En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Carlos Lehder Rivas, excapo del Cartel de Medellín y el primer narcotraficante colombiano extraditado a los Estados Unidos, ha revelado detalles crudos sobre el sistema penitenciario de máxima seguridad norteamericano.A finales de marzo de 2025, Carlos Lehder regresó a Colombia y fue detenido durante un par de días mientras las autoridades verificaban que no tenía asuntos pendientes con la justicia. Tras su llegada, el excapo se ha mostrado dispuesto a contar su versión de los hechos: su relación con Pablo Escobar, los años de aislamiento que vivió en prisión y las consecuencias personales de su larga condena. En sus más recientes apariciones públicas, Lehder también aprovechó para describir el entorno que hoy enfrenta Nicolás Maduro, tras su captura y asuntos pendientes con la justicia estadounidense.En una entrevista con ‘Más allá del silencio Podcast’, Ledher explicó cómo es el régimen que se aplica a los prisioneros considerados de alta peligrosidad. Según él, “está asignado a la más alta custodia de seguridad permisible por las leyes de Estados Unidos y es el confinamiento solitario hasta el día en que el cuerpo no resista más y perezcas”.El "planeta oscuro" de las prisionesPara Carlos Lehder, las cárceles de máxima seguridad en las que estuvo recluido representan lo que él denomina el “planeta oscuro”. Bajo esa experiencia, sostiene que el lugar donde se encuentra recluido Maduro corresponde a instalaciones diseñadas para el aislamiento total: “No hay luz, no hay sol, no existe conversación ni contacto humano, salvo con los guardias que te entregan la comida”.Lehder, quien fue sentenciado originalmente a cadena perpetua más 135 años, relató que Maduro se encuentra actualmente bajo la más alta custodia permitida por las leyes estadounidenses en la cárcel de Brooklyn. Sobre la celda en la que está recluido Nicolás Maduro, detalló que es “una celda que no tiene muebles. No sé si hoy día tengan televisor o no, pero ese régimen es de cada hora. Hoy día, con las cámaras, a toda hora lo están monitoreando". Además, recalca que la vigilancia es personal y asfixiante: “Allí cada hora personalmente viene un guardia día y noche a verte, a observarte”.Asimismo, afirmó que no existen las visitas. “Visitas conyugales, cero, absolutamente no. Es más, no hay visitas sino por televisión. No se permiten visitas personales”, agregó. También aseguró que no hay ningún contacto. “Nunca vas a estar con ningún preso, no hay contacto humano de ninguna índole”.Celdas de aislamiento y condiciones extremasLa experiencia de Carlos Lehder en la prisión de Marion, Illinois y sus conocimientos sobre Florence, Colorado —donde sugiere que Nicolás Maduro podría ser trasladado en caso de una eventual condena— dan cuenta de espacios físicos mínimos y condiciones extremas de reclusión. Según relató, las celdas suelen medir “tres metros por cinco metros”; recordó además que en Marion “eran mucho más pequeñas”, mientras que en Florence pueden estar ubicadas incluso “cuatro pisos bajo tierra”.En estos lugares, “no hay absolutamente nada de juegos ni nada ni techo tampoco” y la posibilidad de contacto con otros reos es nula. Además, relató cómo transcurrían los días allí: “Me duele hasta recordarlo. Es el planeta oscuro. Uno tiene que convertirse en su propio psicólogo. El orden mental es primordial, hay que tratar de mantenerlo”.Así era la celda de Carlos Lehder en Estados UnidosSu hija, Mónica Lehder, habló en Los Informantes y confirmó en su momento que en Marion su padre estaba recluido “seis pisos bajo tierra, entonces lo tenían aislado totalmente, entonces la comunicación telefónica era muy poca”.Recordó cómo fue verlo en la cárcel en Estados Unidos. "Normalmente la reacción es salir corriendo a abrazarlo, que te carguen, todo eso no se puede dar porque tú no puedes tener tanto contacto físico. Él venía de civil, una camisa tipo polo, blue jean, esposado obviamente”, recordó.La vida en prisiónEn abril de 2025, Carlos Lehder habló en Los Informantes y profundizó en la carga emocional de la extradición y el aislamiento prolongado. Describió el momento de su salida del país como el punto más bajo de su vida: “Es cuando a uno lo extraditan y lo montan en un avión y siente uno que está saliendo de territorio colombiano. No existe un sentimiento de más abandono, de estar sumido profundamente en el peor abismo de la existencia. Le están quitando a uno la nacionalidad, la identidad, la existencia y se lo entregan a otro”.Debido a su colaboración con la justicia estadounidense, le fue retirada la pena de prisión perpetua y su condena se redujo de 135 a 55 años, de los cuales cumplió cerca de 34 gracias a beneficios por trabajo en prisión y buen comportamiento. No obstante, Lehder afirmó que “el encarcelamiento era una tortura”.El Henry Ford del narcotráfico y su relación con Pablo EscobarAntes de su caída, Lehder fue una figura central en la industrialización del tráfico de drogas. En los expedientes judiciales estadounidenses fue apodado el ‘Henry Ford del narcotráfico’ porque se inventó las rutas marítimas y aéreas con las que movió toneladas de cocaína en Estados Unidos.A pesar de su sociedad con Pablo Escobar, Lehder afirmó que existían diferencias filosóficas y de comportamiento. Mientras Escobar era “brutal y violento”, Lehder se definió como alguien que buscaba un estilo de vida diferente: “Pablo Escobar y yo éramos como el agua y el aceite”. Sin embargo, admitió que en su juventud fue un “fanático” de su causa y llegó a felicitar a Escobar en varias ocasiones. “Yo era un rebelde, yo era un fanático de mi causa, de los intereses del narcotráfico y felicité a Pablo Escobar por la muerte del ministro, pero vuelvo y le reitero, esa era mi posición en esa época. Yo no tengo absolutamente nada que ver con la muerte del ministro. Yo le reclamé y le dije ‘usted mató al ministro, no me avisó’ y el presidente Belisario firmó mi extradición”, recordó.Un Lehder 2.0Durante los 34 años de encierro, la lectura fue su único mecanismo para mantener la cordura. Lehder afirmó que sobrevivió “leyendo”, enfocándose principalmente en biografías de figuras históricas y personas famosas. Según su testimonio, “un libro me permitía estar fuera de la celda” y fue la herramienta que le permitió permanecer lúcido a pesar del aislamiento extremo.A sus 76 años, Lehder se presenta como un hombre transformado. Aseguró que no tiene nada, que vive de los libros, se define como un rehabilitado, alguien que admite su camino chueco, que pagó sus culpas, que se arrepiente y que nunca más delinquirá.Actualmente, reside en Armenia y se dedica a promocionar su libro autobiográfico, asegurando que ya no posee fortuna y vive de sus escritos.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
A 32 años de la muerte de Pablo Escobar Gaviria, el debate sobre la verdadera naturaleza del capo del Cartel de Medellín sigue siendo objeto de análisis. Uno de los pocos protagonistas vivos que puede atestiguar la compleja personalidad del hombre que lideró la mafia en Colombia es Carlos Lehder Rivas, exsocio del narcotráfico y antiguo miembro de dicha organización.Lehder, quien regresó a Colombia a finales de marzo de 2025 tras pasar más de tres décadas en prisiones de Estados Unidos, ha compartido recientemente revelaciones sobre su relación con Escobar, describiendo al líder del cartel como un "monstruo" y "alguien satánico".El exnarco, quien actualmente vive en el Quindío y se dedica a lo que llama su testamento escrito, evocó la intimidante forma de ser de Escobar en una entrevista reciente, citando una frase que plasmó en su libro ‘Vida y muerte del Cartel de Medellín’, que resume el inmenso poder que ejercía.El poder intimidante de Escobar: "La tierra temblaba"Carlos Lehder Rivas revivió el temperamento del capo en el pódcast ‘Más allá del silencio’ al recordar la siguiente frase: “Cuando Pablo estaba furioso, la tierra temblaba”. Según Lehder, Escobar se consolidó como "un comandante natural que creció dando más puñaladas que el vecino, matoneando, robando". Esta trayectoria lo llevó a ser "un líder de esa mafia o crimen y tenía su organización o su banda y él era el capitán de ese barco".Para mantener la disciplina y el control de "esa mano de violentos", Lehder afirmó que Escobar debía ser "el más violento". Cuando el capo comunicaba su enojo, lo hacía "vociferante en palabras muy groseras y con un lenguaje corporal muy severo". Las consecuencias de estas demostraciones de ira eran visibles: "Uno veía la persona sudar, temblar, le temblaban las piernas al acusado y Pablo lo reprendía, lo amenazaba".Las "múltiples personalidades" del capoPara Lehder, quien describió su relación con Escobar como compleja a pesar de haber sido uno de los contrabandistas más exitosos que "transportaba exitosamente cocaína a los Estados Unidos", el capo era "alguien muy singular, muy difícil de leer entre comillas, muy difícil de analizar". Esta dificultad provenía de que, en su opinión, Escobar "tenía múltiples personalidades".Lehder detalló que, dependiendo de la situación, Pablo mostraba facetas muy diversas. Podía ser: “Un día era el Pablo elocuente hasta el político”. Por ejemplo, en el contexto de la lucha contra el tratado de extradición, Lehder recordó que Pablo manifestaba "mucha lógica" e incluso tenía "algo de revolucionario por la pasión con que él atacó el tratado de extradición". Ante esa situación, Escobar poseía una forma de ser que "despertaba en él mucho racionalismo”.Sin embargo, esta racionalidad se mezclaba con una audacia extrema: Lehder notó que "Pablo era tan valiente que no miraba el día siguiente". Con el paso del tiempo y el escalamiento de la violencia, la personalidad oscura de Escobar se impuso, y el capo, según Lehder, se convirtió en un “monstruo” y “alguien satánico”.Carlos Lehder estableció una distinción crucial entre Pablo Escobar y otros narcotraficantes de la época, como Gonzalo Rodríguez Gacha, conocido como 'El Mexicano'. Lehder explicó que Gacha era "un personaje agrio, violento y grosero, pero cuando aceptaba tu amistad, tu relación o tu compromiso, era un hombre íntegro". De Gacha, aseguró: "Él no te iba a traicionar, él no te iba a matar, él no te iba a robar; era tu amigo”.En fuerte contraste, al hablar sobre Pablo Escobar y sus múltiples personalidades, Lehder afirmó que, en ocasiones, “dudaba. Decía: ‘bueno, ¿con quién estoy hablando?’”