El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Incertidumbre es el sentimiento que vive una familia de la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá. Desde hace un año, extorionistas les están intimidando, con llamadas y mensajes amenazantes, exigiéndoles 60 millones de pesos para poder seguir trabajando con la bodega de reciclaje que tienen estas personas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"La vida se me ha vuelto un infierno": familia de recicladores en BosaComo esta familia no ha querido acceder al pedido de los delincuentes, estos han llegado a disparar; en una oportunidad hirieron a uno de los clientes y el pasado 23 de diciembre le quitaron la vida a un familiar. Los extorsionistas continúan contactándose con estas personas y el Ojo de la noche, de Noticias Caracol, fue testigo de cómo los criminales seguían escribiendo, diciendo que si no pagan la plata seguirán asesinando a la familia.Lilian Méndez, comerciante, manifestó que los sicarios “aparecieron en moto y mataron a mi muchacho. No les importó que hubiera niños y le dieron un disparo a mi hija. De ahí para acá la vida se me ha vuelto un infierno porque todos los días me llaman”.En otro atentado, los delincuentes hirieron a un reciclador que llegó a vender cartón. “Le pegaron un tiro a un reciclador de los que estaba aquí vendiendo, pensando que era un hijo mío. Pasaron en moto disparando”, narró.Desde diciembre del año 2024, comenzó el calvario para esta familia cuando una banda criminal llamó a pedirle dinero a cambio de dejar que las víctimas siguieran trabajando en la bodega. “Llegaron aquí con panfletos. Me escribieron y me llamaron diciéndome que para el 26 tenía que sacar 60 millones de pesos”, mencionó la víctima.Desde entonces, en la vida de esta familia todo cambio, pues el miedo la invadió y ahora todo empeoró con la muerte de Jonathan Sánchez, de 25 años, quien era esposo de una de las hijas de Lilian. Los asesinos, incluso, grabaron el crimen.“Viéndolo bien, son personas sin escrúpulos, sin pudor, porque, en verdad, habiendo niños y todo no les importó matar al muchacho ahí”, manifestó Lilian.Así amenazan a familia de recicladores en BosaEn medio de la entrevista que la víctima le dio a Noticias Caracol, las cámaras captaron el momento en que la volvieron a amenazar. El mensaje intimidante decía que “vamos a caer como ladrón en la noche, pero ahora sí te vamos a dar. Me le das saludo a Oscar y Estefanía (hijos de la víctima)”.Lilian se vio obligada a esconder a sus hijos por el temor a que sean asesinados. Además, también tuvo que cerrar la bodega de reciclaje. “Salí corriendo como si hubiera cometido algún delito. El delito mío fue reciclar, salir adelante, ser una líder del reciclaje. Ese fue mi delito”.Dos policías le brindan seguridad a Lilian, mientras que los criminales que asesinaron a su yerno y la amenazan constantemente continúan en libertad. “Me tocará cerrar e irme porque qué más hago. Vale más la vida que cualquier plata”, dijo.Lilian no sabe cuánto tiempo más tendrá que aguantar las amenazas y los ataques a su familia. Por eso, pide al Gaula y a la Fiscalía que se apersonen de su caso, pues no quiere seguir sufriendo por los extorsionistas que tienen en vilo a su familia.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE EDWARD PORRAS, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
La noche del 7 de diciembre de 2024, una fecha tradicionalmente marcada por la celebración del Día de las Velitas, la comunidad del barrio Potreritos en la localidad de Bosa, al sur de Bogotá, se encontró inmersa en una conflagración de grandes dimensiones. El suceso, que tuvo lugar en la carrera 88 con calle 74 sur, arrasó con varias edificaciones y dejó un escenario de devastación material. Aunque el fuego fue controlado, y afortunadamente no se reportaron víctimas fatales ni personas lesionadas, la emergencia acontecida alteró la vida de decenas de familias, obligándolas a presenciar cómo las llamas consumían sus bienes.Se presume que la calamidad pudo haberse originado por un volador, un artículo de pólvora comúnmente utilizado en estas festividades. El incendio estructural, que inició en una bodega, se propagó rápidamente, afectando a estructuras aledañas y consumiendo por completo dos fábricas ubicadas en la zona: una dedicada a la producción de icopor y otra de plásticos. Este intenso fuego no solo acabó con las edificaciones industriales, sino que también destruyó el trabajo de décadas los sueños de muchos habitantes"del sector.La magnitud del desastre fue tal que requirió de la movilización de un amplio contingente de organismos de emergencia. Bomberos de las estaciones de Bosa, Kennedy y Restrepo trabajaron arduamente para mitigar el fuego, labor que precisó la activación de siete estaciones, quince vehículos y cuarenta y ocho uniformados, quienes realizaron "labores de control con herramienta manual y ataque directo con agua". El Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá anunció que la conflagración fue controlada al 100% en la madrugada del domingo 8 de diciembre, aproximadamente a la 1 de la mañana. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, había informado previamente que se evacuaron cinco viviendas cercanas a donde se generaron las llamas.Los efectos visibles de la emergencia resultaron impactantes en términos de pérdidas materiales. De acuerdo con los reportes iniciales, diecinueve viviendas se vieron afectadas, cifra que posteriormente se estimó en cerca de treinta casas damnificadas, dejando a más de ochenta personas sin hogar. La intensidad de las llamas provocó que varias casas perdieran una gran parte de su infraestructura, con muros que cayeron y habitaciones que quedaron expuestas tras el derrumbe de las paredes.En medio del desespero, los habitantes luchaban por salvar lo poco que podían de sus hogares, observando con tristeza cómo "todo lo que trabajamos por años se quedó en estas casas". Así lo indicó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, la afectada Maritza Sotaquirá, quien vivía en una vivienda junto a sus hijos, describió la pérdida inmediata: "Se quemaron las camas, se quemó el computador y no nos podemos ir. Aunque nos dijeron que nos fuéramos, no tenemos a dónde". Sus palabras reflejaban la difícil situación de las familias que, incluso ante la recomendación de las autoridades de desalojar porque "algunas estructuras dejaron de ser habitables y podían derrumbarse con las familias adentro", se encontraban sin un refugio alternativo.Otro de los afectados, Jeison Cruz, manifestó a este canal en el mes decembrino del 2024 la magnitud de la ruina material: "El segundo piso quedó totalmente calcinado, perdimos todo. Quedamos totalmente en ruinas". Cruz y otros propietarios se vieron forzados a pasar noches en vela, vigilando que sus propiedades, o al menos los restos de ellas, no sean saqueadas con los pocos muebles que resistieron a la conflagración.Las pérdidas no solo fueron materiales, sino también financieras y personales. Evelyn Méndez, una joven residente, le contó a Noticias Caracol también que perdió la totalidad de sus ahorros que estaban destinados al pago de su educación profesional. Ella relató que "trabajaba solo sábado y domingo y estaba reuniendo para poder estudiar idiomas". Añadió que, "de los nervios y eso no pude sacar absolutamente nada", observando cómo el dinero se transformó en cenizas.Los vecinos, ante la desolación y la necesidad urgente de auxilio, tuvieron que organizarse a través de ollas comunitarias para proporcionar alimento a quienes quedaron sin techo. Asimismo, hicieron un "llamado para que las autoridades les brinden verdaderas soluciones", señalando que, aunque hubo acompañamiento inicial de las entidades gubernamentales, posteriormente se sintieron "totalmente desamparados". Por su parte, el Idiger y la Secretaría de Integración de Bogotá llevaron a cabo una "valorización de los afectados para brindarles el apoyo necesario", si bien el director del Idiger, Guillermo Escobar, sostuvo en ese momento que ya se estaban adelantando acciones y acompañamiento para ayudar a las familias con menores de edad que perdieron sus casas.Un año después del incendio: así reconstruyen sus vidas los afectadosUn año después de que las llamas de aquel 7 de diciembre apagaran la celebración navideña, los residentes de Potreritos continúan en la labor de reconstruir sus hogares y sus vidas. Noticias Caracol regreó al barrio, donde se percibe que los habitantes han realizado grandes esfuerzos para levantar lo que el fuego les arrebató.Guillermina Martínez, afectada por la conflagración, un año después de la tragedia, reflexionó sobre el proceso, incluso al recordar el miedo que sintió esa noche: "Cuando vi todo ese fuego y toda esa cantidad de calor y dije 'No pues cuando vuelva a la casa ya no encuentro casa queda un montoncito así". Ella recurrió a la fe en medio de la adversidad, pidiendo que su hogar fuera protegido. Al regresar y ver la casa con "el frente no más que vi dije 'Gracias Diosito, gracias padre.' Pero fue muy muy terrible".De igual forma, Maritza Sotaquirá, al mirar hacia atrás, reconoce el alto costo que ha tenido la recuperación. Expresó con nostalgia que, si bien "Dios ha sido bueno con nosotros y se pudo reconstruir", se preguntó: "¿A qué costo? Detrás hubo noches de insomnio de lágrimas, ha sido muy fuerte'".Las autoridades distritales han reconocido los esfuerzos realizados para brindar apoyo. Sin embargo, también han señalado las dificultades encontradas en el proceso de asistencia directa a la reconstrucción individual. Fabián Ramírez, alcalde local de Bosa detalló que, aunque han estado acompañando el proceso, ha sido "bastante complejo por las limitaciones de nuestro ejercicio desde lo público poder ayudarles en esa construcción individual de sus viviendas". No obstante, se destacó que la administración "logramos invertir en la construcción y en la pavimentación de las vías que están en frente de las casas que sufrieron digamos eh el el daño más fuerte".