La periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, corresponsal freelance radicada en Teherán, ha sido distinguida con el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026. Este galardón, considerado uno de los más prestigiosos del periodismo en Iberoamérica, fue otorgado por la Fundación Gabo tras destacar su valentía, independencia y rigor narrativo en la cobertura de los conflictos más complejos del mundo actual.La decisión fue tomada por consenso el pasado 30 de abril por el Consejo Rector del premio, el cual subrayó que Gómez Ángel “encarna, con independencia inquebrantable y vocación férrea, el mejor periodismo de una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”.El reconocimiento oficial se llevará a cabo el próximo 24 de julio en Bogotá, durante la ceremonia central de la decimocuarta edición del Festival Gabo. El jurado resaltó su capacidad para mantener una mirada latinoamericana que prioriza a las víctimas y la experiencia humana en medio de la guerra.Los 13 miembros del jurado destacaron que es una corresponsal “sin ataduras institucionales que narra la guerra desde dos de sus focos más críticos para el orden mundial contemporáneo: Irán y Ucrania”.Una vida entre el velo y el chaleco antibalasCatalina Gómez Ángel, originaria de Pereira, se ha convertido en una de las pocas mujeres que cubren el Oriente Medio para el mundo de habla hispana. Su trayectoria está marcada por el uso constante del velo y el chaleco antibalas, elementos que la identifican mientras persigue la noticia en terrenos hostiles.En 2021, habló con Los Informantes sobre los inicios del periodismo de guerra.“Fue duro la llegada nunca voy a negarlo. Los primeros meses fueron muy duros, me pregunte muchas veces yo realmente qué estaba haciendo aquí y yo que estaba buscando realmente porque fue muy duro”.Formada en Comunicación Social en la Universidad Javeriana, Gómez Ángel trabajó inicialmente cubriendo deportes, y posteriormente trabajó en varios medios de comunicación. Sin embargo, su interés por la política exterior y su fascinación por Irán, tema de su monografía de maestría en Relaciones Internacionales, la llevaron a buscar un destino más lejano.Antes de partir, tomó clases de farsi en Bogotá, aunque admitió que su entorno no asimiló su decisión de inmediato: “Yo creo que ninguno de ellos se creyó el embeleco de que yo realmente me iba a venir a vivir aquí, porque yo quería ser corresponsal entonces un día dije me voy”.El rigor de informar desde TeheránEstablecida en Teherán desde hace más de una década, Gómez Ángel ha experimentado en carne propia los rigores del régimen iraní, una república islámica de carácter teocrático en la que el poder político y religioso se concentra en la figura del líder supremo, máxima autoridad del país.Para ese momento, aseguró que su labor periodística requiere permisos especiales incluso para salir de la capital iraní. “Yo para salir de teherán tengo que tener un permiso especial y yo no puedo ir a cualquier parte de irán que yo quiera. Necesito tener una autorización y no puedo hacer cualquier historia”, explicó la reportera sobre las limitaciones del entorno.Además de las barreras burocráticas y la censura, la periodista ha enfrentado situaciones de extrema violencia y represión. En una ocasión, tras las protestas de 2009 en Irán, fue detenida y sometida a tratos degradantes: “Nos hicieron desnudar, nos hicieron acurrucar, nos revisaron por todas partes, nos hicieron firmar papeles, nos trajeron cámara de televisión. Todo intrusivo de una manera súper violenta”.La ventaja estratégica de ser mujer y hablar españolA pesar de las dificultades, Gómez Ángel ha sabido capitalizar su identidad para acceder a historias que otros corresponsales no logran alcanzar. En culturas como la afgana, donde no se permite que las mujeres hablen con hombres extraños, su condición de mujer le otorga un acceso privilegiado: “Las mujeres tienen miedo, pero las mujeres te cuentan la historia. De hecho esa es la gran ventaja de ser mujer que puedes entrar a sus cuartos, te invitan a su casa”.Asimismo, trabajar para medios en lengua española le brinda un margen de maniobra mayor frente a la vigilancia estatal en comparación con sus colegas anglófonos o francófonos. “Nosotros los que hacemos notas en español tenemos una gran suerte y es que ellos no sienten en los medios en lengua española como enemigos, entonces ni los vigilan tanto ni los controlan tanto ni están tan atentos”, afirmó la periodista. Actualmente, sus reportes llegan a audiencias globales a través de medios como La Vanguardia de Barcelona, Radio Francia Internacional, Caracol Televisión en Colombia.Desafíos cotidianos y compromiso con las víctimasGómez Ángel ha cubierto conflictos en Afganistán, Egipto, Irak, Kurdistán, Líbano, Gaza y Siria. Su compromiso con la realidad de estas naciones se refleja en su dificultad para acostumbrarse al dolor ajeno: “La situación de este país por donde usted la mire es absolutamente triste. Le provoca a uno sentarse a llorar con cada historia que le cuenta”.A pesar de los riesgos y la lejanía, Catalina Gómez Ángel continúa siendo un testigo directo de eventos determinantes para la paz mundial, operando desde un entorno donde, como ella misma dice, “las mujeres podemos llegar tan lejos como quiera”.