. Lehder aseguró que Escobar sí traicionaba. Lehder, quien se definió como un narco excéntrico y aventurero, pero nunca violento como el jefe del Cartel de Medellín, puntualizó, en entrevista con Noticias Caracol, que estuvieron "juntos, pero no revueltos".La extradición de Carlos LehderCarlos Lehder fue capturado y extraditado el mismo día, el 4 de febrero de 1987, en Guarne, Antioquia. En abril de 2025, en una entrevista con Los Informantes, Lehder relató cómo fue la extradición, uno de los momentos más dolorosos de su vida.“Es cuando a uno lo extraditan y lo montan en un avión y siente uno que está saliendo de territorio colombiano. No existe un sentimiento de más abandono de estar sumido profundamente en el peor abismo de la existencia y le están quitando a uno la nacionalidad, la identidad, la existencia y se lo entregan a otro”.Aun así, aceptó su culpa, afirmando que “merecía la pena de los 33 años que pagué. Yo trafiqué muchas toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos. Ninguna violencia, sí cocaína”. Inicialmente fue "sentenciado a cadena perpetua más 135 años, encerrado en un cuarto hermético prácticamente por el resto de la vida”.Su regreso a ColombiaCarlos Lehder testificó durante cinco días contra el general panameño Manuel Noriega, tras la invasión de Estados Unidos a Panamá. Su testimonio detalló "las actividades del Cartel de Medellín con el general Noriega”.Por su colaboración, la justicia estadounidense le eliminó la cadena perpetua y le redujo la condena de 135 a 55 años, de los cuales cumplió casi 34 gracias a los descuentos por trabajo en prisión y buen comportamiento.Gracias a su colaboración, se le eliminó la cadena perpetua y la condena de 135 años fue reducida a 55 años, de los cuales cumplió casi 34 por descuentos por trabajo en prisión y buen comportamiento. El exnarco, quien reapareció en Bogotá a finales de marzo de 2025, insiste en que el encarcelamiento fue "una tortura”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los informantes.
Hoy se cumplen 32 años de la muerte de Pablo Escobar Gaviria, un capo cuya figura sigue siendo objeto de controversia y debate. Uno de los pocos protagonistas que pueden dar fe de la verdadera naturaleza del hombre que lideró la mafia en Colombia es Carlos Lehder Rivas, exsocio del narcotráfico y antiguo miembro del Cartel de Medellín.Recientemente, Lehder, quien volvió a Colombia después de pasar más de tres décadas tras las rejas en Estados Unidos, ha compartido vivencias que revelan la compleja personalidad de Escobar: un hombre que, según él, tiene facetas difíciles de descifrar y cuya furia podía tener repercusiones devastadoras en su entorno.Así era Pablo Escobar, según Carlos LehderCarlos Lehder, en una entrevista reciente en el pódcast ‘Más allá del silencio’, evocó la forma de ser de Escobar en una frase que describió en su libro ‘Vida y muerte del Cartel de Medellín’, donde resume el poder intimidante que ejercía: “Cuando Pablo estaba furioso, la tierra temblaba”.Según él, Escobar se consolidó como “un comandante natural que creció dando más puñaladas que el vecino, matoneando, robando”. Esta trayectoria lo llevó a ser "un líder de esa mafia o crimen y tenía su organización o su banda y él era el capitán de ese barco".Para mantener el control de "esa mano de violentos", Lehder afirmó que Escobar tenía que ser "el más violento". Cuando el capo comunicaba su enojo, lo hacía "vociferante en palabras muy groseras y con un lenguaje corporal muy severo". El resultado de estas demostraciones de ira era palpable: "Uno veía la persona sudar, temblar, le temblaban las piernas al acusado y Pablo lo reprendía, lo amenazaba".Las múltiples personalidades de EscobarPara Lehder, Pablo Escobar era "alguien muy singular, muy difícil de leer entre comillas, muy difícil de analizar". Esta dificultad se debía a que, en su opinión, Escobar "tenía múltiples personalidades".Lehder detalló que la relación comenzó porque él "transportaba exitosamente cocaína a los Estados Unidos", consolidándose como uno de los contrabandistas más eficientes. A pesar de su éxito, aseguró que lidiar con Escobar era complejo. Lehder señaló que, a ratos, Pablo mostraba facetas: “Un día era el Pablo elocuente hasta el político”.Por ejemplo, en el contexto de la lucha contra el tratado de extradición, Lehder recordó que Pablo manifestaba "mucha lógica" e incluso tenía "algo de revolucionario por la pasión con que él atacó el tratado de extradición. Pablo tenía un modus operandi ante esa situación que despertaba en él mucho racionalismo”.Sin embargo, a medida que el tiempo pasaba y la violencia escalaba, la personalidad oscura de Escobar se imponía. Lehder tuvo que discernir "entre las diferentes personalidades de este individuo", notando que "Pablo era tan valiente que no miraba el día siguiente".Así fue la “traición” de Escobar a LehderUna de las distinciones cruciales que Lehder estableció entre Escobar y otros narcotraficantes de la época, como Gonzalo Rodríguez Gacha, ‘El Mexicano’, fue la falta de integridad de Escobar.De Gacha, Lehder dijo que era un hombre “agrio, violento y grosero, pero cuando aceptaba tu amistad, tu relación o tu compromiso, era íntegro...No te iba a traicionar, no te iba a matar, no te iba a robar; era tu amigo”. En contraste, sobre Pablo aseguró que “dudaba. Decía: ‘bueno, ¿con quién estoy hablando?’”. También afirmó que Escobar era un “monstruo” y alguien “satánico”.La extradición de Carlos Lehder y su vida en prisiónEl exnarco pasó más de 33 años en aislamiento en Estados Unidos. Según reveló en una entrevista con Los Informantes, el momento más doloroso de su vida: “Es cuando a uno lo extraditan y lo montan en un avión y siente uno que está saliendo de territorio colombiano. No existe un sentimiento de más abandono de estar sumido profundamente en el peor abismo de la existencia y le están quitando a uno la nacionalidad, la identidad, la existencia y se lo entregan a otro”.Asimismo, afirmó que “merecía la pena de los 33 años que pagué. Yo trafiqué muchas toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos. Ninguna violencia, sí cocaína”. Durante ese tiempo, Lehder escribió un libro cargado de nombres, datos y escenas reveladoras sobre la narcopolítica en los años del Cartel de Medellín.“Yo era un rebelde, yo era un fanático de mi causa, de los intereses del narcotráfico y felicité a Pablo Escobar por la muerte del ministro, pero vuelvo y le reitero, esa era mi posición en esa época”, recordó. Pese a su relación con Escobar insistió en que él era un narco excéntrico y aventurero, pero nunca violento como fue el jefe del Cartel de Medellín. Según él, estuvieron juntos, pero no revueltos.Lehder fue capturado el 4 de febrero del 87 en Guarne, Antioquia, y ese mismo día fue extraditado. “En Estados Unidos fui sentenciado a cadena perpetua más 135 años, encerrado en un cuarto hermético prácticamente por el resto de la vida”.No obstante, Lehder testificó durante cinco días contra el general Manuel Noriega tras la invasión de EE. UU. a la Ciudad de Panamá para capturar al dictador. “Todo lo que yo testifiqué contra el general Noriega son las actividades del Cartel de Medellín con el general Noriega”, afirmó.Por su colaboración, la justicia estadounidense le eliminó la cadena perpetua y le redujo la condena de 135 a 55 años, de los cuales cumplió casi 34 gracias a los descuentos por trabajo en prisión y buen comportamiento. “El encarcelamiento era una tortura”, dijo.A finales de marzo de 2025, Lehder reapareció en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Fue detenido por un par de días hasta que se verificó que no tenía pendientes con la justicia.Así era la celda de Lehder en Estados UnidosEn 2015, su hija, Mónica Lehder, habló con Los Informantes y reveló algunos detalles sobre cómo vivía el capo en ese momento, cuando aún permanecía preso en Estados Unidos."En esa época mi papá estaba en Marion que sigue siendo la prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos, donde lo tenían seis pisos bajo tierra, entonces lo tenían aislado totalmente, entonces la comunicación telefónica era muy poca”, contó.También reveló que las visitas eran restringidas y el contacto era limitado. "Intentando verlo porque nos decían siempre mañana, este fin de semana, en 8 días, este mes ya no se pudo, dentro de un mes y así estuvimos más de un año”, dijo.Actualmente, Lehder vive en el Quindío y dedica su tiempo a lo que llama su testamento escrito. Asegura que vive de sus libros y se define como un hombre rehabilitado.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los informantes.