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Desde el 2010, Elder José Arteaga Hernández está en el ojo de las autoridades. Ese año fue capturado por el delito de tráfico, fabricación o porte de armas de fuego. Un año después volvió a aparecer en los archivos judiciales con una anotación de hurto calificado y agravado, por lo que fue condenado a cerca de 4 años de prisión en Acacías, Meta.Una vez salió de prisión, Arteaga -al parecer- siguió en el mundo del hampa, pero desapareciendo del radar de las autoridades, quienes ahora ofrecen 300 millones como recompensa por información que ayude a su captura. Alias El Costeño o ‘Chipi’ es el señalado de ser el jefe de la logística en el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay el pasado 7 de junio en el parque El golfito, en Modelia, al occidente de Bogotá.Los interrogatorios de al menos dos de los cuatro señalados de participar en el atentado coinciden en nombrar a Arteaga como la persona que los contactó para llevar a cabo la acción criminal. El hombre, de 41 años, según fotografías de la Fiscalía, tiene rasgos característicos, como uno tatuaje que cubre por completo su cuello.Los pasos de ‘El Costeño’ antes del crimenAunque todavía no es claro quién es el autor material del intento de asesinato, la Fiscalía tiene pruebas que apuntan a que fue ‘El Costeño’ quien realizó todo el entramado para realizar el ataque. De hecho, entre las dudas, está cómo hizo Arteaga para conocer que Uribe Turbay estaría en esta zona de la capital, pues si bien era un evento organizado, no se hizo mayor eco del recorrido del precandidato a la presidencia por el Centro Democrático.Así las cosas, el 6 de junio, un día antes del intento de asesinato, Arteaga llamó a al menos cuatro cómplices para finiquitar los detalles de la operación. A cada uno le asignó un rol determinar. Carlos Eduardo Mora, conductor; Katherine Martínez, la mujer que recogería el arma; William Fernando González, chófer en caso de emergencia; además del joven sicario que le disparó al senador.Alias ‘El Costeño’ contacta a Katerine Martínez por WhatsApp para darle instrucciones. Le indica que solicite un servicio de transporte para recoger el arma Glock que se utilizaría en el atentado.Arteaga contrata a Mora en Hogares, en Soacha. De allí, en el carro Spark gris que aparece en videos, toman camino hacia la avenida Primero de Mayo, donde le informa que lo quiere a él “como patrulla” y le daría 5 millones de pesos.3El Costeño’ y Mora recogen al joven sicario, menor de edad, en la Avenida Primero de Mayo con Avenida Boyacá, para dirigirse al barrio Modelia, hacia las 7 de la noche, y hacer un estudio previo de la zona donde cometerían el ataque.Una vez hecho el reconocimiento, los tres toman camino hacia la localidad de Bosa, donde dejan al joven en un lugar conocido como La Calle del Hambre.En la noche, ‘El Costeño’ y Mora se van de rumba a los bares de la Primera de Mayo, en Kennedy. Posteriormente, Mora deja a Arteaga en Hogares, donde lo había recogido en la tarde.El día del ataque a Miguel Uribe TurbayYa el 7 de junio, día del ataque, Arteaga volvió a contactar a sus secuaces para darles las últimas indicaciones, como las horas a las que debías estar listos para dar el golpe. Así, contactó a la mujer que tenía el arma, a sus conductores y al joven sicario.Katherine Martínez dijo que Arteaga la llamó a las 10 de la mañana de ese sábado para decirle que la esperaba a las 2 de la tarde en el parque El golfito.La mujer llegó tarde a la cita con ‘El Costeño’ y, una vez en el carro Spark gris, le entregó el arma Glock nueve milímetros con la cual se cometería el ataque.Mora, Martínez y Arteaga dan vueltas en el carro gris mientras esperan al joven sicario, quien posteriormente se sube al vehículo. Allí le entregaron el arma y le dan indicaciones de qué debe hacer.Pasadas las 5 de la tarde, del carro salió el joven sicario y, a los segundos, tanto Arteaga como Martínez lo siguen de manera sigilosa.‘El Costeño’ y Martínez observaron desde la distancia todo el revuelo por el ataque a Uribe Turbay. Escucharon los disparos y hasta ven cómo reducen al joven sicario.‘El Costeño’ y Martínez caminan unas cuadras por el barrio Modelia. Ahí es cuando le marcan a William González para que los recogiera frente al Jumbo, al lado de la bomba Terpel.González, en un carro azul, los transporta por la Calle 13, luego Las Américas y la Calle 26 hasta llegar al barrio Santa Fe. Allí, en una cantina, Élder le ordena a ese conductor que vendan el celular del joven sicario, el cual estaba en el vehículo de Mora.Mora los recogió en el barrio Santa Fe. Llevaron a Martínez a su casa y, desde entonces, no se conoce el paradero de ‘El Costeño’.Tras estos movimientos, según Katherine Martínez, Arteaga le dijo que podría protegerla si se iba al Caquetá, donde al parecer tendría alguna influencia. No obstante, en medio de ese plan, la mujer fue capturada.CRISTIAN ÁVILA JIMÉNEZNOTICIAS CARACOL