En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Un hombre de 24 años fue capturado por las autoridades en Bogotá luego de que un teléfono celular reportado como robado fuera encontrado dentro de la camioneta que conducía. Así lo informó la Policía Nacional luego de realizar labores de patrullaje en la localidad de Teusaquillo y ser alertados por la comunidad sobre un caso de robo ocurrido momentos antes en el sector.De acuerdo con la información entregada por las autoridades, una joven de 19 años fue víctima del hurto de su celular mediante la modalidad conocida como raponazo. Tras el hecho, la afectada acudió de inmediato a los policías que se encontraban patrullando la zona y les suministró detalles sobre lo sucedido.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según el relato de la víctima, luego del robo logró observar parte de la ruta seguida por el responsable. Indicó que, pocos metros después de cometer el hurto, el presunto delincuente habría entregado el celular a otra persona que se movilizaba en una camioneta. Esta información permitió a los uniformados obtener una primera línea de investigación para intentar recuperar el dispositivo.GPS permitió ubicar el vehículo donde estaba escondido el dispositivoTras conocer lo sucedido, la Policía activó de inmediato un plan candado con el propósito de evitar la fuga de los posibles implicados. Paralelamente, se realizó el seguimiento de la señal GPS emitida por el celular hurtado, herramienta que permitió determinar la ubicación aproximada del dispositivo en tiempo real.Con los datos obtenidos, varias patrullas iniciaron la búsqueda del vehículo señalado por la víctima. Minutos después, los uniformados lograron ubicar una camioneta que coincidía con las características entregadas durante la denuncia. La interceptación se realizó a la altura de la calle 80 con carrera 24, donde los policías procedieron a detener el automotor para verificar la información y adelantar un procedimiento de registro.Según el informe preliminar, el dispositivo estaba oculto en el interior de la guantera de la camioneta. Hombre de 24 años fue capturado y puesto a disposición de la FiscalíaUna vez recuperado el equipo móvil y verificadas sus características, las autoridades procedieron con la captura del conductor del vehículo, un hombre de 24 años de edad. El detenido fue informado sobre sus derechos y posteriormente trasladado para ser puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que asumirá el proceso judicial correspondiente para determinar su posible responsabilidad en los hechos investigados.Según la información del caso, el teléfono fue rastreado mediante GPS y localizado dentro de esta camioneta en la que se movilizaba este hombre, lo que llevó a su detención por parte de las autoridades. Sin embargo, la investigación apunta a que el robo inicial habría sido cometido por otra persona, quien presuntamente entregó el equipo a este segundo implicadoEntretanto, el teléfono celular fue recuperado y podrá ser entregado nuevamente a su propietaria, quien colaboró con las autoridades aportando detalles que facilitaron la rápida reacción policial. Según cifras entregadas por la institución, "se ha logrado una reducción del 5% en el hurto de celulares con 856 casos menos en comparación al 2025 y recuperado más de 1.611 dispositivos móviles".VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
La Policía Metropolitana de Bogotá, tras un año de investigación, logró desmantelar a una organización criminal llamada ‘Los Astutos’, dedicada al hurto de motocicletas mediante la modalidad de halado en la capital. En medio del operativo, uno de los delincuentes que fue capturado trató de huir por los techos de una vivienda en ropa interior. El momento quedó captado en video. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las capturas y allanamientos de propiedades se llevó a cabo en las localidades de Engativá y Suba. Durante la investigación, se realizaron diversas actividades como entrevistas, declaraciones juradas, retratos, reconocimientos fotográficos, inspecciones judiciales, búsquedas selectivas en bases de datos, interceptación de 15 líneas telefónicas, y triangulación de comunicaciones que permitió a los investigadores identificar el actuar delincuencial de esta organización.Según la Policía, su modo de delinquir consistía en ubicar a víctimas que dejaran las motocicletas en vía pública, para que en horas de la noche o en la madrugada, mediante el uso de herramientas como pesas y plumas, pudieran violentar los swichts de encendido y/o de seguridad y, posteriormente, hurtar las motocicletas de media y alta gama. ¿Quiénes son los capturados por hurto de motos en Bogotá?En la materialización de estas órdenes judiciales, los uniformados lograron la captura de alias Castro, cabecilla de este grupo delincuencial, encargado de coordinar todo el actuar criminal y los medios que utilizaban para cometer estos hurtos. Asimismo, había sido capturado en el año 2018 por hurto y había cumplido condena de tres años por este delito.También está alias Katherine, quien tenía el rol de coordinar qué integrantes salían a cometer estos hurtos y en qué casas o parqueaderos de los barrios Bachué o Bochica dejaban las motocicletas hurtadas, también las cuentas por la venta de estas motos. De igual manera, alias Fideo, quien en los allanamientos intentó escapar por los techos (como se ve en el video) y contaba con una medida domiciliaria desde el 2023 (5 años y 4 meses) por tráfico de estupefacientes, era el encargado de hurtar las motos, junto con alias Cano.Finalmente, alias Wilson, pareja sentimental de Katherine, fue capturado en flagrancia por tráfico de estupefacientes y cuenta con antecedentes por concierto para delinquir, hurto, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas de fuego. En estas diligencias de allanamiento y registro, se logró la incautación de un revólver calibre 38, munición, una placa de motocicleta con reporte de robo y herramientas empleadas para el hurto de motocicletas. Producto de esta actividad delictiva, el grupo criminal generaba rentas criminales de aproximadamente 270 millones de pesos. A estos capturados les figuran antecedentes penales en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) por el delito de hurto. Asimismo, les fueron imputados los delitos de concierto para delinquir y hurto agravado y calificado. Un juez de la República les dictó medida de aseguramiento en centro penitenciario y carcelario. En lo corrido del año 2026, gracias a las diferentes actividades preventivas y operativas, hemos logrado una reducción del 7% en el hurto a motocicletas con 131 casos menos en comparación con el año 2025 y recuperado 604 motos que habían sido hurtadas en Bogotá.