El exfutbolista Fredy Guarín hizo una revelación en un video publicado en sus redes sociales. El exmediocampista aprovechó el espacio para referirse al reciente episodio sobre la muerte del jugador Jayden Adams. Hizo énfasis en la importancia de la salud mental e insistió en la necesidad de buscar ayuda profesional.Sin embargo, la frase que más impactó fue la que pronunció al inicio de la grabación. “Me intenté suicidar tres veces”, en referencia a los momentos más difíciles que atravesó.El exjugador del Inter de Milán y del Porto aseguró que enfrentó profundas crisis emocionales que pusieron en riesgo su vida y aprovechó su testimonio para enviar un mensaje de apoyo a quienes atraviesan situaciones similares, destacando la importancia del autocuidado y de acudir a tiempo por ayuda psicológica.“Como deportista sé que muchas veces sonreímos por fuera mientras libramos batallas por dentro. Por eso, hoy más que nunca, quiero decirles a todos los jóvenes y a quienes practican deporte: hablar también es un acto de valentía”, escribió en la publicación.Guarín explicó que su decisión de hablar públicamente sobre este tema surge de su propia experiencia. El exfutbolista aseguró que en varias ocasiones atravesó situaciones que lo llevaron a pensar en el suicidio e, incluso, a intentarlo. Además, afirmó que comprende lo que significa enfrentar "esos demonios y esos pensamientos obsesivos", por lo que hizo un llamado a quienes atraviesan dificultades similares a buscar apoyo profesional y espiritual.El llamado a la salud mental y la prevenciónSegún sus palabras, "es hora de levantar la mano y ese es un tema que nos cuesta aceptar, situaciones de las cuales no somos responsables y que durante tanto tiempo las hemos asumido".El exdeportista también mencionó haber enfrentado "abusos sexuales, maltrato, deudas emocionales, dependencias de lugar, cosas y personas". Finalmente, envió un mensaje de apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles: "Te abrazo, no estás solo ni sola".El incidente que pasó en BrasilLa confesión de los tres intentos de suicidio se suma a los detalles entregados por Guarín en una entrevista con Los Informantes, donde relató un episodio crítico vivido en Brasil durante la pandemia del COVID-19.En aquel entonces, Guarín vestía la camiseta del Vasco da Gama y se encontraba en un estado de “abandono” personal debido a su adicción al alcohol."Fueron días pesados, me la pasé borracho 10 días por completo, me quedaba dormido del cansancio y me levantaba con una cerveza al lado", confesó sobre su rutina en aquel momento.El punto de quiebre ocurrió en su residencia: "Yo vivía en el piso 17 y me desconecté de la vida, de todo, mi reacción fue mandarme (por el balcón). Había una malla, salté y me devolvió, yo obviamente inconsciente de lo que estaba haciendo, yo no sé qué pasó".Una vida marcada por el alcoholFredy Guarín pasó de destacar en el fútbol colombiano con Atlético Huila y Envigado FC a brillar en equipos de talla mundial como Porto, Inter de Milán y Boca Juniors. Pero detrás de los éxitos deportivos, el exmediocampista enfrentaba una batalla personal: un consumo de alcohol que, con el paso de los años, terminó por desbordarse, especialmente durante su etapa en Italia."Empecé a ganar mi nombre en Italia. Ya empezó un poco el tema fuera del campo y empezó a hacer silencio el estadio. Yo lo manejaba muy bien, me emborrachaba dos días antes del partido y yo llegaba y funcionaba, ganábamos, hacía uno o dos goles", reveló.El jugador admitió que, con el tiempo, perdió el respeto por los espacios familiares y profesionales: "Tomaba en la casa, en la discoteca, en el restaurante, me buscaba el parche. Yo tenía ya mi familia y ahí era la vaina jodida, sabía que estaba haciendo mal, tanto en la responsabilidad laboral como en la familiar".Su paso por el fútbol de China con el Shanghái Shenhua profundizó la crisis. Guarín describió ese episodio como un descontrol total: "En China sí supe lo que era el alcohol de verdad, desde el primer día que llegué me degeneré alcohólicamente. Me levantaba para ir a entrenar y después del entreno, alcohol"."La muerte o la cárcel"Tras su salida de Brasil, Guarín regresó a Colombia, donde protagonizó un incidente que se hizo viral a través de un video grabado en la casa de sus padres. En las imágenes se le veía ensangrentado y siendo retirado por la policía en un estado de alteración evidente. Al recordar ese momento, el exfutbolista reconoció la gravedad de su situación: "Era la muerte o la cárcel".Ese suceso marcó el inicio de su proceso de recuperación. El jugador buscó ayuda en su antigua profesora de colegio, Liliana Rodríguez, quien dirige una clínica de rehabilitación.Un nuevo propósito de vidaHoy, Fredy Guarín dice que está enfocado en su rehabilitación y en utilizar su testimonio para ayudar a otros deportistas que enfrentan enfermedades similares. "Este es un propósito que Dios está poniendo en nosotros, que sé que va a llegar a muchos rincones del mundo, va a tocar muchos corazones y de seguro va a salvar vidas", concluyó Guarín sobre su actual misión fuera de las canchas, enfocada en la superación de las adicciones y el cuidado de la salud mental.
La promesa era tentadora: estudiar una de las carreras con mayor demanda en el mundo, sin pagar un solo peso por adelantado, y bajo el respaldo de una academia proveniente de Silicon Valley. Para cientos de colombianos, esta oferta representaba una oportunidad acceder a salarios competitivos en el sector tecnológico. Sin embargo, según uno de estos jóvenes en la ciudad de Cali, lo que inició como un proyecto de superación profesional terminó en un proceso judicial que pone en riesgo el patrimonio logrado por sus familiares durante décadas. Séptimo Día investigó esta y otras denuncias relacionadas.El sueño de estudiar por un mejor futuroAntes de conocer la convocatoria, Jorge Calambas se desempeñaba en labores informales dentro del sector de la construcción. Su situación económica le impedía acceder a una formación universitaria tradicional, por lo que esta oferta pareció ser una buena solución."Yo no tenía trabajo formal, sino de forma informal. Como yo no tenía dinero, fue lo que principalmente lo que más me convenció", relata el afectado al recordar el momento en que decidió apostar por estudiar desarrollo de software.La idea de que solo debería pagar el costo del programa una vez consiguiera un empleo con un salario superior a ciertos mínimos legales le brindó la confianza necesaria para firmar los documentos exigidos.Una herencia familiar bajo amenaza judicialDe acuerdo con la denuncia de Jorge Calambas, el desenlace de esta formación no fue el ascenso laboral esperado, sino una serie de acciones legales que escalaron hasta afectar a sus familiares más cercanos. Según su testimonio, el proceso de cobro no se limitó a él, sino que se extendió a los bienes de sus deudores solidarios."Embargaron mis cuentas bancarias y las cuentas bancarias de mi mamá. Y además de eso, mi mamá tiene una finca que fue la herencia de mis abuelos", denuncia el joven con evidente preocupación por el futuro de su hogar. Para esta familia, el predio representa también el motor de su economía. "Es lo poco que ellos le dejaron y también es un sustento que nosotros tenemos. Y es muy duro que todo lo que lucharon mis abuelos, mis papás para sacar adelante esa finca se la quieren arrebatar de la nada", relata.El impacto emocional de ver la herencia en riesgo de embargo ha marcado un antes y un después en su vida. Séptimo Día conoció que no se trata de un hecho aislado. En la rama judicial colombiana se han identificado más de 500 procesos relacionados con este modelo de financiación educativa. El punto central de la controversia radica en el uso de pagarés en blanco que son ejecutados en los juzgados sin que, presuntamente, se presente el contrato original que condicionaba el pago al éxito laboral del estudiante.Expertos legales han cuestionado la situación. Aroldo Quiroz Monsalvo, expresidente de la Corte Suprema de Justicia, calificó como una irregularidad el hecho de que se intenten hacer efectivos estos títulos valores de forma independiente al contrato de estudios. "No creo que eso es grave, gravísimo, porque ahí hay un engaño y hay un engaño inclusive a la justicia porque están señalándole a la justicia de que ellos simplemente suscribieron un pagaré como si fuera un mutuo", explicó el exmagistrado.Por su parte, los estudiantes aseguran que, al momento de la inscripción, la firma del pagaré se presentaba como un trámite de garantía. "Se entendía que para asegurar ellos de que uno sí iba a pagar cuando tuviera el empleo", afirma uno de los denunciantes sobre el momento de la firma.Lo que dicen sobre la calidad académicaA la angustia financiera se suma la frustración por la formación recibida. Mientras la publicidad prometía mentores internacionales y una tasa de empleabilidad superior al 90%, muchos exalumnos aseguran que el modelo de aprendizaje consistía básicamente en resolver retos de internet de manera autónoma."Retos con links de internet y uno investigaba cómo ejecutar esos retos. Ese tema de los mentores internacionales nunca existió", señala uno de los participantes del programa. Incluso, expertos en educación informática que analizaron la plataforma indicaron que los contenidos eran "genéricos" y "básicos", similares a los que se pueden encontrar de forma gratuita en la red.Para quienes lograron terminar el curso, el certificado no fue la carta de presentación esperada ante las empresas. Según los testimonios recolectados, algunos empleadores miraban con desconfianza la formación recibida. "El diploma es como simbólico porque no tiene validez", asegura otro de los afectados.La defensa de la entidad señaladaFrente a las denuncias, los representantes de la entidad encargada de la liquidación de la fundación que operaba la academia mantienen una postura firme. Tatiana Uribe, representante legal de Astorga Management, niega rotundamente que exista un engaño hacia los estudiantes y defiende la preparación brindada por el programa."Holberton School no engaña. Holberton School está acreditada y es muy exitosa en varios países", sostuvo Uribe durante la investigación. Según la vocera, la academia cumplía con la entrega de herramientas para que los participantes adquirieran los conocimientos necesarios para el mundo laboral. Respecto a los procesos de cobro y embargos, la funcionaria atribuye la situación a la responsabilidad legal que cada estudiante adquirió al momento de la matrícula. "Pues es que lo que pasa es que los participantes suscribieron un contrato y cuando uno suscribe un contrato, pues uno se obliga", puntualizó.Mientras la justicia determina si hubo incumplimientos contractuales o publicidad engañosa, el joven caleño y su familia permanecen a la espera de una resolución que no comprometa el patrimonio que sus abuelos construyeron. Para él, lo que buscaba ser una puerta para conseguir mejores oportunidades laborales se convirtió en una carga financiera que hoy parece no tener fin.
En Colombia, un país con una larga tradición de madres cabeza de familia, un hombre que decide ser padre en solitario de manera voluntaria sigue siendo una excepción. John Cifuentes Muñoz, un administrador de empresas de 51 años, es el protagonista de una historia que desafía las estructuras familiares convencionales. Tras vivir 16 años en el exterior, regresó al país para enfrentar situaciones familiares que transformaron su visión de la vida y lo llevaron a buscar el camino de la ciencia y la ley para cumplir su anhelo de ser papá. Los Informantes habló con él.El origen de su deseo de ser padre: del cuidado al amor incondicionalLa decisión de John no fue un impulso repentino. Su motivación nació de una experiencia de dolor y transformación personal vinculada a su padre, don Edilberto Cifuentes. En 2006, su padre fue secuestrado por una célula del EPL, permaneciendo siete meses en cautiverio bajo condiciones inhumanas. Este evento marcó el inicio de un deterioro en su salud que terminó años después con un diagnóstico de Alzheimer avanzado.Al regresar a Colombia para cuidar de él, John experimentó un cambio en sus prioridades. Según relata, el proceso de cuidar a su padre en su etapa más vulnerable le permitió descubrir una faceta emocional que antes desconocía. “En ese momento descubro el sentido del amor incondicional, como lo dice Brian Wise, el amor verdadero”, explicó John al recordar los días dedicados exclusivamente a acompañar a su padre. Fue esa conexión, sumada a una frase de un médico que notó la similitud en sus miradas, lo que detonó su decisión: “Definitivamente quiero ser papá. Y tomé la decisión de que quería ser padre soltero y dije, voy a empezar un proceso de subrogación”.El proceso técnico: ciencia y altos costos en ColombiaAl no tener una pareja y descartar la espera de un vínculo sentimental, John optó por la paternidad subrogada. Este procedimiento en Colombia tiene particularidades técnicas y legales que lo hacen complejo. Según el doctor Jorge Ramírez, especialista en fertilidad que acompañó el caso, para llevar a cabo este proceso se requiere la participación de dos mujeres con roles distintos y separados por ley para evitar conflictos éticos y legales futuros.“En Colombia para hacer un proceso de subrogación se necesitan dos mujeres, una que tenga el rol de donante de óvulos y la otra que es gestante, que es quien lleva ese bebé por 9 meses en su vientre”, contó Jhon. Él tuvo que seleccionar a una donante de óvulos anónima basándose en un cuestionario de características físicas, buscando que el niño tuviera rasgos similares a los suyos o a su tipo ideal de familia.El factor económico es otra barrera significativa. John revela que el proceso no es accesible para todos debido a los requerimientos de laboratorio y valores médicos. “En esta parte del proceso, el costo más importante es crear embriones. Crear embriones en Colombia puede estar hoy costando más o menos $50 millones de pesos”, afirmó. Cifuentes necesitó realizar cuatro intentos antes de que un embrión lograra implantarse con éxito en el vientre de la mujer gestante, una persona con quien sí mantuvo contacto y que ya había pasado por procesos similares anteriormente.El nacimiento de Carlo y el rol de "papá y mamá"El 8 de marzo, una fecha simbólica por ser el Día Internacional de la Mujer, nació Carlo. Para John, la llegada de su hijo representó el inicio de una etapa de aprendizaje intensivo. A pesar de contar con el apoyo de su madre y hermana, él se propuso ser el cuidador principal, asumiendo todas las tareas que tradicionalmente se dividen en una pareja o se asignan a la madre.Su compromiso con la crianza total quedó plasmado en una frase que repitió durante todo su proceso: “Quiero ser papá, pero quiero quiero quiero ser papá y mamá”. Esta visión lo llevó a prepararse para enfrentar los miedos lógicos de un padre primerizo que no tiene un relevo inmediato en casa. “Tengo que poder hacerlo. Tengo que poder bañar al bebé. Tengo que poder alimentarlo, tengo que poder hacer todo lo que el bebé necesita de mí y perdí el miedo”, recuerda sobre sus primeros días fuera de la clínica.El vacío legal: una batalla contra la burocraciaA pesar de la felicidad por el nacimiento, John se encontró con un sistema legal colombiano que no está preparado para la paternidad soltera por elección a través de subrogación. Al no existir un marco legal claro que regule el alquiler de vientres, los trámites administrativos se convirtieron en un obstáculo. El primer gran inconveniente surgió con el Registro Civil de Nacimiento.“No permitieron que me registraran a mí como padre soltero, sino que utilizan como punto de partida el registro de nacido vivo de la clínica en donde sale que la mamá es la gestante”, explica John. Como resultado, en el documento oficial el niño quedó registrado con el apellido de la gestante y ella figura como su madre legal, a pesar de existir contratos y declaraciones extrajudiciales donde ella renuncia a cualquier derecho biológico o legal sobre el menor. Para corregir esto, John ha tenido que iniciar un proceso judicial de impugnación de la paternidad que aún sigue su curso.Otro frente de batalla fue la licencia de paternidad. Inicialmente, el sistema de salud no reconocía su derecho a los cuatro meses de licencia que normalmente se le otorgan a una madre, argumentando que él es hombre. John tuvo que recurrir a una tutela en segunda instancia para que una jueza de familia ordenara a la EPS el pago y reconocimiento del tiempo necesario para cuidar a su hijo. “Hay un recién nacido que necesita que el papá esté ahí porque es que no hay mamá”, fue el argumento central que permitió que se le otorgara este derecho fundamental.Un futuro que busca crecerHoy, Carlo tiene más de un año y John se siente plenamente realizado en su rol. La experiencia ha sido tan satisfactoria para John Cifuentes que ya tiene planes para expandir su familia bajo el mismo método. “Este es el momento más feliz de mi vida. Yo no puedo pedir más”, asegura, mientras se prepara para iniciar un nuevo proceso de subrogación con el objetivo de darle un hermano a Carlo y continuar consolidando su hogar.
Jose Pino no es un experto en informática convencional. No tiene títulos universitarios ni terminó el bachillerato, pero su conocimiento técnico lo ha llevado a trabajar con las empresas más grandes de tecnología del mundo. Nació en Tumaco, Nariño, un puerto donde más del 80% de la población vive en la pobreza y los servicios básicos son precarios, Pino logró transformar su realidad a través de una pantalla. Hoy es reconocido como un hacker ético, un investigador que busca fallas en los sistemas para evitar que delincuentes roben información o dinero. Los Informantes habló con él.Una infancia entre motores y el apodo de 'Internet'Desde muy pequeño, Jose mostró una capacidad inusual para entender el funcionamiento de las máquinas. A los 9 años, mientras otros niños jugaban, él pasaba su tiempo en un taller desarmando y armando motores de motocicletas. Esta curiosidad se trasladó rápidamente al mundo digital. Durante la primaria, sus compañeros le pusieron un apodo que marcaría su destino: 'Internet'. El motivo era simple: Jose gastaba el dinero que sus padres le daban para las onces en pagar horas de conexión en cafés internet.Su primer contacto real con una computadora fue a través de su tío Lister, quien grababa música en discos para venderlos. Jose aprovechaba cualquier descuido para explorar el equipo. Su tío recuerda esos momentos con humor: “Yo llegaba y grababa y listo... cuando volvía al rato... me movía dos, tres teclas que yo no sabía cuáles eran para ponerlo normal”. El propio Jose admite la curiosa situación: “Yo me le metía a la habitación y le prendía la computadora y comenzaba a molestar con los programas que él tenía ahí”.El aprendizaje autodidacta y los foros en ruso donde aprendióLa formación de Jose Pino fue totalmente empírica. Sin profesores y con acceso limitado a la red, leía una y otra vez los únicos dos libros sobre tecnología que estaban disponibles en la biblioteca local. Cuando finalmente tuvo su propia computadora, un equipo de segunda mano que su padre le compró con esfuerzo, lo primero que hizo fue desarmarlo pieza por pieza para entender cómo funcionaba.Cuando su familia se mudó a Neiva, Jose encontró una forma de conectarse a internet de manera más estable descifrando la clave de Wi-Fi de un local vecino. Fue en ese momento cuando empezó a frecuentar foros virtuales donde expertos de todo el mundo compartían conocimientos sobre seguridad informática. El problema principal era que la información más avanzada estaba escrita en ruso. Sin herramientas modernas de traducción, Jose desarrolló su propio método: “Copiaba y pegaba el ruso para entender el contexto de lo que se estaba hablando y asimismo aprender”.La difícil decisión de dejar el colegio para trabajarA pesar de su talento, la situación económica en su hogar se complicó tras la separación de sus padres. Faltando solo cuatro meses para graduarse del colegio, Jose decidió retirarse para ayudar a su madre con los gastos básicos. Se encerró en su habitación a buscar errores en los sistemas de grandes multinacionales, esperando que su esfuerzo fuera recompensado.A los 16 años envió su primer reporte de seguridad a una empresa en San Francisco, Estados Unidos. La respuesta no fue dinero al principio, sino una camiseta y calcomanías. Sin embargo, poco después empezaron a llegar los cheques a nombre de su madre por sus descubrimientos en plataformas como Dropbox, PayPal y Yahoo. Su madre, Ruth Acevedo, recuerda que al principio no entendía lo que hacía su hijo: “Yo, ¿estás loco? Loquito, loquito”. Hoy, reconoce con orgullo que ese niño que creció en un entorno difícil logró superarse por sus propios medios.Un impacto masivo en la seguridad digital globalLa relevancia de Jose Pino en la ciberseguridad actual se mide en cifras contundentes. Solo el año pasado, identificó una falla de seguridad que afectaba al 70% de los usuarios de internet en todo el mundo. Él explica la magnitud de su trabajo de forma directa: “Si lo vemos desde el lado del descubrimiento de una vulnerabilidad directamente a un sistema, es un impacto a 3.000 millones de personas”.Además de proteger a usuarios comunes, Pino ha desarrollado herramientas tecnológicas que hoy utilizan policías del mundo para rastrear a cibercriminales. Su enfoque siempre ha sido el de la resolución de problemas complejos, algo que, según él, no siempre requiere de títulos académicos. Con seguridad, afirma: “Resolvemos problemas que los chicos de posdoctorados no resuelven”. Este nivel de experiencia lo ha llevado a ser conferencista en eventos internacionales de gran prestigio, como el Black Hat.Retorno a Tumaco y su visión de futuroA pesar de su éxito internacional y de vivir entre Medellín y Miami, Jose Pino no olvida sus orígenes en el Pacífico colombiano. En una reciente visita a su pueblo natal, donó 200 computadores portátiles a niños de la zona para que tengan las oportunidades que a él le costó tanto conseguir. En Tumaco es recibido con admiración; algunos incluso lo confunden con celebridades por su apariencia y seguridad.Para Pino, el objetivo final de su carrera es utilizar la tecnología para reducir el crimen y asegurar que las naciones tengan control sobre su propia seguridad digital. Su historia demuestra que, con disciplina y curiosidad, es posible cambiar un destino que parecía marcado por la falta de recursos. Como él mismo señala, los retos grandes se ven pequeños cuando recuerda lo que vivió en su infancia. Jose Pino no solo aprendió a programar computadores; aprendió a programar un futuro diferente para él y su familia.
A casi diez años de la intervención que desmanteló las calles del Bronx en Bogotá, un escalofriante testimonio ha vuelto a poner luz sobre el horror que se escondía tras sus muros. En una entrevista exclusiva concedida al programa Conducta Delictiva, un hombre identificado como Óscar reveló cómo su exitosa carrera como chef internacional terminó en un sótano lúgubre de la L, donde fue forzado a preparar “platos rituales” con restos humanos para los líderes de las organizaciones criminales del sector.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Óscar no siempre habitó las sombras. Formado en el New York Food and Hotel Management School en Manhattan, trabajó en prestigiosas cadenas hoteleras y cocinó para grandes figuras en Queens y Europa como reinas de belleza. Sin embargo, una adicción que comenzó a los 13 años lo llevó por un camino lleno muy diferente al éxito que había alcanzado. Tras regresar a Colombia y perder todos sus ahorros, terminó trabajando en el barrio Santa Fe, cuidando a un hombre sin brazos apodado "El Mocho", hasta que el miedo a la violencia lo empujó a buscar refugio en el Bronx.Lo que comenzó como una labor de cocina para eventos sociales de pandilleros, matrimonios y quinceañeras celebrados en palacios ocultos, se transformó rápidamente en una pesadilla. Óscar relata que fue llevado ante un líder criminal que lo obligó a descender por una puerta de acero de gran grosor hacia un sótano.El momento de quiebre ocurrió cuando le entregaron una bolsa que contenía piel humana. Ante su negativa inicial, la respuesta fue la violencia física y una sentencia de muerte. Óscar recuerda las palabras del líder: "O usted lo cocina o nos lo comemos a usted y no vuelve a salir vivo".Bajo la presión de los "Sayayines" (guardias del Bronx) y tras recibir múltiples heridas con arma cortopunzante, Óscar no solo fue obligado a cocinarla, sino también a consumirla frente a sus captores. Relata con horror un detalle perturbador: mientras le exigían probar el plato, un guardia al oído y le advertía: "Si usted vomíta lo mato", mencinó tras morderle la oreja. Ante la amenaza, Óscar confiesó: "Me tocó comer, yo fui el primero. No tuve el valor de dejarme matar no fui capaz".Un restaurante con platos de carne humanaSegún el relato del exchef, el consumo de carne humana no era un acto aislado, sino una práctica sistemática vinculada a rituales de "blindaje satánico" para pasar desapercibido. Óscar afirma que dentro del Bronx funcionaba un restaurante que recibía a extranjeros, principalmente japoneses y tailandeses, que pagaban sumas exorbitantes por estos platos."Yo supe que la libra de los 250 gramos en adelante era un millón de pesos... estamos hablando de más o menos 600 dólares un plato de humano en una pocilga", detalla en la entrevista. Estos banquetes macabros se realizaban religiosamente los martes y jueves, días en los que Óscar se convertía, según sus captores, en el 'cocinero del diablo'. Óscar permaneció encerrado en ese sótano durante tres años, en condiciones infrahumanas. Dormía, hacia sus necesidades y cocinaba en un sitio húmedo donde el agua para beber debía ser recogida de una tubería rota que pasaba junto a charcos de orina. Durante ese tiempo, su única dieta, aseguró, fue la misma carne que preparaba.El impacto psicológico y espiritual de lo vivido aún lo persigue. Óscar asegura que las víctimas se le presentaban en visiones y conversaciones auditivas: "Empezaba escuchándolos y escuchándolos por tiempo... hasta que ya se vuelven parte suya". Este sentimiento de culpa lo acompañó incluso después de su liberación: "Me quería ir con los que me había comido el sentimiento de culpabilidad era terrible yo me sentía supremamente culpable".Tras lograr escapar milagrosamente a través de una "puerta falsa" que abrió con su propia cabeza durante un altercado, Óscar fue rescatado por la policía en el Parque de los Mártires. Hoy, tras 10 años de sobriedad y liderar una fundación para habitantes de calle en Bucaramanga, su mensaje para la juventud es contundente: "Si usted no quiere que nadie lo ayude porque se siente solo no use drogas". Su historia se mantiene como un reflejo de lo que vivieron muchas personas en las calles del antiguo Bronx y que viveron para contarlo.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
Durante años fue considerada una leyenda urbana en Bogotá, alimentada por los rumores que circulaban entre quienes se atrevían a cruzar las peligrosas calles del Bronx. Sin embargo, lo que parecía un mito terminó convertido en una realidad documentada por autoridades y testigos directos. En pleno centro de la capital, bajo el dominio de la banda criminal conocida como ‘Los Sayayines’, operó una estructura de terror que incluyó torturas, desapariciones y un lugar clandestino donde se procesaba y servía carne humana.Los Informantes habló con Óscar Rosas, un chef que sobrevivió a ese infierno. Durante tres años permaneció encerrado en un sótano, en una de las zonas más temidas de la ciudad, donde, según su testimonio, fue obligado a cocinar lo impensable.De las cocinas internacionales al Bronx de BogotáAntes de quedar atrapado en las redes del Bronx, la vida de Óscar Rosas prometía un destino diferente. Su formación lo llevó a estudiar en la Universidad de Nueva York y a trabajar en prestigiosos establecimientos. Su talento en la cocina le permitió recorrer países como Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda. Sin embargo, su trayectoria profesional estuvo constantemente marcada por una adicción temprana que comenzó en su adolescencia.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína”.A pesar de sus éxitos laborales en el extranjero, la dependencia a las sustancias provocaba escándalos que terminaban en despidos tras pocos meses de empleo. En un intento por rehabilitarse, regresó a Colombia con el sueño de comprar una propiedad en Tenjo y formar una familia. No obstante, el deseo de consumir sustancias lo llevó rápidamente al barrio Santa Fe y, finalmente, al sector del Bronx, donde perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.¿Qué ocurrió dentro del Bronx?Dentro del Bronx, Óscar Rosas empezó realizando tareas básicas para sostener su adicción, trabajando como limpiador de calles y luego como taquillero, encargado de pesar y empacar drogas. Su habilidad en la cocina no pasó desapercibida para ‘Los Sayayines’, los criminales que ejercían el control absoluto del sector. Inicialmente, fue contratado para eventos específicos de la banda: “Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”.Esa destreza culinaria, que en otros tiempos le abrió las puertas de hoteles internacionales, terminó convirtiéndose en su condena. Los líderes de la organización decidieron confinarlo en un túnel subterráneo del que no salió durante tres años. El lugar de cautiverio era un punto clave para la banda: una estructura conectada a las antiguas cañerías de la ciudad, por donde circulaban drogas y dinero lejos de la vista de las autoridades.El horror en el sótano del Bronx: comían carne humanaLa primera vez que le ordenaron cocinar restos humanos estuvo rodeada de violencia y amenazas. Cuando le entregaron una bolsa de cuero sobre la mesa, el chef comprendió de inmediato lo que había en su interior: “Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos”. Ante su negativa inicial, sus captores reaccionaron de inmediato con violencia. Lo golpearon con la culata de un arma para obligarlo a obedecer.Bajo amenaza de muerte, fue obligado no solo a preparar los restos, sino a consumirlos. ‘Los Sayayines’ le advirtieron con claridad sobre las consecuencias de desobedecer: “No solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted”. Rosas describió el lugar como un espacio reducido y precario, infestado de ratas, donde la única actividad era el procesamiento de los cuerpos: “Era una cañería antigua de Bogotá... Lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Restaurante “caníbal” y rituales satánicosSegún el exhabitante de calle, la práctica del canibalismo en el Bronx de Bogotá no habría sido un hecho aislado, sino parte de una dinámica de control y ritualismo satánico utilizada por la banda ‘Los Sayayines' para afianzar su poder y obtener supuestos beneficios espirituales. Óscar Rosas afirmó que los enfrentamientos entre bandas a menudo se resolvían mediante estos rituales, y que incluso líderes del sector terminaron siendo víctimas de esta práctica: “Al que más se comían era al duro del Bronx... al que les daba de comer”.Además del consumo por parte de los victimarios, la carne humana era distribuida entre la población de habitantes de calle que frecuentaba el sector. Según las investigaciones, los restos eran descuartizados y triturados para ser mezclados con la alimentación general que se servía en bandejas callejeras. Rosas señaló que el objetivo era engañar a los consumidores: “Sobraban sopas de manes y le daban a los habitantes de calle a comer. No tenía ni idea que estaba comiendo un cristiano”.Operativo en el Bronx y lo que hallaron las autoridadesAntes de hacer pública su historia, Óscar Rosas consultó a otros testigos y sobrevivientes para evitar poner su vida en riesgo. Por ello, lo que contó en Los Informantes también fue verificado por las autoridades.Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI, corroboró que agentes encubiertos infiltrados como habitantes de calle proporcionaron información en tiempo real sobre estas prácticas.Durante la intervención masiva del 28 de mayo de 2016, que involucró a 2.500 efectivos de la Policía, el Ejército y el CTI, se descubrieron los búnkeres y túneles descritos por el chef. En estos lugares, las autoridades hallaron evidencias de tortura y métodos de desaparición forzada.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘Estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, afirmó Julián Quintana.Además del canibalismo, se habría confirmado el uso de animales para deshacerse de los cuerpos. Según Rosas, existía un pitbull entrenado para atacar y un cocodrilo, conocido como ‘Pepe’, en cuyo estanque arrojaban a quienes querían desaparecer.El fin del cautiverio y la vida después del BronxEl encierro de Óscar Rosas terminó de manera drástica tras un intento de quitarse la vida. Al cortarse la yugular con una botella de vidrio, uno de los ‘Sayayines’, en un acto inesperado, decidió auxiliarlo y sacarlo del túnel. Fue abandonado en el Parque de los Mártires y posteriormente trasladado a la clínica Santa Clara, donde lograron salvar su vida.Tras su recuperación y el desmantelamiento del Bronx, Rosas se trasladó a Santander, donde actualmente dirige una fundación dedicada a la rehabilitación de personas con problemas de adicción. En su residencia trabaja para evitar que otros caigan en el abismo que él experimentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Durante muchos años lo que ocurría dentro de las calles y casas del Bronx era considerado una leyenda urbana. Decían que eran historias posiblemente exageradas y causadas por las sustancias que las personas consumían en ese lugar de Bogotá. No fue sino hasta que las autoridades intervinieron y desmontaron la red que allí operaba que se descubrió que las torturas, los asesinatos y hasta eso de que comían humanos no era tan descabellado.Ahora, Óscar Rosas, uno de los adictos y habitantes de la calle que pasó años en el Bronx cuenta lo que presenció y fue obligado a hacer allí. Tuvo una historia de ascenso dentro de la banda de Los Sayayines, los criminales que controlaban el Bronx, ganándose su confianza y presenciando algunas de sus actividades más crueles y peligrosas.¿Cómo llegó al Bronx?Antes de entrar a ese mundo tenía una vida que lo proyectaba a ser uno de los mejores chefs del mundo. Pasó por restaurantes de Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda; sin embargo, detrás de ese posible éxito laboral, desde muy joven había empezado a consumir sustancias metiendo en problemas a sus padres, quienes cansados de la situación lo mandaron a estudiar a Nueva York.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína. En ese entonces nos la inyectábamos debajo de la lengua o en los genitales porque estábamos estudiando, para no dejar tanto pinchazo”.Rosas probó sustancias y métodos para consumirlas a su antojo estando fuera del país, pero en medio de sus momentos de lucidez destacaba en las cocinas de los hoteles en los que conseguía trabajo. Desafortunadamente, esos empleos le duraban pocos meses porque eventualmente llegaba drogado y formaba escándalos.Recorrió el mundo cocinando, pero en ningún lugar lograba dejar la droga, ni siquiera estaba seguro de querer hacerlo. Finalmente, un día decidió que dejaría ese estilo de vida atrás y regresó a Colombia. “Llegué a Bogotá porque quería comprar una finca en Tenjo, quería formar mi familia, iba a dejar las drogas, iba a tener todo. Solo iba a fumar marihuana”.El propósito duró poco, pues a la semana se aburrió de fumar marihuana y fue en búsqueda de sustancias más fuertes. Así llegó al barrio Santa Fe, en pleno centro de Bogotá. Perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.Exhabitante del Bronx confirma que comían humanosPara seguir teniendo acceso a su dosis, Óscar empezó a trabajar dentro del Bronx. Empezó limpiando las calles, luego vendiendo drogas y hasta llegó a ser de las personas que pesaban y armaban los paquetes de drogas. Los Sayayines, atentos a su desempeño en los diversos trabajos, también notaron la destreza que tenía en la cocina así que varias veces lo contrataron para preparar la comida de sus excéntricas celebraciones.“Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”. Pero esa habilidad lo llevó a pasar los peores tres años de su vida. Un día Los Sayayines decidieron meterlo a un túnel dentro de una de las casas del Bronx, del que no salió durante tres años y donde fue obligado a cocinar para ellos y para los habitantes de calle.Escuchar su historia puede causar muchas emociones y sensaciones en el cuerpo. Óscar todavía recuerda el primer día que notó que lo que cocinaba eran humanos.“Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos. Miro al sayayin y el sayayin me pega con la culata, le dije ‘no voy a cocinar eso, eso es piel humana’, me dijo ‘no solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted’”.Así fue su vida a diario, recibía palizas cada vez que se negaba a cocinar humanos, pero se mantenía adicto y anhelaba esos segundos de escape que le daban las drogas. “Era una cañería antigua de Bogotá, lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Finalmente logró salir de ese sótano el día en que intentó quitarse la vida cortándose el cuello con una botella de vidrio, lo que llevó al sayayin que lo custodiaba a sacarlo de ahí. “Salimos por una puerta al parque de los Mártires y ahí me dejó botado”. Fue llevado a una clínica, donde lograron salvarlo y cuando él empezó a contar lo que había vivido los últimos tres años, nadie le creyó. “Me declararon loco, chiflado, porque yo decía que yo comía gente que yo sabía todo. Decían que fue una mala traba”.Lo que hallaron las autoridades en el BronxEl relato de Rosas es tan impactante, difícil de creer y peligroso que, antes de contar todos estos detalles en Los Informantes, Óscar habló con personas que también fueron testigos y sobrevivieron para evitar que por esto su vida corriera peligro.Pero su historia sí está confirmada por las autoridades y los agentes encubiertos que estudiaron el Bronx para hacerlo caer definitivamente ese 28 de mayo de 2016, cuando en un operativo con 2.500 uniformados de policía, CTI y ejército intervinieron en las calles del barrio Santa Fe y destaparon casas, túneles, sacaron miles de adultos y niños que eran explotados sexualmente.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, recordó Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI.Ahora, Óscar Rosas vive con su esposa en Floridablanca, Santander, en una casa en la que priman las imágenes religiosas y donde tiene su fundación para rehabilitar a personas adictas a las drogas, a las que quiere ayudar a salir de ese infierno. “Es un sitio para sentir paz”.
La Fundación Sanando Mentes, la Fundación Gilberto Álzate Avendaño (FUGA) y Bronx Distrito Creativo llevan a cabo una jornada de autocuidado y bienestar enfocada en personas habitantes de calle de la ciudad de Bogotá. El evento se realiza este sábado 8 de noviembre en la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo.La actividad será desde las 9:00 a. m. hasta las 3:00 p. m. de este sábado. "Una jornada de bienestar y autocuidado para los ciudadanos habitantes de calle del centro de Bogotá", se lee en una publicación de las entidades que colaboran en la actividad, que fue nombrada como "Me Reconozco". "Busca ofrecer algo más que atención: un momento de escucha y compañía. Porque cuidarnos también es una forma de reconocernos", agregaron en el texto dando a conocer la actividad.¿Qué es el Bronx Distrito Creativo?El Bronx Distrito Creativo (BDC) es un proyecto metropolitano de restauración patrimonial. De acuerdo al sitio web oficial, el proyecto es el más grande de su tipo en el país y está liderado por la Alcaldía Mayor de Bogotá y su ejecución está a cargo de la FUGA. "De sector estigmatizado a Casa de las Industrias Culturales y Creativas; ejemplo mundial de patrimonio vivo con la comunidad como protagonista. 35.000 m² recuperados y un modelo bogotano que marca la ruta metodológica para otras capitales".El BDC en modelo replicable con tres pilares esenciales: gobernanza, cocreación e intervención urbana y patrimonial. “Sentimos un gran orgullo por el trabajo que estamos haciendo y un profundo agradecimiento a cada persona que todos los días le pone no solo el esfuerzo, sino también el corazón a este proyecto. Que el mundo nos tenga como referencia es reflejo de lo importante que es el Bronx Distrito Creativo para la transformación social y, de la misma manera, para el territorio. Un lugar que cambió vidas, potencializa ideas y brinda oportunidades”, dijo en el pasado Blanca Andrea Sánchez, directora de la FUGA.¿Qué es la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo?Por su parte, la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo es un espacio colaborativo. "Proyectamos este espacio como un lugar que articule, posibilite y haga visible el saber comunitario y el valor de las prácticas y los oficios que han forjado la historia del centro de Bogotá, para incluirlas en el proyecto Bronx Distrito Creativo (BDC) como actores y protectores del patrimonio de la ciudad", aseguraron los promotores de la iniciativa.De acuerdo con las entidades que hacen parte de la estrategia, existe un componente esencial de participación comunitaria. "Hacer del laboratorio un espacio abierto, accesible, co-creativo y que circule. Las acciones del laboratorio son un recurso para la comunidad en general, la cual aporta su entusiasmo, su talento y sus puntos de vista. El laboratorio busca propiciar nuevas formas de hacer, pensar y proyectar ideas en temas de violencias, drogas y sexualidad, tres asuntos que requieren de ideas, soluciones e iniciativas urgentes, pero, sobre todo, creatividad y participación comunitaria".MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
En el 2016, un gigantesco operativo de la Policía Nacional y el Ejército en el Bronx, una de las zonas más temidas y peligrosas de Bogotá, puso fin al infierno en el que investigaciones evidenciaron graves delitos como microtráfico, trata de personas, tortura, explotación sexual infantil y homicidios. Tras esta intervención, un equipo de Los Informantes conoció el testimonio de uno de los infiltrados cuyo trabajo fue clave para lograr el allanamiento.Fue exactamente el 28 de mayo de 2016 cuando más de 2.500 uniformados de la Policía Nacional y el Ejército, autorizados por el entonces alcalde Enrique Peñalosa, ingresaron a la zona para recuperarla. Este operativo también generó polémica y debate público, pues algunas organizaciones de derechos humanos criticaron la forma en que se llevó a cabo, señalando que no se ofrecieron suficientes garantías sociales y de salud a las personas que habitaban el Bronx.Según las investigaciones que realizaron la Fiscalía y la Policía antes de la intervención, en el Bronx se cometían graves delitos, entre ellos, tráfico de drogas, explotación sexual infantil, trata de personas, homicidios, torturas, desapariciones y esclavitud. “A las niñas no las veían ni siquiera como niñas, entraban como vestidas para la rumba y uno escuchaba comentarios de tipos que decían ‘esa vieja está buena’ y era una niña de 13 o 14 años”, relató en Los Informantes un oficial de inteligencia que durante más de 2 meses se infiltró en el Bronx.Esta peligrosa olla estaba ubicada en el centro de Bogotá, a pocas cuadras de la Casa de Nariño, al lado de la Policía Metropolitana, de la Iglesia del Voto Nacional y de un Batallón del Ejército.Las noches en el BronxEl oficial infiltrado le narró en su momento a Los Informantes cómo pasó las noches en las crudas entrañas de esas tres cuadras de Bogotá. Temblaba de frío, sin siquiera una sábana para abrigarse y con el miedo permanente de ser descubierto. Tuvo miedo de consumir drogas y llenaba su pipa con papel picado y echaba humo para disimular, a veces se juntaba con los bazuqueros para que el olor se le impregnara en la ropa y todo el mundo creyera que él estaba trabado.“Salía con un costal en la parte de arriba, reciclando para volver a ingresar sin llamar la atención y vendía mi reciclaje y así sustentaba mi papel”, reveló agregando que debía comer lo que le daban, los restos de todos los restaurantes, en un pedazo de papel periódico, vomitaba y pasaba noches con fiebre y escalofríos.Junto a otros oficiales infiltrados, lograron instalar una cámara en uno de los puntos neurálgicos del Bronx y así las autoridades pudieron saber cómo era el peligroso sitio antes del allanamiento en el que se encontraron menores de edad sometidos a abuso sexual y explotación, así como adultos con evidentes signos de maltrato físico y psicológico.Los peligrosos sayayinesSegún reportes oficiales, las mafias del lugar, conocidas como "ganchos", controlaban la vida de cientos de personas, muchas de ellas en condición de calle, drogodependientes, o menores reclutados a la fuerza. En el Bronx había ‘chiquitecas’ con música, trago, droga y sexo durante las 24 horas del día.En las calles del Bronx deambulaba un ejército de hombres armados conocidos como los Sayayines, un nombre copiado de la serie infantil de Dragon Ball. Estos sujetos verificaban que los clientes quedarán satisfechos y, con capuchas y armados hasta con fusiles, mataban, castigaban a los niños sin piedad, descuartizaban y desaparecían a quien les estorbaba.“Ese esquema de seguridad se hacía llamar los Sayayines… si uno se ponía a molestar al que no tenía que molestar o lo veían a uno llamando la atención, pues tenía que uno vérselas con ellos. Se les tenía mucho respeto, la amenaza de ellos era siempre que lo iban a ingresar a uno a una habitación de esas que tenían allá, con perros, habitaciones donde torturaban”, reveló el oficial.Sobre las víctimas de los crímenes ocurridos en este lugar, se sabe que los restos humanos que quedaban despedazados los sacaban en bolsas de basura o los metían en canecas de basura. En el Bronx también se descubrieron túneles, algunos que conectaban con calles a dos metros del sector, y por allí entraban y salían drogas y armamento. Por esos mismos se habrían fugado algunos cabecillas el día del operativo.A parte de los cuarteles generales de los ganchos, las chiquibecas, las perreras, las piezas minúsculas, las tiendas y máquinas tragamonedas, había hoteles que era utilizados, entre otras, para abusar de menores de edad. “Lo comparaban muchas veces con Las Vegas, decían que era Las Vegas de Bogotá, la lujuria completa”, puntualizó el oficial.Condena a dueña de hotel del BronxRecientemente, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ratificó una condena contra Gloria Esperanza Duarte, propietaria de un hotel en el Bronx, por el delito de trata de personas. Según la investigación, esta mujer se aprovechó de la precaria situación económica de una pareja y la sometió a condiciones laborales indignas a cambio de alojamiento.Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán eran los esposos a los que Gloria Esperanza Duarte, condenada a 14 años de prisión, obligaba a trabajar durante 7 años sin descanso en un hotel del desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá. Les pagaba 3.500 pesos diarios.
Por siete años, una pareja de esposos fue obligada a trabajar sin descanso en un hotel del desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá, bajo amenazas, maltrato físico y psicológico. Todo a cambio de una paga esporádica de apenas 3.500 pesos diarios. Este fue el calvario que vivieron Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán, una pareja de esposos que fue víctimas de explotación laboral por parte de Gloria Esperanza Duarte, la propietaria del establecimiento, quien finalmente fue condenada a 14 años de prisión por el delito de trata de personas.La sentencia, dictada en su momento por un tribunal y ratificada recientemente por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, quedó en firme luego de que el alto tribunal negara el recurso extraordinario de casación presentado por la defensa de Duarte. Con ello, se confirma no solo la responsabilidad penal de la mujer, sino también la gravedad de los hechos que por años vulneraron la dignidad y los derechos fundamentales de dos personas en situación de vulnerabilidad.Según lo revelado en un comunicado emitido por la Fiscalía General de la Nación este miércoles 30 de julio, la investigación estuvo a cargo de una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos. La funcionaria logró demostrar cómo Duarte se aprovechó de la precaria situación económica de la pareja, que no tenía un lugar donde vivir, y los sometió a condiciones laborales indignas para saldar la deuda diaria por su alojamiento.“El caso de los esposos Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán, quienes durante siete años fueron explotados laboralmente" evidencia un patrón en el que la mujer propietaria de un hotel en el desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá se aprovechó de la condición de pobreza de la pareja", indicó el ente acusador. Al respecto, la Fiscalía presentó pruebas contundentes que permitieron establecer que, entre 2007 y 2014, las víctimas fueron obligadas a realizar todo tipo de labores en el hotel, sin horarios ni días de descanso.Entre las tareas impuestas estaban atender a los huéspedes, servirles licor, ubicarles estupefacientes, y otras funciones que ponían en riesgo su integridad. En ningún momento contaron con afiliación al sistema de seguridad social, ni recibieron prestaciones de ley. La supuesta retribución por este trabajo consistía en pagos esporádicos de 3.500 pesos diarios, una cifra que en ese momento era su única alternativa frente a la amenaza de quedar en la calle.Se informó que, además del bajo pago, las víctimas eran constantemente intimidadas con ser desalojadas del hotel si no cumplían con las labores impuestas. Esta presión psicológica se convirtió en un método de sometimiento efectivo, especialmente teniendo en cuenta que la pareja no contaba con recursos económicos ni redes de apoyo.“La señora Duarte permitió a los esposos alojarse en su hotel que funcionaba como ‘pagadiario’. A cambio, les exigió cumplir labores exigentes, sin descanso, poniendo en riesgo su integridad”, señaló la Fiscalía en su comunicado en el que resaltó que la pareja además vivió "agresiones físicas y maltrato psicológico". La investigación también reveló que, en algunas ocasiones, la pareja recibió sustancias ilícitas como parte del pago por sus servicios.El contexto de estos hechos remite al sector del ‘Bronx’ en Bogotá, una zona que durante años fue epicentro de actividades delictivas, explotación y vulneración de derechos humanos. Aunque el lugar fue intervenido y desmantelado por las autoridades el 28 de mayo de 2016 en un operativo masivo en el que más de 2.500 miembros de la fuerza pública ingresaron a la zona para desmantelar ollas de narcotráfico y centros de explotación infantil, casos como el de Meliton y Báez demuestran el impacto humano que dejó el sector en algunas de sus víctimas.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Policía de Nueva York busca a un niño de 14 años como presunto responsable del asesinato de una menor de 16 años en un tiroteo ocurrido en una escuela en El Bronx, informaron las autoridades.La Policía acudió al vecindario de Morrisania, en El Bronx, tras recibir una llamada de emergencia el lunes sobre las cinco de la tarde y encontraron a la menor, Evette Jeffrey, inconsciente, con una herida de bala en la cabeza, antes de que se certificara su muerte en un hospital local, según los medios."Nuestra ciudad ha sufrido otra tragedia sin sentido", dijo la jefa de la Policía, Jessica Tisch, poco después del incidente en una conferencia de prensa. Tisch explicó, citando un video de seguridad, que los niños salieron del patio de la escuela y entraron en un pasillo cercano donde surgió una pelea entre algunos de ellos. Uno de los estudiantes golpeó a otro en la cara, lo derribó al suelo y siguió pegándole a otros estudiantes.Tras salir de ese lugar, el grupo fue hacia la calle, donde el niño derribado previamente se dirigió al que lo había golpeado, alguien le pasó un arma de fuego y con esta le disparó tres veces. En ese momento, la víctima salía de la escuela en una 'scooter' y, aunque otro estudiante intentó protegerla detrás de un muro de ladrillos, la joven fue alcanzada por uno de los tiros mientras otros corrían a esconderse, señala The New York Times.Tisch indicó que el número de víctimas por tiroteos en El Bronx aumentó en un 200 % el año pasado, en comparación con 2018, antes de que entrara en vigor la ley de Aumento de Edad, que cambió la forma en que los tribunales tratan a la mayoría de los jóvenes de 16 y 17 años acusados de delitos.El alcalde Eric Adams acudió al lugar y señaló que el menor que disparó había amenazado a su madre con un arma. En un mensaje en X, lamentó lo ocurrido: "Es desgarrador y enloquecedor que la violencia de pandillas haya cortado una vez más las vidas de dos jóvenes neoyorquinos: una hermosa niña con tanta vida por delante y un sospechoso de 14 años que podría haber elegido el camino correcto (...) Bebés matando bebés. Es una tragedia inimaginable y rezo por la familia de la víctima. Ni siquiera sé qué decir cuando ocurre un tiroteo como éste. Los padres debemos seguir haciendo todo lo posible para que nuestros hijos no tengan acceso a armas".Vanessa L. Gibson, presidenta del distrito del Bronx, dijo que había hablado con la madre de la víctima en el hospital. "La madre está absolutamente desconsolada. Recibió la peor llamada que ningún padre debería recibir jamás", dijo Gibson.El concejal de la ciudad Kevin C. Riley también se expresó sobre el hecho. "El Bronx está devastado por el trágico y sin sentido tiroteo (...) Esta desgarradora pérdida no es solo un reflejo de la violencia armada. Es un llamado a la acción", destacó el político."Nuestros jóvenes merecen crecer en barrios donde se valoren sus vidas, se proteja su futuro y se cultiven sus sueños. Cuando nos arrebatan a un adolescente cerca de una escuela y un patio de recreo, espacios destinados a ser santuarios para el crecimiento y la seguridad, se trata de un fracaso de los sistemas diseñados para protegerlos. Esta tragedia es un doloroso recordatorio de la urgente necesidad de invertir en el Bronx. Debemos ir más allá de pensamientos y oraciones y comprometernos con recursos reales y sostenidos que impulsen nuestras comunidades: escuelas seguras, atención adaptada a las necesidades de los jóvenes, oportunidades laborales, vivienda asequible y programas que involucren y empoderen a nuestros jóvenes", puntualizó Riley.EFE/MATEO MEDINA ESCOBAR
Del Bronx de Bogotá se ha dicho mucho, pero la historia de un cocodrilo llamado Pepe es una de las leyendas urbanas que mejor retrata la aterradora realidad que se vivió en ese sector de la capital hasta que fue intervenido en el año 2016. El reptil era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.>>> Vea más: Pepe, el cocodrilo del Bronx al que llevaban los condenados de los sayayinesEn 2016, el programa Los Informantes entrevistó a varias personas que vivieron en carne propia las atrocidades cometidas en estas calles. Uno de ellos es, Pedro Ruiz, quien pasó seis años en el Bronx consumiendo bazuco y narró detalles impactantes sobre el uso de este animal.“Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo”, afirmó Ruiz.En su relato, Pedro Ruiz describió cómo el pequeño reptil creció hasta convertirse en un enorme animal de más de dos metros, capaz de devorar a quienes eran arrojados por Los Sayayines.El sobreviviente del Bronx también aseguró: “Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo”. Su testimonio y una foto que se filtró recientemente confirma no solo la existencia de Pepe y su macabro uso, sino también la veracidad de esta famosa leyenda urbana.>>> Le puede interesar: ¿Qué pasó con el cocodrilo que usaban para torturar personas en el Bronx?Además de Pepe, en el Bronx se usaron otras formas de tortura y desaparición. Los Sayayines tenían criaderos de perros Pitbull entrenados para destrozar a sus víctimas en menos de 15 minutos.¿Qué pasó con el cocodrilo del Bronx?Algunas versiones indican que Pepe, el cocodrilo del Bronx fue sacrificado y su piel vendida en el barrio Restrepo, en sur de Bogotá, para la fabricación de calzado. Sin embargo, fuentes oficiales afirman que el reptil fue cremado. Aun así, persiste la creencia de que su piel adorna los zapatos de algunas personas.En su momento, Pedro Ruiz insistió en Los Informantes sobre la veracidad de la macabra historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx: “Se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real”, señaló el hombre.>>> No se pierda: ¿Es verdad que hubo un cocodrilo en el Bronx de Bogotá?Vea aquí la historia completa de Los Informantes:
La Policía de Nueva York intenta dar con el responsable de una atroz agresión en una estación del metro en el Bronx.Vea también: Intentó robar a una joven, pero de un bus se bajaron trabajadores y le dieron una palizaLa Policía publicó en Twitter el video del incidente, que muestra a un hombre caminando detrás de una mujer, la rodea con sus brazos y, en cuestión de segundos, la empuja desde la plataforma hacia la vía férrea.Los testigos la sacaron de inmediato, antes del arribo del tren. La víctima, de 52 años, fue llevada al hospital y está en condición estable, tras sufrir una fractura de clavícula y algunas heridas.Este caso se registró en la tarde del pasado domingo, 5 de junio, y las autoridades están preocupadas porque agresiones como esta son cada vez más frecuentes.Le puede interesar: Niña herida salió a la calle pidiendo ayuda para evitar que su padrastro matara a su mamá
La subestación de Policía de Tame, en Arauca, fue blanco de miembros del Ejército de Liberación Nacional (Eln) en la tarde del martes 14 de julio. El ataque criminal se realizó con el lanzamiento de múltiples artefactos explosivos contra la subestación, dejando, hasta el momento, a tres víctimas fatales, una civil y dos patrulleros, además de nueve personas heridas.Los uniformados fueron identificados como los patrulleros Adrián Stiven Riascos y Omar Alexander España, de 24 y 22 años respectivamente. Otros ocho uniformados, entre ellos un soldado profesional, resultaron con serias heridas, producto del violento ataque, fueron llevados al hospital de Tame y se conoció que serán trasladados al municipio de Yopal, Casanare.Liberan a más de 40 personas en Chocó que habían sido secuestradas por el ELNSe desconoce la identidad de la mujer fallecida tras el atentado terrorista en Tame.Policía se pronuncia sobre atentado en Tame, AraucaLa Policía Nacional rechazó al atentado e informó a través de un comunicado que, “en coordinación con las Fuerzas Militares se activaron todos los protocolos operacionales para asegurar el área y fortalecer la capacidad institucional, atender la situación y garantizar la seguridad de los ciudadanos y los uniformados. La Institución dispuso de un equipo especializado de investigación y de inteligencia policial, para recopilar información que permita identificar y capturar a los responsables de este repudiable acto terrorista”.Agregó que “la Policía Nacional expresa sus más sentidas condolencias a las familias afectadas por esta acción criminal y acompaña a sus seres queridos en este difícil momento que enluta a todo un país. Reiteramos nuestro compromiso de desplegar todas las capacidades institucionales en articulación con las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación, para dar con los responsables de este doloroso hecho que afecta la tranquilidad de los habitantes del departamento de Arauca”.Finalmente, se conoció que el atentado terrorista fue atribuido al Frente de Guerra Oriental del Eln, el cual opera en esta zona del país.
La emergencia que atraviesa Venezuela tras el doble terremoto continúa movilizando iniciativas de apoyo dentro y fuera del país. Mientras la cifra de fallecidos asciende a 4.734 y miles de personas permanecen en condición de vulnerabilidad después de perder sus viviendas, en Bogotá se realizará una venta solidaria que busca recaudar recursos para apoyar las labores de rescate y la atención de los damnificados.Como parte de esos esfuerzos, la empresa Garage Sale, junto con la Fundación Juntos Se Puede, lidera una jornada de venta solidaria con el propósito de recaudar fondos destinados a apoyar a las familias afectadas por los recientes terremotos.De acuerdo con el informe de Noticias Caracol, la prioridad en este momento no es la recolección de ropa, sino conseguir recursos que permitan financiar maquinaria y equipos especializados para fortalecer las labores de rescate de víctimas que aún podrían encontrarse bajo los escombros, además de contribuir con la asistencia a los damnificados.Eleonora Morales, directora de Garage Sale, explicó que el propósito de la campaña va más allá de recibir cualquier tipo de donación. "No es donar por donar, no es sacar lo que simplemente es desecho o basura, sino realmente donar prendas que de pronto nosotros ya no usamos, pero que están en muy buen estado para que otra persona las utilice".Más de 1.000 prendas estarán disponibles a precios accesibles La venta solidaria se realizará los días 15 y 16 de julio en la calle 85 con carrera 11, en Bogotá. Durante la jornada estarán disponibles más de 1.000 prendas donadas por reconocidas marcas, diseñadores y personas vinculadas al sector de la moda. Los artículos tendrán precios entre 70.000 y 280.000 pesos, con el objetivo de convertir cada compra en un aporte para la atención de la emergencia.Según explicó Morales, todas las prendas pasan previamente por un proceso de selección antes de ponerse a la venta. "La ropa dignifica. Entonces decidimos coger todas estas prendas que encontramos, que se les puede dar una segunda oportunidad —por supuesto, pasar por este proceso de curaduría, reparación y de restauración— y darles una segunda oportunidad vendiéndolas y recaudando fondos para Venezuela".La iniciativa también busca demostrar cómo la sostenibilidad y la economía circular pueden convertirse en herramientas para generar impacto social en momentos de crisis.Desde hace una década, Garage Sale ha trabajado bajo ese modelo, promoviendo la reutilización de prendas mediante procesos de curaduría y restauración. La jornada solidaria representa una alternativa para que la ciudadanía participe en la recolección de recursos destinados a atender una emergencia que, casi tres semanas después del desastre, sigue afectando a miles de familias que buscan reconstruir sus vidas.
Abelardo de la Espriella anunció el fin de las negociaciones con grupos criminales, proceso conocido como la paz total, que se consolidó desde el inicio del mandato presidencial de Gustavo Petro. Desde el 21 de noviembre de 22, pocos meses después de la posesión del hoy presidente saliente, el Gobierno Nacional se sentó a la mesa con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), dando inicio con un programa que finalmente no llenó las expectativas del Ejecutivo que va de salida, pues, por ejemplo, el diálogo con la guerrilla se suspendió el 17 de enero de 2025 tras la crisis del Catatumbo.También inició diálogos con las bandas del Valle de Aburra el 2 de junio del 2023, en Itagüí, y tuvo encuentros con los Shottas y Espartanos, las bandas criminales más violentas del municipio Buenaventura, Valle del Cauca, con quienes se logró que se hiciera una tregua entre ellos. Aún no hay un cierre formal sobre esas conversaciones. Luego, el gobierno Petro habilitó otra mesa con bandas en Quibdó, el 18 de agosto del 2023, la cual tampoco tiene un cierre formal. Empezó el 16 de octubre del año 2023 los diálogos con el Estado Mayor Central, disidentes de las extintas Farc, liderados por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, diálogos que se suspendieron casi un año después con el sector radical del cabecilla pero que siguieron con alias Calarcá.A diez años del acuerdo de paz, Santos, Defensoría y JEP defienden el procesoSe sumaron conversaciones con la Segunda Marca Italia el 24 de junio del 2024 en Caracas, Venezuela, pero se suspendieron el 6 de noviembre de ese mismo año. Meses después, el Gobierno Nacional instaló mesa con los comuneros del sur, disidencias del ELN, proceso que continúa. El Gobierno también empezó negociaciones formales con el Clan del Golfo el 5 de agosto del año 2024 en Doha, Qatar, y aún con momentos de tensión y pausas temporales han logrado mantener la mesa y crearon zonas de ubicación temporal para futuros desmovilizados.Este periodo de conversaciones que no aún no llega a resultados concretos ha estado marcado por un incremento en la presencia de grupos armados. Según informes de inteligencia del Estado, en 2022 en estos grupos ilegales había 15,000 hombres armados y para 2025 la cifra casi logró duplicarse con un registro de 27,000 hombres armados con presencia en el 36% del país, principalmente del Clan del Golfo, del ELN y las disidencias de las Farc.Santos pide a De la Espriella continuar con los acuerdos de pazEl expresidente de Colombia y premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos (2010-2018), instó este martes al presidente electo, Abelardo de la Espriella, a mantener la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 con la entonces guerrilla de las FARC, un pacto que el dirigente de ultraderecha ha cuestionado en reiteradas ocasiones.Durante un congreso conmemorativo por los diez años de la firma del acuerdo, Santos subrayó la importancia de dar continuidad a su ejecución y aseguró que se trata de una política de Estado y no de una iniciativa ligada a un gobierno en particular."Hago un llamado respetuoso pero firme al Gobierno entrante para que retome el camino de la implementación. No como un legado de un Gobierno, sino como una política de Estado que beneficia a todos los colombianos", afirmó Santos durante su participación en un congreso que conmemora una década de la firma del acuerdo de paz que permitió la desmovilización de las antiguas FARC.Abelardo de la Espriella anuncia eliminar el Alto Comisionado para la PazLas declaraciones se producen un día después de que De la Espriella, quien asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto, anunciara la eliminación de varias consejerías y agencias adscritas a la Presidencia, entre ellas la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, encargada de liderar los diálogos con grupos armados ilegales.El mandatario electo reiteró que su prioridad será el fortalecimiento de la seguridad y cuestionó las políticas de negociación impulsadas por la administración saliente."A partir del 7 de agosto, el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se va a acabar desde que asuma el cargo en propiedad", declaró ayer el mandatario electo, crítico de la política de 'Paz Total' del presidente saliente, Gustavo Petro.Asimismo, anunció que los ministerios de Justicia e Interior, junto con un futuro comisionado para la Seguridad, tendrán la tarea de desmontar los mecanismos que, según él, han favorecido la impunidad bajo el argumento de la paz: "Tienen la orden de desmontar de manera inmediata, cumpliendo la Constitución y la ley, toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz".Frente a esas posiciones, Santos defendió los avances alcanzados desde la firma del acuerdo y agradeció el respaldo de quienes participaron en el proceso, especialmente las víctimas del conflicto y los excombatientes comprometidos con la reincorporación."Quiero agradecer a la comunidad internacional que nos ha acompañado con constancia y perseverancia (...) a los negociadores del Gobierno y de la antigua guerrilla cuyo trabajo permitió abrir una puerta que muchos creían cerrada. Pero sobre todo quiero agradecer a las víctimas y los firmantes de paz", indicó Santos, quien recibió el premio Nobel de Paz en 2016.Juan Manuel Santos defiende a la JEPEl exmandatario también destacó el papel de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), encargada de investigar y juzgar los crímenes más graves del conflicto armado mediante un modelo de justicia restaurativa."Lo que está ocurriendo en la JEP no tiene precedentes en el mundo. Máximos responsables reconociendo públicamente crímenes atroces, delitos que por décadas quedaron en la impunidad", enfatizó.Santos rechazó además los señalamientos que atribuyen al acuerdo de paz el fortalecimiento de estructuras criminales y sostuvo que la consolidación de la implementación es precisamente la vía para evitar la expansión de esos grupos."Culpar al acuerdo por el accionar de estas estructuras es desconocer deliberadamente la realidad y sobre todo ignorar que lo que permite cerrar el paso a esos grupos es precisamente implementarlo y no sabotearlo. El fracaso no es del acuerdo, es de quienes han impedido que se implemente de manera integral", aseguró exgobernante.Por su parte, los antiguos integrantes del último secretariado de las FARC hicieron un llamado al presidente electo para buscar mecanismos que permitan garantizar el cumplimiento de los compromisos pactados, cuando se acercan los diez años de la firma del acuerdo, que se conmemorarán en noviembre.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE
La Lotería de la Cruz Roja Colombiana y la Lotería del Huila realizan este martes 14 de julio de 2026 una nueva jornada de sus tradicionales sorteos semanales. Una vez concluyen las extracciones oficiales, ambas entidades publican los resultados para que quienes adquirieron un billete o una fracción puedan verificar si su combinación corresponde a alguno de los premios contemplados en el plan vigente.Como ocurre en cada edición, los sorteos se desarrollan bajo los procedimientos establecidos para los juegos de suerte y azar en Colombia, con mecanismos de supervisión orientados a garantizar la transparencia de cada extracción. Resultados de la Lotería de la Cruz RojaConcluido el sorteo correspondiente a este martes, estos son los resultados oficiales:Número ganador: 3464Serie: Además del premio mayor, la entidad publica el listado de premios secos, aproximaciones y demás categorías incluidas dentro del plan oficial de premios.Resultados de la Lotería del Huila Luego de finalizar la extracción oficial, estos son los resultados del sorteo:Número ganador: 5872Serie: 113Para determinar si un billete obtuvo algún premio, es indispensable comprobar que tanto el número como la serie correspondan exactamente a la combinación anunciada por la entidad.¿Cómo funcionan la Lotería de la Cruz Roja y la Lotería del Huila?Ambas loterías operan mediante la venta de billetes identificados con un número de cuatro cifras y una serie específica. El premio mayor se obtiene cuando estas dos combinaciones coinciden exactamente con las anunciadas durante el sorteo oficial.Los participantes pueden adquirir un billete completo o una fracción autorizada, modalidad que permite participar con una inversión menor y recibir un premio proporcional en caso de resultar favorecido.Los sorteos se realizan semanalmente y cuentan con protocolos de control para garantizar la transparencia durante todo el proceso de extracción.¿Cómo reclamar un premio?Si el billete resulta favorecido, el primer paso consiste en conservar el documento original en perfecto estado, ya que constituye el único soporte válido para iniciar el proceso de reclamación.Generalmente, para realizar el cobro es necesario presentar el billete original, un documento de identidad vigente y cumplir con los requisitos establecidos para premios de mayor valor. Los premios de menor cuantía suelen reclamarse en distribuidores autorizados o puntos de venta habilitados, mientras que los montos superiores deben tramitarse directamente ante la entidad correspondiente.Los premios obtenidos en loterías están sujetos a las disposiciones tributarias vigentes en Colombia, incluidas las retenciones aplicables por concepto de ganancias ocasionales.Las autoridades también recomiendan verificar los resultados únicamente mediante canales oficiales y evitar compartir fotografías completas del billete en redes sociales o aplicaciones de mensajería, con el propósito de proteger la información del documento y prevenir posibles fraudes. Asimismo, recuerdan que los premios deben reclamarse dentro del plazo legal establecido; una vez vencido ese término, el derecho al cobro expira conforme a la normativa vigente.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) informó sobre el retiro preventivo de un lote de la Crema de Peinar Leche de Coco Pal Pelo con Células Madre, un producto cosmético comercializado en Colombia, tras detectar resultados que no cumplen con los requisitos de calidad microbiológica establecidos en la normativa vigente. La decisión fue divulgada mediante la alerta sanitaria C-A-26-07-56, emitida por la Dirección de Cosméticos, Aseo, Plaguicidas y Productos de Higiene Doméstica del Invima, luego de analizar una muestra dentro del programa institucional Demuestra la Calidad.Según explicó el Invima, durante las pruebas realizadas por su laboratorio se encontraron resultados que superan el límite permitido para el recuento de microorganismos mesófilos aerobios totales, un parámetro utilizado para evaluar la calidad microbiológica de los productos cosméticos. La entidad señaló que este resultado no cumple con los criterios de aceptabilidad establecidos en la Resolución 2120 de 2019, norma que fija los requisitos técnicos para este tipo de productos en Colombia. Aunque la alerta no hace referencia a la presencia de un microorganismo específico, el hallazgo fue suficiente para determinar que el lote evaluado no cumple con las condiciones de calidad exigidas, razón por la cual se ordenó su retiro del mercado nacional.¿Cuál es el producto involucrado en la alerta sanitaria?La medida anunciada por el Invima corresponde a la siguiente referencia:Producto: Crema de Peinar Leche de Coco Pal Pelo con Células Madre.Registro sanitario: NSOC89337-18CO.Presentación: 250 mL.Titular del registro sanitario: Laboratorios Cosmecol de Colombia S.A.S.Fabricante: Dermocosmética Ltda.Lote afectado: 2208-124.¿Qué deben hacer las personas que tengan este producto?Como medida de prevención, el Invima recomendó a quienes tengan en su poder una unidad correspondiente al lote señalado suspender su uso de manera inmediata. La entidad indicó que esta decisión busca evitar posibles riesgos derivados del incumplimiento de los parámetros microbiológicos detectados durante el proceso de verificación. Además, pidió a los ciudadanos informar a las autoridades sanitarias si conocen establecimientos donde el lote afectado continúe siendo distribuido o comercializado, con el fin de facilitar las acciones de inspección y retiro. En caso de que alguna persona haya presentado una reacción o un evento no esperado asociado con el uso del producto, el Invima recordó que estos casos pueden ser reportados mediante los canales oficiales de la entidad para que sean evaluados dentro del sistema de vigilancia sanitaria.La alerta también establece instrucciones para las secretarías de salud departamentales, distritales y municipales. Entre las acciones solicitadas se encuentra realizar visitas de inspección, vigilancia y control en los establecimientos que puedan almacenar, distribuir o vender el lote involucrado, además de aplicar las medidas sanitarias que correspondan cuando se identifique su presencia. Las autoridades territoriales también deberán informar al Invima en caso de encontrar el producto durante sus actividades de control. Por otra parte, la entidad hizo un llamado a los titulares, distribuidores y comercializadores para que se abstengan de continuar con la distribución y venta del lote afectado. ¿Cómo consultar el registro sanitario de un producto en Colombia?El Invima emite alertas y comunicados continuamente sobre los riesgos que tienen los productos fraudulentos, indicando el peligro que representan para la salud de los consumidores. Para verificar el número de registro sanitario de un producto antes de utilizarlo puede seguir los siguientes pasos:Ubique el número de registro sanitario en el producto, deber estar visible. A menudo acortado como "Reg. San. INVIMA"Ingrese al enlace oficial del Invima: https://www.invima.gov.co/consulta-registros-sanitariosPuede seleccionar la opción de "Consulta básica" e iniciar la búsqueda con el número de registro, incluyendo las letras que tenga, o incluso buscarlo por nombreTambién está la opción de "Consulta avanzada", en la que puede seleccionar el tipo de producto (medicamento, suplemento dietario, etc.) y realizando la búsqueda por nombre de producto, registro sanitario o principio activo.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co