La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridasChivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero. "La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.Las graves secuelas que dejó este siniestro vialUna de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro. "Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño". Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección. En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte". No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades. Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 28 de abril de 2007, la selva colombiana fue testigo de una increíble hazaña de supervivencia. John Fran Pinchao, subintendente de la Policía secuestrado por las extintas FARC casi nueve años atrás, decidió que cualquier destino, incluso la muerte, era mejor que seguir viviendo en cautiverio."La muerte sabíamos que nos mataba la guerrilla, nos mordían las pirañas, nos mordía una serpiente o nos daba paludismo. Era muerte contra vida o salimos vivos o morimos en el intento", relató Pinchao en Los Informantes sobre el momento en que decidió lanzarse hacia la libertad.La tormentosa noche en MitúJohn Fran Pinchao creció en un entorno de precariedad al sur de Bogotá, en una casa construida con tela asfáltica donde el agua entraba con cada lluvia. "Cuando llovía se metía el agua y el agua llegaba prácticamente a las camas y tocaba sacar el agua a baldados", recordó.Buscando una vida distinta, ingresó a la Policía Nacional, donde se adaptó rápidamente porque, según sus palabras, "cuando uno es pobre todo es bueno".Su destino cambió drásticamente el 1 de noviembre de 1998, durante la toma de Mitú. Con apenas 25 años, John Fran Pinchao resistió 72 horas de intensos combates antes de ser secuestrado. La extinta FARC destruyó la Alcaldía y la estación de Policía. Ese día murieron 25 militares, 11 civiles, 16 policías y se llevaron secuestrados 61 uniformados.“Yo resistía hasta el 2 de noviembre con 10 policías más, pero se acaba la munición y nos copan y nos llevan en embarcaciones en contra del río", explicó sobre el inicio de su largo secuestro.Desde ese momento, fue trasladado a la zona de despeje, un territorio desmilitarizado de 42.000 kilómetros cuadrados creado por el gobierno de Andrés Pastrana para adelantar diálogos de paz con las FARC, lo que implicó el retiro de la fuerza pública y un amplio control político y militar de la guerrilla en la región.Cadenas, enfermedades y la radioLa vida en la selva fue una sucesión de días idénticos marcados por el dolor y la precariedad. Los secuestrados enfrentaban graves enfermedades y el ataque de insectos que depositaban larvas bajo la piel. "Incluso uno para ir al baño, pues acostumbrado en una casa en privacidad y todo eso, íbamos por grupos y además que íbamos por grupos con un fusil constantemente y hubo gente que incluso no pudo hacer sus necesidades durante una semana”, relató sobre las difíciles condiciones.En medio del aislamiento, un radio entregado por el defensor del pueblo se convirtió en su única conexión con el mundo exterior. Para captar señal, los uniformados debían improvisar antenas. “Se convirtió en el cordón umbilical entre el secuestro y la realidad... Descubrimos que se podían coger algunas señales desenrollando una esponja de alambre y acumulada con una pita y la amarraban a la antena y la lanzaba lo más alto posible".Su vida en cautiverio y el deseo de escapeDurante su tiempo cautiverio, Pinchao compartió infortunio con Ingrid Betancourt y Luis Eladio Pérez. Betancourt, quien lo describió como un "ángel", recuerda cómo intentaron prepararse para una fuga, a pesar de un obstáculo: Pinchao no sabía nadar. La selva, sin embargo, solo ofrecía los ríos como rutas de escape.Betancourt relató el improvisado entrenamiento en los breves momentos que podía ir al baño: "Yo lo cogí así por la barriga como le hacían a uno de chiquitos para que aprendiera a flotar, patalieé, mueva los brazos". A pesar de los esfuerzos, el policía admitió que su destreza en el agua era inexistente: “No aprendí a nadar.. Teníamos que solucionar con flotadores y se nos ocurrió que fueran galones”.Una canción que impulsó la fuga del policíaTras varios intentos fallidos y planes abortados —incluyendo uno donde Pinchao no pudo escapar porque la cadena estaba demasiado apretada—, la oportunidad definitiva llegó en medio de un aguacero. El detonante fue una canción que escuchó en el programa ‘Las voces del secuestro': "Llega una canción y sale por ‘un beso la vida en tus brazos la muerte’. Yo sentí que eso era como un mensaje de Dios, de la vida y la naturaleza. Dije ‘me voy’", confesó.Aprovechando que un guardia se había quedado dormido con el fusil entre las piernas, Pinchao decidió actuar. Se lanzó al agua y dejó que la corriente hiciera el trabajo que sus brazos no podían realizar. "Yo intentando pero no avanzaba, entonces intenté dejarme llevar un poquito como al centro y claro ahí sí sentí la corriente".17 días de supervivencia extrema en la selvaUna vez fuera del alcance de los guerrilleros, Pinchao inició una travesía de 17 días por la selva. Sin brújula funcional, se orientó usando la posición del sol y las sombras. Para sobrevivir a los insectos y al clima, utilizó recursos naturales y los desechos de su propia ración de comida. "En la noche hay unas hojas como la de los tamales y me las metía en el cuerpo para evitar la picadura de los insectos y en la cabeza me metía una bolsa le hacía huequitos para poder respirar", detalló.Finalmente, al día 17, el expolicía logró hacer contacto con una patrulla de su propia institución. Al identificarse, fue subido a un helicóptero que lo trasladó directamente a la libertad. Mientras tanto, en el campamento, Ingrid Betancourt y los demás secuestrados escuchaban la noticia por la radio. "Oigo la voz de Lucho que grita: ‘Ingrid, Pinchao coronó, Pinchao coronó", recordó la exsecuestrada con emoción. En su primer mensaje a sus compañeros, Pinchao les dijo: "Llamé al de arriba y me mandó una patrulla de la Policía".Luego lo trasladaron de Mitú a Bogotá, donde por fin recuperó la libertad. Años después, John Fran Pinchao escribió el libro ‘Mi fuga hacia la libertad’ y participó en un documental sobre la hazaña que marcó su vida. También ha estudiado, ha incursionado en la política y, sobre todo, ha trabajado en sanar las heridas que le dejó el cautiverio.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
En el túnel de La Línea, un tractocamión sin frenos embistió 16 vehículos y cobró la vida de ocho personas en enero de 2022. A pesar de que el vehículo pesado contaba con una revisión tecnomecánica vigente, expedida apenas tres meses antes por el CDA Tecnimas en Cali, las investigaciones posteriores revelaron fallas críticas que no fueron detectadas o reportadas. Este es apenas uno de los casos que conoció Séptimo Día sobre aparentes omisiones en Centros de Diagnósticos Automotor. Hablamos con familiares de víctimas, sobrevivientes, autoridades y señalados responsables.Testimonios de familiares de víctimas y de sobrevivientesJie Soler, cuya hermana de 34 años falleció en el siniestro de La Línea, describe el vacío que dejó la tragedia: "La extrañamos mucho. La vida no ha sido igual desde que ella se fue". El impacto no solo dejó víctimas fatales, sino sobrevivientes con secuelas físicas y psicológicas permanentes. Saúl González, un taxista afectado, relata la confusión del momento: "Cuando yo me desperté, que una mula me ha estrellado, fue todo lo que me dijeron. Pues, pero yo realmente no me acuerdo (…) Duré 20 meses con sonda. Después de 20 meses con sonda, duré 6 meses con pañal". Su esposa, Flor Rodríguez, sufrió graves heridas en el rostro: "Yo no me acordaba ni quién era yo ni qué me había pasado. Cuando me desperté, yo ya estaba operada porque me tuvieron que hacer una reconstrucción (de dentadura)".Otro testimonio conocido por Séptimo Día fue el de Adriana Costa, quien