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Dos mujeres de Barranquilla, Atlántico, fueron víctimas de un violento robo en la Zona T de la ciudad de Bogotá. Las dos personas de 29 y 30 años de edad se encontraban en la capital colombiana para una cita en el trámite de su visa,(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las mujeres hablaron para el medio City TV y contaron que tras el robo por parte de ladrones en motocicleta perdieron más de 90 millones de pesos. "Pensé que le iban a hacer algo. Pensé que se le iban a llevar. Pensé que le iban a matar ahí. O sea yo dije ¿qué hacemos? Quedamos sin nada. Quedamos en shock", dijo una de las mujeres.Los criminales, al parecer, las venían siguiendo desde que salieron del aeropuerto El Dorado. El robo se dio en la calle 82 con carrera 14, donde los criminales interceptaron el carro donde iban las barranquilleras. Con arma de fuego las obligaron a entregar lo que llevaban. "Le dice que le dé la cadena y el reloj. Es lo único que le pide él. Se lo jala se lo jala a la fuerza incluso le hizo un daño ahí en el cuello y cuando yo me acerco (...) los que estaban ahí como que 'no se haga matar', le decía"."La verdad en el momento queríamos era como regresarnos. No sé si algún día volvemos porque no fue la mejor bienvenida que tuvimos", agregó la víctima, que dijo que ojalá hubiera más policías. "No había nadie o sea cualquier cosa nos podía pasar y no, la policía no se hubiera dado cuenta en ese momento", indicó. Los ladrones habrían efectuado otro robo en el sector de Santa Bárbara, ya que, al parecer, la motocicleta con las mismas placas fue identificada.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Un usuario de redes sociales reportó un nuevo caso de hurto ocurrido dentro de un bus del sistema de transporte público (Sitp) en Bogotá. El ciudadano grabó un video para mostrar que una mujer joven quedó gravemente herida después de ser agredida por uno de los ladrones. Sin embargo, la Policía Metropolitana reveló que en realidad fueron dos personas las que resultaron lesionadas a raíz de este hecho.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En el metraje que circula en redes sociales se observa cómo la víctima sangra ante la mirada preocupada de varios pasajeros mientras esperan la llegada de las autoridades competentes.El hecho ocurrió específicamente en la avenida Cali con calle 80 (barrio Floridablanca), en un bus que cubría la ruta G147-Metrovivienda, el pasado 23 de mayo a las 9:10 p. m. Según el testigo, tres ladrones subieron al vehículo; uno de ellos llevaba un arma de fuego y otro traía un cuchillo en su mano. “Amenazaron al conductor. La muchacha que aparece sangrando en el video entregó el celular y aun así le pegaron dos veces con la cacha del arma”, señaló.El testigo indicó que, después del robo, el bus paró más adelante y llegó una patrulla de la Policía. Los uniformados llevaron a la mujer a un centro médico para que recibiera atención.Gaula fortalece campaña contra extorsión a comercios en Bogotá: “Denunciar también es de campeones”El reporte oficial que tiene la institución confirmó que la mujer, de 28 años, y un hombre, de 54 años, resultaron lesionados tras el hurto. Ambos fueron trasladados al Hospital de Engativá.Las autoridades señalaron que están adelantando las investigaciones para ubicar y capturar a los responsables de este hecho.De acuerdo con cifras de la plataforma SIEDCO para Bogotá, el delito de hurto a personas presentó una reducción en las denuncias durante el primer cuatrimestre del año. Entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2025 se reportaron 44.407 casos, mientras que en el mismo periodo de 2026 se registraron 41.177 denuncias.Esto representa una disminución de 3.230 casos de hurto a personas en la capital, equivalente a una reducción del 7,27 % frente al mismo periodo del año anterior.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Los usuarios de TransMilenio registraron un nuevo caso de inseguridad y violencia que ocurrió dentro de uno de los buses de transporte público de Bogotá. El episodio volvió a encender las alarmas sobre los controles que hay sobre el ingreso de personas a las estaciones y el nivel de seguridad al que están expuestos los pasajeros. Esta vez, una mujer fue víctima de un presunto intento de atraco y posterior agresión con una lámina dentro de uno de los articulados.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El hecho fue divulgado en redes sociales por una denuncia que compartió el concejal Juan David Quintero. El cabildante señaló en su publicación que fue un habitante de calle el señalado agresor de esta pasajera que se transportaba en la ruta H20, que tiene como destino el portal Usme. El cabildante Quintero entregó detalles sobre este intento de robo.Los hechos, según la Policía, ocurrieron el pasado viernes 15 de mayo a la latura de la calle 26 con avenida Caracas. La víctima fue una mujer de 18 años, quien fue herida con arma cortopunzante.En el video se puede observar a varios usuarios del articulado invadidos por la consternación y la rabia, pidiendo la presencia de uniformados de la Policía Metropolitana, quienes llegaron al lugar de los hechos. La usuaria que fue agredida fue sacada con ayuda de otros pasajeros por una de las puertas para ser recibida por las autoridades y llevada a un centro asistencial. La persona que grabó el video relató que la mujer tenía el celular en la mano cuando fue interceptada por el ladrón. “Dio papaya”, le dijo a una persona que le preguntó en ese instante lo ocurrido.No obstante, la Policía Metropolitana aclaró que la agresión fue perpetrada con una lámina. La lesión no revistió gravedad.Quintero, en la publicación, exigió que se convoque una mesa donde se pueda discutir cómo se blindará el sistema de transporte, que cuente con la presencia de Roberto Angulo, secretario de Integración Social; María Fernanda Ortiz, gerente de TransMilenio; Gustavo Quintero, secretario de Gobierno; y César Restrepo, secretario de Seguridad. “¡Las medidas adoptadas hasta el momento NO son suficientes!”, aseguró.