Durante décadas, el narcotráfico en Colombia no solo dejó un rastro de violencia, sino también un legado de lujo y horror. Las mansiones de los capos más temidos del país fueron escenarios de decisiones sangrientas, alianzas criminales y excesos sin límites. En Los Informantes, recorra los espacios donde se pactaron magnicidios, se amasaron fortunas y se tejieron redes de poder que marcaron la historia reciente del país.Montecasino: la casa del terrorUbicada en el exclusivo barrio El Poblado de Medellín, Montecasino fue mucho más que una mansión. Durante los años 80 y 90, se convirtió en el centro de operaciones de una sangrienta alianza entre el Cartel de Medellín y el clan de los Castaño. Desde allí, Pablo Escobar, Fidel Castaño y Gonzalo Rodríguez Gacha planearon crímenes que, según las autoridades, dejaron más de 7.000 muertos.“Desde esa mansión se planearon y se inclusive se realizaron las más graves violaciones a los derechos humanos en nuestro país: masacres, como la de Mapiripán, el exterminio de la Unión Patriótica, el sicario que asesinó a Carlos Pizarro habría sido entrenado y recibió instrucciones de Fidel Castaño al interior de esta hacienda”, relató Juan Camilo Morales, coordinador de la Unidad para las Víctimas.Los salones de mármol blanco, protegidos por gruesos vidrios, fueron testigos de reuniones donde se decidían atentados como la bomba que derribó el avión de Avianca en 1989. Bajo lámparas de miles de cristales, se planeó una dictadura criminal que dejó cicatrices imborrables.Popeye, exjefe de sicarios de Escobar, recorrió la propiedad con Los Informantes y no dudó en calificarla como “la verdadera casa del crimen”. Allí también nació el grupo de los Pepes, una alianza entre los Castaño y el Cartel de Cali para acabar con Escobar. “Este es el cuartel general de los Pepes, Montecasino. Aquí nacen”, afirmó Popeye.Casa Gacha: la joya de la corona de El MexicanoEn el norte de Bogotá, sobre la calle 86, una mansión fue el símbolo de la opulencia traqueta de los años 80: la Casa Gacha. Propiedad de Gonzalo Rodríguez Gacha, alias El Mexicano, esta residencia de 5.400 metros cuadrados llegó a estar valorada en $48 mil millones de pesos.“Casa Gacha tiene un área de 5.400 metros cuadrados, el valor de venta de casa Gacha está en $48 mil millones de pesos”, explicó Carolina Gutiérrez de la Sociedad de Activos del Estado.Rodríguez Gacha, oriundo de Pacho, Cundinamarca, fue uno de los narcotraficantes más ricos del mundo. Alardeaba de ganar 230.000 dólares por minuto. Su mansión era el epicentro de fiestas con esmeralderos, militares, políticos y otros narcos. De sus seis hijos, solo uno, Freddy Gonzalo, lo acompañaba a todas partes.Tras su muerte en una persecución aérea, la mansión era un recordatorio del exceso y la violencia de la época.Gilberto Rodríguez Orejuela: El Ajedrecista del Cartel de CaliGilberto Rodríguez Orejuela, líder del Cartel de Cali, fue conocido como El Ajedrecista por su habilidad estratégica para manejar el narcotráfico y ocultarse de las autoridades. Según la DEA, su fortuna alcanzó los 300 millones de dólares, equivalentes hoy a unos 3 mil millones de dólares.Aura Rocío Restrepo, expareja del capo, reveló detalles de su vida en Los Informantes. En los años 80, los Rodríguez Orejuela no solo compraban propiedades, sino también voluntades: políticos, policías y militares estaban a su servicio.Las ferias de Cali eran su vitrina de poder. En las cabalgatas desfilaban caballos de millones de dólares y en las fiestas privadas se presentaban artistas internacionales. El lujo era una forma de demostrar quién mandaba.Una de las formas más visibles de demostrar su poder adquisitivo era el patrocinio de mujeres en certámenes de belleza. Gilberto organizó todo para que su novia participara en el Reinado Nacional del Turismo, una muestra más de cómo el narco se infiltró en todos los rincones de la sociedad.Carlos Lehder: el excéntrico dueño de una isla privadaCarlos Lehder, colombo-alemán y cofundador del Cartel de Medellín, fue el primer narcotraficante colombiano extraditado a Estados Unidos. Cumplió más de 33 años de condena por tráfico de drogas. Él es muy recordado por su excentricidad y su dominio de las rutas del narcotráfico hacia Florida.A los 23 años, compró el Cayo Norman, también conocido como la isla de la fantasía, en las Bahamas, a solo 112 kilómetros de Estados Unidos. Desde allí operaba su flota de aviones y controlaba el paso de toneladas de droga.Su hija, Mónica Lehder, desmintió los mitos sobre la fortuna de su padre: “Pues generoso era en amor. Nosotros no tenemos nada de mi papá, entonces es la generosidad, económicamente nosotros no tenemos nada. No vi nunca a mi mamá llena de joyas y diamantes”, aseguró en Los Informantes.“De la fortuna de mi papá no disfruté absolutamente nada, pero es mi papá. Lo amo con pasión y locura desenfrenada”, recalcó.En Colombia, Lehder adquirió grandes haciendas, especialmente en el Eje Cafetero. Una de ellas, la llamada Posada Alemana, hoy en ruinas, albergaba una estatua de John Lennon desnudo, con guitarra y casco alemán de la II Guerra Mundial, símbolo de su idolatría al legendario músico.Además de sus propiedades en Colombia, Lehder también compró bienes en Estados Unidos y Brasil. Su imperio cayó en 1987, cuando fue capturado y enviado a una celda cinco pisos bajo tierra en EE. UU.Las casas y propiedades de estos capos son testigos de una época marcada por la sangre, el miedo y la corrupción. Hoy, muchas de estas propiedades están en manos del Estado, otras en ruinas, y algunas aún despiertan la curiosidad de quienes buscan entender cómo el poder del narcotráfico se infiltró en cada rincón del país.
En la vía que da la entrada al municipio de Salento, en Quindío, se ven a lo lejos las ruinas de lo que fue la opulenta Posada Alemana, la mansión que en los años 80 pasaba como el hogar de un prestigioso empresario de carros hasta que se le cayó su máscara como narcotraficante.Esta casa, donde Carlos Lehder Rivas organizaba sus ostentosas fiestas con celebridades, pasó de estar llena de lujos, hasta con una estatua de John Lennon, a estar carcomida por la maleza y paredes a punto de caer luego de que quedara en abandono tras la posesión de los activos del narcotráfico del exjefe del Cartel de Medellín.Lehder, quien fue socio de Pablo Escobar, fue una de las piezas claves del entramado logístico del tráfico de droga desde Colombia a Estados Unidos. Al punto de ser llamado el ‘Henry Ford de la cocaína’ por su capacidad de transportarla.A este excapo lo extraditaron a Estados Unidos el 4 de febrero de 1987. Desde entonces estuvo en una celda pagando su condena, aunque con una rebaja de pena por colaborar con la justicia de ese país y testificar contra el exdictador panameño Manuel Antonio Noriega.Tras más de 30 años en prisión, Lehder quedó en libertad el 16 de junio de 2020 y decidió irse a Alemania, país del cual también tiene ciudadanía. Era muy poco lo que se conocía de ‘El loco’, como también lo llamaban en su época de narco, por eso sorprendió cuando llegó al aeropuerto El Dorado y fue capturado para establecer si todavía tenía asuntos pendientes con la justicia.No obstante, un juez lo dejó en libertad luego de que prescribieran los cargos en su contra. Tras días de estar en Colombia, Lehder habló con Noticias Caracol sobre los motivos para volver al país luego de 38 años. Entre varios asuntos, el excapo dijo que regresó para presentar un libro que llamó ‘Vida y muerte del Cartel de Medellín’. Describió este texto como un “testamento” sobre lo que fue su pasado en el mundo criminal, aclarando lo que llamó especulados en la guerra del narcotráfico en los años 80. “Siempre buscando que las generaciones nuevas, que la juventud de Colombia no caiga en las tentaciones ni en error grandísimo del tráfico internacional de drogas”, explicó.En la entrevista con este medio, Lehder también se refirió a su relación con Pablo Escobar y, señaló, que “eran como el agua y el aceite” en cuanto a sus filosofías. "El camino del tráfico de cocaína lleva a la prisión, a la morgue y la orfandad de la familia", anotó.Carlos Lehder volvió a la Posada AlemanaLuego de su retorno a Colombia, Lehder ha pasado sus días dando entrevistas y haciendo publicidad de su libro. En algunos videos se le ha visto disfrutando de su libertad y compartiendo con su familia. En imágenes divulgadas en redes sociales aparece en lo que fue su casa: la Posada Alemana.Aunque del lujoso hotel queda poco y está prohibido el ingreso al lugar por el inminente riesgo de colapso, Lehder cruzó las barreras y se tomó fotografías en el sitio. En las imágenes se le ve sonriendo y recordando las historias que ese basto terreno guardan. Ya en libertad, 'El loco' dijo que ha pagado un precio altísimo con la mitad de su vida en prisión. "Tuve la suerte de sobrevivir, no solo a Pablo Escobar, quien -poco a poco- antes de yo ser extraditado nos había matado a varios del Cartel", agregó sobre las secuelas difíciles que le dejó el narcotráfico para su vida.CRISTIAN ÁVILA JIMÉNEZNOTICIAS CARACOL