junto a su familia vivió meses de recuperación tras el impacto del tractocamión: “Era todo el tiempo un dolor constante, porque los traumas que teníamos dentro de nuestro cuerpo eran fuertes y era muy difícil poder conciliar el sueño, fueron meses”.Desde el inicio, la principal hipótesis de lo sucedido con el tractocamión fue una falla en el sistema de frenos. “Se infiere que no se encontraban los mantenimientos adecuados”, enfatizó el perito del caso. Sin embargo, el vehículo contaba con una revisión técnico- mecánica vigente.Omisiones bajo la lupa de las autoridadesAngélica Salazar, experta en seguridad vial de la Superintendencia de Transporte, analizó los videos de la revisión técnica del vehículo implicado en el accidente en La Línea y señaló irregularidades graves: "Lo que nos muestran es que el sistema de frenos en el eje delantero no fue debidamente inspeccionado". Según la funcionaria, la prueba se realizó de manera incompleta: "No se evidencia el accionamiento del equipo para el eje delantero". Por estas malas prácticas, el CDA Tecnimas fue sancionado, aunque inicialmente la sanción de ocho meses se redujo a solo dos.Lo más preocupante, según la Superintendencia, es que este no sería un caso aislado. Entre 2023 y 2025 se detectaron fallas continuas en el mismo centro: "El CDA continuaba realizando actividades que no garantizan una calidad de la inspección". Se evidenciaron mediciones de llantas inexistentes y omisiones en la revisión de puertas de carga.¿Certificados de papel?La problemática, que no es nueva, se extiende a otras regiones de Colombia. En enero de 2026, Luis José Becerra, un conductor experimentado de 63 años, murió en la vía entre Lebrija y Bucaramanga cuando el furgón que conducía se quedó sin frenos e impactó contra una roca. Su esposa, María Cristina Rendón, recuerda la llamada fatal de su hijo: "Mamita, que mi papá se mató".El vehículo que manejaba Becerra había aprobado la revisión tecno mecánica en el CDA Supercar de Bucaramanga solo cuatro días antes del accidente. Sin embargo, un peritaje independiente realizado por Óscar Arturo Porras Garavito, contactado por Séptimo Día, halló fallas evidentes: "Las llantas traseras izquierdas del camión estaban fuera de servicio, es decir, no tenían freno". El experto añadió que el problema era crónico: "Las bandas no tenían contacto con la campana y eso a mí me permitió describir que llevaba tiempo sin que le grabaran frenos a ese camión".La Superintendencia de Transporte revisó los videos de esa inspección y los resultados fueron alarmantes. Benjamín Tovar, analista técnico, señaló que se omitieron pasos fundamentales: "Es una inspección muy rápida, más rápida de lo que debería". Además, confirmó que los inspectores nunca entraron al foso: "Omitieron la inspección de más o menos 53 ítem de inspección dentro de esos asociados a frenos, a suspensión, a dirección, a chasis".Accidente en peaje Casablanca Otro caso reciente fue el ocurrido el 1 de abril de 2026 en el peaje de Casablanca, en Cundinamarca. Un tractocamión embistió varios vehículos, cinco personas murieron y más de 20 resultaron heridas. Aparentemente, este vehículo pesado también tenía la técnico mecánica al día, pero videos del momento de la revisión dan cuenta de un posible desgaste de la llanta trasera que no fue alertado. El siniestro sigue en etapa de investigación y las autoridades deberán determinar si hubo o no alguna responsabilidad del CDA. Sobreoferta y competencia deslealPara Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de CDAs, la calidad del servicio se ha degradado por la saturación del mercado: "La sobreoferta que hay en el país está poniendo en riesgo la calidad del servicio y está poniendo en riesgo también la sostenibilidad del sistema". Algunos centros han optado por la flexibilidad para atraer conductores que buscan evitar reparaciones costosas.Ante este panorama, las familias de las víctimas buscan justicia a través de demandas contra los CDAs y a los propietarios de los vehículos, mientras exigen una regulación más estricta que impida que los certificados de revisión sigan siendo, simplemente, papeles que no salvan vidas.
Luis Alfonso Rendón, conocido también como El Señorazo, se ha hecho querer por su autenticidad y es normal que su música suene en cualquier rincón de Colombia. A punta de esfuerzo, talento, trabajo duro y una voz privilegiada logró cambiar su destino. Su cercanía con el fallecido cantante Yeison Jiménez siempre fue innegable y lo que le causó su pronta partida tiene un doloroso recuerdo en el corazón.La muerte de Yeison Jiménez“Yo soy un hombre que soy paciente psiquiátrico, yo tomo droga para la ansiedad, yo soy muy ansioso y me dan ataques de pánico cuando estoy muy triste. Hace muchos años no me encalambraba o me daban ataques tan malucos y desde que pasó lo de Yeison, por ejemplo, yo llegaba a un concierto y estaba la foto de él y me metía unas descompuestas…”, reconoce el artista en entrevista con Los Informantes, agregando que le prometió a su equipo “soltarlo”, pero siempre rindiéndole homenaje cantando.Dice que lleva a Yeison Jiménez “siempre en mis oraciones, en el altar de mis ánimas benditas del purgatorio lo tengo de primerito, al lado de mi abuelo, mi padre y mi abuelita” y poco a poco va a aprendiendo a soltar ese dolor. Con los ojos aguados cuenta que “perdí un gallo fino, porque con Yeison tuvimos la calidad musical y profesional de cogernos en un mano a mano en un estadio, en una tarima grande, importante; con él la cosa no era charlando. Hicimos una canción, ‘Destino final’, y nos quedaron por cantar muchas’”.¿Cómo llegó a ser ‘El Señorazo’?Luis Alfonso es un verdadero fenómeno y no solo en la música, en redes tiene más de 12 millones de seguidores y su canción ‘Contentoso’, una de las más populares, supera las 126 millones de reproducciones solo en YouTube.La música llegó a él por su abuelo, un zapatero bohemio al que le decían ‘Cajita’ y en cuya vitrola todo el día sonaban las canciones de Jorge Negrete, Pedro Infante y José Alfredo Jiménez que Luis Alfonso se aprendía de memoria y cantaba a toda hora.Toda la vida soñó con ser cantante y hoy, a los 32 años, no titubea al contar que su camino no ha sido fácil, pero lo ha superado con creces. Este hombre que nació en Popayán, pero con el tiempo tomó prestado el acento paisa, cuenta que su papá perteneció a algunos combos de Medellín y fue asesinado, luego su mamá se volvió a enamorar y él vivió un nuevo martirio, pues, según cuenta, su padrastro golpeaba a su madre y a él lo mandaba a dormir a la calle. Terminó yéndose de la casa y fue lechero, ayudante de mecánica, cargaba bultos en una plaza, “hacía de todo, pero nunca me gustaba coger lo ajeno ni las malas mañas”.Un día decidió apostarle a la música, pese a que lo tildaban de loco, y andaba de pueblo en pueblo, de cantina en cantina, esperando que lo dejaran cantar. Empezó en pesebreras del Cauca y pronto se fue para Medellín, en donde hace 8 años encontró también al amor de su vida, Luisa Fernanda Pulgarín, la mamá de sus tres hijos.“Yo no tenía nada (…) Yo le decía ‘mami, téngame fe que yo sé que algún día se me aparece la Virgen’ y ella me decía ‘yo no quiero hombres ricos, yo quiero un hombre berraco para hacerme rica al lado de él”, cuenta Luis Alfonso.Más tarde entró al concurso A otro nivel y terminó siendo uno de los favoritos, pero justo en ese momento su hijo mayor se enfermó y tuvo que renunciar al programa. Aunque enfrentó una difícil prueba, ese mismo año realizó su primera grabación de estudio y poco a poco empezó a sonar en las tiendas de barrio hasta que logró convertirse en el reconocido cantautor que es hoy.Luis Alfonso no tiene techo y todavía tiene mucho que cantar. “Yo siento que a mí todavía me falta mucho, me faltan muchos escalones, siento que estoy en pañales. Es demasiado camino el que hemos subido, muy duro, pero hemos subido, pero miro pa’ arriba y me falta el doble”, subraya en Los Informantes.
