En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Incertidumbre es el sentimiento que vive una familia de la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá. Desde hace un año, extorionistas les están intimidando, con llamadas y mensajes amenazantes, exigiéndoles 60 millones de pesos para poder seguir trabajando con la bodega de reciclaje que tienen estas personas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"La vida se me ha vuelto un infierno": familia de recicladores en BosaComo esta familia no ha querido acceder al pedido de los delincuentes, estos han llegado a disparar; en una oportunidad hirieron a uno de los clientes y el pasado 23 de diciembre le quitaron la vida a un familiar. Los extorsionistas continúan contactándose con estas personas y el Ojo de la noche, de Noticias Caracol, fue testigo de cómo los criminales seguían escribiendo, diciendo que si no pagan la plata seguirán asesinando a la familia.Lilian Méndez, comerciante, manifestó que los sicarios “aparecieron en moto y mataron a mi muchacho. No les importó que hubiera niños y le dieron un disparo a mi hija. De ahí para acá la vida se me ha vuelto un infierno porque todos los días me llaman”.En otro atentado, los delincuentes hirieron a un reciclador que llegó a vender cartón. “Le pegaron un tiro a un reciclador de los que estaba aquí vendiendo, pensando que era un hijo mío. Pasaron en moto disparando”, narró.Desde diciembre del año 2024, comenzó el calvario para esta familia cuando una banda criminal llamó a pedirle dinero a cambio de dejar que las víctimas siguieran trabajando en la bodega. “Llegaron aquí con panfletos. Me escribieron y me llamaron diciéndome que para el 26 tenía que sacar 60 millones de pesos”, mencionó la víctima.Desde entonces, en la vida de esta familia todo cambio, pues el miedo la invadió y ahora todo empeoró con la muerte de Jonathan Sánchez, de 25 años, quien era esposo de una de las hijas de Lilian. Los asesinos, incluso, grabaron el crimen.“Viéndolo bien, son personas sin escrúpulos, sin pudor, porque, en verdad, habiendo niños y todo no les importó matar al muchacho ahí”, manifestó Lilian.Así amenazan a familia de recicladores en BosaEn medio de la entrevista que la víctima le dio a Noticias Caracol, las cámaras captaron el momento en que la volvieron a amenazar. El mensaje intimidante decía que “vamos a caer como ladrón en la noche, pero ahora sí te vamos a dar. Me le das saludo a Oscar y Estefanía (hijos de la víctima)”.Lilian se vio obligada a esconder a sus hijos por el temor a que sean asesinados. Además, también tuvo que cerrar la bodega de reciclaje. “Salí corriendo como si hubiera cometido algún delito. El delito mío fue reciclar, salir adelante, ser una líder del reciclaje. Ese fue mi delito”.Dos policías le brindan seguridad a Lilian, mientras que los criminales que asesinaron a su yerno y la amenazan constantemente continúan en libertad. “Me tocará cerrar e irme porque qué más hago. Vale más la vida que cualquier plata”, dijo.Lilian no sabe cuánto tiempo más tendrá que aguantar las amenazas y los ataques a su familia. Por eso, pide al Gaula y a la Fiscalía que se apersonen de su caso, pues no quiere seguir sufriendo por los extorsionistas que tienen en vilo a su familia.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE EDWARD PORRAS, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
La noche del 7 de diciembre de 2024, una fecha tradicionalmente marcada por la celebración del Día de las Velitas, la comunidad del barrio Potreritos en la localidad de Bosa, al sur de Bogotá, se encontró inmersa en una conflagración de grandes dimensiones. El suceso, que tuvo lugar en la carrera 88 con calle 74 sur, arrasó con varias edificaciones y dejó un escenario de devastación material. Aunque el fuego fue controlado, y afortunadamente no se reportaron víctimas fatales ni personas lesionadas, la emergencia acontecida alteró la vida de decenas de familias, obligándolas a presenciar cómo las llamas consumían sus bienes.Se presume que la calamidad pudo haberse originado por un volador, un artículo de pólvora comúnmente utilizado en estas festividades. El incendio estructural, que inició en una bodega, se propagó rápidamente, afectando a estructuras aledañas y consumiendo por completo dos fábricas ubicadas en la zona: una dedicada a la producción de icopor y otra de plásticos. Este intenso fuego no solo acabó con las edificaciones industriales, sino que también destruyó el trabajo de décadas los sueños de muchos habitantes"del sector.La magnitud del desastre fue tal que requirió de la movilización de un amplio contingente de organismos de emergencia. Bomberos de las estaciones de Bosa, Kennedy y Restrepo trabajaron arduamente para mitigar el fuego, labor que precisó la activación de siete estaciones, quince vehículos y cuarenta y ocho uniformados, quienes realizaron "labores de control con herramienta manual y ataque directo con agua". El Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá anunció que la conflagración fue controlada al 100% en la madrugada del domingo 8 de diciembre, aproximadamente a la 1 de la mañana. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, había informado previamente que se evacuaron cinco viviendas cercanas a donde se generaron las llamas.Los efectos visibles de la emergencia resultaron impactantes en términos de pérdidas materiales. De acuerdo con los reportes iniciales, diecinueve viviendas se vieron afectadas, cifra que posteriormente se estimó en cerca de treinta casas damnificadas, dejando a más de ochenta personas sin hogar. La intensidad de las llamas provocó que varias casas perdieran una gran parte de su infraestructura, con muros que cayeron y habitaciones que quedaron expuestas tras el derrumbe de las paredes.En medio del desespero, los habitantes luchaban por salvar lo poco que podían de sus hogares, observando con tristeza cómo "todo lo que trabajamos por años se quedó en estas casas". Así lo indicó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, la afectada Maritza Sotaquirá, quien vivía en una vivienda junto a sus hijos, describió la pérdida inmediata: "Se quemaron las camas, se quemó el computador y no nos podemos ir. Aunque nos dijeron que nos fuéramos, no tenemos a dónde". Sus palabras reflejaban la difícil situación de las familias que, incluso ante la recomendación de las autoridades de desalojar porque "algunas estructuras dejaron de ser habitables y podían derrumbarse con las familias adentro", se encontraban sin un refugio alternativo.Otro de los afectados, Jeison Cruz, manifestó a este canal en el mes decembrino del 2024 la magnitud de la ruina material: "El segundo piso quedó totalmente calcinado, perdimos todo. Quedamos totalmente en ruinas". Cruz y otros propietarios se vieron forzados a pasar noches en vela, vigilando que sus propiedades, o al menos los restos de ellas, no sean saqueadas con los pocos muebles que resistieron a la conflagración.Las pérdidas no solo fueron materiales, sino también financieras y personales. Evelyn Méndez, una joven residente, le contó a Noticias Caracol también que perdió la totalidad de sus ahorros que estaban destinados al pago de su educación profesional. Ella relató que "trabajaba solo sábado y domingo y estaba reuniendo para poder estudiar idiomas". Añadió que, "de los nervios y eso no pude sacar absolutamente nada", observando cómo el dinero se transformó en cenizas.Los vecinos, ante la desolación y la necesidad urgente de auxilio, tuvieron que organizarse a través de ollas comunitarias para proporcionar alimento a quienes quedaron sin techo. Asimismo, hicieron un "llamado para que las autoridades les brinden verdaderas soluciones", señalando que, aunque hubo acompañamiento inicial de las entidades gubernamentales, posteriormente se sintieron "totalmente desamparados". Por su parte, el Idiger y la Secretaría de Integración de Bogotá llevaron a cabo una "valorización de los afectados para brindarles el apoyo necesario", si bien el director del Idiger, Guillermo Escobar, sostuvo en ese momento que ya se estaban adelantando acciones y acompañamiento para ayudar a las familias con menores de edad que perdieron sus casas.Un año después del incendio: así reconstruyen sus vidas los afectadosUn año después de que las llamas de aquel 7 de diciembre apagaran la celebración navideña, los residentes de Potreritos continúan en la labor de reconstruir sus hogares y sus vidas. Noticias Caracol regreó al barrio, donde se percibe que los habitantes han realizado grandes esfuerzos para levantar lo que el fuego les arrebató.Guillermina Martínez, afectada por la conflagración, un año después de la tragedia, reflexionó sobre el proceso, incluso al recordar el miedo que sintió esa noche: "Cuando vi todo ese fuego y toda esa cantidad de calor y dije 'No pues cuando vuelva a la casa ya no encuentro casa queda un montoncito así". Ella recurrió a la fe en medio de la adversidad, pidiendo que su hogar fuera protegido. Al regresar y ver la casa con "el frente no más que vi dije 'Gracias Diosito, gracias padre.' Pero fue muy muy terrible".De igual forma, Maritza Sotaquirá, al mirar hacia atrás, reconoce el alto costo que ha tenido la recuperación. Expresó con nostalgia que, si bien "Dios ha sido bueno con nosotros y se pudo reconstruir", se preguntó: "¿A qué costo? Detrás hubo noches de insomnio de lágrimas, ha sido muy fuerte'".Las autoridades distritales han reconocido los esfuerzos realizados para brindar apoyo. Sin embargo, también han señalado las dificultades encontradas en el proceso de asistencia directa a la reconstrucción individual. Fabián Ramírez, alcalde local de Bosa detalló que, aunque han estado acompañando el proceso, ha sido "bastante complejo por las limitaciones de nuestro ejercicio desde lo público poder ayudarles en esa construcción individual de sus viviendas". No obstante, se destacó que la administración "logramos invertir en la construcción y en la pavimentación de las vías que están en frente de las casas que sufrieron digamos eh el el daño más fuerte".