Una familia busca desesperada a una joven de 17 años que desapareció el 16 de mayo en la localidad de Bosa luego de salir a comprar lo del desayuno en horas de la tarde. Desde que la menor de edad salió de su casa no hay rastro de ella. Lo que llamó la atención fue que una cámara de seguridad muestra el momento en que el conductor de una motocicleta se llevó a la adolescente.La familia de la menor, identificada como Jessica Medina Guzmán ya interpuso la denuncia correspondiente y está a la espera de que las investigaciones den con el paradero de la menor de edad.La mamá de Jessica, ha buscado en todo el barrio La Independencia y en los locales comerciales de la zona para obtener información sobre el paradero de su hija.Lo que consiguió la familia de Jessica fue el video en donde se le ve junto a un desconocido de sudadera con chaqueta roja y pantalón negro. El sujeto le entregó a la joven el casco, ella se lo puso y después arrancaron en una motocicleta."Mi hija se ve asustada": mamá de menor desaparecida en BosaDiana Medina, mamá de Jessica Guzmán Medina, dijo en *City Noticias* que “yo fui donde la Policía, la Policía vino y me ayudó con el caso. Me dejaron ver la cámara y mi hija se ve asustada cuando se está subiendo a la moto”.Diana ha preguntado a parientes y conocidos de su hija para que le den información sobre su paradero: “No, ya hemos llamado a los amigos y nada. Mis hermanos también me han ayudado a buscarla. Estamos muy preocupados. Yo no he podido dormir”.Según *City Noticias*, la familia de la menor sostuvo que ella acostumbra a estar en contacto con los miembros de la casa y que no tenía ningún tipo de inconveniente para que quisiera ausentarse voluntariamente.La mamá de la joven indicó que Jessica Medina, el día que desapareció, “tenía una sudadera blanca, llevaba el cabello suelto y una chaqueta blanca de poncho”.Según los familiares, la menor de edad no tenía consigo un celular, ya que en días pasados se le averió, por lo que comunicarse con ella por ese medio no es posible. Además, la adolescente tampoco cuenta con redes sociales. “Ella solo tenía TikTok, ella no tenía Facebook”, mencionó su mamá.¿Cómo reportar a una persona desaparecida?En Colombia, reportar la desaparición de una persona no requiere esperar 24 horas. Lo primero es contactar a las autoridades, incluyendo la Policía Nacional, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) o la Fiscalía General de la Nación. Allí se debe proporcionar información detallada sobre la persona desaparecida, como nombre, edad, apariencia y circunstancias de la desaparición.El caso debe ser registrado en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (Sirdec), lo que permite a las autoridades acceder a la base de datos nacional de personas desaparecidas. Además, se puede solicitar el Mecanismo de Búsqueda Urgente (MBU), que activa protocolos inmediatos de búsqueda sin necesidad de una orden judicial.Es recomendable verificar hospitales, clínicas y Medicina Legal, especialmente si las autoridades tardan en responder. También es clave difundir información en redes sociales y medios de comunicación para aumentar la visibilidad del caso.Si un menor de edad está desaparecido, la denuncia debe hacerse sin demora. La Policía, el ICBF y la Fiscalía tienen mecanismos especiales de protección infantil. En estos casos, la búsqueda se prioriza y se activan protocolos específicos para su pronta localización.Tomar acción rápida es crucial, así como coordinar esfuerzos con autoridades, familiares y comunidad. La difusión y el acceso a información oficial aumentan las posibilidades de encontrar a la persona desaparecida.(Lea también: José de la Cruz, el joven que desapareció cerca donde fue vista por última vez Tatiana Hernández)CAMILO ROJAS,PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Un hombre de 59 años fue capturado en la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá, luego de que -al parecer- asesinara a una mujer durante la noche de este 12 de febrero.La Policía informó que estaba desarrollando labores de patrullajes por el barrio Manzanares cuando los agentes observaron a una mujer tendida sobre la vía pública. Al inspeccionar el lugar observaron que tenía una herida en el pecho causada con un arma cortopunzante.(Lea: Giro en el caso de ataque sicarial en Ciudad Montes, Bogotá, donde murió niña de 4 años)De acuerdo con la Policía, la víctima fue trasladada inmediatamente a un centro asistencial con el fin de salvaguardar su vida. Posteriormente, las autoridades iniciaron las labores de búsqueda del responsable de este hecho y lo ubicaron gracias a la información de la ciudadanía en el interior de una vivienda.“Lastimosamente, debido a la gravedad de las heridas esta mujer fallece minutos después. El capturado fue dejado a disposición de autoridad competente y deberá responder por los delitos que se le atribuyen”, detalló la Policía.El teniente Coronel Óscar Chauta, comandante de estación de Policía en Bosa, dijo que las autoridades trabajan en la investigación de las causas del homicidio.(Además: Mujer cayó desde un cuarto piso en el centro de Bogotá: investigan si alguien la empujó)Atención en la Línea PúrpuraAdemás, la Policía invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho de violencia de género a través de la línea 155 y la Patrulla Púrpura, quienes están a disposición del cuidado y protección de nuestras mujeres.Recuerde que también existe la Línea Púrpura de la Alcaldía de Bogotá, servicio gratuito que funciona las 24 horas, todos los días del año y es atendida por un equipo de psicólogas, trabajadoras sociales, abogadas y enfermeras.Según la Alcaldía, está dirigida a mujeres mayores de 18 años que identifiquen estar viviendo una situación de violencias. También, se pueden comunicar ciudadanas y ciudadanos que tengan conocimiento de una situación de violencias. No es una línea de emergencias ni denuncia.Este es el teléfono: 018000112137.(También: Carro quedó completamente destruido en grave accidente de tránsito en Bogotá)NOTICIAS CARACOL
