápidas o casuales. Sin embargo, advirtió que “es extremadamente infecciosa”, debido a que pequeñas cantidades del virus pueden ingresar al cuerpo a través de heridas o contacto directo con fluidos contaminados.

La transmisión ocurre principalmente mediante contacto con sangre, vómito, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas infectadas, así como por superficies contaminadas.

La falta de vacunas preocupa a expertos

Uno de los factores que más inquieta a organizaciones internacionales y equipos médicos es que las vacunas actualmente disponibles contra el ébola no están autorizadas para el virus Bundibugyo.

La organización Médicos Sin Fronteras, la cual tiene presencia en 70 países entre ellos la República Democrática del Congo, explicó que las vacunas desarrolladas tras las grandes epidemias registradas entre 2014 y 2016 estaban dirigidas específicamente contra el llamado “virus Zaire”, otra variante del ébola.

Publicidad

“Para el virus Bundibugyo, que también causa la enfermedad del Ébola, aún no se ha aprobado ninguna vacuna ni tratamiento”, señaló la organización.

Actualmente existen conversaciones dentro de la OMS para evaluar posibles vacunas candidatas que puedan utilizarse en ensayos clínicos de emergencia, como ocurrió en brotes anteriores.

Publicidad

Mientras tanto, la atención médica se basa principalmente en tratamientos de soporte para controlar síntomas como fiebre, vómito, diarrea y deshidratación.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del virus pueden aparecer entre dos y 21 días después de la exposición, aunque el promedio suele ser de aproximadamente 10 días.

De acuerdo con Gupta, la enfermedad suele dividirse en dos etapas: síntomas “secos” y síntomas “húmedos”.

En la primera fase pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de garganta y fatiga. Posteriormente, algunos pacientes desarrollan síntomas gastrointestinales más severos, como diarrea, vómito y manifestaciones hemorrágicas.

Publicidad

Otro de los retos es la dificultad para diagnosticar rápidamente la enfermedad, ya que en sus primeras etapas puede confundirse con malaria, meningitis, fiebre tifoidea u otras enfermedades hemorrágicas.

Médicos Sin Fronteras también advirtió que actualmente existe escasez de kits de diagnóstico específicos para el virus Bundibugyo, lo que retrasa la confirmación de casos y el rastreo de contactos.

Publicidad

La OMS mantiene vigilancia internacional

El 16 de mayo de 2026, el director general de la OMS determinó que el brote constituía una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional bajo el Reglamento Sanitario Internacional.

Sin embargo, el organismo aclaró que, aunque la situación representa una preocupación seria, todavía no cumple los criterios para ser considerada una emergencia pandémica.

La Organización Panamericana de la Salud reiteró que ningún país debería cerrar fronteras ni imponer restricciones comerciales o de viaje, debido a que estas medidas “carecen de fundamento científico” y podrían dificultar las labores de respuesta.

Además, recomendó fortalecer la vigilancia epidemiológica, el aislamiento temprano de casos sospechosos, el seguimiento de contactos durante 21 días y las medidas de protección para el personal sanitario.

Publicidad

Las autoridades también insistieron en la importancia de informar adecuadamente a las comunidades sobre los síntomas, las formas de transmisión y las medidas para reducir el riesgo de exposición, especialmente en zonas donde el acceso a servicios médicos es limitado.

HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
Hcarrenb@caracoltv.com.co

Publicidad

Publicidad

Publicidad