Doménico Reina Villegas tiene tan solo nueve años, pero a tan corta edad ya acumula hazañas. Este pequeño bogotano que vive en Cali se coronó como uno de los finalistas de la Copa Mundial de Cálculo Mental y tuvo la capacidad de resolver más de cien preguntas en menos de cuatro minutos. Su mente prodigiosa desde ya representa a Colombia y es un orgullo para su hogar. Sus padres estuvieron con él en la entrevista con Noticias Caracol, sonriendo con realización.
Este niño logró labrar su camino hasta la gran final de este certamen intelectual entre 8.000 participantes que llegaron para la primera ronda, que luego se fueron recortando a 200 participantes para el final. Esta última parte consistía en hacer cálculos mentales con diferentes operaciones matemáticas. Aunque les dieron 10 minutos para hacer tal trabajo, Doménico resolvió las operaciones en tres minutos y 53 segundos. “En cada pregunta yo me aseguraba de poder hacerlo bien, yo no me enfoqué en la velocidad del procedimiento. Me enfoqué en la precisión, me repetía las preguntas dos o tres veces”, contó Doménico, quien estuvo pensando entre sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y potencias en tiempo récord. Todo también era bajo la presión mientras que un jurado lo observaba.
Doménico estaba entre niños que iban de edades desde los siete años, y él quedó como el número seis entre los líderes de cálculo mental después de esta competición. Es el primer colombiano en lograrlo y el único de habla hispana en lograr este hito. El niño todavía no tiene bien definido qué hará cuando llegue a la universidad, pero ya se decanta por algunas carreras: ciencias, física y tecnología.
Publicidad
Este niño cuenta que supo de la existencia del Mundial por la invitación de su colegio. Y es que estuvo jugando con anterioridad en un Mundial de golf en el que representó a su institución en Carolina del Norte, Estados Unidos. Quedó primero en el ranking de Colombia y en el top 5 de los mejores de Latinoamérica.
Su mamá, María Victoria Villegas, relata que su hijo es como “un viejito en el cuerpo del niño”. Es el primogénito de la familia. Los profesores de Doménico se dieron cuenta de que el menor tenía habilidades cognitivas más avanzadas. Por eso, los padres de Doménico fueron llamados por el colegio para iniciar un proceso de identificación externa, pero también para que se le permitiera a la institución hacer ciertas valoraciones pedagógicas, para ver cómo se adaptaba a ciertos estímulos. Una vez accedieron, se activaron las rutas en el Ministerio de Educación para los niños con capacidades y talentos excepcionales. En el sistema de salud se le hicieron tamizajes. Finalmente, fue certificado como un niño con talentos excepcionales a sus cinco años. “Es un orgullo muy grande, pero también un desafío para nosotros como familia porque el sistema educativo colombiano no está diseñado para atender, proteger y potenciar las capacidades y talentos excepcionales de niños así”, confesó.
Hernán Reina afirma sentir orgullo y admiración por el potencial que su hijo tiene, pero también tiene sentimientos encontrados al pensar en el reto de analizar qué sigue para un niño de tan solo 9 años recién cumplidos que tiene todo un camino por delante. Una de las cosas que más proyecta es dónde podrían llevar a su hijo para poder sacar todo el potencial que tiene. Con la edad recién cumplida, este niño ya cursa primero de bachillerato en colegio. Un estudio que le hicieron en la Universidad Icesi descubrió que Doménico tiene un pensamiento abstracto y variacional de grado superior.
María Paula Rodríguez Rozo
NOTICIAS CARACOL
¿Tiene una historia o una denuncia que contar?
Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co