El pasado domingo, 3 de noviembre, un mono nocturno fue rescatado por la Secretaría de Ambiente y el Grupo de Control a la Biodiversidad y Protección Animal (GUBIM) de la Policía de Carabineros en la localidad de Bosa, al suroccidente de Bogotá. >>> Le puede interesar: Hombre intentó meter un centenar de serpientes a China: estaban ocultas en su pantalónEl animal, de la especie Aotus sp, fue avistado vagando por las calles de un sector residencial, lo cual despertó la alarma entre los vecinos, quienes alertaron a las autoridades sobre la presencia del primate.El mono nocturno habría escapado de una casa en BosaEste primate silvestre, conocido por sus hábitos nocturnos y su dependencia de ecosistemas específicos, no debería encontrarse en entornos urbanos, lo cual refleja el riesgo que el tráfico de fauna silvestre supone para estas especies. Según la Secretaría de Ambiente, el mono nocturno habría escapado de una vivienda en la que era mantenido de manera ilegal, una situación que vulnera los derechos y el bienestar del animal, además de afectar la biodiversidad.¿Cómo fue rescatado el mono nocturno?El rescate fue posible gracias a la llamada de un ciudadano, que notó la presencia inusual del mono y contactó de inmediato a las autoridades. Tras ser recuperado, el primate fue trasladado a un centro de atención y rehabilitación de fauna silvestre, donde será sometido a un exhaustivo chequeo veterinario. Allí, los expertos evaluarán su estado de salud, con el fin de iniciar el proceso de recuperación necesario para su posible reintroducción en su hábitat natural.La secretaria de Ambiente de Bogotá, Adriana Soto, aprovechó esta oportunidad para hacer un llamado a la ciudadanía sobre la importancia de evitar la posesión y el comercio ilegal de animales silvestres, subrayando los peligros de estas prácticas. “El tráfico de fauna silvestre es un delito ambiental que no solo afecta la supervivencia de las especies, sino que también desestabiliza nuestros ecosistemas. Pedimos a los ciudadanos denunciar cualquier caso de tenencia o comercio ilegal, para así proteger la biodiversidad y garantizar el bienestar de estos animales”, enfatizó Soto.>>> Puede leer: Indignante caso de maltrato animal: zarigüeya fue atacada a machetazos en Cali¿Cómo denunciar el tráfico de fauna silvestre en Bogotá?Las autoridades ambientales invitan a los ciudadanos a que denuncien los casos que conocen por comercialización de animales silvestres por medio de los diferentes canales de atención.A través de las líneas telefónicas: 317 4276828 - 318 8277733 - 318 7125560 o teléfono fijo: (601) 37778854 También puede escribir al correo electrónico: fauna@ambientebogota.gov.co Asimismo, a nivel nacional la Policía indica que las personas que posean conocimiento de alguien que tenga animales silvestres en condición de cautiverio o que esté comercializándolos, pueden comunicarse con la línea de atención nacional al maltrato animal 018000919748 o la línea de emergencia 123.
La empresa, que ocupa solo 90 metros cuadrados, es ahora un pequeño ecosistema que refleja la realidad del país y demuestra que la reconciliación es posible. “La idea es que esto sume, que sean más personas, que generemos más trabajo. Es un reto colectivo”, dice el empresario Pablo Restrepo. “Hay toda una vida y un futuro por delante”, dice por su parte Rosa Yuleidi Sanabria que se desempeña como costurera. Conozca una iniciativa de paz similar en La Guajira: Exguerrilleros que tejían uniformes de guerra ahora buscan salir...
En Tunjuelito dos amigos protagonizaron riña que terminó con la muerte de un joven de 20 años. Entretanto, disparos de un ebrio causaron pánico en Bosa.
Wolfang Alberto Aguilar es señalado por las autoridades de asesinar a su compañera sentimental, a quien previamente le había comprado un seguro de vida, con el gin de obtener el dinero de la póliza que supera los 600 millones de pesos. La víctima, Claudia Yaneth López, fue ultimada en inmediaciones de una laguna, donde recibió un golpe contundente en el cráneo y fue arrojada a las aguas. Según la versión de las autoridades, contra Aguilar cursa otra investigación, por hechos similares con quien fuera su primera esposa. De acuerdo con la denuncia, el hombre también intentó asesinar a su expareja al arrojarla de un vehículo a alta velocidad. En este caso, la mujer tenía un seguro de vida por cerca de 300 millones de pesos.