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Un mes tardaron las autoridades en dar con el presunto responsable de la muerte de Fredy Santiago Guzmán Cárdenas, el joven estudiante de 19 años que fue asesinado en medio de un intento de robo en la estación Minuto de Dios de TransMilenio el pasado 15 de abril, cuando delincuentes intentaron robarle su celular.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La fiscalía con apoyo de la Policía Nacional logró la captura de Harold Figueroa Ballen en el barrio Garcés Navas, en la localidad de Engativá. Las autoridades indicaron cuáles son los delitos que podría enfrentar el joven. “Esta persona será dejada a disposición de autoridad competente por los delitos de homicidio agravado en concurso con hurto calificado y agravado”, dijo el coronel Jhon Zambrano, comandante (e) de la Policía Metropolitana de Bogotá."Que caiga todo el peso de la justicia": papá de Fredy Santiago GuzmánTras conocer la captura, los padres del joven Freddy Guzmán se pronunciaron. “Yo recibo con gran agrado que hayan cogido al supuesto asesino de mi hijo, que le caiga todo el peso de la justicia encima y que estos casos no se van a repetir, que no haya más jóvenes asesinados, no haya más gente asesinada, que haya más más seguridad”, mencionó en Noticias Caracol Fredy Guzmán, papá de Fredy.Por su parte, Luz Mery Cárdenas dijo en este medio que “no me voy a quedar quieta hasta que no haya justicia”. Además, pidió la máxima pena para el detenido y los dos jóvenes más que estarían implicados en este caso.Una de las profesoras de Freddy, Patricia Forero, lo recordó como un joven disciplinado, soñador y comprometido con su futuro profesional. “Tú puedes preguntarle a cualquier persona que haya tenido el placer, porque fue un verdadero placer haber tenido contacto con él, haberlo conocido, ver todos sus talentos, sus capacidades”, sostuvo.Galán habla sobre captura de señalado asesino de Fredy Santiago GuzmánPor su parte, el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, aseguró que este crimen les dolió a todos los bogotanos y pidió que el presunto responsable no quede en libertad: “Ahora le compete a la justicia garantizar que este delincuente no quede libre y que pague por ese grave delito que cometió. Truncar la vida a este joven, acabar con toda la posibilidad que realizara sus sueños”.Durante la audiencia que se llevó a cabo el sábado, la Fiscalía le imputó a Harold Figueroa Ballen los delitos de homicidio agravado en concurso con hurto calificado y agravado a título de dolo en la modalidad de tentativa. Sin embargo, el señalado asesino no aceptó los cargos. El juez del caso le dictó medida de aseguramiento al detenido mientras se adelanta la investigación correspondiente.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La Policía Metropolitana de Bogotá capturó a un sujeto luego de que este intentara robar a una mujer en la calle y lograra ser retenido por la comunidad. El hecho se dio en la localidad de Chapinero y fue captado por una cámara de seguridad en la zona.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"En el marco de la estrategia seguridad, dignidad y democracia, uniformados de la Estación de Policía Chapinero capturaron a una persona señalada de hurtar un celular mediante la modalidad de raponazo en el sector de Chapinero Alto. Los hechos se registraron cuando los policías realizaban labores de patrullaje", explicó en declaraciones el mayor Diego Buitrago de la Policía Metropolinata de Bogotá.¿Qué se sabe del intento de robo?El mayor indica que sus compañeros de la institución policial "fueron alertados a través del dispositivo móvil PDA sobre la retención de un presunto delincuente por parte de la ciudadanía en vía pública. Al llegar al lugar, los uniformados observaron a una persona que era señalada por la comunidad y gracias a la pronta reacción policial, fue capturado el hombre".Momentos antes de la captura el hombre de 27 de años "habría despojado a una mujer de su celular y posteriormente emprendió la huida". En un video se ve cómo la mujer no deja que huya y grita desesperadamente pidiendo ayuda, varias personas ayudaron a la mujer a retener al sujeto, quien fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de hurto. "La Policía Nacional reitera el llamado a la ciudadanía para denunciar de manera oportuna cualquier hecho delictivo y continuar trabajando de manera articulada por la seguridad de la ciudad", concluyó Buitrago.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El metal de las esposas tiene un frío que jamás se olvida; se queda en los huesos. Para Carlos Steven Morales, un joven bogotano de 29 años, su vida cambió para siempre el 27 de diciembre de 2024, en plena víspera de Año Nuevo. Mientras muchas familias en Colombia se preparaban para darle el último adiós al 2024 con fiestas, viajes u otro tipo de celebraciones, la familia de Carlos estaba sumergida en el dolor, la incertidumbre y el clamor por justicia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El día que cambió para siempre la vida de Carlos StevenCarlos Steven se preparó, como habitualmente lo hacía, ese viernes 27 de diciembre para irse a trabajar. Se trasladó desde el barrio Santa Librada, en Usme, hasta la localidad de Suba para cumplir con su deber. El joven no sabía el destino que le esperaba, uno que le cambió la vida para siempre. Al salir de un centro comercial, unos policías le pidieron sus documentos de identidad. Carlos, con la tranquilidad de una persona que sabe que sus antecedentes están limpios, les entregó su cédula. "Yo pasé normal... como el que nada debe, nada teme", narró en entrevista con Noticias Caracol. El joven empezó a sospechar que algo andaba mal cuando vio que los uniformados digitaban su número de cédula una y otra vez en una aplicación.Lejos de entender lo que estaba pasando, Carlos fue trasladado hasta los juzgados de Paloquemao. Allí un funcionario le dijo que debía pagar una pena de ocho años de cárcel por hurto agravado. ¿Cuál era el delito? El robo de unas candongas de oro a una fiscal avaladas en cinco millones de pesos. "Pero, ¿cómo así? O sea, ¿de qué? ¿Por qué agravado? ¿A quién? No, no entiendo", preguntó Carlos sobre ese momento.Un fin de año que se convirtió en un infiernoMientras el mundo afuera celebraba la llegada del Año Nuevo, Carlos Steven y su familia vivían su propio infierno. De la URI de Suba fue trasladado a la cárcel La Picota y, de allí, a la cárcel Colonia Agrícola de Acacías, Meta. El impacto mental de entrar en un entorno de muros grises y miradas intimidantes fue inmediato."Yo estaba asustado porque es un entorno en el que yo nunca había estado... Las personas allá lo impactan a uno mentalmente... se ve la intimidación a todo el que va llegando, como generándole miedo a uno", recordó el joven. Ese dolor emocional en Carlos y en su familia también se convirtió en una carga económica. La madre del joven le contó a Noticias Caracol que, apenas un día después de que Carlos llegó a la cárcel Colonia, "le estaban pidiendo 800.000 pesos para una colchoneta".Carlos cuenta que la realidad tras las rejas era cruda. Compartía celda con más de 20 reclusos, un pequeño espacio donde las camas eran inexistentes. Lo único que había eran planchones de concreto, pero cuando se acababa ese espacio, la opción era lo que él llama “tirar pasillo”: dormir en el piso frío, donde todos pasaban para ir al baño.Mientras Carlos intentaba sobrevivir en esa cárcel, en su hogar en Bogotá el ambiente se tornó muy pesado. "La verdad sí nos asustamos porque él es un muchacho muy sano, trabajador... No hacíamos sino llorar", relata su madre al recordar esos meses de incertidumbre. Para ella, ver a su hijo "hogareño" y "pendiente de todo" convertido en una persona privada de la libertad fue un golpe que afectó a toda su familia. Para visitarlo en el Meta, el viacrucis no era menor. Los pasajes en buses intermunicipales, cuenta la madre de Carlos, costaban más de 200 mil pesos por persona, y al llegar a la zona donde estaba la cárcel, los padres de Carlos debían pasar la noche en condiciones precarias: "A uno le alquilan unas colchoneticas muy pequeñas... Ahí uno amanecía... Valía 3.000 pesos la colchoneta. Cuando uno se iba a bañar le tocaba pagar otros 3.000 pesos".Dentro de la prisión, Carlos Steven se desvanecía poco a poco. Perdió 12 kilos, no por falta de comida, sino por el desgaste mental de la “pensadera” sobre su futuro. Para el joven, la única forma de escapar de esas paredes grises y de las peleas a diario era el sueño: “La única manera en la que yo descansaba era cuando dormía... Si por mí fuera, yo dormía todo el día. O sea, para alejarme de ese entorno en el que estaba".Padre de Carlos casi vende su casa para pagar los costos de las visitas a la cárcelLa desesperación llevó al padre de Carlos a considerar el sacrificio máximo: vender su propio techo. "Él quería vender la casa, ponerla en venta, pagar lo que se debía... para poder ir a visitarlo... Yo digo que un papá con tal de ver a sus hijos bien es capaz de vender su propio techo", agregó la mamá del joven.Su familia, consciente de que Carlos era inocente, intentó ayudarlo con todas sus fuerzas. Contrataron abogados que cobraron sumas millonarias, pero que al final no lograron demostrar su inocencia. Lo único que este joven pedía era que le tomaran sus huellas dactilares para que se dieran cuenta de que habían condenado a la persona equivocada. La luz de esperanza llegó cuando su hermano contactó a la Universidad Manuela Beltrán, cuyo consultorio jurídico tomó el caso de forma gratuita.La verdad salió a la luz: un delincuente capturado previamente había dado el nombre completo de Carlos y su número de cédula y, al parecer, por un error en el procedimiento policial, el verdadero culpable fue dejado en libertad mientras un ciudadano inocente pagaba por un crimen que jamás había cometido. “Yo no sé si en algún momento perdí alguna copia de mi cédula, porque yo sigo teniendo el documento original", aseguró el joven. Bastó una breve toma de huellas dactilares realizada por la universidad para demostrar, en apenas 20 días, lo que el Estado no verificó en tres meses: Carlos Steven no era el ladrón de las joyas.La cruda realidad de quienes pagan con cárcel delitos que no cometieronPor fortuna, hoy Carlos se encuentra libre y sigue ganándose la vida de forma honesta. Pero, aunque recuperó su libertad física, sus antecedentes siguen manchados, lo que le ha impedido en todo este tiempo conseguir un empleo formal. Actualmente trabaja como vendedor ambulante independiente, vendiendo incienso y bolsas de basura, mientras sueña con montar su propio negocio de ropa.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Durante la última semana de abril de 2026 empezó a circular el video de una joven pasajera del sistema de transporte masivo de Bogotá que fue encontrada por usuarios en un preocupante estado de salud. El episodio generó alarma, pues una cuenta de redes sociales difundió este contenido, enviado por un seguidor que decía que la joven al parecer había sido víctima de escopolamina. Sin embargo, la Secretaría de Seguridad hizo algunas precisiones del caso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)La grabación muestra a la joven sentada dentro de uno de los articulados de TransMilenio mientras solloza, rodeada de uniformadas de la Policía Metropolitana. En este mismo metraje se detalla que el bus del sistema estaba detenido en la estación Héroes. Mientras la joven lloraba, también pronunciaba palabras aparentemente ininteligibles, a la par que movía una de sus piernas insistentemente en su puesto. El episodio generó especial preocupación, pues las autoridades intentaban ayudar a la usuaria y conocer qué le había sucedido, sin resultado alguno.Nace nueva cría de cóndor andino en Colombia: tercer registro en un año en programa de conservaciónEl video fue compartido por cuentas que divulgan videos y fotografías de denuncias ciudadanas de hechos que ocurren en Bogotá. La persona que envió este contenido en cuestión escribió: “A esta niña al parecer la escopolaminaron”. A su vez, el usuario hizo un llamado a los familiares de la joven que, en caso de reconocerla, fueran hasta la Clínica El Nogal, donde fue trasladada después de presentarse la situación. Los usuarios en redes reaccionaron con críticas.(Le puede interesar: Alarmante aumento de robos en TransMilenio en 2026: estas son las estaciones con más y menos casos)El secretario de Seguridad, César Restrepo, dio a conocer en sus redes sociales que la persona del video no fue escopolaminada, como inicialmente se había asegurado. “Esta es una noticia falsa. La persona del video sufría de migraña severa”, aclaró el funcionario del Distrito. Restrepo también afirmó que la Policía y el personal de TransMilenio prestaron un servicio de carácter asistencial a la usuaria, pero que este hecho nunca fue “por cuestión de un delito”.Paula RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
La violencia contra la prensa volvió a encender las alarmas en Colombia luego del asesinato del periodista Cristian Hernando Herrera Nariño, ocurrido este sábado 6 de junio en la ciudad de Cúcuta. El comunicador, ampliamente conocido por su trabajo en temas judiciales y de seguridad, fue víctima de un ataque armado cuando se encontraba en el barrio Quinta Oriental.De acuerdo con la información preliminar recopilada por las autoridades, Herrera había llegado a visitar a un familiar cuando fue interceptado por un hombre armado que le disparó en varias ocasiones. Aunque fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, falleció debido a la gravedad de las heridas. El caso ha generado reacciones de rechazo por parte de organizaciones defensoras de la libertad de prensa, entidades del Estado y representantes del sector periodístico, quienes pidieron una investigación rápida de los hechos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Qué se sabe del asesinato de Cristian Herrera en Cúcuta?Los hechos ocurrieron en el oriente de la capital nortesantandereana. Según las primeras versiones, el atacante se movilizaba en motocicleta y escapó del lugar inmediatamente después de cometer el homicidio.Tras conocerse el crimen, la Policía Metropolitana de Cúcuta anunció la creación de un grupo especial integrado por unidades de investigación judicial e inteligencia para avanzar en la recolección de pruebas y la identificación de los responsables.Las autoridades informaron que una de las prioridades es reconstruir los movimientos del agresor antes y después del ataque, así como establecer si hubo participación de otras personas en la planeación del crimen.Además, la Gobernación de Norte de Santander, la Alcaldía de Cúcuta y la Policía Nacional confirmaron una recompensa de hasta 100 millones de pesos para quienes entreguen información que permita ubicar tanto a los autores materiales como a los determinadores del homicidio.El video se convirtió en una pieza clave de la investigaciónUno de los elementos más importantes dentro del proceso investigativo es un video de cámaras de seguridad que registró los últimos momentos del comunicador social antes del ataque. Las imágenes muestran a Cristian Herrera descendiendo de un vehículo y caminando algunos metros cuando es abordado por el sicario. En cuestión de segundos, el agresor le dispara y posteriormente huye del lugar.El material audiovisual está siendo analizado por investigadores de la Policía y la Fiscalía para establecer detalles sobre la ruta de escape, las características del atacante y posibles apoyos logísticos que habrían facilitado la acción criminal. Las autoridades también revisan grabaciones de cámaras ubicadas en sectores cercanos con el fin de ampliar el recorrido realizado por el responsable antes y después del homicidio.Otro aspecto que está siendo objeto de verificación es la situación de las medidas de protección con las que contaba Herrera. Un periodista con amplia trayectoria en temas judicialesCristian Herrera era uno de los periodistas más reconocidos en Norte de Santander por su cubrimiento de asuntos relacionados con seguridad, crimen organizado, corrupción y orden público. Durante más de dos décadas ejerció labores periodísticas en la región y trabajó en el diario La Opinión, donde se especializó en la cobertura de hechos judiciales y problemáticas de seguridad que afectan a la zona fronteriza.También se desempeñaba como corresponsal de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en Norte de Santander e integraba el Consejo Directivo de esa organización. Su trabajo estuvo enfocado en documentar fenómenos asociados a grupos armados ilegales, estructuras criminales, narcotráfico y las dinámicas de violencia presentes en el departamento.A lo largo de su carrera recibió reconocimientos por su trabajo, entre ellos el Premio Colprensa en 2013, el Premio Nacional Semana en 2016 y el Premio Orlando Sierra al Coraje Periodístico en 2020. También fue corresponsal de la FLIP en Norte de Santander, desde donde apoyaba el registro de casos de violencia contra periodistas.De acuerdo con la información divulgada por la organización, Herrera había sido objeto de amenazas en el pasado, situación que en algún momento lo llevó a salir del país temporalmente. Aunque contaba con medidas de protección, estas no habrían sido suficientes para evitar el ataque.La FLIP señaló que el caso debe ser investigado por las autoridades competentes, en especial por la Fiscalía General de la Nación, con el fin de establecer si los hechos están relacionados con las denuncias y los trabajos periodísticos que adelantaba. La organización insistió en la necesidad de esclarecer los responsables materiales e intelectuales del crimen.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, le pidió a tres medios de comunicación (Caracol Televisión, RCN y RTVC) que organicen el debate con su contrincante Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria, antes de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio. No obstante, indicó que, para que se lleve a cabo, solicita "pactar unas mínimas reglas" con la contraparte. "Esperamos que en las próximas horas el señor De la Espriella nombre sus compromisarios", dijo. El aspirante del movimiento Defensores de la Patria le respondió: "Cepeda, no vengas a imponer condiciones. Reconoce primero los resultados de la voluntad del pueblo en las urnas y estaremos listos para el debate". También, recordó que él le había solicitado a la revista Semana que organizara el evento, lo cual fue rechazado por el candidato del Pacto Histórico. No obstante, De la Espriella se mostró dispuesto a realizar el debate: "Cuando sea y como sea, Juan Manuel Restrepo y yo los estaremos esperando a Aida y a ti. Será un gustazo que el país conozca quién es quién".Cabe recordar que ninguno de los dos asistió a los debates organizados antes de la primera vuelta, la cual se desarrolló el pasado 31 de mayo y en la que ambos tuvieron las votaciones más altas. Analistas consultados por Noticias Caracol dijeron que estos espacios son de vital importancia para las nuevas votaciones, con el fin de que los ciudadanos conozcan sus propuestas. "Los debates son espacios importantes de deliberación donde la ciudadanía tiene la oportunidad de entender en una confrontación de ideas cuál es el candidato que mejor se acomoda a sus propias preferencias. Entonces, sobre todo en una segunda vuelta, y sobre todo donde hay un margen de moderados que todavía no ha tomado la decisión, los debates podrían ser espacios importantes para para la los electores y la ciudadanía", dijo el analista político Gabriel Cifuentes.Según los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), Abelardo de la Espriella obtuvo el 43,73% de los votos, mientras que Iván Cepeda, el 40,91%. El organismo electoral resaltó que el proceso se desarrolló con plena regularidad institucional, pues el escrutinio alcanzó el 99,98 % de las más de 122.000 mesas instaladas en el territorio nacional, y la tasa de coincidencia entre el preconteo y el escrutinio oficial fue del 99,94 %.Además, el CNE informó que adoptará una medida especial para esta segunda vuelta: las campañas podrán acreditar hasta dos testigos electorales por cada mesa de votación y hasta dos testigos por cada comisión escrutadora, tanto en Colombia como en el exterior. Lo anterior con el propósito "de fortalecer aún más la transparencia y la legitimidad ciudadana en este proceso democrático" y permitir "una mayor presencia de los actores políticos durante la jornada electoral y en el proceso de escrutinio, fortaleciendo las garantías de vigilancia, control y transparencia para todos los participantes".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Luis Díaz es de las figuras llamadas a marcar la diferencia en el próximo Mundial en Estados Unidos, México y Canadá. El guajiro tuvo una excelente temporada con Bayern Múnich llena de goles, asistencias, noches mágicas de fútbol y títulos.Debido a ese buen nivel evidenciado con el ‘grande de Baviera’, los rivales de la Selección Colombia lo tienen en la mira de cara a la cita orbital, pero también otros seleccionados, no dudan en elogiarlo. Así fue como un futbolista de República Checa dedicó gratas palabras hacia el oriundo de Barrancas.“Colombia. Sí, ellos tienen en la Bundesliga a Luis Díaz, que es una súper estrella”, esas fueron las palabras de Vladimír Coufal, defensor del combinado de Europa Central, a la periodista de Gol Caracol y Noticias Caracol, Marcela Monsalve, quien sigue toda la actualidad del elenco que es dirigido por Miroslav Koubek, y que eligió al estado de Texas como su campamento previo a la Copa del Mundo.Y es que Coufal, de 33 años, conoce a la perfección las cualidades técnicas y tácticas de Díaz Marulanda, debido a que ambos juegan en la Bundesliga. Vladimír hace parte de las filas del TSG 1899 Hoffenheim.Los 'die kraichgauer' cerraron el campeonato 'teutón' en el quinto lugar, sumando 61 puntos, mismos que les permitieron clasificarse directamente a la UEFA Europa League. ¿En qué grupo quedó Republica Checa en el Mundial 2026?El combinado europeo hace parte del grupo A junto a México, uno de los combinados anfitriones, Sudáfrica y Corea del Sur. ¿Cuándo debuta República Checa en la Copa del Mundo 2026?Su estreno en la cita orbital está pactado para el jueves 11 de junio frente a Corea del Sur, en el Estadio Akron, ubicado en el municipio de Zapopan, situado en la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, en México. El balón rodará en dicho escenario deportivo a las 9:00 de la noche, hora de Colombia. Próximo reto de la Selección ColombiaAntes del debut en el Mundial 2026, Luis Díaz y compañía enfrentarán a Jordania. Este duelo de fogueo se podrá ver EN VIVO por la señal principal de Gol Caracol, en Ditu y en www.golcaracol.com, haciendo clic en el siguiente enlace: https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/partidos
