El presidente Donald Trump despidió este jueves a la fiscal general Pam Bondi, una fiel aliada suya, tras una gestión controvertida de asuntos como los archivos del delincuente sexual Jeffrey Epstein e investigaciones políticas. El vicefiscal general Todd Blanche, exabogado personal de Trump, ejercerá como fiscal general interino, anunció el presidente en su plataforma Truth Social. "Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal", aseguró Trump.
"Pam hizo un trabajo tremendo supervisando una ofensiva masiva contra el crimen en todo nuestro país, con los asesinatos cayendo a su nivel más bajo desde 1900. Queremos mucho a Pam, que pasará ahora a un nuevo trabajo, muy necesario e importante, en el sector privado", añadió.
Trump había expresado meses atrás su frustración por lo que consideraba un compromiso insuficiente de Bondi para llevar a juicio a varios enemigos políticos de la época en la que estuvo a punto de ir a la cárcel por varios casos, tras su primer mandato presidencial. La fiscal general también recibió críticas, tanto de seguidores de Trump como de la oposición demócrata, por la forma como gestionó el dossier del criminal sexual Jeffrey Epstein. Distintos medios comenzaron a especular con la posibilidad de que la paciencia del magnate neoyorquino para con Bondi se hubiera agotado.
Según Fox News, que adelantó la noticia poco antes citando fuentes de la Casa Blanca, Trump comunicó a Bondi su cese a última hora del miércoles.
Desde que a mediados del año pasado el asunto de los archivos del pederasta Epstein comenzó a jugar en contra del Gobierno, Bondi ha intentado darle carpetazo sin aparente éxito. Incluso entre las bases trumpistas este sigue siendo considerado como un enrevesado y oscuro caso que el presidente no ha logrado aclarar pese a que el Departamento de Justicia, de manera reticente, acabó haciendo públicos cientos de miles de documentos.
A su vez, la Fiscalía ha cosechado una serie de reveses en los tribunales a la hora de tratar de imputar a distintas figuras de las que Trump ha jurado vengarse judicialmente, desde la fiscal general de Nueva York, Letitia James, pasando por seis legisladores demócratas que instaron al ejército estadounidense a desobedecer órdenes que fueran ilegales o el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
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Bondi, de 60 años, comenzó a apoyar públicamente a Trump a principios de la década pasada cuando era fiscal general de Florida, y dentro del Gabinete que nombró en enero de 2025 ha sido considerada una de las figuras más fieles al presidente estadounidense.
Blanche, de 51 años, ha defendido como abogado a varias figuras muy cercanas a Trump, como el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani y también ha representado a Trump en el caso relacionado con los pagos encubiertos del republicano a la actriz porno Stormy Daniels. Como fiscal general adjunto, ha sido el encargado de encabezar un interrogatorio en prisión con Ghislaine Maxwell, expareja y principal conseguidora para el fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
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AFP y EFE