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Desde el 2010, Elder José Arteaga Hernández está en el ojo de las autoridades. Ese año fue capturado por el delito de tráfico, fabricación o porte de armas de fuego. Un año después volvió a aparecer en los archivos judiciales con una anotación de hurto calificado y agravado, por lo que fue condenado a cerca de 4 años de prisión en Acacías, Meta.Una vez salió de prisión, Arteaga -al parecer- siguió en el mundo del hampa, pero desapareciendo del radar de las autoridades, quienes ahora ofrecen 300 millones como recompensa por información que ayude a su captura. Alias El Costeño o ‘Chipi’ es el señalado de ser el jefe de la logística en el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay el pasado 7 de junio en el parque El golfito, en Modelia, al occidente de Bogotá.Los interrogatorios de al menos dos de los cuatro señalados de participar en el atentado coinciden en nombrar a Arteaga como la persona que los contactó para llevar a cabo la acción criminal. El hombre, de 41 años, según fotografías de la Fiscalía, tiene rasgos característicos, como uno tatuaje que cubre por completo su cuello.Los pasos de ‘El Costeño’ antes del crimenAunque todavía no es claro quién es el autor material del intento de asesinato, la Fiscalía tiene pruebas que apuntan a que fue ‘El Costeño’ quien realizó todo el entramado para realizar el ataque. De hecho, entre las dudas, está cómo hizo Arteaga para conocer que Uribe Turbay estaría en esta zona de la capital, pues si bien era un evento organizado, no se hizo mayor eco del recorrido del precandidato a la presidencia por el Centro Democrático.Así las cosas, el 6 de junio, un día antes del intento de asesinato, Arteaga llamó a al menos cuatro cómplices para finiquitar los detalles de la operación. A cada uno le asignó un rol determinar. Carlos Eduardo Mora, conductor; Katherine Martínez, la mujer que recogería el arma; William Fernando González, chófer en caso de emergencia; además del joven sicario que le disparó al senador.Alias ‘El Costeño’ contacta a Katerine Martínez por WhatsApp para darle instrucciones. Le indica que solicite un servicio de transporte para recoger el arma Glock que se utilizaría en el atentado.Arteaga contrata a Mora en Hogares, en Soacha. De allí, en el carro Spark gris que aparece en videos, toman camino hacia la avenida Primero de Mayo, donde le informa que lo quiere a él “como patrulla” y le daría 5 millones de pesos.3El Costeño’ y Mora recogen al joven sicario, menor de edad, en la Avenida Primero de Mayo con Avenida Boyacá, para dirigirse al barrio Modelia, hacia las 7 de la noche, y hacer un estudio previo de la zona donde cometerían el ataque.Una vez hecho el reconocimiento, los tres toman camino hacia la localidad de Bosa, donde dejan al joven en un lugar conocido como La Calle del Hambre.En la noche, ‘El Costeño’ y Mora se van de rumba a los bares de la Primera de Mayo, en Kennedy. Posteriormente, Mora deja a Arteaga en Hogares, donde lo había recogido en la tarde.El día del ataque a Miguel Uribe TurbayYa el 7 de junio, día del ataque, Arteaga volvió a contactar a sus secuaces para darles las últimas indicaciones, como las horas a las que debías estar listos para dar el golpe. Así, contactó a la mujer que tenía el arma, a sus conductores y al joven sicario.Katherine Martínez dijo que Arteaga la llamó a las 10 de la mañana de ese sábado para decirle que la esperaba a las 2 de la tarde en el parque El golfito.La mujer llegó tarde a la cita con ‘El Costeño’ y, una vez en el carro Spark gris, le entregó el arma Glock nueve milímetros con la cual se cometería el ataque.Mora, Martínez y Arteaga dan vueltas en el carro gris mientras esperan al joven sicario, quien posteriormente se sube al vehículo. Allí le entregaron el arma y le dan indicaciones de qué debe hacer.Pasadas las 5 de la tarde, del carro salió el joven sicario y, a los segundos, tanto Arteaga como Martínez lo siguen de manera sigilosa.‘El Costeño’ y Martínez observaron desde la distancia todo el revuelo por el ataque a Uribe Turbay. Escucharon los disparos y hasta ven cómo reducen al joven sicario.‘El Costeño’ y Martínez caminan unas cuadras por el barrio Modelia. Ahí es cuando le marcan a William González para que los recogiera frente al Jumbo, al lado de la bomba Terpel.González, en un carro azul, los transporta por la Calle 13, luego Las Américas y la Calle 26 hasta llegar al barrio Santa Fe. Allí, en una cantina, Élder le ordena a ese conductor que vendan el celular del joven sicario, el cual estaba en el vehículo de Mora.Mora los recogió en el barrio Santa Fe. Llevaron a Martínez a su casa y, desde entonces, no se conoce el paradero de ‘El Costeño’.Tras estos movimientos, según Katherine Martínez, Arteaga le dijo que podría protegerla si se iba al Caquetá, donde al parecer tendría alguna influencia. No obstante, en medio de ese plan, la mujer fue capturada.CRISTIAN ÁVILA JIMÉNEZNOTICIAS CARACOL