A casi diez años de la intervención que desmanteló las calles del Bronx en Bogotá, un escalofriante testimonio ha vuelto a poner luz sobre el horror que se escondía tras sus muros. En una entrevista exclusiva concedida al programa Conducta Delictiva, un hombre identificado como Óscar reveló cómo su exitosa carrera como chef internacional terminó en un sótano lúgubre de la L, donde fue forzado a preparar “platos rituales” con restos humanos para los líderes de las organizaciones criminales del sector.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Óscar no siempre habitó las sombras. Formado en el New York Food and Hotel Management School en Manhattan, trabajó en prestigiosas cadenas hoteleras y cocinó para grandes figuras en Queens y Europa como reinas de belleza. Sin embargo, una adicción que comenzó a los 13 años lo llevó por un camino lleno muy diferente al éxito que había alcanzado. Tras regresar a Colombia y perder todos sus ahorros, terminó trabajando en el barrio Santa Fe, cuidando a un hombre sin brazos apodado "El Mocho", hasta que el miedo a la violencia lo empujó a buscar refugio en el Bronx.Lo que comenzó como una labor de cocina para eventos sociales de pandilleros, matrimonios y quinceañeras celebrados en palacios ocultos, se transformó rápidamente en una pesadilla. Óscar relata que fue llevado ante un líder criminal que lo obligó a descender por una puerta de acero de gran grosor hacia un sótano.El momento de quiebre ocurrió cuando le entregaron una bolsa que contenía piel humana. Ante su negativa inicial, la respuesta fue la violencia física y una sentencia de muerte. Óscar recuerda las palabras del líder: "O usted lo cocina o nos lo comemos a usted y no vuelve a salir vivo".Bajo la presión de los "Sayayines" (guardias del Bronx) y tras recibir múltiples heridas con arma cortopunzante, Óscar no solo fue obligado a cocinarla, sino también a consumirla frente a sus captores. Relata con horror un detalle perturbador: mientras le exigían probar el plato, un guardia al oído y le advertía: "Si usted vomíta lo mato", mencinó tras morderle la oreja. Ante la amenaza, Óscar confiesó: "Me tocó comer, yo fui el primero. No tuve el valor de dejarme matar no fui capaz".Un restaurante con platos de carne humanaSegún el relato del exchef, el consumo de carne humana no era un acto aislado, sino una práctica sistemática vinculada a rituales de "blindaje satánico" para pasar desapercibido. Óscar afirma que dentro del Bronx funcionaba un restaurante que recibía a extranjeros, principalmente japoneses y tailandeses, que pagaban sumas exorbitantes por estos platos."Yo supe que la libra de los 250 gramos en adelante era un millón de pesos... estamos hablando de más o menos 600 dólares un plato de humano en una pocilga", detalla en la entrevista. Estos banquetes macabros se realizaban religiosamente los martes y jueves, días en los que Óscar se convertía, según sus captores, en el 'cocinero del diablo'. Óscar permaneció encerrado en ese sótano durante tres años, en condiciones infrahumanas. Dormía, hacia sus necesidades y cocinaba en un sitio húmedo donde el agua para beber debía ser recogida de una tubería rota que pasaba junto a charcos de orina. Durante ese tiempo, su única dieta, aseguró, fue la misma carne que preparaba.El impacto psicológico y espiritual de lo vivido aún lo persigue. Óscar asegura que las víctimas se le presentaban en visiones y conversaciones auditivas: "Empezaba escuchándolos y escuchándolos por tiempo... hasta que ya se vuelven parte suya". Este sentimiento de culpa lo acompañó incluso después de su liberación: "Me quería ir con los que me había comido el sentimiento de culpabilidad era terrible yo me sentía supremamente culpable".Tras lograr escapar milagrosamente a través de una "puerta falsa" que abrió con su propia cabeza durante un altercado, Óscar fue rescatado por la policía en el Parque de los Mártires. Hoy, tras 10 años de sobriedad y liderar una fundación para habitantes de calle en Bucaramanga, su mensaje para la juventud es contundente: "Si usted no quiere que nadie lo ayude porque se siente solo no use drogas". Su historia se mantiene como un reflejo de lo que vivieron muchas personas en las calles del antiguo Bronx y que viveron para contarlo.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
Durante años fue considerada una leyenda urbana en Bogotá, alimentada por los rumores que circulaban entre quienes se atrevían a cruzar las peligrosas calles del Bronx. Sin embargo, lo que parecía un mito terminó convertido en una realidad documentada por autoridades y testigos directos. En pleno centro de la capital, bajo el dominio de la banda criminal conocida como ‘Los Sayayines’, operó una estructura de terror que incluyó torturas, desapariciones y un lugar clandestino donde se procesaba y servía carne humana.Los Informantes habló con Óscar Rosas, un chef que sobrevivió a ese infierno. Durante tres años permaneció encerrado en un sótano, en una de las zonas más temidas de la ciudad, donde, según su testimonio, fue obligado a cocinar lo impensable.De las cocinas internacionales al Bronx de BogotáAntes de quedar atrapado en las redes del Bronx, la vida de Óscar Rosas prometía un destino diferente. Su formación lo llevó a estudiar en la Universidad de Nueva York y a trabajar en prestigiosos establecimientos. Su talento en la cocina le permitió recorrer países como Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda. Sin embargo, su trayectoria profesional estuvo constantemente marcada por una adicción temprana que comenzó en su adolescencia.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína”.A pesar de sus éxitos laborales en el extranjero, la dependencia a las sustancias provocaba escándalos que terminaban en despidos tras pocos meses de empleo. En un intento por rehabilitarse, regresó a Colombia con el sueño de comprar una propiedad en Tenjo y formar una familia. No obstante, el deseo de consumir sustancias lo llevó rápidamente al barrio Santa Fe y, finalmente, al sector del Bronx, donde perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.¿Qué ocurrió dentro del Bronx?Dentro del Bronx, Óscar Rosas empezó realizando tareas básicas para sostener su adicción, trabajando como limpiador de calles y luego como taquillero, encargado de pesar y empacar drogas. Su habilidad en la cocina no pasó desapercibida para ‘Los Sayayines’, los criminales que ejercían el control absoluto del sector. Inicialmente, fue contratado para eventos específicos de la banda: “Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”.Esa destreza culinaria, que en otros tiempos le abrió las puertas de hoteles internacionales, terminó convirtiéndose en su condena. Los líderes de la organización decidieron confinarlo en un túnel subterráneo del que no salió durante tres años. El lugar de cautiverio era un punto clave para la banda: una estructura conectada a las antiguas cañerías de la ciudad, por donde circulaban drogas y dinero lejos de la vista de las autoridades.El horror en el sótano del Bronx: comían carne humanaLa primera vez que le ordenaron cocinar restos humanos estuvo rodeada de violencia y amenazas. Cuando le entregaron una bolsa de cuero sobre la mesa, el chef comprendió de inmediato lo que había en su interior: “Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos”. Ante su negativa inicial, sus captores reaccionaron de inmediato con violencia. Lo golpearon con la culata de un arma para obligarlo a obedecer.Bajo amenaza de muerte, fue obligado no solo a preparar los restos, sino a consumirlos. ‘Los Sayayines’ le advirtieron con claridad sobre las consecuencias de desobedecer: “No solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted”. Rosas describió el lugar como un espacio reducido y precario, infestado de ratas, donde la única actividad era el procesamiento de los cuerpos: “Era una cañería antigua de Bogotá... Lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Restaurante “caníbal” y rituales satánicosSegún el exhabitante de calle, la práctica del canibalismo en el Bronx de Bogotá no habría sido un hecho aislado, sino parte de una dinámica de control y ritualismo satánico utilizada por la banda ‘Los Sayayines' para afianzar su poder y obtener supuestos beneficios espirituales. Óscar Rosas afirmó que los enfrentamientos entre bandas a menudo se resolvían mediante estos rituales, y que incluso líderes del sector terminaron siendo víctimas de esta práctica: “Al que más se comían era al duro del Bronx... al que les daba de comer”.Además del consumo por parte de los victimarios, la carne humana era distribuida entre la población de habitantes de calle que frecuentaba el sector. Según las investigaciones, los restos eran descuartizados y triturados para ser mezclados con la alimentación general que se servía en bandejas callejeras. Rosas señaló que el objetivo era engañar a los consumidores: “Sobraban sopas de manes y le daban a los habitantes de calle a comer. No tenía ni idea que estaba comiendo un cristiano”.Operativo en el Bronx y lo que hallaron las autoridadesAntes de hacer pública su historia, Óscar Rosas consultó a otros testigos y sobrevivientes para evitar poner su vida en riesgo. Por ello, lo que contó en Los Informantes también fue verificado por las autoridades.Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI, corroboró que agentes encubiertos infiltrados como habitantes de calle proporcionaron información en tiempo real sobre estas prácticas.Durante la intervención masiva del 28 de mayo de 2016, que involucró a 2.500 efectivos de la Policía, el Ejército y el CTI, se descubrieron los búnkeres y túneles descritos por el chef. En estos lugares, las autoridades hallaron evidencias de tortura y métodos de desaparición forzada.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘Estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, afirmó Julián Quintana.Además del canibalismo, se habría confirmado el uso de animales para deshacerse de los cuerpos. Según Rosas, existía un pitbull entrenado para atacar y un cocodrilo, conocido como ‘Pepe’, en cuyo estanque arrojaban a quienes querían desaparecer.El fin del cautiverio y la vida después del BronxEl encierro de Óscar Rosas terminó de manera drástica tras un intento de quitarse la vida. Al cortarse la yugular con una botella de vidrio, uno de los ‘Sayayines’, en un acto inesperado, decidió auxiliarlo y sacarlo del túnel. Fue abandonado en el Parque de los Mártires y posteriormente trasladado a la clínica Santa Clara, donde lograron salvar su vida.Tras su recuperación y el desmantelamiento del Bronx, Rosas se trasladó a Santander, donde actualmente dirige una fundación dedicada a la rehabilitación de personas con problemas de adicción. En su residencia trabaja para evitar que otros caigan en el abismo que él experimentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Durante muchos años lo que ocurría dentro de las calles y casas del Bronx era considerado una leyenda urbana. Decían que eran historias posiblemente exageradas y causadas por las sustancias que las personas consumían en ese lugar de Bogotá. No fue sino hasta que las autoridades intervinieron y desmontaron la red que allí operaba que se descubrió que las torturas, los asesinatos y hasta eso de que comían humanos no era tan descabellado.Ahora, Óscar Rosas, uno de los adictos y habitantes de la calle que pasó años en el Bronx cuenta lo que presenció y fue obligado a hacer allí. Tuvo una historia de ascenso dentro de la banda de Los Sayayines, los criminales que controlaban el Bronx, ganándose su confianza y presenciando algunas de sus actividades más crueles y peligrosas.¿Cómo llegó al Bronx?Antes de entrar a ese mundo tenía una vida que lo proyectaba a ser uno de los mejores chefs del mundo. Pasó por restaurantes de Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda; sin embargo, detrás de ese posible éxito laboral, desde muy joven había empezado a consumir sustancias metiendo en problemas a sus padres, quienes cansados de la situación lo mandaron a estudiar a Nueva York.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína. En ese entonces nos la inyectábamos debajo de la lengua o en los genitales porque estábamos estudiando, para no dejar tanto pinchazo”.Rosas probó sustancias y métodos para consumirlas a su antojo estando fuera del país, pero en medio de sus momentos de lucidez destacaba en las cocinas de los hoteles en los que conseguía trabajo. Desafortunadamente, esos empleos le duraban pocos meses porque eventualmente llegaba drogado y formaba escándalos.Recorrió el mundo cocinando, pero en ningún lugar lograba dejar la droga, ni siquiera estaba seguro de querer hacerlo. Finalmente, un día decidió que dejaría ese estilo de vida atrás y regresó a Colombia. “Llegué a Bogotá porque quería comprar una finca en Tenjo, quería formar mi familia, iba a dejar las drogas, iba a tener todo. Solo iba a fumar marihuana”.El propósito duró poco, pues a la semana se aburrió de fumar marihuana y fue en búsqueda de sustancias más fuertes. Así llegó al barrio Santa Fe, en pleno centro de Bogotá. Perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.Exhabitante del Bronx confirma que comían humanosPara seguir teniendo acceso a su dosis, Óscar empezó a trabajar dentro del Bronx. Empezó limpiando las calles, luego vendiendo drogas y hasta llegó a ser de las personas que pesaban y armaban los paquetes de drogas. Los Sayayines, atentos a su desempeño en los diversos trabajos, también notaron la destreza que tenía en la cocina así que varias veces lo contrataron para preparar la comida de sus excéntricas celebraciones.“Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”. Pero esa habilidad lo llevó a pasar los peores tres años de su vida. Un día Los Sayayines decidieron meterlo a un túnel dentro de una de las casas del Bronx, del que no salió durante tres años y donde fue obligado a cocinar para ellos y para los habitantes de calle.Escuchar su historia puede causar muchas emociones y sensaciones en el cuerpo. Óscar todavía recuerda el primer día que notó que lo que cocinaba eran humanos.“Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos. Miro al sayayin y el sayayin me pega con la culata, le dije ‘no voy a cocinar eso, eso es piel humana’, me dijo ‘no solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted’”.Así fue su vida a diario, recibía palizas cada vez que se negaba a cocinar humanos, pero se mantenía adicto y anhelaba esos segundos de escape que le daban las drogas. “Era una cañería antigua de Bogotá, lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Finalmente logró salir de ese sótano el día en que intentó quitarse la vida cortándose el cuello con una botella de vidrio, lo que llevó al sayayin que lo custodiaba a sacarlo de ahí. “Salimos por una puerta al parque de los Mártires y ahí me dejó botado”. Fue llevado a una clínica, donde lograron salvarlo y cuando él empezó a contar lo que había vivido los últimos tres años, nadie le creyó. “Me declararon loco, chiflado, porque yo decía que yo comía gente que yo sabía todo. Decían que fue una mala traba”.Lo que hallaron las autoridades en el BronxEl relato de Rosas es tan impactante, difícil de creer y peligroso que, antes de contar todos estos detalles en Los Informantes, Óscar habló con personas que también fueron testigos y sobrevivieron para evitar que por esto su vida corriera peligro.Pero su historia sí está confirmada por las autoridades y los agentes encubiertos que estudiaron el Bronx para hacerlo caer definitivamente ese 28 de mayo de 2016, cuando en un operativo con 2.500 uniformados de policía, CTI y ejército intervinieron en las calles del barrio Santa Fe y destaparon casas, túneles, sacaron miles de adultos y niños que eran explotados sexualmente.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, recordó Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI.Ahora, Óscar Rosas vive con su esposa en Floridablanca, Santander, en una casa en la que priman las imágenes religiosas y donde tiene su fundación para rehabilitar a personas adictas a las drogas, a las que quiere ayudar a salir de ese infierno. “Es un sitio para sentir paz”.
