En las últimas horas falleció, a los 91 años, Eduardo Robayo Ferro, el fundador de la reconocida marca de pollo frito Kokoriko. Su esposa, Alba Lucía Gómez, le confirmó la noticia a Noticias Caracol, y varias personalidades han dedicado mensajes de despedida en redes sociales, pues se trata de una empresa que lleva más de 55 años en el mercado colombiano, con presencia en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Manizales, entre otras.
Una de las personas que lamentó la noticia fue Enrique Peñalosa, quien escribió en su cuenta de X lo siguiente: "Lamento la muerte de Eduardo Robayo, creador de Kokoriko, gran empresario constructor de patria y mejor ser humano". Asimismo, el periodista Fernán Martínez se pronunció: "Un abrazo para sus hijos Claudia, Eduardo, Carolina, su esposa Alba Lucia Gómez y demás familiares".
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Por su parte Kokoriko emitió un comunicado asegurando lo siguiente: "Kokoriko, su equipo directivo y todos sus colaboradores lamentan profundamente el fallecimiento de Eduardo Robayo Ferro, una persona que dejó huella no solo en la marca, sino en el corazón de quienes hicieron parte de ella. Su legado, construido con valores, vocación de servicio y un profundo amor por Colombia, seguirá vivo en cada historia, cada recuerdo y en cada paso que demos como equipo. Hoy, quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado, comparten algunos mensajes para honrar su memoria y agradecer el camino que ayudó a construir".
Antes de incursionar en la industria, Robayo pasó por distintos negocios, tuvo cacharrerías, vendió joyas de fantasía, e incursionó en la importación de mercancías. La propuesta gastronómica detrás del pollo Kokoriko nació en 1969 con el nombre Las Colonias, en la 63 con Caracas de Bogotá. Tiempo después, junto con otros empresarios como Noé Cardona Cardona y Emilio Jordán Collazos, Robayo Ferro creó la empresa, en ese momento, bajo el nombre 'Compañía Comercial e Industrial de Aves - AVESCO Ltda.'.
Según un artículo del diario El Tiempo, el primer restaurante conocido como Kokoriko abrió sus puertas en Cali, ofreciendo un menú sencillo que incluía pollo asado, papa y arepa. Este clásico menú, que sigue siendo uno de los favoritos entre los clientes, sentó las bases de lo que hoy es una empresa con presencia en 18 ciudades, 80 puntos de venta, y una franquicia. En la actualidad, además, su portafolio abarca desde pollo apanado o broaster, hasta nuggets, alitas, hamburguesas y sándwiches.
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LAURA VALENTINA MERCADO
NOTICIAS CARACOL DIGITAL