En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
En las últimas horas, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Gabriela Santana, una pequeña de tan solo 9 años que fue reportada como desaparecida el 23 de marzo de 2025. La menor de edad fue encontrada en el río Cravo Norte.La Gobernación de Arauca ofrece 15 millones de pesos para quien dé información que permita dar con el o los responsables de este hecho que enluta a Colombia. De acuerdo una testigo, la niña fue raptada por un hombre joven.Unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación llegaron hasta el río para hacer el levantamiento del cuerpo sin vida y comenzar las investigaciones que logren determinar qué sucedió con la niña de 9 años.“Queremos informarle, lamentablemente, a la opinión pública que se encontró el cadáver de nuestra niña en la vereda Los Cañales, jurisdicción del municipio de Alto Corozal, a diez minutos del casco urbano del municipio de Cravo Norte”, informó Yonnys Armando Escobar, personero de Cravo Norte.Amiga de Gabriela Santana vio cómo la raptaronGabriela Santana vivía en este municipio junto a sus papás y el pasado sábado 22 de marzo, cuando jugaba cerca a su casa, en el barrio El Triunfo, un hombre se la llevó. Una niña que lo vio todo le avisó a la familia de la víctima.Actualmente, las autoridades están tras la búsqueda del asesino. Renson Martínez, gobernador de Arauca, manifestó “nuestra exigencia para la Fiscalía General de la Nación para que delante de manera rápida y oportuna todas las investigaciones que permitan la captura inmediata de esa persona que acabó con la vida de esta niña inocente”.Por su parte, el coronel Carlos Angarita, comandante de la Policía de Arauca, indicó que “unidades de la Sijín junto al CTI se encuentran adelantando las labores investigativas y de inteligencia para dar con el paradero del autor material de este hecho y que responda por este atroz crimen. Por parte de la Gobernación de Arauca se ofrece hasta 15 millones de pesos”.El cuerpo sin vida de la menor de 9 años permanece en Medicina Legal, en donde se determinarán las causas de su muerte.¿Cómo denunciar maltrato infantil?En Colombia, se puede denunciar casos de maltrato infantil a través de los siguientes canales:Línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF): es gratuita y está disponible a nivel nacional para reportar emergencias, hacer denuncias o pedir orientación sobre casos de maltrato infantil, violencia sexual, acoso escolar, entre otros.Policía de Infancia y Adolescencia: puede acudir a la estación de policía más cercana o contactar directamente a esta unidad especializada.Fiscalía General de la Nación: presente la denuncia en el Centro de Atención e Investigación Integral contra la Violencia Intrafamiliar (CAVIF) o en cualquier sede de la Fiscalía.Defensor o Comisario de Familia: si el maltrato es psicológico o requiere medidas de protección, estas autoridades pueden tomar acciones para restablecer los derechos del menor.Es importante actuar rápidamente para proteger al menor y garantizar su bienestar.(Lea también: Feminicidio de Emily Villalba: un celular, un video y una misteriosa caminata, las 3 claves del caso)CAMILO ROJASPERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE CARLOS PÉREZ, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Autoridades se encuentran investigando el extraño homicidio de dos hermanos que se dedicaban a la ganadería en el municipio de Cravo Norte, en el departamento de Arauca.>>> Ofrecen $30 millones para dar con asesinos de concejal de Jamundí, John Fredy GilEn la tarde del domingo 28 de abril de 2024 Lelis Armando Santana Quenza y Hernando Quenza fueron asesinados en sus fincas.Al parecer, las víctimas recibieron varios disparos por parte de hombres armados. Según Indepaz, uno de los hermanos asesinados, Lelis Armando Santana Quenza, era exconcejal del municipio de Cravo Norte.Yonnys Armando Escobar, personero del municipio de Cravo Norte, se pronunció sobre este doble homicidio: “El primer hecho se realizó a las 6:50 de la tarde aproximadamente en la vereda El Samuco, finca La Campiña”.El funcionario agregó que “en otro hecho que se presentó también en la vereda Juriepe, finca Las Palmitas, fue asesinado su hermano, Hernando Santana”.Escobar envió un mensaje para aquellos grupos delictivos que podrían causar violencia en la zona: “Queremos hacer un llamado enérgico a los grupos generadores de violencia para que dejen por fuera a la población civil”.Hasta el momento, las autoridades del departamento de Arauca no se han pronunciado sobre los posibles responsables de este doble homicidio.En el municipio del Cravo Norte se espera la realización de un consejo de seguridad, liderado por el alcalde Nilson Castillo, donde se definirán las medidas necesarias para evitar que se repitan estos hechos de violencia en uno de los territorios más pacíficos de Arauca.>>> Se fugaron los dos menores señalados por el asesinato del concejal de Tuluá Eliecid Ávila
Cuatro miembros de una familia fueron víctimas de una masacre en Arauca. De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, el crimen ocurrió en la vereda El Corozo, en el municipio de Cravo Norte de ese departamento.“La Defensoría rechaza de manera contundente el homicidio de cuatro personas pertenecientes a una misma familia, en la vereda El Corozo, municipio de Cravo Norte, departamento de Arauca. Se adelantó consejo de seguridad para atender la situación”, indicó el ente sobre esta masacre en Arauca.Puede leer: Colombiano en Haití pide ayuda para salir del país ante temor a represalias por magnicidioCon este hecho, según Indepaz, en lo que va corrido del año se han cometido 51 masacres en el país.La organización indicó que las víctimas de esta masacre en Arauca son dos hermanos y sus tíos identificados como Juan Garcés, Raúl Garcés (hermanos) y Joaquín Garcés y Angel Garcés.“A las autoridades competentes les pedimos celeridad en las investigaciones para esclarecer los hechos”, anotó la Defensoría.Este crimen se registra solo cuatro días después del asesinato de cuatro personas en Ambalema, Tolima.
Una incursión armada en una clínica de Pasto terminó con la fuga de Luis Alberto Villota Rodríguez, conocido con el alias de Tito, un procesado por delitos como rebelión, secuestro y homicidio. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El hecho ocurrió en la noche del viernes 5 de junio y motivó la activación de un operativo conjunto entre autoridades penitenciarias, judiciales y de Policía para lograr su recaptura.¿Qué dijo el INPEC?A través de un comunicado oficial, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) confirmó que el privado de la libertad fue rescatado por hombres armados que irrumpieron en el centro asistencial donde permanecía bajo custodia.Según informó la entidad, los hechos ocurrieron aproximadamente a las 9:30 de la noche en la Clínica Fátima de la ciudad de Pasto. De acuerdo con el reporte oficial, varias personas armadas ingresaron a las instalaciones y procedieron a llevarse a Villota Rodríguez.“Informa que en la noche del viernes 5 de junio aproximadamente a la 9:30 pm hombres armados irrumpieron en las instalaciones de la Clínica Fátima de la Ciudad de Pasto y procedieron a llevarse bajo la modalidad de rescate al privado de la libertad Luis Alberto Villota Rodríguez”, señaló el INPEC en su boletín informativo.Durante la acción armada, tanto el vigilante de la clínica como el funcionario del Cuerpo de Custodia y Vigilancia encargado de la seguridad del detenido fueron despojados de sus armas. No obstante, la entidad precisó que ninguno de los afectados resultó herido.Tras conocerse la fuga, las autoridades activaron un plan de búsqueda para ubicar tanto a los responsables del rescate como al procesado que permanecía bajo medida de aseguramiento.Había sido nombrado como gestor de paz De acuerdo con la información oficial, Villota Rodríguez había ingresado a la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Pasto el pasado 26 de febrero de 2026. Su reclusión obedecía a un proceso judicial por los delitos de rebelión, secuestro simple y homicidio en persona protegida, bajo conocimiento del Juzgado Penal Municipal Ambulante de Pasto.Su captura se produjo meses atrás, luego de una investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación, que lo señaló como presunto cabecilla del Frente Comuneros del Sur de la subestructura Jaime Toño Obando del ELN.Debido a lo dispuesto en la Resolución 451 del 8 de noviembre de 2024, Luis Alberto Villota Rodríguez había sido nombrado gestor de paz por el Gobierno nacional junto a otras 8 personas. Posteriormente, mediante la Resolución 043 del 6 de febrero de 2026, se prorrogó este reconocimiento para que continúe apoyando la estructuración del proceso de paz con los Comuneros del Sur en el departamento de Nariño.Según informó la Fiscalía el 23 de febrero de 2026, alias Tito estaría implicado en múltiples acciones criminales ocurridas en distintas zonas de Nariño y dirigidas contra población civil y líderes sociales.Entre los hechos atribuidos al procesado figura el secuestro de 13 personas ocurrido el 29 de diciembre de 2023 en el corregimiento de Tabiles. De acuerdo con el ente investigador, las víctimas fueron retenidas por integrantes de una estructura armada ilegal, sometidas a intimidaciones y tratos degradantes por no contar con un supuesto salvoconducto exigido por el grupo para movilizarse en determinadas zonas.La investigación también relaciona a Villota Rodríguez con el asesinato de cuatro de las personas retenidas en ese caso, entre ellas la líder comunal y defensora de derechos humanos Martha Yolanda Benavides y un adolescente de 17 años. Los cuerpos fueron hallados posteriormente por las autoridades en diferentes municipios del departamento.Asimismo, la Fiscalía lo vinculó con otro hecho ocurrido el 9 de octubre de 2023 en la vía que comunica a Túquerres con Samaniego, donde tres ciudadanos fueron interceptados por integrantes armados del Frente Comuneros del Sur. Dos de ellos recuperaron la libertad, mientras que una mujer fue asesinada.Por estos hechos, un fiscal de la Unidad Especial de Investigación le imputó los delitos de homicidio en persona protegida, homicidio agravado, secuestro agravado, desplazamiento forzado agravado, tortura en persona protegida y rebelión.En su momento, Villota Rodríguez no aceptó los cargos formulados por la Fiscalía y un juez de control de garantías ordenó que cumpliera medida de aseguramiento en un centro carcelario.Mientras avanzan las labores de búsqueda, las autoridades continúan tras la pista de los responsables de la incursión armada que permitió la fuga del procesado desde el centro asistencial de Pasto.
Antonella Petro, hija menor del presidente colombiano, Gustavo Petro, respondió a la polémica por el video viral en el que aparentemente el capitán de la Selección Colombia, James Rodríguez, ignoró una solicitud suya para tomarse una fotografía durante el acto oficial de despedida del equipo antes del Mundial.En un video publicado en su cuenta de Instagram, la joven de 17 años se declaró "la fan número uno de la selección Colombia" y relató que el volante ha sido uno de sus principales referentes deportivos desde la infancia: "eres mi ídolo"."El primer gol que celebré en toda mi vida fue tuyo, James, en el Mundial de 2014 contra Uruguay, donde metiste un gol de volea. Nunca lo olvidaré", expresó Antonella, quien además recordó que incluso le escribía cartas al futbolista y trataba de imitar algunas de sus celebraciones.La hija del mandatario aseguró que uno de sus mayores deseos era tomarse una fotografía con Rodríguez y explicó que aunque no pudo, se sintió emocionada al verlo acercarse durante el acto protocolario y mantiene intacta su admiración por el jugador.En el mismo mensaje, Antonella hizo un llamado a los colombianos a respaldar a la selección de manera unitaria y evitar las críticas hacia los futbolistas."A nuestra selección hay que apoyarla con unidad. En la cancha somos un solo país", afirmó la joven, quien mencionó a Rodríguez, Luis Díaz, Juan Fernando Quintero, Camilo Vargas, Álvaro Montero y al seleccionador Néstor Lorenzo entre los integrantes del equipo que representan a Colombia en el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá.La polémica surgió el jueves durante un acto liderado por el presidente Petro para entregar el pabellón nacional al equipo colombiano antes de su viaje a Estados Unidos.En imágenes difundidas en redes sociales se observa a Antonella acercarse a Rodríguez aparentemente para pedirle una fotografía y un autógrafo, mientras el futbolista continúa saludando a otras personas presentes en la tarima.El episodio generó reacciones en redes sociales y motivó críticas de cientos de internautas quienes consideraron que la chica había sufrido un desaire del capitán de la selección.Sobre la controversia, la Federación Colombiana de Fútbol manifestó este viernes su respaldo a los integrantes de la selección y rechazó "cualquier manifestación de agresión, asedio o descalificación" contra los jugadores, al tiempo que pidió a los aficionados mantener el apoyo al equipo en el Mundial.
La noche del viernes 5 de junio dejó una tragedia para la Policía Nacional en Medellín. Dos integrantes de la institución fallecieron en medio de un confuso hecho ocurrido en el occidente de la ciudad, mientras adelantaban un procedimiento relacionado con un vehículo reportado como hurtado.Según informó BLU Radio en su reporte de la mañana de este 6 de junio, los uniformados habrían perdido la vida en un caso de presunto fuego amigo registrado en el sector de Laureles, donde intentaban verificar la situación de una camioneta reportada como robada.¿Quienes eran los policías?Las víctimas fueron identificadas como la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y el patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26 años, ambos adscritos al grupo de Automotores de la Sijín de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los hechos ocurrieron hacia las 10:30 de la noche en la carrera 80A con calle 41, en el barrio Laureles, cuando residentes de la zona alertaron sobre una intensa balacera. Inicialmente se pensó que se trataba de un enfrentamiento entre delincuentes, pero posteriormente se conoció que los involucrados eran integrantes de la fuerza pública.Según relatóel medio antes mencionado, Giraldo y Zapata realizaban el seguimiento de una camioneta que había sido reportada como hurtada. El objetivo del procedimiento era verificar la situación del vehículo, recuperarlo y capturar a los responsables del presunto delito.Sin embargo, al llegar al lugar vestidos de civil, habrían sido confundidos por un intendente jefe adscrito al Grupo de Protección a Personas de la misma institución. El uniformado se encontraba fuera de servicio y estaba dentro de la camioneta acompañando a un comerciante.La versión preliminar indica que el intendente jefe creyó que se trataba de delincuentes y accionó contra ellos un arma de fuego de su propiedad. Como consecuencia del intercambio de disparos, los dos investigadores resultaron gravemente heridos.Los uniformados fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial, donde posteriormente fallecieron debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por arma de fuego.La inspección técnica a los cuerpos fue realizada por una unidad investigativa del CTI de la Fiscalía General de la NaciónTras los hechos, las autoridades capturaron a tres personas que se encontraban en la camioneta. Entre los detenidos figura el intendente jefe que habría disparado contra los policías, además de un comerciante que, según el reporte oficial, era protegido del uniformado, y otro hombre que lo acompañaba.Durante el operativo también fueron incautadas tres pistolas calibre 9 milímetros y cuatro teléfonos celulares, elementos que quedaron bajo custodia de las autoridades y que hacen parte de la investigación en curso.La Fiscalía General de la Nación y los organismos judiciales avanzan en las pesquisas para establecer con precisión cómo se desarrollaron los acontecimientos y determinar las responsabilidades correspondientes de los capturados.
Irán acusó este sábado a Estados Unidos de "trato discriminatorio" después de que varios miembros de la delegación del país no obtuvieran visados para viajar al Mundial de fútbol de Norteamérica (11 de junio-19 de julio).(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En el contexto de la guerra en Oriente Medio, la participación de Irán en el Mundial llegó a ponerse en duda y la tramitación de los visados para su delegación se demoró hasta el punto que trasladaron su campo base de Estados Unidos a México.En la víspera, el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, anunció que se habían concedido visados a los futbolistas y "al personal de apoyo necesario" para poder ingresar en el país norteamericano, donde Irán debe jugar sus tres partidos de la fase de grupos."¿Por qué no dicen que se denegaron los visados a una gran parte del personal directivo y ejecutivo, a los asesores técnicos y a otras personas que forman parte integral de cualquier selección nacional de fútbol?", respondió en la red social X la embajada de Irán en Turquía.En su mensaje, la misión diplomática denunció que se había llevado "el trato discriminatorio" contra su equipo "a su nivel más alto".Según varios medios iraníes, entre ellos la web deportiva Varzesh3, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, no ha obtenido visado.Un enviado especial de la televisión estatal a Turquía señaló que 15 "miembros del equipo administrativo y directivo" no han recibido su visado.La selección iraní inicia este sábado su viaje al Mundial, con un vuelo desde Antalya (sur de Turquía). Después de una escala en España se viajará rumbo a México, donde está previsto que llegue a las 7h30 GMT del domingo, según explicó un portavoz del equipo esta semana.Irán fue uno de los primeros equipos en clasificarse al Mundial 2026, pero su participación ha estado en seria duda en los últimos meses desde el inicio de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra ese país el 28 de febrero.Tijuana, próximo destinoLas dudas sobre la concesión de los visados llevó a un cambio de campamento base, inicialmente previsto en Tucson (Arizona, Estados Unidos) y finalmente trasladado a Tijuana, en México, cerca de la frontera estadounidense.El combinado iraní debe debutar en el torneo el 15 de junio en Los Ángeles, ciudad que albergará también el duelo ante Bélgica seis días después, el 21. El cierre en el grupo será el 26 de junio frente a Egipto en Seattle.Durante su preparación en Turquía, Irán ha jugado dos amistosos de preparación y ha ganado ambos, primero por 3-1 a Gambia el 29 de mayo y después por 2-0 a Mali el jueves 4 de junio.Unas horas después de haber confirmado que su país dejaría entrar a los futbolistas iraníes, Estados Unidos anunció nuevos ataques contra ese país, a pesar del alto el fuego teóricamente en vigor desde el 8 de abril.AGENCIA AFP
Astronautas que trabajan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se resguardaron brevemente este viernes en una cápsula acoplada a la plataforma mientras sus colegas rusos realizaban una operación programada para reparar fugas en uno de los módulos, informó la NASA.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Cinco tripulantes ingresaron temporalmente a la nave Dragon acoplada a la EEI como medida preventiva. Esta cápsula actúa como una especie de bote salvavidas en caso de que se requiera una evacuación.Poco después, la NASA autorizó el regreso y los astronautas retomaron sus actividades habituales.Un portavoz de la NASA indicó a la AFP que los cosmonautas de la agencia espacial rusa Roscosmos tomaron mediciones de las fugas y se encontraban analizando los datos."Con las operaciones de hoy, querían ser extremadamente cuidadosos, tomar medidas de precaución adicionales y hacer que la tripulación siguiera el procedimiento de refugio seguro", señaló el portavoz.Más tarde, la portavoz de la NASA, Bethany Stevens, comentó en redes sociales que la agencia había instruido a los tripulantes dentro de la nave Dragon "a dar por terminados los procedimientos de refugio seguro y regresar a las operaciones previstas a bordo de la EEI".En un comunicado citado por medios estatales rusos, Roscosmos explicó que al presurizar el túnel de transferencia, conocido como PrK, se detectó una fuga."Durante una inspección del PrK, los cosmonautas descubrieron dos posibles puntos de fuga de aire. El primero fue sellado de inmediato mediante la aplicación de la primera capa del sellador bicomponente Germetall‑1. El segundo punto se encuentra en la parte cónica del PrK. Se está trabajando en la preparación para su sellado", indicó el texto.Stevens había señalado previamente en X que el túnel "ha sufrido grietas y filtraciones desde hace algún tiempo" y que, "tras detectarse nuevas fugas", la agencia espacial rusa "ha decidido llevar a cabo una operación de reparación más extensa" este viernes."La NASA y Roscosmos han estado trabajando para determinar la causa raíz de las grietas", añadió.La NASA y Roscosmos son dos de los principales operadores de la EEI, un laboratorio espacial que orbita a unos 400 kilómetros de la Tierra, donde astronautas de diferentes países viven y trabajan durante meses.¿Hasta cuándo funcionará la Estación Espacial Internacional?Habitada de manera permanente desde el año 2000, la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés) se acerca al final de su vida útil, previsto para 2030.Del tamaño de un campo de fútbol, la estación es uno de los pocos espacios donde se mantiene la cooperación entre países occidentales y Rusia desde la invasión de Ucrania por parte de Moscú en 2022.ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS AFP