La Fundación Sanando Mentes, la Fundación Gilberto Álzate Avendaño (FUGA) y Bronx Distrito Creativo llevan a cabo una jornada de autocuidado y bienestar enfocada en personas habitantes de calle de la ciudad de Bogotá. El evento se realiza este sábado 8 de noviembre en la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo.La actividad será desde las 9:00 a. m. hasta las 3:00 p. m. de este sábado. "Una jornada de bienestar y autocuidado para los ciudadanos habitantes de calle del centro de Bogotá", se lee en una publicación de las entidades que colaboran en la actividad, que fue nombrada como "Me Reconozco". "Busca ofrecer algo más que atención: un momento de escucha y compañía. Porque cuidarnos también es una forma de reconocernos", agregaron en el texto dando a conocer la actividad.¿Qué es el Bronx Distrito Creativo?El Bronx Distrito Creativo (BDC) es un proyecto metropolitano de restauración patrimonial. De acuerdo al sitio web oficial, el proyecto es el más grande de su tipo en el país y está liderado por la Alcaldía Mayor de Bogotá y su ejecución está a cargo de la FUGA. "De sector estigmatizado a Casa de las Industrias Culturales y Creativas; ejemplo mundial de patrimonio vivo con la comunidad como protagonista. 35.000 m² recuperados y un modelo bogotano que marca la ruta metodológica para otras capitales".El BDC en modelo replicable con tres pilares esenciales: gobernanza, cocreación e intervención urbana y patrimonial. “Sentimos un gran orgullo por el trabajo que estamos haciendo y un profundo agradecimiento a cada persona que todos los días le pone no solo el esfuerzo, sino también el corazón a este proyecto. Que el mundo nos tenga como referencia es reflejo de lo importante que es el Bronx Distrito Creativo para la transformación social y, de la misma manera, para el territorio. Un lugar que cambió vidas, potencializa ideas y brinda oportunidades”, dijo en el pasado Blanca Andrea Sánchez, directora de la FUGA.¿Qué es la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo?Por su parte, la Esquina Redonda del Bronx Distrito Creativo es un espacio colaborativo. "Proyectamos este espacio como un lugar que articule, posibilite y haga visible el saber comunitario y el valor de las prácticas y los oficios que han forjado la historia del centro de Bogotá, para incluirlas en el proyecto Bronx Distrito Creativo (BDC) como actores y protectores del patrimonio de la ciudad", aseguraron los promotores de la iniciativa.De acuerdo con las entidades que hacen parte de la estrategia, existe un componente esencial de participación comunitaria. "Hacer del laboratorio un espacio abierto, accesible, co-creativo y que circule. Las acciones del laboratorio son un recurso para la comunidad en general, la cual aporta su entusiasmo, su talento y sus puntos de vista. El laboratorio busca propiciar nuevas formas de hacer, pensar y proyectar ideas en temas de violencias, drogas y sexualidad, tres asuntos que requieren de ideas, soluciones e iniciativas urgentes, pero, sobre todo, creatividad y participación comunitaria".MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
En el 2016, un gigantesco operativo de la Policía Nacional y el Ejército en el Bronx, una de las zonas más temidas y peligrosas de Bogotá, puso fin al infierno en el que investigaciones evidenciaron graves delitos como microtráfico, trata de personas, tortura, explotación sexual infantil y homicidios. Tras esta intervención, un equipo de Los Informantes conoció el testimonio de uno de los infiltrados cuyo trabajo fue clave para lograr el allanamiento.Fue exactamente el 28 de mayo de 2016 cuando más de 2.500 uniformados de la Policía Nacional y el Ejército, autorizados por el entonces alcalde Enrique Peñalosa, ingresaron a la zona para recuperarla. Este operativo también generó polémica y debate público, pues algunas organizaciones de derechos humanos criticaron la forma en que se llevó a cabo, señalando que no se ofrecieron suficientes garantías sociales y de salud a las personas que habitaban el Bronx.Según las investigaciones que realizaron la Fiscalía y la Policía antes de la intervención, en el Bronx se cometían graves delitos, entre ellos, tráfico de drogas, explotación sexual infantil, trata de personas, homicidios, torturas, desapariciones y esclavitud. “A las niñas no las veían ni siquiera como niñas, entraban como vestidas para la rumba y uno escuchaba comentarios de tipos que decían ‘esa vieja está buena’ y era una niña de 13 o 14 años”, relató en Los Informantes un oficial de inteligencia que durante más de 2 meses se infiltró en el Bronx.Esta peligrosa olla estaba ubicada en el centro de Bogotá, a pocas cuadras de la Casa de Nariño, al lado de la Policía Metropolitana, de la Iglesia del Voto Nacional y de un Batallón del Ejército.Las noches en el BronxEl oficial infiltrado le narró en su momento a Los Informantes cómo pasó las noches en las crudas entrañas de esas tres cuadras de Bogotá. Temblaba de frío, sin siquiera una sábana para abrigarse y con el miedo permanente de ser descubierto. Tuvo miedo de consumir drogas y llenaba su pipa con papel picado y echaba humo para disimular, a veces se juntaba con los bazuqueros para que el olor se le impregnara en la ropa y todo el mundo creyera que él estaba trabado.“Salía con un costal en la parte de arriba, reciclando para volver a ingresar sin llamar la atención y vendía mi reciclaje y así sustentaba mi papel”, reveló agregando que debía comer lo que le daban, los restos de todos los restaurantes, en un pedazo de papel periódico, vomitaba y pasaba noches con fiebre y escalofríos.Junto a otros oficiales infiltrados, lograron instalar una cámara en uno de los puntos neurálgicos del Bronx y así las autoridades pudieron saber cómo era el peligroso sitio antes del allanamiento en el que se encontraron menores de edad sometidos a abuso sexual y explotación, así como adultos con evidentes signos de maltrato físico y psicológico.Los peligrosos sayayinesSegún reportes oficiales, las mafias del lugar, conocidas como "ganchos", controlaban la vida de cientos de personas, muchas de ellas en condición de calle, drogodependientes, o menores reclutados a la fuerza. En el Bronx había ‘chiquitecas’ con música, trago, droga y sexo durante las 24 horas del día.En las calles del Bronx deambulaba un ejército de hombres armados conocidos como los Sayayines, un nombre copiado de la serie infantil de Dragon Ball. Estos sujetos verificaban que los clientes quedarán satisfechos y, con capuchas y armados hasta con fusiles, mataban, castigaban a los niños sin piedad, descuartizaban y desaparecían a quien les estorbaba.“Ese esquema de seguridad se hacía llamar los Sayayines… si uno se ponía a molestar al que no tenía que molestar o lo veían a uno llamando la atención, pues tenía que uno vérselas con ellos. Se les tenía mucho respeto, la amenaza de ellos era siempre que lo iban a ingresar a uno a una habitación de esas que tenían allá, con perros, habitaciones donde torturaban”, reveló el oficial.Sobre las víctimas de los crímenes ocurridos en este lugar, se sabe que los restos humanos que quedaban despedazados los sacaban en bolsas de basura o los metían en canecas de basura. En el Bronx también se descubrieron túneles, algunos que conectaban con calles a dos metros del sector, y por allí entraban y salían drogas y armamento. Por esos mismos se habrían fugado algunos cabecillas el día del operativo.A parte de los cuarteles generales de los ganchos, las chiquibecas, las perreras, las piezas minúsculas, las tiendas y máquinas tragamonedas, había hoteles que era utilizados, entre otras, para abusar de menores de edad. “Lo comparaban muchas veces con Las Vegas, decían que era Las Vegas de Bogotá, la lujuria completa”, puntualizó el oficial.Condena a dueña de hotel del BronxRecientemente, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ratificó una condena contra Gloria Esperanza Duarte, propietaria de un hotel en el Bronx, por el delito de trata de personas. Según la investigación, esta mujer se aprovechó de la precaria situación económica de una pareja y la sometió a condiciones laborales indignas a cambio de alojamiento.Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán eran los esposos a los que Gloria Esperanza Duarte, condenada a 14 años de prisión, obligaba a trabajar durante 7 años sin descanso en un hotel del desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá. Les pagaba 3.500 pesos diarios.
Por siete años, una pareja de esposos fue obligada a trabajar sin descanso en un hotel del desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá, bajo amenazas, maltrato físico y psicológico. Todo a cambio de una paga esporádica de apenas 3.500 pesos diarios. Este fue el calvario que vivieron Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán, una pareja de esposos que fue víctimas de explotación laboral por parte de Gloria Esperanza Duarte, la propietaria del establecimiento, quien finalmente fue condenada a 14 años de prisión por el delito de trata de personas.La sentencia, dictada en su momento por un tribunal y ratificada recientemente por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, quedó en firme luego de que el alto tribunal negara el recurso extraordinario de casación presentado por la defensa de Duarte. Con ello, se confirma no solo la responsabilidad penal de la mujer, sino también la gravedad de los hechos que por años vulneraron la dignidad y los derechos fundamentales de dos personas en situación de vulnerabilidad.Según lo revelado en un comunicado emitido por la Fiscalía General de la Nación este miércoles 30 de julio, la investigación estuvo a cargo de una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos. La funcionaria logró demostrar cómo Duarte se aprovechó de la precaria situación económica de la pareja, que no tenía un lugar donde vivir, y los sometió a condiciones laborales indignas para saldar la deuda diaria por su alojamiento.“El caso de los esposos Luz Aleyda Meliton Soto y César Armando Báez Beltrán, quienes durante siete años fueron explotados laboralmente" evidencia un patrón en el que la mujer propietaria de un hotel en el desaparecido sector del ‘Bronx’ en Bogotá se aprovechó de la condición de pobreza de la pareja", indicó el ente acusador. Al respecto, la Fiscalía presentó pruebas contundentes que permitieron establecer que, entre 2007 y 2014, las víctimas fueron obligadas a realizar todo tipo de labores en el hotel, sin horarios ni días de descanso.Entre las tareas impuestas estaban atender a los huéspedes, servirles licor, ubicarles estupefacientes, y otras funciones que ponían en riesgo su integridad. En ningún momento contaron con afiliación al sistema de seguridad social, ni recibieron prestaciones de ley. La supuesta retribución por este trabajo consistía en pagos esporádicos de 3.500 pesos diarios, una cifra que en ese momento era su única alternativa frente a la amenaza de quedar en la calle.Se informó que, además del bajo pago, las víctimas eran constantemente intimidadas con ser desalojadas del hotel si no cumplían con las labores impuestas. Esta presión psicológica se convirtió en un método de sometimiento efectivo, especialmente teniendo en cuenta que la pareja no contaba con recursos económicos ni redes de apoyo.“La señora Duarte permitió a los esposos alojarse en su hotel que funcionaba como ‘pagadiario’. A cambio, les exigió cumplir labores exigentes, sin descanso, poniendo en riesgo su integridad”, señaló la Fiscalía en su comunicado en el que resaltó que la pareja además vivió "agresiones físicas y maltrato psicológico". La investigación también reveló que, en algunas ocasiones, la pareja recibió sustancias ilícitas como parte del pago por sus servicios.El contexto de estos hechos remite al sector del ‘Bronx’ en Bogotá, una zona que durante años fue epicentro de actividades delictivas, explotación y vulneración de derechos humanos. Aunque el lugar fue intervenido y desmantelado por las autoridades el 28 de mayo de 2016 en un operativo masivo en el que más de 2.500 miembros de la fuerza pública ingresaron a la zona para desmantelar ollas de narcotráfico y centros de explotación infantil, casos como el de Meliton y Báez demuestran el impacto humano que dejó el sector en algunas de sus víctimas.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Policía de Nueva York busca a un niño de 14 años como presunto responsable del asesinato de una menor de 16 años en un tiroteo ocurrido en una escuela en El Bronx, informaron las autoridades.La Policía acudió al vecindario de Morrisania, en El Bronx, tras recibir una llamada de emergencia el lunes sobre las cinco de la tarde y encontraron a la menor, Evette Jeffrey, inconsciente, con una herida de bala en la cabeza, antes de que se certificara su muerte en un hospital local, según los medios."Nuestra ciudad ha sufrido otra tragedia sin sentido", dijo la jefa de la Policía, Jessica Tisch, poco después del incidente en una conferencia de prensa. Tisch explicó, citando un video de seguridad, que los niños salieron del patio de la escuela y entraron en un pasillo cercano donde surgió una pelea entre algunos de ellos. Uno de los estudiantes golpeó a otro en la cara, lo derribó al suelo y siguió pegándole a otros estudiantes.Tras salir de ese lugar, el grupo fue hacia la calle, donde el niño derribado previamente se dirigió al que lo había golpeado, alguien le pasó un arma de fuego y con esta le disparó tres veces. En ese momento, la víctima salía de la escuela en una 'scooter' y, aunque otro estudiante intentó protegerla detrás de un muro de ladrillos, la joven fue alcanzada por uno de los tiros mientras otros corrían a esconderse, señala The New York Times.Tisch indicó que el número de víctimas por tiroteos en El Bronx aumentó en un 200 % el año pasado, en comparación con 2018, antes de que entrara en vigor la ley de Aumento de Edad, que cambió la forma en que los tribunales tratan a la mayoría de los jóvenes de 16 y 17 años acusados de delitos.El alcalde Eric Adams acudió al lugar y señaló que el menor que disparó había amenazado a su madre con un arma. En un mensaje en X, lamentó lo ocurrido: "Es desgarrador y enloquecedor que la violencia de pandillas haya cortado una vez más las vidas de dos jóvenes neoyorquinos: una hermosa niña con tanta vida por delante y un sospechoso de 14 años que podría haber elegido el camino correcto (...) Bebés matando bebés. Es una tragedia inimaginable y rezo por la familia de la víctima. Ni siquiera sé qué decir cuando ocurre un tiroteo como éste. Los padres debemos seguir haciendo todo lo posible para que nuestros hijos no tengan acceso a armas".Vanessa L. Gibson, presidenta del distrito del Bronx, dijo que había hablado con la madre de la víctima en el hospital. "La madre está absolutamente desconsolada. Recibió la peor llamada que ningún padre debería recibir jamás", dijo Gibson.El concejal de la ciudad Kevin C. Riley también se expresó sobre el hecho. "El Bronx está devastado por el trágico y sin sentido tiroteo (...) Esta desgarradora pérdida no es solo un reflejo de la violencia armada. Es un llamado a la acción", destacó el político."Nuestros jóvenes merecen crecer en barrios donde se valoren sus vidas, se proteja su futuro y se cultiven sus sueños. Cuando nos arrebatan a un adolescente cerca de una escuela y un patio de recreo, espacios destinados a ser santuarios para el crecimiento y la seguridad, se trata de un fracaso de los sistemas diseñados para protegerlos. Esta tragedia es un doloroso recordatorio de la urgente necesidad de invertir en el Bronx. Debemos ir más allá de pensamientos y oraciones y comprometernos con recursos reales y sostenidos que impulsen nuestras comunidades: escuelas seguras, atención adaptada a las necesidades de los jóvenes, oportunidades laborales, vivienda asequible y programas que involucren y empoderen a nuestros jóvenes", puntualizó Riley.EFE/MATEO MEDINA ESCOBAR
Del Bronx de Bogotá se ha dicho mucho, pero la historia de un cocodrilo llamado Pepe es una de las leyendas urbanas que mejor retrata la aterradora realidad que se vivió en ese sector de la capital hasta que fue intervenido en el año 2016. El reptil era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.>>> Vea más: Pepe, el cocodrilo del Bronx al que llevaban los condenados de los sayayinesEn 2016, el programa Los Informantes entrevistó a varias personas que vivieron en carne propia las atrocidades cometidas en estas calles. Uno de ellos es, Pedro Ruiz, quien pasó seis años en el Bronx consumiendo bazuco y narró detalles impactantes sobre el uso de este animal.“Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo”, afirmó Ruiz.En su relato, Pedro Ruiz describió cómo el pequeño reptil creció hasta convertirse en un enorme animal de más de dos metros, capaz de devorar a quienes eran arrojados por Los Sayayines.El sobreviviente del Bronx también aseguró: “Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo”. Su testimonio y una foto que se filtró recientemente confirma no solo la existencia de Pepe y su macabro uso, sino también la veracidad de esta famosa leyenda urbana.>>> Le puede interesar: ¿Qué pasó con el cocodrilo que usaban para torturar personas en el Bronx?Además de Pepe, en el Bronx se usaron otras formas de tortura y desaparición. Los Sayayines tenían criaderos de perros Pitbull entrenados para destrozar a sus víctimas en menos de 15 minutos.¿Qué pasó con el cocodrilo del Bronx?Algunas versiones indican que Pepe, el cocodrilo del Bronx fue sacrificado y su piel vendida en el barrio Restrepo, en sur de Bogotá, para la fabricación de calzado. Sin embargo, fuentes oficiales afirman que el reptil fue cremado. Aun así, persiste la creencia de que su piel adorna los zapatos de algunas personas.En su momento, Pedro Ruiz insistió en Los Informantes sobre la veracidad de la macabra historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx: “Se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real”, señaló el hombre.>>> No se pierda: ¿Es verdad que hubo un cocodrilo en el Bronx de Bogotá?Vea aquí la historia completa de Los Informantes:
La Policía de Nueva York intenta dar con el responsable de una atroz agresión en una estación del metro en el Bronx.Vea también: Intentó robar a una joven, pero de un bus se bajaron trabajadores y le dieron una palizaLa Policía publicó en Twitter el video del incidente, que muestra a un hombre caminando detrás de una mujer, la rodea con sus brazos y, en cuestión de segundos, la empuja desde la plataforma hacia la vía férrea.Los testigos la sacaron de inmediato, antes del arribo del tren. La víctima, de 52 años, fue llevada al hospital y está en condición estable, tras sufrir una fractura de clavícula y algunas heridas.Este caso se registró en la tarde del pasado domingo, 5 de junio, y las autoridades están preocupadas porque agresiones como esta son cada vez más frecuentes.Le puede interesar: Niña herida salió a la calle pidiendo ayuda para evitar que su padrastro matara a su mamá
Miles de colombianos siguen este sábado 30 de mayo de 2026 una nueva edición de Super Astro Sol, uno de los juegos de azar más populares del país gracias a su particular modalidad, que combina la elección de un número de cuatro cifras con uno de los doce signos zodiacales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Cada día, este sorteo reúne a jugadores de distintas regiones que buscan acertar la combinación ganadora y acceder a los atractivos premios que ofrece el juego. La expectativa crece especialmente durante la tarde, cuando se realiza la transmisión oficial y se conocen los resultados de la jornada.Resultados Super Astro Sol del 30 de mayo de 2026Una vez concluya el sorteo oficial de este sábado, estos serán los resultados correspondientes a la jornada:Número ganador: por definirSigno zodiacal: por definirLos resultados son divulgados a través de los canales autorizados y plataformas oficiales, donde los jugadores pueden verificar si su apuesta resultó favorecida.¿En qué consiste Super Astro Sol?Super Astro Sol es un juego autorizado en Colombia que se diferencia de otros sorteos porque exige acertar tanto un número de cuatro cifras como un signo zodiacal.Para participar, los jugadores deben seleccionar:Un número entre 0000 y 9999.Un signo zodiacal.Las opciones disponibles son:AriesTauroGéminisCáncerLeoVirgoLibraEscorpioSagitarioCapricornioAcuarioPiscisTambién existe la posibilidad de realizar una apuesta automática, en la que el sistema asigna aleatoriamente tanto el número como el signo.¿Cuánto cuesta jugar Super Astro Sol?El juego permite apuestas para diferentes presupuestos.Los valores autorizados son:Apuesta mínima: 500 pesos.Apuesta máxima: 10.000 pesos por tiquete.Esta flexibilidad ha contribuido a que Super Astro Sol mantenga una amplia base de participantes en todo el país.¿Dónde se puede comprar el tiquete?Los jugadores pueden adquirir sus apuestas en puntos autorizados y operadores habilitados para comercializar juegos de suerte y azar.Antes de finalizar la compra, se recomienda verificar que el comprobante incluya correctamente:Número seleccionado.Signo zodiacal elegido.Valor apostado.Fecha del sorteo.Código de validación.Conservar esta información es fundamental para cualquier proceso de reclamación posterior.Plan de premios de Super Astro SolEl atractivo principal del juego radica en su esquema de pagos, que recompensa diferentes niveles de acierto.Entre los premios más destacados se encuentran:Cuatro cifras y signo zodiacal: 42.000 veces el valor apostado.Tres cifras y signo zodiacal: 1.000 veces la apuesta.Dos cifras y signo zodiacal: 100 veces el monto jugado.Gracias a este sistema, incluso quienes no obtienen una coincidencia total pueden acceder a premios importantes dependiendo de los resultados obtenidos.¿Cómo reclamar un premio?En caso de resultar ganador, es indispensable conservar el tiquete original en perfecto estado. Este documento constituye el único soporte válido para reclamar cualquier premio.Los requisitos para el cobro varían según el monto obtenido, aunque generalmente se exige la presentación del documento de identidad y del comprobante original de la apuesta.Asimismo, los premios que superan los límites establecidos por la legislación colombiana están sujetos a las retenciones tributarias correspondientes.Recomendaciones para verificar los resultadosLos organizadores recomiendan consultar los números ganadores únicamente a través de canales oficiales y evitar compartir fotografías completas del tiquete en redes sociales o con terceros.También es aconsejable revisar cuidadosamente la información impresa en el comprobante antes de abandonar el punto de venta, con el fin de evitar inconvenientes posteriores.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
En México se consolida un patrón en el que organizaciones criminales reclutan a colombianos mediante falsas ofertas de empleo. Noticias Telemundo reveló el caso de un ciudadano que creyó que trabajaría en una empresa de seguridad y terminó en las filas del cártel Jalisco Nueva Generación.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Me trajeron engañado": exmilitar colombiano mercenario en México“Me trajeron para acá para México engañado”. Con el rostro cubierto, la mirada fija y una voz temerosa, un exmilitar colombiano reclutado por el cartel Jalisco Nueva Generación habló ante las cámaras de Telemundo. “Me dijeron que venía a trabajar en empresas de seguridad y ya prácticamente cuando estábamos con la realidad fue diferente todo”.Según relató, llegó bajo engaños a la Ciudad de México, donde le quitaron el celular y lo trasladaron a la sierra de Michoacán, territorio en disputa del cártel jalisciense con otros grupos criminales.“Me dejaron un puño de mexicanos a cargo mío. Yo manejaba, prácticamente, ciento y pico de muchachos a una sola parte; gente sin experiencia. Niños de 15, 16 años, más o menos”, narró el exmilitar colombiano.Defensa comunal en Jalisco enfrenta a mercenarios colombianosEn la meseta purépecha, comunidades indígenas han denunciado que sus habitantes son hostigados por un grupo de colombianos que trabaja para el crimen organizado. Un integrante de la defensa comunal del municipio de Sabina describió lo complejo de enfrentarlos: “Ellos traen el mejor equipo, el mejor armamento. Muchos son desertores o de otros países o pertenecieron a otras ramas de alguna seguridad”.Investigaciones oficiales del gobierno de Michoacán señalan que los carteles mexicanos están sumando a sus filas exmilitares, paramilitares y desertores de las Fuerzas Armadas colombianas. Alfredo Ramírez Bedoya, gobernador del estado, afirmó que se ha detectado “una presencia significativa por extranjeros colombianos”, no solo en tareas de combate, sino también en la capacitación de sus integrantes.La Fiscalía mexicana ha identificado al menos a 60 sicarios sudamericanos que operan en por lo menos diez localidades de la zona serrana de Michoacán.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Este sábado 30 de mayo de 2026 se realiza un nuevo sorteo de Dorado Tarde, una de las modalidades de chance más seguidas por los colombianos. Como ocurre cada día, miles de jugadores permanecen atentos a los resultados oficiales con la esperanza de acertar la combinación ganadora y obtener alguno de los premios que ofrece este popular juego de azar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La expectativa crece durante la jornada debido a la amplia participación que registra el sorteo en diferentes regiones del país. Su frecuencia diaria y la facilidad para realizar apuestas han convertido a Dorado Tarde en una de las alternativas preferidas para quienes buscan probar suerte con números de cuatro cifras.Resultados Dorado Tarde del 30 de mayo de 2026Una vez finalice el sorteo oficial de este sábado, estos serán los resultados correspondientes a la jornada:Número ganador: 4437La Quinta: 1Los números ganadores son certificados por los organismos correspondientes y difundidos a través de canales autorizados para garantizar la transparencia del proceso y la confianza de los apostadores.¿Cómo funciona Dorado Tarde?Dorado Tarde opera bajo la modalidad de apuestas permanentes o chance. Los participantes deben elegir una combinación numérica que puede ir desde una hasta cuatro cifras, dentro del rango comprendido entre 0000 y 9999.El objetivo principal es acertar el resultado oficial anunciado durante el sorteo. Dependiendo de la modalidad seleccionada y del nivel de coincidencia obtenido, los jugadores pueden acceder a diferentes categorías de premios.Uno de los elementos característicos de este juego es la denominada "Quinta", una cifra adicional que complementa el resultado principal y amplía las posibilidades de obtener ganancias.¿Cómo jugar Dorado Tarde?Participar en Dorado Tarde es un proceso sencillo. Los jugadores pueden registrar sus apuestas en puntos autorizados y escoger el valor que desean invertir, de acuerdo con sus posibilidades económicas.Las modalidades más comunes son:Apuesta directa: exige acertar el número exactamente en el mismo orden del resultado oficial.Apuesta combinada: permite ganar si las cifras coinciden en un orden diferente, aunque el premio es menor.Esta flexibilidad ha contribuido a que el sorteo mantenga una alta aceptación entre los aficionados a los juegos de azar en Colombia.Plan de premios de Dorado TardeEl sistema de premios contempla diferentes niveles de acierto, ofreciendo oportunidades para una amplia variedad de jugadores.Los pagos habituales incluyen:Cuatro cifras directas: 4.500 veces el valor apostado.Cuatro cifras combinadas: 208 veces la apuesta.Tres cifras directas: 400 veces el valor jugado.Dos cifras acertadas: alrededor de 50 veces la inversión.Una cifra acertada o "uña": cinco veces el valor apostado.Estas categorías permiten que los participantes puedan obtener premios incluso sin acertar completamente el número ganador.Recomendaciones para reclamar premiosEn caso de resultar ganador, es indispensable conservar el comprobante original de la apuesta en buen estado. Este documento constituye el único soporte válido para reclamar cualquier premio.Asimismo, el jugador deberá presentar un documento de identidad vigente y cumplir con los requisitos establecidos por la entidad operadora. Los premios menores suelen pagarse en puntos autorizados, mientras que las sumas más elevadas requieren trámites adicionales en oficinas principales.También es importante recordar que algunos premios están sujetos a retenciones tributarias de acuerdo con la legislación colombiana vigente.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La expectativa continúa entre miles de apostadores colombianos este sábado 30 de mayo de 2026 con una nueva edición de Caribeña Día, uno de los sorteos de chance más populares del país. Como ocurre diariamente, los jugadores permanecen atentos a los resultados oficiales para conocer si la combinación elegida resulta favorecida y les permite acceder a alguno de los premios disponibles.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Gracias a su trayectoria y a la facilidad de participación, Caribeña Día se mantiene como una de las modalidades de apuestas permanentes más seguidas en distintas regiones de Colombia. Resultados Caribeña Día del 30 de mayo de 2026Una vez finalice el sorteo oficial de esta tarde, estos serán los resultados correspondientes a la jornada:Número ganador: 4882Quinta balota: 5Los números ganadores son certificados por las entidades autorizadas y divulgados a través de los canales oficiales para garantizar la transparencia y confiabilidad del proceso.¿Cómo jugar Caribeña Día?La mecánica del juego se basa en la elección de un número de cuatro cifras comprendido entre el 0000 y el 9999. Durante el sorteo se extraen cuatro dígitos que conforman la combinación ganadora, además de una quinta balota que puede ser utilizada en modalidades especiales de juego.Una de las principales ventajas de Caribeña Día es la flexibilidad en el valor de las apuestas, ya que los participantes pueden jugar desde montos bajos de acuerdo con sus posibilidades económicas.Los jugadores tienen la opción de participar mediante diferentes modalidades:Apuesta directa, acertando las cifras en el mismo orden del resultado oficial.Apuesta combinada, que permite ganar si las cifras coinciden en un orden diferente.Apuestas parciales sobre tres, dos o una cifra del número ganador.Horario del sorteo Caribeña DíaCaribeña Día realiza sus sorteos diariamente en horario de la tarde, convirtiéndose en una de las alternativas más seguidas dentro del mercado de apuestas permanentes en Colombia.La publicación de los resultados suele realizarse poco después de concluir la extracción oficial, permitiendo a los jugadores verificar rápidamente sus apuestas.Plan de premios de Caribeña DíaEl esquema de premios se encuentra regulado por la legislación colombiana sobre juegos de suerte y azar y contempla diferentes niveles de pago según el acierto obtenido.Entre los principales premios se encuentran:Cuatro cifras directas: paga 4.500 veces el valor apostado.Tres cifras directas: paga 400 veces la apuesta.Dos cifras o "pata": otorga 50 veces el valor jugado.Una cifra o "uña": entrega cinco veces el monto apostado.Estas modalidades permiten que los participantes tengan varias oportunidades de obtener ganancias durante cada jornada.Lo que debe saber para reclamar los premiosSi el resultado coincide con la apuesta realizada, es indispensable conservar el tiquete original en perfecto estado. Este documento constituye el único soporte válido para reclamar cualquier premio.Los premios de menor valor generalmente pueden cobrarse en puntos autorizados de la red operadora. En el caso de montos más elevados, los ganadores deben acudir a las oficinas principales y cumplir con los procedimientos establecidos por la normativa vigente.Asimismo, los premios que superen los límites definidos por la ley están sujetos a retenciones tributarias por concepto de ganancia ocasional. También es importante recordar que existe un plazo máximo de un año para reclamar cualquier premio; una vez vencido ese término, el derecho al cobro caduca.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La expectativa se mantiene entre miles de apostadores en Colombia este sábado 30 de mayo de 2026 con una nueva edición del Sinuano Día, uno de los sorteos más tradicionales y seguidos del país. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundoA lo largo de los años, este juego de azar se ha consolidado como una de las principales referencias dentro de las apuestas permanentes, gracias a su mecánica sencilla, su amplia cobertura nacional y la confianza que genera entre quienes participan de manera habitual.Resultados Sinuano Día del 30 de mayo de 2026Una vez concluya el sorteo oficial de este sábado, estos serán los resultados correspondientes a la jornada:Número ganador: 5227Quinta balota: 6Los números ganadores son certificados por las autoridades correspondientes y divulgados a través de los canales oficiales autorizados para garantizar la transparencia del proceso.¿Cómo funciona y cómo jugar Sinuano Día?La mecánica del juego es sencilla. Los participantes deben seleccionar un número de cuatro cifras comprendido entre el 0000 y el 9999. Posteriormente, el resultado oficial determina los ganadores según el nivel de coincidencia con las cifras sorteadas.Uno de los principales atractivos del Sinuano Día es que permite realizar apuestas desde valores bajos, facilitando el acceso a una amplia cantidad de jugadores.El sorteo se realiza todos los días del año, incluidos domingos y festivos, a las 2:30 p.m., lo que lo convierte en una de las opciones más constantes dentro del mercado de apuestas en Colombia.Plan de premios de Sinuano DíaEl esquema de pagos se encuentra regulado por la normativa vigente para las apuestas permanentes y contempla diferentes categorías de premios:Cuatro cifras exactas: paga 4.500 veces el valor apostado.Tres cifras acertadas: otorga 400 veces la apuesta realizada.Dos cifras acertadas: entrega 50 veces el valor jugado.Una cifra acertada en la última posición: paga cinco veces el monto apostado.Gracias a este sistema, los participantes cuentan con diferentes alternativas para obtener premios dependiendo del nivel de acierto alcanzado.¿Cómo reclamar los premios?Si el número apostado coincide con el resultado oficial, es fundamental conservar el tiquete original en perfecto estado. Este documento constituye el único soporte válido para reclamar cualquier premio.Asimismo, el ganador debe presentar un documento de identidad vigente al momento de realizar el trámite correspondiente. Los premios de menor cuantía suelen pagarse en puntos autorizados, mientras que los montos más altos requieren procesos adicionales en oficinas principales.También es importante recordar que los premios superiores a los límites establecidos por la legislación colombiana están sujetos a las retenciones tributarias correspondientes por concepto de ganancia ocasional.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co