Alba Marina Escobar, hermana y gran amiga del narcotraficante, contó detalles de la vida del antioqueño que pocos conocen y cómo fue su relación con el excapo Carlos Lehder, quien recientemente regresó a Colombia tras haber cumplido una sentencia en Estados Unidos.La aparición de Carlos Lehder Rivas, uno de los capos más recordados del Cartel de Medellín, en territorio colombiano desató polémica. El armenio volvió al país tras haber pasado más de 33 años en prisión en Estados Unidos y 38 fuera de Colombia. Extraditado y condenado a 135 años, cumplió una larga sentencia en aislamiento y hoy, a sus 75 años, regresó a su natal Armenia, donde quiere quedarse a vivir.En una entrevista con Los Informantes, el excapo reconoció que su condena fue justa y ahora quiere pasar los últimos años de su vida en familia: “Ciertamente, merecía la pena de los 33 años que pagué. Yo trafiqué muchas toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos. Ninguna violencia, sí cocaína”.Carlos Lehder y Pablo EscobarPara nadie es un secreto la estrecha relación que hubo entre los dos narcotraficantes. Escobar y Lehder fueron socios y grandes amigos, hasta que un problema personal, del que no se tienen muchos detalles, los separó.Lehder fue uno de los jefes del Cartel de Medellín y, junto a Pablo Escobar, lideró una resistente oposición a la extradición, empleando todas las formas de lucha posibles.“Tanto Pablo Escobar, tan brutal y violento como era, y yo, que era pacífico, éramos como el agua y el aceite, filosóficamente. En negocios, el dólar nos llamaba igual. Escobar formó su movimiento político en Medellín y yo lo hice en Armenia, denunciando un tratado de extradición que era ilegal”, contó el excapo.Aunque su postura sobre la extradición no ha cambiado, es consciente de que ahora es legal. “Cuando me extraditaron, no era legal”, puntualizó. Carlos Lehder fue capturado el 4 de febrero del 87 en Guarne, Antioquia, y ese mismo día fue extraditado. “En Estados Unidos fue sentenciado a cadena perpetua más 135 años, encerrado en un cuarto hermético prácticamente por el resto de la vida”. Por su aporte, la justicia estadounidense le eliminó la condena perpetua y le redujo la pena de 135 años a 55, de los cuales pagó 33 por descuento de trabajo en prisión y buen comportamiento.Pablo Escobar salvó a Lehder de morir por una enfermedadEn medio de los negocios y la amistad que unió a los dos narcos, la hermana de Escobar relató en diálogo con Revista Semana el día en que Pablo le salvó la vida a su socio, quien estaba muriéndose en una finca tras haber escapado de un allanamiento de la Policía.“Pablo protegió mucho a Lehder y fueron muy amigos. Recuerdo una vez que él me pidió que fuera a una de las caletas a llevar a un médico porque Carlos Lehder tenía paludismo. A él le habían hecho un allanamiento en una finca en los Llanos y se metió en un sitio selvático y le picaron miles de zancudos. Le llevé al médico para que lo atendiera. Lo vi varias veces en las caletas de Pablo, conversé poco con él y lo observé muy apersonado de lo que hacía”, narró Alba Marina Escobar al citado medio.La mujer describió a Lehder como una persona con pensamientos e ideas similares a las de Adolf Hitler. “Casi siempre tenía una cantidad de balas, de municiones terciadas en el pecho, como si fuera a ir a la guerra, pero en la selva. Me pareció muy gracioso porque ninguna de las personas que estaba con Escobar hacía eso. Lehder tenía siempre un solo tema: acabar con el poder de la gente en Estados Unidos. A mí, más o menos, se me parecía como a las ideas de Adolf Hitler. Él se creía como de la superraza alemana; tiene ancestros alemanes”, dijo.Para Alba Marina, la relación de Pablo y Carlos se rompió tras un ajuste de cuentas con un empleado de Escobar.Así lo mencionó la mujer: “Esa relación no terminó bien porque Carlos Lehder le mató a Pablo Escobar un guardaespaldas. Fue a sangre fría. Incluso, en la habitación donde ocurrieron los hechos, en la Hacienda Nápoles, todavía estaban los changones en el piso. ¿Qué hubo detrás? Es una historia que no debo contar, pero, a raíz de lo ocurrido, Pablo se molestó mucho y cada uno se fue por su lado. Pablo le dijo a Carlos que no lo iba a proteger más y que no andaría más con él”.Aunque tomaron rumbos distintos, continuaron en el negocio del narcotráfico y aunque muchos aseguran que fue Escobar quien entregó a Lehder a las autoridades, Alba Marina desmintió esa versión.“Eso no es cierto. Si había una persona que odiaba a los sapos, era Pablo. Él no hubiera entregado a nadie. Según lo que me contaron, Carlos Lehder estaba en una finca en Marinilla (Antioquia), donde bebía y consumía mucha droga con otras personas. Había un mayordomo y él sintió miedo de toda esa gente armada, y fue y denunció que en esa finca había muchas personas extrañas. Ahí fue cuando la Policía encontró a Lehder. Si recuerdan, cuando lo capturaron, los uniformados dijeron: ‘Se nos apareció la Virgen’. Las autoridades fueron a ver qué pasaba en esa finca, pero no imaginaron que él estuviera ahí”, subrayó la hermana de Escobar en entrevista con la Revista Semana.Lehder busca dejar un testamento escrito de su historiaSegún el excapo, “muchas de las nuevas generaciones no conocen el concepto, la opinión y la veracidad de la historia tal como ocurrió”. Por esto, se ha propuesto contar su propia versión de una de las épocas más impactantes en la historia del país.Se trata de un relato en primera persona sobre lo que fue el Cartel de Medellín, esa temible máquina de muerte liderada por Pablo Escobar, a quien describe como su socio, amigo y, aún sin saberse con total seguridad, su posible delator.Carlos Lehder escribió un libro lleno de nombres, datos y escenas reveladoras sobre la narcopolítica durante los años más oscuros de Colombia. Ahora espera promocionar lo que él mismo describe como su testamento escrito.Este colombiano se presenta ahora como un hombre rehabilitado, alguien que reconoce el camino torcido que tomó, que ya pagó sus culpas, se arrepiente y asegura que nunca volverá a delinquir.MA. FERNANDA LÓPEZPERIODISTA DE NOTICIAS CARACOLIG: Mafe_loc
Carlos Lehder Rivas regresó a Colombia tras pasar más de tres décadas en prisión en Estados Unidos. A sus 76 años, y de vuelta en su tierra natal, Armenia, reveló uno de los capítulos más azarosos y desconocidos de su vida. Un equipo de Los Informantes llegó hasta el Quindío luego de que, a finales de marzo de 2025, el exnarcotraficante reapareciera en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, donde fue detenido durante un par de días hasta que se verificó que no tenía pendientes con la justicia. Lehder reveló detalles de su vida en prisión, de su relación con Pablo Escobar y de lo que él mismo define como un proceso de “arrepentimiento”.Los inicios de Lehder en el narcotráficoA los 16 años, Carlos Lehder dejó los estudios y se mudó a Nueva York, donde empezó a quebrantar la ley robando carros. Con el tiempo, expandió esta actividad a varios estados, hasta que fue capturado y condenado a dos años de prisión. Tras cumplir la pena, fue deportado a Colombia.Ya en Medellín, comenzó a traficar droga, transportándola desde Bolivia escondida en su propio vehículo. Rápidamente, ascendió en el negocio y fundó Lehderauto, un concesionario de autos de alta gama que combinaba su pasión por los vehículos con una fachada para lavar dinero.“La agencia de automóviles fue un imán para yo conocer cientos de narcos que venían a comprarme... Con los dineros de la coca se traían los carros de Panamá y Miami”, aseguró.En los expedientes judiciales gringos lo llamaron el 'Henry Ford del narcotráfico' porque Lehder, desde muy joven, dejó a un lado las mulas humanas que llevaban un par de kilos de droga y se inventó las rutas marítimas y aéreas con las que hizo llover toneladas de cocaína en Estados Unidos.Su fortuna llegó a ser tal que compró una isla en las Bahamas con hotel, cabañas y pista de aterrizaje. Desde ese paraíso despachó centenares de aviones y embarcaciones con cocaína. “Yo compré la isla aproximadamente por 2 millones de dólares. Eventualmente, el gobierno o los gobiernos van a confiscar esa fortuna. La isla la confiscó el gobierno de las Bahamas”, relató.La relación con Pablo Escobar: “como el agua y el aceite”De esta manera, se consolidó como uno de los jefes del Cartel de Medellín y, junto a Pablo Escobar, lideró una resistente oposición a la extradición, empleando todas las formas de lucha posibles.“Tanto Pablo Escobar, tan brutal y violento como era, y yo, que era pacífico, éramos como el agua y el aceite, filosóficamente. En negocios, el dólar nos llamaba igual. Escobar formó su movimiento político en Medellín y yo lo hice en Armenia, denunciando un tratado de extradición que era ilegal”, mencionó.Aunque su postura sobre la extradición no ha cambiado, es consciente de que ahora es legal. “Cuando me extraditaron, no era legal”, enfatizó.Carlos Lehder fue capturado el 4 de febrero del 87 en Guarne, Antioquia, y ese mismo día fue extraditado. “En Estados Unidos fue sentenciado a cadena perpetua más 135 años, encerrado en un cuarto hermético prácticamente por el resto de la vida”.Por su aporte, la justicia gringa le eliminó la pena perpetua y le redujo la pena de 135 años a 55, de los cuales pagó 33 por descuento de trabajo en prisión y buen comportamiento.“Ciertamente merecía la pena de los 33 años que pagué. Yo trafiqué muchas toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos. Ninguna violencia, sí cocaína”, dijo Lehder, quien aseguró que estuvo durante varios años aislado y sin ver el sol.Su testamento escritoSegún Carlos Lehder, “muchas de las nuevas generaciones no conocen el concepto, la opinión y la veracidad de la historia tal como ocurrió”, y aseguró que su mayor deseo es contar su propia versión de una de las épocas más impactantes en la historia del país.La historia que hoy se ha propuesto narrar es su relato en primera persona sobre lo que fue el Cartel de Medellín, esa temible máquina de muerte liderada por Pablo Escobar, a quien describe como su socio, amigo y, eventualmente, su delator.Con ese propósito, escribió un libro lleno de nombres, datos y escenas reveladoras sobre la narcopolítica durante los años más oscuros de Colombia."Yo quiero en este momento reiterar que yo trazo una línea roja porque yo fui extraditado en febrero de 1987, el único crimen político que Pablo Escobar del cual era el autor intelectual y sus pistoleros eran los autores materiales, fue el asesinato lamentable del ministro de justicia Dr. Lara Bonilla. Eso ocurrió, creo que el 84. A mí me extraditaron en el 87. Entonces, todo lo que Escobar haya cometido de violencia después del 87, yo no estaba en Colombia”, mencionó.Lehder aseguró que hoy es un hombre rehabilitado y arrepentido. Insistió en que fue un narcotraficante excéntrico y aventurero, pero nunca violento. Según Lehder, él y Escobar estuvieron juntos, pero no revueltos.“Yo era un rebelde, yo era un fanático de mi causa, de los intereses del narcotráfico y felicité a Pablo Escobar por la muerte del ministro, pero vuelvo y le reitero, esa era mi posición en esa época. Yo no tengo absolutamente nada que ver con la muerte del ministro de justicia Dr. Lara Bonilla”, recordó.Asimismo, reveló cómo sobrevivió a más de tres décadas de prisión sin ver a nadie, y dijo que: “Leyendo, leyendo. Buscaba inmensa cantidad de lecturas de gente famosa que ha escrito su vida y sus biografías”.Desde su regreso a Colombia, Lehder espera ahora promocionar lo que él mismo describe como su testamento escrito. Se presenta como un hombre rehabilitado, alguien que reconoce el camino torcido que tomó, que ya pagó sus culpas, se arrepiente y asegura que nunca volverá a delinquir.
Carlos Lehder Rivas, uno de los narcotraficantes más extravagantes de la historia de Colombia, conocido por su mezcla de estilo entre rambo y roquero, volvió a Colombia después de pasar más de tres décadas tras las rejas en Estados Unidos. Extraditado y condenado a 135 años, Lehder recobró su libertad hace cinco años y ahora, a sus 76 años, se encuentra en Armenia, su tierra natal, con muchos secretos por revelar.A finales de marzo de 2025, Carlos Lehder reapareció en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Fue detenido por un par de días hasta que se verificó que no tenía pendientes con la justicia. Los Informantes lo encontraron en Armenia, donde Lehder, con 76 años, se mostró dispuesto a contar su versión de los hechos.Carlos Lehder y su vida en prisiónLehder pasó más de 33 años en aislamiento en Estados Unidos, sin ver el sol. “Ciertamente merecía la pena de los 33 años que pagué. Yo trafiqué muchas toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos. Ninguna violencia, sí cocaína”, afirmó Lehder.“Cuando yo fui extraditado, Colombia poseía 30 millones de habitantes. Hoy día somos 51. Muchas de las generaciones nuevas no conocen el concepto, la opinión y la veracidad de la historia cómo ocurrió”, añadió sobre el deseo de contar su versión de la historia.La historia que ahora se propuso contar es su versión protagónica de lo que fue el Cartel de Medellín, la tenebrosa máquina de muerte que lideró Pablo Escobar, su socio, amigo y delator.“La película pone que Pablo Escobar se tomó el poder y él era el gobernador de Colombia o algo así. Bueno, son películas y son especulaciones, entonces yo veo la necesidad antes de que yo departa de este planeta de contar mi versión de los hechos”.El Libro de Carlos LehderLehder escribió un libro cargado de nombres, datos y escenas reveladoras sobre la narcopolítica en los años del Cartel de Medellín."Yo quiero en este momento reiterar que yo trazo una línea roja porque yo fui extraditado en febrero de 1987, el único crimen político que Pablo Escobar del cual era el autor intelectual y sus pistoleros eran los autores materiales, fue el asesinato lamentable del ministro de justicia Dr. Lara Bonilla. Eso ocurrió creo que el 84. A mí me extraditaron en el 87. Entonces, todo lo que Escobar haya cometido de violencia después del 87, yo no estaba en Colombia”.Lehder 2.0: el hombre rehabilitadoEl Lehder 2.0, el hombre rehabilitado y arrepentido que dice ser insiste en que fue un jefe narco excéntrico y aventurero, pero nunca violento. Según Lehder, él y Escobar estuvieron juntos, pero no revueltos.“Yo era un rebelde, yo era un fanático de mi causa, de los intereses del narcotráfico y felicité a Pablo Escobar por la muerte del ministro, pero vuelvo y le reitero, esa era mi posición en esa época. Yo no tengo absolutamente nada que ver con la muerte del ministro. Yo le reclamé y le dije ‘usted mató al ministro, no me avisó’ y el presidente Belisario firmó mi extradición”, recordó.La historia de Lehder en el narcotráficoLa historia de Lehder es de película. Nació en 1949 en Armenia. Su padre fue un ingeniero alemán que se casó con una manizalita. A los 16 años, Lehder dejó los estudios y se fue para Nueva York, donde empezó a quebrantar la ley robando carros.Cuando ya expandía esa actividad a varios estados, lo cogieron y purgó una condena de 2 años para después ser deportado a Colombia. Se instaló en Medellín y empezó a traficar con droga trayéndola desde Bolivia encaletada en su propio carro. Fue ascendiendo y montó Lehderauto, un negocio de carros de alta gama, su pasión.El Henry Ford del narcotráficoEn los expedientes judiciales gringos lo llamaron el Henry Ford del narcotráfico porque Lehder, con veintitantos años, dejó a un lado las mulas humanas que llevaban un par de kilos de droga y se inventó las rutas marítimas y aéreas con las que hizo llover toneladas de cocaína en Estados Unidos.Su fortuna llegó a ser tal que compró una isla en las Bahamas con hotel, cabañas y pista de aterrizaje. Desde ese paraíso despachó centenares de aviones y embarcaciones a reventar de coca propia y de sus compinches. “Yo compré la isla aproximadamente por 2 millones de dólares. Eventualmente el gobierno o los gobiernos van a confiscar esa fortuna. La isla la confiscó el gobierno de las Bahamas”, relató.LLehder fue capturado el 4 de febrero del 87 en Guarne, Antioquia, y ese mismo día fue extraditado. “En Estados Unidos fue sentenciado a cadena perpetua más 135 años, encerrado en un cuarto hermético prácticamente por el resto de la vida”.Lehder describe el momento más triste de su vida: “Es cuando a uno lo extraditan y lo montan en un avión y siente uno que está saliendo de territorio colombiano. No existe un sentimiento de más abandono de estar sumido profundamente en el peor abismo de la existencia y le están quitando a uno la nacionalidad, la identidad, la existencia y se lo entregan a otro”.La resurrección de Lehder se dio en el 89 con la invasión de Estados Unidos a Ciudad de Panamá para capturar al dictador del país, el general Noriega. "Yo testifiqué por 5 días y a Noriega el jurado lo encontró culpable. Todo lo que yo testifiqué contra el general Noriega son las actividades del Cartel de Medellín con el general Noriega”.También asegura que tuvo una reunión con Raúl Castro en La Habana para acordar un negocio de cocaína: “100% sí fue. Con él fue una reunión de 4 minutos protocolaria de saludo, pero era lo que yo requería para retornar a decirle a Pablo que estaba aprobado el negocio”.Una de las confesiones que hace en el libro es que a través del padre Rafael García Herreros consiguió la aprobación de Escobar para declarar contra Noriega. "Si Pablo Escobar no me asegura que él no va a atentar contra mi familia, yo no puedo testificar o no hubiese podido testificar contra el general Noriega ni estaría libre hoy día”.Por su aporte, la justicia gringa le eliminó la pena perpetua y le redujo la pena de 135 años a 55, de los cuales pagó casi 34 por descuento de trabajo en prisión y buen comportamiento. “El encarcelamiento era una tortura”.La libertad y el regreso a ColombiaEn 2020, en plena pandemia, recobró la libertad. Lo deportaron a Alemania, donde es ciudadano, y llegó con un diagnóstico de cáncer. “Lo logré superar a base de una dieta y con una inyección que se llama Lupron”.Lehder describe cómo sobrevivió 34 años de su vida sin ver a nadie: “Leyendo, leyendo. ¿Y qué lecturas buscaba? Buscaba inmensa cantidad de lecturas de gente famosa que ha escrito su vida y sus biografías”.Ahora, Lehder regresó a Colombia para promocionar lo que llama su testamento escrito. Asegura que no tiene nada, que vive de los libros, se define como un rehabilitado, alguien que admite su camino chueco, que pagó sus culpas, que se arrepiente y que nunca más delinquirá.
El regreso de Carlos Lehder a Colombia causó revuelo, pues es recordado como uno de los excapos del Cartel de Medellín. Apasionado por la música, de gustos excéntricos y en algún momento con mucho poder y dinero, cayó en manos de la ley y tuvo que pasar más de 30 años en una cárcel estadounidense.Tras décadas sin pisar suelo colombiano, el pasado 28 de marzo de 2025 llegó al Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Su entrada no fue del todo tranquila, puesto que fue detenido en el terminal y puesto a disposición de las autoridades tras ser solicitado por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas.Ese fin de semana lo pasó en las instalaciones de la Dijín, sin embargo, el lunes 31 de marzo se ordenó que quedara en libertad, ya que la condena de 24 años que le fue impuesta había precluido.¿Carlos Lehder secuestró a un miembro de Los Beatles?El armenio de ascendencia alemana se fue para Estados Unidos cuando tenía 15 años. En diálogo con Caracol Radio, hoy con 75 años de edad, afirmó que vivir su juventud en dicho país hizo que adoptara mucha de su cultura musical, desarrollando una fuerte afinidad por cantantes norteamericanos e ingleses."John Lennon sí era mi ídolo y continúa siéndolo", dijo el exprivado de la libertad.Durante sus años de apogeo dentro de las estructuras criminales, utilizó el Cayo Norma, una pequeña isla en las Bahamas que fue de su propiedad, como un centro clave para el transporte de estupefacientes hacia Estados Unidos. Con relación a este territorio hay muchos mitos, entre ellos que sirvió para retener a Ringo Starr, músico que hizo pate de la agrupación Los Beatles.Frente a este episodio, Lehder desmintió entre risas que hubiera secuestrado al músico. "En esa era de mi apogeo con mi isla en las Bahamas, nunca tuve acceso a estos grandes músicos. Yo entiendo que un músico del conjunto Rolling Stones (Ron Wood), no Ringo Starr, por alguna razón se inventó esa fábula", declaró.Durante la conversación también señaló que sí era un aficionado a estas bandas y que, en ese momento, si hubiera podido darles la mano para saludarlos, posiblemente no se la "hubiera lavado en dos o tres días de la dicha"."No se involucren en el narcotráfico": LehderCarlos Lehder fue el primer narcotraficante colombiano extraditado a Estados Unidos. Su experiencia en prisión fue severa, ya que su hija, Mónica Lehder, le dijo a Los Informantes en 2015 cómo era la vida del antiguo capo de la droga en la cárcel."En esa época mi papá estaba en Marion que sigue siendo la prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos, donde lo tenían seis pisos bajo tierra, entonces lo tenían aislado totalmente y la comunicación telefónica era muy poca”, comentó Mónica, quien dijo que de lo que una vez había sido un imperio lleno de lujos, hoy no quedaba más que la tragedia, el dolor y la ausencia.Tras su liberación fue enviado a Alemania, puesto que también tiene dicha ciudadanía. En 2025 regreso a Colombia, donde fue detenido y posteriormente liberado.En recientes declaraciones, el colombo-alemán fue claro en su mensaje de que el crimen no paga. "Le pido a los jóvenes colombianos que no se involucren en el narcotráfico, que miren mi experiencia, de toda la inmensa fortuna que tenía el Gobierno colombiano, correctamente, confiscó todas mis propiedades (...) No consuman drogas, el cerebro es el templo del cuerpo".Conozca más de la historia de Carlos Lehder en La Clave, de Juan Roberto Vargas para Noticias Caracol En Vivo:MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
Carlos Lehder, uno de los mayores narcotraficantes de Colombia, conocido por sus excentricidades y su papel en el Cartel de Medellín, fue capturado y extraditado a los Estados Unidos en 1987. Recientemente, volvió a ser noticia tras su regresó a Colombia después de cumplir una larga condena en varias prisiones de máxima seguridad en Estados Unidos y vivir en Alemania tras su liberación. ¿Qué llevó a su captura hace 38 años y cuál fue el papel de Pablo Escobar en su caída?La captura y extradición de Carlos LehderCarlos Lehder fue capturado por delitos relacionados con el tráfico de drogas, conspiración para importar y distribuir cocaína, y crimen organizado. En 1987 fue extraditado a Estados Unidos, donde un año después lo condenaron a 135 años de prisión. Sin embargo, su sentencia fue reducida significativamente después de que colaborara con las autoridades estadounidenses y entregara información valiosa sobre el Cartel de Medellín y testificara contra el dictador panameño Manuel Noriega.Gracias a su cooperación, la condena de Lehder se redujo a 55 años, de los cuales cumplió 33 y fue dejado en libertad en el 2020. Tras su liberación, fue deportado a Alemania, país del que también es ciudadano.El regreso a Colombia y su nueva capturaAl llegar al país el pasado 28 de marzo de 2025 fue detenido por Migración Colombia y entregado a la Policía Nacional ya que tenía una orden de captura por porte ilegal de armas.Tras legalizársele la captura y pasar el fin de semana en una unidad de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, Dijín, Lehder fue presentado el lunes 31 de marzo a la jueza 18 de ejecución de penas y medidas de seguridad de Bogotá, Marta Yaneth Delgado, quien declaró la prescripción de la condena de 24 años impuesta al quindiano, ordenó la cancelación de las órdenes de captura contra el hombre de 75 años y así recuperó su libertad.¿Por qué cayó Carlos Lehder?La caída de Lehder está documentada en numerosas novelas, historias y libros sobre el narcotráfico. Esto se debió, en parte, a una mujer.Un sicario de Pablo Escobar le había pedido autorización para salir con una joven con la que Lehder también estaba involucrado. Una noche, durante una fiesta, el sicario golpeó a la puerta donde estaban Lehder y la mujer en la cama. El capo abrió la puerta, le disparó y lo mató. Escobar no lo perdonó y terminó entregándolo.En una reciente entrevista con Blu Radio, Carlos Lehder reveló que Pablo Escobar lo entregó a las autoridades estadounidenses como parte de una negociación para obtener beneficios y también aliviar la tensión que enfrentaba en Colombia.El exnarcotraficante señaló que, tras el asesinato del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, Escobar decidió entregar a algunos de sus socios. Esto, junto al comportamiento inestable que presentó en el incidente con el sicario habrían motivado la decisión del fundador del Cartel de Medellín de entregarlo.Así era la celda de Carlos Lehder en Estados UnidosTras su captura y extradición, Lehder pasó más de 30 años en cárceles estadounidenses. Al llegar, fue recluido en la cárcel de máxima seguridad de Marion, Illinois."En esa época mi papá estaba en Marion, que sigue siendo la prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos donde lo tenían seis pisos bajo tierra, entonces lo tenían aislado totalmente, entonces la comunicación telefónica era muy poca”, contó Mónica, su hija, a Los Informantes en el 2015.Ella, junto a su madre, eran parte del programa de protección a testigos y, por tanto, sus nombres fueron cambiados. “(A) Nosotros nos cambiaban obviamente primero el apellido. (Yo) Salazar y mi mamá Fajardo se llamaba. Mientras nos acomodaban estuvimos más o menos seis meses encerrados literal, cuando podíamos salir era con un federal que venía por nosotros”, afirmó.Señaló que fueron meses donde se sentía como si estuvieran detenidos, en un cuarto junto a su madre y tío. "Intentando verlo porque nos decían siempre mañana, este fin de semana, en 8 días, este mes ya no se pudo, dentro de un mes y así estuvimos más de un año”, reveló Mónica.Recordó cómo fue verlo en la cárcel en Estados Unidos. "Normalmente la reacción es salir corriendo a abrazarlo, que te carguen, todo eso no se puede dar porque tú no puedes tener tanto contacto físico. Él venía de civil, una camisa tipo polo, blue jean, esposado obviamente”, recordó.Lehder pasó por distintas prisiones de máxima seguridad durante su tiempo en Estados Unidos. Mónica señaló que renunciaron al programa y antes de regresar a Colombia lo visitaron en otra prisión federal. Para ese momento, Mónica ya tenía 12 años.“Estuve en una prisión americana por primera vez, la prisión en Arizona es en medio de un desierto, cactus, todo. Gracias a Dios a mí nunca me ha tocado verlo por medio de vidrios, ahí sí ya sale con el uniformado caqui”.¿Qué pasó con la fortuna de Lehder?Carlos Lehder tuvo cuatro hijos con distintas mujeres. Ante la pregunta de qué le quedó a su padre de los lujos, Mónica respondió: “¿Qué queda de todo ese imperio? Nada, no queda absolutamente nada. Queda tragedia, dolor, ausencia, soledad, eso es lo que queda”, contó en Los Informantes.“Pues generoso era en amor. Nosotros no tenemos nada de mi papá, entonces es la generosidad, económicamente nosotros no tenemos nada. No vi nunca a mi mamá llena de joyas y diamantes”, aseguró.“De la fortuna de mi papá no disfruté absolutamente nada, pero es mi papá. Lo amo con pasión y locura desenfrenada”, recalcó. A pesar de la inmensa fortuna que acumuló, Mónica Lehder reveló que ella y su familia no se beneficiaron económicamente de los bienes de su padre.
El líder chino Xi Jinping recibió el jueves en Pekín al presidente estadounidense Donald Trump con un apretón de manos, en el marco de una cumbre entre las superpotencias para abordar temas espinosos como Irán, el comercio y Taiwán. Xi Jinping recibió a Trump en el opulento Gran Salón del Pueblo poco después de las 10:00 de la mañana (02:00 GMT), una grandiosa recepción que contrasta con las profundas tensiones entre las mayores economías del mundo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Acompañado por Trump, Xi estrechó la mano de varios funcionarios estadounidenses, entre ellos el jefe del Pentágono, Peter Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, conocido a lo largo de su carrera por ser un acérrimo opositor de Pekín. Trump y Xi permanecieron en el centro mientras una banda militar china interpretaba el himno nacional estadounidense, The Star-Spangled Banner, y luego el himno nacional chino, al tiempo que se disparaban cañones.Niños de escuela, ataviados con coloridos uniformes y ondeando banderas estadounidenses y chinas, coreaban "¡Bienvenidos, bienvenidos!" mientras Trump y Xi pasaban junto a ellos en la plaza. Los dos líderes también disfrutarán de un banquete de Estado en el salón por la noche, y Trump visitará el histórico Templo del Cielo, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad donde los emperadores de China antaño rezaban por una buena cosecha.El presidente estadounidense llegó a la cumbre de dos días a bordo del Air Force One el miércoles por la noche, acompañado por destacados directores ejecutivos, entre ellos Jensen Huang de Nvidia y Elon Musk de Tesla, símbolos de los acuerdos comerciales que Trump espera alcanzar. Este viaje a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década, después de que Trump visitara la ciudad en 2017, acompañado, a diferencia de esta vez, por su esposa Melania.'Un fuerte abrazo'En la lista de prioridades de Trump figurarán los acuerdos comerciales en agricultura, aviación y otros sectores, con una nutrida representación de importantes empresarios en la delegación del líder estadounidense. A bordo del Air Force One, de camino a Pekín, Trump prometió en las redes sociales presionar a Xi para que "abra" China a las empresas estadounidenses "para que estas personas brillantes puedan hacer su magia".Pero Trump se enfrenta a una China diferente y más envalentonada que la que visitó hace nueve años, con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre ambos países. La guerra con Irán, en particular, ha amenazado con debilitar la posición de Trump en las conversaciones con Xi, obligándolo ya a posponerlas desde marzo.El presidente estadounidense dijo que esperaba una "larga conversación" con Xi sobre Irán, que vende la mayor parte de su petróleo, sancionado por Estados Unidos, a China, pero insistió en que "no creo que necesitemos ninguna ayuda de Pekín con Irán". El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adoptó un tono algo diferente. "Esperamos convencerlos de que desempeñen un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo y tratando de hacer actualmente en el Golfo Pérsico", dijo el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a la cadena Fox News en una entrevista emitida el miércoles.¿Tregua arancelaria?La prolongada guerra comercial entre ambos países también será un tema prioritario en la agenda, después de que los aranceles generalizados impuestos por Trump el año pasado provocaran una respuesta recíproca que superó el 100 por ciento. Trump y Xi tienen previsto debatir la prórroga de la tregua arancelaria de un año, a la que ambos líderes llegaron durante su última reunión en Corea del Sur en octubre, aunque un acuerdo dista mucho de ser seguro.Respecto a Taiwán, otro tema que ha entorpecido las relaciones, Trump dijo el lunes que hablaría con Xi sobre la venta de armas estadounidenses a la democracia autónoma que China reclama como propia. Eso supondría un cambio con respecto a la histórica insistencia de Estados Unidos en no consultar a Pekín sobre su apoyo a la isla, y será una decisión que Taipéi y los aliados estadounidenses en la región observarán con atención.Los controles chinos sobre las exportaciones de tierras raras, la rivalidad en el campo de la inteligencia artificial y la turbulenta relación comercial entre ambos países también figuran entre los temas que se espera que aborden los dos jefes de Estado. Ambas partes buscarán salir de la cumbre con los mayores logros posibles, al tiempo que intentan estabilizar la a menudo tensa relación entre Pekín y Washington, que tiene implicaciones globales. Trump también espera marcharse con una fecha concreta para una visita recíproca de Xi a Estados Unidos a finales de 2026, para demostrar su buena relación con su homólogo chino.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
A los 18 años, mientras muchos jóvenes apenas terminan la secundaria o comienzan sus primeros semestres universitarios, Jimmy Chilimigras ya suma un nuevo logro académico a una trayectoria poco común: graduarse con honores de la facultad de derecho de la Universidad Loyola de Nueva Orleans, en Estados Unidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El joven, originario de Mississippi, obtuvo su título de abogado tras completar sus estudios en aproximadamente tres años, luego de haber ingresado a la universidad cuando tenía apenas 15 años. La institución aseguró que se trata, probablemente, del graduado más joven en la historia de su facultad de derecho.Además de graduarse summa cum laude, Chilimigras obtuvo cinco certificados de concentración en áreas como derecho tributario, justicia social, derecho de inmigración y ciudadanía, estudios jurídicos internacionales, así como tecnología y emprendimiento.Una trayectoria académica fuera de lo comúnLa historia académica de Jimmy comenzó mucho antes de ingresar a la facultad de derecho. Según medios locales y declaraciones de la universidad, terminó la secundaria a los 12 años y, antes de cumplir los 15, ya había obtenido una licenciatura y una maestría en contabilidad.Posteriormente, se convirtió en contador público certificado, siendo considerado uno de los más jóvenes del mundo en alcanzar esa acreditación profesional.Su desempeño en Loyola también llamó la atención por sus resultados. De acuerdo con la universidad, el estudiante se ubicó entre el 2 % de los mejores de su promoción y obtuvo la nota más alta en más del 40 % de las materias que cursó.Durante su paso por la institución, también participó en procesos relacionados con inmigración a través de la Clínica Jurídica Stuart H. Smith de Loyola, donde representó clientes en distintos casos.“Todo se trata de esforzarse”Tras culminar esta nueva etapa académica, Chilimigras habló sobre el esfuerzo que, según él, ha sido clave para alcanzar sus metas a una edad tan temprana.“Todo se trata realmente de esforzarse”, dijo el joven a la cadena WWL-TV. “Creo que es muy importante. Con suficiente trabajo duro y perseverancia, puedes lograr prácticamente cualquier cosa”.El estudiante también reconoció que ingresar a la facultad de derecho siendo adolescente representó un reto importante. En declaraciones atribuidas por Loyola University, explicó que no sabía exactamente qué esperar cuando comenzó sus estudios, especialmente porque tenía una edad en la que muchos jóvenes apenas cursan los primeros años de secundaria.Sin embargo, aseguró que tanto profesores como compañeros contribuyeron a que pudiera adaptarse y avanzar en su proceso académico.Entre los graduados de derecho más jóvenesAunque Jimmy Chilimigras ya es considerado uno de los graduados de derecho más jóvenes de Estados Unidos, no ocupa el primer lugar histórico.De acuerdo con registros citados por distintos medios, Stephen Baccus obtuvo su título de abogado en la Universidad de Miami cuando tenía 16 años, en 1986. También se mencionan casos como el de Gabrielle Turnquest, quien logró su título a los 17 años y posteriormente se convirtió en una de las abogadas más jóvenes del Reino Unido.Aun así, la Universidad Loyola destacó que el caso de Chilimigras es excepcional dentro de su historia institucional y del estado de Luisiana.Lo que viene para Jimmy ChilimigrasLejos de detenerse, el joven ya tiene definidos sus próximos pasos académicos y profesionales. Según confirmó, planea presentar este verano el examen de barra, requisito necesario para ejercer formalmente como abogado en Estados Unidos.Después, continuará sus estudios en la Universidad Northwestern, en Chicago, donde cursará una especialización avanzada en derecho tributario.Sus padres, John y Erin Chilimigras, también reaccionaron públicamente al logro de su hijo y aseguraron sentirse orgullosos por el camino que ha construido.“Jimmy ha trabajado muchísimo y, sin importar cómo hubiera terminado todo, yo estaría orgulloso de él”, expresó su padre en declaraciones recogidas por medios estadounidenses. “Ver cómo todo ese esfuerzo dio resultados y cómo logró las cosas con las que soñaba es algo muy especial”.La historia del joven estadounidense ha llamado la atención dentro y fuera del ámbito académico por la velocidad con la que ha avanzado en su formación profesional, convirtiéndose en un caso poco habitual en el sistema universitario de Estados Unidos.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El sorteo de Baloto y Revancha de este miércoles, 13 de mayo de 2026, se realiza entre las 11:00 y las 11:15 de la noche, con transmisión a través de plataformas digitales autorizadas. Quienes jugaron en esta jornada deberán estar atentos a los resultados, ya que existe la posibilidad de acertar la combinación ganadora y acceder al premio mayor.