Una familia busca desesperada a una joven de 17 años que desapareció el 16 de mayo en la localidad de Bosa luego de salir a comprar lo del desayuno en horas de la tarde. Desde que la menor de edad salió de su casa no hay rastro de ella. Lo que llamó la atención fue que una cámara de seguridad muestra el momento en que el conductor de una motocicleta se llevó a la adolescente.La familia de la menor, identificada como Jessica Medina Guzmán ya interpuso la denuncia correspondiente y está a la espera de que las investigaciones den con el paradero de la menor de edad.La mamá de Jessica, ha buscado en todo el barrio La Independencia y en los locales comerciales de la zona para obtener información sobre el paradero de su hija.Lo que consiguió la familia de Jessica fue el video en donde se le ve junto a un desconocido de sudadera con chaqueta roja y pantalón negro. El sujeto le entregó a la joven el casco, ella se lo puso y después arrancaron en una motocicleta."Mi hija se ve asustada": mamá de menor desaparecida en BosaDiana Medina, mamá de Jessica Guzmán Medina, dijo en *City Noticias* que “yo fui donde la Policía, la Policía vino y me ayudó con el caso. Me dejaron ver la cámara y mi hija se ve asustada cuando se está subiendo a la moto”.Diana ha preguntado a parientes y conocidos de su hija para que le den información sobre su paradero: “No, ya hemos llamado a los amigos y nada. Mis hermanos también me han ayudado a buscarla. Estamos muy preocupados. Yo no he podido dormir”.Según *City Noticias*, la familia de la menor sostuvo que ella acostumbra a estar en contacto con los miembros de la casa y que no tenía ningún tipo de inconveniente para que quisiera ausentarse voluntariamente.La mamá de la joven indicó que Jessica Medina, el día que desapareció, “tenía una sudadera blanca, llevaba el cabello suelto y una chaqueta blanca de poncho”.Según los familiares, la menor de edad no tenía consigo un celular, ya que en días pasados se le averió, por lo que comunicarse con ella por ese medio no es posible. Además, la adolescente tampoco cuenta con redes sociales. “Ella solo tenía TikTok, ella no tenía Facebook”, mencionó su mamá.¿Cómo reportar a una persona desaparecida?En Colombia, reportar la desaparición de una persona no requiere esperar 24 horas. Lo primero es contactar a las autoridades, incluyendo la Policía Nacional, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) o la Fiscalía General de la Nación. Allí se debe proporcionar información detallada sobre la persona desaparecida, como nombre, edad, apariencia y circunstancias de la desaparición.El caso debe ser registrado en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (Sirdec), lo que permite a las autoridades acceder a la base de datos nacional de personas desaparecidas. Además, se puede solicitar el Mecanismo de Búsqueda Urgente (MBU), que activa protocolos inmediatos de búsqueda sin necesidad de una orden judicial.Es recomendable verificar hospitales, clínicas y Medicina Legal, especialmente si las autoridades tardan en responder. También es clave difundir información en redes sociales y medios de comunicación para aumentar la visibilidad del caso.Si un menor de edad está desaparecido, la denuncia debe hacerse sin demora. La Policía, el ICBF y la Fiscalía tienen mecanismos especiales de protección infantil. En estos casos, la búsqueda se prioriza y se activan protocolos específicos para su pronta localización.Tomar acción rápida es crucial, así como coordinar esfuerzos con autoridades, familiares y comunidad. La difusión y el acceso a información oficial aumentan las posibilidades de encontrar a la persona desaparecida.(Lea también: José de la Cruz, el joven que desapareció cerca donde fue vista por última vez Tatiana Hernández)CAMILO ROJAS,PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Un hombre de 59 años fue capturado en la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá, luego de que -al parecer- asesinara a una mujer durante la noche de este 12 de febrero.La Policía informó que estaba desarrollando labores de patrullajes por el barrio Manzanares cuando los agentes observaron a una mujer tendida sobre la vía pública. Al inspeccionar el lugar observaron que tenía una herida en el pecho causada con un arma cortopunzante.(Lea: Giro en el caso de ataque sicarial en Ciudad Montes, Bogotá, donde murió niña de 4 años)De acuerdo con la Policía, la víctima fue trasladada inmediatamente a un centro asistencial con el fin de salvaguardar su vida. Posteriormente, las autoridades iniciaron las labores de búsqueda del responsable de este hecho y lo ubicaron gracias a la información de la ciudadanía en el interior de una vivienda.“Lastimosamente, debido a la gravedad de las heridas esta mujer fallece minutos después. El capturado fue dejado a disposición de autoridad competente y deberá responder por los delitos que se le atribuyen”, detalló la Policía.El teniente Coronel Óscar Chauta, comandante de estación de Policía en Bosa, dijo que las autoridades trabajan en la investigación de las causas del homicidio.(Además: Mujer cayó desde un cuarto piso en el centro de Bogotá: investigan si alguien la empujó)Atención en la Línea PúrpuraAdemás, la Policía invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho de violencia de género a través de la línea 155 y la Patrulla Púrpura, quienes están a disposición del cuidado y protección de nuestras mujeres.Recuerde que también existe la Línea Púrpura de la Alcaldía de Bogotá, servicio gratuito que funciona las 24 horas, todos los días del año y es atendida por un equipo de psicólogas, trabajadoras sociales, abogadas y enfermeras.Según la Alcaldía, está dirigida a mujeres mayores de 18 años que identifiquen estar viviendo una situación de violencias. También, se pueden comunicar ciudadanas y ciudadanos que tengan conocimiento de una situación de violencias. No es una línea de emergencias ni denuncia.Este es el teléfono: 018000112137.(También: Carro quedó completamente destruido en grave accidente de tránsito en Bogotá)NOTICIAS CARACOL
El pasado domingo, 3 de noviembre, un mono nocturno fue rescatado por la Secretaría de Ambiente y el Grupo de Control a la Biodiversidad y Protección Animal (GUBIM) de la Policía de Carabineros en la localidad de Bosa, al suroccidente de Bogotá. >>> Le puede interesar: Hombre intentó meter un centenar de serpientes a China: estaban ocultas en su pantalónEl animal, de la especie Aotus sp, fue avistado vagando por las calles de un sector residencial, lo cual despertó la alarma entre los vecinos, quienes alertaron a las autoridades sobre la presencia del primate.El mono nocturno habría escapado de una casa en BosaEste primate silvestre, conocido por sus hábitos nocturnos y su dependencia de ecosistemas específicos, no debería encontrarse en entornos urbanos, lo cual refleja el riesgo que el tráfico de fauna silvestre supone para estas especies. Según la Secretaría de Ambiente, el mono nocturno habría escapado de una vivienda en la que era mantenido de manera ilegal, una situación que vulnera los derechos y el bienestar del animal, además de afectar la biodiversidad.¿Cómo fue rescatado el mono nocturno?El rescate fue posible gracias a la llamada de un ciudadano, que notó la presencia inusual del mono y contactó de inmediato a las autoridades. Tras ser recuperado, el primate fue trasladado a un centro de atención y rehabilitación de fauna silvestre, donde será sometido a un exhaustivo chequeo veterinario. Allí, los expertos evaluarán su estado de salud, con el fin de iniciar el proceso de recuperación necesario para su posible reintroducción en su hábitat natural.La secretaria de Ambiente de Bogotá, Adriana Soto, aprovechó esta oportunidad para hacer un llamado a la ciudadanía sobre la importancia de evitar la posesión y el comercio ilegal de animales silvestres, subrayando los peligros de estas prácticas. “El tráfico de fauna silvestre es un delito ambiental que no solo afecta la supervivencia de las especies, sino que también desestabiliza nuestros ecosistemas. Pedimos a los ciudadanos denunciar cualquier caso de tenencia o comercio ilegal, para así proteger la biodiversidad y garantizar el bienestar de estos animales”, enfatizó Soto.>>> Puede leer: Indignante caso de maltrato animal: zarigüeya fue atacada a machetazos en Cali¿Cómo denunciar el tráfico de fauna silvestre en Bogotá?Las autoridades ambientales invitan a los ciudadanos a que denuncien los casos que conocen por comercialización de animales silvestres por medio de los diferentes canales de atención.A través de las líneas telefónicas: 317 4276828 - 318 8277733 - 318 7125560 o teléfono fijo: (601) 37778854 También puede escribir al correo electrónico: fauna@ambientebogota.gov.co Asimismo, a nivel nacional la Policía indica que las personas que posean conocimiento de alguien que tenga animales silvestres en condición de cautiverio o que esté comercializándolos, pueden comunicarse con la línea de atención nacional al maltrato animal 018000919748 o la línea de emergencia 123.
La empresa, que ocupa solo 90 metros cuadrados, es ahora un pequeño ecosistema que refleja la realidad del país y demuestra que la reconciliación es posible. “La idea es que esto sume, que sean más personas, que generemos más trabajo. Es un reto colectivo”, dice el empresario Pablo Restrepo. “Hay toda una vida y un futuro por delante”, dice por su parte Rosa Yuleidi Sanabria que se desempeña como costurera. Conozca una iniciativa de paz similar en La Guajira: Exguerrilleros que tejían uniformes de guerra ahora buscan salir...
En Tunjuelito dos amigos protagonizaron riña que terminó con la muerte de un joven de 20 años. Entretanto, disparos de un ebrio causaron pánico en Bosa.
Wolfang Alberto Aguilar es señalado por las autoridades de asesinar a su compañera sentimental, a quien previamente le había comprado un seguro de vida, con el gin de obtener el dinero de la póliza que supera los 600 millones de pesos. La víctima, Claudia Yaneth López, fue ultimada en inmediaciones de una laguna, donde recibió un golpe contundente en el cráneo y fue arrojada a las aguas. Según la versión de las autoridades, contra Aguilar cursa otra investigación, por hechos similares con quien fuera su primera esposa. De acuerdo con la denuncia, el hombre también intentó asesinar a su expareja al arrojarla de un vehículo a alta velocidad. En este caso, la mujer tenía un seguro de vida por cerca de 300 millones de pesos.
Autoridades desarticularon red que expendía alucinógenos a unos 800 niños y jóvenes. Estaba conformada por 13 miembros de una familia.
El creador de contenido estadounidense Jake Rosmarin mostró cómo es la vida dentro de una unidad nacional de cuarentena en Omaha, Nebraska, luego de haber sido trasladado junto a otros pasajeros provenientes del crucero donde se registró un brote de hantavirus.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Rosmarin, quien días antes había relatado la angustia vivida a bordo del crucero MV Hondius, compartió ahora detalles de su estancia en el centro de aislamiento donde permanecen 16 pasajeros estadounidenses que, hasta el momento, no presentan síntomas, pero continúan bajo estricta observación médica.En el video difundido por el mismo influencer, realizó un recorrido por la habitación donde cumple la cuarentena y muestra algunos de los elementos con los que cuenta el espacio. “Tengo una bicicleta para hacer ejercicio, una cama y un escritorio”, comentó mientras enseñaba el lugar.También aclaró información errónea que circuló en las redes sociales: "Quería aclarar los rumores de que yo fui la persona que dio positivo. Desafortunadamente, mi foto apareció en un artículo, pero si lo leen, verán que dice que estoy en la unidad de cuarentena, no que fui la persona que dio positivo", expresó.Según explicó, después de varios días de incertidumbre en altamar, sentirse en un lugar controlado le ha dado algo de tranquilidad. Durante una entrevista con el programa Today Show aseguró: “No tengo síntomas, me siento bien y estoy de buen ánimo en este momento”.¿Cómo funciona la unidad de cuarentena?Las personas aisladas en la unidad nacional de cuarentena permanecen bajo vigilancia médica permanente mientras las autoridades descartan posibles contagios.De acuerdo con el reporte, dentro de las instalaciones los pacientes pueden realizar llamadas, hacer ejercicio, ver televisión e incluso pedir comida a domicilio. El sistema de aire acondicionado del lugar también está diseñado para evitar la propagación de virus fuera de las habitaciones.Las autoridades sanitarias mantienen el monitoreo constante debido a que algunas personas podrían encontrarse todavía en período de incubación del hantavirus, por lo que el aislamiento sigue siendo una medida preventiva clave.El epidemiólogo Felipe Rovelo explicó para Telemundo que quienes estuvieron expuestos deben permanecer en cuarentena hasta por 42 días mientras continúan los controles médicos.“Si una vez el test sale positivo, ya se debe asumir que esa persona está contagiada con el hantavirus. Ahora, no necesariamente todas las personas desarrollan síntomas o desarrollan los mismos síntomas de la misma gravedad”, señaló el especialista.La historia de Rosmarin ya había captado la atención internacional días antes, cuando el influencer compartió desde el crucero el impacto emocional que vivían los pasajeros atrapados en medio de la emergencia sanitaria.En ese momento, describió la situación como una experiencia marcada por el miedo y la incertidumbre.“Lo que está sucediendo ahora mismo es muy real para todos nosotros”, expresó en un video publicado desde su camarote.El crucero MV Hondius, que realizaba una travesía desde Ushuaia hacia Cabo Verde, quedó varado luego de que las autoridades impidieran el desembarco tras conocerse el brote del virus.Hasta ahora, el episodio deja al menos tres personas fallecidas y varios pasajeros bajo observación médica. Un paciente fue trasladado en estado crítico hacia Sudáfrica, mientras otros viajeros y miembros de la tripulación permanecen monitoreados.Las autoridades de salud en Estados Unidos también confirmaron que continúan localizando personas que tuvieron contacto con pasajeros del crucero en diferentes estados del país.Mientras tanto, algunos de los aislados permanecen en unidades especializadas como la de la Universidad Emory, en Atlanta, reconocida por haber tratado anteriormente pacientes con ébola y coronavirus.Inicialmente, uno de los pasajeros generó preocupación tras presentar síntomas compatibles con la enfermedad. Sin embargo, médicos de Emory confirmaron posteriormente que la prueba dio negativo para la variante Andes del hantavirus.Expertos hacen un llamado a mantener la calmaAunque el caso ha despertado preocupación en varias ciudades de Estados Unidos y otros países, especialistas insistieron en que el hantavirus no tiene el mismo nivel de transmisión que el coronavirus.Los expertos recordaron que el hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con fluidos o desechos de roedores infectados y que las autoridades cuentan con protocolos de monitoreo para evitar que la situación se salga de control.Mientras continúa la vigilancia médica, Rosmarin intenta mantener cierta normalidad dentro de la cuarentena compartiendo detalles de lo que es . Incluso mostró que pudo pedir café de una reconocida cadena, el cual fue entregado por el personal médico directamente en su habitación.La experiencia del influencer ha servido para mostrar desde adentro cómo funcionan estos espacios de aislamiento y cómo viven las personas que permanecen bajo observación sanitaria tras haber estado expuestas a un brote infeccioso.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Hay nuevos detalles sobre el caso de la muerte de Matthew Perry, el recordado actor de la serie 'Friends' que falleció en octubre de 2024. Recientemente, un intermediario que ayudó a suministrar las drogas que mataron al actor fue encarcelado en California el miércoles.Cabe recordar que Perry fue encontrado muerto en el jacuzzi de su casa en Los Ángeles en 2023. Perry, de 54 años, luchó abiertamente durante décadas contra sus adicciones y en los últimos años había estado tomando ketamina como parte de una terapia supervisada para la depresión. Pero los fiscales dicen que a finales de 2023 se había vuelto adicto a esta sustancia.¿Qué otra persona fue condenada por muerte de Matthew Perry?Erik Fleming se convirtió en la cuarta persona en recibir sentencia en relación con la muerte de la estrella canadiense. A Fleming, de 56 años, se le ordenó cumplir dos años en una prisión federal, seguidos de tres años adicionales de libertad vigilada, tras declararse culpable por conspirar para distribuir ketamina y distribución de esta droga con resultado de muerte."Había pruebas abrumadoras de que el señor Fleming suministró las drogas que causaron la muerte del señor Perry", declaró al tribunal en Los Ángeles el fiscal federal adjunto Ian Yaniello.El mes pasado, Jasveen Sangha, una mujer británico-estadounidense apodada 'La reina de la ketamina', fue condenada a 15 años de prisión por la muerte del actor. Sangha trabajó con Fleming para venderle 51 frascos de ketamina a Kenneth Iwamasa, asistente personal de Perry.Sangha, de 42 años, había acordado con las autoridades el pasado 18 de agosto declararse culpable de los cinco cargos. Con ello, la Fiscalía estadounidense logró que cinco personas se declararan culpables por su implicación en la muerte de Perry. El médico Salvador Plasencia, conocido como Dr. P., se declaró culpable en agosto de 2025 de suministrarle la droga a la víctima a través del asistente del actor, Kenneth Iwamasa.Iwamasa le administró la sustancia al actor en varias ocasiones, incluyendo el 28 de octubre de 2023, cuando le inyectó al menos tres dosis de la ketamina suministrada por Sangha, lo cual le provocó la muerte.Se espera que Iwamasa reciba sentencia este mes. También han sido condenados dos médicos. El Departamento de Justicia de EE. UU. acusó a las cinco personas de pertenecer a una red delictiva clandestina responsable de distribuir grandes cantidades de ketamina, sustancia que fue encontrada en el cuerpo de Matthew Perry en el momento de su muerte.Las autoridades relataron que Perry obtuvo la ketamina que terminó con su vida de manos de Sangha, que la jeringa la proporcionó el médico Plasencia y que Iwamasa, en calidad de asistente personal, inyectó la droga al actor el día de su muerte, el 28 de octubre de 2023. Chávez y Fleming también hicieron parte del entramado.En su acusación, los fiscales federales aseguraron que los cinco implicados aprovecharon "los problemas de adicción" de Perry para sacar provecho de la estrella de 'Friends' y "enriquecerse". El intérprete, muy recordado por su personaje de Chandler Bing, había hablado sobre lo duro que se le hizo lidiar contra las adicciones en su libro de memorias 'Friends, Lovers, and the Big Terrible Thing: A Memoir' (2022).*con información de EFE y AFPMARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Hace pocos minutos, se anunció que el partido entre la Selección Colombia y su similar de Costa Rica, que inicialmente se iba a jugar el próximo 29 de mayo, pasó para el 1 de junio en la cancha del estadio El Campín, a las 6:00 p.m., tal y como lo informó la FCF a través de una nota oficial.Este duelo hace parte de la preparación final para el Mundial 2026, en el que el seleccionado colombiano se encuentra ubicado en el grupo K, en el que rivalizará con Uzbekistán, RD Congo y Portugal. Además, que representa la despedida de la afición en nuestro país antes del certamen orbital.Cambio de fecha partido despedida Selección ColombiaA través de un comunicado oficial, la FCF dio a conocer las razones de la modificación de este encuentro entre la 'tricolor' y Costa Rica, inicialmente por la planificación del cuerpo técnico liderado por Néstor Lorenzo, y también por la jornada de votación presidencial en nuestro país."La Federación Colombiana de Fútbol informa a la opinión pública y a los aficionados que el partido de despedida de la Selección Colombia Masculina de Mayores, La Recta Final, se disputará el lunes 1 de junio a las 6:00 p.m., en el estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’", detallaron de entrada.Seguido a eso, explicaron en la nota oficial que "la FCF había solicitado inicialmente la realización del encuentro en esa fecha, con el propósito de cumplir con la planificación establecida por el cuerpo técnico de la Selección Colombia Masculina de Mayores. No obstante, debido a los compromisos institucionales y operativos previstos en el país para el domingo 31 de mayo, dicha posibilidad no pudo ser confirmada en su momento".Cabe recordar que la Selección Colombia disputará dicho compromiso y viajará a Estados Unidos, posteriormente, para seguir la preparación del Mundial 2026, ya que el domingo 7 de junio se medirá a Jordania, en el Snapdragon, en San Diego, a las 6:00 p.m. (hora colombiana), en lo que será su último compromiso oficial, antes del arranque del certamen orbital, en el que está en el grupo K, junto a Uzbekiztán, República Democrática del Congo y Portugal.Precio boletería partidos despedida Selección ColombiaLa venta de los tiquetes para este duelo entre Colombia y Costa Rica, en El Campín, comenzará este jueves 14 y 15 de mayo para "Clientes Bancolombia". La venta general al público será desde el 19 de mayo.Occidental: $490.000 + $70.000 (servicio)Oriental Central: $390.000 + $56.000 (servicio)Oriental Lateral: $270.000 + $39.000 (servicio)Norte: $85.000 + $13.000 (servicio)Sur: $85.000 + $13.000 (servicio)
Las autoridades de Bogotá capturaron y enviaron a la cárcel a un hombre señalado de abusar de su hijastra, una niña de tan solo 12 años de edad. Además, la Fiscalía señaló cómo este sujeto, al parecer, cometía este tipo de vejámenes con la menor de edad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El ente investigador indicó que, “de acuerdo con las actividades investigativas adelantadas por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), los hechos habrían ocurrido desde noviembre de 2025, periodo en el cual el procesado, al parecer, aprovechaba los momentos en los que la menor de edad quedaba bajo su cuidado para obligarla a observar videos con contenido pornográfico y abusarla”.La Fiscalía también reveló que el señalado abusador, presuntamente, le enviaba mansajes intimidantes a su víctima para que ella no le contara a la mamá los abusos a los que él la estaría sometiendo.“En ese sentido, un fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales de la Seccional Bogotá le imputó el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, cargo que no fue aceptado por el investigado. La captura del hombre fue materializada por el CTI en una vía pública de la localidad de Kennedy en Bogotá, en cumplimiento de una orden judicial”, informó el ente investigador.¿Cómo denunciar maltrato infantil y abuso sexual?En Colombia, la denuncia de maltrato infantil y abuso sexual es un deber legal y un acto fundamental para proteger a los menores. Cualquier persona que tenga conocimiento o sospecha de estos hechos puede reportarlos, incluso sin pruebas concluyentes, ya que las autoridades están obligadas a investigar.El proceso puede iniciarse a través de varias entidades. La línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) funciona las 24 horas y permite recibir orientación y registrar denuncias de manera inmediata. También es posible acudir a la Policía Nacional, especialmente a los grupos de infancia y adolescencia, o a la Fiscalía General de la Nación para formalizar la denuncia. En casos urgentes, se recomienda llamar al 123.Además, la denuncia puede presentarse en comisarías de familia, personerías municipales o defensorías del pueblo. Estas instituciones tienen la responsabilidad de activar rutas de protección que garantizan la seguridad del menor, como el traslado a un entorno seguro o la atención psicosocial.Es importante que quien denuncia proporcione la mayor cantidad de información posible: datos del menor, del presunto agresor, descripción de los hechos y cualquier evidencia disponible. Sin embargo, la falta de detalles no debe impedir la denuncia.La ley colombiana protege la identidad del denunciante y prohíbe represalias. Asimismo, establece que profesionales como docentes, médicos y trabajadores sociales tienen la obligación de reportar estos casos.Finalmente, el proceso busca no solo sancionar al agresor, sino garantizar la restitución de derechos del menor, mediante atención integral en salud, apoyo psicológico y acompañamiento institucional continuo.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
En una jornada que rompió por completo la monotonía del transporte público en la capital colombiana, el reconocido exponente del género urbano, Nicky Jam, se convirtió en el protagonista de un suceso sin precedentes este miércoles 13 de mayo de 2026. Lo que inició como un trayecto rutinario para cientos de bogotanos en el sistema TransMilenio terminó transformándose en un concierto improvisado y un fenómeno viral que inundó las redes sociales en cuestión de minutos.El artista urbano sorprendió a decenas de pasajeros de TransMilenio recorriendo la ciudad en los tradicionales buses rojos. Pero no fue solo usuario, también aprovechó para cantar y compartir con los artistas locales que a diario improvisan en las estaciones y buses.Nicky Jam paraliza Bogotá en TransMilenioLa travesía comenzó en el Portal El Dorado, donde el artista aterrizó y, lejos de optar por movilizarse a su destino en carros lujosos y acompañado de su equipo de seguridad, decidió ingresar al sistema como un usuario más. Acompañado por su esposa, la modelo colombiana Juana Valentina Varón, su colega Valentino y miembros de su equipo de trabajo, el intérprete de 'El Perdón' abordó un bus articulado con destino a la NQS Avenida 30.La reacción de los pasajeros no se hizo esperar. Entre la incredulidad y la emoción, los usuarios sacaron sus teléfonos móviles para registrar el momento en que una de las estrellas más grandes de la música latina compartía el espacio con ellos. Nicky Jam, lejos de mostrarse distante, se mostró receptivo, bromista y profundamente agradecido, interactuando directamente con quienes lo rodeaban durante el trayecto hacia la estación Campín – UAN.Uno de los momentos más destacados y que mayor tracción ha generado en plataformas como TikTok e Instagram ocurrió dentro del bus, cuando Nicky Jam se encontró con Jhon Trap Boy, un rapero local que se encontraba trabajando en el articulado. En lugar de ignorarlo, la estrella internacional se sumó a una sesión de improvisación de rimas, validando el talento del joven artista y generando una ovación entre los presentes.Este gesto ha sido ampliamente elogiado en redes sociales, donde usuarios destacaron la amabilidad y cercanía que caracterizó al cantante a lo largo de su recorrido por la ciudad. Los videos muestran a un Nicky Jam tarareando éxitos como 'Travesuras' y compartiendo palabras de cariño hacia Bogotá, asegurando que nunca antes se había subido al sistema masivo de la ciudad.¿Por qué Nicky Jam se subió a TransMilenio?El destino final de Nicky Jam en TransMilenio fue la estación aledaña al Estadio Nemesio Camacho El Campín, donde se dirigió a una rueda de prensa para dar detalles de su concierto programado para el 6 de junio de 2026. Este evento, enmarcado en su gira “Tamo Activo Tour”, representa un hito histórico para el puertorriqueño, ya que será su primer espectáculo en solitario en este estadio tras años de participar solo en festivales o como invitado de otros colegas.Durante la atención a medios, se confirmó una noticia que terminó de sellar el éxito de su visita: el concierto ya se encuentra totalmente agotado (sold out). Para quienes lograron adquirir sus entradas, los precios oscilaron desde los 148.600 pesos en localidades económicas hasta palcos de más de 8 millones de pesos.El "conciertazo", como lo describió el propio Nicky, contará con invitados especiales de la talla de Beéle y otros amigos del género, prometiendo un recorrido por toda su discografía, desde la vieja escuela hasta sus éxitos globales más recientes.MARÍA PAULA GONZÁLEZPÉRIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co