Autoridades desarticularon red que expendía alucinógenos a unos 800 niños y jóvenes. Estaba conformada por 13 miembros de una familia.
Una alerta de la comunidad permitió que las autoridades rescataran durante la madrugada a una menor de 3 años que se encontraba sola y bajo llave al interior de una vivienda en la localidad de Los Mártires, en Bogotá. Tras la intervención de la Policía Nacional, el Cuerpo Oficial de Bomberos y la Policía de Infancia y Adolescencia, la niña fue trasladada a un centro especializado para iniciar el proceso de restablecimiento de sus derechos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)La Policía Nacional informó que el procedimiento se llevó a cabo en la localidad de Los Mártires, luego de que uniformados que realizaban labores de patrullaje fueran alertados por ciudadanos que aseguraban escuchar voces de auxilio provenientes del interior de una vivienda.De acuerdo con el reporte oficial, los policías acudieron de inmediato al lugar para verificar la situación. Con la autorización previa de uno de los residentes del inmueble, ingresaron a la vivienda y encontraron a una menor de aproximadamente 3 años que permanecía bajo llave y sin la supervisión de un adulto responsable.Ante ese panorama, las autoridades activaron el protocolo correspondiente para garantizar la protección de la niña. La intervención fue realizada de manera articulada entre la Policía Nacional, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá y la Policía de Infancia y Adolescencia.Según la institución, una vez la menor fue localizada, se procedió a su rescate con el propósito de salvaguardar su integridad física y psicológica.Posteriormente, las autoridades lograron establecer comunicación con la madre de la niña, una ciudadana de nacionalidad extranjera. De acuerdo con la información suministrada por la Policía, la mujer manifestó que había dejado sola a su hija mientras asistía a una reunión social.Tras el procedimiento, la menor fue trasladada al Centro Especializado Revivir, donde se dio inicio a la ruta de verificación y restablecimiento de sus derechos por parte de las autoridades competentes.El jefe de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, teniente coronel Norberto Caro, explicó que el rescate fue posible gracias al aviso realizado por la comunidad mientras los uniformados adelantaban actividades de vigilancia y control en la zona."En las últimas horas, la Policía Nacional, a través de sus diferentes zonas de atención de la localidad de Mártires, logra el rescate de un menor de aproximadamente 3 años".El oficial agregó que los policías acudieron al lugar tras recibir la alerta ciudadana."Es así que, en coordinación con nuestros Bomberos de Bogotá, Policía de Infancia y Adolescencia, ingresan al lugar e encuentran al menor, procediendo al restablecimiento de sus derechos y dejándolo a disposición de la autoridad administrativa para que se garanticen sus derechos".Luego del rescate, la Policía Nacional reiteró su compromiso con la protección de los niños, niñas y adolescentes, e hizo un llamado a la ciudadanía para informar cualquier situación que pueda representar un riesgo para esta población."Invitamos a la comunidad en general que cualquier hecho que pueda poner en riesgo la vida y la integridad de nuestros niños, niñas y adolescentes, sea denunciado a través de las diferentes líneas de atención como el 123, el 141, con nuestras zonas de atención, o acudiendo al CAI más cercano".HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
En la madrugada de este domingo, un hecho ocurrido en una vivienda de la localidad de Los Mártires, en el centro de Bogotá, quedó bajo la lupa de las autoridades. Un patrullero activo de la Policía Nacional fue presentado ante la justicia por su presunta participación en el homicidio de un ciudadano identificado como Carlos Mora, un caso que es investigado por la Fiscalía y frente al cual la institución aseguró que colaborará con el proceso judicial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)De acuerdo con el más reciente informe de Noticias Caracol, todo sucedió en el interior de una vivienda ubicada en la localidad de Los Mártires. De acuerdo con la información conocida, un video se convirtió en una de las principales piezas que analizan las autoridades para esclarecer lo sucedido.Según información obtenida de fuentes oficiales, el uniformado se encontraba asignado a la vigilancia de las instalaciones del antiguo comando de la Policía, ubicadas cerca del lugar donde ocurrió el hecho. En ese momento cumplía su turno de guardia.La información conocida indica que el patrullero se desplazó hasta una edificación situada a una cuadra del sitio donde debía prestar el servicio. Allí se encontró con Carlos Mora, un hombre que, según vecinos y testigos consultados, era conocido del policía y con quien solía reunirse frecuentemente en esa vivienda.Los testimonios recopilados señalan que ambos permanecieron durante varias horas compartiendo y departiendo en el inmueble antes de que ocurriera el hecho que hoy es materia de investigación.El video hace parte de las pruebas que analiza la FiscalíaLas imágenes de seguridad conocidas por Noticias Caracol muestran el momento en el que ambos hombres conversan dentro de la vivienda. De acuerdo con el reporte, el video es una de las principales evidencias que revisan los investigadores para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos.En