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Papa Francisco presidió la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa

En su acto de celebración frente a más de un millón de jóvenes, el papa Francisco animó a los asistentes a “levantarse siempre” en la vida y a ayudar a los demás.

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El papa Francisco celebró este sábado, 5 de agosto de 2023, la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud, JMJ, en Lisboa, ante un millón y medio de jóvenes. El religioso animó a los presentes con un discurso sobre "levantarse siempre" en la vida y ayudar a levantar a los demás cuando lo necesiten.

El papa llegó al Parque Tejo en el papamóvil y recorrió todas sus zonas entre el entusiasmo desenfrenado de los jóvenes, a pesar de que llevaban horas esperando bajo un sol abrasador. El parque, que fue rebautizado durante la celebración como “Campo de Gracia”, cuenta con una enorme explanada de 100 hectáreas y fue el escenario de una emotiva ceremonia en la que drones blancos dibujaron sobre el cielo las palabras "levántate" y "sígueme" en varios idiomas.

Un centenar de jóvenes llegados de 151 países del mundo y que pasarán la noche en este terreno para participar mañana en la misa de clausura de la JMJ, ya habían colocado sus sacos de dormir, colchones y todo lo que pudieron encontrar para crear un poco de sombra. Desde la JMJ de Cracovia no se vivía un evento de tal magnitud organizado por la Iglesia católica.

Con la llegada del atardecer comenzó un espectáculo lleno de arte, con cantos y bailes. Dentro de los testimonios de algunos de los jóvenes participantes se escuchó la voz de Marta, una refugiada de 18 años proveniente de Mozambique, en la provincia de Cabo Delgado, que se vio obligada a huir del país con su familia luego de ser atacada y secuestrada. Marta y su familia han sido acogidos por las parroquias de Portugal.

El papa Francisco, como está siendo habitual en esta JMJ, dejó el discurso preparado para poder hablar de manera más informal con la marea de jóvenes que lo escucharon con atención. El religioso les ofreció pequeñas píldoras de vida como que tienen que ser "raíces de alegría" y que "la alegría tienen que buscarla en el diálogo con los demás".

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También les habló del cansancio que a veces sienten los jóvenes y los animó a levantarse siempre y a levantar a los demás porque "el único momento en el que es lícito mirar de arriba a abajo a alguien es para ayudarlo a levantarse".

Finalmente, el representante de la iglesia católica concluyó su discurso con tres consejos: "Caminar y si uno se cae, levantarse y entrenarse en la vida todos los días. En la vida nada es gratis, todo se paga, salvo el amor de Jesús. Y no tengan miedo", se despidió.

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