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados completos Baloto y Revancha 13 de mayo de 2026BalotoLos números ganadores del sorteo principal fueron los siguientes:Números ganadores: 04 -39 - 31 - 19 - 18Superbalota: 04El acumulado del Baloto para este sorteo era de $37.200 millones. En caso de no haber ganadores con la combinación completa, el acumulado aumentará.RevanchaLos números ganadores del sorteo Revancha son los siguientes:Números ganadores: 16 - 22 - 03 - 38 - 15Superbalota: 02El acumulado de Revancha para este sorteo era de $2.600 millones. No obstante, al igual que con el Baloto, en caso de no haber ganador con la combinación completa, este incrementará para el próximo sorteo.¿Cómo son los premios en Baloto y Revancha?El sistema de premios de Baloto y Revancha funciona bajo un esquema paramutual, lo que implica que los montos entregados dependen del total de ventas registradas en cada sorteo. Del dinero recaudado, el 50 % se destina a la bolsa de premios. Dentro de ese porcentaje, el 36,744 % se asigna al premio mayor, mientras que el resto se distribuye entre las diferentes categorías de aciertos.Los valores entregados están sujetos a las disposiciones fiscales vigentes en Colombia. Los premios que superan las 48 UVT (Unidad de Valor Tributario) tienen una retención del 20 %, lo que reduce el monto final recibido por el ganador. Este aspecto debe tenerse en cuenta al momento de calcular el dinero neto. En cuanto al costo de participación, una apuesta simple de Baloto tiene un valor de $5.700. Si el jugador decide incluir la opción de Revancha, el precio total asciende a $7.800. Los tiquetes pueden adquirirse en puntos autorizados, entre ellos redes de giros, comercios habilitados y plataformas en línea a través del sitio oficial del juego.Cómo jugar el BalotoPara jugar el Baloto en Colombia, se debe adquirir un tiquete en un punto de venta autorizado o a través de plataformas digitales oficiales. El jugador debe seleccionar cinco números entre el 1 y el 43, y una superbalota entre el 1 y el 16. Esta combinación constituye una apuesta simple. También existe la opción de jugar con más números, lo que incrementa las posibilidades de ganar, pero también el costo del tiquete.Además del sorteo principal, se puede activar la opción de Revancha, que utiliza los mismos números seleccionados para participar en un segundo sorteo con un acumulado independiente. El valor total de una apuesta con Revancha es mayor que el de una apuesta sin esta opción.Los sorteos se realizan dos veces por semana, los miércoles y los sábados, y los resultados se publican en medios oficiales. Los premios se asignan según la cantidad de aciertos, y el acumulado mayor se entrega a quien acierte los cinco números más la superbalota. También se otorgan premios menores por aciertos parciales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El presidente Gustavo Petro informó en la noche de este miércoles que autorizó a la Consejería Comisionada para la Paz para que se realice el traslado de integrantes de grupos armados ilegales a cinco "zonas de concentración" o Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), con el fin de avanzar en "el proceso de negociación" con estas guerrillas. "Serán órdenes del comandante supremo de las Fuerzas Armadas", aseguró el mandatario en consejo de ministros.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Cabe resaltar que el Gobierno Nacional pidió que se suspendieran las órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, petición a la que no accedió la Fiscalía General de la Nación. Entre el listado de integrantes de este grupo armado que serían trasladados a una ZUT está Jovanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, jefe criminal que es requerido en extradición por los Estados Unidos. "Los procesos de negociación se mantienen por obligación en Colombia (...) Eso significa que habrá las zonas de concentración, que son la última fase de un proceso de negociación, según la ley. Pero no se puede poner en duda en función de las facultades del Presidente, que la ley de orden público determina, y que depende, según la ley, del estado de avance de un proceso de paz, que hace exclusivamente el Presidente", dijo el jefe de Estado. La Consejería Comisionada para la Paz, por su parte, indicó en un comunicado que "en la primera fase de implementación de las ZUT no harán presencia personas respecto de las cuales existan órdenes de captura con fines de extradición vigentes, situación que será objeto de evaluación posterior por parte del Presidente de la República".De hecho, para evaluar la suspensión de las órdenes de captura contra el Clan del Golfo, el ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, anunció una reunión este jueves con la fiscal general, Luz Adriana Camargo, y el alto comisionado para la Paz, Otti Patiño. "En un estado avanzado del proceso de paz y aquí se infiere que es el Gobierno quien evalúa el avance del proceso, no la Fiscalía General de la Nación”, señaló Cuervo.¿Por qué Fiscalía no autorizó suspender órdenes de captura?En un comunicado, la Fiscalía señaló que para realizar dicha suspensión se necesita verificar, como mínimo, la plena identificación de las 29 personas, así como su "situación jurídica, existencia de órdenes de captura nacionales o con fines de extradición vigentes y la información disponible".Además, reiteró que la información remitida por parte del Gobierno Nacional "permite conocer el compromiso de ingreso de algunas personas a las ZUT, pero no permite verificar todavía el contenido de los acuerdos de paz, su cumplimiento efectivo, ni el universo de integrantes que quedaría bajo control institucional. Esta verificación no puede depender únicamente de lo informado por miembros del grupo, sino que debe ser realizada por autoridades del Estado mediante un mecanismo claro, trazable y verificable de identificación, movilidad y permanencia".El ente acusador, además, reiteró que las ZUT "debe entenderse como un medio para facilitar la desmovilización, el sometimiento a la justicia y el desmantelamiento del grupo, no como el punto final del proceso ni como una habilitación general de movilidad".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Se terminaron los cuartos de final de la Liga BetPlay 2026-I, este miércoles 13 de mayo, con la victoria 0-2 de Tolima sobre el Pasto y el empate 2-2 del Junior frente al Once Caldas, que dejaron a los 'pijaos' y 'tiburones' en las semifinales del campeonato del fútbol colombiano.Con esto, quedaron definidas las llaves de 'semis', que serán Atlético Nacional contra Deportes Tolima e Independiente Santa Fe frente al Junior. Los partidos de ida serán en Ibagué y Bogotá, mientras que los de vuelta en Medellín y Barranquilla.¿Cuándo se jugarán las semifinales de Liga BetPlay 2026-I?A falta de la confirmación de horarios por parte de la Dimayor, se conoció que este sábado 16 de mayo serán los dos partidos de ida de las semifinales del fútbol colombiano, porque Santa Fe y Tolima tienen programados partidos de Copa Libertadores, el próximo martes 19 de mayo. Solo faltaría conocer la hora de cada compromiso. Sábado 16 de mayo - partidos de idaTolima vs NacionalEstadio: Manuel Murillo Toro (Ibagué)Santa Fe vs JuniorEstadio: El Campín (Bogotá)Extraoficialmente se habla que el duelo entre 'cardenales' y 'tiburones' sería a las 8:30 p.m. en el Nemesio Camacho El Campín, mientras que el de 'pijaos' y 'verdolagas' se daría a las 6:00 p.m.Los partidos de vuelta serían el próximo fin de semana del 23 y 24 de mayo, aún por saber la programación por parte de la Dimayor, pero lo que sí es seguro es que las llaves se cerrarán en el Atanasio Girardot y el Romelio Martínez, respectivamente.Así llegó Nacional a las semifinales de la Liga BetPlay 2026-ILos dirigidos por Diego Arias terminaron el 'todos contra todos' como líderes de la tabla de posiciones, con 40 puntos, producto de 13 victorias, un empate y cinco derrotas. Ya en los cuartos de final en la ida venció 1-2 a Internacional de Bogotá, y luego, en el Atanasio Girardot, consiguió una goleada histórica 7-1 frente al cuadro capitalino.Así llegó Tolima a las semifinales de la Liga BetPlay 2026-ILos de Lucas González tuvieron altibajos pero clasificaron con anticipación a los playoffs del fútbol colombianos. En la primera fase quedaron sextos, con 31 puntos.Ya en cuartos de final mostraron superioridad contra el Pasto, ganando 1-0 en el Manuel Murillo Toro, y este miércoles aseguraron su clasificación venciendo 0-2 en el Departamental Libertad.Así llegó Santa Fe a las semifinales de la Liga BetPlay 2026-ILos 'cardenales', dirigidos por Pablo Repetto, sufrieron hasta la última fecha para clasificar a los playoffs, pero derrotaron 3-1 a Internacional de Bogotá y así siguieron en la lucha por el título del primer semestre del fútbol colombiano.El cuadro capitalino viene de menos a más en el campeonato de nuestro país y en cuartos de final dejó en el camino al América de Cali, empatando 1-1 en el Pascual Guerrero, y goleando, gustando y ganando 4-0 en El Campín, en la noche de martes.Así llegó Junior a las semifinales de la Liga BetPlay 2026-IEl equipo barranquillero tuvo una destacada fase del 'todos contra todos', terminando en el segundo puesto de la tabla de posiciones, con 35 puntos, tras once victorias, dos empates y seis derrotas.Ya en cuartos de final no la tuvieron fácil, pero lograron imponerse a un complicado Once Caldas, de Dayro Moreno, quedando 3-2 en el marcador global, luego del 1-0 en la ida en Manizales, y un partidazo 2-2 este miércoles en el Romelio Martínez.