Autoridades judiciales y de policía en Medellín avanzan en la reconstrucción de los hechos que dejaron como saldo la muerte de la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y del patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26. Ambos hacían parte de unidades investigativas de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y se encontraban vinculados a labores relacionadas con automotores.De acuerdo con información preliminar recopilada por los organismos de investigación, el hecho se presentó hacia las 10:30 de la noche del viernes 5 de junio en inmediaciones de la carrera 80A con calle 41, en el barrio Laureles. En ese punto se desarrollaba un procedimiento asociado a la ubicación y verificación de una camioneta que había sido reportada como robada.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cuál es la principal hipótesis en caso de muerte de dos policías de la Sijín en Medellín?La principal línea investigativa señala que los dos policías realizaban labores de seguimiento al vehículo, posiblemente en desarrollo de un procedimiento encubierto o de civil, con el fin de establecer la situación del automotor y, de ser posible, avanzar en su recuperación y en la identificación de responsables del hurto.En paralelo, otro grupo de uniformados, entre ellos un intendente jefe adscrito a un esquema de protección, se encontraba en el mismo lugar. Según versiones iniciales, este último estaba fuera de servicio y permanecía dentro del vehículo junto a dos civiles, entre ellos un comerciante.La hipótesis central que manejan las autoridades indica que habría ocurrido un error de identificación. El intendente jefe habría interpretado la presencia de los dos policías vestidos de civil como una posible amenaza o como la irrupción de delincuentes armados. Bajo esa percepción, habría accionado su arma de fuego particular, lo que desencadenó un intercambio de disparos.En medio de la confrontación, los dos investigadores resultaron gravemente heridos. Aunque fueron trasladados de inmediato a un centro asistencial cercano, fallecieron poco después debido a la gravedad de las lesiones provocadas por impactos de arma de fuego.El caso es considerado por las autoridades como un posible episodio de fuego amigo, aunque esta calificación aún no es definitiva. La Fiscalía General de la Nación y equipos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron la inspección técnica del lugar y la recolección de pruebas materiales, incluidas armas de fuego y dispositivos móviles incautados durante el procedimiento.Autoridades capturaron a tres personas por el casoEn total, tres personas fueron capturadas en el marco de la investigación. Entre ellas se encuentra el propio intendente jefe que habría disparado, así como los dos civiles que lo acompañaban en la camioneta objeto del operativo. Estos últimos son un comerciante y otro hombre cuya relación con los hechos aún está siendo esclarecida.Las autoridades han reiterado que el caso se encuentra en etapa inicial de investigación y que todavía son confusos los hechos que indiquen la responsabilidad individual de los implicados ni sobre la cadena de decisiones que llevó al desenlace fatal.Uno de los puntos clave que buscan esclarecer los investigadores es si hubo fallas en la coordinación del operativo, especialmente en la identificación entre los distintos grupos de la Policía que actuaban en el sector. También se evalúa si existían protocolos claros de comunicación sobre la presencia de agentes encubiertos o vestidos de civil en el área.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
La Selección Colombia está de regreso a un Mundial. Después de perderse Catar 2022, dice presente en el de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Allí, espera hacer historia y mejorar su mejor participación, que fue Brasil 2014, cuando alcanzó los cuartos de final. Para ello, el entrenador, Néstor Lorenzo, convocó a los que considera son los 26 jugadores que están en forma y pueden aportar de cara a dicho objetivo.Entre esa lista apareció el nombre de Jhon Córdoba, que dejó huella en Krasnodar al ganar el Balón de Oro de la institución y convertirse en el máximo goleador de la historia. Razón por la que es considerado como una pieza clave en el frente de ataque, siendo una buena alternativa para Luis Javier Suárez, quien se perfila para ser el titular indiscutido. Sin embargo, en el inicio de la concentración, las noticias no fueron buenas.Se habló de una dolencia que presentaba, pero que, para su fortuna, con el paso del tiempo, todo mejoró. El periodista, Juan Pablo Hernández, enviado especial al cubrimiento de la cita orbital, reveló que "la buena noticia que dejó la reciente sesión de entrenamiento de la Selección Colombia es que Jhon Córdoba estuvo a la par de sus compañeros". Pero no fue lo único que dijo, ya que hizo un balance para el director técnico."Eso invita a soñar con que el entrenador, Néstor Lorenzo, está tranquilo, ya que puede contar con los 26 jugadores convocados para planificar lo que se viene en la Copa del Mundo y pensar en el debut frente a Uzbekistán", sentenció. De igual manera, con el fin de aclarar todo, el propio atacante se pronunció, en una charla exclusiva con Juan Pablo Hernández. Allí, no ocultó su alegría y enfatizó en que va con todo al torneo."Tengo mucha motivación porque este es el trabajo que se ha realizado durante todo el año. Esperamos aportar lo mejor de nosotros aquí, trabajando en equipo junto con mis compañeros. Hubo desinformación durante estos últimos días, pero afortunadamente ya he podido comenzar con todos los trabajos. Además, gracias a Dios, no tengo ninguna lesión de rodilla, así que espero llegar en buenas condiciones", sentenció.