las grabaciones, según se observa y como ha sido señalado, aparentemente el patrullero se acerca a Carlos Mora y desenfunda su armamento, que luego habría sido disparada. Sin embargo, las circunstancias exactas de ese momento continúan bajo investigación y serán determinadas por las autoridades competentes.Lo que sí fue confirmado por la Fiscalía es que Carlos Mora cayó segundos después y que posteriormente falleció a causa de una herida producida por arma de fuego, según quedó consignado en el informe oficial.La víctima fue trasladada a un centro asistencial con la intención de salvarle la vida, pero murió a consecuencia de las lesiones sufridas. Desde ese momento, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron los actos urgentes para recopilar pruebas y avanzar en el esclarecimiento del caso.La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que, una vez se conoció la situación durante la madrugada, uniformados que atendieron la novedad capturaron al patrullero por su presunta responsabilidad en el homicidio.Posteriormente, la institución emitió un comunicado en el que informó que el uniformado quedó a disposición de las autoridades competentes para responder dentro de la investigación.Además, indicó que cuando los policías llegaron al lugar encontraron al patrullero con heridas por arma de fuego y que, tras lo ocurrido, "se activaron todos los protocolos institucionales pertinentes".En el mismo pronunciamiento, la Policía manifestó que espera que las investigaciones avancen conforme a la ley. "La Policía Nacional reitera su absoluto respeto por el debido proceso, razón por la cual brindará toda la colaboración requerida por los organismos judiciales y de control para contribuir al total esclarecimiento de este lamentable hecho". Finalmente, la institución expresó su rechazo frente a este tipo de comportamientos y aseguró que mantiene su compromiso con la transparencia y el cumplimiento de la ley.¿Quién era la víctima? De acuerdo con la información conocida durante la investigación preliminar, Carlos Mora era de nacionalidad venezolana y residía desde hacía cerca de dos o tres años en ese sector de la localidad de Los Mártires.Vecinos del barrio lo identificaban porque trabajaba vendiendo comidas rápidas en la zona y porque vivía en la misma vivienda donde ocurrieron los hechos.Ahora, la Fiscalía y el CTI continúan recopilando pruebas para establecer las circunstancias en las que ocurrió el homicidio y determinar las responsabilidades correspondientes dentro de un caso que ha generado atención en Bogotá y que seguirá bajo una investigación judicial.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un sismo de magnitud 4,6 sacudió este lunes una zona en el norte de Venezuela, la misma devastada por el doble terremoto del pasado miércoles que ya causó al menos 1.450 muertos y 3.150 heridos, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El temblor, que obligó a numerosas personas a salir nuevamente de sus viviendas, tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro está localizado a 27 kilómetros al norte de la localidad de Caraballeda en La Guaira, una de las ciudad con mayor afectación por los dos terremotos del 24 de junio.La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) dijo que la magnitud fue de 4,2.El quinto día después del doble terremoto que sacudió una región en el norte del país petrolero, un nuevo movimiento sobresaltó a la población, que ha venido reportando en las últimas horas más de 400 réplicas por las que se mantienen en vigor medidas de prevención, como el no uso de ascensores o el corte del servicio de gas natural en algunas zonas, en particular Caracas, la capital del país.Este domingo, la búsqueda de supervivientes avanzaba, mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió mantener esas labores y anunció planes para atender a las personas que perdieron sus viviendas por los numerosos derrumbes.Los trabajos de rescatistas nacionales y extranjeros continuaron, principalmente, entre las ruinas de edificaciones del estado costero de La Guaira (norte, aledaño a Caracas), la zona cero de la devastación por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles y donde están instalados centros logísticos de los equipos internacionales.Gobiernos de otros países actualizaron el domingo las cifras de sus connacionales fallecidos, entre ellos 17 españoles, 7 portugueses y 46 lusodescendientes, de los cuales ocho eran menores, así como tres chilenos.Entre los desaparecidos, se cuentan 150 españoles y 83 portugueses y lusodescendientes.Las autoridades venezolanas informaron de al menos 3.150 personas heridas, una cifra menor a la de 3.238 anunciada el sábado, sobre lo que no hubo explicaciones, y de 12.721 familias damnificadas.Además, Caracas aseguró que 33 personas han sido rescatadas con vida, sin precisar desde cuándo.AGENCIA EFE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que las autoridades iraníes han "pedido una reunión", que, según él, se celebrará el martes en Doha, pocas horas después de que Teherán desmintiera esa misma información.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"IRÁN HA PEDIDO UNA REUNIÓN. ¡TENDRÁ LUGAR MAÑANA EN DOHA!", aseguró Trump en su plataforma Truth Social. Catar actúa como mediador, junto con Pakistán, en las conversaciones entre ambos países destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.Por otro lado, Irán negó este lunes que vaya a mantener negociaciones técnicas con Estados Unidos esta semana en Doha, como habían informado algunos medios, tras varios días de tensión entre las partes por la navegación en el estrecho de Ormuz y el intercambio de ataques.