Dos hechos en el monte Everest están ocupando titulares de prensa internacionalmente, luego de que un alpinista perdiera la vida y a otro tuvieran que amputarle un dedo. Ambos intentaron subir a los casi 8.848 metros de altura de este escenario en el que se suelen dar las historias más extremas de superación humana y, simultáneamente, de sus tragedias más desgarradoras.
En la más reciente temporada de ascenso, dos nombres han acaparado la atención internacional. Mientras la comunidad montañista llora la pérdida de Bijaya Ghimire, un pionero que rompió barreras sociales, el caso de Madhusudan Patidar sirve como una advertencia brutal sobre las consecuencias de un solo instante de descuido a temperaturas bajo cero.
Alpinista murió subiendo el monte Everest
La montaña se cobró la vida de Bijaya Ghimire, un alpinista nepalí de 35 años cuya trayectoria es un testimonio de resiliencia frente a la adversidad. Ghimire era reconocido en el mundo del alpinismo porque fue el primer nepalí de la clase social 'dalit', históricamente conocida como los "intocables" y considerada la casta más baja y marginada del país, en alcanzar la cima del mundo. En 2016 tuvo que hipotecar su casa para financiar su primera expedición al Everest, un hito que repetiría posteriormente en 2019 y 2023.
El trágico suceso ocurrió mientras Ghimire intentaba su cuarto ascenso a la mítica montaña este año. Según los informes de las autoridades, el alpinista comenzó a sentirse indispuesto mientras atravesaba la peligrosa cascada de hielo del Khumbu. Aunque fue trasladado de regreso, falleció a una altitud de aproximadamente 5.200 metros, entre el Campo Base y el Campo 1.
Aunque las causas exactas no han sido confirmadas de manera oficial, el inspector de policía Tul Bahadur Salami declaró que probablemente la muerte se debió al "mal de altura". Ghimire dejó un legado de servicio, habiendo ayudado en 2019 a Gyanmala Ranapal a convertirse en la primera mujer de la casta 'dalit' en coronar la cima.
Alpinista perdió dedo tras subir Monte Everest por grave descuido
En contraste con la tragedia de Ghimire, el caso de Madhusudan Patidar, un alpinista e influencer indio de 29 años, ilustra cómo la supervivencia en el Everest depende de la disciplina absoluta. Con más de 30 cumbres en su historial, Patidar cometió un error que él mismo describe como una "pequeña decisión" con consecuencias permanentes.
Mientras se encontraba a 8.400 metros de altitud, en plena "zona de la muerte", decidió quitarse el guante exterior durante tan solo cuatro minutos para ajustar su equipo fotográfico y capturar una imagen de la cima. A esa altitud, las condiciones eran prácticamente letales con -35°C acompañados de ráfagas de viento que incrementaban la sensación térmica de frío extremo. La biología humana en estas condiciones prioriza el flujo sanguíneo hacia los órganos vitales, dejando las extremidades totalmente desprotegidas.
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Al llegar al campamento base, Patidar notó que su dedo meñique izquierdo se había ennegrecido; el diagnóstico fue congelación de etapa 3, lo que significaba que el tejido estaba muerto.El calvario de Patidar no terminó en la montaña. Debido a la falta de centros médicos especializados en el lado del Tíbet y a dificultades económicas para costear el tratamiento inmediato, tuvo que esperar tres meses para ser intervenido. Durante ese tiempo, incluso llegó a escalar otras dos montañas de más de 6.000 metros con el dedo necrosado. Finalmente, los médicos tuvieron que amputar el dedo, una consecuencia irreversible de un descuido de cuatro minutos.
MARÍA PAULA GONZÁLEZ
PERIODISTA DIGITAL
mpgonzal@caracoltv.com.co