“La celebración de reuniones técnicas de los grupos de trabajo no está programada para esta semana”, afirmó el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en declaraciones a los medios en Mascate, donde se encuentra de viaje, informó la agencia IRNA.El diplomático iraní precisó que aunque las "consultas" con Catar, uno de los mediadores en las negociaciones, continúan de forma habitual, no se ha confirmado ninguna reunión técnica en la capital catarí en estos momentos.El viceministro añadió que la próxima ronda de conversaciones técnicas se celebrará únicamente cuando "se den las condiciones necesarias" y una vez acordadas la fecha y el lugar.El portal estadounidense Axios informó la noche del domingo de que Estados Unidos e Irán habían acordado detener los bombardeos de los últimos días y reunirse esta semana en Catar.Irán y Estados Unidos mantuvieron negociaciones de alto nivel en Suiza el 21 de junio, en las que discutieron la implementación del memorando de entendimiento firmado por ambas partes a mediados de mes para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Al día siguiente se reunieron los equipos técnicos de ambos países.Sin embargo, en los últimos días las tensiones volvieron a escalar entre Teherán y Washington, con ataques iraníes contra varios buques y bombardeos estadounidenses contra objetivos militares en la costa sur del país persa.Teherán respondió posteriormente con ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. Estos fueron los primeros ataques intercambiados por ambas partes desde que Estados Unidos e Irán firmaron, el pasado 17 de junio, un memorando de entendimiento para poner fin a las hostilidades y garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, mientras negocian un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. AGENCIA AFP Y EFE
Marioxy Hernández sobrevivió a la hecatombe que dejaron los dos terremotos en Venezuela. Sin embargo, perdió a sus dos nietas, dos niñas colombianas que viajaron hasta Morón, epicentro de los dos temblores de magnitud 7,2 y 7,5 para visitarla por sus vacaciones escolares. En conversación con Noticias Caracol, Marioxy habló sobre cómo, además de perder a sus familiares, su casa quedó en escombros tras los feroces movimientos de tierra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Eso fue estruendo. Primero cayeron las paredes del cuarto de adelante, después se fue cayendo todo. Las niñas quedaron en el último cuarto”. En segundos su vida dio una voltereta por los caprichos de la naturaleza. Con la patente del corazón vencido intenta comprender lo que pasó. 25 años de trabajo bajo los escombrosMarioxy aseguró que en los escombros de su casa quedaron cerca de 25 años de trabajo para levantar un techo para su familia. “Casi 25 años de trabajo están ahí enterrados, todo se fue en cuestión de segundos”.Una terrible coincidencia se confabuló con la tragedia. Las niñas vivían en Colombia y habían regresado el día anterior a pasar vacaciones del colegio con su abuela. Según Marioxy, “habían llegado desde Colombia con su mamá. Ellas vivían allá, tenían su vida allá y habían venido como lo hacen todos los años. Pasaban algunos meses del año aquí y luego se iban”.En medio de los escombros de la vivienda, la mascota de la familia, un gato blanco de manchas amarillas, también intenta comprender lo que pasó. “Me quedé sin nada, quedé en la calle”, manifestó Marioxy.Ahora, esta familia pide ayuda para poder tener una vida digna: “La ayuda es cuestión de ventiladores, sábanas, paños, ropa, colchones, cocina para cocinar, ollas, cucharas. Todo, todo”.El pueblo venezolano, unido en medio de la tragediaEl grito de auxilio de Marioxy hoy recibe respuesta de miles de venezolanos que no dudaron un segundo en ayudar a sus hermanos. El padre Giovanny Daza dijo en Noticias Caracol que “hay bastantes personas afectadas aquí en la zona, hogares en riesgo, sobre todo casas que pueden devastarse completamente. Algunas casas han sufrido pérdida total. Estamos un poco solventando con agua, con algunos insumos médicos y artículos de higiene personal, un poco de comida, ropa, dando una mano amiga de las ayudas que hemos recibido de la diócesis de San Felipe”.Nadie escatimó esfuerzos. Por ejemplo, Jesús Álvarez llegó desde Valencia con insumos médicos para los heridos. “Lamentablemente nunca habíamos pasado por alguna situación así pero gracias a Dios todo el pueblo se ha volcado y también agradecer a la ayuda de todos lados, igual a Colombia”, mencionó. Agregó Jesús que, dolorosamente, los venezolanos hoy están más unidos que nunca. “Ahorita estamos que no se sabemos, o sea, no creemos ni en colores políticos ni nada. O sea, lamentablemente esto nos unió más. Todos ayudan”.No hay credos religiosos, ni diferencias de color de piel, ni condición social, ni resentimientos hacia la fuerza pública. Todos ayudan: Policía, guardia y sociedad civil; nadie se guardó nada. Todos salieron a apoyar y todos lo agradecen. El tesón del pueblo venezolano está a prueba, y ellos demuestran que harán su duelo, como Marioxy con la pérdida de sus nietas, y empezarán de nuevo a reconstruirlo todo.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias